Archive for the tag 'Sierra de Las Nieves'

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA ALADIERNO

Andrés Rodríguez González Diciembre 11th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

ALADIERNO Rhamnus  alaternus

 

El aladierno es un arbusto que puede crecer hasta llegar a ser un arbolito ampliamente distribuido en gran parte de la Península Ibérica y las Baleares; falta o es rara en el cuadrante noroccidental y en la parte alta de los Pirineos, Cordillera Cantábrica y sistemas Ibérico y Central.

En la Serranía es frecuente tanto en matorrales a baja altitud como en zonas de montaña como la Sierra de Las Nieves. El ejemplar fotografiado es el de un árbol de Aladierno situado cerca del cortijo del Hoyoncillo, en la parte posterior de la Sierra Hidalga en el antiguo camino que se dirige al cortijo de Quejigales por Cueva Bermeja.

Es muy ramoso y bastante variable en su aspecto, pues se le puede ver desde rastrero o apenas levantando del suelo, hasta alcanzar el porte de un árbol que puede llegar hasta los 9 metros de altura.

Su crecimiento es rápido y forma un tronco liso y gris en los ejemplares jóvenes, pero en los adultos se agrieta y recuerda al de la encina.

Las hojas son coriáceas, duras, persistentes, simples y alternas. Las hojas sin el rabillo miden 8-60 mm de ancho, alcanzando en ocasiones 80 mm, y 8-50 mm de largo, tienen forma lanceolada, oval, a veces casi orbicular, con 1-5 pares de nervios secundarios bien visibles y a veces con pelillos sólo en la base, mientras que el margen puede ser levemente dentado, aserrado, con espinitas blandas o entero. El haz de las hojas es verde oscuro, a veces grisáceo, lustroso o mate, y el envés generalmente de un verde claro o amarillento, mate, a veces con manchas oscuras, de color hierro oxidado. 

El aladierno es una planta dioica, es decir existen individuos masculinos con y otros femeninos. Las flores aparecen entre marzo y abril, formando racimos. Tienen cuatro pétalos y son muy olorosas, pequeñitas y verde-amarillentas. Produce frutos pequeños, rojizos al principio y negros a la madurez, miden alrededor de 5 mm de diámetro, son redondeados, aunque con dos o tres surcos poco marcados, lampiños, carnosos y de color rojizo que torna al negro al madurar.

Crece en las orlas y claros de encinares, quejigares, coscojares, pinares, arenales costeros, setos, matorrales mediterráneos, sabinares, roquedos, pedregales, etc., siempre que no falte algo de humedad y sombra. Es una planta termófila, indiferente al sustrato, que puede aparecer desde el nivel del mar hasta los 1300 m de altitud aproximadamente.

 

La facilidad de reproducción del aladierno, también su rápido crecimiento, añadido a lo atractivo de su fruto y de sus hojas, ha popularizado esta planta en jardinería, donde es fácil encontrarlo formando setos, ya que soporta muy bien la poda.

Sus frutos son muy apetecidos por los pájaros, por lo que también se cultiva para atraerlos y favorecer su presencia en un  territorio de forma natural.

El pequeño porte del aladierno, desaconseja el aprovechamiento de su madera, la que es buena calidad, pesada, dura y homogénea, por lo que se ha usado para tornería y ebanistería, también para la fabricación de objetos o utensilios pequeños, como mangos de herramientas, antiguamente de ella se obtenía un apreciado carbón para la fabricación de la pólvora.

Su corteza y los frutos se han utilizado en la antigua farmacopea, ya que son purgantes, pero hay que usarlos con precaución porque pueden producir intoxicaciones. La corteza, rica en taninos, también se ha usado para teñir de castaño o amarillo la piel y los tejidos.

 

Bibliografía

http://www.sierradebaza.org

Andrés Rodríguez González Noviembre 14th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA 

ENDRINO (Prunus spinosa)

 

También llamado Ciruelo silvestre, Ciruelo endrino, Bruño, Arañón, Espino negro, Acacia bastarda, Amargaleja.

Planta de difícil clasificación por las variedades e hibridaciones que presenta.
Árbol de pequeño tamaño o arbusto que pertenece a la familia de las Rosáceas, muy común en las zonas montañosas de toda Europa. También en lugares con matorral, suelos pobres y pedregosos de la Serranía de Ronda. Está naturalizado en América.
Muy usado desde tiempos antiguos como atestiguan los restos encontrados en yacimientos prehistóricos. Con fines medicinales se usan las flores, los frutos y las cortezas. El proceso de secado de las flores es muy delicado debiendo colocarlas en capas muy finas para evitar que se oscurezcan y se deshagan en trozos inservibles. Los frutos si se van a usar en mermeladas también deben secarse; contienen taninos y ácidos orgánicos; cuando están secos se usan como diurético, antidiabético, para afecciones en la vejiga y vías urinarias, como laxante suave y trastornos digestivos. La tintura de endrinas se usa como diurético, laxante y para provocar sudoración. Se usa también para fabricar confituras y mermeladas. Se ha usado para fabricar vinos y sobre todo actualmente se usa mucho para la fabricación del pacharan.
Las flores de endrino contienen glucósidos, taninos y ácidos grasos, son diuréticas y laxantes. Son de color blanco de cinco pétalos que aparecen antes de las hojas.
Posee ramas con espinas y pequeñas hojas alternas y ovaladas. Los frutos son las Endrinas, el tipo de fruto es una drupa de color azul oscuro.

En la Serranía de Ronda crece en laderas soleadas y secas, en  terrenos con matorrales que sean pobres y pedregosos.

Salen nuevos Endrinos a partir de retoños que brotan de las raíces formando zonas espesas muy difíciles de penetrar.

Para hacer un buen Pacharán casero debemos conseguir Endrinas de buena calidad y que presenten el grado de maduración adecuado. Lo mejor es comprarlas o pedirlas a los dueños de la propiedad donde se encuentren los Endrinos. Es necesario recordar que la recolección está prohibida en los Parques Naturales a no ser que tengamos permiso expreso y por escrito para ello.

Una vez limpia la fruta de polvo y restos vegetales, se secan si las hemos lavado, ponemos 200 gramos en una botella de cristal de un litro(nunca usar plástico porque el pacharán acabará con sabor a plástico), junto con unos pocos granos de café, un trocito de rama de canela (café y canela son opcionales) y agregamos los licores en la proporción deseada, mejor 75% de aguardiente y 25% de Anís, hasta completar la botella. Tanto el aguardiente como el anís debe ser de calidad.
Deberéis dejarlo reposar un mínimo de seis meses y un máximo de 2 años, a ser posible en un lugar que le dé poca luz, y moviendo las botellas de vez en cuando para que se mezclen bien los licores con las endrinas y resto de ingredientes.
Pasado este tiempo colarlo por un tamiz o una gasa muy fina para que no queden posos ni restos.
Y a disfrutar con moderación de vuestro Pacharán Casero.

 

 

Bibliografía

https://natureduca.com

www.lasrecetasfacilesdemaria.com

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Lonicera arbórea

Andrés Rodríguez González Julio 13th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Lonicera arbórea. Madreselva arbórea. Caprifolium arboreum

 

Pertenece a la familia Caprifoliaceae.

Es un arbusto que puede alcanzar entre 3 y 5 metros de altura. En su elevado porte se basó su descubridor científico, el gran Boissier, cuando la describió.

Tiene hojas opuestas, caedizas, enteras pecioladas, de forma ovaladas o helíptica. Flores en las zonas axilares en los extremos de las ramas.

Es un endemismo Ibérico magrebí que aparece al sur de la Península Ibérica y Noroeste de África. En la Serranía de Ronda yo sólo conozco una pequeña población en las cercanías del Cortijo de Quejigales, pero me han informado de la existencia de otras poblaciones en la Sierra de Las Nieves.

Siempre aparece entre los 1.250 y los 2.000 metros de altitud. Relacionada con vegetación de matorral. La población que yo conozco se encuentra entre matorrales cerca del borde del pinsapar. En nuestra zona se encuentra en semisombra.

Bastante indiferente al tipo de suelo, prefiere substratos calizos y siempre que sean suelos bien desarrollados y frescos, incluso húmedos.

La foto es de Gonzalo Astete a quien agradezco que me haya permitido usarla.

 

Bibliografía

https://floressilvestresdelmediterraneo.blogspot.com

https://www.ecured.cu

Otros Naturalistas en la Serranía de Ronda. A. Barbey

Andrés Rodríguez González Julio 10th, 2018

Otros Naturalistas en la Serranía de Ronda.

A. Barbey

 La amputada década de los años 30 del siglo pasado supuso un gran desarrollo en la protección medioambiental de Andalucía en general y particularmente de la Serranía de Ronda.

Historicamente la visita de Barbey se enmarca en el final del reinado de Alfonso XIII y la Dictadura de Primo de Rivera, son “los años veinte” y  la “belle epoque”, un periodo de crecimiento económico en el que se tradujo en Andalucía algunos avances sociales como las comunicaciones, la educación pública o las primeras obras hidráulicas de cierta importancia como el Embalse de Montejaque construido entre 1930 – 1933. Pero con un efecto negativo muy importante, crecen considerablemente las cabañas ganaderas, en nuestra comarca vuelven a aumentar  especialmente las de caprino y ovino, que ramonean intensamente a sus anchas en las zonas montañosas, precisamente en los montes donde se desarrollan los pinsapos. En contraposición, la llegada de Boissier coincidió con uno de los periodos catastróficos en lo social, económico y medioambiental que han asolado España reiteramente.

En los años veinte y comienzos de los treinta se sentaron las bases de las políticas de protección que en las últimas decenas de años de la época actual se tradujeron en la amplia red de Espacios Protegidos que existe en la comarca y en Andalucía. Y no quiero decir con eso que yo me dé por satisfecho con lo que ahora existe; es necesario avanzar más sobre todo con los retos que el cambio climático nos  está planteando, concretamente como afecta a la conservación de nuestra joya botánica por excelencia: El Pinsapo.

En aquella época gloriosa para la protección ambiental de los referidos años treinta se publicaron diversos materiales que reactivaron el interés por la conservación delmedio. Precisamente unos años antes, la comarca de la Serranía de Ronda,  había levantado un gran interés en el ámbito científico y cultural con personajes como Simón de Rojas Clemente Rubio, Lagasca, Cavanilles, Charles E. Boissier, Antonio Laynez,  entre otros. En esos años treinta se publican artículos científicos fundamentales como los de Cuatrecasas y libros muy importantes como los de de Luis Ceballos sobre la vegetación forestal de las provincias de Cádiz y Málaga, para la primera provincia citada, escribió en colaboración con Manuel Martín Bolaños y para la provincia malagueña con Carlos Vicioso.

En 1931 se publica en Paris un libro fundamental titulado “A travers les forêts de Pinsapo d´Andalousie”, tal vez, a causa de que no fue traducido hasta muchos años después, es bastante desconocido incluso para el público iniciado en temas científicos o naturalistas de la Serranía. Es posible que el nombre de su autor A. Barbey,  no nos diga nada, pero si los europeos tuvieran la costumbre  tan española de respetar el apellido de las madres y colocarlo como segundo apellido, este señor desconocido ya sería otra cosa, porque su segundo apellido es “Boissier”. Efectivamente, fue nieto del descubridor científico del pinsapo. Y un nieto orgulloso y apasionado de su abuelo como demuestran las palabras escritas por él al comenzar la redacción de su obra a la que subtitula “Homenaje a mi abuelo”; también las continuas y cariñosas referencias que a su abuelo hace a lo largo de su obra, producto de que emprendiera una especie de viaje homenaje a Boissier que le llevó a los terrenos que su abuelo visitó e incluso a Grazalema, donde nunca llegó el famoso descubridor del pinsapo.

Barbey viene a la Serranía de Ronda siguiendo los pasos de su abuelo, pero no ese el único interés que le atrae, el autor del libro es especialista en Entomología, la ciencia que estudia los insectos; busca entrar en contacto con Manuel Aulló Costilla, director del Laboratorio de Fauna Forestal Española, Piscicultura y Ornitología, padre y primer presidente de la Sociedad Española de Ornitología. A este personaje dedica un insecto que descubre en los bosques de pinsapo, la Dioryctria aulloi, una mariposa parásita de nuestros abetos.

Como otros científicos de la época, Barbey es un hombre de ciencia muy completo, no sólo se preocupa por los insectos, o por la historia de su abuelo en la Serranía, también es un “forestal” importante. Comenta y se nota que le duele, los usos y abusos que del pinsapar se hace en la Andalucía de la época, la escasa consideración que de estos bosques se tiene traducida en un pastoreo excesivo que le obliga a hacer suya un frase de sus compañeros y amigos los científicos españoles Ceballos y Martín Bolaños cuando deja escrito en perfecto idioma español “son muchos los metros cúbicos de madera que las cabras han robado a los pinsapos”. Son las cabras, para Barbey, uno de los principales responsables del deterioro del pinsapar, su falta de continuidad y la ausencia de regeneración del bosque. Pero no sólo las acciones negativas de las cabras le preocupan, también la poda abusiva de ramas de los abetos para fabricar carbón, una práctica habitual y no sólo en los pinsapos, también en encinas y quejigos.  Además, en sus escritos, distingue perfectamente el carboneo anárquico y aniquilador que se realiza en los terrenos comunales de los Montes de Propios del Monte Pinsapar de la Sierra de Las Nieves, del “más regulado” que se practicaba en el pinsapar de Grazalema. Sin duda el que un monte fuera propiedad de la comunidad o de un particular influía poderosamente; desgraciadamente ya se sabe que el  carácter español castiga y esquilma las propiedades comunes  mientras los particulares cuidan lo propio. También analiza las causas naturales que dificultan el crecimiento y la regeneración del pinsapo como la sequía estival y los ataques de insectos, su conclusión es que si no se toman medidas urgentes para atenuar las agresiones humanas contra los pinsapos, estos bosques desaparecerían irremediablemente

Otras aportaciones importantes a resaltar son el aporte de fotografías que Barbey incluye en su libro, algunas han servido para comparar la evolución de los bosques de pinsapos desde su época a la actualidad y también los estudios que realiza sobre los insectos. No debemos  olvidar que Barbey fue un entomólogo de prestigio internacional autor de obras básicas de la materia como el “Traite d´Entomologie Forestière”, un estudio que mereció una mención especial de la Academia de Ciencias de Francia.

En el libro “A través de los Bosques de Pinsapo de Andalucía” despierta una especial emoción  el capítulo dedicado a Boissier y que lleva  por título “Homenaje a mi abuelo”; el autor aporta numerosas referencias personales y detalles enternecedores sobre la vida, el caracter, los viajes y los trabajos de Edmond Charles Boissier. Después Barbey describe los macizos montañosos con pinsapos y las poblaciones de la Sierra de Las Nieves, la Nava de S. Luis y la Sierra del Pinar en un extenso y documentado capítulo para el que, sin duda, le asesoraron Luis Ceballos y Carlos Vicioso.

En las conclusiones de su libro se encuentran propuestas tan contundentes como “el único medio, el más urgente, el más fácilmente realizable para asegurar la salvaguarda del pinsapar es alejar los rebaños casi nómadas de cabras, en cualquier caso más numerosos en las Sierras de Ronda”. También expresa el deseo de “crear, lo antes posible, en las Sierras Andaluzas, reservas forestales…”, y continúa “…es el deseo sincero que formula el nieto de Edmond Boissier, naturalista apasionado de la flora española”.

Sin duda un nieto que sería el orgullo de su abuelo, el gran Boissier y que contribuyo con su difcusión a la posterior llegada de la protección en forma de Espacios Naturales Protegidos para los pinsapares.

 

Bibliografía

A través de los bosques de pinsapo de Andalucía. “A travers les forêts de Pinsapo d´Andalousie”.  A. Barbey

Edita la Agencia de Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Traducción de Fernando Díaz del Olmo sobre el libro original editado en Paris y en Gembloux en el año 1931

Sevilla 1996.

 

Tabaco gordo en el Dioscorides Renovado de Pio Font y Quer

Andrés Rodríguez González Marzo 9th, 2018

Tabaco gordo en el Dioscorides Renovado de Pio Font y Quer

En 1961 se publica un hito importantísimo en la Botánica de España y yo diría que de todo el mundo. Es la primera edición del libro de D. Pio Font y Quer: “Plantas Medicinales.  Dioscórides renovado” por parte de la Editorial Labor.
En 2014, para conmemorar tan importante evento, la editorial Península, publica una nueva y cuidada edición de ese libro.
Encontramos en él la referencia a una de las plantas más interesantes de la Sierra de Las Nieves, la Atropa baetica, popularmente conocida como Tabaco Gordo, aunque actualmente se tiende a llamarla Belladona Andaluza.
Enrique Gross era un trabajador de Pio Font Quer, el famoso investigador vivía y trabajaba en Barcelona, allí enviaba el material botánico Enrique Gross, material que recogía en sus excursiones botánicas por toda la península. Era tal su experiencia y sus dotes botánicas naturales, que sin la más mínima formación, se atrevía a clasificar las plantas esas plantas de forma acertada la mayoría de las veces.
Esto es lo que dice del Tabaco Gordo Font y Quer. “El seis de julio de 1922, Enrique Gross encontró Tabaco Gordo (Atropa baetica, Willkomm) cerca de la Peña de Los Enamorados, sobre los Hoyos de la Caridad en la Cumbre de la Sierra de La Nieve.
Sabemos por otro investigador catalán, Josep Cuatrecasas que visito la Sierra de La Nieve en 1930 que a Enrique Gros le había llevado hasta el Tabaco Gordo el guarda del pinsapar, Francisco Molina, Frasquito el guarda, un empleado municipal del  Ayuntamiento de Ronda ya que las tres Cañadas del Pinsapar de la Sierra de La Nieve, la del Cuerno, la de En medio y la de Las Ánimas (donde se encuentran los Hoyos de la Caridad), eran propiedad del municipio de Ronda con el nombre de Montes de Propios del Pinsapar de la Sierra de La Nieve.
El interés histórico de esta cita es evidente y más cuando esa población de Tabaco Gordo aún se mantiene viva y en buen estado.

La planta Belladona Andaluza o Tabaco Gordo es una especie en Catalogada como Especies en peligro de extinción e incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía, presenta varias poblaciones en la Sierra de Las Nieves, ha sido estudiada por quien escribe estas líneas y otros autores hace pocos años y se puedo constatar un aumento de poblaciones de esta especia hasta pasar de 11 conocidas a 20 en la actualidad, todas en la Sierra de Las Nieves. Sin embargo la única población, con muy pocos ejemplares, conocida en el Parque Natural de las Sierras de Grazalema se extinguió en el año 1999 a pesar de los esfuerzos del Jardín Botánico de El Castillejo en su recuperación en ese territorio.

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Cojín de monja, piorno azul,

Andrés Rodríguez González Diciembre 8th, 2017

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
Cojín de monja, piorno azul, cojín de pastor, rascaculos, erizo. Erinacea anthyllis

Este es un arbusto almohadillado o de forma globular con una bella floración de color azul, por lo que a veces es llamado también piorno azul. Puede alcanzar hasta 1 m de altura, aunque lo normal es que no sobrepase los 60 cm.
Planta endémica de la región Ibérica – Norteafrica, de distribución mediterránea occidental,   habita en centro y este peninsular, sur de Francia, y norte de África. Este de la Península Ibérica, casi ausente al Sur de los Sistemas Ibérico y Central y al Norte de la depresión del Guadalquivir.  En Andalucía es una planta frecuente en la media y alta montaña de los Sistemas Béticos. En la Serranía de Ronda habita en zonas altas de la Sierra de Las Nieves.
Es una planta representativa de los matorrales almohadillados de alta montaña, con preferencia para los   suelos calizos aunque se muestrea bastante indiferente respecto al suelo. Sobre todo abunda en laderas margosas o pedregosas, crestas secas y zonas con vientos frecuentes como la Meseta de Quejigales.
Pequeño arbusto perenne, de   hasta 60-70 cm de altura, de porte almohadillado, muy ramificada desde la   base, con ramas intrincadas y compactas,   verdes, glabras en la madurez, estriadas, erectas o erecto-patentes,   rematadas en espina fuerte, punzante. Hojas entremezcladas en la maraña de ramas,   dispuestas de forma opuesta, compuestas, con peciolo corto y raquis largo, de   foliolos reducidos, de oblongos a lanceolados, con extremo romo y base   atenuada, seríceos, plateados. Florece de forma muy temprana para la alta  montaña desde abril o mayo hasta julio. Flores mayoritariamente en número de dos, opuestas   entonces entre sí, o bien en verticilos de 3, raramente 4, de color azul   violáceo, con cáliz de aspecto inflado, cubierto de pelos blanquecinos. Fruto de tipo legumbre, oblonga, con 3-6   semillas.
Hay que tener mucho cuidado con esta planta, la punta de sus múltiples ramificaciones son sumamente puntiagudas y provocan pinchazos muy dolorosos, de ahí el nombre vulgar y sarcástico de cojín de monja o pastor, rascaculos, erizo, etc.

Bibliografía
herbariobotanicaornamental.com
www.granadanatural.com

MARIPOSAS DE LA SERRANÍA DE RONDA Mariposa Pandora

Andrés Rodríguez González Junio 30th, 2017

MARIPOSAS DE LA SERRANÍA DE RONDA
Mariposa Pandora
Colección elaborada con José María Canca Guerra.

La Pandora tiene por nombre científico Argynnis pandora, pertenece a la subfamilia  Nymphalidae. Es una mariposa de colores muy bonitos, grande te tamaño y de vuelo no rápido.
Vive en todo el norte de áfrica y sur de Europa. Esta ampliamente distribuida por las sierras malagueñas, incluidas las litorales y localmente en la Sierra de Las Nieves es bastante abundante algunos años en los meses de junio y julio, se la puede ver ñibando las flores del género Carlyna. Frecuenta ambientes de bosques y matorral pero gusta que los ambientes por donde vuela estén bien conservados.
Presenta una generación anual y vuela entre mayo y septiembre. Las orugas se alimentan de plantas del género Viola principalmente.
Vuela entre los 80 metros sobre el nivel del mar y los 1900, pero es más frecuente sobre los 1000 m.
No está protegida por la legislación mediambiental.

Bibliografía
Atlas de distribución de las Mariposas Diurnas de la provincia de Málaga. José Manuel Moreno-Benitez.  Editorial La Serranía, 2015

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Gamo común o europeo

Andrés Rodríguez González Enero 25th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Gamo común o europeo
Dama dama, Cervus dama

Especie perteneciente a los cérvidos, de menor tamaño que el ciervo, presenta un dimorfismo sexual apreciable, los machos pesan hasta 60 Kg, mientras que las hembras llegan sólo a los 40 Kg. Presenta además diferencias estacionales de color entre los meses de verano, en los que su capa es castaña punteada de blanco, e invierno, cuando ésta se vuelve grisácea y los puntos se hacen menos apreciables.
Los machos adultos cuentan con cuernos palmeados (llamados palas), que se diferencian claramente de la cuerna de los ciervos por no tener astas.
Su cola es corta y oscura, con dos llamativas manchas blancas rodeándola, las cuales a su vez están enmarcadas por manchas negras en forma de paréntesis. La utiliza como señal de alarma.
Hábita en bosques abiertos de cualquier tipo de árbol pero siempre que ofrezcan claros con praderas donde alimentarse. Distribuido en zonas aisladas de toda la Península. En la Serranía de Ronda es frecuente en La Nava, en la Sierra de Las Nieves.
Esta especie suele encontrarse en semilibertad en fincas de caza, explotada cinegéticamente, también en jardines.
Se aparean en otoño y los partos se producen en junio y julio. Los partos son de una cría, aunque raramente pueden serlo múltiples. Las crías se destetan al cabo de un año.
Se alimenta de hierba, hojas y corteza de ramas bajas de los árboles.
Son gregarios, viviendo en manadas de hembras y subadultos todo el año. En verano los machos adultos se suman al grupo con vistas al apareamiento.
Las hembras emiten un valido de comunicación grupal, y una especie de ladrido de alerta. Los machos emiten una “ronca” característicia durante la época de celo.
Los machos pierden anualmente el pelo de sus cuernos, para lo cual se ayudan rascando sus palas contra los troncos o ramas de los árboles, donde dejan señales y restos del pelo perdido.

Bibliografía
www.faunaiberica.org

Paisajes de la Serranía de Ronda: Cortijo de la Viborilla.

Andrés Rodríguez González Enero 19th, 2017

Paisajes de la Serranía de Ronda
Cortijo de la Viborilla.

Entre la Sierra Hidalga y la Sierra de Las Nieves existen una serie de “cortijos” que son impresionantes. No por parecerse a los cortijos andaluces del Valle del Guadalquivir, sino por todo lo contrario. Estos no están rodeados de fértiles tierras sino de esterilidad y rocas desnudas. Cortijos son el nombre con el que se les conoce, pero son actualmente una ruina con cuatro paredes que apenas se levantan del suelo, al lado suelen tener una menguada fuente, algún moribundo o fallecido árbol y una pequeña “era”, testimonio de que los escasísimos suelos con poca pendiente entre rocas eran cultivados. Cuando estaban habitados, sus condiciones no debían ser mucho mejores, la dureza del clima con frecuentes y duras nevadas, la incomunicación a la que estaban sometidos sus habitantes, con veredas maltrechas y empinadas, la escasez de agua con menguados nacimientos  y, a veces, alejadas fuentes, debían hacer muy duras las condiciones de vida. La pobreza de estos terrenos áridos, de calizas y margocalizas, con fuertes pendientes, contrasta con los suelos de la otra ladera de Sierra Hidalga, la que mira a Ronda, de suelos fértiles y con horizontes bien desarrollados. En los terrenos que hoy nos ocupan la mayoría de la superficie está cubierta por piedras y rocas que carecen de suelos, entre los escarpes rocosos serpentean pequeños torrentes que vierten sus escasas aguas hacia la cabecera del río Guadalevín o su principal valedor, el arroyo Carboneras que recoje aguas de las Cañadas del Cuerno y de Enmedio del Pinsapar de Ronda y de La Fuenfría.

El agua está presente en épocas de lluvias pero en verano, gran parte de la primavera y bien avanzado el otoño, aquellos terrenos bien pueden confundirse con una zona desértica o un predesierto de Almería. En determinados lugares, el agua filtrada en el suelo o la caída en forma de nieve, aflora al exterior cuando las arcillas impermeabilizan el terreno, y lo hace en forma de escasas fuentes; cerca de ellas, si el escaso suelo lo permitía, a veces existen restos de pequeñas albercas y lo que debieron ser pequeños huertos. Y entre los minúsculos llanos con un poco de tomo de suelo, se adivina, con mucha imaginación, que eran los dedicados a los cultivos de cereales, cultivos casi artesanales que debían hacerse con arado romano y mulo o burro como toda ayuda, en un intento de arañar algo productivo a la tierra esteril.
Siempre que visito estos cortijos, la Sardina Baja y Alta, el Hoyoncillo, Malillo, Cobatillas, Colmenarejo… tanto si entro por Manaderos como si lo hago por Lifa o por el arroyo Carboneras junto al Refugio de Quejigales, pienso en la dureza de la vida de los aparceros que por aquí sobrevivían.  Y digo bien, sobrevivir, por que vivir aquí no es vivir. Veo a los pastores cuidando rebaños de los señoritos de Ronda, pensando cómo justificar ante ellos no poder pagar la aparcería por la sequía, la enfermedad o la espantá de los rebaños por los truenos y tormentas, veo a los muchachos mal vestidos y peor calzados, ocupados todo el santo día en buscar la oveja o la cabra “paria” que no aparece, en evitar que las cabras invadan el huerto o se coman los cultivos de cereales; pienso en las muchachas ayudando a la madre en sus múltiples obligaciones, tal vez soñando con un hombre que les saque de allí para llevarles a una vida mejor; pero sobretodo, pienso en las mujeres que aquí vivieron, aquí parieron, lloraron a sus hijos muertos al nacer o picados por víboras, despeñados en algún tajo; tal vez soñando con que alguno de sus hijos pudiera irse a Ronda como “aprendiz” de algún oficio o alguna de sus hijas a casa de los señoritos a “servir”. Imagino mujeres duras, descalzas por darles sus zapatillas a las hijas, temerosas por el futuro de sus hijos y a la vez valientes para vivir el día a día. Y sobre todo pienso en las mujeres que vivieron en el cortijo de La Viborilla. ¿Y por qué en éste? Porque desde aquí se ve Ronda, que representaría el paraíso prometido, el lugar donde se iba un par de veces al año. Donde vivían parientes y quizás, algún novio que trabajaba en una tienda de la calle La Bola, un mozo que le prometío una vida mejor cuando viniera de “la mili”, y que no pudo cumplir su promesa porque antes el amor fue truncado por una suegra que le arreglo el matrimonio con alguna vecina, una “casi suegra” que le jodio la vida y, a la vez, le dio los sueños de la vida que nunca vivirá.


Imagen de Josep Cuatrecasas del año 1930, cuando vino a realizar una visita a los pinsapos.

Año nuevo 2.017

Andrés Rodríguez González Diciembre 28th, 2016

Que nunca te falte en el año que comienza

Un sueño por el que luchar
Un proyecto que realizar
Algo que aprender
Un lugar donde ir
Alguien a quien querer y un libro que leer

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