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Cabra Montes

Andrés Rodríguez González Enero 10th, 2009

Cabra Montes o Montesa (Capra pyrenaica)
Es una de las especies del género Capra que existen en Europa, las otras el Íbice (cabra de los Alpes), las cabras salvajes del Cáucaso y las diferentes razas de cabras domésticas. Se trata de un endemismo que sólo se encuentra en áreas  montañosas de España.
La cabra montesa es una especie que presenta un marcado dimorfismo sexual, fácilmente distinguible por su cornamenta; los cuernos de los machos son gruesos, rugosos, nudosos y normalmente tiene forma de semicírculo dirigido hacia atrás, llegan a medir de 75 a 135 cm, los de las hembras son mucho más reducidos en tamaño, no sobrepasan los 40 cm., son menos rugosos y más delgados y débiles. Están más separados entre sí que los cuernos de otras especies del género Capra.
Las hembras miden unos 1,20 metros de largo y otros 60 centímetros de altura en la cruz, pesando entre 30 y 45 kilos de peso. Se parecen bastante a una cabra doméstica. Los machos, en cambio, pueden llegar a los 1,50 m. de largo y tener una altura de 77 cm en la cruz, alcanzando un peso máximo de 110 kilos. Los machos adultos tienen también una cara más alargada y la típica barba de chivo oscura bajo la mandíbula.
El color y longitud del pelaje varía según las variedades y la época del año, en invierno es más largo y de color más gris. Mudan el pelo en abril o mayo, para pasar a  ser de color canela o parduzco, con manchas oscuras en la parte inferior de las patas que en los machos adultos pueden extenderse hacia los costados, hombros y vientre. La parte central de éste es blanca en ambos sexos, y la cola negra y corta, de sólo unos 19 cm.
Presentan actividad de día y de noche, aunque son especialmente activas por la mañana y a finales de la tarde, antes del anochecer. En invierno se mueven más en las horas centrales del día.
Son animales que siempre viven en sociedad, los grupos de machos adultos forman manadas entre las que se intercambian los individuos, sin embargo los grupos de hembras y sus retoños están muy cohesionados entre sí, vagan de un lado para otro procurándose alimento. Los machos más jóvenes tienen frecuentes disputas entre ellos para determinar su posición en la jerarquía del grupo. En la época de celo, a finales del otoño, los machos van a buscar los grupos de hembras, con el fin de formar su harén particular, y es en esta época donde las luchas de los machos son enconadas y los combates más serios. Se yerguen sobre sus patas traseras y dejándose caer asestan un golpe con los cuernos a su oponente, esto se repite hasta que uno de los contendientes se retira. Mientras se producen las luchas de los machos, las hembras que están receptivas y esperan un ganador, pueden ser montadas por machos jóvenes que aprovechan los descuidos de los contendientes, las cabras son poliándricas y pueden ser cubiertas por machos distintos.
La gestación dura unos cinco meses y los cabritillos son destetados entre los 3 y los 6 meses pasando a incorporarse a los grupos de hembras.  Tienen una sola cría por parto que nace en el mes de mayo.
La cabra es esencialmente fitofaga, come todo tipo de alimentos vegetales. En invierno come prácticamente de todo, debido a la escasez de alimentos: líquenes, musgos, hierbas y cortezas, cuando no le queda más remedio desentierra raíces y escarba en la nieve. Cuando su número es excesivo pueden afectar a la población de pinsapos al comerse las yemas de crecimientoy los ejemplares recien nacidos, aunque resultan mucho más negativas las cabreas domésticas.

Ruta al Pinsapar de la Yedra

Andrés Rodríguez González Abril 13th, 2008

Pinsapar de la Yedra

En plena Meseta de Quejigales, es el Pinsapar situado a más altura en la Sierra de Las Nieves.
Para acceder a él, podemos dejar los vehículos en el cruce que, por la derecha, parte desde el camino de Quejigales hasta el Puerto de Las Golondrinas.
Poco más de 2 Km de descenso, teniendo siempre las magníficas vistas de La Nava a nuestra derecha encontramos el Llano de La Laguna. Continuamos el carril que rodea un pinsapo, detrás queda el camino que lleva al Pinsapo de la Escalereta señalizado con un panel. A unos 4 Km del inicio se ve el torrente de Las Bocas de Majada Onda y, a continuación la Majada de Paco Aguera.
A 6 kms, por la izquierda según descendemos, surge la vereda que nos llevará al pinsapar de la Yedra. Ya el ascenso es continuo y vamos alcanzando magníficas panorámicas de la zona de Río Verde y los torrentes de su curso alto. Los palmitos, heleboros, aulagas, enebros y esparto apenas dejan ver algún matorral de encina comido por la cabras, llegamos al Puerto de La Perdiz, donde es frecuente encontrar las aves que le dan nombre, a veces nos salen de los pies algunas de ellas con su escandaloso vuelo. Por la derecha, según ascendemos, tenemos el Arroyo de Pilones que nos separa de la inmensa montaña del Torrecilla, abajo, al fondo como si fuera un abismo, se ven Las Cuevas del Moro.
A 9 Km del inicio, junto al camino, encontramos dos hermosas encinas, quinientos metros más adelante encontramos el pequeño pinsapar de La Yedra. Son frecuentes los grandes pinsapos resquebrajados o arrancados, las tormentas y las inclemencias del tiempo destrozan estos gigantes. Ha sido necesario colocar numerosos cercados de alambre que protegen a los pequeños pinsapos de las cabras. A unos Diez Kilómetros del inicio el camino termina junto al arroyo de Los Pilones.
Los matorrales de pinsapo y de encinas roidos de las cabras y los restos de carboneras existentes nos indican que la presión humana ha sido grande en esta zona y ha convertido lo que debió ser el encinar del camino de acceso en un matorral erosionado, el esplendido pinsapar también ha sufrido al ganado y con el cambio climático se hace urgente recuperar este pinsapar que puede convertirse en el mejor refugio de un bosque futuro que debería extenderse por la Meseta de Quejigales.
El camino de regreso es el mismo, pero si queremos un poco de aventura podemos atravesar la Meseta de Quejigales en dirección oeste hasta encontrar el camino que lleva al refugio, desde allí regresamos hasta el punto donde dejamos los coches. Esta alternativa es solo recomendable para senderistas expertos y siempre que no haya niebla.

Hasta cuatro ubicaciones diferentes me han dado para un pinsapo famoso. Algunos viejos pastores situán en las cercanías de La Yedra un famoso y enorme pinsapo llamado “del Aguila”. Cuentan que una pareja de estas aves anidaba en él. Cuando sacaban los pollos, los pastores subían hasta el nido y colocaban un palote en la boca a los pollos del aguila, “Embotijar” le llamaban; esperaban debajo y cuando la aguilas adultos traían conejos a sus hijos, como éstos no podían tragarlos, los pastores volvían a subir para “cazar” sin esfuerzo algunos conejos.

La técnica de “Embotijar” pollos de rapaces se ha usado con cierta frecuencia en la Serranía.

De Quejigales al Peñón de Ronda

Andrés Rodríguez González Febrero 17th, 2008

Ruta de Quejigales al Peñón de Ronda

Por Andrés Rodríguez González

 

La ruta propuesta es de 8.5 Kms y no presenta especiales dificultades.
Partimos del Cortijo de Quejigales por el carril del Sabinal, por la derecha nos acompaña el arroyo Carboneras, que es una de las cabeceras del río Guadalevín, el río de Ronda. Pronto se abre por la derecha y salta el arroyo Carboneras el camino que lleva a la Cañada del Cuerno, una de las tres Cañadas que formaban los Montes de Propios de Ronda en la Sierra de las Nieves.
Continuamos por el carril entre pinares de repoblación, ascendemos suavemente. A poco más de 1 Km de recorrido encontramos un carril que sale a la derecha, estamos en el Puerto del Quejigal, en caso de continuar por ese camino nos llevaría a la fuente de Frasquito el guarda (fuente del Pinar) y la Cañada de Las Ánimas, nosotros continuamos por el carril de la izquierda que inicia un descenso suave, cuando encontramos un portillo en  una alambrada que antes cortaba el carril habremos recorrido cerca de dos kilómetros. A nuestra izquierda podemos observar la intensa erosión sufrida por la Sierra Hidalga, sin duda la actiovidad humana a base de pastoreo ha contribuido considerablemente a la situación actual. De cuando en cuando, en el horizonte, entre la mole de piedra caliza blanquecina se observan manchas oscuras, son los pocos pinsapos que quedan de lo que debio ser un bosque en otros tiempos.
Ahora el carril inicia un descarado descenso, cuando veamos cerca, a nuestra derecha, las ruinas del cortijo Majada Vieja abandonamos el carril (en caso de seguirlo llegaríamos al cortijo de El Sabinal y al de Espinarejo). Hasta el cortijo de Majada Vieja habremos recorrido unos 2,5 Kms, buscamos la antigua vereda y sin perder altura, en poco menos de 1,5 Kms llegaremos a las ruinas del cortijo de El Taramal.
Por toda la zona encontramos formaciones rocosas de Margocalizas muy plegadas que contrastan con su color más oscuro con las calizas mas claras de las montañas que se elevan a la derecha. Por la izquierda desciende el encajonado arroyo de La Higuera, que junto al arroyo de Lifa, forma, aguas abajo el río Turón. Las chorreras del arroyo de La Higuera son impresionantes.
Una vez pasado el cortijo del Taramal giramos en dirección a las rocas calizas, pasamos por un antiguo huerto y una redondeada encina, cerca de la base de rocas encontramos una acumulación de agua, es La Laguna, habremos recorrido hasta aquí poco más de seis Kms. Pasamos una angarilla que debemos dejar cerrada para evitar que el ganado se escape. Se observan los terrenos levantados por los cada vez más frecuentes jabalíes. Puede que nos encontremos alguno. Debemos tener cuidado de no perder altura ni aproximarnos hacia la pared rocosa, el camino es fácil perderlo pero el Peñón de Ronda, al fondo dirige nuestros pasos. Las rocas margocalizas (más oscuras) son más antiguas que las calizas (más claras) y sin embargo están situadas debajo de ellas, es lo que se llama en geología un Cabalgamiento.
Si no hemos perdido el camino pasamos por una fuente que han arreglado recientemente, grandes pinsapos solitarios nos acompañan, por la derecha tenemos el pinsapar de La Mirandilla, poco espeso pero con fantásticos ejemplares de gran porte.
Los pinsapos terminan a muy poca distancia del Pilón de la Breña que puede ser un buen lugar para descansar y tomar el bocadillo antes de iniciar la ruta de vuelta
Hasta el Pilón hemos recorrido unos 8 Kms. Unos quinientos metros más adelante se encuentra el Cortijo del Peñón de Ronda que aún se conserva en buenas condiciones ya que ha estado habitado hasta hace pocos años.
Podemos regresar por donde hemos venido o continuar con el recorrido que se va a proponer en la próxima ruta.

Peñón de Ronda y cortijo del mismo nombre

Evolución histórica de los pinsapares de la Serranía de Ronda (I)

Andrés Rodríguez González Febrero 8th, 2008

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LOS PINSAPOS DE LA SERRANÍA DE RONDA 

(Este artículo fue publicado en Jábega en 1992)
Autores: Andrés Rodríguez González, Ana Ayora Vivas y Manuel Avilés Arias.

 
El pinsapo es una especie residual de los abetos meridionales, que ha permanecido en algunas zonas del sur por gozar de unas condiciones climáticas peculiares. En la actualidad persisten en tres pequeños núcleos de la Serranía de Ronda: la Sierra de las Nieves, la Sierra del Pinar y Sierra Bermeja.
Este artículo nos introduce en la evolución y vicisitudes de estos núcleos a lo largo de la historia, a la vez que analiza las características biológicas de esta especie, y plantea sus necesidades ambientales como ineludibles para la pervivencia de la especie.
Introducción
Alrededor del Mar Mediterráneo existen una serie de abetos, que son los siguientes:
 •         Abíes nebrodensis, del que sólo quedan unos 30 ejemplares en Sicilia.
 •         Abies equi-trojani, Abies numidica y Abies pinsapo, ocupan áreas poco extensas.
 •         A. cephalonica y A. cilicica ocupan áreas de más extensión. El primero en Grecia y el segundo en Turquía y el Líbano.
              Este último tiene el honor de ser el primer abeto protegido por el hombre. Existieron guardabosques y medidores de
       madera fenicios hace más de tres mil años.
 •        Otros abetos mediterráneos son A. borissi-regis, A, bor-mulleriana y A. nordmanniana. (Oria de Rueda y Cois., 1991).
El interés de los pinsapos radica en ser una especie relíctica, un residuo de los abetos meridionales, parte de los cuales desaparecieron al retirarse los glaciares del cuaternario, pero que por unas condiciones climáticas peculiares, algunos han permanecido en nuestra zona. Su distribución actual es en tres núcleos pequeños de la Serranía de Ronda y otros más al sur, una variedad de pinsapos existente en Xauen (Marruecos).
La presencia de árboles aislados y pequeños rodales de pinsapos, indica que debieron formar un bosque único, que en tiempos relativamente recientes quedó relegado en la Serranía de Ronda a tres masas boscosas que son: Sierra de las Nieves, Sierra del Pinar y Sierra Bermeja, que desde no hace muchos años gozan de medidas de protección.
Su interés fundamental es ser una especie única en el mundo y, tampoco debemos olvidar que por su porte es apreciado en jardinería aunque carece de importancia económica por las dificultades que presenta su repoblación y la pésima calidad de su madera.
El nombre de Pinsapo puede tener varios orígenes, uno que derive de la palabra Pinus, acuñada por Teofrasto, el fundador de la Botánica en el siglo IV antes de Cristo, que significa pino silvestre, y de la palabra Sappus, quizá de origen romano y que puede significar abeto. Según esto el nombre de Pinsapo puede significar Pino-Abeto.
El segundo origen que se especula tuviera la palabra Pinsapo parece deberse a la palabra Pinus y a la griega Abíos que significa Longevo, saludable, y también a la palabra latina Avus, que significa abuelo.
Otras posibles etimologías la hacen derivar de las palabras Pinus y Sapo que significa jabón, parece ser que de la corteza del Pinsapo se extraía una sustancia usada como jabón, así el nombre significaría Pino Jabonero. Por último otros autores indican que Pinsapo significaría Pino Fálico por lo erecto y erguido de su porte, ya que el vocablo árabe Zupp (Sap) significa falo, pene, porte. (Calera y Montilla, 1991).

Ruta por las Cañadas de Ronda

Andrés Rodríguez González Enero 12th, 2008

RUTA POR LAS CAÑADAS DE RONDA

Se trata de un recorrido circular, es decir con el mismo punto de partida y llegada de poco más de seis Kilómetros, no presenta especiales dificultades por lo que, tranquilamente, podemos hacer la ruta en unas tres horas.
Los efectos del pastoreo excesivo de cabras, los incendios provocados con el fin de conseguir terrenos de cultivo y pastos para el ganado y la explotación irracional del bosque (madera para carbón, esparto, neveros…) llevada a cabo durante siglos se dejan notar en la poca regeneración de los pinsapares y la avanzada edad de sus árboles. El recorrido se hace por zonas bastante transitadas, lo que contribuye, aún más, al deterioro del pinapar, por todo ello es de recomendar que no nos apartemos de los senderos marcados por el Parque Natural.
El recorrido se puede hacer durante todo el año, pero como siempre que exista niebla no es aconsejable por la posibilidad de perderse.

Es un recorrido por los antiguos Montes propiedad de los Propios de Ronda que en el año 1.943 fueron vendidos al Patrimonio del Estado en 200.000 pesetas de aquella época, por parte del Ayuntamiento de la ciudad de Ronda, es el núcleo de pinsapar que sirvió de base para la declaración del Parque Natural Sierra de Las Nieves.
Terrenos habitualmente dedicados al pastoreo, carboneo y extracción de nieve y esparto, el deterioro fue considerable hasta que empezaron a estar protegidos. La regeneración actual de los bosques es buena aunque lenta. Recorreremos cuatro pequeños bosquetes ubicados en las Cañadas del Cuerno, de Enmedio, de las Ánimas y Hoyos de la Caridad.
Partimos del área recreativa de Quejigales donde hemos llegado desde la carretera de Ronda a San Pedro de Alcántara; en el Km. 11, a la derecha si vamos desde Ronda, parte el camino de Quejigales.
A 1.5 Km. del inicio del carril de Quejigales parte a la derecha un carril que ya conocemos al realizar la ruta de La Fuenfría. Continuamos por el carril principal que pasa por la puerta de La Nava. A unos 7 km. Parte, a la derecha el carril del Puerto de las Golondrinas; nos llevaría al Pinsapo de La Escalereta y a Río Verde. Lo dejamos para otro día y continuamos ascendiendo por el carril principal, atravesamos el Puerto del Hombre, parte a la derecha otro carril cortado por una cadena que se dirige al Puerto de los Pilones, muy cerca ya encontramos las instalaciones del Cortijo de Quejigales, antiguo Cortijo de las Tablas. Desde la carretera hasta Quejigales hay un total de 10 Km.

Retrocedemos unos 200 m. por el carril de Quejigales hasta llegar al cruce con el carril del Puerto de Los Pilones e iniciaremos una suave subida pasando por la cadena que corta el tránsito a los vehículos, a nuestra derecha encontramos Llanos de Ductor, sin duda el nombre de algún pastor; el carril actual sustituyó al antiguo camino de las Las Vigas, posiblemente llamado así por que se utilizaba para transportar las vigas de Pinsapo y Quejigo que se utilizaban en la construcción de casas. Toda la zona que estamos recorriendo es conocida como Las Turquillas, presenta una gran deforestación con escasos pinsapos viejos y sin regeneración alguna.
Alcanzamos la cota 1.500, por la izquierda parte un pequeño sendero que debemos tomar, abandonamos, así, el carril principal. Este camino atraviesa un terreno desforestado con presencia de pequeños pinsapos.
Según avanzamos por el camino los pinsapos comienzan a ser más frecuentes, encontramos la vereda que sube por la Cañada del Cuerno; ascendemos por ella, encontramos otra bifurcación cuando estamos en el punto que la senda más se aleja del torrente. Hacia arriba continua hasta Pilones y nosotros tomaremos la de la izquierda, una valla metálica paralela a nuestro camino será indicadora de que vamos por buen camino. Esta valla impide el acceso de animales para evitar que se coman los pinsapos jóvenes. En este tramo encontramos los ejemplares más viejos del pinsapar.
Los pinsapos vuelven a escasear otra vez y nuestra senda se divide en dos, nosotros seguimos por la izquierda, cuyo camino nos adentrará en la cabecera de la Cañada de Enmedio. Arriba aparece por momentos la torreta de comunicaciones del Cerro de Pilones, las vistas hacia el oeste nos permiten visualizar Sierra Hidalga y Sierra Blanquilla; se ven procesos de erosión intensos que en algunos casos han eliminado la capa superficial de suelo. La zona que atravesamos es conocida como los Riscales de la Zorrera, es frecuente la presencia de cabras monteses.
Nuestra vereda acaba conectando con la senda de la Cañada de Las Animas, donde se encuentra el pinsapar mejor conservado del término municipal de Ronda; su descenso es rápido y pronto nos dejará en los Hoyos de la Caridad donde crecen los pinsapos más altos del Parque Natural, seguimos en descenso ahora por un camino en zona despejada donde solo encontramos algunos Espinos Majoletos o Majuelos) invadidos de Muerdago, una planta parásita relacionados con la brujeria, pronto llegamos a un carril más amplio que pasando por la Fuente de Molina nos permitirá, entre una repoblación de pinos y nuevos Espinos Majoletos, acercanos al fin de la ruta, el Cortijo de Quejigales.
 

Muerdago sobre Majuelo