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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Sedum

Andrés Rodríguez González Noviembre 10th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Sedum

Es un género de plantas anuales o perennes, popularmente se consideran del grupo de las crasuláceas, popularmente llamadas “carnosas”. Suelen tener rizomas, un tipo de raíz que se extiende a poca profundidad y permite que la planta se extienda abundantemente.

El origen del nombre sedum, es del latín y sirve para nombrar a diversas crasuláceas, como de la siempreviva mayor. A pesar de la afirmación de muchos autores, sedum no tiene relación con el latín sedo que significa mitigar, calmar o apaciguar, ni con el término latino sedeo que significa sentarse o estar sentado.

Tienen hojas generalmente enteras, planas o cilíndricas, alternas de ordinario, en algunas ocasiones opuestas, verticiladas o agrupadas en rosetas basales, generalmente sésiles.

Sus flores están agrupadas en una inflorescencia que generalmente se encuentra en el extremo o vértice, se llama “cimosa”. Flores hermafroditas, pentámeras de ordinario, aunque pueden variar de tetrámeras a heptámeras, con el mismo número de sépalos que pétalos y carpelos, y generalmente doble número de estambres. Sépalos generalmente carnosos, libres, con uña basal, o soldados en la base para formar un receptáculo más o menos pronunciado, generalmente en forma de copa. Pétalos libres o soldados en la base, comúnmente blancos, amarillentos o rosado- rojizos. Carpelos casi siempre separados.

 Fruto en polifolículo. Folículos en la madurez desde erectos a estrellado-divergentes.

 

https://www.asturnatura.com

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Membrillo

Andrés Rodríguez González Noviembre 9th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Membrillo  Cydonia oblonga

Es un árbol de tamaño pequeño a mediano, originario de la región del Cáucaso, en el sudoeste cálido de Asia (Irán, Turquía).

Es un frutal emparentado con el manzano y el peral. Su fruto, llamado asimismo membrillo, es de color amarillo-dorado brillante cuando está maduro, con forma de pera, de 7 a 12 cm de largo y de 6 a 9 cm de ancho; su pulpa es dura y muy aromática. Los frutos inmaduros son verdes, con una densa pilosidad de color gris claro, que va perdiendo antes de madurar. Sus hojas están dispuestas de forma alterna; son simples, de 6 a 11 cm de largo, con una superficie densamente poblada de finos pelos blancos. Las flores, que surgen en la primavera después de las hojas, son blancas o rosas, con cinco pétalos

El fruto se clasifica como climatérico, puede conservarse después de la cosecha hasta los dos e incluso tres meses después. Las condiciones óptimas de conservación son 0 °C y una humedad relativa próxima a 90 %.

El membrillo es demasiado duro, astringente y agrio de sabor por lo que no es usual comerlo crudo, a menos que sea escarchado, es decir preparándolo de modo que el azúcar cristalice. Se usa para hacer mermelada, compota y pudin, o puede pelarse para posteriormente asarlo. Su fuerte aroma hace que sea un complemento para añadir en pequeñas cantidades al pastel de manzana y a la mermelada, para potenciar el sabor. Se puede también producir vino de fruta del zumo estrujado de membrillos, una especialidad en países como Alemania y Polonia.

En España, hay regiones del archipiélago canario donde se suaviza su sabor sumergiéndolo previamente en agua de mar, de modo que éste resulte más apto al paladar; también es popular en toda España cocer el membrillo con azúcar a partes iguales, resultando la tradicional y afamada “carne de membrillo” o “dulce de membrillo” que se consume a menudo con nueces o acompañado de queso.

¿Cómo hacer rápido dulce de membrillo?

Ingredientes

500 g de membrillos cortados en cuartos, 500 g de azúcar, 15 g de pectina (suprimible) y el zumo de un limón

Se limpia con un paño la piel de los membrillos para quitarles los pelillos de la superficie. Seguidamente, y según gustos y la variedad de la fruta, los pelamos o los dejamos con la piel, después los cortamos en cuartos y les quitamos con el cuchillo el corazón. Seguidamente los picamos en trozos pequeños para que cuezan más rápido. Pesamos 500 gramos y los ponemos en un olla de fondo grueso con 400 gramos de azúcar. Los 100 gramos restantes los mezclamos con la pectina. Reservamos.

Ponemos a cocer durante quince minutos a fuego medio los membrillos con el azúcar manteniendo el hervor. Cuando pase el tiempo añadimos el azúcar con la pectina, cocemos hasta que vuelva hervir, le añadimos el zumo de limón y mantenemos la cocción durante tres minutos más. Trituramos bien con una batidora de mano y volcamos en un recipiente hermético. Dejamos gelificar y pasamos al frigorífico. Se pueden añadir trozos de nueces cuando los dejamos gelificar.

Merendera androcymbioides (Valdes, 1978) en la Serranía de Ronda (Málaga)

Andrés Rodríguez González Noviembre 6th, 2018

Sobre la presencia de Merendera androcymbioides (Valdes, 1978) en la Serranía de Ronda (Málaga)

Gonzalo Astete Martín, Rafael Obregón, Andrés Rodríguez González y Gonzalo Astete Sánchez

Las merenderas o quitameriendas son un género de liliáceas bulbosas de flores blancas o rosadas que anuncian la llegada del otoño. Estos nombres vernáculos hacen alusión a la estacionalidad de la floración, generalmente de otoñal-invernal, en el que, en tiempos antiguos, los días más cortos adelantaba la hora de la cena, suprimiendo la comida correspondiente a media tarde, la merienda. Habitualmente aparecen ligadas a pastizales montanos con gran intensidad de pisoteo y pastoreo. En la península ibérica se conocen 3 especies, entre las que se encuentra la especie objeto de esta nota.

En 1978 el botánico Benito Valdés describía una nueva especie de Merendera la cual llamó Merendera androcymbioides (Valdes, 1978), epíteto que hacía alusión al parecido con Androcymbium. Fue descrita a partir de ejemplares recogidos en la Serranía de Ronda, más concretamente en “las cercanías de Ronda”. Según comunicación personal a uno de los autores (A.R.G.), por parte de Baltasar Cabezudo, catedrático de Botánica de la Universidad de Málaga, la localidad tipo debió desaparecer con obras de remodelación que se realizaron en los años setenta en la carretera que une Ronda con San Pedro de Alcántara, si bien nos aportó datos aproximados donde Benito Valdés situaba la localidad tipo. Basándonos en esa comunicación y en otras informaciones que también apuntaban al mismo lugar, en diciembre de 1.999 y enero de 2.000, uno de los autores del artículo, Andrés Rodríguez González, acompañado por el técnico del Parque Natural Sierras de Grazalema, Gregorio Pino, (un magnífico botánico desgraciadamente ya fallecido), realizamos varias prospecciones en la zona donde se suponía que Benito Valdés había localizado la planta, la localidad tipo, concretamente en la zona denominada “Linarejos”, pero a pesar de nuestros esfuerzos no fue posible localizar ningún ejemplares.

Merendera androcymbioides es una planta que alcanza los 5-20 cm, de hojas lineales, enteras y generalmente acanaladas, que aparecen de forma simultánea a las flores. Presenta de 1 a 5 flores trímeras y hermafroditas por bulbo, con 6 tépalos libres de color blanco o lila pálido. Cada flor consta de 6 estambres con anteras de 3-5 mm de color amarillo-verdoso y ovario súpero con 3 estilos libres. Floración invernal, de diciembre a marzo.

 

Este endemismo andaluz es típico de pastizales subnitrófilos y pedregosos, con escasa cobertura de matorral, en un rango altitudinal de entre 500-1500 m. También puede aparecer en bordes de olivar, en sustratos calizos o arcilloso-calizos. Sólo se conocen poblaciones en las provincias de Córdoba, Jaén, Granada, Málaga y Cádiz.

Desde su descubrimiento, las citas en la Serranía de Ronda habían sido muy escasas. Tal vez esto sea consecuencia del escaso periodo y la irregularidad de la floración, o puede que por el poco interés que esta especie suscita en los botánicos españoles. Hasta la fecha, tan solo se disponía de referencias corológicas por comunicaciones de Manuel Becerra, quién la localizó -por 2006- en el Puerto de Quejigales en el Parque Natural Sierra de Las Nieves. Pocos años después sería un botánico aficionado de Arriate, Juan Ríos Pimentel, quien nos comunicara su presencia en  Sierra Hidalga, una pequeña población localizada a últimos de diciembre de 2014. Días después -6 de enero de 2015-, los autores nos desplazamos hasta dicha Sierra para buscar esta joya botánica. En el recorrido hasta donde había sido localizada unos días antes, encontramos  un ejemplar aislado junto a un carril en una ladera de escasa pendiente orientada al oeste, a 1.015 m de altitud, con presencia abundante de rocas calizas muy erosionadas. Esta zona había estado sometida durante siglos al aprovechamiento tradicional de los pastos la escasa presencia de encinas, lo que también puede explicarse por el intenso carboneo, al ser una zona cercana a Ronda. Como consecuencia de la reducción actual del pastoreo, el matorral serial ha comenzado a invadir la zona. Con presencia dominante de Ulex parvifolius (aulaga morisca), Quercus coccifera (coscoja), Cistus crispus (jaguarzo o jara rizada) y Rhamnus alaternus (aladierno). Poco después, en esa misma mañana y a una altitud mayor (unos 1.214 m), localizábamos la población encontrada unos días antes por Juan Ríos.

Esa nueva población, a la que denominamos “Antenas de la Hidalga” por la cercanía a este topónimo dentro del Parque Natural Sierra de Las Nieves, posee un número elevado de ejemplares (entre 80 y 100), agrupados en una ladera con fuerte pendiente y orientación predominante sur-sureste, sobre arcillas procedentes de la descomposición de la caliza, abundantes rocas sueltas y escasa cobertura de matorral, muy inferior a la de la descrita anteriormente. La cobertura arbórea es prácticamente nula, tan solo encontramos algunas plantas de la Asparragus horridus entre los ejemplares de Merendera androcymbioides.

Tras hablar de la planta con bastantes aficionados locales a la botánica y con fotógrafos de naturaleza, encontramos una nueva cita, localizada por un botánico apellidado Mangada, cuya ubicación no coincidía con las poblaciones encontradas en años anteriores. Esta nueva población fue visitada por los autores donde se localizó un pequeño rodal con no más de una decena de ejemplares. Ejemplares localizados junto al lugar designado con ese topónimo en el Parque Natural Sierra de Las Nieves.

Semanas después los autores de este artículo localizaron, en febrero de 2.018, otra importante población en las cercanías de Ronda, en la zona conocida como “San Acacio”.

La población de “San Acacio” se asienta sobre un terreno de naturaleza caliza con afloramientos de rocas, donde crecen jóvenes encinas que soportan una fuerte presión de herbivoría que las mantiene con esa morfología achaparrada tan característica. En ese terreno es abundante y dominante sobre otras especies de matorral  Cistus albidus (jara blanca), que comparte hábitat con esparragueras y aulaga morisca. El suelo es muy pobre, poco desarrollado e intensamente erosionado por la actividad del ganado. Se observan restos de un antiguo carril con base muy pedregosa y, precisamente en ese carril es donde con más abundancia crecen las Merenderas.

Se ha contabilizado el número de plantas en un cuadrado de 30 por 30 metros en la de más abundancia y se han encontrado 63 plantas, en diverso estado vegetativo, donde encontramos individuos brotando, en plena floración o, incluso, ya pasadas.

Agradecimientos

Agradecemos a Manuel Becerra la comunicación sobre la población de Merendera androcymbioides encontrada en la Sierra de Las Nieves y a Juan Ríos por compartir con nosotros la ubicación de la población de Cueva Bermeja.

Abel Chapman y Walter Buck

Andrés Rodríguez González Octubre 25th, 2018

Naturalistas en la Serranía de Ronda: Abel Chapman y Walter Buck

Fueron dos cazadores y naturalistas más preocupados por la vida silvestre que por el aspecto humano aunque sus comentarios sobre las gentes y los paisajes de la España que encontraron son tan interesantes que hacen obligadas unas líneas sobre su paso por la Serranía de Ronda.

Viajeros incansables, exploran y describen paisajes y vida silvestre de la península Ibérica en el siglo XIX. Fueron figuras importantes de la incipiente conservación que se inicia en la época, destacando especialmente en la protección de especies amenazadas como la Capra pirenaica, aves acuáticas, rapaces y la creación de áreas naturales que posteriormente pasaron a ser protegidas como Doñana, en el caso de España. Los temas cinegético y naturalista constituyen el grueso de la obra de Chapman y Buck, pero con todo el aspecto naturalista prima sobre el de la caza, hasta el punto que dejan publicada la siguiente frase en uno de sus libros “El amor a la Naturaleza anula incluso la afición de un cazador de aves…de forma que el naturalista suplanta al cazador”. Fueron además de cazadores y sobre todo Naturalistas. Son cazadores distinguidos que buscan trofeos de caza mayor pero no desprecian ni aves acuáticas y la llamada caza menor. Son innovadores en las técnicas y modalidades de caza creando variedades dentro de ellas, apoyadas en el magnífico conocimiento del comportamiento animal, son pues, pioneros en “Etología “ animal. A pesar de ser excelentes cazadores, no dudan en escribir y reconocer sus “fracasos” cosa bastant rara en un cazador. Son “cazadores conservacionistas” y por ello se preocupan y critican el exceso de piezas cazadas y advierten sobre los peligros de la caza indiscriminada y el exceso de armas de fuego, además de proponer medidas de protección para la caza en las fincas españolas. No solo se preocupan de la fauna cinegérica, también de toda clase de fauna e incluso, de la vegetación. Aunque cazaron prácticamente por toda España fue en Andalucía donde realizaron sus más importantes cacerias y concretamente sus territorios más visitados fueron Sierra Nevada, Doñana, Jerez y sus montes y Arcos de la Frontera y sus alrededores incluidas las montañas de Grazalema. Juntos publicaron dos textos dedicados a España: Wild Spain y Unexplored Spain. El primero fue publicado en Londres en 1893, cuando Buck llevaba un cuarto de siglo residiendo en España, donde se había instalado como vinatero en 1868, y traducido por primera vez al español en 1963, el segundo libro apareció en 1910 y fue traducido al español en 1989. Chapman dedica muchas referencias y hasta capítulos enteros en otras obras como “Art of Wildfowling”,  “Retrospect” o “ Memories”. Chapman había nacido el 4 de octubre de 1851 en  Bishopwearmouth, Reino Unido; falleció el 23 de enero de 1929 con 77 años en Northumberland, también en Inglaterra. En 1871 realizó su primer viaje a España y quedó absolutamente fascinado, posteriormente repitió sus visitas una y a veces dos al año. Walter J. Buck nació el 19 de julio de 1843 en Mendham (Inglaterra). A los 25 años  se establece en Jerez de la Frontera como explorador de vinos, tras asociarse con la firma inglesa Sandeman, pasó también a ser criador de vinos. En el triangulo victoriano andaluz, formado por Gibraltar, Riotinto y Jerez, Buck, fue un elemento importante ya que ejerció como Agente Consular de S. M. Británica. A través de las cartas a su esposa conocemos sus amplísimos recorridos cinegéticos, recorre el Imperio Ruso, el Austro-Hungaro y el Alemán. En Jerez habita con su esposa Anne en el Palacio de Las Cadenas, donde, ademásde una variada fauna (hasta un oso la habitó), era el lugar donde practicaba una generosa hospitalidad cinegética con muchos de sus amigos cazadores entre los que destaca  Chapman y el Marqués de Villavicosa. Buck funda en 1869 la primera Sociedad de Tiro de Pichón que rápidamente se extiende por todo el Reino y de la que llegaría a ser campeón durante tres años. Bien es verdad que desarrollaron una intensa actividad cazadora, que mataron rapaces diurnas y nocturnas, mustélidos, felinos y otras numerosas especies  actualmente protegidas; quiero dejar constancia de su amplísima labor de conservación. Unas muy conocidas como entre 1872 y 1912 ejercieron, junto a otros importantes cazadores, el control de los venados en Doñana, otras bastante menos. Es necesario contemplar que los tiempos en los que vivieron y cazaron en España Chapman y Buck, eran diferentes a los actuales y bien sabido es que “de la mayor  falacia histórica es juzgar el pasado con ideas de presente”, según frase de Lord Acton. Pero no solo en España desarrollaron una intensa labor de protección, también en el norte y centro de Europa y en África. Y por supesto, en su Gran Bretaña natal donde contribuyeron a la ampliación de las primeras normas proteccionistas. Como curiosidad, en 1869 se publico una serie de normativas, sobrias y prácticas, sobre protección de la avifauna marina que anidaba en las costas de las Islas Británicas, recogidas en la llamada Seabird Protection Act, dicha legislación, bastante irreal e inepta es analizada por Chapman que propone su adecuación y concreción. Sabemos, a partir de esas opiniones cuales eran sus pensamientos ecológicos que se pueden concretar en lo siguiente: Por sus criterios liberales, no está de acuerdo n la intervención estatal en temas ecológicos y propone una serie de soluciones proteccionistas muy concretas como la protección de huevos de todas las especies (según él, el coleccionismo ornitológico tan de moda en aquellos tiempos es más nefasto para la conservación de las especies que la propia caza). Niega las causas básicas de la legislación proteccionista como que las aves acuáticas están decreciendo en Europa. Opina que el establecimiento de “Santuarios” o reservas sometidas a regímenes especiales, de iniciativa pública o privada, posiblemente sean para “la salvaguarda de la fauna sean más eficientes que las constricciones legales”. El proteccionismo y ecologismo de Chapman están cargados de sentido común y entusiasmo, pero su liberalismo a ultranza, muy propio de la burguesía inglesa a la que pertenecía, es bastante discutible. En España se les conoce fundamentalmente por sus obras “Wild Spain” y “Unexplored Spain”, escritas conjuntamente; pero en la producción unipersonal de Chapman el tema hispánico se encuentra siempre presente, continuamente aparecen alusiones a nuestro país. Existen tres obras en las que España aparece con profusión. En su libro “Art of Wildfowling” hay un capítulo completo referido a la caza de aves acuáticas en nuestro país en las temporadas1893-4 y 1894-5. En su libro “Retrospect” dedica a España ocho capítulos en los que da para mucho, no sólo recordar aventuras de caza, también para hacer propuestas, informes y reflexiones. Destaca el capítulo VII dedicado al Ibex español donde analiza esta especie como trofeo y también hace propuestas sobre su protección. El capítulo XVII  aporta datos sobre los flamencos de las Marismas, el furtivismo y la desidia y permisividad de los guardas en el cumplimiento de sus funciones. En los capítulos XXI, XXII y XXIII describe sus estancias en el Castillo de Arcos de la Frontera. En su obra póstuma “Memories” rememora con nostalgia su primera estancia en España y justifica que en sus obras trate el tema de la naturaleza hispana y olvide sobre otros aspectos como la historia o la monumentalidad de estas tierras. Chapman considera a España como “su primer amor entre las tierras agrestes”, junto a su colega y amigo Buck evitaron los caminos frecuentes para introducirse en lugares agrestes e inexplorados, vivieron apasionadamente sus aventuras de caza y fundaron las bases de la protección medioambiental en Andalucía y España. Su literatura, aun teniendo las mismas bases de la escrita por otros viajeros del siglo XIX es completamente original en sus planteamientos y estilo. En la visión “romántica y europea”de la España que vieron evitan comparaciones odiosas o racistas con la vida británica más avanzada que conocían y siempre está presente una visión “amorosa” sobre esta tiera que tan bien conocieron, por supuesto tienen una postura respetuosa con los pueblos de España, sin disculpar pero si analizando escuetamente aspectos muy inquietos que encontraron como cuando comentan los hurtos de huevos de los habitantes de Sanlucar en las Marismas o cuando hablan de las condiciones de vida de los guardas de las Marismas “que pueden ser un paraíso para la caza y elcazador de acuáticas, pero no un lugar deseable para criar una extensa familia”. El capítulo XXXV  y XXXVI de “La España Inexplorada” están dedicados a la Serranía de Ronda y como continuación a la Sierra Bermeja. Describen el San Cristobal y la Comarca del Pinsapo que exploraron con salida desde Benamahoma un 20 de marzo con suelo nevado, escriben con verdadera admiración sobre la dureza del trabajo de los labriegos, como le sacan provecho a estas tierras con pendientes extremas, como siembran en cualquier hueco del terreno que lo permita y trillan en eras construidas en tras allanar y empedrar el terreno. Apasionadamente muestran los paisajes que ven.  Describen los muchos pájaros y aves que aquí encuentran deteniéndose las aguilas reales, perdiceras, buitres y los poderosos quebrantahuesos y dedican un amplio texto al pinsapo, a la descripción de los paisajes donde se encuentran y a destrucción a la que se ven sometidos por “hacha, fuego, tempestades y avalanchas”, hasta tal punto encuentran deteriorado el pinsapar que les hace escribir lo siguente: “…Otro ejemplo de la descuidada imprevisión que caracteriza a la raza española. ¡Hace quince años destruyeron el último ibex!, ¡de aquí a quince años destruirán el último pinsapo¡” .  Es apasionante a la vez de triste la descripción del encuentro con una niña semisalvaje que localizan en las montañas de Grazalema, se entremecla la pena, la ternura y el respeto por la jovencita y sus condiciones de vida. En diciembre de 1907 visitaron Sierra Bermeja con el objetivo de buscar cabras monteses. Describen el pinsapar pero las condiciones climáticas con nieblas muy espesas les impidieron cumplir plenamente sus planteamientos iniciales. Describen las escasas aves encontradas y como tumba de un disparo a un buitre situado por lo menos a mil metros de altura. Les llama la atención cazar un animal para ellos desconocido, el Meloncillo. Aconsejo a quien guste la caza que lea con detenimiento las aventuras cinegéticas con corzos que describen en ese capítulo. También unido al capítulo XXXVI aunque nada tiene que ver con Sierra Bermeja, describen un encuentro bastante peligroso que tuvieron con una vaca parida y agresiva en el Puerto de las Palomas.

  Bibliografía La España inexplorada. Abel Chapman y Walter J. Buck.  Edita Junta de Andalucía, Consejería de Obras Públicas y Transportes 1989.

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Linaria saturejoides

Andrés Rodríguez González Octubre 23rd, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Linaria saturejoides 

Esta especie fue identificada científicamente por el gran botánico Boissier cuando viajo a tierras de la Serranía de Ronda para descubrir para el mundo de laciencia el famoso Pinsapo. 

Pertenece a la familia de las Escrofulariáceas. Como todas las Linarias es sumamente bella y de aspecto delicado, aunque la realidad es que crecen en zonas rocosas, con matorral, a veces en suelos intensamente erosionados, pedregosos e incluso en carriles, es decir, zonas muy rústicas.

Es una planta anual que puede llegar a alcanzar hasta de 30 cm de altura.

Los tallos fértiles desarrollan unas hojas lineares, muy planas, las situadas en posición más inferior, crecen en grupos o verticilos de cuatro y las restantes se desarrollan en forma alterna. La inflorescencia es laxa, vista con detalle se ve ligeramente peluda y con glándulas, en esa inflorecencia se desarrollan un número de hasta dieciocho flores; posee brácteas lineares y agudas. Flores zigomorfas, hermafroditas, con un pedicelo bien patente. Su cáliz tiene cinco sépalos que no son iguales. Corola personada, violeta o lila claro rosado, con el paladar amarillo o anaranjado; tienen un espolón recto o algo curvado, más largo o de la misma longitud que el resto de la corola. Androceo o parte masculina productora de polen con estambres inclusos. Gineceo, asi llamada la parte femenina de las flores tiene un ovario de dos lóbulos y un estigma capitado. Cápsula globosa, de unos 5 mm, a veces sin pelos y otras con pelos que poseen una pequeña glándula en el extremo.

Produce numerosas semillas numerosas, en forma de disco, de unos 2 mm; disco liso o tuberculado, negro; ala de 0,4 a 0,8 mm de anchura, no engrosada, entera, blanca o gris blanquecina.

Vive en pedregales y arenales dolomíticos o calizos, hasta unos 1900 m. Endémica del SE peninsular, Málaga, Granada y Almería.

Florece entre finales de primavera a principios de verano.

El ejemplar fotografiado lo fue en el Parque Natural de la Sierra de Las Nieves, en el término municipal de El Burgo.

La foto es de Gonzalo Astete a quien agradezco que me permita usarla.

Bibliografía

http://www.almerinatura.com/

 

Gota Fría de octubre 2018

Andrés Rodríguez González Octubre 22nd, 2018

Gota Fría de octubre 2018

 

A veces, cuando las condiciones meteorológicas lo mandan, ocurren fenómenos muy dañinos. Uno de ellos son las Gotas Frías.

A finales de verano y en otoño, las aguas del Mar Mediterráneo están muy calientes después del paso del verano, pero en capas altas de la atmósfera comienzan a circular corrientes de aire frío, al menos más frío que el situado encima del mar, unas veces proceden del norte de Europa o incluso del Ártico, otras de extraños ciclones como el Leslie, otras son restos de huracanes del Caribe. Muy raras veces, como en el caso actual, se unen estas tres circunstancias a la vez.

El aire frío es más denso que el caliente y tiende a bajar, al contrario del aire caliente que es menos denso y asciende. El aire cálido es capaz de capturar gran cantidad de humedad, mientras que el frío no.  En otoño los vientos traen aire recalentado desde el Mar Mediterráneo hacia la costa de levante y sur de la península. El aire cálido y cargado de humedad del Mediterráneo es obligado cuando llega a la costa y sus cercanías, a ascender bruscamente por el aire frío y seco que ha bajado desde las capas altas. En ese aire cálido y cargado de humedad que asciende muy rápido, se condensa la humedad que contiene, es entonces cuando se originan fuertes precipitaciones y tormentas. Es lo que se llama Gota Fría. Si a eso se une que las cadenas de montañas del Sur y del Este de la península están muy cerca de la costa, y las fuertes pendientes obligan a las precipitaciones abundantísimas a descender con mucha brusquedad originando grandes riadas y desastres, si, además los humanos construimos en los cauces de agua y no respetamos a los arroyos y torrentes que así se transforman en enormes cursos de agua que descienden llevándose vidas humanas, carreteras, caminos, cultivos y todo lo que se pone por delante. Por lo que tenemos que un fenómeno ya destructivo como es una Gota Fría se transforma en un desastre natural de proporciones gigantescas.

En las fotos puede verse lo que fue el cauce del Arroyo Espejo transformado en un olivar, con funestas consecuencias económicas. Y en la otra foto la Cañada Real de Ronda transformada en un curso de agua a la altura de la carretera de Ronda a Campillos, en el Km 4.

 

 

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Espino negro. Rhamnus lycioides

Andrés Rodríguez González Octubre 20th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Espino negro. Rhamnus lycioides

 

Su altura raramente supera los tres metros de altura, con abundantes ramas espinosas y de corteza gris clara.

El espino negro es un arbusto que mantiene las hojas todo el año, éstas se disponen de manera alterna o agrupadas en pequeños fascículos. Las hojas son de un color verde oscuro por ambas caras, apenas se le marcan los nervios y su borde es entero con el ápice romo. Su forma es linear, tendiendo a ensancharse hacia el ápice. Son coriáceas y persistentes y los nervios laterales están poco o nada marcados por el envés.

Las flores del espino negro son muy pequeñas, hermafroditas casi siempre, solitarias o en pequeños haces en la axila de las hojas, con envuelta tubular de color verde-amarillento, con cuatro lóbulos triangulares. Florece en primavera y verano, desde marzo a junio.

El fruto es una drupa globosa, de entre 4 y 6 mm. de diámetro, de color verde al principio y negra al madurar en los meses de agosto y septiembre. Su reproducción se hace por semillas.

El espino negro vive en bosques esclerófilos, matorrales, en general zonas secas pues es muy resistente a la sequía prefiriendo suelos calizos. Se le puede ver bajo encinas, quejigos o pinos.

Suele crecer absolutamente pegado a las piedras y en los huecos de ellas para evitar ser ramoneado por las cabras.

En la Península Ibérica se le puede ver en la mayor parte del territorio, principalmente en el este, centro y sur.

En jardinería se usa para setos espinosos o como ornamental por su frutos y hojas persistentes. Es rústica y aguanta sequía y heladas fuertes.

Al ser un arbusto espinoso y de ramas bastante quebradas, éstas se han utilizado, en el ámbito rural, para cubrir las tapias de los corrales y para la separación de tierras, haciendo de linderos.

Se han empleado sus flores en infusión para tratar el dolor de garganta, afonía  y se usa la madera para hacer los badajos de los cencerros .

Bibliografía

https://floradeiberia.com/

http://bioeduca.malaga.eu/

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Culebra Lisa Meridional

Andrés Rodríguez González Octubre 20th, 2018

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Culebra Lisa Meridional  Coronella girondica

La culebra lisa meridional es de pequeño tamaño, cabeza pequeña y cola relativamente corta. El dorso y flancos generalmente de color pardo o gris, con una hilera de manchas transversales por el dorso. En el vientre destacan unas manchas cuadradas oscuras en un diseño ajedrezado. En la parte dorsal de la cabeza hay una gran mancha en forma de U, y a ambos lados de la cabeza, una brida oscura que atraviesa el ojo y se prolonga por delante de la placa frontal uniendo las manchas de ambos lados. Hay dimorfismo sexual sobre todo en la cola con mayor longitud en los machos. No hay subespecies descritas, pero se aprecian diferencias poblacionales en el número de ventrales. En machos, se observa una clina latitudinal en la longitud de hocico-cloaca y número de ventrales, siendo mayores los ejemplares más septentrionales.

Longitud total máxima en la Península Ibérica, 800 mm.

Escasa en gran parte de su distribución peninsular (en el sureste ibérico representa el 7,1% de las observaciones de ofidios terrestres). Vulnerable debido a su estenofagia que significa que ingiere muy poca variedad de alimentos. Entre sus amenazas destaca la destrucción de hábitats naturales, los atropellos en carretera, la proliferación del jabalí y los incendios forestales, además de la muerte directa por el ser humano. Su ausencia en amplias zonas de intensa actividad agrícola, apuntan hacia su vulnerabilidad hacia esas prácticas.

En España está estrictamente protegida; su categoría de amenaza actual en España (UICN) es Preocupación menor aunque se ha propuesto elevarla a Vulnerable.

Su distribución incluye el noroeste de África (litoral mediterráneo de Marruecos, Argelia y Túnez, y cordilleras del Rif, Medio y Alto Atlas) y el suroeste de Europa. En Europa se halla en gran parte de la Península Ibérica, sur de Francia y norte y centro de Italia. En la Península Ibérica, sólo está ausente en parte de la cornisa cantábrica (norte de Galicia y occidente de Asturias), y los puntos más elevados de las principales cordilleras.

Se puede encontrar activa hasta bien avanzado el mes de noviembre

Bibliografía

http://www.vertebradosibericos.org/

SETAS DE LA SERRANÍA DE RONDA Coprinus comatus.

Andrés Rodríguez González Octubre 15th, 2018

SETAS DE LA SERRANÍA DE RONDA

Coprinus comatus.

Popularmente se les conoce con los nombres de Barbuda, Chipiron de monte, Apagador, Matacandil.

Dicen que es excelente comestible pero se estropean con mucha facilidad. Los ejemplares jóvenes son excelentes, delicados y tiernos. Se deben consumir solo las setas con las láminas blancas y al contrario de lo que se ha indicado en otras guías, el pie de estos ejemplares es aprovechable. Se deben de cocinar y consumir nada más recolectarse, lo antes posible, sus características gastronómicas se pierden rápidamente.

De joven tienen un Sombrero de forma cilíndico-ovoide que evoluciona posteriormente a campanulado. De 3 a 8 cm. de diámetro y de 5 a 20 de alto. Cutícula fibrosa de color blanco, lisa en un principio que se rompe en grandes escamas de aspecto de “pelos” repartidas por toda la superficie. En el ápice del sombrero estas escamas no son blancas, sino marrones con forma de dedal. Margen liso y delicuescuente. Esta característica, la delicuescuencia, se extiende por todo el sombrero y oscurece y deshace todo a medida que crece, convirtiendose finálmente en tinta.

Sus Láminas son numerosas, anchas, muy apretadas, blancas al nacer que se vuelven rosas y luego negras por la maduración de las esporas, posteriormente se disuelven en tinta negra. Tiene láminillas intercaladas, llamadas lamélulas.

El Pie es cilíndrico de 12-20 de altura por 1-1,5 cm. de radio. Es hueco, liso, frágil, quebradizo, con restos de velo como anillo blanquecino, farinoso y fugaz, que a menudo acaba en la base manchado de negro por la esporada. Su grosor se atenua en el ápice y se acrecenta en la base.

Tienen una carne delgada, frágil, con olor suave pero agradable. Blanca en su juventud que cambia a negro cuando crece. Sabor ligeramente mohoso.

Es una especie nitrófila que aparece en cualquier terreno bien abonado, jardines, bordes de caminos, escombreras. Abundante desde primavera hasta finales de otoño.

De fácil cultivo, no se ha comercializado debido al poco tiempo de conservación que tienen antes de licuarse.

La foto es de María Peña a quien agradezco que me haya permitido usarla.

Bibliografía

http://www.amanitacesarea.com/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Azufaifo.

Andrés Rodríguez González Octubre 15th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Azufaifo. Jinjolero. (Zizyphus jujuba).

Es un árbol de pequeño tamaño originario de China pero ha sido cultivado en las zonas templadas del Mediterráneo desde los tiempos de los romanos.

Plinio relata que fue introducido en Roma desde Siria en tiempos de Augusto.

El origen del nombre es muy curioso, mientras que el nombre vulgar “Azufaifo” parece ser de raíces árabes, el científico del género “Zizyphus”, lo relacionan con una derivación griega del nombre oriental “Asafifa”. Según Desfontaines este árbol y no el Almez es el verdadero “Lotos” de los antiguos, que dio origen a los Lotógagos, un pueblo del norte de África.

Pertenece a la familia Rhamnaceas, plantas leñosas de tipo arbustivo, con pinchos curvados a modo de garfios, a veces trepadoras, sus flores son muy pequeñas y los frutos en forma de “Drupa”. De esta familia son también otras plantas abundantes en la Serranía como el Espino Negro y el Sanguino. Algunas son medicinales, otras se han usado industrialmente.

Del mismo género y muy relacionado con el Azufaifo está el “Arto” propio de zonas semidesérticas Mediterráneas, en España, de forma natural, se da en zonas cálidas de Almería y Murcia, se distingue bien, el Arto es más pinchudo y su fruto es menos sabroso que el Azufaifo. En estas provincias se suele injertar el Azufaifo sobre pies de Arto resultando una planta vigorosa y de frutos muy apreciados.

En la Serranía el Azufaifo es frecuente encontrarlo en las antiguas huertas, a veces asilvestrado en riberas de arroyos y acequias, como continuamente salen brotes de su base no es planta que se pierda fácilmente. Se reproduce con facilidad a partir de esos renuevos, se consiguen ejemplares nuevos ya que la semilla es muy difícil que germine, lo usual en la Serranía era sacar los arbolitos futuros de esos pequeños brotes. Podría ser muy interesante recuperar esta planta que, como otras muchas, ha caído en desuso hasta el punto que muchas personas desconocen su existencia. Es una de esas plantas que ya no está de moda como la higuera. Antiguamente toda casa de campo con huerta tenía uno o varios Azufaifos. Una lástima que se pierdan estás plantas que forman parte de nuestra historia.

Los frutos son ricos en mucílago, por lo tanto tienen propiedades laxantes y se han usado también como pectorales. Maduran al final del verano, pasan de un color verde claro a un intenso rojo, son de pequeño tamaño, la semilla está situada centralmente.

Se usa frecuentemente como planta de jardín por sus hojas de intenso color verde y la presencia de los pequeños frutos, de muy agradable sabor. También se puede usar como seto ya que resulta bastante impenetrable al estar armado de poderosos pinchos. Es de hoja caduca, perdiéndola con los primeros fríos del otoño.

Existen unos magníficos ejemplares en algunos jardines por la zona de la carretera de Campillos. También en zonas donde haya habido huertas.

A raíz de publicar en octubre de 2.008 una entrada sobre el Azufaifo recibí un comentario de Pedro Granado que me comunicaba que aunque el azufaifo parece relegarse históricamente al sur y sureste de la Península, más Levante y Cataluña, existe aislado desde hace siglos en el corazón de las dos Castillas concretamente en el Valle del Tiétar, en la cara sur de Gredos. En esta zona, principalmente en el pueblo de Pedro Bernardo (Ávila), existe desde hace siglos, y su fruto se consume típicamente en las fiestas del Santísismo Cristo dela Vera Cruz, a medidados de septiembre. Se pueden observar varios árboles de azufaifo de hasta 10 metros de altura, y troncos cuyo diámetro puede llegar a los 70 cm. de diámetro, con lo que podemos hacernos una idea de la antigüedad de estos, teniendo en cuenta el lentísimo crecimiento de su madera. Los más antiguos han sobrevivido gracias a que estaban en huertas del casco urbano, detrás de las casas, y no han sucumbido a incendios, talas ni abandonos. A la gente le resulta curioso que el azufaifo se dé tan bien en esta zona, al sur de la Sierra abulense de Gredos, pero lo cierto es que hay que acercarse hasta aquí para vé el azufaifo creciendo entre castaños, robles y avellanos y constatar su altísima capacidad de adaptación al clima, que en esta zona castiga en invierno con generosos abundantes.

Bibliografía.

Guía del Incafo de los Árboles y arbustos de la Península Ibérica. Gines López González.  886 páginas. Madrid 1982

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