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Fauna de la Serranía: El alicante

Andrés Rodríguez González Septiembre 24th, 2014

El Alicante.

El Diccionario de la RAE lo define como una especie de víbora, de siete a ocho decímetros de largo y de hocico bien marcado. Es muy venenosa y se cría en todo el mediodía de Europa.

En Mexico se da este nombre a una serpiente de color amarillo con manchas oscuras y como otras víboras se alimenta casi exclusivamente de roedores. Además de en el sureste de Europa, es una serpiente muy común en Jalisco. Allí es también llamada cincuate. Su nombre científico es: Pituophis deppei deppei.

A partir de aquí, tanto en la America Latina, España y en concreto en la Serranía de Ronda, las leyendas se disparán, una de las más llamativas es que esta especie de Víbora se alimenta de leche de mujer. También se dice que maman de las vacas. El procedimiento es siempre el mismo. Introducen su cola en la boca del niño o el ternero para que no llore mientras el “alicante” se acopla al pezón. No negaré que la leyenda tiene su atractivo pero es completamente falsa, para poder mamar los mamíferos tenemos lengua y labios musculosos que se adaptan al pezón o ubre, la lengua de las serpientes es delgada y bífida, sus labios rígidos, por lo que no la pueden usar para mamar. Además tienen pequeños dientes agudos y fijos, los cuales lastimarían la ubre o pezón de la madre. Por otro lado, únicamente los mamíferos tenemos una enzima que se llama lactasa para digerir la leche, los reptiles no la producen y por lo tanto no pueden digerir ningún producto lácteo. Desde siempre a la Humanidad le ha gustado crear animales mitológicos como centauros, quimeras, arpías, esfinges y unicornios. En la Península Ibérica también tenemos nuestros animales mitológicos, como el basilisco, el gambusino o gamusino, el murgaño o musgaño, la tarasca, el culebré, la alicántara, el eslabón, el ardacho, la bicha, el saetón o el liso, presente en la Sierra de Grazalema. Todos ellos pican, muerden, adormecen o envenenan a sus víctimas.


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En Extremadura se dice que “si te pica un murgaño no vives un año”. En mi pueblo, Garbayuela, recuerdo las noches en que, la chavalería, agotada de jugar a correr unos tras otros, nos sentábamos en el suelo apilándonos, para escuchar las historias que contaban los mayores, de cacerías (donde siempre había un jabalí que había matado no sé cuantos perros y que tenía el pellejo tan duro que hasta las balas rebotaban en él), historias de aparecidos, de pamparamantas (fantasmas locales), de robos de ganado; recuerdo que siempre se terminaba con alguien que contaba la visualización, (siempre por otro que no estaba presente) de algún Alicante,  animal que era descrito como de de gran tamaño, que silbaba adormeciendo al ganado, al que mirar fijamente equivalía a caer bajo su influjo y, característica común de todos ellos, poseía largas cerdas negras en el cuello; siempre presente la frase “si el alicante viera y la víbora oyera, no había hombre que al campos saliera”,  acabamos con un miedo en el cuerpo del que teníamos que liberarnos, ya descansados físicamente, con nuevas carreras por aquellas calles muchas de las cuales estaban desempedradas.


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En la Serranía de Ronda, en su sentido más amplio, superando los términos municipales, se extiende por toda ella la leyenda del Alicante. Pastores viejos, cazadores y ancianos de los que toman el fresco en las plazas de los pueblos pueden darnos pistas de este animal. La mayoría nos dirán que es un reptil tipo culebra, con unas características un tanto extrañas pero culebra ya que carece de patas. Y mejor que sea así ya que existe un refrán en la Serranía que dice  “si la víbora corriera y el alicante viera, nadie a la sierra fuera”. Todas las descripciones tienen en común un cuerpo alargado, sin patas o muy cortas, movimientos de serpiente, con dientes y ciego. Siempre venenosos, su picadura puede llegar a ser mortal, según quien lo cuente “si te pica un alicante, busca un cura que te cante”, o el que se conoce en otras provincias: “a quien le pica el alicante muere al instante”. En la zona del Peñón de Zaframagón también existe la leyenda, que en este caso, el autor  de la magnífica web www.almabiologica.com juega con las palabras situandonos entre la fantasía del animal mitológico y la realidad de encuentros de pastores con este animal que, según el autor puede haberse extinguido.

Pero ¿Existe el Alicante?. Ya hemos comentado lo que del Alicante dice el diccionario de la R.A.E. Esta especie se ha identificado con la víbora hocicuda (Vipera latastei). Por su parte, el diccionario Larousse lo define como “víbora de unos 80 cm. de longitud, con un pequeño cuerno blando en el extremo del hocico. Tienen el cuerpo macizo y de color blanquecino, gris azulado o pardo, con manchas de colores vivos. Son muy venenosas y viven en el Sur de Europa. Especie Vipera latastei y V. ammodytes”. Esta última especie es la conocida popularmente como víbora cornuda. Paz Martín Ferrero, en su Diccionario Rural sobre el habla de los pueblos de Cádiz, cita a la Alicanta como “Lución en Arcos, Olvera, Facinas, Castellar y otros lugares”, identificándola así con la especie Anguis fragilis un lagarto sin patas muy común en la provincia. En el diccionario de Autoridades de 1.726 encontramos una detallada descripción.

Es decir, tras el mito del “alicante” parece existir un animal real o tal vez varios, deformados por el miedo, la superstición y la soledad del campo.

A la lista de las víboras con fundidas con “alicantes”, es necesario añadir otras culebras candidatas, como la serpiente de escalera, la culebra bastarda o la culebra de herradura.

Otros han encontrado la explicación en un mamífero, el Meloncillo, de nombre científico Herpestes ichneumon, la única mangosta europea. Un rasgo característico de esta especie es que las crías siguen a la madre en fila india, lo que confundido con la espesura de los matorrales y la velocidad a la que se desplazan puede parecerse a esa “culebra peluda” que se identifica como “alicante”.


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En la Serranía de Ronda,  el profesor Juan Luis Aguayo Marín realizó un extenso trabajo sobre este animal mitológico que se tradujo en la publicación de dos artículos. Como característica común de todos los que conocían la existencia del “alicante” era que tenía forma alargada, como de serpiente, que producen un sonido, parecido a un cacareo de gallina, que da gran pavor oírlo y que son muy venenosos, hasta mortales. Según el profesor Aguayo, muchos naturales de la Serranía de Ronda, creen que el Alicante es el macho de la víbora.

Bibliografia:

- A la búsqueda del “alicante”. www.entornoajerez.com/2014/01

- Alma biológica. Si el alicante viera. www.almabiologica.com

- Aguayo Marín, J.L. El Alicante. Un animal mitológico de nuestra comarca.

Revista Vértice de Educación CeP de Ronda. Nº 5. Mayo 1996.

- Aguayo Marín, J.L. Fauna mitológica malacitana. Revista Variaciones. Nº 21. 1998.

- Bel Ortega, Carlos y García Lázaro, Agustín (1990): La Sierra Norte. Guías naturalistas de la Provincia de Cádiz. Diputación Provincial de Cádiz. Pgs. 73 y 101.

- Diccionario de Autoridades. 1726

- Diccionario de la Lengua Castellana. Tomo I que contiene las letras A y B. Madrid, Imprenta de Francisco del Hierro. Impresor de la Real Academia, 1726. Voz “Alicante”, p. 212.

- Gilabert Carrillo, J.: La alicántara, el alicante y el saetón, 2008. http://www.lacasadelarbol.es/4AAS.pdf

Pico Picapinos. Fauna de la Serranía.

Andrés Rodríguez González Octubre 27th, 2011

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Pico Picapinos (Dendrocopos major).
El Picapinos es, sin duda, el más popular de los “Picos”, aves que perforan la madera muerta de los troncos de árboles.
Posee un plumaje llamativo y característico que permite identificarlo sin ninguna duda cuando se le ve posado como pegado al tronco de un árbol, también es fácil de identificar el pico picapinos cuando está posado, y también cuando vuela.
Se identifica bien por tener grandes manchas blancas de los hombros, las plumas de vuelo rayadas del mismo color y el blanco de la cola contrastan mucho con la espalda y la cabeza negras.

Su color es negro con manchas blancas, el macho tiene color carmesí en la cabeza, la parte superior de la cabeza, llamada Píleo, es negro intenso en ambos sexos y en todas las edades tienen rojo debajo de la cola. Las hembras carecen de la mancha roja en la nuca y el resto del plumaje es igual. Los jóvenes poseen todo el píleo de color rojo formado por las puntas rojas de las plumas. El pico es gris algo más pálido en la base y las patas y pies grises o gris verdoso. El iris de los ojos es rojo en los adultos y pardo en los jóvenes.
El pico picapinos sube por los árboles apoyado en una cola corta y tersa, sujetándose con las uñas a la corteza. Progresa bien en los troncos tanto verticalmente como hacia los lados. Estos movimientos sobre la corteza de los árboles son acompañados con un continuo picar con el pico, haciendo pequeñas muescas en la madera suficientemente profundas para alcanzar los insectos y larvas cobijados bajo la corteza, en lo que se ayuda con la lengua sobre todo para sorber la savia que brota de las incisiones practicadas ave en el tronco. Se le ve, incluso en invierno, como acoplado a los troncos o ramas secas sin corteza, pegando picotazos en serie sucesivas contra la madera.
Haciendo agujeros con su pico en la madera excava su nido, pero, a veces, utiliza una cavidad ya existente, el agujero viejo de otro pico. Ambos sexos excavan el agujero en árbol, generalmente a 3 ó 4 metros de altura. El nido tiene unas pocas virutas; hacen la puesta entre mayo a junio, de entre 4 a 7 huevos blanco lustroso; la incubación, que dura unos 16 días, la realiza principalmente la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido sobre los 20 días.
Suele vivir el Picapinos en zonas arboladas y bosques, tanto en encinares, pinares, hayedos,  incluso en la alta montaña. Suele alimentarse en los árboles. En Europa se ve en parques y jardines, en la península es escaso en estos hábitats y su población tiene una pobre densidad en la franja costera de toda la Península. En España es ave principalmente sedentaria. En el norte, en los inviernos crudos, en los que falta totalmente el alimento, se producen desplazamientos masivos, que pueden afectar a miles de aves que invaden regiones más meridionales.
El tamborileo de su pico sobre la madera, fuerte y de largo alcance, es una de las características más conocidas de este pájaro. El pico picapinos golpea con extraordinaria rapidez y en cortos intervalos de unas 12 veces seguidas la superficie sin corteza de un árbol seco o hueco. Es curioso que este pájaro tiene preferencia por un determinado árbol y a él acude a «tamborilear». Este sonido, como el de una ráfaga de ametralladora, sorprende a quien no lo ha escuchado antes, es efectuado por la acción muy rápida del pico contra lo que podemos llamar caja de resonancia y que suele ser buscada en la parte alta de un tronco desmochado y seco. Ambos sexos tamborilean y su significación pudiera ser de llamada entre los miembros de una pareja. Sin embargo, para otros investigadores no tiene este significado exclusivo ya que también en el invierno puede ser escuchado, aunque no con la frecuencia con que lo efectúan a partir del mes de febrero. En buenas condiciones acústicas, en un hayedo, el tamborileo se oye a 500 m de distancia y ocasionalmente a más. Depende mucho de la hora y del tiempo atmosférico. Se dice que cuando se oye mucho es que va a llover.

El pico picapinos es una especie muy sedentaria que se aleja de su hábitat fuera de la época de la cría, pero su preferencia por un lugar y árbol suele ser tan grande que siempre acude a él. Incluso el mismo tronco de árbol seco o hueco es usado año tras año como para el tamborileo. Tanta es su fidelidad a este tronco de árbol que si el viento lo derriba y queda en el suelo, los picapinos continúan tamborileando en él.
Come larvas de escarabajos, avispas y polillas; algunas arañas; ocasionalmente pollos de aves robados de los nidos; a veces, cuando escasean los insectos hace dieta vegetal. Los  insectos capturados entre la madera son perforadores y sus larvas. Además bebe la savia de los árboles, sobre todo al comienzo de la primavera. Su alimentación es muy variable en el tiempo y según el bosque ocupado por los pájaros. Durante gran parte de la primavera y resto del año se alimentan de insectos. Pero si habita bosques de pinos come pequeñas piñas. Las coge con las patas o el pico y las lleva a un lugar adecuado donde sujetándolas bien en alguna rendija de la madera, va extrayendo las semillas o los piñones. También come nueces y avellanas que devora en colocándolas en las grietas de los árboles y arrojando los restos al suelo.

Pájaros insectívoros

Andrés Rodríguez González Septiembre 30th, 2011

Fauna de la Serranía de Ronda

Los Pájaros Insectívoros
Al conmemorarse durante el primer fin de semana de Octubre el Día Mundial de las Aves, me ha parecido oportuno rendir un particular homenaje a unas Aves especialmente interesantes por los grandes beneficios que nos aportan: los Pájaros Insectívoros.
Las aves insectívoras son un grupo numeroso de diferentes especies, pertenecientes incluso a familias distintas. Sus tamaños, formas y colores son diferentes, y su dieta alimenticia es la característica fundamental que las agrupa, son comedoras de insectos, es decir eliminadoras de plagas importantes.

La mayoría de ellas pertenecen al orden de los Paseriformes, los pájaros, representados por dos familias importantes, los Fringilidos, principalmente granívoros, pero también insectívoros. Tienen un corto y fuerte pico cónico, la lengua y los músculos bucales están muy desarrollados, y las alas son de pequeño tamaño. Suelen ser excelentes aves canoras, como el canario. Es el grupo más extenso de toda la avifauna mundial, engloba unas 500 especies, de las cuales 20 habitan en la península Ibérica. Se distribuyen por casi todos los ecosistemas del mundo, aunque suelen preferir los bosques. Las especies más conocidas que habitan en la península Ibérica son: el pinzón común, el pinzón real, el jilguero, el verderón común, el verdecillo, el pardillo común, el camachuelo común, el canario, el picogordo y el piquituerto común.
La otra familia de pájaros son los Aláudidos, aves canoras pequeñas, propias de Europa y Ásia. Que se alimentan de insectos y otros pequeños invertebrados, así como de semillas, dependiendo de la estación. Las especies más septentrionales son migratorias. Algunas de las especies más conocidas son: la alondra común, la totovía, la cogujada común, la cogujada montesina, la terrera común, la terrera marismeña, la calandria y la alondra de Dupont.

Andalucía, por su situación geográfica, es lugar de paso obligado para millones de aves insectívoras del continente europeo. Cada otoño atraviesan nuestras tierras en su camino hacia África y muchas de ellas optan por invernar en nuestra tierra por el clima y los numerosos hábitats favorables. Se calcula en casi 300 millones las que pasan el invierno en la Península.

Las aves insectívoras, salvo algunas excepciones, no son especies cinegéticas, es decir, que no está regulada su caza.  Oficialmente no existe la caza de paseriformes, sólo está permitida en algunas Comunidades Autónomas, la captura de fringílidos con el argumento de la supuesta necesidad de contar con un contingente de aves para mantener una cría en cautividad de estas especies, para realizar concursos de canto, una actividad denominada silvestrismo, algo totalmente falso.
Aunque no existe caza oficial, existe una caza furtiva importante que actúa bajo la cobertura de la captura de fringílidos. En la caza de fringílidos, el furtivismo es incontrolable y prácticamente imposible de evitar. La finalidad de estas capturas es el comercio ilegal con diversos fines, tales como su exportación y utilización como pájaros de jaula e incluso su consumo como “pajaritos fritos”, que lamentablemente, todavía es frecuente encontrar este “plato” en los bares de muchas ciudades y pueblos. La finalidad de la caza también es lúdica, como la caza de gorriones y otras aves con escopetas de balines.
Las aves insectívoras se encuentran protegidas por ley (Directiva europea para la conservación de las aves silvestres) desde 1902; y por tanto, su captura está prohibida, pudiendo imponerse a los infractores fuertes multas. Pero la realidad es muy distinta, ya que en España, se practica la caza y la captura de muchas aves, tanto de insectívoras como de otras especies no insectívoras.
Como ejemplo de pájaros insectívoros vamos a poner cuatro de los más frecuentes en la Serranía.

Carbonero común (Parus major), es un pájaro de la familia de los Páridos, ampliamente distribuida, siendo muy común en Europa y Ásia, sobre todo en zonas boscosas. Es muy fácil de reconocer, mide unos 14 cm, y presenta una banda negra, que es más ancha en los machos, a lo largo de su pecho amarillo. El cuello y la cabeza son negros, con mejillas blancas. Las partes superiores son verde oliva. Su cola es de color gris. Como muchos otros páridos, dispone de una gran variedad de cantos. Su alimentación consta, básicamente, de insectos y semillas. Gusta especialmente de capturar y comer lombrices. Los insectos los captura bien bajo la corteza de los árboles, bien en el suelo, escarbando con el pico bajo la hojarasca.  Anida sobre todo en agujeros de árboles, huecos en muros y taludes, grietas de rocas, también en cajas nido preparadas por el hombre. Las puestas se extienden entre abril y junio, y constan de entre seis y ocho huevos. Éstos son blancos, con motas rojizas por toda su superficie.

Herrerillo (Parus caeruleus). Es uno de nuestros pájaros más populares, se ven con frecuencia por parques, jardines y casas de campo. El Herrerillo se suele limitar las zonas de hábitat más que el Carbonero Común, gusta de árboles de hoja caduca y suele evitar los bosques sombríos de coníferas. Suelen ser muy silenciosos en verano, donde sólo se les oye a primeras horas de la mañana, los herrerillos vuelven a hacerse notar en septiembre. En esta época se registran con frecuencia grandes bandos de estas aves. Estas migraciones son bastante irregulares según los años. El invierno es una dura época para los herrerillos ya que la comida disminuye considerablemente al ser sobre todo insectívoros, entonces larvas y ninfas ocultas bajo las cortezas y las hojas del suelo. Cría en agujeros de árboles, cajas para anidar o huecos en muros. La puesta es desde abril a mayo, de 8 a 15 huevos blancos con puntos pardo rojizos; incubación, sólo por la hembra, alrededor de 14 días; ambos progenitores alimentan a las crías, que vuelan después de unos 19 días.

El Chochín (Troglodytes troglodytes) es un pájaro de la familia Troglodita, el único de este grupo presente en Europa. Es un ave poco llamativa. Su color es pardo rojizo, con barrado oscuro en alas, cola y flancos. Cola pequeña, a menudo erguida. Canto ruidoso y penetrante. Llamada de alarma ruidosa y muy estridente. Los dos sexos son iguales. En la época de celo, el macho defiende su territorio ardorosamente emitiendo una serie de trinos y de agudos silbidos de una potencia sorprendente para su tamaño. Los machos más hábiles retienen dos o tres hembras; los otros permanecen solitarios. A veces se agrupan varios Chochines para guarecerse, así conservan el calor ya que los inviernos muy fríos ocasionan fuertes mortandades. Captura pequeños insectos, larvas, arañas y semillas pequeñas.

El Petirrojo (Erithacus rubecula) es un ave paseriforme, es decir un Pájaro de la familia de los Muscicapilos. Distribuido por toda Europa, principalmente en la región meridional y occidental del continente, donde habita todo el año en Centroeuropa. Emigra parcialmente en el norte de Europa y norte de áfrica. Tiene el tamaño de un gorrión. Los adultos se distinguen por el color naranja intenso de su pecho y cara, sobre un plumaje pardo oliváceo. Los jóvenes carecen de color anaranjado y son moteados de pardo oscuro y ocre. Destacan sus ojos grandes, negros y redondos. Los polluelos mientras están en el nido tienen el interior del pico de color amarillo verdoso. Es relativamente confiado con el hombre. Vive en bosques húmedos con matorral y zonas de riberas de ríos. Es muy común en parques y jardines. Es muy fácil de atraer a comederos y cajas nido. Es muy abundante en otoño ya que llegan muchos ejemplares para cobijarse del frío del norte de Europa. En el petirrojo, generalmente es la hembra la que acude a buscar al macho en su territorio. Cuando ella está esperando la segunda puesta, el macho se encarga de la alimentación de la primera. Es un pájaro muy sociable y curioso. Se alimenta, mayoritariamente, de invertebrados pequeños que viven en el suelo. En otoño y en la primavera se alimenta también de frutos pequeños.
Las fotos que acompañan son de Juan Luis Muñoz, a quien agradezco permitir que se usen.

Tórtola Turca

Andrés Rodríguez González Abril 20th, 2011

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA

Tórtola turca (Streptopelia decaocto) es un ave Columbiforme (como las palomas), originaria de Ásia, ha invadido toda Europa, sobre todo las ciudades, parques y urbanizaciones. Por causas desconocidas, a partir de mediados del siglo XX inició una fulgurante carrera de expansión por todo el mundo que le llevó tanto al Círculo Polar Ártico como a la India, Japón y el Caribe. La primera tórtola turca española se vio en Asturias en 1960, el primer nido se encontró en Santander en 1974. A partir de 1980 conquistó toda la península Ibérica y Baleares. En 1985 saltó a Marruecos y en 1990 llegó a Canarias.
Mide entre 28 y 33 cm, tiene un plumaje sin manchas, los adultos son de colr gris claro. Tienen un característico collar negro ribeteado de blanco en el cuello. Cabeza gris y algo rosada, pecho gris rosado claro, cola grisácea por encima, con punta y bordes blancos por debajo, ancha banda terminal blanca. El Pico es negro y las patas rojizas.
Hay dos variedades de color, la marrón con una ligera tonalidad gris y la blanca. Ambos sexos son iguales en colorido. El macho se distingue de la hembra porque arrulla.
Habita casi siempre en árboles y más raramente en edificios, el nido es una plataforma con palitos y tapizada con materia vegetal o defecaciones de ellas mismas. Ponen dos huevos blancos en abril, mayo e incluso en verano, los incuban durante 14 días elñ macho y la hembra, una vez nacidos los pollos abandonan el nido en unos 20 días.
Su alimentación es a base de semillas.
Es un ave muy sociable, al contrario de sus parientes las tórtolas comunes (Streptopelia turtur) que son muy asustadizas.  No es extraño que permanezcan cerca del hombre aparentemente sin ningún temor. Las tórtolas comunes son cada vez más escasas, lo contrario que las turcas. Sólo en Extremadura, donde son más abundantes, sus poblaciones han caído más del 60% en apenas diez años. Las causas son muchas, las comunes han sido intensamente cazadas, la recogida del cereal a base de maquinas cosechadoras deja pocas cantidades de grano en los campos, el uso de pesticidas, la homogenización del paisaje, el uso de pesticidas y fertilizantes, las sequías y la pérdida de encinares donde anidan.
En las ciudades las tórtolas turcas se están convirtiendo en una fuente de suciedad y enfermedades. A veces son verdaderas plagas que hacen necesario realizar campañas de exterminación, como en Zaragoza donde llegaron a utilizar hace unos años un Camión Trampa con el que capturaron en pocos días más de 3.000 de estas aves.
Ya desde sus orígenes, la tórtola turca se ha visto como una maldición. De ahí le viene precisamente su nombre científico, decaocto, dieciocho, que es lo que machaconamente parece repetir en idioma griego.


Cuentan en Grecia que cuando Jesucristo agonizaba en la cruz, un soldado romano se apiadó de él y quiso comprarle un cuenco de leche con el que aplacarle la sed. Una vieja vendedora le pedía 18 monedas, pero el centurión tan sólo tenía 17. No hubo manera de regatear. No bajaba de 18. Jesús la maldijo por ello, convirtiéndola en esa tórtola que sólo sabe decir en griego machaconamente esa cifra 18, 18, 18. Dicen en Grecia que, cuando las tórtolas digan 17, se convertirán de nuevo en humanos. Pero también dicen que si sube el precio a 19, significará que el fin del mundo está cerca.

Cernicalo primilla

Andrés Rodríguez González Febrero 20th, 2011

FAUNA DE LA SERRANIA. AVES DEL TAJO DE RONDA.

CERNICALO PRIMILLA Falco naumanni
La fotografía es de Juan Luis Muñoz.

Como pie de foto podríamos poner que es “una de las aves menos tímida”.
Es una de las aves insectívoras más interesantes de nuestra fauna, tal vez por eso en muchos lugares se fomenta su presencia colocando tiestos de barro para que aniden, todo lo contrario que en Ronda donde el proyecto de montar un espectáculo privado de cetrería en el mismo borde del Tajo puede hacer que estas aves y las otras 80 que en el Tajo y Los Molinos habitan, desaparezcan.
Es muy parecido al Cernícalo Vulgar. Se llaman Cernicalos por la curiosa costumbre de “cernirse” en el aire a pocos metros de altura apenas moviendo las alas, de forma que aparentemente están quietos, en cuanto localizan un insecto o un roedor se dejan caer para atraparlo.
Para los expertos tiene considerables diferencias, tanto morfológicas como de comportamiento con su pariente el cernícalo vulgar. Efectivamente, aunque las hembras y jóvenes de ambas especies sólo se distinguen por el color de las uñas (blancas en la Primilla), los machos, además de este carácter, son más pequeños y más esbeltos que los del Cernícalo Vulgar, careciendo de marcas oscuras en el dorso y con la cabeza y cola más azuladas. El rasgo que mejor le distingue del Cernícalo Vulgar es la voz, pues su grito es muy diferente al de éste.
Anida en pequeñas colonias; no construye nido, ocupando huecos y cavidades de edificios viejos, tejados y acantilados, aunque prefiere la proximidad del hombre; la puesta de los huevos es de abril a junio, de 4 a 5 huevos redondeados, rosa-cremoso oscuro con marcas rojizas claras; incubación de unos 28 días por ambos padres, aunque el mayor trabajo lo realiza la hembra; los pollos, alimentados primero por el macho y después por ambos progenitores, pueden volar sobre los 29 días. Vive generalmente en colonias, en núcleos habitados. En ocasiones también lo hace en acantilados y en árboles. Las colonias están formadas normalmente por dos o tres docenas de nidos, aunque hace años eran muy numerosas las colonias mayores. En todas estas colonias los cernícalos primillas crían junto a parejas de otras especies como cornejas y grajillas, alimoches, lechuzas, cárabos, autillos, chovas piquirrojas, gorriones chillones, aviones roqueros y vencejos reales.
Marcha pronto de sus regiones de invernada, alcanzando la Península en el mes de febrero, y principalmente en marzo, y se extiende sobre todo por el sur, centro y oeste del país. El viaje otoñal hasta Africa comienza en agosto, prolongándose hasta octubre la marcha.
 Se alimenta principalmente de grandes insectos, cazados en el suelo o aire. Suelen cazar varios juntos, a veces formando considerables y ruidosos bandos que vuelan bajo sobre el suelo a no más de diez a quince metros de altura, cerniéndose un instante, volando en giros y volviendo a cernirse nuevamente, pero también volando con agilidad como si de una golondrina se tratara, capturando los insectos en el aire continuamente en mucha mayor medida que el Cernícalo Vulgar, que es especie más dependiente de presas terrestres. Se alimenta fundamentalmente de insectos, probablemente el 80 % del total de la dieta. Los saltamontes vulgares, langostas y termitas voladoras son esenciales en su alimentación. Las últimas especialmente en su zona de invernada africana. Los pequeños roedores y lagartijas, en ocasiones también ranas y muy rara vez pequeños pájaros, forman igualmente parte de la dieta.
La mejor distinción del Cernícalo Primilla del Vulgar, la da su conducta diferente. El Primilla es más colonial y el Vulgar más solitario. Sin embargo dada su actual disminución, pudiera ser que este carácter colonial no fuera ya un método eficaz para distinguirlo de su congénere.
Su voz es otra de sus características inconfundibles, así como su mansedumbre en los lugares donde se reproduce, estimándose como la menos tímida de las aves de presa europeas. Mucho más ruidoso que el Cernícalo Vulgar, su voz más conocida es un agudo grito que repite incesantemente cerca de la colonia. También se le escucha con frecuencia un sonido lastimero y otras notas más ásperas que ambos adultos emiten en el nido.
Las masivas pulverizaciones con herbicidas desde avionetas, el uso creciente de insecticidas en las plantaciones agrícolas y otras prácticas modernas, pueden en pocos años exterminar una población de aves antes floreciente. Aparte sequías y otras causas naturales, el mismo fenómeno puede ser observado en los nuevos países del occidente africano donde ésta y otras especies menores de pájaros están padeciendo mucho con el tratamiento con plaguicidas en forma masiva e indiscriminada. Probablemente los efectivos llegan ya muy mermados en la primavera. Causas menores que pueden contribuir aún más a esta baja densidad de cernícalos pudiera ser la extraordinaria proliferación de las grajillas, que concurren en el mismo hábitat con los primillas y a los que pueden desalojar ocupando antes sus nichos.

Cuervo

Andrés Rodríguez González Febrero 20th, 2011

FAUNA  DE LA SERRANÍA DE RONDA: AVES DEL TAJO DE RONDA.

www.laserranianatural.com
La fotografía que ilustra el artículo es de Juan Luis Muñoz.


Podría llevar el subtitulo “Cuervo común, quizás el ave más inteligente”.
El cuervo común (Corvus corax) es un ave paseriforme (es decir del grupo de los Pájaros) de la familia de los Córvidos. Vive en todo el Hemisferio Norte, siendo la especie de los córvidos de distribución más amplia.
Fáciles de identificar por el grueso pico. Es un pájaro grande, mide entre 52 y 69 centímetros de longitud, su peso varía de 0,70 gramos a 1,7 kilogramos. Los Cuervos comunes viven generalmente de 10 a 15 años pero algunos individuos han vivido 40 años. Los juveniles pueden desplazarse en grupos pero las parejas ya formadas permanecen juntas toda su vida, cada pareja tiene un territorio.
El cuervo común es omnívoro y muy oportunista: su régimen alimentario varía según el lugar, la temporada y lo que encuentra por casualidad . Así, los cuervos que anidan cerca de las fuentes de residuos humanos comen gran cantidad de desechos alimentarios, los individuos que anidan cerca de las carreteras consumen más vertebrados víctimas de atropellos y los individuos que anidan lejos de estas fuentes de comida consumen más insectos y vegetales. También practican la depredación de pequeños roedores y comen carroñas de animales muertos. Su alimentación vegetal incluye los cereales, semillas y frutas. Cazan pequeños invertebrados, anfíbios, reptiles y hasta pequeños mamíferos y otros pájaros. Tienen la curiososa costumbre de almacenar los excedentes de comida, sobre todo de la que contiene grasa. En regiones frías se asocia a los lobos y los siguen para alimentarse con las carroñas. También pueden consumir las heces animales.
El cuervo común posee uno de los cerebros más grandes de todas las especies de aves. Muestra también varias habilidades como la imitación y la intuición. Se han realizado experimentos que han demostrado que está dotado para resolver pequeños problemas para alcanzar el alimento sin necesidad de aprendizaje.
Se ha observado como los cuervos dirigen a otros animales para que trabajen para ellos, por ejemplo llamando a los lobos al lugar donde existe carroña. Los lobos abren entonces la carroña, lo que la hace más accesible a los cuervos. También se sabe que observan el lugar donde otros cuervos ocultan su comida y se acuerdan de estos lugares, lo que les permite robársela.
Otra costumbre peculiar es que el cuervo común es conocido por robar y ocultar objetos brillantes como trozos de metal y pelotas de golf. Recientemente se ha descubierto que estas aves juegan. Los jóvenes cuervos están entre los más jugadores de todas las especies de aves. Se les ha observado deslizándose a lo largo de montones de nieve, al parecer por simple placer. Juegan incluso con otras especies, por ejemplo juegan al juego del ratón y el gato con lobos y perros. El cuervo es famoso por sus espectaculares acrobacias aéreas, como los rizos.

Esta especie posee un grito característico, llamado Crascitar. Su complejo vocabulario incluye ruidos que asemejan a golpes, también gritos secos y roncos, un graznido gutural y bajo así como varios gritos de naturaleza casi musical. Como cras significa “mañana” en latín, y son aves habitualmente carroñeras, se consideraban habitualmente aves de mal agüero y en ese sentido compuso un famoso relato el gran escritor Edgar Allan Poe.
Como otros córvidos, el cuervo común puede imitar los sonidos de su medio ambiente, incluyendo la voz humana. Posee un amplio abanico de vocalizaciones entre las que se  incluyen los gritos de alarma, los gritos de vuelo y los gritos de persecución. El cuervo común produce también sonidos no vocales incluidos ruidos con las alas y crujidos de pico. Los crujidos se observaron más a menudo en las hembras que en los machos. Si desaparece un miembro de la pareja, el compañero reproduce sus gritos reclamando su regreso.
El cuervo común coexiste con los humanos desde hace millares de años y en algunas regiones es tan abundante que se considera una especie nociva. Está presente en muchas culturas, en los mityos y en el floclore, en las artes y en la literatura. En varias culturas antiguas ha sido venerado como un Dios o un simbolo espiritual y mágico.
En la Biblia hay un relato referente a los cuervos, en el cual son enviados por Dios para sustentar al profeta Elías de manera sobrenatural.
En el Tajo de Ronda anida una pareja. Pueden ser también perjudicados con ese proyecto de circo cetrero que pretende montar una empresa privada en un paisaje público y único.

Chova Piquirroja

Andrés Rodríguez González Febrero 12th, 2011

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

CHOVA PIQUIRROJA
La chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) es un ave de la familia de los Córvidos, dentro del Orden de los Paseriformes, los conocidos como Pájaros.
Popularmente se comete un error en los nombres, se tiende a designar a todas las Aves como Pájaros. Y no es lo mismo, los pájaros son un grupo dentro de las aves.
Para ser pájaros, los córvidos son los de mayor tamaño. Las Chovas tienen una longitud aproximada de 40 cm, suelen tener las plumas de color negro lustroso con brillos metálicos que según la incidencia del sol le dan unos matices azules y verdosos, las patas son rojas, es muy característico el pico rojo, largo y curvado. En los ejemplares más jóvenes el pico es anaranjado.
Vive tanto en zonas costeras como en montaña, gusta de acantilados y grandes cortados. En la Serranía de Ronda diríamos que vive en los “Tajos”. Se alimentan principalmente de Insectos, especialmente de larvas que buscan en las grietas de las rocas y el suelo. También comen gusanos, arañas y a veces lagartijas.
Son animales que gustan de vivir en grandes grupos o colonias, hacen sus nidos también agrupados en grietas, cuevas y repisas de barrancos y acantilados. La puesta consta de 3 ó 6 huevos que pone a abril y junio. Ambos sexos construyen nido de palitos revestido con lana pelos, en cornisa o agujero de un cortado, a menudo en lugares inaccesibles. Incuba sólo la hembra, de 18 a 21 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unos 40 días.
Aunque en el resto de Europa esta especie está en disminución, la población existente en España parece mantenerse en mejores condiciones, pero siempre localizada en montañas y en acantilados marinos, también son frecuentes en el Torcal de Antequera, en el Chorro y otros puntos siempre montañosos o acantilados marinos.
La unión en parejas es muy precoz y parece durar toda la vida, incluso durante el invierno; en la época de cría no son tan coloniales como otros de sus congéneres. Los lazos familiares subsisten por lo menos hasta el otoño, aunque en algunos casos las hembras se agrupan en pequeños bandos.
Fuera de la época de cría las chovas piquirrojas son aves sociables que se reúnen en bandos, que a veces superan el centenar, para dormir en cornisas, hendiduras y cuevas en cortados y acantilados, tanto marinos como interiores.
Son muy características las bandadas de Chovas en el Tajo de Ronda. Las chovas son voladoras espectaculares, al atardecer en el Tajo, es un espectáculo verlas planear al borde del precipicio o entre los ojos del Puente Nuevo, arrojándose en picado de cornisa en cornisa. También son acrobáticas, cayendo a menudo con las alas casi cerradas o revolviéndose sobre su dorso en el aire. Sus voces y chasquidos son potentes y característicos.

Con el montaje de  cetrería que se pretende realizar en el Tajo, puede ocurrir que las Chovas sean desplazadas, se desconoce el efecto que puede tener sobre la potente colonia aquí instalada. En caso de que desaparezcan se perdería una parte característica y única del Tajo de Ronda, algo que ya de por sí y de forma natural es un espectáculo único. Podría ocurrir que para montar un negocio cometieran una barbaridad ambiental en el rico turismo ornitológico del Tajo de Ronda. Esperemos que lo lógica y la opinión de los expertos se imponga.

La fotografía es de Juasn Luis Muñoz que me la cedido para la ocasión. Gracias.

Fauna de la Serranía: Gineta

Andrés Rodríguez González Diciembre 27th, 2010

Gineta, jineta, gato almizclero.De nombre científico (Genetta genetta) es un mamífero carnívoro de la familia de los Vivérridos. Antes se consideraba de la misma familia al Meloncillo, pero  actualmente se adscribe a la familia de los Herpéstidos. La gineta está presente en la Península Ibérica, Islas Baleares y Francia, y parece expandirse actualmente hacia el norte y el este del continente. También se puede encontrar en Oriente Medio y en buena parte de África, con la excepción principal de las zonas desérticasSe le llama también “gato árabe”, en referencia a la posible introducción de la gineta en la Península Ibérica durante la invasión musulmana. Se cree que la gineta era un animal doméstico para los árabes, el equivalente a nuestros gatos, y viajaba con ellos en los barcos para mantenerlos libres de ratas. Se ha pensado que su presencia en Europa es reciente y que fue introducida por el hombre de forma tal vez involuntaria, en alguno de los barcos que, desde siempre, cruzan el Estrecho de Gibraltar. Algunos autores han apuntado a que la palabra “gineta” podría proceder de la palabra de origen árabe “zenete”, que significa “Jinete”, pues los musulmanes que guerreaban a  caballo durante la Reconquista adornaban su silla con las pieles de este animal, por eso algunos piensan que llegaron con los musulmanes. Sin embargo, esta teoría goza de poco prestigio en la actualidad, y se cree que la introducción de la gineta habría sido más temprana. Se tiene constancia de que los Romanos tenían ginetas como mascotas antes de que los gatos domésticos fuesen importados desde Egipto. Como animales domésticos son más ariscos que los gatos y tiene tendencia a morder cuando son viejas.Mide unos 95 cm y pesa 2 kg. No existe casi dimorfismo sexual. Su aspecto puede recordar al de un gato, aunque más estilizado. Su cabeza es alargada, con unas orejas grandes y redondeadas. El pelaje, gris amarillento, está moteado a franjas en el dorso, mientras que la cola, larga y peluda, presenta unos anillos oscuros. En la cola el pelo es más largo. El cuerpo puede llegar a los 55-60 centímetros, longitud que iguala o supera la cola sola, pudiendo superar el metro de longitud total, desde la cabeza a la cola. La altura en la cruz es de 20 centímetros y el peso oscila entre 1,2 y 2,5 kilos. La gineta tiene una cabeza cónica que se afina hacia el hocico. Los ojos grandes de color pardo están enmarcados sobre manchas de color blanco que contrastan con una franja negra que rodea la base del hocico; a ambos lados del éste, tiene bigotes largos y muy sensibles. Las orejas son grandes y erectas, y redondeadas en su extremo. El cuerpo es alargado con unas patas anteriores cortas en contraste con las traseras, más largas y musculadas, que facilitan los hábitos trepadores de este animal. Los pies son redondeados, con uñas semirretráctiles. Posee cinco dedos, tanto en los pies como en las manos, pero generalmente sólo deja cuatro de ellos impresos en su huella, a no ser que el terreno sea muy blando.La gineta vive en bosques de  encinas, quejigos, pinsapos, pinos y olivares, gusta de la presencia de arroyos y roquedos. Su alimentación es esencialmente depredadora y carnívora, sus presas principales son insectos, pequeños mamíferos, lagartos y aves, a veces ingieren también frutos, en especial higos y frutos del bosque  como moras, bayas y manzanas silvestres. Está activo durante la noche, por el día se cobija entre las rocas o en los huecos de árboles, a los que se encarama con gran facilidad.La época de reproducción suele tener lugar a comienzos de primavera. La hembra tiene una única camada anual de dos o tres crías, formando un grupo familiar, que se disgrega al cabo de un año. Suelen parir en el hueco de un árbol. Si la hembra ha perdido la camada o si ha parido a principios de primavera, puede volver a tener un nuevo embarazo con su consiguiente parto en otoño. Vive en solitario, salvo en la época de reproducción.En libertad, las ginetas viven alrededor de 10 años, pero en  cautividad llegan a los 20. No tienen auténticos depredadores, aunque a veces pueden ser cazadas por algunas aves de presa y por zorros.Aunque no es una especie amenazada, su número ha disminuido en gran medida debido a la caza ilegal.Las ginetas suelen depositar sus excrementos en letrinas, situadas generalmente en un lugar prominente. Así es como realizan el marcaje de su territorio, ya que esta acumulación de excrementos hace las veces de marca delimitadora de su terreno.La fotografía de una gineta en pleno salto entre árboles es de Juan Tebar, con la calidad de siempre y la amabilidad de permitir su publicación.

CARACOLES

Andrés Rodríguez González Agosto 27th, 2010

Fauna de la Serranía de Ronda
Caracol de jardín (Helix aspersa)
Con el nombre de Caracol se designa un amplio grupo de animales Moluscos, formado por unas 50.000 especies en todo el mundo. Son gasterópodos (literalmente, animales con el pie en el estómago) marinos, que han adaptado su singular modo de locomoción a un amplio abanico de hábitats terrestres y acuáticos, desde las profundidades y las costas de los océanos hasta todas las masas de agua dulce, y de las áreas tropicales a las montañas y los desiertos. Poseen una concha que se enrolla en espiral. Los caracoles marinos son denominados Caracolas. Existen muchas variedades de caracol según los tamaños y especies. Algunos como las Vaquetas o Serranas, son considerados un exquisito manjar en la Comunidad Valenciana y en las comarcas catalanas del Ebro, donde precios desorbitados.


Los caracoles, se alimentan de materia vegetal y de materia en descomposición, son muy importantes de la red trófica, ya que son una fuente de alimento para gran cantidad de seres vivos. El caracol se alimenta por medio de la Rádula, una lengua en forma de cinta que contiene muchos miles de dentículos, o dientes, que salen de la abertura de la boca y raen las rocas y las hojas.
Se mueven muy lentamente, alternando contracciones y elongaciones de su cuerpo, con lentitud. Producen una mucosidad llamada “mucus” para ayudarse en la locomoción reduciendo así la fricción. Esta mucosidad contribuye a su regulación térmica, también reduce el riesgo del caracol ante las heridas, las agresiones externas y las infecciones bacterianas y de hongos, también las defiende de sus principales enemigos, las hormigas. El mucus sirve además al caracol para desembarazarse de ciertas sustancias como los metales pesados y entra también en la composición de la cubierta.
Cuando se retrae en su concha, secreta un tipo especial de mucosidad que se endurece para cubrir la entrada de su caparazón formando una estructura llamada Operculo. Son bastante similares a las babosas, pero éstas tienen algo parecido a una cáscara debajo de su piel superior para prevenirlas de desecarse por completo. Este opérculo suele ser fino en las especies terrestres y en otras como las marinas, muy duro.
Descontando los caracoles marinos, en invierno o en estaciones secas, muchas especies terrestres o de agua dulce, hibernan en su concha sellándose con el opérculo, que le sirve de protección para la hibernación y que es destruido en la primavera o cuando el entorno se hace más húmedo. Algunas especies se reúnen e hibernan en grupos mientras que otras se entierran antes de la hibernación.
Muchos caracoles miden tan sólo 0,1 cm de longitud; el caracol de tierra más grande es el caracol gigante africano que puede medir hasta 30 cms, el caracol de manzana gigante, es el caracol más grande de agua dulce, con su tamaño que alcanza los 15 cm de diámetro. El más grande de todos los caracoles es una especie marina que vive en Australia.
Cuando el caracol crece, también lo hace su concha. Un caracol cerrará una sección de su concha y añadirá una nueva cámara al crecer, cada cámara será más grande que la anterior por un factor constante, se ha estudiado que la concha forma una espiral matemáticamente perfecta. Después, el caracol construye un reborde alrededor de la apertura de la concha, deja de crecer, y comienza a reproducirse.
La concha del caracol y las cubiertas de los huevos están formadas principalmente por carbonato de calcio. A causa de esto, requieren una buena cantidad de calcio en su dieta y ambiente acuoso para producir una concha fuerte. La concha de la mayoría de los caracoles terrestres se arrolla casi siempre en sentido dextrogiro, es decir en el mismo sentido que las agujas del reloj, aunque en algunas especies su concha lo hace en sentido contrario. La concha de los caracoles se puede dañar con facilidad, sobre todo si su dieta no incluye mucho calcio. Por lo general, un caracol puede reparar su daño en la concha con el tiempo, si sus condiciones de vida mejoran, pero algún deterioro lo bastante grave podría ser fatal para el caracol. Es por eso que los caracoles se desarrollan mejor en las zonas calizas como la Serranía de Ronda. Donde el carbonato cálcico escasea, algunas especies faltan y otras, las más adaptables, tragan piedrecitas que contienen calcio, roen los huesos, la pintura, el “encalao” de los cortijos antiguos o plantas ricas en calcio.


Una particularidad de los caracoles es que son hermafroditas, producen espermatozoides y ovulos. Pero para reproducirse deben acoplarse porque no pueden autofecundarse. Están equipados de un pene y del órgano receptivo correspondiente. Los caracoles de jardín, por parejas, se inseminan el uno al otro, para fertilizar internamente sus óvulos. Generalmente, en la primavera y el otoño de las zonas templadas, mientras el tiempo permanece caliente y húmedo. La cópula se hace generalmente de noche y dura de promedio entre 4 y 7 horas. Se lanzan el uno al otro una saeta espiral de carbonato cálcico, que desaparece en el interior del receptor, donde se disuelve y libera el esperma. Después hacen un agujero, enterrando sus huevos algunos centímetros bajo la superficie de la capa fértil. Pasados entre doce días y un mes según las condiciones climatológicas, estos huevos eclosionan y surgen las caracolitas. Cada puesta consiste en unos 100 huevos. Son capaces de poner huevos una vez cada mes.


Son muy apreciados por el hombre, para colecciones de conchas o fines gastronómicos.  La antigüedad del caracol en la dieta humana se remonta a la Edad del Bronce, al menos 1800 a. C., basándose en fósiles encontrados. Pero parece ser que fueron los romanos los que explotaron sus propiedades alimenticias llegando incluso a crear lugares para criarlos denominados cochlearium. Los romanos consumían a los caracoles no solo como alimento sino que suponían que era un remedio eficaz para enfermedades del estómago y de las vías respiratorias como dejó constancia Plinio El Viejo, que recomendaba la ingesta de caracoles en número impar como remedio para la tos y males estomacales. Los Escargots, los caracoles de la cocina francesa, son producto de la cría de caracoles de tierra y las especies aptas para ello no son más de quince. La variedad que existe en Chile, Helix aspersa Muller, es la segunda comestible en importancia del mundo. Otros caracoles comestibles son la oreja de mar de California y Japón, el bígaro europeo, el bígaro surafricano y la caracola reina de las Antillas. El caracol terrestre forma parte de la cocina mediterránea como uno de los manjares más exquisitos. También cabe destacar que al margen de estas cocinas el consumo del caracol se considera un uso culinario extraño, especialmente en Estados Unidos donde se equipara a consumir una Bobosa, puesto que el caracol es precisamente eso, solo que posee una concha propia. Suele cocinarse al hervor y servirse acompañado de diversas salsas, aderezadas con Hierbabuena. Varias especies de caracoles son también consumidas en la cocina asiática.
Los caracoles, tanto terrestres como acuáticos, son portadores de muchos parásitos, tanto unicelulares como pluricelulares que infectan a los animales que los ingieren. Son portadores intermedios de parásitos que afectan al intestino de los Rumiantes. En los trópicos, la enfermedad de la Esquistomatosis afecta a 200 millones de personas.

Rana Común

Andrés Rodríguez González Junio 20th, 2010

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Rana Común. De nombre científico  Pelophylax perezi


Los Anuros son anfibios sin cola, son las Ranas y los Sapos.
Se distribuye por toda la Península Ibérica y el sur de Francia. Ha sido introducida en las Islas Baleares e Islas Canarias.
Se trata de una Rana de tamaño mediano, de hasta 110 mm de longitud. La coloración es muy variable, aunque suele ser verde, con manchas negras. Usualmente presenta una línea vertebral clara. El tímpano es bastante grande y los pliegues dorsolaterales están moderadamente desarrollados. Los dedos de las extremidades posteriores están unidos por membranas interdigitales ampliamente desarrolladas.
A efectos de conservación a nivel del mundo y de España se considera como de “Preocupación de grado menor”.
Esta especie vive estrictamente en el agua. Ocupa todo tipo de zonas acuáticas aunque está presente fundamentalmente en ambientes permanentes. Muestra escasos requerimientos en relación a la calidad del agua.
Su alimentación es a base de consumir principalmente invertebrados, destacando por su frecuencia de aparición y abundancia de moscas y mosquitos, escarabajos, hormigas, abejas y avispas. Ocasionalmente consume vertebrados, incluidos ejemplares de la propia especie.
El período reproductor se extiende fundamentalmente desde abril hasta julio. La reproducción tiene lugar principalmente en ríos de aguas permanentes o en charcas que no se sequen. Los adultos seleccionan negativamente como hábitats reproductores ambientes con escaso recubrimiento de vegetación de ribera. Durante la época reproductora las hembras pueden desovar un número medio de 2.300 huevos. La duración del desarrollo larvario  suele ser de dos meses. Los machos alcanzan la madurez sexual con dos años de edad y las hembras con uno.
Comparte hábitat con numerosas especies de anfibios de hábitos terrestres cuando éstas acuden a los cuerpos de agua a reproducirse. Cuando detectan la proximidad de un depredador, la huida hacia el agua es uno de los principales mecanismos de defensa. Entre sus depredadores se encuentran anfibios, reptiles, aves, mamíferos y crustáceos.
Los machos emiten dos tipos dos tipos de sonidos de diferentes cantos. Han sido relacionados con la atracción de las hembras y el mantenimiento de pequeños territorios dentro del cuerpo de agua que ocupan. Los adultos toman frecuentemente el sol alrededor de las zonas acuáticas, donde también cazan.

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