Archive for the 'pinsapos' Category

Reproducción de los pinsapos.

Andrés Rodríguez González Mayo 2nd, 2016

Reproducción de los pinsapos.
En primavera nacen los nuevos pinsapos y también es el momento de la reproducción de esta especie.

La primera foto muestra piñas femeninas de pinsapo de pocos días de vida, aún tienen que crecer bastante hasta desarrollar los piñones que darán vida a los nuevos pinsapos en la primavera del año próximo. Las piñas femeninas están en la parte superior del pinsapo adulto, en las yemas de la copa y las cercanas. Los jilgueros aprovechan la altura para marcar el territorio con sus trinos y proteger, en éste caso, su nido donde está la hembra enguerando los huevos.

La foto muestra las piñas masculinas, situadas en el mismo árbol pero en la parte baja y media. Son de bastante menor tamaño que las femeninas, muchas están a punto de abrirse para soltar los minúsculos granos amarillos de polen que distribuido por el viento, fecundará a las piñas femeninas de otros pinsapos cercanos.

En el dibujo se pretende mostrar la estrategia de los pinsapos para evitar la autofecundación, a el polén del árbol situado un poco más alto en la ladera le es muy fácil, por cercanía, que el viento le haga llegar a las piñas femeninas de los árboles situados algo más abajo.

Vida y Muerte en el Pinsapar

Andrés Rodríguez González Abril 30th, 2016

Vida y Muerte en el Pinsapar
Cuando se instala la primavera, los piñones de pinsapo del año anterior se despiertan después de permanecer el duro invierno entre la nieve o el suelo helado del bosque de pinsapos.
Es el momento de la germinación, el piñón ha perdido su ala membranosa que le permitió desplazarse desde las altas piñas femeninas ayudado por los frecuentes vientos de otoño, hasta el suelo, donde, después de permanecer todo el invierno, dará un nuevo pinsapo a la vida.
Momento delicado ya que cualquier rumiante, insecto fitófago o roedor puede eliminarlo. Muchos piñones caen al azar en lugares donde es imposible que germinen, en una roca pelada, en un camino pisoteado, en una laguna helada. Otros caen en suelo fertilizado por las acículas de  los pinsapos y protegidos por alguno de los muchos matorrales espinosos que viven en la sierra, éstos tendrán más suerte y pueden vivir después de la germinación, protegidos del diente de la cabra, por las espinas del matorral hasta alcanzar una altura suficiente que los aleje de los rumiantes. Algunos, como los que vemos en la fotografía obtenida en la Sierra de Las Nieves, caen en grietas de troncos de pinsapos muertos y en descomposición. Van a utilizar los restos de sus antepasados para crecer y desarrollarse, muchos morirán ya que los recursos alimenticios no son suficientes, pero intentan vivir allí donde la vida (el azar, el destino, el viento… o lo que fuere) dispuso.

Nacimiento de un pinsapo en 15 fotos y un año

Andrés Rodríguez González Abril 8th, 2016

El pinsapo es un árbol que pertenece a la famila de las Coníferas, por ello no debemos hablar de flores. Es hermofrodita. Es decir tiene los dos sexos. Para intentar evitar la autopolinización las piñas femeninas estan situadas en la parte alta, mientras que las femeninas lo están en la parte media-baja.
Hacia mitad de marzo ya son patentes y visibles los pequeños conos masculinos que produciran el polén.

Un més después son bien visibles las piñas femeninas que siempre están en la parte alta del pinsapo

En esa fecha los conos masculinos van adquiriendo un tono rojizo oscuro, el polén va madurando en el interior de las pequeñas piñas.

A finales de junio la piña femenina ya ha sido fecundada y empieza a crecer considerablemente.

Detalle de piña femenina

En la última quincena de julio podemos ver como la piña ha crecido aún más.

Piñas femeninas hacia finales de septiembre.

Ampliación de piña femenina. La piña está casi madura

Ampliación de piña.

A primeros de noviembre, aprovechando el otoño y que elñ viento ayuda a la dispersión de los piñones, las piñas se van abriendo y deshaciendose

A finales de noviembre las piñas ya están completamente abiertas.

Piñones y bracteas en el suelo

Como puede verse en la foto de detalle, el piñón poseé un ala membranosa que le ayuda a ser dispersado por los frecuentes vientos en la sierra.

Después de pasar los fríos invernales en el suelo, con la llegada de la primavera, coincidiendo con la formación de los conos masculinos nacen los primeros pinsapos.

Pinsapo de un año, observense que las primeras acículas que produce son más grandes y en forma de roseta.

Pinsapos nuevos, el de la derecha de unos dos años. Ya presenta las primeras acículas de forma y tamño características de esta especie.

Pinsapo recien nacido

Andrés Rodríguez González Abril 7th, 2016

Hacia la primera quincena de abril es fecha en que el la Serranía de Ronda empiezan a nacer los nuevos pinsapos. La semilla alada produce una pequeña raiz y comienza a desarrollarse un pequeño y fragil tallo que hace subir el resto de la semilla unos pocos centímetros por encima del suelo, en unos días emergeran las primeras hojas que son alargadas y adoptan forma de roseta. El resto de la semilla, la cuticula protectora y el ala membranosa, cae y se descompone en el suelo. Desde ese momento se puede considerar que un nuevo pinsapo empieza su lento crecimiento.

Imagen del pinsapar de la Cañá de Enmedio.

Andrés Rodríguez González Diciembre 22nd, 2015

Unos de los tres pinsapares de los antiguos Montes de Propios del Ayuntamiento de Ronda en la Sierra de Las Nieves.

La Bella Decrepitud del Pinsapar de La Yedra.

Andrés Rodríguez González Julio 5th, 2015

La Bella decrepitud del pinsapar de La Yedra.

Situado en la base de la ladera suroeste del Torrecilla, en la Sierra de las Nieves, es, para mí, el más impresionante de los pinsapares.
Se presenta a los ojos del que por allí anda, como si una banda de maleantes destroza-árboles hubiera tenido como fin y misión única el romper ramas, arrancar árboles enteros, desgajar troncos o talar copas de pinsapos gigantes. Y doy fe que han cumplido con creces esa macabra función.

Es un pinsapar que ocupa el lecho de un torrente, el arroyo de Los Pilones que cae bruscamente desde las grandes alturas de la Meseta de Quejigales hasta Río Verde. Esta situado entre el pico Torrecilla y el Cerro Alzaba también llamado La Muela.
Las laderas son de tan elevada pendiente que es más seguro andar a cuatro patas que a dos, sin duda los pinsapos sufren como en ningún otro lugar las fuertes ventiscas, las nevadas y las inclemencias del tiempo más duras que imaginemos.
Si ya es una aventura hacer la ruta de acceso desde el Carril de Tolox, entrar y salir desde la Meseta de Quejigales requiere una buena forma física, pero si eso mismo se hace con nieve la aventura se transforma en peligrosa y si se hace en medio de una nevada entrando desde el Carril de Tolox e intentando salir por la Meseta de Quejigales, es muy posible que acabe con algún aventurero seriamente dañado.

Ha sido durante varios siglos el pinsapar situado a más altitud en la Sierra de Las Nieves, quizás por ello ha sido intensamente ramoneado por cabras y ovejas de forma que la regeneración es muy escasa, son pocos los pinsapos jóvenes que por allí se ven y menos aún los pinsapos maduros productivos de muchas semillas. En su inmensa mayoría son pinsapos muy viejos, amputados, con grandes ramas caídas por el suelo hasta el punto que resulta muy difícil andar y desplazarse, más aún cuando el viejo camino apenas está dibujado en muchos lugares y los grandes troncos, caídos o arrancados de cuajo por las ventiscas  y el peso de la nieve han hecho que muchos tramos de la vieja vereda sean totalmente impracticables.

Cuentan los viejos pastores que en el Pinsapar de La Yedra existía un gigantesco pinsapo donde anidaban una pareja de águilas, cuando los pollos estaban ya crecidos y su demanda de alimentos era grande, los pastores mandaban subir hasta el nido a los muchachos que los acompañaban y ayudaban a guardar el ganado, cuando subían colocaban un palote de madera en el pico de los pollos que les impedía tragar los conejos que les traían la pareja de águilas adultos. Los niños subían de nuevo cada vez que las águilas traían conejos. Era cuestión de esperar para conseguir asi varios conejos cada día.

Historia de los Pinsapos en ppt

Primavera 2014: Han nacido los Pinsapos

Andrés Rodríguez González Abril 19th, 2014

Han nacido los Pinsapos producidos en 2013

Hacia finales de verano termina la maduración de los piñones de pinsapo. Las piñas se abren y con los vientos de otoño, ayudados por su ala membranosa, los pequeños piñones (como semillas aunque botánicamente no lo sean) se dispersan volando, a veces a bastante distancia. En el suelo acaban tapadas con la hojarasca,  las acículas y restos de vegetación. Debe pasar el frío invierno, muchos años con nieve para que, sobre primavera, empiecen a germinar.

Las semillas de los pinsapos suelen germinar bien, en un alto porcentaje, siempre que encuentren condiciones de buena humedad. Lo difícil es que todos continúen adelante, especialmente duro es el primer verano que los pinsapos nacidos ese año, (finales de marzo y principios de abril), no han podido desarrollar raíces profundas, desarrollándose en la capa más superficial del suelo donde la falta de humedad se nota especialmente,  la mayoría de los pequeños pinsapos, con apenas unos pocos meses de vida, se secan y suelen morir por falta de humedad. Por eso es tan importante que las semillas se desarrollen en lugares de cierta humedad, como las laderas umbría y con cobertura vegetal.

Además los animales herbívoros como las cabras se los comen, por lo tanto también necesitan en la primera fase de su vida, estar protegidos pot plantas espinosas o en lugares inaccesibles para el peligroso diente de la cabra.

En los últimos años, con el cambio climático, los veranos se alargan hasta bien entrado septiembre y a veces octubre. Además los inviernos son más secos y con menos nevadas. Otro factor más en contra del pinsapo.

 

Durante años he controlado la germinación de dos pinsapos situados en un jardín de una casa en la Serranía de Ronda,  uno de ellos empezó a producir piñas y semillas en el año 2.000, el otro en 2.010. Producen bastantes piñas y muchos piñones pero nunca en todos estos años habían germinado tantos como este año. Sin duda la llegada de lluvias justo en el momento adecuadas ha sido la responsable es este hecho.  Cuando las semillas caen encuentran en el suelo las condiciones de humedad adecuadas para su germinación.

Se ha especulado mucho sobre los factores que condicionan la germinación de las semillas de pinsapos, pero se puede deducir que es la humedad el principal de esos factores.

Piña de Pinsapo

Andrés Rodríguez González Enero 22nd, 2014

Las piñas de pinsapo se abren y sueltan las semillas y las brácteas de protección.

Evolución historica de los pinsapos de la Serranía de Ronda (y IV)

Andrés Rodríguez González Febrero 10th, 2008

Autores Andrés Rodríguez, Ana Ayora y Manuel Aviles.

Publicado en Javega en 1992.

Evolución histórica del pinsapar


La escasa extensión que ocupan los pinsapos, unas 2.400 Has. (consideradas ampliamente), el riesgo de incendios forestales en las zonas donde habitan, su valor ornamental y, sobre todo, el hecho de que la Serranía de Ronda en sentido amplio, incluyendo la Sierra de Grazalema, sea el área geográfica por la que se extienden, hacen que el pinsapo sea una especie digna de las mayores medidas de protección.
Actualmente las tres masas de Andalucía se encuentran en diferente grado de conservación. Los pinsapos de Grazalema y la Sierra de las Nieves están en expansión desde hace unos 40 años, habiendo aumentado su superficie, según los cálculos más optimistas, en 1.800 Has. En la Sierra de las Nieves están en expansión en las zonas de Tolox, Yunquera y la Nava de San Luis, mientras que en los montes propios de Ronda están estabilizados sobre terrenos fuertemente erosionados. En los Reales de Genalguacil el bosque está estable, dividido en tres manchas pequeñas, una en cada uno de los términos de Genalguacil, Casares y Estepona. Los enemigos naturales del pinsapo son las condiciones meteorológicas adversas, como las sequías prolongadas que impiden la germinación abundante, así como un hongo que afecta a las raíces y un insecto perforador de las yemas (Dioryctria mendicella), que es especialmente peligroso para los abetos cuando éstos están debilitados por la sequía.
Se conocen abundantes referencias a la evolución del pinsapar en los tiempos más recientes, desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la actualidad. Por ellos conocemos que el pinsapar atravesó una situación caótica que lo llevó al borde de la extinción desde finales del siglo pasado hasta aproximadamente 1950.
Se tiene constancia documental que en el año 1833 existía un guarda en la Sierra de las Nieves, pero sus funciones debían de ser más que de preservar los pinsapos, vigilar que los concesionarios de las explotaciones de la nieve, el esparto y los pastos de la Sierra cumplieran correctamente los contratos. Existe en el Archivo Municipal de Ronda documentación al respecto. Por ejemplo en 1835 el arrendamiento de los pastos y la explotación de la nieve fue contratada en mil quinientos reales de vellón anuales a pagar al municipio. Fue a raíz de la visita de Boissier en 1837 y sobre todo con la descripción del pinsapo como nueva especie en 1838, cuando comienzan las primeras iniciativas a favor de la conservación de los pinsapos así como las primeras denuncias sobre el lamentable estado en que se encontraban. Unos de los primeros en formular estas denuncias fue Antonio Laynez, que calculó para la Sierra de las Nieves, 26.000 los ejemplares existentes, casi todos viejos y con poca regeneración, por lo que se mostraba pesimista respecto a su futuro; citaba como problemas principales los incendios y los explotadores de pozos de nieve, llamados neveros, que desmochaban los pinsapos. Cada árbol según Laynez valía unos 30 reales, pero se sacaban pocos por las dificultades de comunicación, sólo se usaban en algunas fábricas de hierro situadas en las proximidades. Diez años más tarde, el gran botánico Laguna denunciaba la falta de medidas de protección del pinsapar y la ausencia de árboles jóvenes a causa de los presión ganadera. Según este autor los rodales de pinsapos menos malos podían reunir de 10-12 ejemplares. La mayoría estaban aislados, es digno de mencionar la cita que Laguna hace de un Tejo, situado en la Cañada del Cuerno, gigantesco, con una circunferencia de tronco de cinco metros veinticinco cm. al que se le calculaba una edad de 700 años. Cuando en 1933 Caballos y Vicioso visitan la zona, comentan que este ejemplar había desaparecido hacía pocos años. Quizá un pequeño Tejo que existe actualmente en esta zona sea un heredero del gigante citado por Laguna.
Por este autor conocemos que los pinsapares de Grazalema y Sierra Bermeja estaban en una situación tan dramática como el de Ronda. También propuso medidas de protección para los quejigos de montaña situados por encima del pinsapar, en el Cerro de las Plazoletas, próximos al punto culminante de la Serranía, e Torrecilla, de 1.919 metros.
Importante efecto negativo sobre el Pinsapar tuvo también el desarrollo del cultivo de la vid. En muchas zonas, la roturación de terrenos desplazó el pinsapar. La aparición de la filoxera en 1878 y la consiguiente destrucción de los cultivos de vid permitió la regeneración del pinsapar en ciertas zonas sobre todo en los bosques de Yunquera. El pinsapar de Grazalema también atravesaba una situación de grave deterioro y todo ello a pesar de que la madera de pinsapo es de mala calidad. Quizás por esa causa, según Juan Gavala y Laborda (1917), esta especie haya sobrevivido, a pesar de la explotación irracional de que ha sido objeto. Este autor comenta que fueron cortados por un explotador de montes 15.000 pinsapos que por las dificultades de transporte nunca llegaron a salir del pinsapar. Años más tarde, en 1 930, Ceballos y M. Martín Bolaños realizan un llamamiento para la protección del pinsapar. Estos mismos autores, son los que al estudiar las hojas de los pinsapos de Ronda, Yunquera y Sierra Bermeja no encuentran diferencias, contrariamente a lo expresado por otros autores. También en este mismo año, conocemos por el botánico catalán Cuatrecases, que elementos culturales de la ciudad de Málaga solicitan que el Pinsapar de Ronda sea declarado Parque Nacional.
Existen llamamientos a favor de la conservación de pinsa¬pos y quejigos de montaña en el extranjero, como la formulada por Ducamp y Barbey.
Beneficioso para el pinsapar fue que los últimos neveros que actuaban en Ronda y Yunquera dejaron de hacerlo hacia 1931. El trabajo del nevero consistía en recoger nieve, aplastarla en pozos hasta convertirla en hielo, que tapado con aulagas y tierra aguantaba hasta la primavera. Entonces a lomos de mulos y por la noche, lo llevaban hasta sitios tan distantes como Olvera y Málaga. Ceballos y Vicioso en su detallado estudio de la vegetación de la Provincia de Máaga de 1933 no olvidan comentar la triste situación del pinsapar, las zonas donde han desaparecido y muestran su escepticismo respecto a la conservación de lo que queda, dado la negativa actuación del hombre al respecto, con acciones como incendios y pastoreo abusivo. Poco después, en 1935, Laza Palacios comenta los estragos causados por los rebaños del Cortijo de la Nava sobre los Pinsapos, además de los destrozos brutales de leñadores y carboneros. El pinsapo joven, cuando es ramoneado por las cabras, desarrolla una mata espinosa, semiesférica y pinchuda, que con los años llega a extenderse sobre una superficie considerable. Así el ganado no puede acercarse y el pinsapo es capaz de desarrollar una buena guía terminal y dar lugar a una árbol esbelto.
La disminución de la ganadería y las primeras medidas de protección que se llevaron a cabo sobre el pinsapar de Grazalema, contribuyeron a que la expansión del pinsapar sea una realidad. Afortunadamente a esas primeras medidas proteccionistas han seguido otras en el pinsapar de la Sierra de las Nieves y los Reales de Genalguacil. El problema más importante al que se enfrenta en la actualidad e pinsapar son los incendios forestales, algunos de enorme magnitud como los ocurridos en Sierra Bermeja en 1971, que duró 14 días y asoló aquella Sierra, dejándola seriamente dañada, o el ocurrido en Yunquera en 1979 que quemó dieciocho mil pinsapos. El último incendio de magnitud tuvo lugar entre los días 7 y 1 2 de Agosto de 1991. Afectó principalmente a los pinares que circundan el pinsapar, perdiéndose algunos ejemplares de los mismos. En la actualidad se está realizando el seguimiento de la evolución de la zona incendiada, estudiándose los efectos que ha causado esta catástrofe ecológica. Parece que se está produciendo una positiva regeneración del pinsapar en los aledaños de la zona siniestrada, pero habrá que esperar unos cuantos años para ver cómo responde la Naturaleza a las irresponsabilidades humanas.

 

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