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FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: TORTOLA TURCA

Andrés Rodríguez González Enero 28th, 2021

AUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

TORTOLA TURCA. Streptopelia decaocto

Recuerdo como en mi niñez abundaban las tórtolas en las dehesas de mi pueblo, Garbayuela, en la Siberia extremeña. Como cada niño tenía una encerrada en su jaula a la que alimentaban cada tarde con granos de trigo reblandecido con  agua hasta que parecía que el buche les iba a estallar. Recuerdo también su vuelo ágil, rápido y cambiando bruscamente de altura. Y las enormes bandadas que se formaban.

Actualmente son raras de ver. Sólo en Extremadura, sus poblaciones han caído más del sesenta por ciento en apenas diez años.

Sin embargo, en las ciudades, sus parques, los pueblos y alrededores se ven actualmente otras tórtolas que abundan sobre manera. Son las tórtolas turcas que se están convirtiendo en una incómoda fuente de suciedad y enfermedades.

Aunque parecidas son dos especies diferentes, la tórtola común es de campo, con plumaje marrón, migratoria y muy asustadiza, mientras que la tórtola turca es grisácea, sedentaria, algo más grande, viven en pueblos y ciudades, es decir es urbana y de carácter mucho más confiado que la común.

La tórtola turca es una especie originaria de Asia y Oriente Próximo que se ha expandido por toda Europa, alcanzando el Mediterráneo a partir de los años setenta y colonizando toda la península rápidamente. Por causas desconocidas, a partir de mediados del siglo XX inició una extraordinaria carrera de expansión por todo el mundo que la ha llevado desde el Círculo Polar Ártico a la India, Japón y hasta el Caribe. Y no es una especie migratoria.

La primera que se vío en España fue en Asturias en 1960, el primer nido se encontró en Santander en 1974. A partir de 1980 conquistó toda la península Ibérica y Baleares. En 1985 saltó a Marruecos y en 1990 llegó a Canarias.

Es un ave de mediano tamaño, aproximadamente de 32 cm de longitud. De aspecto más esbelto que la europea. Tiene un plumaje uniforme de tono crema pálido. Cola alargada extremos de color blanco y la base negra. Posee un bien marcado collar negro en el cuello. Se reproduce entre febrero y octubre, realizando varias puestas anuales de 1 a 2 huevos. Nido en árboles. Alimentación  granívora a base de semillas de herbáceas, cereales y partes verdes de plantas. Consume también invertebrados en el periodo reproductor.

El nombre latino de esta tórtola hace referencia a que es una paloma con collar (del griego, streptos, collar; pelia, paloma) relacionada con el número dieciocho (del latín, deca-octo). Decaoto era una sirvienta que según la mitología griega fue convertida en tórtola por los Dioses por negarse a pagar un impuesto anual consistente en dieciocho monedas. Otra leyenda, más relacionada con la moral judeocristiana, relaciona a la tórtola con la sed de Cristo en la cruz. Un soldado romano quiso comprarle un cuenco de leche que costaba 18 monedas pero sólo tenía 17. Como no pudo comprarlo fue maldecido y convertido en tórtola que repetía constantemente el número 18 en griego.  Suena al sonido que repiten machaconamente “decaocto”, dieciocho, que es lo parece repetir en correcto griego hablado.

Mientras una tórtola es cada día más abundante, la otra se extingue. Las causas parecen ser la caza que permite su muerte cuando aún están criando la segunda postura, la mecanización agrícola, el uso de pesticidas y fertilizantes y los cambios climáticos, sea como fuere lo cierto es que todo ello facilita la eliminación de la tórtola común, a lo que hay que añadir la competencia de su pariente la tórtola turca.

Me cuentan que en la Serranía de Ronda era muy frecuente en las grandes zonas cerealísticas como la ladera del Mures a la altura del Cortijo Nuevo, en los grandes encinares de Setenil que fueron desmontados en los años setenta y en Ortegicar y las llanuras de los alrededores, en otros tiempos poblados de inmensos encinares.

Dos de las fotos que ilustran el texto son de Juan Luis Muñoz, le agradezco su cesión y su siempre bien dispuesta colaboración en mis muchas dudas.

BIBLIOGRAFÍA

https://blogs.20minutos.es/   La tórtola turca, una maldición divina

https://www.birdingmalaga.es/

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)

Andrés Rodríguez González Marzo 14th, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)

Es unos de los representantes más conocidos de los páridos o pájaros. Es fácil de identificar, tiene las alas, cola y capirote azules; mejillas blancas; dorso verde y partes inferiores amarillas; los sexos son iguales.
Apenas llega el buen tiempo, la semana pasad sin ir más lejos empezaron los herrerillos con su cortejo, los machos se lanzan en vuelo nupcial desde la copa de los árboles, utilizando sus alas azulonas como si fueran un paracaídas, mostrando orgullosos su plumaje, su pecho amarillo azufre y el llamativo capirote azul.
El Herrerillo Común se limita bastante a los árboles de hoja caduca y suele evitar los bosques sombríos de coníferas. Desde febrero la cavidad del nido, frecuentemente muy estrecha, es elegida y defendida contra los otros páridos.
Son bastante silenciosos en verano, sobre todo en los países mediterráneos donde sólo se les oye a primeras horas de la mañana, pero vuelven a hacerse vivaces y bulliciosos en septiembre. En esta época se registran con frecuencia grandes bandos de estas aves. Estas migraciones son irregulares, según los años y los sectores geográficos en cuestióny disminuyen mucho en invierno, que suele ser un tiempo de hambre para el Herrerillo Común, ya que al ser sobre todo insectívoro no encuentra con facilidad alimento, necesita larvas y ninfas de insectos que busca afanosamente ocultas bajo las cortezas y las hojas caídas.
Cría en agujeros de árboles, cajas para anidar o huecos en muros; ambos sexos reúnen musgo, hierbas, pelo y lana para material del nido; puesta, de abril a mayo, de 8 a 15 huevos blancos con puntos pardo rojizos; incubación, sólo por la hembra, alrededor de 14 días; ambos progenitores alimentan a las crías, que vuelan después de unos 19 días. Su costumbre de utilizar cajas para anidar ha motivado que su nidificación se haya visto notablemente favorecida.
Se alimenta sobre todo pulgones, orugas y otros insectos; pero también come algunos frutos, granos y semillas.
Vive en parques y jardines.
La fotografía es de Juan Luis Muñoz, magnífico ornitólogo, a quien agradezco que me haya permitido su uso.

Bibliografía
www.pajaricos.es

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Mirlo capiblanco

Andrés Rodríguez González Febrero 15th, 2016

FAUNA DE LA SERRANIA  DE RONDA
Mirlo capiblanco
Turdus torquatus
Es un ave del orden Passeriformes, es decir de los Pájaros; familia Turdidae, tordos.
Bastante parecido al mirlo común, se diferencia por la presencia de una característica media luna blanca en el pecho, que contrasta con el resto del plumaje que es oscuro.  Es de tamaño mediano tamaño. Presenta un plumaje característico de tonos oscuros, negros en el macho y pardos en la hembra, donde destacan la media luna blanca del pecho, el pico anaranjado y una mancha alar pálida. Las plumas ventrales y de los flancos poseen un reborde pálido característico. Tiene un vuelo rápido y directo.
Típico de zonas norteñas o de áreas de montaña, en España se encuentra restringido como reproductor a los espacios de alta montaña del tercio norte peninsular, abundando sobre todo en Pirineos, donde se localiza en bosques abiertos de coníferas con abundante sotobosque. Como invernante ocupa zonas más bajas, especialmente en la mitad oriental peninsular. También llega en otoño a la Sierra de Las Nieves.
Tiene una longitud de unos 23-24 cm. Envergadura de 38-42 cm
Su canto es la emisión repetitiva de frases cortas, tono de flauta, que pierden intensidad al final de la estrofa.
La foto es de Juan Luis Muñoz a quien doy las gracias por permitirme usarla.

AVES DE LA SERRANíA DE RONDA. Curruca cabecinegra

Andrés Rodríguez González Mayo 19th, 2015

AVES DE LA SERRANíA DE RONDA

Curruca cabecinegra (sylvia melanocephala)

La Curruca Cabecinegra, también llamado Legañoso, es un pájaro que se distingue muy claramente los machos por su cabeza negra.  Se reproduce en abundancia en toda la costa mediterránea española y parece sustituir allí a la Curruca Capirotada con la que tiene un gran parecido.

He tenido un nido en un matorral de lavanda, en cuanto me acercaba me llamaba poderosamente la atención con una llamada de  alarma, la hembra simulaba que estaba herida y escapaba por el suelo para alejarme del nido, el macho, me miraba atentamente desde lo alto de cualquier rama y casi sin darnos tiempo a observarla, se cambia de lugar o vuela simulando problemas, como a sacudidas hacia cualquier arbusto, chillándome para que me aleje del nido.

No suele volar grandes distancias y suele pasar el tiempo moviendose entre las ramas bajas de matorrales y arbustos sin parar un instante de lanzar su característica voz. Si se observa al descubierto, permite aproximarse unos pocos metros y al volar muestra claramente las rectrices exteriores blancas de la cola. Es un pájaro de hábitos reservados al que cuesta trabajo incluso ver.

Los machos poseen la cabeza negra en contraste con el color blanco de la garganta y parte inferior de los carrillos. La espalda y dorso de las alas tienen un tono gris pizarra o ceniza oscuro con un ligero tinte pardusco. El pecho y el vientre son blancos, aquél a veces tiene un ligero tinte rosado. La cola es muy oscura, casi negra y destacando mucho el blanco de la pareja exterior de rectrices. El pico negro con la base de la mandíbula inferior más clara y los tarsos y los pies color carne. El iris de los ojos es castaño o pardo y está enmarcado por un anillo orbital de color rosa salmón en los adultos y pardo rosado en los jóvenes. Las hembras tienen un plumaje mucho más apagado. Prácticamente la cabeza tiene el mismo color pardo grisáceo que el resto de las partes superiores y no produce la impresión del encapuchado del macho.

Ambos adultos hacen el nido con ramitas y hierbas secas, bien oculto en el fondo de un matorral, arbusto, mata de hierba, etc., a una altura que oscila entre los 25 y 90 cm; pone de 3 a 4 huevos, verdosos bastante claro, con alguna mancha gris pardo; la incubación por ambos padres, dura unos 14 días; suelen hacer dos puestas anuales.

Se alimenta principalmente de  insectos, pequeños moluscos y en invierno frutos.

Habita fundamentalmente en zonas de matorral y campos baldios.

La foto de la hembra es de Juan Luis Muñoz a quien agradezco su cesión.

Bibliografia

www.pajaricos.es

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Mochuelo europeo o mochuelo común (Athene noctua)

Andrés Rodríguez González Mayo 8th, 2014

Mochuelo europeo o mochuelo común (Athene noctua)

El mochuelo es una pequeña rapaz nocturna del grupo de las striguiformes de la familia Strigidae. Está muy difundida por toda la mitad sur de Europa y el norte de África. Tiene unos 25 centímetros de longitud. Sexos iguales.

Es fácil de distinguir por sus grandes ojos de iris amarillo pálido. Es de complexión  rechoncha, con un plumaje gris castaño pardo moteado con blanco, en vuelo se distingue por sus alas cortas, redondeadas y con líneas punteadas de color blanco, cola corta y vuelo es ondulado, con descensos y ascensos continuos y de aleteos rápidos. Las partes ventrales son más claras que las dorsales, aunque aparecen también intensamente moteadas.

Su vuelo es ondulado. Se parece un poco al Autillo pero éste es de color ceniza, con un par de mechones en punta encima de la cabeza, y menos corpulento que el mochuelo.

Se ha asociado al mochuelo con la caza de animales domésticos, destrozos en los gallineros, ataques a animales de caza, pero nada más lejos de la realidad, sólo come insectos y caracoles.

Aunque puede ser visto durante el día posado sobre algun poste, el mochuelo caza sobre todo al crepúsculo y al alba. Se suele ver sobre todo en paisajes mediterráneos, con olivos, matorrales, y algún que otro pedregal.

Anida comúnmente en toda España, pero existen zonas donde es mucho más frecuente; generalmente vive en setos por lo que la desaparición progresiva de estos le supone un grave problema de supervivencia. La población española parece comportarse como sedentaria, aunque es probable que algunos individuos jóvenes se dispersen.

Hace un nido sin material; cría en agujeros, generalmente en árbol, pero también en paredes de edificios, rocas, pedregales, agujeros en arena o madrigueras de conejo; pone, de abril a mayo de 3 a 5 huevos blancos; incubación, alrededor de 28 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan después de unas 5 semanas; a veces dos crías.

Insectos, escarabajos, tijeretas; ratones de campo, ratas jóvenes y otros pequeños mamíferos; algunas aves pequeñas, ranas y lagartijas.

Su voz es fácil de escuchar en los atardeceres: una serie de reclamos agudos y fuertes. El mochuelo emite una gran variedad de sonidos durante todo el año, tanto de noche como de día, todos ellos tienden a ser muy agudos y con profundas inflexiones que recuerdan a un maullido de gato. A menudo emite una espeie de “kíu” penetrante y quejumbroso; la voz de alarma es una secuencia rápida, explosiva y repetitiva.

Caza sobre todo pequeños roedores, insectos grandes, pequeños pájaros y gusanos.

En la antigua Grecia era el animal dedicado a la diosa, de ahí Atenea de la cual toma su nombre científico. Es el símbolo de la ciudad de Atenea. Por ello, muchas monedas acuñadas llevaban en su reverso la imagen de este animal. Hegel la adoptó en el s. XIX como símbolo de la filosofía.

La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha declarado al mochuelo europeo ave del año 2011, por ello organizó campañas encaminadas a su conservación.

Según comunicación personal del conocido ornitólogo Juan Luis Muñoz, el mochuelo en la Serranía ha descendido en su población, como en todas partes, aunque menos que en las campiñas donde el descenso ha sido drástico, debido al uso de pesticidas, al arranque de olivos viejos y la caída de ruinas de cortijos, principalmente. Aún así en las dehesas serranas se mantiene una buena población.

La foto que acompaña el texto es de Gonzalo Astete a quien agradezco su cesión.

Bibliografia

www.pajaricos.es

es.wikipedia.org

www.seo.org

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Alimoche

Andrés Rodríguez González Marzo 13th, 2014

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Alimoche Neophron percnopterus

El alimoche común, abanto, águila boñiguera, churretero, guirre o buitre egipcio es una especie de ave de la familia Accipitridae propia de África y el sur de la región paleártica hasta la India.

Por su tamaño está el alimoche es un ave entre mediano y grande a medio camino entre las rapaces estrictamente carroñeras y las cazadoras. El Alimoche Común come todo tipo de excrementos y restos animales, pero sobre todo muestra predilección por los cadáveres a los que despedaza y limpia el esqueleto para arrancar hasta el último trozo de carne. También come roedores, reptiles, ranas, sapos, crustáceos, moluscos, insectos y huevos de otras aves.

Es inconfundible. A pesar de que no se parece es un pariente de los buitres, aunque volando se confunde a veces con la Cigüeña Blanca a causa de la disposición de las marcas blancas y negras de sus alas.

Tienen un cuerpo de color blanco-amarillento con la parte posterior de las alas negra, su cara y mejillas son desnudas y amarillas, el pico amarillo con punta negra, las patas amarillas o grises. Los jóvenes son color pardo oscuro por completo, manchados de leonado; parte desnuda de la cabeza, en color gris claro.

Al contrario de las aves jóvenes, que suelen permanecer en sus cuarteles de invierno, los adultos comienzan a llegar a España a finales de febrero y durante el mes de marzo, dedicándose intensamente a la búsqueda de un emplazamiento para el nido, a veces el mismo de años anteriores.

Según el experto ornitólogo Juan Luis Muñoz, es la especie que ha sufrido el declive más dramático de las últimas décadas en la Serranía de Ronda; hasta la década de los 70, era bastante abundante en la Serranía de Ronda. Ahora sólo quedan dos parejas, en la Garganta de las Buitreras y en los Montes de Cortes. La recogida sistemática de basuras, la retirada de los cadáveres de animales, el uso de cebos envenenados y algunos medicamentos veterinarios residuales han causado su casi extinción.

A veces se tiene el privilegio de verlo volar por la Serranía de Ronda, se ven desde marzo hasta mayo algunos, bien solos bien en bandos, en su migración prenupcial, para repartirse por la Península Ibérica, aunque muchísimos menos que otras rapaces migratorias. Su número ha disminuido considerablemente como en el resto de la Península, antes era bastante frecuente, hace unos 20 años, durante varios años) realice el seguimiento  de un nido en uno de los abundantes riscos montañosos de la Serranía, ese nido se perdió como otros ya que el alimoche ha sufrido como pocas especies un enorme retroceso poblacional que, en unas décadas, ha dejado a la rapaz en una peligrosa situación.

Habitan en montañas y riscos donde hacen el nido en una cornisa o en cavidad de pared rocosa a base de muchas ramitas que forran de trapos, papel, lana y otras materias; la puesta la hacen en marzo-abril, son 2 huevos blancos manchados de pardo que incuban ambos padres durante unos 40 días; la incubación comienza de inmediato que ponen el primer huevo; los pollos vuelan tras unos 75 días. Tras la cría de los pollos, que abandonan el nido en agosto, empieza el viaje de retorno a los países africanos situados más allá del desierto del Sahara. Los jóvenes, muy manchados y de tono pardo oscuro, se distinguen perfectamente de los adultos, y, tras este primer viaje, permanecerán en África varios años, generalmente hasta alcanzar la madurez reproductora;

Es una especie muy silenciosa apenas emite sonidos .

Agradecer a Juan Tebar y Juan Luis Muñoz permitirme usar sus fotografías.

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA: Águila Real

Andrés Rodríguez González Febrero 25th, 2014

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA

El Águila Real  (Aquila chrysaetos, del latin aquila, “águila” y de dos palabras griegas que significan “dorado” y  ”águila”).

También la llaman “águila caudal”  y en la Serranía de Ronda, los pastores la denominan “Águila chivera”, según el conocido ornitólogo Juan Luis Muñoz, que tan bien me facilita los siguientes datos: En la Serranía hay unas 10 parejas de águila real que crían en los tajos más altos y apartados, en grandes sierras y con territorios a la mayor altura. Su población está en ligera expansión, gracias a sus hábitos carroñeros además de cazadores, y al abandono rural de las montañas. Está ocupando algunos tajos que antes eran del águila perdicera, que se encuentra en disminución. Sus amenazas en la Serranía son las molestias cerca del nido en época de cría, los accidentes con instalaciones eléctricas, principalmente colisiones en parque eólicos y la ingesta de veneno.

Es, sin duda el ave más majestuosa cuando despega las alas volando sobre las montañas con una envergadura de algo más de dos metros, mientras escudriña su territorio en busca de presas, generalmente una liebre, perdiz o conejo. Cuando la localiza se lanza hacia la víctima a una velocidad de 150 kilómetros por hora y cae sobre ella. Ocasionalmente las águilas capturan corderos, aunque normalmente solo los que están débiles por falta de alimento. Comen también carroña, lo que les ha beneficiado considerablemente. A veces atacan a los zorros.

Se identifica muy bien por ser de tonalidad uniformemente oscura, con matiz dorado en la cabeza; poseen un pico pesado y poderoso; las alas son muy largas, llegando a una envergadura de ala a ala de dos y metros y cuarto; la hembra es mayor que el macho. Sus patas están emplumadas hasta el nacimiento de los dedos.

Las águilas reales se emparejan para toda la vida y tienen normalmente dos o tres puntos concretos de nidificación para elegir entre ellos; estos lugares se hallan situados a distintas alturas, variando la distancia entre ellos, que a veces puede ser mínima, escasamente 20 metros. Frecuentemente utilizan estos puntos en rotación. Cada pareja de adultos inicia los vuelos nupciales en el mes de enero. En esta época, ambos sexos vuelan juntos simulando ataques en los que entrechocan las garras. Posteriormente, arreglan uno de los tres o cuatro nidos que poseen en su área de cría. El nido escogido está formado por un gran montón de ramas colocadas en saliente o cornisa de montaña, muy raras veces en un árbol, va aumentando de tamaño al paso de los años. Lo reparan ambos sexos antes de la estación de cría, en noviembre o diciembre,  y a menudo lo engalanan con vegetación fresca. Según van creciendo los pollos el nido se va cubriendo de un montón de huesos y restos de alimentos aportados por los adultos. La puesta es en marzo o abril, dos huevos blancos, a menudo con marcas pardo rojizas; la incubación dura alrededor de 50 días, principalmente por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unas 12 semanas. Habitualmente uno de los pollos, el más débil suele morir por falta de alimento. Los ejemplares jóvenes tienen la cola blanca en la raíz e incluso algunas zonas blancas en las alas.

En otras épocas se extendía por todo el Hemisferio Norte. En la Península se mantiene en los Pirineos y en otras cordilleras. Las águilas reales peninsulares son animales sedentarios; no obstante los ejemplares más jóvenes recorren enormes distancias durante su primer invierno.

La incubación de los dos huevos se inicia entre marzo y mayo . Sólo incuba la hembra, permaneciendo en el nido incluso después y dura aproximadamente 43 días de que los polluelos han salido del cascarón; hasta que, después de 5 semanas, las plumas rompen a través del plumón de los polluelos. A partir de entonces el pollo (normalmente único; el más débil suele morir si escasea la caza) se queda solo, recibiendo la comida una vez al día en el borde mismo del nido. Cuando han pasado 8 semanas, el aguilucho tiene ya el plumaje completo y a sus 80 días ya vuela. Alcanza la madurez sexual a los 5 o 6 años de vida.

Generalmente se trata de una especie silenciosa, aunque puede emitir un silbido fino y aflautado, tanto en vuelo como cuando está posada.

Las fotos son de Juan Tebar y Juan Luis Muñoz a quienes agradezco su amabilidad al permitirme su publicación.

Grulla

Andrés Rodríguez González Febrero 8th, 2014

Fauna de la Serranía de Ronda

Grulla 

De nombre científico Grus grus.

Ave de gran tamaño de hasta110 cm de longitud y 200 cm de envergadura, de color grisáceo con aspecto esbelto, de patas y cuello alargados. Cabeza con pileo rojo enmarcado en una franja negra anterior y posterior al pileo y que cubre la garganta y la mitad superior del cuello. Franjas blancas desde las mejillas hasta que se unen en la parte media trasera del cuello. Cola corta. Las plumas primarias y secundarias de las alas son negras. La coloración de la cabeza en los jóvenes es parda. Se alimentan de leguminosas, cereales, hierbas y raíces; gusanos, insectos, ranas, sapos, pajarillos y pequeños reptiles.

Son aves emigratorias. Aparecen hacia España y el norte de África a finales de octubre y principios de noviembre, siguen una ruta invariable que atraviesa Europa hasta llegar a España donde penetran por la zona Pirenaica occidental. En el mes de marzo utilizan el mismo camino para regresar a sus zonas de cría en el norte de Europa y Rusia. En España invernan en número elevado en puntos del centro y todo el sudoeste. Sus lugares habituales de estancia en esta época son los encinares y campos cultivados de cereales, que les proporcionan alimento abundante, aunque utilizan zonas despejadas como dormideros, en ellos se aprecia un enorme trasiego al amanecer y anochecer. Cuando yo era niño recuerdo haberlas visto con presencia muy abundante en las dehesas de Extremadura, pero su número ha disminuido considerablemente, al menos en la zona donde las veía. La Serranía de Ronda no es lugar de paso para ellas por lo que son muy raras de ver, sin embargo si aparecen en las llanuras cerca de las lagunas de Campillos y sobre todo en los alrededores de la Laguna de Fuente de Piedra.

Es muy característica la forma que adoptan en V en sus vuelos a gran altura, con el cuello estirado, con pesadas y grandes batidas de alas y con un «kru-kru-kru» incesante. A diferencia de los gansos, con los que se confunden frecuentemente, las grullas no conservan mucho tiempo esta disposición en V.

Distribuida durante el invierno con preferencia en las dehesas del suroeste de la Península Ibérica , concentrándose durante los pasos migratorios en zonas húmedas situadas en las rutas de viaje como la laguna de Gallocanta o el embalse de La Sotonera en Aragón.

Hacen su nido en el suelo, en zonas pantanosas y turberas del norte de Europa; la puesta es de abril a junio con dos huevos entre pardo-verdosos a rojizos; la incubación que la realizan ambos sexos dura unos 30 días; los pollos que se mueven rápidamente del nido, vuelan tras unos 70 días. Al parece la última pareja anidó en nuestro país hacia 1953-54 en la hoy desecada Laguna de la Janda, en Cádiz, en el siglo diecinueve eran muy abundantes y criaban normalmente en varias otras localidades. No tienen interacciones importantes con otras especies al ser una especie de dieta vegetariana principalmente. No tiene depredadores especializados, aunque en ocasiones sufre ataques de grandes rapaces como el Aguila Real o incursiones en los dormideros por depredadores oportunistas como jabalí o zorros. El carácter gregario de la grulla durante el invierno aumenta la dificultad de ser sorprendida por un depredador, así como su comportamiento esquivo y costumbre de utilizar zonas encharcadas para descansar durante la noche.

Muy gregaria durante la migración y mientras está en la Península Ibérica. Se pueden observar bandos de miles de individuos en los aguaderos de mediodía en algunas zonas de invernada. La mayoría de la población se alimenta en grupos de decenas o cientos de individuos, pero el tamaño exacto depende en parte de la densidad local de alimento, y en parte de la disponibilidad de alimento en el conjunto del área de campeo. También es posible observar grupos familiares de dos adultos y dos o tres jóvenes aislados de los bandos, pero que mantienen un contacto visual o sonoro con otras familias que ocupan zonas próximas. La frecuencia de estos grupos familiares es mayor en las zonas clásicas de invernada que en otras situadas en zonas de paso migratorio.


Esta foto es de Juan Tebar, extraordinaria como todas las suyas.

Mas cercana en el espacio pero igualmente magnífica es la que sigue, en este caso de Juan Luis Muñoz.

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA: Escribano montesino

Andrés Rodríguez González Noviembre 17th, 2011

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA

Escribano Montesino
El macho del escribano montesino es un ave inconfundible y muy bonita por las listas longitudinales negras que destacan sobre la cabeza.
Los adultos de estas aves se diferencian de otros Escribanos europeos por su garganta y cabeza y cara grises con listas negras; las hembras son más apagadas, poco vistosas, con pecho y flancos algo listados. El obispillo y el vientre son de un ocre vivo.
El Escribano Montesino se llama así por su predilección por los terrenos elevados, más o menos rocosos, pero que tengan una cierta cobertura vegetal, sin despreciar los montes pedregosos, los encinares aclarados, los olivares de alta montaña, viñedos, zarzales y áreas cultivadas con muros de piedra. Este pequeño ave es frecuente en los linderos pedregosos posado en arbustos secos y se distingue bien por su trinar rápido y sonoro que recuerda al de Verdecillo y al Chochin.

Es un ave muy territorial, en primavera los machos establecen un territorio donde cortejan a las hembras con movimientos de la cola, que abren y cierran para dejar ver sus laterales blancos. Durante el otoño se forman grupos de jóvenes y adultos que en el invierno buscan zonas climáticamente menos duras, descendiendo hacia el sur de la Península.
Hacen el nido normalmente en el suelo, es construido por la hembra y protegido por una piedra o matorral, también pueden disimularlo con hierba. A veces han anidado en huecos de muros o entre rocas. La puesta se hace entre finales de abril y junio, ponen de 4 a 6 huevos que presentan  rayas pardas oscuras; la hembra incuba los huevos unos 12 días; los pollos permanecen en el nido también unos 12 días, después lo abandonan poco antes de poder volar. Pueden hacer dos crías, y a veces hasta tres.
Se alimentan de granos, brotes y hojas nuevas de plantas; también capturan pequeños insectos, sobre todo en verano y para cebar a los pollos. Son hábiles cazadores, capaces de apresar una araña después de haberse lanzado sobre ella en vuelo.

Las fotos que ilustran son de Juan Luis Muñoz, magníficas como todas las suyas.

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Ortega. Ganga Ortega

Andrés Rodríguez González Agosto 19th, 2011


ORTEGA. GANGA ORTEGA
  Pterocles orientalis

Al enviarme mi amigo y conocido fotógrafo de naturaleza Juan Tebar la foto de la Ortega, despertó mi interés este ave bastante desconocida para mí. Pregunte a los expertos sobre la existencia de este animal en la Serranía de Ronda y Juan Luis Muñoz, excelente ornitólogo, me ha confirmado que en el único lugar donde anidaban las Ortegas de toda la provincia de Málaga era en las cercanías de Campillos, pero que la construcción de uno de los Parques Eólicos tan abundantes en esa localidad, ha destruido su hábitat.
Efectivamente esta interesante ave vive en zonas llanas, más o menos áridas, cerealistas, por ello se incluyen en un amplio grupo de aves llamadas Esteparias.  Es considerada como una de las aves esteparias amenazadas en Andalucía. Se incluye en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía. Se trata de 15 especies, 6 paseriformes (pájaros) y 9 no paseriformes (otras aves).

La Ganga Ortega u Ortega tiene una amplia distribución repartida por la Península Ibérica, el Magreb, Turquía, Irak, Irán, Afganistán, Pakistán y el noroeste de China, habita también en las Canarias y Chipre. En los últimos años, en Andalucía ha experimentado una retracción importante en su área de distribución, que se ha notado especialmente en la provincia de Jaén.
Prefieren hacer sus nidos en zonas llanas dedicadas a la producción de cereales de secano, pero también en estepas de vegetación natural, zonas con matorral de tomillo y esparto. Pero requiere que tengan poca cobertura vegetal. En Granada se la ha localizado en dehesas con poco encinar y en olivares jóvenes en Jaén, pero en este caso, los abandona cuando los árboles se hacen más grandes. En el interior de Andalucía nidifica también en las llanuras de inundación de grandes embalses.

La población que nidifica en Andalucía se estima en unas 450 parejas, repartidas según provincias, principalmente habita en Granada,  en Almería y Jaén. En el resto en Andalucía occidental son escasas las parejas. En general, todas las poblaciones andaluzas se encuentran en regresión con escasas excepciones locales. En el período posterior a la reproducción parecen existir movimientos migratorios.
Las causas del declive parecen estar en la gran alteración de sus hábitats, con la
disminución de las superficies de cereal y su cultivo intensivo, también las puestas en regadío, los cultivos de frutales y olivares, la reforestación, la depredación de sus nidos y la caza ilegal. En el caso de la única población de la provincia de Málaga, ya he citado que según Juan Luis Muñoz, la causa de su declive ha sido la implantación de un parque eólico en el territorio. En Andalucía oriental, donde se concentran los mayores contingentes andaluces de la especie, la transformación del hábitat está siendo muy intensa, básicamente por la plantación de extensas superficies de olivar y los cultivos de almendros sobre antiguas tierras de labor. En Almería también por la conversión de zonas esteparias en cultivos bajo plásticos.

Durante el verano buscan los rastrojos de cereal para alimentarse y necesitan acudir
diariamente a bebederos, hábitos que comparten con palomas y tórtolas. Esta circunstancia provoca que durante la media veda se sigan matando Ortegas entre los escasos efectivos andaluces, décadas después de la prohibición de la caza de esta especie en España.

Entre las medidas de conservación que se recomiendan están el mantenimiento de los pastos y eriales fomentando su uso ganadero, retrasar el alzado del barbecho, dejando al menos una parte sin acceso al ganado, evitar la maquinaria en estas zonas entre abril y agosto. También promover la presencia de puntos de agua y controlar la proliferación de cultivos arbóreos.

La fotografía es de Juan Tebar, a quien damos las gracias.

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