Archive for Octubre, 2020

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA CHINCHE AMERICANA DEL PINO

Andrés Rodríguez González Octubre 20th, 2020

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

CHINCHE AMERICANA DEL PINO. Leptoglossus occidentalis

Son insectos del grupo de los Hemípteros, conocidos popularmente como Chinches. Insectos chupadores que se alimentan de plantas, concretamente esta especie se alimenta en los pinos. Es una especie invasora.

Los machos son algo más pequeños de las hembras, el cuerpo sin contar las antenas, puede alcanzar los 2 cm de longitud y unos 8 mm de anchura.

En las zonas de donde es originario, oeste de Estados Unidos, se alimenta de pinos y coníferas de los géneros Pseudotsuga, Larix y Tsuga heterophylla. Se ha extendido a gran parte del mundo.

Los daños los producen tanto las ninfas como los adultos que poseen, como todos los chinches, mediante un estilete que tienen en la boca, con el que absorbe el contenido de piñas y piñones. Esta alimentación puede provocar desde la deformación de las piñas, hasta la disminución de la capacidad germinativa de las semillas y, por lo tanto, que resultan inviables para su germinación.

Presenta dos características que facilitan su identificación, las tibias posteriores en forma laminar y un dibujo de líneas blancas en la zona interior de los hemilitros (alas anteriores endurecidas que no le sirven para volar) parecido a uno 4 vuelto al revés.

En Europa se desconoce la incidencia en que este insecto puede tener sobre la viabilidad de los piñones. Tampoco existe ninguna reglamentación específica ni se han desarrollado atrayentes ni trampas específicas.

Las primeras citas en Europa se registraron en el norte de Italia en 1999. Posteriormente colonizó todo el país para extenderse por gran parte de Europa: Suiza, Eslovenia, Croacia, Hungría, Austria, República Checa, Bélgica, Francia, Islas Británicas y España.

En la península Ibérica, Leptoglossus occidentalis se citó por primera vez en Barcelona en el año 2003 y actualmente podemos encontrar este hemíptero en  Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Islas Baleares, Madrid, Región de Murcia, País Vasco, y Comunidad Valenciana. Se cree que una de las vías de entrada es la marítima, a través de puertos de fuerte actividad comercial.

Se pueden observar durante el otoño e invierno, cuando buscan donde protegerse del frío en lugares como nidos de aves, acumulaciones de acículas y construcciones humanas. Tienen un comportamiento gregario por lo que al acumularse muchos pueden generar alarma entre la población; no obstante, hay que comentar que no causan lesiones a los humanos. Entre los meses de octubre y diciembre este insecto se hace más visible, al parecer debido a que los adultos buscan sus lugares de invernada, de los que saldrán a finales de primavera. Es entonces cuando comienzan a alimentarse de la savia de las acículas y de las piñas verdes. Las hembras ponen los huevos a finales de mayo o principios de junio y éstos eclosionan aproximadamente a los 10 o 15 días. Las larvas pasan por cinco estadios antes de convertirse en adultos a finales de agosto. No es de extrañar que podamos encontrarlos en invierno en el interior de las viviendas próximas a los pinares, ya que éstas son un buen lugar para su refugio invernal.

En Estados Unidos y Canadá, la chinche americana del pino, está considerada una plaga de los pinares. En España aún se desconoce su verdadera incidencia sobre estos árboles. No obstante, es una más de las especies invasoras  de las que no cabe esperar nada positivo para nuestros bosques.

Bibliografía.

http://www.caib.es/sites

https://guadarramistas.com/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: DURILLO DULCE

Andrés Rodríguez González Octubre 17th, 2020

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

DURILLO DULCE Cotoneaster granatensis

También recibe los nombres vulgares de membrillera falsa y guillomera

Es un arbusto de hasta 3,5 m de altura, que raramente alcanza el porte de un árbol. Ramas jóvenes tomentosas. Es un valioso matorral que fue descubierto para la ciencia por Boissier.

Planta caducifolia sin espinas, sus ramas jóvenes son de color blanquecino al estar tapizadas por una suave pilosidad. Tiene hojas alternas, simples, enteras, con un peciolo muy corto de hasta de 40 x 30 mm, poseen un haz sin pelos y envés más claro y con pelos. Las inflorescencias se producen en junio y julio, en el extremo de ramillas laterales cortas, sobre pedicelos, produce unas pequeñas flores blancas de 8-11 mm de diámetro, hermafroditas, es decir con los dos sexos. El fruto es como una pequeñísima pera de 6-10 mm, rojo oscuro.

Aparece muy localizado en la Sierra de las Nieves, cerca de pinar en un barranco rocoso junto a un arroyo, con orientación norte. Está protegido por una valla metálica, actualmente se encuentra en expansión colonizando zonas adyacentes al escarpe rocos donde se encuenta que es de naturaleza granítica.  En una altitud de más de 1.100 metros aunque en otros lugares de Andalucía se encuentra entre los 1200 y 2100 m.

Es una valiosa planta endémica de las sierras béticas, desde la Sierra de Grazalema (Cádiz) hasta las sierras de Espuña (Murcia), Aitana (Alicante) y en Almería donde  se halla, además de en Sierra Nevada, en la Sierra de Lúcar y en la Sierra de María. Su conservación debe ser prioritaria, ya que si se deterioran no vuelven a regenerarse, siendo sustituidos por plantas perennifolias, como la encina, mejor adaptadas a las condiciones actuales. El ganado impide la regeneración natural de las poblaciones al consumir sistemáticamente todos los individuos jóvenes en las zonas más afectadas.

Está incluida en la Lista roja de la flora vascular de Andalucía, calificada como “Casi amenazada”.

Se ha utilizado como colonizador y estabilizador de terrenos y laderas, así como planta ornamental. Sus frutos y ramillas constituyen uno de los alimentos preferidos de la cabra montés.

Bibliografía

http://www.almerinatura.com/

http://www.floraprotegida.es/

Bienestar con árboles en otoño en el arroyo Carboneras

Andrés Rodríguez González Octubre 16th, 2020

Bienestar con árboles en otoño en el arroyo Carboneras

Partimos del carril de Quejigales en el cruce con la unión del arroyo de la Fuenfría con el arroyo de Carboneras. El primero trae agua desde los terrenos de peridotitas de la Fuenfría y el segundo desde los pinsapares de las Cañadas de Ronda.

Vamos en dirección norte por un carril que atraviesa un joven bosque de encinas que ha crecido a partir de matorral de encinar levantado a base de “limpias” realizadas en los últimos 35 años.

Pronto llegamos a las ruinas de lo que fue uno de los cortijos más grandes del actual Parque Natural de la Sierra de Las Nieves, Rajete. Un Ailanto sustituye curiosamente a los típicos nogales, chopos, higueras o encinas que existían en las entradas de los cortijos. Ese ailanto ya existía en forma de un hermoso árbol de un único pie hace 35 años cuando yo llegue aquí por primera vez. Ahora el ailanto esta envejecido, con el tronco deteriorado y a sus pies crecen muchos chupones. El cortijo está en ruinas y pronto caerán los techos, fue una hermosa construcción de dos plantas que conserva restos de su pasado esplendor como un patio empedrado de grandes losas, una gran cocina  y un horno en buen estado. No hay restos de manantial aunque agua debió haber en las inmediaciones, un pilar relativamente nuevo así lo atestigua. Cerca del llano donde se ubica el cortijo existe una era empedrada y, curiosamente, un algarrobo de pequeño porte que con seguridad alguien ha sembrado allí.

Desandamos nuestros pasos por donde hemos venido para tomar un carril que se abre a nuestra izquierda donde encontramos una cancela, se inicia un bosque de pinos de repoblación y encinas, el camino ya apenas visible, termina en el arroyo Carboneras donde han realizado una abundante repoblación de fresnos, espinos majoletos, Philireas, arces y otros vegetales en un intento de que recupere el bosque en galería que debió albergar.

El otoño las montañas, las formas caprichosas de la erosión del arroyo en el cauce los contrastes de colores de los árboles con su belleza, admirar los delicados claveles silvestres nos permitirá sentir con la vista, el olor del suelo y de las plantas a sentir con el olfato, el sonido de pájaros e insectos con el oído, al probar algún fruto comestible como los del majuelo apreciaremos sabores y tocar troncos de árboles, palpar las hojas, los musgos, las rocas… nos hará sentir con el tacto.

Regresamos al punto de partida por el cauce del arroyo aguas abajo o sus inmediaciones ya que el arroyo ha erosionado poderosamente el cauce. Veremos los interesantes y escasos Cotoneaster, los bosques de encinas y sobre todo el contraste de colores de otoño de los arces, de los espinos majoletos y de los fresnos antes de caer sus hojas.

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: PALOMILLA DE MURO

Andrés Rodríguez González Octubre 14th, 2020

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

PALOMILLA DE MURO. Cymbaria muralis

También recibe el nombre común de Cimbalaria, corrihuela, enredadera de muros, hierba del campanario, hierba trepadora, ruina y yerba de la cascadura

Es una planta herbácea muy conocida ya que crece en pueblos y ciudades en zonas umbrías de paredes, aceras y otras construcciones.

El nombre genérico Cymbalaria proviene de una palabra griega que significa “címbalo”, por la semejanza de las hojas con ese instrumento musical. El epíteto específico muralis procede del latín y significa “de los muros o paredes”.

La palomilla de muros es una hierba perenne, pequeña, con poco o ningún pelo, con tallos de color púrpura, hojas alternas, pecioladas, de forma entre arriñonada a semicircular, con el margen, normalmente más oscuro o purpúreo, provisto de cinco a nueve lóbulos de redondeados o con pequeños dientes. Las flores son solitarias y se disponen en las axilas de las hojas. El cáliz consta de cinco sépalos soldados formando un tubo, que se abre por cinco lóbulos algo desiguales. La corola de color lila o violácea, con la garganta amarilla, es un tubo que tiene un espolón en la base, casi tan largo como el cáliz, y se abre por dos labios; el superior bilobulado y el inferior trilobulado y con un par de grandes jorobas blanquecinas cada una con una mancha pequeña y de color amarilla. El fruto es una cápsula glabra, algo más larga que el cáliz, con semillas que son anchamente elipsoides a globosas, negras, ornamentadas con costillas altas y agudas y, en ocasiones, con algún tubérculo

Ya no tiene usos terapéuticos pero ha sido usada en medicina popular como antiescorbútica, tónica y diurética.

Bibliografía

http://acorral.es/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA AZUFAIFO.

Andrés Rodríguez González Octubre 10th, 2020

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

AZUFAIFO. Azofaifo. Jinjonero. Ziziphus jujuba.

El frutal que marca el fin de la temporada de frutas.

En la Península Ibérica tenemos árboles frutales  como el manzano, almendro, nogal, peral considerados como los grandes frutales, pero existen otros, menos conocidos  incluso mucho más raros, que se cultivan por sus frutos,  como por ejemplo el granado, la palmera datilera, el membrillero, la chumbera, la morera y el jinjolero. Son especies que se cultivan de forma puntual en zonas reducidas o bien se utilizan con fines ornamentales, aunque algunos de ellos sí que se cultivan en otros países de forma más generalizada.

Hay numerosas especies de este género. Es originario de Oriente, donde se cultiva a gran escala, mientras que en la Península Ibérica se encuentra asilvestrado casi siempre en los márgenes de antiguas huertas y acequías.

El azufaifo pertenece al grupo de las Rosáceas. Es un árbol rústico y con gran capacidad para rebrotar, muy resistente a las bajas temperaturas. Su fruto no madura en veranos cortos o fríos. La maduración de los frutos se produce entre finales de agosto, septiembre y principios de octubre. Esta especie soporta las heladas invernales, desconociéndose daños por frío en nuestro país, soportando temperaturas alrededor de -15 ºC. También es resistente a las heladas primaverales, ya que tiene una floración tardía. Presenta resistencia elevada a la sequía, debido a que su sistema radicular le permite aprovechar los suelos profundos, y una gran tolerancia a la salinidad, prosperando mejor en las tierras arenosas, no siendo adecuados los suelos pesados y mal drenados para su crecimiento. Todo ello hace que sea una especie frutal de gran interés como alternativa a otras especies en el Sur y Sureste español.

El azufaifo es un árbol pequeño, aunque pueden encontrarse algunos cultivados que alcanzan los 9 m de altura, de hoja caduca, muy ramificado con ramas colgantes que crecen con un patrón de zig-zag. La madera es muy dura y fuerte. Dependiendo del cultivar, el tamaño y el porte varían, presentando algunos un crecimiento alargado y estrecho, mientras que otros son extensos y cortos. Este frutal se multiplica fácilmente por semillas y chupones cercanos, aunque las variedades de interés se reproducen vegetativamente a través de injertos.

Las hojas son alternas, coriáceas, con una forma oblonga a oval lanceolada. Los bordes son sutilmente dentados. Haz de color verde intenso brillante. En otoño las hojas adquieren un color amarillo brillante antes de caer; tienen dos estípulas espinosas en la base de cada hoja. Algunas espinas tienen forma de gancho mientras que otras son rectas y largas. Las flores son axilares, pequeñas, de color amarillo verdoso de 3 a 5 mm de diámetro, poco llamativas, dispuestas en grupos de 2-6 a lo largo de las ramas. Su fruto es una drupa tamaño de la aceituna, textura y sabor peculiar parecido a una manzana, la piel es de color rojo oscuro y se come también, tienen un hueso duro, alargado y a veces apuntado. Poco después de madurar completamente el fruto comienza a ablandarse y se arruga. Aunque puede ser comido después de este momento, la mayoría de los consumidores prefiere consumirlos durante el intervalo que va entre la etapa de color verde-amarillento y la etapa roja al completo.

El jinjolero se ha usado desde la antigüedad en la medicina tradicional de diferentes países como en China por su gran valor farmacéutico y medicinal. En el sur de España y concretamente en la Serranía de Ronda, esta especie se podría aprovechar más, ya que, por una parte es una buena alternativa para los consumidores que buscan una dieta más natural y variada, también por ofrecer a los productores nuevas posibilidades de otros productos y las oportunidades para introducirse en nuevos mercados.

El azufaifo común, según de De Candolle, parece ser originario de China del Norte. Otros autores lo hacen originario de la China centro-occidental, el Asia Central o Asia Menor. Se puede encontrar de manera espontánea en el Punjab, Pakistán, Mongolia y Armenia.

El jinjolero es un cultivo tradicionalmente utilizado en China desde hace 4.000 años, que además de representar una fuente alimentaria muy importante, ha sido utilizado comúnmente en la medicina tradicional china. Otros países asiáticos donde el cultivo del jinjolero tiene una cierta importancia, aunque no tanta, son India, Corea del Sur, Japón y Pakistán. Este cultivo se encuentra moderadamente difundido por África del Norte pero, por el contrario, es escasamente cultivado en el Sur de Europa. En los Estados Unidos, las zonas interesadas por el cultivo del azufaifo son California, Florida, Georgia y Alabama.

El único país que se conoce hasta la fecha como exportador de jínjoles es China. Su área de cultivo ha alcanzado 1,5 millones de hectáreas y su producción es de 400.000 toneladas al año, de las cuales exporta alrededor de 4.700 toneladas.

Tiene propiedades antioxidantes, es decir, contiene sustancias que, a bajas concentraciones, actúan previniendo o retardando grandemente la oxidación de sustancias fácilmente oxidables, tales como las grasas, así como también proteínas, carbohidratos y ADN. La oxidación es una reacción química de transferencia de electrones de una sustancia a un agente oxidante. Las reacciones de oxidación pueden producir radicales libres que inician reacciones en cadena que dañan las células. Los antioxidantes paran estas reacciones eliminando intermedios del radical libre e inhibiendo otras reacciones de oxidación al oxidarse ellos mismos.

Ha sido utilizado en la medicina tradicional china, un alto consumo de azufaifos, y de sus productos derivados, se relaciona con una reducción del riesgo de padecer algunos tipos de cánceres. También se recomienda el consumo de jínjoles para el tratamiento de algunas enfermedades tales como trastornos digestivos, problemas del hígado, obesidad, diabetes, infecciones de la piel, pérdida de apetito, fiebre, faringitis, anemia, diarrea y se ha comprobado que presentan una actividad hipnótico-sedante con efecto ansiolítico, actividad antioxidante, anticancerígena, efecto inmunoestimulantes, antiinflamatoria y antiobesidad.

Bibliografía

https://www.interempresas.net

Videos: Sequioa de la Bodega de F. Schatz

Andrés Rodríguez González Octubre 9th, 2020

Hoy traemos a esta sección dentro de ww.laserranianatural.com un árbol notable muy especial ubicado en un lugar único: La Sequioa de la Bodega de F. Schatz.

Podéis verlo en

https://youtu.be/gbacHPMXH5Y

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Abubilla

Andrés Rodríguez González Octubre 6th, 2020

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Abubilla. Upupa epops

La abubilla es el único representante europeo de un orden de aves tropicales, las bucerótidas. Difiere enormemente de las restantes aves de su orden, no sólo por su hábitat, sino también por su comportamiento y muchas otras peculiaridades.

La abubilla es un ave inconfundible por sus colores canela, blanco y negro que producen un gran contraste. Su vuelo ondulante con cambios bruscos de dirección le hace parecer una gran mariposa grande. En vuelo tiene un aspecto listado de blanco y negro, además lleva el moño desplegado. Puede trepar por los troncos, pero raramente lo hace. Su pico es muy largo y ligeramente curvo lo utiliza para desenterrar larvas de insectos y lombrices que encuentra mientras camina sobre el suelo.

Vive en zonas esteparias, claros de bosques, praderas, frutales, cultivos de secano y cada vez con más frecuencia, se la ve en grandes jardines.

Se desplaza entre las zonas templadas y tropicales de Europa y África y el sureste asiático, sur y levante de la Península Ibérica, el Magreb y África subsahariana, donde pasa los inviernos. Aunque existen poblaciones que se quedan durante el invierno en la península.

En primavera continuamente, día y noche, utiliza su reclamo con un sonido monótono de  “up-up-up”, del que ha derivado su nombre científico. El sonido es sordo y aflautado pero de gran alcance, lo emite con la garganta y teniendo el pico ligeramente abierto, inclinándolo sobre el pecho. A finales de junio deja de hacer el reclamo. También emite un graznido como llamada.

La abubilla incuba en huecos de árboles podridos, en graneros, tejados, en montones de madera, en franjas de terreno de escaso arbolado, también en las grietas de las rocas, en muros, en pozos, incluso en aquellos en los que diariamente beben los rebaños; también en montones de piedras y paredes arenosas. Se ha encontrado su nido hasta dentro de un cráneo de caballo. La cavidad que alberga el nido es diferente cada año. Su nido es descuidado y con pocos materiales a base de tallos y hojas mustias. En el sur la época de cría empieza en marzo; en Europa central a mediados de mayo. En las regiones sureñas puede tener lugar una segunda puesta en julio.

Al principio sólo incuba la hembra, siendo alimentada por el macho, de 5 a 10 huevos; hacia finales de la incubación puede colaborar en el trabajo el macho y les ocupa unos 16 a 18 días.

Los polluelos salen del cascarón sin apenas plumón. Los jóvenes, y también la hembra durante la incubación, desprenden una secreción defensiva pestilente de sus glándulas uropigiales; además los jóvenes se defienden con una rociada de heces dirigida contra el agresor. Esto, junto con la nula limpieza del nido, les ha ganado el apodo de “aves apestosas” y su nombre común en algunos idiomas (por ejemplo, en catalán se llama “puput”, que se refiere tanto al canto como al olor puesto que “put” significa “huele mal”). Los polluelos permanecen entre 22 y 24 días en el nido, siendo alimentados con insectos. Después de aprender a volar, siguen todavía un corto espacio de tiempo con la familia, hasta que ya no necesitan recibir el alimento de los progenitores. Pronto tienen un aspecto idénticos a los adultos.

Se alimenta de insectos, sobre todo saltamontes y muchos grillos. Es fácil verlas en el suelo buscando larvas bajo los guijarros. También se alimenta de crisálidas de procesionaria del pino y orugas recién enterradas, larvas de coleópteros, hormigas, dípteros y sus larvas. Se atreve con los grandes miriápodos, como la escolopendra, y no desdeña arañas, caracoles y lombrices. Las presas son descompuestas a picotazos, a menudo lanzadas al aire y luego capturadas con tanta habilidad que resbalan dentro de la boca de la abubilla.

En septiembre, las abubillas, en solitario o en pequeños grupos, emprenden viaje con dirección al este de África, donde se encuentran con las aves de su mismo orden afincadas en aquella zona. En algunos países del centro de Europa está seriamente amenazada ante el incesante avance de la técnica y la polución que lleva consigo.

Como ave de la estepa, suele bañarse en la arena, pero nunca en el agua.

Bibliografía

https://www.faunaiberica.org/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: Cebolla albarrana

Andrés Rodríguez González Octubre 2nd, 2020

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Cebolla albarrana. Urginea marítima. Drimia maritima

Es una hierba bulbosa originaria de la Región Mediterránea Occidental. Planta de amplia distribución, mediterránea, submediterránea e irano-turánica, que alcanza la macaronesia. En España se localiza profusamente en el cuadrante suroeste, Levante e Islas Baleares. En la Serranía de Ronda es muy abundante sobre cuelos calizos, con pendientes, pedregosos e intensamente pastoreados.

Es perenne, de aspecto robusto y de altura entre 50 cm a 1,5 m de altura, posee un bulbo casi esférico parecido a una cebolla de donde le viene el nombre vulgar.

Vive entre matorrales, tomillos, pastizales, a veces herbazales algo nitrofilos, en terrenos pedregosos, bolsas de suelo, incluso arenas.

Tiene hojas alternas, todas basales, en forma de elipse un tanto ablonga. Es muy característica su inflorescencia en forma de racimo. Las flores son hermafroditas, tienen un ovario muy llamativo de color amarillo que desarrolla un fruto en forma de cápsula.

El bulbo contiene taninos y flavonoies, pero lo más importante son los heterósidos que posee que sirven de tónico cardiaco y además tienen efectos diuréticos. También forma parte de la composición de granulados destinados a plaguicida contra los roedores. Las túnicas de los bulbos de la variedad roja contienen dos pigmentos rojizos. Los bulbos contienen también cristales de oxalato cálcico que causan irritación cutánea o erupciones.

Se han descrito aproximadamente veinticinco especies de cebolla albarrana. Los expertos en hierbas distinguen las diferentes variedades de cebolla albarrana roja y blanca, aunque médicamente no existen distinciones esenciales en las propiedades medicinales de ambas. El bulbo se ha utilizado principalmente como estimulante, expectorante y diurético.

Debido a sus ingredientes glucósidos cardíacos, la cebolla albarrana tiene efectos adversos similares a la digitalis (una droga que regula la velocidad y fuerza del latido cardiaco), como por ejemplo arritmias (velocidad anormal del latido cardíaco) y bloqueo atrioventricular. Otros efectos adversos son dolores abdominales, vómito, sangre en el vómito, náuseas y convulsiones.

Es una planta considerada como tóxica, por lo tanto no se recomienda su utilización. Los síntomas de envenenamiento incluyen inflamaciones violentas del aparato digestivo y genito-urinario, náuseas, vómitos, dolores abdominales, atontamiento, convulsiones, bajada de la temperatura y en ocasiones la muerte. Incluida en la Orden SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de toxicidad. (BOE 32, 6 de febrero de 2004). Existen reportes de muertes causadas por uso de cebolla albarrana.

Bibliografía

http://www.plantasyhongos.es/

https://www.ecured.cu/

La Ronca de los Gamos

Andrés Rodríguez González Octubre 2nd, 2020

La Ronca de los Gamos

A finales de septiembre, con el cambio de tiempo hacia el otoño ya en marcha, el frescor de la noche y las primeras lluvias, motivan que los gamos entren en celo. Al atardecer los machos buscan un claro en los bosques de Las Navas de los Pinsapos, en la Sierra de Las Nieves, donde la luna pueda iluminar el suelo y con sus pezuñas escarban hasta eliminar la hierba, alrededor marcan su territorio restregando su cuerpo con los árboles, depositando orines y heces por los alrededores, han construido su “Plaza”, desde ahí braman en la noche intentando atraer a las hembras para copular con ellas.

Es la “Ronca”.

A veces otros machos entran en los territorios o se aproximan a ellos, se entablan entonces sonoras luchas entrechocando las “palas” o cuernas. Esas broncas y la ronca duran toda la noche, especialmente intensas son en luna llena y sin viento, cuando termina el periodo de celo que puede duran hasta un mes o a veces más, los machos están exhaustos y han perdido peso. Vuelven entonces a ser animales gregarios y olvidan hasta el año próximo sus deseos de aparearse.

La diferencia entre “cuernas” y “cuernos” es que las primeras se caen todos los años, renovándose mientras los cuernos duran muchos años incluso toda la vida. Los carneros tienen cuernos mientras que los gamos y los venados tienen cuernas.