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PACO MARÍN BUSTAMANTE, GENIO, AMIGO Y MAESTRO.

Andrés Rodríguez González Agosto 16th, 2018

PACO MARÍN BUSTAMANTE, GENIO, AMIGO Y MAESTRO.

 

Para el libro sobre Naturalistas Históricos de la Serranía se Ronda que estoy elaborando y para recordar el quinto año de la muerte de Paco Marín, del abundante material que tengo sobre mi amigo Paco, he seleccionado siete textos y nueve dibujos. No ha sido fácil seleccionar, de sus muchos trabajos sólo tengo en depósito una parte pequeña. Y digo en “deposito” por que creo que las producciones de los genios son legado de la Humanidad, son de todos.

 Es poco el material seleccionado para la ingente obra que Paco ha dejado, pero he pretendido que en ese material quede la huella de su extraordinaria personalidad y del impacto que a mí me dejó la parte de su vida que tuve la suerte de compartir y su muerte.

El dolor que me causó su muerte sólo puede compensarse con unas buenas “defensas” como las que yo tengo y, entre ellas, con recordar lo mucho que me aportó intelectualmente, en conocimiento de la biología de la Serranía y su calidad humana.

 

Homenaje de ARACA a Paco Marín

Este año LA ASOCIACIÓN RONDEÑA DE AMIGOS DE LOS CAMINOS ANDALUCES A.R.A.C.A. reunida en el Centro de Educación y Congresos La Algaba de Ronda el día 14 de Marzo de 2.009,  ha decidido otorgar el “Premio a la Defensa de los Caminos Públicos” a D. Francisco Marín Bustamante, conocido popularmente como “Paco Marín”, al considerar que en esta persona se reunen una gran cantidad de valores que lo hacen merecedor de ello.

Por citar algunas, es amigo, poeta, pintor, artista, biólogo, profesor, persona sensible ante cualquier manifestación de la Naturaleza, … cualquiera de esas facetas podría hacerle merecedor de esta distinción, pero en Paco se unen todas ellas. Ha sabido como nadie captar las imágenes de la Serranía de Ronda en todo su esplendor y belleza. Su pincel y el objetivo de su cámara son los ojos a través de los cuales la Serranía alcanza su proyección más importante. Presume de ser hijo de Arriate, hermoso pueblo de la Serranía.

Una vez terminado el acto se firmó un diploma acreditativo y se hizo entrega a Paco de un ejemplar del magnífico libro “Viaje a Andalucía. Historia Natural del Reino de Granada (1.804–1.809)” de Simón de Rojas Clemente y Rubio. Edición, transcripción, estudio e índices de Antonio Gil Albarracín.

Paco ha sido profesor 35 años del Instituto “Pérez de Guzmán”, ha sido maestro de casi todos los estudiantes de Ronda y de los pueblos de la Serranía. Con el paso de los años, el Centro se fue convirtiendo en su casa y todos los que en él trabajaban en su familia,  cada vez se fueron estrechando más esos lazos afectivos hacia las personas con las que convivía en el “Pérez”. Esa ha sido una de las características de la personalidad de Paco.

Para él la vida es un camino, que todos lo hacemos de forma distinta, con nuestros aciertos y errores, perfecciones e imperfecciones, si consideramos también que la vida debe ser un camino de perfección, que mejor lugar para llevarlo a cabo que en el Centro donde tantas personas conviven durante la mayor parte del tiempo, que mejor fuente de enriquecimiento personal y mutuo, que mejor sitio para dar y recibir afecto. Por  ello y muchas cosas siempre se ha sentido afortunado por dedicarse a la enseñanza, una profesión, que a los enseñantes les permite dar a raudales esas cosas tan importantes en la existencia como son la compañía, la amistad, la sabiduría y el amor de los demás.

Como profesor de Ciencias Naturales ha tratado de trasmitir sus conocimientos sobre el Universo del que formamos parte, en todas sus facetas y mostrando esas múltiples conexiones que integran la realidad para dar esa visión global y orientadora que ilumine su concepción del Cosmos y de la Vida. A la vez ha tratado de trasmitir esa admiración y amor por la Naturaleza y despertar la emoción que podemos sentir ante su contemplación. Siempre ha dado importancia fundamental al contacto directo con la Naturaleza, contacto que, como a Paco gusta citar, Giner de Los Ríos en su tratado sobre el Paisaje “favorece la expansión de la fantasía, el ennoblecimiento de las mociones, la dilatación del horizonte intelectual la dignidad de nuestras gentes y el amor a las cosas morales”.

Son recordadas esas salidas al campo con sus alumnos en las que junto a su labor de profesor actuaba también la propia Naturaleza como maestra con sus infinitos mensajes que calaban en lo más hondo de los estudiantes. Son recordadas esas puestas de sol con esa infinidad de luces y colores vistiendo las sierras y el cielo, esos mares de nieblas cubriendo los valles que traían a la memoria aquellos mares que hace millones de años cubrían nuestra tierra. Sus alumnos tienen aún presente la visión de Ronda y su entorno desde la Virgen de la Cabeza, ese lugar en el que se dan cita en la inmensidad del tiempo la historia del planeta y la historia de la humanidad. Y la contemplación de las centenarias encinas recortando sus siluetas sobre el infinito cielo donde tras el ocaso comenzaban a brillar las estrellas. Alli aprendieron, abrazados en sus troncos, a  reflexionar sobre la unidad del Cosmos del Universo del que procedemos, a que estamos unidos y del que viene toda laVida.

Se recuerdan tantas noches que salían del Centro para encontrarse con los Cometas, oyendo el canto del Buho Real y los grillos para recibir todo ese mensaje de Paz, Inmensidad, Alegría, Ilusión y Amor.

Hoy Paco piensa que es necesario seguir adelante, pero tal vez haya que volver la mirada hacia atrás y recuperar las luces de esos valores universales que la evolución de la humanidad, la sociedad y la persona dejó en parte olvidadas al borde del camino.

A continuación dio comienzo una asamblea de socios. En ella se decidió hacer cuantas gestiones están a nuestro alcance para que se reconozca la figura de Paco Marín. También se recordó que ya es la cuarta entrega del premio anual en Defensa de los Caminos  y como es tradicional regalamos el libro de Simón de Rojas. En el año 2.006, D. Julian de Zulueta cuando recibió el libro de Simón de Rojas en su casa dijo: “Este es un libro para esta casa”. En el año 2.007 resultó premiado Centro de Educación y Congresos “La Algaba”, representado por D. Juan Terroba, que calíficó el libro que se otorga como premio de “Un libro fundamental para La Algaba”. En el año 2.008, el premiado fue D. Francisco Moreno, que mostró su júbilo por recibir el libro de Simón de Rojas con las palabras “una joya como las maravillas arqueológicas que a veces se encuentran en la Serranía”.

El acto estuvo presidido por el Presidente de la Asociación Agustin Rubira Tobaruela y levanto acta el Secretario, Andrés Rodríguez González que firma esta información.

 

Palabras de Paco como agradecimiento en el acto de  la comida de jubilación.

Palabras de Francisco Marín Bustamante,  (Paco Marín) con motivo de la comida de jubilación promovida por el Instituto “Pérez de Guzman”.

Gracias por esta prueba de sincera amistad y afecto, me hacéis muy feliz al veros aquí a todos reunidos en torno a mi persona, no merezco tanto.

La importancia que para mi tiene este acto en el que celebramos mi jubilación hace necesario el dirigiros unas palabras sobre nuestra trascendental tarea de la que yo ahora comienzo una nueva etapa. Perdonad si me extiendo demasiado, por mis imperfecciones lingüísticas y por si peco de inmodestia.

Yo cambiaría la palabra jubilación que tiene connotaciones de punto y final y de falta de continuidad por la de júbilo. Júbilo por haber realizado una de las más hermosas labores al servicio de los demás, clave en el desarrollo integral de las personas y júbilo también por seguir realizándola aunque en otros ámbitos distintos al oficial.

Hace 35 años que llegue a nuestro Centro, el Instituto “Pérez de Guzmán” que entonces acogía a casi todos los estudiantes de Ronda y de los pueblos de la Serranía, desde entonces he realizado mi labor en nuestras aulas salvo un año que por disposiciones oficiales emigre a África. Con el paso de los años, el Centro se fue convirtiendo en mi casa y todos los que en él trabajamos en mi familia,  cada vez se fueron estrechando esos lazos de amor, esa saludable dependencia afectiva hacia las personas que convivíamos en nuestro querido Centro.

Si consideramos la Vida un camino, es verdad que todos lo hacemos de forma distinta, con nuestros aciertos y errores, perfecciones  imperfecciones, si consideramos también que la vida debe ser un camino de perfección, que mejor lugar para llevarlo a cabo que en el Centro donde tantas personas convivimos durante la mayor parte del tiempo, que mejor fuente de enriquecimiento personal y mutuo, que mejor sitio para dar y recibir amor. Por  ello y muchas cosas más me he sentido afortunado por dedicarme a la enseñanza, una profesión, que como ya digo, nos puede, si tenemos las puertas del corazón abiertas, dar a raudales esas cosas tan importantes en la existencia como son la compañía, la amistad, la sabiduría y el amor de los demás a la vez que la honda satisfacción de corresponder a ello dándonos plenamente.

Así he pretendido pasar por el Instituto y así quiero seguir aunque sea en otros lugares y con otras personas aunque sin olvidar el centro y a vosotros y por ello quiero pediros que no me consideréis como un jubilado sino como un compañero en activo y miembro de hecho de nuestra gran familia para poder seguir dando y recibiendo amor y enseñanzas.

Como profesor de Ciencias Naturales he tratado de trasmitir mis conocimientos sobre el Universo del que formamos parte, en todas sus facetas y mostrando esas múltiples conexiones que integran la realidad para dar esa visión global y orientadora que ilumine su concepción del Cosmos y de la Vida. A la vez he tratado de trasmitir esa admiración y amor por la Naturaleza y despertar la emoción que podemos sentir ante su contemplación. Siempre he dado importancia fundamental al contacto directo con la Naturaleza, contacto que, como diria Giner de Los Rios en su tratado sobre el Paisaje “favorece la expansión de la fantasía, el ennoblecimiento de las mociones, la dilatación del horizonte intelectual la dignidad de nuestras gentes y el amor a las cosas morales”.

Viene a mi recuerdo esas salidas al campo con mis alumnos en las que junto a mi labor de profesor actuaba también la propia Naturaleza como maestra con sus infinitos mensajes que calaban en lo más hondo de los estudiantes. Recuerdo esas puestas de sol con esa infinidad de luces y colores vistiendo las sierras y el cielo.

 Esos mares de nieblas cubriendo os valles que traían a la memoria aquellos mares que hace millones de años cubrían nuestra tierra.

La visión de Ronda y su entorno desde la Virgen de la Cabeza, ese lugar en el que se dan cita en la inmensidad del tiempo la historia del planeta y la historia de la humanidad.

La contemplación de las centenarias encinas recortando sus siluetas sobre el infinito cielo donde tras el ocaso comenzaban a brillar las estrellas y apoyados y abrazados en sus troncos reflexionado sobre la unidad del Cosmos del Universo del que procedemos, a que estamos unidos y del que viene toda la Vida.

Recuerdo tantas noches que salimos del Centro para encontrarnos con los Cometas, esos mensajeros del cielo y allí en los hermosos campos de la Serranía, envueltos en los aromas del tomillo y la lavanda, oyendo el canto del Buho Real y los grillos recibimos todo ese mensaje de Paz, Inmensidad, Alegría, Ilusión y Amor.

Tantos y tantos momentos en que caminamos juntos por los senderos de nuestra tierra.

Mi labor la he desarrollado en unos tiempos serenos, en un ambiente sin las dificultades que hoy existen en la enseñanza.

Hay que seguir adelante, pero tal vez haya que volver la mirada hacia atrás y recuperar las luces de esos valores universales que la evolución de la humanidad, la sociedad y la persona dejó en parte olvidadas al borde del camino.

Me gustaría recordar y homenajear a todos esos compañeros que convivieron con nosotros todos esos años en nuestro Centro, compartiendo las tareas pedagógicas, una sana convivencia y sincera amistad, esos amigos que ya partieron pero con la seguridad de que su luz y energía nos envían su Amor.

 

Paco Marin, genio.

¡Qué difícil es expresar con palabras los sentimientos puros¡.

Cuando hace unos años la Muerte vino a tantear a Paco y no le pudo convencer para que la acompañara, escribí un artículo en aquellas horas de difícil negociación sabiendo que Paco se quedaría en el mundo de los vivos.

Escribir entonces, fue fácil, bastó dejar que los recuerdos fluyeran desde mis inicios en la enseñanza rondeña, recién llegado al Martín Rivero, cuando me hablaron de un profesor en el nocturno del Pérez de Guzmán que enseñaba a sus alumnos en el aula con material elaborado por él y en el exterior, con material fabricado por la vida o las estrellas. Ponerme a aprender como si fuera un alumno suyo más fue lo primero; aceptarme él, proporcionarme sus mapas, sus dibujos, sus apuntes, sus charlas, su tiempo… simplemente a cambio de mi interés fue su respuesta, confiada e inmediata a mis continuas preguntas. Desde entonces, en el Bar Cazadores, en mi casa, en alguna de sus varias casas-museo-almacén (de las que llegó a tener tres a la vez), hasta llegar a la relación de vecino para todo de los últimos años, han pasado más de veinticinco años. En ellos no he dejado de aprender de él, de comprenderle, de admirarle. De quererle en definitiva, como solo se quiere cuando se hace sin interés, sin esperar nada, sin recibir nada, sin dar nada. Quizás esa sea la diferencia entre la especie humana y el resto de los seres vivos. Quizás eso sea el verdadero amor.

Ahora me he preguntado como la Muerte pudo vencerle si conservaba sus ilusiones prácticamente intactas, si había vuelto a pintar, a caligrafíar con su preciosa letra, a seguir recopilando, ahora en sistema informático, sus cientos de miles de dibujos, si de nuevo estaba ordenando (una vez más) sus cajas de material de todo tipo. Hace unos meses, en Marzo, la Muerte dio otro paseo por la vida de Paco, volvió a tantear sobre como llevárselo y supo entonces que intelectualmente no podría matarlo nunca, pero, esa gran máquina perfecta que es el corazón,  en este caso el corazón de Paco, estaba muy tocado. Aliada con los años, la Muerte supo que era una cuestión de tiempo esperar que la máquina perfecta deje de serlo, entonces, de un zarpazo nos arrebato el cuerpo de Paco, a pesar de que había vuelto a ilusionarse con una exposición que andaba montando para otoño en el Jardín Botánico de la Concepción de Málaga.

Ahora, no es fácil escribir sobre Francisco Marín Bustamante, “Paco Marín”. Escribir sobre sus genialidades en tantas facetas del Arte como practicó, sobre su concepto de la vida, sus enseñanzas, su sensibilidad, sus virtudes o sus defectos (no sobre maldades que Paco sencillamente no tenía), carece ahora de sentido puesto que todo el mundo que se relacionaba con Paco las conocía. La historia de la Serranía de Ronda y de la Bilogía española le pondrá en un pedestal destacado.

Los que tuvimos la suerte de coincidir en el espacio y en el tiempo con él seguiremos queriendo su recuerdo, pero a algunos como a mí, siento que me toca insistir en que ese recuerdo no se pierda, para ello voy a llamar a las puertas de personas e instituciones hasta conseguir preservar para el futuro su legado, simplemente para que Paco siga vivo. Espero que todos estemos a la altura, superemos egoísmos y personalismos para conseguir lo importante: Que la obra del genio Paco Marín perdure.

Paco Marín amaba la vida, que su recuerdo siga siempre vivo.

 

A  “Paco Marin” y sus muchos valores.

Si Paco Marín hubiera nacido en la época del renacimiento se le hubiera considerado un sabio y un genio. Hasta ese punto cultivaba una infinidad de destrezas y capacidades a las que había que sumar una enorme sensibilidad hacia los temas de Naturaleza en general y una calidad humana excepcional.

Como gran lector que era, se interesaba tanto por temas de historia, de geografía, viajes, culturas perdidas, arquitectura… y un sinfín de inquietudes que le hacían disfrutar. Como calígrafo se interesó por la cultura china hasta el punto de ser capaz de reproducir sus motivos y letras con absoluta perfección, sus colecciones de literatura, de poesía, de revistas diversas forman una parte importante de una gran biblioteca catalogada y ordenada por él mismo cuando se jubiló de la enseñanza; que decir de sus dibujos y cuadros en todos los estilos y modalidades, ninguno de ellos tenía secretos para él, lo mismo practicaba el carboncillo que la acuarela, el óleo que el temple, el lápiz o la tinta china, en todo lograba captar con perfección otra de sus grandes pasiones: El Paisaje. En este punto tuvo la suerte de tener al gran maestro Fernando González Bernáldez como profesor en la Universidad de Sevilla donde curso sus estudios de Licenciatura en Biología. Puestos a comentar otros aspectos de sus extensos conocimientos y aficiones no debemos olvidar sus colecciones de diapositivas y sus montajes de audiovisuales, fue pionero en el uso de la imagen como forma de comunicación y enseñanza produciendo audiovisuales en los que se adelanto a la tecnología actual en muchos años.

Con el hilo conductor de la Naturaleza en sus múltiples facetas y el perfecto conocimiento de la Serranía de Ronda en sus aspectos biológicos, geológicos y etnográficos, desarrollo una extensa labor educativa, formativa y de protección del Medio Ambiente. De su labor nacieron muchos biólogos de profesión, muchos naturalistas de afición y muchos ecologistas de sentimientos.

Sus rincones favoritos eran todos en su Serranía de Ronda, desde el Arroyo de La Ventilla de su pueblo, Arriate, el Pinsapar de la Sierra de Las Nieves, el alcornocal del Pantanillo, los Montes de Cortes o Acinipo donde solía llevar s sus alumnos a ver las puestas de sol o el paso de algún cometa o simplemente a dar una clase en las noches estrelladas o a ver una tormenta. Nunca fue afín a ningún sistema educativo de los que tantos hemos vivido en este país, practico siempre el más elemental y eficaz, el método directo: Sus palabras siempre eran las mismas.  Si quieres que los alumnos vean una constelación de estrellas, sácalos al campo y que miren el cielo, si quieres que comprendan el funcionamiento de un ecosistema no se lo expliques en la pizarra, sacalos al campo y que vean las interacciones entre los seres vivos y el medio donde habitan. Con esas premisas no es de extrañar que pudiera presumir de una de las escasas cosas de las que lo hacia, ser uno de los pocos profesores de enseñanza media al que habían suspendido la fase de prácticas después de aprobar sus oposiciones.

Paco siempre fue especial y peculiar, diferente a todos los niños que estudiaban bachillerato en El Castillo, él se dio cuenta al día que aburrido de que no le dejaran en paz mirando bichos y plantas en los recreos se empeñaron en que jugara al futbol, le dieron tal pelotazo en la boca que abandono para siempre esa faceta de la vida. En su casa también sabían que era especial, único e irrepetible, y así siguió toda su vida, a su aire, solo aunque rodeado de amigos, sabia buscar su espacio para captar una imagen única, un atardecer especial o una luz entre la tormenta.

Como ser humano es una pérdida irreparable por su valía y multitud de valores.

Descanse en paz el maestro por excelencia que ha dado esta tierra, comparable sin duda a su admirado Francisco Giner de los Ríos.

 

 En el acto de petición Hijo Adoptivo de Ronda para Paco Marin  el día 25 de octubre 2013, le dedique estás palabras al compañero.

Nada más enterarme del fallecimiento de Paco, elaboré un escrito de carácter intimista, lo que uno dice al amigo a quien se ha perdido para siempre. Ese escrito fue leído en el homenaje que le tributaron en su pueblo, Arriate. Fue un escrito para mi amigo Paco.

Unos días después de que Paco se fuera, a petición del periódico donde escribo, La Voz de Ronda, elaboré un material que pretendía fuera de carácter más  informativo. Era un escrito para que los demás conocieran un poco más a Paco.

Hoy quiero escribir al Paco Biólogo y compañero en las tareas educativas.

El gran Ecólogo Paisajista español, su maestro por encima de los demás, Fernando González Bernáldez, Catedrático de Ecología en la Universidad de Sevilla y en la Autónoma de Madrid, le tenía un especial afecto, ya que, según sus palabras, ambos eran mejores dibujantes que biólogos. Otro insigne biólogo, su amigo y compañero de estudios Baltasar Cabezudo, Catedrático de Botánica de la UMA, ha escrito “Paco Marín estará siempre vivo en cada uno de los árboles de su Serranía. La mayoría de tus compañeros biólogos nos dedicamos a aprender, tú te dedicaste a enseñar”. 

Paco captaba como nadie la Naturaleza en sus múltiples facetas, tenía las mayores dotes de observación que se pueda imaginar, podía capturar con una cámara de fotos o reproducir con sus pinceles los colores de un atardecer de otoño de Ronda, la Sierra de Las Nieves, la Laguna de Alberca, el Arroyo de La Ventilla o cualquiera de los paisajes en los que se extasiaba, que eran todos los de la Serranía. Imitaba el canto de los cárabos, búhos, autillos, mochuelos y resto de fauna nocturna para conseguir que se posaran junto a él para charlar de sus cosas. Como dice Baltasar Cabezudo, tenía una característica única que los demás biólogos no tenemos,  siempre estaba  ENSEÑANDO.

Pero Paco tenía muchos otros valores que le hacían especialmente único como Biólogo de Campo:Era Tolerante con todo (excepto con la mala educación y los maltratadores del Medio Ambiente), Nunca tenía Prisa, Flexible,  Transigente, Comprensivo,  Paciente, Curioso, Observador, Atemporal,  Universal, Con Visión Espacial de las cosas. Y sobre todo, fue siempre inmensamente GENEROSO.

Practicaba un único deporte, Vivir.  Paco era LA VIDA  que tantas veces enseñó a sus alumnos.

Para mí fue un orgullo compartir con él una afición por encima de nuestras coincidencias: a ambos nos encantan las hormigas, poca gente sabe que tuvo un hormiguero natural viviendo varios años en su coche. Hormigas a las que él daba de comer y observaba horas enteras en sus idas y venidas entre periódicos viejos, trozos de rocas y minerales, los inevitables yesos, ramas y cortezas, flores frescas y chuchurías, cardos de todos los tamaños y formas, cereales silvestres, frutos secos y un sinfín de restos biológicos que, homogeneizados por una gruesa capa de polvo, formaban una verdadera selva que debería ser extraordinariamente difícil atravesar a las pobres y minúsculas hormigas. Podemos imaginar la disyuntiva de Paco, si las hormigas habían elegido su coche para vivir, no podía echarlas, pero lo que tampoco estaba dispuesto a hacer era limpiar el coche, eso nunca, tampoco dejarlas morir de hambre en aquel laberinto andante; por lo tanto, lo mejor era darles de comer los restos de su único vicio, los pasteles. Estaba convencido que el hormiguero nació a partir de una reina fecundada que había anidado en una rama de alcornoque que Paco cogió un día en La Nava de S. Luis y como tantas cosas, quedo depositada en aquel almacén-laboratorio-museo-zoco de Medina Marroquí, que era su coche.

Paco, como la VIDA misma, tenía sus contradicciones, era a la vez Creacionista y Evolucionista. Nos gustaba hablar de un investigador que los dos admiramos profundamente,  Edward O. Wilson, considerado como el Evolucionista más importante después de Darwin. Hablábamos de los animales Eusociales, que según Wilson, son aquellos que viven en grupos con muchas generaciones diferentes y realizan trabajos altruistas dentro de la división del trabajo. La especie humana es considerada como la más Eusocial de todas. Paco no solo era altruista, iba más allá, era extraordinariamente Generoso, con todo lo que tenía y con todas las personas que le rodeaban. Como una prueba de ello el regalo que nos ofrecio generosamente siempre: SU SABIDAURIA. Por eso, no exagero al considerar que Paco Marín estaba un peldaño más elevado evolutivamente que el resto de los mortales.

Paco se fue, pero debemos ser positivos y los que tuvimos la suerte de coincidir con él en la inmensidad del Espacio y el Tiempo, debemos sentirnos agradecidos por ello.

Siempre estarás en mi corazón. Andrés Rodríguez González, amigo de Paco Marín.

 

Solicitud de nombramiento de D. Francisco Marín Bustamante comop Hijo Adoptivo de la Ciudad de Ronda

 

 

Francisco Marín Bustamante nunca fue una persona “usual”, por lo tanto se pretende que esta petición tampoco lo sea.

Una personalidad única, especial, con una visión de la vida diferente pero con una característica común como persona, profesor de Instituto y artista en multitud de facetas diferentes: Su GENEROSIDAD.

Como profesor de Instituto desarrolló su actividad docente casi exclusivamente en el Instituto Rondeño Pérez de Guzmán. Nunca fue el típico de un profesor acomodado, de esos que siguen inamoviblemente una programación estricta diseñada un comienzo de curso y poco variada a lo largo de los años. Al contrario, como profesor de Biología y Geología, o de Ciencias Naturales de toda la vida, su ritmo de enseñanza en la materias lo marcaba la “Vida” de la Serranía de Ronda, ya fuera el paso de un cometa, una inundación causada por una tormenta otoñal intensa, un tsunami ocurrido en cualquier región remota o alguno de los varios atentados ecológicos que se han cometido en la Serranía. De Paco dijo su gran maestro, el gran Ecólogo Paisajista español, Fernando González Bernáldez que le tenía un especial afecto, ya que, según sus palabras, ambos eran mejores dibujantes que biólogos. Pero quizás sea más acertada y nos ayude a justificar mejor la petición en curso, sea la opinión vertida por su amigo y compañero de estudios Baltasar Cabezudo, Catedrático de Botánica de la Universidad de Málaga, que ha escrito lo siguiente “Paco Marín estará siempre vivo en cada uno de los árboles de su Serranía. La mayoría de tus compañeros biólogos nos dedicamos a aprender, tú te dedicaste a enseñar”.  Efectivamente, Paco captaba como nadie la Naturaleza en sus múltiples facetas, tenía las mayores dotes de observación que se pueda imaginar, podía capturar con una cámara de fotos o reproducir con sus pinceles como nadie los colores de un atardecer de otoño rondeño, la Sierra de Las Nieves, la Laguna de Alberca, el Arroyo de La Ventilla o cualquiera de los paisajes en los que se deleitaba hasta extasiarse, que eran todos los de la Serranía de Ronda. Si contemplar o estudiar toda la fauna, la flora, el mundo mineral, era para él motivo de gozo, mostraba predilección especialmente por las rapaces nocturnasImitaba el canto de los cárabos, búhos, autillos, mochuelos y resto de fauna nocturna para conseguir que se posaran junto a él para charlar de sus cosas. Tenía una característica única que los demás biólogos no tenemos,  siempre estaba  ENSEÑANDO.

Pero Paco tenía muchos otros valores que le hacían especialmente único como Biólogo de campo: Tolerante con todo (excepto con la mala educación y los maltratadores del Medio Ambiente), Nunca tenía Prisa, Flexible,  Transigente, Comprensivo,  Paciente, Curioso, Observador, Atemporal,  Universal, Con Visión Espacial de las cosas. Y sobre todo la GENEROSIDAD.

Practicaba un único deporte, Vivir.  Paco era como LA VIDA  que tantas veces enseñó a sus alumnos.

Poca gente sabe que compartíamos una afición por encima de nuestras coincidencias: a ambos nos encantan las hormigas, tampoco se sabe que tuvo un hormiguero natural varios años viviendo en su coche. Hormigas a las que él daba de comer y observaba horas enteras en sus idas y venidas entre periódicos viejos, trozos de rocas y minerales, los inevitables yesos, ramas secas, flores frescas y chuchurias, cardos, cereales silvestres, frutos secos y un sinfín de restos biológicos que, homogeneizados por una gruesa capa de polvo, formaban una verdadera selva que debería ser extraordinariamente difícil atravesar a las pobres y minúsculas hormigas. Podemos imaginar su disyuntiva, si las hormigas habían elegido su coche para vivir, no podía echarlas, pero lo que tampoco estaba dispuesto a hacer era limpiar el coche, eso nunca, tampoco dejarlas morir de hambre en aquel laberinto andante; por lo tanto, lo mejor era darles de comer los restos de sus vicios pasteleros. Estaba convencido que el hormiguero nació a partir de una reina fecundada que había anidado en una rama de alcornoque que Paco cogió un día en La Nava de S. Luis y como tantas cosas, quedo depositada en el coche-almacén-laboratorio-museo.

Paco, como la VIDA misma, tenía sus contradicciones, era a la vez Creacionista y Evolucionista. Nos gustaba hablar de un investigador que los dos admiramos,  su nombre es Edward O. Wilson, considerado como el Evolucionista más importante después de Darwin. Hablábamos de los animales Eusociales, que según Wilson, son aquellos que viven en grupos con muchas generaciones diferentes y realizan trabajos altruistas dentro de la división del trabajo. La especie humana es considerada como la más Eusocial de todas. Paco no solo era altruista, iba más allá, era extraordinariamente Generoso, con todo lo que tenía y con todas las personas que le rodeaban.

Nos regalo generosamente su sabiduría, por eso considero que Paco Marín estaba un peldaño más elevado evolutivamente que el resto de los mortales.

Paco se fue, pero debemos ser positivos y los que tuvimos la suerte de coincidir con él en la inmensidad del Espacio y el Tiempo debemos sentirnos agradecidos por ello.

 

 

Ruta homenaje a Paco Marín. Año 2016

Andrés Rodríguez González Agosto 27th, 2016

Tradicionalmente a primeros de septiembre se hace en Ronda y la Serranía una Ruta que sirve de homenaje a nuestro recordado maestro Paco Marín. También tienen otros objetivos como ser el inicio de temporada para las excursiones y rutas de los difererentes grupos de caminantes y senderistas de la comarca e inicio de actividades reivindicativas de la Plataforma en Defensa de los Caminos Públicos de Ronda.

Te invito a que nos acompañes el día 2 de septiembre, pasaremos un buen rato recordando al amigo Paco acompañados por los astrónomos aficionados de Ronda que nos ayudaran a buscar caminos en el cielo.

Placa Homenaje a Paco Marín.

Andrés Rodríguez González Octubre 3rd, 2015

En recuerdo de Paco Marín, se va a inaugurar una placa en un lugar emblemático para él. Es el domingo 4 a las 12h 30 min. Calle Rosal S/N, frente al bar Los Cazadores.
Todos los que querais asistir estais invitados a tan emotivo acto.

A.R.A.C.A. Y ASOCIACIÓN SENDERISTA PASOS LARGOS: III RUTA HOMENAJE A PACO MARIN

Andrés Rodríguez González Agosto 11th, 2015

A.R.A.C.A. Y LA ASOCIACIÓN SENDERISTA PASOS LARGOS ORGANIZAN LA

III RUTA HOMENAJE A PACO MARIN

 

Fecha: Viernes, 14  de agosto.

Hora y lugar de encuentro: 21:00 Junto al Edificio Parque del Sur en la Plaza Pruna.

Distancia: 7 kilómetros

Esta ruta pretende homenajear y recordar al desaparecido Paco Marín (El artista de la Naturaleza), para ello realizaremos esta ruta, de baja dificultad.

Partiremos de la Plaza Pruna hacia el Edificio de la Curva y atravesaremos la carretera de circunvalación por el paso subterráneo que hay cerca de Voltasur, hasta enlazar con el “Sendero de Paco Marín”.

Recorreremos el sendero y durante el mismo tendremos ocasión de contemplar las estrellas desde este lugar privilegiado.

Esa noche no habrá luna y coincide con los días en que se pueden contemplar  el avistamiento de las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo, por que esperamos disfrutar de este fenómeno que se repite todos los años.

Nos comeremos el bocata en el Área Recreativa de el Parque Periurbano.

Sobre las 24:00, esperamos estar de regreso en el punto de inicio.

Esta ruta estará abierta para todos aquellos que lo deseen.

Importante llevar linterna, calzado cómodo, agua y bocata o algo para picar.

 

Palabras de José Barragan a propósito de la concesión del título de Hijo Adoptivo de Ronda a Paco Marín

Andrés Rodríguez González Febrero 6th, 2015

Hoy, ha llegado a mis oídos la concesión de hijo adoptivo de la Ciudad de Ronda a nuestro querido amigo Francisco Marin Bustamante , popularmente como Paco Marín; un leopoldo de la enseñanzarompiendo moldes, daba sus clases en la propia Naturaleza para que los alumnos aprendieran in situ.

Con sus alforjas al hombro, como un San Francisco de Asís, llenas de libros, lápices, su máquina de fotos y boligrafos fue un estudioso profundo de la Serranía de Ronda, en especial La Sierra de las Nieves, donde durante muchos años ha dedicado a desmenuzar esa especie de jardín botánico y único como es el pinsapar de la Sierra de las Nieves, donde también aprendió el valor del silencio, la soledad, la belleza, el contraste, lo irrepetible….y el amor a todo lo creado como buen alumno de San Francisco de Asis.

Decía Albert Einstein, que los grandes espíritus siempre han encontrado la oposición violenta de las mentes mediocres. Digo esto, porque me ha dado pena que una parte del Consistorio de su pueblo le haya denegado la concesión de Hijo predilecto.Es normal…nadie es profeta en su tierra.

Nuestra noble Ciudad de Ronda, le ha concedido la distinción de Hijo Adoptivo, decisión que compensa mi pena. Si yo hubiese estado en el acto, si me hubiesen pedido unas palabras en nombre de la Ciudad de Ronda, lo hubiese resumido en esta frase:”Para nuestro corazón rondeño, amigo Paco Marín, bastan tus hechos… para nuestra libertad serrana, amigo Paco Marín, bastan tus alas”.

He sido compañero y amigo de Paco Marín. En Noviembre de 2008, escribí un libro muy bonito de relatos y vivencias de los abuelos de Alpandeire sobre su paisano Fray Leopoldo. Le pedí a Paco Marín, un día que vino a comer a mi casa, que me hiciera unos dibujos a plumilla para cada uno de los relatos de dicho libro En total alrededor de 5O.

Quedan en Alpandeire alrededor de unos 40 libros de la Edicion que se hizo. Vale la pena, leer esos relatos de fray leopoldo y vale la pena aun más, tener ese bello recuerdo de un amigo de verdad como fue Paco Marin. Tal vez porque buscabamos, Paco Marín, un hombre como tú….te acercastes a nosotros. Sigue, Paco, caminando por las estrellas…pero sin que quites tus ojos de nosotros.

José Barragán.25 Enero 2015

NOMBRAMIENTO DE HIJO ADOPTIVO DE RONDA A DON FRANCISCO MARÍN BUSTAMANTE

Andrés Rodríguez González Enero 26th, 2015

NOMBRAMIENTO DE HIJO ADOPTIVO DE RONDA

A DON FRANCISCO MARÍN BUSTAMANTE

DEFENSOR: RAFAEL FLORES DOMÍNGUEZ

RONDA, VEINTITRÉS DE ENERO DE DOS MIL QUINCE

Buenas tardes Paco. Sé que estás aquí; quien sabe si entretenido en la búsqueda de algún fósil embutido en alguna de las vetustas piedras de este antiguo convento o, quizás, observando con paciencia franciscana el nido de un cárabo o, a lo mejor, en el tejado, ensimismado en la estela de un lejano cometa… Me consta, que dada tu humildad y modestia, estarás refunfuñón con este evento, así que discúlpanos, pues el nombramiento que hoy traemos al Pleno, es de justicia; es lo menos que podíamos hacer para reafirmar tu enorme personalidad y valía. Buenas tardes igualmente a nuestra alcaldesa, a los compañeros de Corporación, a los familiares, discípulos y amigos de Paco, a Rafael Sanmartín, del colectivo Almenara, asociación de quien partió la feliz idea de solicitar oficialmente la designación de Paco como hijo adoptivo de Ronda; a las distintas autoridades y a todos los rondeños, arriateños y serranos en general.

Casi siempre, cuando se celebra un acto de esta índole, lo es para reconocer el bagaje material de una persona destacada que ha aportado su genialidad en campos tan diversos como la cultura, la política, el deporte, la religión, la música o el folclor. En el caso que nos ocupa, no por ser único, sí que adquiere un cariz excepcional, pues a los sobrados motivos profesionales de Paco Marín se aúnan los intangibles, los que llegan al corazón y alimentan el espíritu, los que purifican el alma y ahondan en el ser humano.

El profesor Paco Marín, biólogo de carrera y humanista de vocación, además de poseer unas dotes innatas para la docencia, fue un virtuoso en varias facetas creativas, las cuales canalizo a la perfección, como no, para llevar a sus alumnos y congéneres un mensaje de paz, amor y esperanza. Muchas de sus fotografías cobraron vida en forma de relatos audiovisuales emitidos con varios aparatos milimétricamente sincronizados, bajo la sintonía del chirriar y chuchear de lechuzas y búhos, envueltos en graznidos de chovas y zumbidos de los más diversos insectos, en el aullar del lobo y el berrido del venado, en la trama de los sonidos acuosos, de los truenos y de las más bellas bandas sonoras de la Creación. Si bien todas sus proyecciones versaban sobre temáticas diferentes, siempre aunaban los grandes temas que le apasionaban: el Paisaje, el Hombre y el Cosmos. El mensaje de Paco en todo caso lo era y lo es claro y directo, enmarcado en la concepción astral del Universo, donde la humanidad, como parte integrante del mismo, juega un papel de igual a igual con todos los seres vivos y con el entorno que le rodea, en constante lucha por alcanzar la fraternidad que, egoístamente, los hombres nos empeñamos en mancillar.

Su legado, sus lecciones y su forma de ser y vivir ha marcado el devenir de una estirpe de nuevos biólogos, botánicos, geólogos, astrónomos, paisajísticas y naturalistas que difunden los saberes de la Tierra bajo las pautas adquiridas del maestro. Numerosas personalidades del mundo de la docencia le reconocen como un adelantado a su tiempo. No hay profesional del ramo, ni antiguo alumno que no alabe sus peculiares y revolucionarios métodos de enseñanza, basados en el contacto directo con el medio ambiente que les rodea y con la experimentación. Paco innovó en el constante uso de la imagen y el sonido para impartir sus erudiciones. También se valió de los materiales coleccionados desde su más temprana edad, caso de los fósiles, de los que era un ferviente enamorado. Como no recordar, ya fuera con sus estudiantes o con un grupo de amigos, las clases magistrales que nos instruían en la formación geológica de la Serranía de Ronda, en escenarios tan impresionantes como la garganta de la Ventilla o el propio Tajo de Ronda. El profesor Francisco Marín, a lo largo de su carrera, fue crítico con los sistemas educativos en vigor y, precisamente, esa postura inconformista, le valió algún que otro sinsabor. Me atrevo a decir, avalado por su historial, que el bueno de Paco hoy día estaría nominado al símil de Premio Nobel de la docencia junto al profesor aragonés Cesar Bona.

La personalidad del Paco dibujante y fotógrafo tampoco ha pasado desapercibida a ojos de entendidos y profanos en la materia. En el plano pictórico, sus peculiares e imaginativas técnicas, la diversidad de estilos y un perfecto y cadencioso dominio de la escena, lo convierten en un virtuoso artista sin parangón en modalidades como el lápiz, la tinta, el temple, el óleo o la acuarela. A ello debemos sumar una destreza especial para ejecutar una caligrafía muy peculiar e irrepetible, hipnotizante. Se diría que en cada trazo late un corazón, emana una emoción y suspira un sentimiento. Nadie mejor que Paco supo retratar las texturas de los árboles, especialmente de quejigos de montaña y pinsapos de su querida Sierra de las Nieves, donde por cierto, hace ya una treintena larga de años tuve la feliz suerte de conocerle en persona mientras esbozaba con plumilla en un grueso papel, la tronca de un vetusto y centenario abeto de la Cañada del Cuerno.

A lo largo de su existencia, su congénita confianza y, más que nada, su alto grado de despiste le jugaron malas pasadas con algún que otro equipo de fotografía birlado u olvidado sabe Dios dónde. Anécdota aparte, qué clase de sensibilidad y ojo tendría nuestro Paco, que a la escena plasmada, sustraía con maestría sin igual, su esencia y personalidad,  el más exiguo aspecto fisiográfico y las connotaciones paisajísticas de la estación del año que fuere. Qué clase de transmisión fluctuaría entre Paco y el paisaje que fue capaz de confinar en cada diapositiva la más sublime paleta de los colores del atardecer, el tenue reflejo de los rayos del astro Sol sobre la lámina acuosa de charcas, pozas y lagunas, y el gradiente de irradiación de las íntimas y abnegadas puestas de Sol sobre la dentellada alineación de Líbar, sobre las meritorias dehesas rondeñas, sobre las prolíficas campiñas de la meseta, sobre las fragosas laderas del Valle del Genal, sobre los alcornocales del Pantanillo  o sobre los altivos oteros de su paradigmática Sierra de las Nieves.

Si para las mañas de la imagen fue genial y peculiar, qué decir del Paco de las letras, del poeta abstraído por la belleza sin par de su amada Serranía de Ronda; del artista inspirado por las musas Calíope, Talía y Urania… del hombre creador cuyas letras destilaban esencias de plantas aromáticas, olores a tierra mojada y efluvios de huerta y jardín. En la portada de su colección titulada “Árboles” figura el siguiente el poema:

Árboles de mi Tierra,

Armonía y Belleza.

Árboles de mi vida,

Humildad y nobleza

Árboles amigos,

mensajeros del cielo

y alegres compañeros

de un viaje inmenso

En el contexto del Universo, Paco entendía al ser humano como una pieza más del mismo, sin más relevancia que otros elementos de nuestra casa común, la Gea. Nos hablaba del sentido conceptual del Cosmos, de la armonía y de los valores regentes en las almas de los todos los seres vivos e inertes.  Todo tiene una explicación y una lógica, todo tiene un fin y una meta. Estas eran algunas de las reflexiones del Paco filósofo, la del hombre preocupado por el Ser y la Existencia; la del hombre henchido de humanidad que sabía lo ínfimo y minúsculos que somos en el plano de la Creación. Razón no le faltaba cuando advertía lo banales que podemos llegar a ser enfrascados en inútiles e infructuosas luchas materiales y espirituales que alteran la convivencia. El amigo Paco sentía una especial predilección por las causas perdidas y los pueblos subyugados. De su pluma emanaron numerosos alegatos contra la sin razón humana, la que lleva a someter a otros pueblos, a eliminar su cultura, su lengua, sus tradiciones, la que lleva a destruir de manera irracional los recursos naturales. En un artículo de Rafael Muñoz, miembro de la Asociación Astronómica Abbas Ibn Firnas, publicado en La Voz de Ronda, recordaba éste la entrega por parte de Paco, antes de iniciar una de su proyecciones, de unas hojillas que literalmente  expresaban: “Mis queridos amigos, compañeros de viaje por los senderos del Universo, por los senderos del vivir, antes de iniciar esta charla sobre la Astronomía quiero hacer unas consideraciones que creo son necesarias para darle su auténtica dimensión y sentido. Al hablar del Universo nos referimos al todo, a toda nuestra existencia, a la vida misma; el Universo no eso sólo ese cielo estrellado que contemplamos en las hermosas noches de nuestra tierra, es el Sol, la Tierra y todos los seres vivos que en ella habitan; es el sonido del viento a través de los pinos, el rumor de las aguas, esa bella melodía, la sonrisa de un niño, esos ojos maravillosos, esa multicolor puesta de Sol… lo es todo. No miremos al Universo como algo que está ahí fuera, como meros espectadores de un maravillo espectáculo; hemos de sentirnos como parte integral del mismo; el Universo está en nosotros mismos, esa maravilla está en nuestro interior y en todo lo que nos rodea”. En dicho artículo, también comenta Rafael el entusiasmo desmedido de Paco en una noche de noviembre en el puerto del Monte, avistando la lluvia de estrellas de las Leónidas, cuando “por unos momentos hubo un pico de uno a más meteoros por segundo y todos estábamos alborotados”, entonces “Paco saltaba y gritaba como un chiquillo: ¡¡otra, otra, otra!!”.

Como hombre enamorado de su tierra, nunca fue ajeno a las agresiones medioambientales y  fue un ardiente defensor de las minorías étnicas, sobre todo la de los pueblos indígenas sujetos a la barbarie y explotación de las llamadas culturas civilizadas. En este caso, sentía cierta predilección por las tribus indoamericanas y no dudaba en propagar con su incomparable caligrafía, los mensajes de auxilio que muy certeramente extrapolaba, como si de un adivino se tratara, a la vorágine inmobiliaria que nos vino y que posteriormente nos sumergió en la profunda crisis económica y de valores en la que nos hallamos inmersos. Paco practicaba aquello mil veces dicho de “piensa global, actual local” y de ahí se desprende que no fuera ajeno a las patrañas urbanísticas y ambientales que ha venido sufriendo nuestra Serranía. Siempre fue honesto en este sentido y argumentaba su postulados aunque ello le valiera el desprecio y la crítica desaforada de algunos que, ahora, fíjense por donde, o están imputados o viven en la cárcel. Con el Paco reivindicativo se podría estar de acuerdo o no, pero el siempre hizo gala de una educación exquisita, con el grito en el cielo, pero sin insultos frívolos. Siempre defendió el paisaje y paisanaje de la Serranía con firmeza y bajo las armas de la razón.

Fue autor asiduo en numerosas publicaciones, ya fuera como colaborador o como ilustrador de los mismos. Su producción literaria, la propia, fue igualmente pródiga, y de entre ella me quedo con una editada en el año 2000 titulada “Cuadernos de Roldán”, donde deja patente una sensibilidad exquisita por los temas escolares de su niñez y, sobre todo, su amor incondicional al pueblo que lo voy nacer: Arriate. Uno de sus trabajos más importantes fue el “tomo IV. Medio Ambiente. Capítulo Espacios Naturales de la Serranía de Ronda”, en el que compartió autoría con Daniel Montilla, Gerardo Sierra y Lola Morales; además, en dicho libro, añadió espectaculares fotos,  preciosos dibujos y lindas poesías sobre la belleza de medio que nos rodea. Otro título importante que debemos agregar es el de “Cuadernos de Histología Vegetal”. Especial significación, por ser una producción única e irrepetible, es el material elaborado para el seminario de ciencias naturales del instituto de bachillerato Pérez de Guzmán de Ronda. De su marcada personalidad darán cuentan ilustres personalidades del mundo de la cultura, las artes y las ciencias; sirvan de ejemplo las palabras que le dedica Don Antonio Garrido, Hijo Predilecto de la Ciudad de Ronda, que dice en un extraordinario artículo: “De Paco nos acompañará siempre el recuerdo de su bondad, de su sabiduría, de sus habilidades y el de su inefables atiborradas alforjas, hasta arriba colmada de logros, de proyectos, de sueños cumplidos, mostrándonos un camino que muchos emprenden pero que sólo unos pocos, como él, acaban recorriendo”.

El prestigioso científico andaluz Juan Pérez Mercader, considerado entre los mejores del mundo en el campo de la astrobiología, actualmente desarrollando su magisterio en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, comentaba: “Nos conocíamos de hace muchos años, cuando el estudiaba biológicas y yo físicas en Sevilla. Me pareció un tío creativo, comprometido y muy cariñoso. Guardo en Madrid, junto con mis libros, algunas cosas que me envío, incluyendo alguno de sus magníficos dibujos y creo recordar que algo referente a las aves de Ronda, incluida la chova piquirroja (grajos para entendernos), sobre la que en una de mis visitas echamos un rato hablando de ella”. Su innovadora metodología pedagógica, como ya hemos indicado, no pasó inadvertida y fue elogiada, como lo demuestra en un artículo Agustín García Matilla, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación del Campus de Segovia en la Universidad de Valladolid, titulado “Educación, televisión e infancia. La Imprescindible reconquista de las utopías perdidas”: Paco Marín, de Arriate (Málaga), es profesor de Ciencias Naturales. Su objetivo principal es conseguir que sus alumnos amen la naturaleza por encima de todo, la conozcan de cerca y sobre todo, que sean buena gente. Desde hace muchos años lleva a cabo su acción educativa en un instituto de Ronda en turno de noche. Su vocación pedagógica le lleva a aplicar una metodología innovadora que sirva para la vida. Parte: del sentido común y de algo tan fundamental como es, el ser capaz de escuchar a sus alumnos y buscar los centros de interés de su disciplina en aquellos contenidos que motivan individualmente a los escolares o que incluso surgen de la propia iniciativa del grupo. Los lleva al campo a observar la naturaleza, les sugiere trabajos que exigen de su observación curiosa. Con Paco no hay fracasos escolares, no hay alumno o alumna que haya pasado por sus clases y que transcurridos los años no lo siga recordando como un maestro que enseñó cosas útiles para la vida. Como muchos buenos maestros, Paco no necesita “examinar” y sí lleva un control individualizado de cada alumno. A cada cual le pide cuentas según sus capacidades, y busca que el propio individuo explote al máximo sus valores y cualidades”.

El gran paisajista Fernando González Bernáldez, catedrático de ecología en la universidad de Sevilla y en la Autónoma de Madrid, quien le profesa gran afecto aseveraba: “ambos somos mejores dibujantes que biólogos”. Tampoco deja de rendirle tributo el insigne botánico Baltasar Cabezudo, catedrático de botánica en la universidad de Málaga y editor entre otros del “Acta Botánica Malacitana”, a quien oímos decir en la entrega del premio de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de las Nieves en 2008 a nuestro amigo Paco, la siguiente alabanza: “La mayoría de tus compañeros biólogos nos dedicamos a aprender, tú te dedicaste a enseñar”.

Para comprender la verdadera naturaleza humana de Paco, su extremada sensibilidad hacia los seres vivos y su ignoto carisma, baste citar las siguientes palabras del profesor y biólogo Andrés Rodríguez, con quien mantuvo una estrecha relación: “Para mí fue un orgullo compartir con él una afición por encima de nuestras coincidencias: a ambos nos encantaban las hormigas. Poca gente sabe que tuvo un hormiguero natural viviendo varios años en su coche. Hormigas a las que daba de comer y observaba horas enteras en su idas y venidas entre periódicos viejos, trozos de rocas y minerales, los inevitables yesos, ramas, cortezas, flores frescas y chucherías, cardos de todos los tamaños y formas, cereales silvestres, frutos secos y un sinfín de restos biológicos que, homogeneizados por una espesa capa de polvo, formaban una verdadera selva que debería ser extraordinariamente difícil atravesar a las pobres y minúsculas hormigas. Podemos imaginar la disyuntiva de Paco, si las hormigas habían elegido su coche para vivir, no podía echarlas, pero lo que tampoco estaba dispuesto a hacer era limpiar el coche, eso nunca, tampoco dejarlas morir de hambre en aquel laberinto andante; por lo tanto, lo mejor era darles de comer los restos de su único vicio: los pasteles. Estaba convencido que el hormiguero nació a partir de una reina fecundada que había anidado en una rama de alcornoque que Paco cogió un día en la Nava de San Luis, y como tantas cosas, quedo depositada en aquel almacén-laboratorio-museo-zoco de medina marroquí, que era su coche”.

Nos quedaremos pues con el recuerdo del Paco despistado, atemporal, caprichoso, perfeccionista, curioso, generoso, tolerante… el que iba y venía de acá a allá en su mítico Suzuki Verde, el de los almanaques de Silvema, el Paco de las alforjas y pinceles, el de las tertulias en el bar los Cazadores o la Venta el Abogao, el amigo de los animales, los bichos, las plantas, los hongos y las piedras; el colega de sus amigos y de los desfavorecidos, el que no dudaba junto a su hermano espiritual, Cayetano Arroyo, en disponer parte de su sueldo para asistir a los que más lo necesitaban; el que no se no se lo pensaba dos veces para colaborar altruistamente si la causa era noble, el que regalaba libros como un bien preciado para el conocimiento y la autoformación, el de los dibujitos en servilletas de papel, el de los tres pisos alquilados para aguardar todos sus dibujos, pinturas, piedras, minerales, libros, plantas, huesos, diapositivas, fósiles… todos revueltos, en aparente caos, pero perfectamente ordenados en su mente.

Yo me congratulo de haber formado parte de su círculo de personas amadas; estuvo en los mejores momentos de mi vida; la primera, cuando de adolescente le conocí personalmente y de casualidad en la cañada del Cuerno. Lo goce en numerosas rutas, en las proyecciones, en sus charlas, ponencias y tertulias. Estuvo con nosotros en el día de mi boda, en las rutas de Pasos Largos y cuando le entregamos el Bastón Senderista del Año 1997. No faltó a la presentación de mi primer libro sobre la Sierra de las Nieves y a la de otros títulos que llevan su impronta. Tampoco olvido algunas tardes de ensueño en la laguna de Alberca, disfrutando de las encinas y del atardecer, del vuelo pausado de unos ánades, de las primeras estrellas y del canto armónico de cientos de ranas. En tan maravillosa dehesa puede hacerle la foto que preside este salón… y como no, me congratulo de estar hoy aquí, dando fe de su valía personal y profesional.

Paco, sí, ya lo sé, te he oído decir esa frase que siempre espetabas cuando alguien te largaba un piropo o un elogio: “me voy, que tengo muchas cosas que hacer”. Paco, vuela, viaja envuelto en tus fantasías de colores, toma tu alforja y no olvides los pinceles; sal, inmiscúyete por cualquier resquicio de este recio edificio y navega por las huertas del Tajo hasta confluir con el Guadalcobacín; remonta después por el Llano de la Cruz y saluda a tu amigo Cayetano; sube al cerro de las Salinas y disfruta de la más bonita panorámica de tu querida y añorada Arriate. Allá, en lontananza, que bonita se perfila la antigua mesa de Acinipo; lo sé amigo, que buenos ratos te brindó tan majestuoso escenario contemplando astros, estrellas, constelaciones, cometas y sueños perdidos. Recuerda pasar por Nador y embriágate de los aromas de los frutales de la huerta; embelésate después, pero no mucho tiempo, en ese sin par laboratorio de la historia geológica de la Serranía que es el arroyo de la Ventilla; deja alguna lágrima en Alberca, que yo ya la dejé, y pasa de largo por Merinos. Allá, a lo lejos, ciertamente, con ansia te espera tu Sierra de las Nieves y una mesnada de pinsapos y quejigos ávidos de acurrucarte. Abrígate bien, que hace frío. Oye apaciblemente como te susurran una íntima canción de cuna tus amigos búhos y cárabos; descansa plácidamente y cierra mansamente los ojos mientras una corte de lirones, autillos y ratoncillos velan por tu sueño.

Queridos compañeros de Corporación, creo que ha quedado probada con total solvencia la enorme valía humana y profesional del profesor Francisco Marín Bustamante y en virtud a ese cúmulo de méritos imperecederos, me baso para defender el nombramiento de nuestro querido Paco como HIJO ADOPTIVO DE RONDA

SE NOS FUE EL HOMBRE, EL ARTISTA DE LA NATURALEZA, EL AMIGO, EL PROFESOR, PERO SU HUELLA Y LEGADO PERDURARÁN A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS

Buenas noches

Rafael Flores Domínguez

Quinto Teniente de Alcalde

Concejal delegado municipal

Áreas de Medio Ambiente y Montes

Paco Marín NO será Hijo Predilecto de Arriate por el voto negativo de IU

Andrés Rodríguez González Diciembre 16th, 2014

Paco Marín, NO será Hijo Predilecto de Arriate por el voto negativo de IU.

Ayer asistí al pleno del Ayuntamiento de Arriate donde se debatió y NO se aprobó la concesión a Paco Marín de la distinción de Hijo Predilecto, por el voto negativo de Izquierda Unida Convocatoria por Andalucía Los Verdes. Creo que muchos de los presentes sabemos la razón de ese voto negativo: Que el alcalde actual es sobrino de Paco. Es decir IU ha utilizado el recuerdo, la memoria, el trabajo, la genialidad de Paco para atacar politicamente al alcalde.

Me parece una mezquindad impropia de un partido de izquierdas que lleva en sus siglas el nombre de Los Verdes. No voy a exponer los méritos de Paco Marín aquí. Las personas que le conocimos sabemos que tiene méritos más que de sobra para esa concesión. Creo que ha sido un error tanto humano como político por parte de IU Arriate.

Paco fue un genio que nunca necesitó de reconocimientos ni halagos, tuve la inmensa suerte de conocerle, compartir con él charlas y confidencias, aprender de él y quererle como amigo. Poca gente tiene en toda su vida la suerte de conocer a un genio. Yo la he tenido con Paco Marín. Lo de Arriate, no tiene importancia, pero retrata a las personas que lo hicieron.

Presentación del libro Relatos con Vino de Ronda Historias, quizás ciertas de la Bodegas de Ronda en Málaga.

Andrés Rodríguez González Noviembre 22nd, 2014

A propósito del libro

Relatos con Vino de Ronda. Historias, quizás ciertas de la Bodegas de Ronda.

Palabras de Ernesto Fernández Sanmartín sobre el autor y la obra en la presentación realizada en la Librería Prometeo de Málaga el día 20 de noviembre de 2014.

 

Como prólogo breve debo decir que el presentador de un libro debe convencer a la concurrencia de que lo compre. Veremos si lo consigo.

Conocí a Andrés hace más de treinta años en circunstancias peliagudas, probablemente más para él que para mí. Se trataba de unas oposiciones en las que él era opositor y yo miembro del tribunal (tribunal es el lugar donde se reúnen los tribunos o magistrados de la tribu, fíjense bien).

Fotografía para el relato del Cortijo SAN Juan

Como miembro de un tribunal siempre he tenido presente aquello que se llamaba el remordimiento de conciencia. ¿Habré colaborado al aprobado de alguien que será un mal profesor?, o por el contrario ¿Habré impedido, poco o mucho, que no apruebe alguien que lo será bueno? Pero a veces conocemos más tarde a ese alguien y resulta que hemos acertado. Es el caso de Andrés. Lo poco que yo pude influir me enorgullece y aplaca ese asunto de remordimiento. He dicho “lo poco que yo pude influir” porque lo mucho, sin duda, fue por su parte.

Desde su Garbayuela natal, allá en la comarca de la Siberia Extremeña, se vino a Córdoba donde se licencio en Biología y después de las oposiciones que he citado eligió el Instituto de Ronda porque quiso y porque pudo (como don Álvaro de Bazán). Pero además, en Ronda, Andrés encontró a Pepa. Es posible, o probable, más bien plausible que Pepa encontrase a Andrés. Bueno, se encontraron.

Desde entonces Andrés ha sido lo que se dice un miembro activo de la cultura rondeña. Eso sí con método, pues como él dice con humildad “los que no somos genios tenemos que ser metódicos”.

Así, con método, se preocupa también de todo lo relacionado con la naturaleza, escribe libros, publica artículos, funda asociaciones como “Pasos Largos” y ARACA (Amigos de los Caminos), incluso lo nombran Director del Parque Natural de Grazalema, y ahí se produce, cómo decirlo una cierta incompatibilidad de caracteres. Dimite. “Rara Avis”.

Pero volvamos al libro (que ustedes deberán comprar a la salida). Está dedicado a Paco Marín, excelente persona, gran dibujante, extraordinario profesor y muchas cosas más.

Hay magníficas fotografías, muchas de ellas antiguas. Descripción de bodegas, algunas con nombres tan sonoros como Sangre de Ronda, Descalzos Viejos o Pasos Largos, por las que discurren personajes como el “cura Jeremías” cuyo tamaño le permitía decir del vino: Soy tan grande que el líquido se reparte por todo mi cuerpo y a la cabeza llega muy poco, con lo cual no me afecta,  o el médico Amat que fue colaboracionista cuando la invasión francesa y que decía: Hice mucho dinero con los franceses, lo he gastado en vino, mujeres y juego. El resto lo he despilfarrado,  y el entrañable Tobalo, el manijero o Raimunda que cuando se emborracha era de vino malo pues el bueno,  el de Ronda,  no emborracha nunca, solo pone borroso.  De esta Raimunda es preciso recordar una de sus sentencias: Pa puta y con chancleta, quédate quieta.


Otra ilustración del libro

En el libro nos enteramos de los orígenes íberos del vino de Ronda pasando por los romanos (Acinipo parece significar tierra de vinos), árabes (Guadalevin sería río del vino), judíos y cristianos, con digresiones históricas de la conquista de Ronda por los Católicos Reyes y las pugnas entre los Duques de Arcos y de Medina –Sidonia, para llegar a la francesada, a Primo de Rivera y al Embalse de Montejaque.

Asistimos a la posible conversación entre el Marqués de La Cimada y el botánico Boissier sobre vinicultura, a la del Marqués de Salvatierra con el geólogo Macpherson sobre la batalla de Munda en la que Julio Cesar vencío a Pompeyo en tierras de Ronda. Nos enteramos de profesiones como matutero, manijero, limosnero, cillerero, canutero, arrieros de “las cosas” o de motes como Nicasia “Manoscalia”, Ciriaco “medialeche”,  “saludaberzas” o “abrazafarolas”.

Mención aparte merece la visita de Quevedo para investigar si las recaudaciones de Cervantes fueron como debían ser, las andanzas de Pasos Largos en la Laguna del Juncal o las intrigas de Antonia Niebla la curandera, la sabia, con los Trinitarios Desalzos.

Algo que sorprende en el libro por lo inhabitual es que cuando Andrés describe esos cortijos de nombres tan evocadores como La Sanguijuela, Cortijo de las Monjas, Los Frutales, La Cimada, Huerta del Corchero, añade información geológica, edafológica, botánica, geográfica,…porque su formación científica se lo permite. Sin olvidar los topónimos: la Tormentilla, Cuesta la Viña, Chinchilla, El Hondón, Cordel de los Pescaeros,  y muchísimos más.

Como a mí no me gusta el vino he dejado para el final las cepas, Tempranillo, Cavernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y muchas más (véase el tratado de don Simón de Rojas Clemente claro) que se plantan a razón de tres mil a cinco mil por hectárea y de las que se recolecta poco más de medio kilo de uvas, las mejores.


Como tampoco soy un crítico literario, quiero terminar apoyándome en dos referencias de prestigio. La primera de Mario Vargas Llosa dice así: “La lectura es lo que te permite hacerte dueño de un lenguaje. Una persona que no lee tiene necesariamente un vocabulario pobre y se expresa mal y por tanto piensa mal porque se piensa en la medida que se habla y viceversa. Dominar el idioma ayuda a pensar con claridad y a poder matizar tu pensamiento”.

La segunda es de Susan Sontag y dice: “La literatura es una de las maneras fundamentales de nutrir la conciencia. Desempeña una función esencial en la creación de la vida interior y en la ampliación y ahondamiento de nuestras simpatías y sensibilidades hacia el lenguaje y hacia otros seres humanos.

Ernesto Fernández Sanmartín.

Málaga 20 noviembre 2014


Foto de Paco Marín a quien va dedicado el libro

II Ruta Homenaje a Paco Marín

Andrés Rodríguez González Octubre 12th, 2014

II Ruta Homenaje a Paco Marín

Día 18 de Octubre

Organizada por la Asociación Senderista Pasos Largos y Araca (Asociación Rondeña de Amigos de los Caminos Andaluces) tendremos el sábado día 18 la segunda ruta homenaje a Paco Marín. Discurrirá por el parque periurbano de Ronda, incluido el sendero dedicado a Paco y por La Indiana.  Consistirá en un paseo de unos 17 Kms, una ruta que resulta apropiada para hacerla por parte de cualquier persona, incluidos niños, ya que no presenta ninguna dificultad y tiene hasta cuatro puntos de fuga, es decir, lugares por donde acortar la ruta para que sea más cómoda. Hemos quedado a las 9 h. en el bar La Morada, en el polígono industrial de Ronda. Antes de terminar a medio día en El Campillo se hará una parada en el Albergue de Los Molinos para tomar algo y disfrutar de sus preciosas vistas.

Un año de la muerte de Paco Marín.

Andrés Rodríguez González Agosto 20th, 2014

Hoy se cumple un año de la muerte de un Amigo entrañable, de un Maestro  único como ninguno y de una de las pocas personas dedicadas a la Enseñanza a quien considero Compañero. Paco Marín . Francisco Marín Bustamante.

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