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Saltamontes

Andrés Rodríguez González Agosto 17th, 2010

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
SALTAMONTES
Son Insectos del grupo Ortópteros que cuentan con unas 20.000 especies, dentro de ellos pertenecen a la familia Acridididae. En todo el mundo, existen unas 10.000 especies de saltamontes. A este orden pertenecen también los grillos.
Estos insectos no viven mucho tiempo, no suelen pasar de 11 semanas, sin embargo es bastante para los insectos si los comparamos con otros como las Efemeras o las Mariposas. Siempre viven en terrenos áridos y baldíos,  prados y bosques.
Se distribuyen por todo el mundo. Sobre todo, en zonas tropicales y subtropicales. Son diurnos y terrestres.
Su alimentación es a base de hierbas, a veces, por su número, se pueden transformar en plagas. Son comidos por otros insectos como Mantis y algunos escarabajos, también las ranas y arañas, algunas aves como codornices y aves domésticas y rapaces como ratonero común y cernícalo primilla.
Los saltamontes son de colores poco vistosos, verdes o marrones, negros o amarillos, con manchas o de tonalidades más uniformes para camuflarse con la vegetación o con el suelo.
El tamaño es una de las grandes diferencias entre los saltamontes, los hay que miden escasos milímetros de longitud, sin embargo, también podemos ver saltamontes de hasta 15 cm de largo.
Como insectos que son, los saltamontes tienen respiración traqueal y respiran, por lo tanto, a través de los espiráculos que tienen repartidos por todo su cuerpo.
Muy parecidos a los saltamontes y a veces designados con el mismo nombre están las Cigarras, que no debemos confundir con las Chicharras.

Como todos los insectos, para su estudio, de dividen en tres partes: cabeza, tórax y abdomen. Los saltamontes tienen la cabeza triangular. Sobre ella descansan unas antenas que pueden ser muy largas o muy cortas según la especie, ubicadas cerca de unos grandes compuestos. Los ojos de los saltamontes, por lo tanto, están constituidos por pequeños ojos llamados ocelos pero están coordinados entre sí para formar una imagen general. Las antenas las emplean para orientarse y detectar los peligros que les pueden acechar desde la distancia. Del torax salen dos pares de alas y seis patas.
Las gruesas y fuertes patas posteriores de los saltamontes están más desarrolladas que el resto y les permiten dar grandes saltos cuando realizan un brusco movimiento de distensión. En cambio, los dos pares de patas restantes son más finas y sólo le permite al animal avanzar por el suelo.

Ortópteros, significa alas rectas. En realidad, son las alas exteriores las que están endurecidas para proteger al par de alas interiores membranosas. El par de alas anteriores es mucho mayor que las exteriores y les capacita para volar y para comunicarse con sus semejantes, puesto que son de colores vivos y actúan como señal para los otros saltamontes cuando están bien abiertas durante el vuelo.
Las alas anteriores les permiten a los saltamontes volar, aunque, generalmente, no pueden recorrer grandes distancias. Únicamente, son grandes voladores algunas  langostas del desierto y las langostas migratorias. A pesar de que la gran parte de saltamontes no pueden volar durante mucho tiempo, es tiempo suficiente como para huir de los depredadores y parásitos.
El salto es otro mecanismo defensivo de huida, y de hecho, es anterior al vuelo, por lo que ambos mecanismos están muy relaciones. Gracias a los rápidos saltos que realizan los saltamontes consiguen evitar muchos de sus enemigos.
Deslizando la doble hilera de espinas de la tibia de las patas posteriores (parte más delgada que el fémur) contra los relieves del fémur, los saltamontes producen sonidos para atraer a las hembras.
En los días más calurosos, los saltamontes macho emiten sus cantos para atraer a las hembras y ahuyentar a otros machos.
La mayoría de saltamontes hace sus puestas en el suelo, directamente en la tierra o entre las raíces de las hierbas. El tipo de suelo de preferencia para los saltamontes es el arcilloso, aunque algunas especies ponen sus huevos en terrenos arenosos o rocosos.
La puesta del saltamontes transcurre, en otoño o a finales de verano, y dura media hora o incluso más, según el tamaño de la puesta.
Poco tiempo después de la puesta, en septiembre, los adultos mueren, aunque permanecerán los huevos hasta el nacimiento de la nueva generación en primavera, en el mes de abril normalmente.
Sin embargo, algunas especies de saltamontes sobreviven al frío invierno como larvas hibernantes. Cuando llega el buen tiempo completan su desarrollo y son adultos mucho antes que el resto de saltamontes que deben empezar en primavera el ciclo desde la fase de huevo. Los huevos de saltamontes sufren, a veces, un proceso de diapausa cuando llega el invierno y las temperaturas bajan. Entonces no continuarán desarrollándose hasta la primavera siguiente. Aunque en las regiones temperadas, salvo veranos muy poco calurosos o puestas tardías, los huevos de saltamontes reciben suficiente calor como para desarrollarse sin sufrir diapausa.
En la primavera siguiente, cuando llega el calor, nacen las crías de saltamontes, de color blanquecino, después de pasar el frío invernal al abrigo del suelo. Unos pocos minutos es el tiempo que necesita el pequeño saltamontes para liberarse del huevo, pero a menudo es demasiado tiempo, porque es durante la salida del huevo cuando los saltamontes son más vulnerables a los depredadores, sobre todo a hormigas.
Sin embargo, el saltamontes cuando alcanza el estado adulto, tiene las alas funcionales e, inmediatamente se desprende de las membranas que lo unen al huevo.
El saltamontes necesita unas 6 semanas para alcanzar el estado adulto. En ese tiempo crece con rapidez y devora todas las hierbas que puede.

Camponotus cruentatus

Andrés Rodríguez González Enero 24th, 2010


Fauna de la Serranía de Ronda
Andrés Rodríguez González
www.laserranianatural.com

Hormiga Camponotus cruentatus.
Se estima que en el mundo hay unas 10.000 especies diferentes de hormigas. Todas son insectos sociales, viviendo en colonias de tamaño variable, normalmente formadas por una o varias reinas, uno o varios machos, y gran número de obreras. En algunas especies hay varios tipos de obreras, formando castas especializadas. Presentan comportamientos sociales de complejidad diversa, en esto podemos compararlas con las sociedades humanas. Algunas especies, las más primitivas, son cazadoras nómadas y no construyen hormigueros. Otras especies, más evolucionadas, son recolectoras de semillas que acumulan en sus almacenes. Las hay que pastorean pulgones, cochinillas o incluso orugas de ciertas mariposas, ‘ordeñando’ las secreciones azucaradas que éstos producen y defendiendo su ‘ganado’ de cualquier ataque. Las más sofisticadas, cultivan hongos en lechos de hojas que recolectan en los árboles y fermentan en cámaras especiales de sus hormigueros. Paralelamente, algunas especies han adoptado modos de vida parasitarios, secuestrando a otras especies de hormigas para que trabajen como esclavas en sus hormigueros.
Las hormigas del género Camponotus son normalmente polimórficas, es decir en la misma colonia existen ejemplares de diferente tamaño y funciones. En el mundo de las hormigas, las Camponotus, son consideradas como de gran tamaño, las reinas pueden llegar a medir 1,8 cm, las obreras 1,5 cm, los machos son más pequeños, apenas si llegan a 1 centímetro.
El rasgo más característico para identificarlas es la inserción de las antenas alejadas de la base del clípeo, que es la estructura que rodea a la boca.
Las Camponotus son hormigas frecuentes en bosques o zonas donde existen árboles, a ellos suben buscando alimento y pulgones, prefieren los bosques adehesados de encinas y alcornoques. Grandes y oscuras, desplazandose lentamente a veces en grupos pequeños, sin duda, los lectores que hayan permanecido un rato descansando cerca de una encina, las habrán observado ya que son muy abundantes en los encinares de la Serranía de Ronda.
Como alimento toman miel y néctar de las flores, pero en su dieta entra también carroña y son expertas cazadoras. Se atreven con insectos de bastante mayor tamaño a los que pueden atacar en grupo con mucha ferocidad. Usan aguijones y rocían con líquidos para matar a sus víctimas.


La foto tiene su historia, José Antonio Reina, el autor, habia ido a La Sauceda a fotografíar buitres, cuando regresaba, en la carretera, encontró una lagartija atropellada, con grandes dificultades por no tener en ese momento el objetivo adecuado, tumbado sobre el asfalto mientras que su hermano vigilaba por si venía algún coche, pudo hacer esta foto de un ejercito de hormigas que estaban devorando el cadaver.

Su clasificación por parte de los expertos no siempre es fácil por presentar variaciones en su cuerpo. Su distribución es mundial con más de 1.000 especies descritas, siendo la mayoría pertenecientes a los trópicos.  Suelen dividir en subgéneros que puede servir para ordenar el género debido a la gran cantidad de especies que presenta, incluso si tenemos en cuenta solo la zona mediterránea donde encontramos más de 120 especies hasta el momento, solamente en España están descritas 20 especies siendo las más conocidas la Camponotus cruentatus  y la Colobopsis truncatus, una curiosa especie que excava sus hormigueros en los troncos de las encinas y tapa la pequeño boca del hormiguero con la cabeza de una obrera que se instala en la puesta a modo de cerradura de seguridad.
Es el mayor grupo dentro de las Hormigas en cuanto a número de especies. El tamaño de las colonias varía también entre 200 y más de 15.000 individuos.


Las fotografía que ilustran son de un magnífico fotógrafo de naturaleza, el malagueño José Antonio Reina Hervas.