Archive for the 'fauna' Category

Fauna de la Serranía de Ronda: CERDO (Sus scrofa domestica)

Andrés Rodríguez González Enero 21st, 2012

CERDO (Sus scrofa domestica)
“Del cerdo,  hasta los andares”.
El cerdo es un mamífero de la familia “Suidae”. Su nombre científico es Sus scrofa domestica, aunque algunos autores lo denominan Sus domesticus o Sus domestica, utilizando Sus scofra para el jabalí. La familia de los Suidos también incluye alrededor de 12 diferentes especies del cerdo silvestre, clasificadas también bajo el género “Sus”.
Es un animal doméstico utilizado para alimentación humana tradicionalmente en la cultura occidental, concretamente en las zonas interiores de España, ha sido la fuente de proteínas y sobre todo de grasas. Está distribuido por casi todo el mundo.
Es evidente que procede de un animal salvaje, el jabalí, que fue domesticado hace unos 5.000 años. La distinción entre el cerdo silvestre y doméstico es pequeña y en algunas partes el cerdo doméstico se ha vuelto asalvajado o se ha mezclado con jabalíes convirtiéndose en autenticas plagas por los daños que ocasionan en el campo y cultivos. Este problema es grave en los Montes de Málaga y se ha extendido a gran parte de la provincia por ejemplo a la Sierra de Las Nieves.

El cerdo doméstico adulto es de un cuerpo pesado y redondeado, hocico relativamente largo y potente, patas cortas con cuatro dedos que terminan en pezuñas y una cola corta. La piel, gruesa pero sensible, está cubierta en parte de ásperas cerdas o pelos gruesos y posee una amplia variedad de colores y dibujos. Son animales ágiles y rápidos a pesar de su aspecto rechoncho y torpe.
La domesticación humana los ha adaptado a la producción de carne ya que crecen con rapidez y alcanzan la madurez sexual y la capacidad de reproducción muy pronto. Su período de gestación es de unos 114 días, pueden tener camadas muy numerosas, entre 10 y 12 animales. En estado salvaje son herbívoros, especializados sobre todo en bulbos y raíces que obtienen del suelo levantándolo con el potente hocico, pero al ser domesticados  han pasado a omnívoros, prácticamente comen de todo, vegetales, carnes troceadas y restos orgánicos que contengan proteínas.
En muchos países con condiciones higiénicas poco adecuadas los cerdos pueden ser portadores de parásitos como la Triquinosis, Tenias, Salmonelas y otros peligrosos para los humanos.
Del cerdo además de la carne y grasa comestible saturada, se aprovecha prácticamente todo, la piel o cuero para fabricar calzado y guantes, las cerdas para confeccionar cepillos, la vejiga para fabricar zambombas y un largo etc, hasta con las patas de cerdo se comen, pero sobre todo son cotizados para la elaboración de Jamón.
En libertad los cerdos pueden llegar a vivir más de 10 años.
Los cerdos son animales sociales, ya en las primeras semanas desarrollan comportamientos de juego con otros cerdos de su camada y desde temprano establecen lazos sociales que duran toda su vida.
Existe una terminología muy amplia respecto a los cerdos según la edad y a que sean dedicados: Gorrino, cuando son menores de 4 meses de edad. Cochinillo, cuando todavía maman. Verraco, al cerdo macho que se destina a la reproducción. Cochino, a los cerdos cebados para la matanza. Lechón, al cerdo macho de cualquier edad, pero en algunos países de Suramérica y en España, llaman así a los que maman. Piara es un grupo de cerdos. Puerco, el cochino cebado.
Una interesante curiosidad es que los cerdos son los únicos mamíferos que no poseen glándulas sudoríparas, por ello se mojan o se regodean en el barro para mantenerse frescos en climas y periodos veraniegos. Tienen el sentido del olfato muy desarrollado, por ellos, en algunos lugares se usan para buscar trufas en el campo.
El consumo de carne de cerdo se encuentra estrictamente prohibido en la religión judía y musulmana al considerarse un animal, quizás por su costumbre de comer heces.

La foto del jabalí es de un cadáver de un ejemplar encontrado en una cuneta a 4 Kilómetros de Ronda en la carretera a Campillos, quizás atropellado por un vehículo.

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Mantis Religiosa

Andrés Rodríguez González Diciembre 15th, 2011

Mantis religiosa, Santateresa.
En otoños de temperaturas relativamente suaves como el que tenemos este año, a veces, se aprecia la presencia de seres vivos que no “cuadran” con la época de año, que son más propios de verano que de un periodo cercano al duro invierno rondeño. Es el caso de algunos insectos, como la Mantis religiosa.
Es uno de los insectos que más llama la atención y al que más se respeta. Quizás por esa actitud agresiva que adopta ante la presencia de cualquier animal por muy grande que éste sea.
La mantis religiosa debe su nombre a sus potentes patas delanteras, que están dobladas y juntas en un ángulo que recuerda a la posición de orar. De ahí su nombre “religiosa”. El primer nombre, Mantis, hace referencia al género de estos animales, otro nivel de clasificación, al que solo pertenecen ciertas especies, aunque con el nombre vulgar de Mantis religiosa se designan muchas otras especies. Pero la verdadera Mantis religiosa es un insecto de cierto tamaño, del Orden Mantodea. Son artrópodos, es decir animales de patas articuladas, recubiertos por un caparazón externo a modo de armadura. Por supuesto son invertebrados.
A pesar de su nombre, estos insectos son unos fabulosos depredadores. Su cabeza triangular se alza en lo alto de un estirado cuello, que continua con un tórax alargado. Los mántidos pueden girar la cabeza 180 grados para buscar presas en los alrededores con sus dos grandes ojos compuestos y tres simples situados entre ellos. Poseen cuatro alas y seis patas como casi todos los insectos.
La mantis suelen ser de color verde o pardo, viven camufladas muy bien entre las plantas acechando pacientemente a sus presas. Usan sus patas delanteras para atrapar a sus víctima con una velocidad tan grande que resulta muy dificil de ver a simple vista. Existe un arte marcial inspirado en sus movimientos de ataque. Sus patas presentan unas largas y potentes púas con las que atrapan, inmovilizan y matan a las presas que suelen ser mariposas, grillos, saltamontes, moscas y muchos otros insectos. Pero existen referencias e imágenes espectaculares de ataques a pequeñas aves como colibrís, a lagartijas y camaleones, animales que les superan ampliamente en tamaño. Es pues, un animal osado y valiente.
Es un depredador implacable que no duda en comerse a otros congéneres, incluso de su propia especie. La leyenda sobre la terrible conducta amatoria de la hembra adulta que dice que se come al macho después del apareamiento es cierta, si el macho se descuida lo más mínimo y no se retira deprisa después de consumar el acto sexual, es devorado. Se han citado casos de que, en ocasiones, se come a su pareja durante el apareamiento. A pesar del peligro el deseo puede más y los machos no rehuyen la oportunidad de reproducirse.

Las hembras ponen cientos de huevos en una pequeña bolsa, de la que las larvas emergerán con un aspecto muy similar al de sus progenitores a escala diminuta. Es decir estos insectos no tienen una metamorfosis compleja.

ERIZO

Andrés Rodríguez González Noviembre 23rd, 2011

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA

ERIZO  Erinaceus europaeus.

Es frecuente ver erizos atropellados en las carreteras de la comarca, incluso en las cercanías de los pueblos.
Es un animal mamífero de la familia Erinaceidae. Son animales solitarios y muy tranquilos que buscan la compañía de un ejemplar del sexo contrario exclusivamente en la época de celo. Sonde hábitos nocturnos, sobre todo por su escasa predilección por la luz del sol.
Su cuerpo es pequeño no llega a exceder los 16 centímetros de largo y de 12 a 15 cm de alto, su peso está entre los 300 y los 400 gramos, aunque algunos ejemplares pueden llegar a pesar un kilo. La cola mide de 2 a 4 cm. Los ojos son pequeños. Las orejas también son pequeñas y redondeadas, de unos 2 ó 3 cm de longitud, están recubiertas de piel.
Su principal característica es que poseen una envoltura de pinchos formada por varios millares de púas rígidas, resultado de una modificación de la piel. Esas púas que pueden llegar a medir hasta 2,5 centímetros en ejemplares adultos. El color de sus púas, en los ejemplares comunes, suele alternar el marrón y el blanco. Cuando se ve amenazado el erizo se trasforma en una bola llena de estiletes puntiagudas que pueden salvarle la vida ante el ataque de un depredador. Ese instinto de protección es la causa de que frecuentemente mueran en las carreteras, en sus salidas nocturnas es frecuente que las crucen y al ver las luces de los coches, se hacen una bola y permanecen quietos en la carretera siendo atropellados. La envoltura de púas está formada por un número aproximado a las 5.000, se renuevan por completo cada año y medio.
La dentadura del erizo está formada por 36 dientes que también le sirven para defenderse. Tienen un hocico puntiagudo que le ayuda a identificar los olores, su vientre y sus patas son las áreas exentas de púas.
Son animales que hibernan en los meses duros de frio, justo antes de hibernar, el erizo pesa aproximadamente el doble que a su término.
Son animales fundamentalmente comedores de Insectos, por eso se les incluia en el género Insectívora, actualmente en desuso. Su sentido principal es el olfato. Tambien poseen un buen sentido del tacto y oído, sin embargo los ojos los tienen menos desarrollados.
Posee almohadillas en los pies, igual que los perros. Las extremidades posteriores son ligeramente más largas que las anteriores, y los pies traseros más grandes que los delanteros. Cada pata tiene cinco dedos con garras, de los cuales el primero y el quinto son más pequeños que el resto. Los erizos son animales platigrados, es decir apoyan la planta del pie al andar.
En la cara, en el vientre y en las extremidades, el erizo común presenta pelo de color marrón. Los pelos se renuevan constantemente, presentan una franja más oscura entre la frente y las púas de la cabeza, y otras, más anchas, en los laterales del hocico, desde el morro hasta los ojos. Los machos tienen el vientre de un color que varía entre el pardo y el marrón amarillento; las hembras, lo tienen de color gris.
Las zonas exentas de pelo (alrededor de los ojos, las orejas, las patas y el hocico) son de un color negruzco, si bien esa coloración tiende a ser más clara en los ejemplares del sur que en los del norte. Existen erizos albinos, una curiosidad genética.

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA: Escribano montesino

Andrés Rodríguez González Noviembre 17th, 2011

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA

Escribano Montesino
El macho del escribano montesino es un ave inconfundible y muy bonita por las listas longitudinales negras que destacan sobre la cabeza.
Los adultos de estas aves se diferencian de otros Escribanos europeos por su garganta y cabeza y cara grises con listas negras; las hembras son más apagadas, poco vistosas, con pecho y flancos algo listados. El obispillo y el vientre son de un ocre vivo.
El Escribano Montesino se llama así por su predilección por los terrenos elevados, más o menos rocosos, pero que tengan una cierta cobertura vegetal, sin despreciar los montes pedregosos, los encinares aclarados, los olivares de alta montaña, viñedos, zarzales y áreas cultivadas con muros de piedra. Este pequeño ave es frecuente en los linderos pedregosos posado en arbustos secos y se distingue bien por su trinar rápido y sonoro que recuerda al de Verdecillo y al Chochin.

Es un ave muy territorial, en primavera los machos establecen un territorio donde cortejan a las hembras con movimientos de la cola, que abren y cierran para dejar ver sus laterales blancos. Durante el otoño se forman grupos de jóvenes y adultos que en el invierno buscan zonas climáticamente menos duras, descendiendo hacia el sur de la Península.
Hacen el nido normalmente en el suelo, es construido por la hembra y protegido por una piedra o matorral, también pueden disimularlo con hierba. A veces han anidado en huecos de muros o entre rocas. La puesta se hace entre finales de abril y junio, ponen de 4 a 6 huevos que presentan  rayas pardas oscuras; la hembra incuba los huevos unos 12 días; los pollos permanecen en el nido también unos 12 días, después lo abandonan poco antes de poder volar. Pueden hacer dos crías, y a veces hasta tres.
Se alimentan de granos, brotes y hojas nuevas de plantas; también capturan pequeños insectos, sobre todo en verano y para cebar a los pollos. Son hábiles cazadores, capaces de apresar una araña después de haberse lanzado sobre ella en vuelo.

Las fotos que ilustran son de Juan Luis Muñoz, magníficas como todas las suyas.

Pico Picapinos. Fauna de la Serranía.

Andrés Rodríguez González Octubre 27th, 2011

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Pico Picapinos (Dendrocopos major).
El Picapinos es, sin duda, el más popular de los “Picos”, aves que perforan la madera muerta de los troncos de árboles.
Posee un plumaje llamativo y característico que permite identificarlo sin ninguna duda cuando se le ve posado como pegado al tronco de un árbol, también es fácil de identificar el pico picapinos cuando está posado, y también cuando vuela.
Se identifica bien por tener grandes manchas blancas de los hombros, las plumas de vuelo rayadas del mismo color y el blanco de la cola contrastan mucho con la espalda y la cabeza negras.

Su color es negro con manchas blancas, el macho tiene color carmesí en la cabeza, la parte superior de la cabeza, llamada Píleo, es negro intenso en ambos sexos y en todas las edades tienen rojo debajo de la cola. Las hembras carecen de la mancha roja en la nuca y el resto del plumaje es igual. Los jóvenes poseen todo el píleo de color rojo formado por las puntas rojas de las plumas. El pico es gris algo más pálido en la base y las patas y pies grises o gris verdoso. El iris de los ojos es rojo en los adultos y pardo en los jóvenes.
El pico picapinos sube por los árboles apoyado en una cola corta y tersa, sujetándose con las uñas a la corteza. Progresa bien en los troncos tanto verticalmente como hacia los lados. Estos movimientos sobre la corteza de los árboles son acompañados con un continuo picar con el pico, haciendo pequeñas muescas en la madera suficientemente profundas para alcanzar los insectos y larvas cobijados bajo la corteza, en lo que se ayuda con la lengua sobre todo para sorber la savia que brota de las incisiones practicadas ave en el tronco. Se le ve, incluso en invierno, como acoplado a los troncos o ramas secas sin corteza, pegando picotazos en serie sucesivas contra la madera.
Haciendo agujeros con su pico en la madera excava su nido, pero, a veces, utiliza una cavidad ya existente, el agujero viejo de otro pico. Ambos sexos excavan el agujero en árbol, generalmente a 3 ó 4 metros de altura. El nido tiene unas pocas virutas; hacen la puesta entre mayo a junio, de entre 4 a 7 huevos blanco lustroso; la incubación, que dura unos 16 días, la realiza principalmente la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido sobre los 20 días.
Suele vivir el Picapinos en zonas arboladas y bosques, tanto en encinares, pinares, hayedos,  incluso en la alta montaña. Suele alimentarse en los árboles. En Europa se ve en parques y jardines, en la península es escaso en estos hábitats y su población tiene una pobre densidad en la franja costera de toda la Península. En España es ave principalmente sedentaria. En el norte, en los inviernos crudos, en los que falta totalmente el alimento, se producen desplazamientos masivos, que pueden afectar a miles de aves que invaden regiones más meridionales.
El tamborileo de su pico sobre la madera, fuerte y de largo alcance, es una de las características más conocidas de este pájaro. El pico picapinos golpea con extraordinaria rapidez y en cortos intervalos de unas 12 veces seguidas la superficie sin corteza de un árbol seco o hueco. Es curioso que este pájaro tiene preferencia por un determinado árbol y a él acude a «tamborilear». Este sonido, como el de una ráfaga de ametralladora, sorprende a quien no lo ha escuchado antes, es efectuado por la acción muy rápida del pico contra lo que podemos llamar caja de resonancia y que suele ser buscada en la parte alta de un tronco desmochado y seco. Ambos sexos tamborilean y su significación pudiera ser de llamada entre los miembros de una pareja. Sin embargo, para otros investigadores no tiene este significado exclusivo ya que también en el invierno puede ser escuchado, aunque no con la frecuencia con que lo efectúan a partir del mes de febrero. En buenas condiciones acústicas, en un hayedo, el tamborileo se oye a 500 m de distancia y ocasionalmente a más. Depende mucho de la hora y del tiempo atmosférico. Se dice que cuando se oye mucho es que va a llover.

El pico picapinos es una especie muy sedentaria que se aleja de su hábitat fuera de la época de la cría, pero su preferencia por un lugar y árbol suele ser tan grande que siempre acude a él. Incluso el mismo tronco de árbol seco o hueco es usado año tras año como para el tamborileo. Tanta es su fidelidad a este tronco de árbol que si el viento lo derriba y queda en el suelo, los picapinos continúan tamborileando en él.
Come larvas de escarabajos, avispas y polillas; algunas arañas; ocasionalmente pollos de aves robados de los nidos; a veces, cuando escasean los insectos hace dieta vegetal. Los  insectos capturados entre la madera son perforadores y sus larvas. Además bebe la savia de los árboles, sobre todo al comienzo de la primavera. Su alimentación es muy variable en el tiempo y según el bosque ocupado por los pájaros. Durante gran parte de la primavera y resto del año se alimentan de insectos. Pero si habita bosques de pinos come pequeñas piñas. Las coge con las patas o el pico y las lleva a un lugar adecuado donde sujetándolas bien en alguna rendija de la madera, va extrayendo las semillas o los piñones. También come nueces y avellanas que devora en colocándolas en las grietas de los árboles y arrojando los restos al suelo.

El Picudo Rojo llega a Ronda

Andrés Rodríguez González Octubre 14th, 2011

EL PICUDO ROJO EN RONDA

En 2008 escribí un texto sobre la invasión del Picudo Rojo o perforador de las palmeras. Terminaba mi artículo con las siguientes palabras “Sin duda el frío de Ronda mantiene a raya al Picudo, pero podríam os preguntarnos ¿Qué pasará si con el cambio climático el insecto coloniza nuestra comarca?”. El picudo cobra plena actualidad ya que actualmente puedo confirmar que ha llegado a Ronda.
Su nombre científico es  “Rhynchophorus ferrugineus”, se trata de un insecto escarabajo o coleóptero que procede del sureste asiático Asia tropical, pertenece a la familia de los curculiónidos (popularmente gorgojos). Muchos de ellos son conocidos de los agricultores al ser parásitos de diversas plantas.
Las palmeras afectadas por este insecto, suelen ser la palmera datilera, la palmera canaria, el cocotero y la palmera de Guinea.

La plaga apareció por vez primera en Europa en 1993, en Almuñecar. Tanto aquella vez como las posteriores introducciones en diversos puntos de Andalucía, Murcia y Valencia, ha llegado a través de palmeras infectadas procedentes de Egipto y otros países del norte de África. En el 2005 esta plaga se detectó en el famoso Palmeral de Elche, considerado el mayor palmeral de Europa.
Los picudos son de color rojizo y miden entre dos y cinco centímetros. Su ciclo de vida es el siguiente: Tras la fecundación, la hembra adulta es capaz de depositar entre 300 y 500 huevos de forma aislada, a través de orificios producidos por ellas mismas en la búsqueda de alimento o bien aprovechando las hendiduras o heridas de la propia palmera. Estos gorgojos son sensibles a ciertas sustancias que desprenden las palmeras como resultado de heridas o podas sin tratar, por lo que no les resulta muy difícil encontrar nuevos hospedadores. La puesta se produce en los tallos terminales de la planta y en el tejido blando de la bases de las hojas. Las larvas nacen de huevos, recién nacidas son de color amarillo blanquecino, con el cuerpo dividido en segmentos, sin patas, presentan una especie de cabeza de cierta dureza de color pardo. Tienen unas potentes mandíbulas horizontales, con las que excavan galerías desde las axilas de las hojas hasta la corona central de la palmera donde se alimentan con voracidad. Estos insectos permanecen en el estadio de larva cerca de cien días pero es variable dependiendo de la temperatura. Durante el transcurso de este periodo, las larvas experimentan un gran crecimiento, pasan de medir apenas 2 milímetros a los 5 centímetros. La tonalidad del cuerpo también cambia un poco, pasa de tener un color blanquecino brillante a un blanco amarillento opaco. Una vez completado el desarrollo larvario, construyen un capullo con fibras extraídas de las galerías de la palmera, en cuyo interior sufren una Metamorfosis muy completa y pasan al siguiente estadio. Los capullos tienen una longitud de 4 a 6 cm y se localizan en la base de los árboles. Después se convierten en Insecto Adulto.  Este proceso puede tardar de menos de una semana a varias semanas, dependiendo de las condiciones medioambientales.
La vida media de este coleóptero, en el estadio adulto, oscila entre 45 y 90 días, dependiendo de las condiciones de su entorno como climatología y alimentación. Desde que eclosiona del huevo hasta su muerte tiene una vida media de entre 130 y 200 días. El picudo rojo, completa su ciclo biológico dentro del mismo hospedador, sin necesidad de cambiar de palmera hasta que esta ha sido destruida en su totalidad, es decir, hasta que el animal se queda sin alimento suficiente para las nuevas crías o para el crecimiento del individuo. El insecto adulto manifiesta actividad diurna; entonces cuando sale en busca de nuevos ejemplares de palmera para infectarlas y depositar los huevos de las nuevas generaciones. En el plazo de un año este escarabajo es capaz de completar hasta 3 ciclos biológicos.

El insecto adulto se desplaza caminando y volando, siendo capaz de alcanzar largas distancias. Los cálculos en España son que la plaga puede avanzar en un año unos 50 Kms. No obstante, permanecerá en la palmera inicialmente atacada si todavía dispone de material vegetal para su alimentación. En caso contrario, y atraídos por los olores que desprenden las palmeras con heridas, colonizarán ejemplares no infectados por otros. De esta manera comenzara un nuevo ciclo biológico.
Desde que llegó esta plaga a España y las comunidades andaluza, catalana y valenciana están poniendo interés en estudiar soluciones para el problema, pero las pruebas de efectividad de los remedios se alargan mucho y aún no se ha encontrado una solución definitiva. Se han probado diversos modos de atacar al insecto desde insecticidas hasta la lucha biológica a base de parásitos contra el picudo rojo. Actualmente, siguiendo un protocolo adecuado y la unión de varios métodos, se logra reducir y recuperar por completo las palmeras afectadas, que no tengan la yema de crecimiento cortada por la larva. Con tratamientos son largos y constantes, a base de aplicaciones de productos químicos en el penacho de hojas y aplicaciones foliares tipo ducha, se obtienen muy buenos resultados. También se están desarrollando sensores de tipo acústico que permitan la detección de las larvas del escarabajo en el interior de las palmeras con el objetivo de determinar las que están infestadas aunque no manifiesten síntomas externos. Asimismo, se experimenta con nematodos (unos gusanos parásitos) que son patógenos de insectos para erradicar la plaga mediante control biológico. A través de este tratamiento se consigue un menor impacto ambiental y menos residuos que la aplicación de otros químicos. En laboratorio se ha comprobado que algunas especies de estos nematodos presentan una eficacia del 100% en el control de los estadios inmaduros (larvas y pupas). Asimismo, cuando se ha evaluado la eficacia de estos organismos biológicos en condiciones de planta de vivero se han encontrado muy buenos resultados en el control de la plaga.

El Picudo Rojo de las palmeras es la plaga más dañina actualmente en las palmeras españolas y de todo el mundo. La importación de palmeras de otros países sin una adecuada inspección ni control fitosanitario, parece ser el origen de la introducción de la especie. En la actualidad el problema se ha visto agravado como consecuencia de la importación masiva de palmeras infectadas, para su utilización como planta ornamental tanto en vías urbanas como nuevas urbanizaciones en todo el litoral Mediterráneo, Canarias y Andalucía.

En primer lugar de Andalucía donde se detectó fue la zona del litoral almeriense, pero el problema se ha ido extendiendo hacia el interior de Andalucía, primero en la provincia de Granada y después en Sevilla. En el año 2008 aún no había invadido el interior de la provincia de Málaga, pero al año siguiente ya apareció el picudo en Benalauria, se realizó un tratamiento que no se completó por cuestiones económicas y hace unos días tuvimos la primera noticia de la presencia de Picudo Rojo en una urbanización cercana a Ronda, lo que fue un rumor se ha confirmado. Esta vez ha sido un otoño de elevadas temperaturas lo que ha favorecido la extensión de esta plaga.
Si se detecta cualquier sonido que indique que en el interior de una palmera puede haber picudo o cualquier síntoma en una palmera que nos indique la presencia del insecto, se debe avisar de inmediato a la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ronda.

Pájaros insectívoros

Andrés Rodríguez González Septiembre 30th, 2011

Fauna de la Serranía de Ronda

Los Pájaros Insectívoros
Al conmemorarse durante el primer fin de semana de Octubre el Día Mundial de las Aves, me ha parecido oportuno rendir un particular homenaje a unas Aves especialmente interesantes por los grandes beneficios que nos aportan: los Pájaros Insectívoros.
Las aves insectívoras son un grupo numeroso de diferentes especies, pertenecientes incluso a familias distintas. Sus tamaños, formas y colores son diferentes, y su dieta alimenticia es la característica fundamental que las agrupa, son comedoras de insectos, es decir eliminadoras de plagas importantes.

La mayoría de ellas pertenecen al orden de los Paseriformes, los pájaros, representados por dos familias importantes, los Fringilidos, principalmente granívoros, pero también insectívoros. Tienen un corto y fuerte pico cónico, la lengua y los músculos bucales están muy desarrollados, y las alas son de pequeño tamaño. Suelen ser excelentes aves canoras, como el canario. Es el grupo más extenso de toda la avifauna mundial, engloba unas 500 especies, de las cuales 20 habitan en la península Ibérica. Se distribuyen por casi todos los ecosistemas del mundo, aunque suelen preferir los bosques. Las especies más conocidas que habitan en la península Ibérica son: el pinzón común, el pinzón real, el jilguero, el verderón común, el verdecillo, el pardillo común, el camachuelo común, el canario, el picogordo y el piquituerto común.
La otra familia de pájaros son los Aláudidos, aves canoras pequeñas, propias de Europa y Ásia. Que se alimentan de insectos y otros pequeños invertebrados, así como de semillas, dependiendo de la estación. Las especies más septentrionales son migratorias. Algunas de las especies más conocidas son: la alondra común, la totovía, la cogujada común, la cogujada montesina, la terrera común, la terrera marismeña, la calandria y la alondra de Dupont.

Andalucía, por su situación geográfica, es lugar de paso obligado para millones de aves insectívoras del continente europeo. Cada otoño atraviesan nuestras tierras en su camino hacia África y muchas de ellas optan por invernar en nuestra tierra por el clima y los numerosos hábitats favorables. Se calcula en casi 300 millones las que pasan el invierno en la Península.

Las aves insectívoras, salvo algunas excepciones, no son especies cinegéticas, es decir, que no está regulada su caza.  Oficialmente no existe la caza de paseriformes, sólo está permitida en algunas Comunidades Autónomas, la captura de fringílidos con el argumento de la supuesta necesidad de contar con un contingente de aves para mantener una cría en cautividad de estas especies, para realizar concursos de canto, una actividad denominada silvestrismo, algo totalmente falso.
Aunque no existe caza oficial, existe una caza furtiva importante que actúa bajo la cobertura de la captura de fringílidos. En la caza de fringílidos, el furtivismo es incontrolable y prácticamente imposible de evitar. La finalidad de estas capturas es el comercio ilegal con diversos fines, tales como su exportación y utilización como pájaros de jaula e incluso su consumo como “pajaritos fritos”, que lamentablemente, todavía es frecuente encontrar este “plato” en los bares de muchas ciudades y pueblos. La finalidad de la caza también es lúdica, como la caza de gorriones y otras aves con escopetas de balines.
Las aves insectívoras se encuentran protegidas por ley (Directiva europea para la conservación de las aves silvestres) desde 1902; y por tanto, su captura está prohibida, pudiendo imponerse a los infractores fuertes multas. Pero la realidad es muy distinta, ya que en España, se practica la caza y la captura de muchas aves, tanto de insectívoras como de otras especies no insectívoras.
Como ejemplo de pájaros insectívoros vamos a poner cuatro de los más frecuentes en la Serranía.

Carbonero común (Parus major), es un pájaro de la familia de los Páridos, ampliamente distribuida, siendo muy común en Europa y Ásia, sobre todo en zonas boscosas. Es muy fácil de reconocer, mide unos 14 cm, y presenta una banda negra, que es más ancha en los machos, a lo largo de su pecho amarillo. El cuello y la cabeza son negros, con mejillas blancas. Las partes superiores son verde oliva. Su cola es de color gris. Como muchos otros páridos, dispone de una gran variedad de cantos. Su alimentación consta, básicamente, de insectos y semillas. Gusta especialmente de capturar y comer lombrices. Los insectos los captura bien bajo la corteza de los árboles, bien en el suelo, escarbando con el pico bajo la hojarasca.  Anida sobre todo en agujeros de árboles, huecos en muros y taludes, grietas de rocas, también en cajas nido preparadas por el hombre. Las puestas se extienden entre abril y junio, y constan de entre seis y ocho huevos. Éstos son blancos, con motas rojizas por toda su superficie.

Herrerillo (Parus caeruleus). Es uno de nuestros pájaros más populares, se ven con frecuencia por parques, jardines y casas de campo. El Herrerillo se suele limitar las zonas de hábitat más que el Carbonero Común, gusta de árboles de hoja caduca y suele evitar los bosques sombríos de coníferas. Suelen ser muy silenciosos en verano, donde sólo se les oye a primeras horas de la mañana, los herrerillos vuelven a hacerse notar en septiembre. En esta época se registran con frecuencia grandes bandos de estas aves. Estas migraciones son bastante irregulares según los años. El invierno es una dura época para los herrerillos ya que la comida disminuye considerablemente al ser sobre todo insectívoros, entonces larvas y ninfas ocultas bajo las cortezas y las hojas del suelo. Cría en agujeros de árboles, cajas para anidar o huecos en muros. La puesta es desde abril a mayo, de 8 a 15 huevos blancos con puntos pardo rojizos; incubación, sólo por la hembra, alrededor de 14 días; ambos progenitores alimentan a las crías, que vuelan después de unos 19 días.

El Chochín (Troglodytes troglodytes) es un pájaro de la familia Troglodita, el único de este grupo presente en Europa. Es un ave poco llamativa. Su color es pardo rojizo, con barrado oscuro en alas, cola y flancos. Cola pequeña, a menudo erguida. Canto ruidoso y penetrante. Llamada de alarma ruidosa y muy estridente. Los dos sexos son iguales. En la época de celo, el macho defiende su territorio ardorosamente emitiendo una serie de trinos y de agudos silbidos de una potencia sorprendente para su tamaño. Los machos más hábiles retienen dos o tres hembras; los otros permanecen solitarios. A veces se agrupan varios Chochines para guarecerse, así conservan el calor ya que los inviernos muy fríos ocasionan fuertes mortandades. Captura pequeños insectos, larvas, arañas y semillas pequeñas.

El Petirrojo (Erithacus rubecula) es un ave paseriforme, es decir un Pájaro de la familia de los Muscicapilos. Distribuido por toda Europa, principalmente en la región meridional y occidental del continente, donde habita todo el año en Centroeuropa. Emigra parcialmente en el norte de Europa y norte de áfrica. Tiene el tamaño de un gorrión. Los adultos se distinguen por el color naranja intenso de su pecho y cara, sobre un plumaje pardo oliváceo. Los jóvenes carecen de color anaranjado y son moteados de pardo oscuro y ocre. Destacan sus ojos grandes, negros y redondos. Los polluelos mientras están en el nido tienen el interior del pico de color amarillo verdoso. Es relativamente confiado con el hombre. Vive en bosques húmedos con matorral y zonas de riberas de ríos. Es muy común en parques y jardines. Es muy fácil de atraer a comederos y cajas nido. Es muy abundante en otoño ya que llegan muchos ejemplares para cobijarse del frío del norte de Europa. En el petirrojo, generalmente es la hembra la que acude a buscar al macho en su territorio. Cuando ella está esperando la segunda puesta, el macho se encarga de la alimentación de la primera. Es un pájaro muy sociable y curioso. Se alimenta, mayoritariamente, de invertebrados pequeños que viven en el suelo. En otoño y en la primavera se alimenta también de frutos pequeños.
Las fotos que acompañan son de Juan Luis Muñoz, a quien agradezco permitir que se usen.

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Ortega. Ganga Ortega

Andrés Rodríguez González Agosto 19th, 2011


ORTEGA. GANGA ORTEGA
  Pterocles orientalis

Al enviarme mi amigo y conocido fotógrafo de naturaleza Juan Tebar la foto de la Ortega, despertó mi interés este ave bastante desconocida para mí. Pregunte a los expertos sobre la existencia de este animal en la Serranía de Ronda y Juan Luis Muñoz, excelente ornitólogo, me ha confirmado que en el único lugar donde anidaban las Ortegas de toda la provincia de Málaga era en las cercanías de Campillos, pero que la construcción de uno de los Parques Eólicos tan abundantes en esa localidad, ha destruido su hábitat.
Efectivamente esta interesante ave vive en zonas llanas, más o menos áridas, cerealistas, por ello se incluyen en un amplio grupo de aves llamadas Esteparias.  Es considerada como una de las aves esteparias amenazadas en Andalucía. Se incluye en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía. Se trata de 15 especies, 6 paseriformes (pájaros) y 9 no paseriformes (otras aves).

La Ganga Ortega u Ortega tiene una amplia distribución repartida por la Península Ibérica, el Magreb, Turquía, Irak, Irán, Afganistán, Pakistán y el noroeste de China, habita también en las Canarias y Chipre. En los últimos años, en Andalucía ha experimentado una retracción importante en su área de distribución, que se ha notado especialmente en la provincia de Jaén.
Prefieren hacer sus nidos en zonas llanas dedicadas a la producción de cereales de secano, pero también en estepas de vegetación natural, zonas con matorral de tomillo y esparto. Pero requiere que tengan poca cobertura vegetal. En Granada se la ha localizado en dehesas con poco encinar y en olivares jóvenes en Jaén, pero en este caso, los abandona cuando los árboles se hacen más grandes. En el interior de Andalucía nidifica también en las llanuras de inundación de grandes embalses.

La población que nidifica en Andalucía se estima en unas 450 parejas, repartidas según provincias, principalmente habita en Granada,  en Almería y Jaén. En el resto en Andalucía occidental son escasas las parejas. En general, todas las poblaciones andaluzas se encuentran en regresión con escasas excepciones locales. En el período posterior a la reproducción parecen existir movimientos migratorios.
Las causas del declive parecen estar en la gran alteración de sus hábitats, con la
disminución de las superficies de cereal y su cultivo intensivo, también las puestas en regadío, los cultivos de frutales y olivares, la reforestación, la depredación de sus nidos y la caza ilegal. En el caso de la única población de la provincia de Málaga, ya he citado que según Juan Luis Muñoz, la causa de su declive ha sido la implantación de un parque eólico en el territorio. En Andalucía oriental, donde se concentran los mayores contingentes andaluces de la especie, la transformación del hábitat está siendo muy intensa, básicamente por la plantación de extensas superficies de olivar y los cultivos de almendros sobre antiguas tierras de labor. En Almería también por la conversión de zonas esteparias en cultivos bajo plásticos.

Durante el verano buscan los rastrojos de cereal para alimentarse y necesitan acudir
diariamente a bebederos, hábitos que comparten con palomas y tórtolas. Esta circunstancia provoca que durante la media veda se sigan matando Ortegas entre los escasos efectivos andaluces, décadas después de la prohibición de la caza de esta especie en España.

Entre las medidas de conservación que se recomiendan están el mantenimiento de los pastos y eriales fomentando su uso ganadero, retrasar el alzado del barbecho, dejando al menos una parte sin acceso al ganado, evitar la maquinaria en estas zonas entre abril y agosto. También promover la presencia de puntos de agua y controlar la proliferación de cultivos arbóreos.

La fotografía es de Juan Tebar, a quien damos las gracias.

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Águila perdicera

Andrés Rodríguez González Agosto 4th, 2011

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Águila perdicera (Hieraetus fasciatus)
El águila perdicera o águila-azor perdicera  es un ave rapaz diurna que bien en toda la cuenca mediterránea hasta el sudeste asiático. Los adultos presentan dorso marrón claro y partes inferiores más claras, blanco-amarillentas con trazos oscuros.
Es una rapaz de gran fortaleza y tamaño, posee unas grandes garras. Su envergadura sobrepasa el metro y medio de punta de un ala a la otra, tiene unos 70 cm de longitud y un peso entre un kilo y medio a dos  trescientos, en los adultos. Los nidos suelen estar formados por ramas de diverso grosor tapizados por hojas de pinos. Suelen poner dos huevos que incuba durante 42 días.
Es una ave muy territorial, vive en parejas en cortados y tajos de las sierras, no duda en atacar a otras aves que se acerquen a su territorio aunque sean de gran tamaño como buitres y búhos. Es relativamente frecuente en la Serranía, al contrario que en el resto del mundo donde está en plena regresión. Sin embargo, según el experto Juan Luis Muñoz,  los jóvenes no se ven ya que en cuanto se emancipan, se dispersan por campiñas y marismas donde pasan varios años
Su alimentación suele ser de aves y mamíferos de tamaño mediano, especialmente palomas, conejos y perdices, aunque no desprecia los lagartos.
En Extremadura y Portugal no es raro verla anidar en árboles mientras que el resto de la península suela hacerlo en cortados rocosos siempre protegidos de las lluvias.
A partir de los años ochenta esta especie ha experimentado una regresión muy acelerada del número de parejas. Posiblemente sea actualmente una de las rapaces más amenazadas de toda Europa. Se desconocen todavía las causas que están afectando a esta especie, ya que otras especies con hábitos alimenticios y de nidificación muy similares tiene números muy estables e incluso, en algunos lugares, van en aumento. Puede ser que las causas más importantes sean la muerte sistemática de individuos por furtivismo y las molestias en las zonas de cría son sus mayores peligros, también por la falta de presas sobre todo conejos.
Mientras las poblaciones asiáticas son desconocidas, las mediterráneas tienen sus mayores efectivos en la Península Ibérica y en Marruecos. Según la SEO en los años 80 el censo en Europa era de entre 815 y 891 parejas. En 2005 la SEO estimó entre 1 013 y 1 141 parejas. En 2000 BirdLife International estimó la población europea entre 860 y 1 100 parejas.
El águila perdicera ha desaparecido prácticamente de la meseta norte, la población de la zona centro está muy fragmentada. Las poblaciones del sureste, levantinas y catalanas, unas de las más densas de la Península en el pasado, han sufrido descensos muy bruscos en las dos últimas décadas . Las únicas poblaciones aparentemente estables se sitúan en algunas zonas de Andalucía y Extremadura. El águila-azor perdicera se encuentra En Peligro de extinción en el Libro Rojo de las Aves de España (2004). Esta situación llevó a la organización SEO a la declaración en el año 2005 como Ave del AÑO.
Según Juan Luis Muñoz el Águila perdicera es la joya de la Serranía en cuanto a aves porque representa la belleza y la aspereza de las sierras mediterráneas.

La foto de ilustración es de Juan Luis Muñoz.

Fauna de la Serranía: ELANIO AZUL.

Andrés Rodríguez González Julio 20th, 2011

Fauna de la Serranía de Ronda

ELANIO AZUL (Elanus caeruleus).
También llamado Elanio común o Elanio de alas negras, es un ave del orden de los Falconiformes. Son de pequeño tamaño de unos 30-35 cm y una envergadura de  entre75-80 cm, su peso es de unos 250 gramos.

Esta rapaz es inconfundible, la cola, corta y cuadrada, le diferencia de los milanos claramente. También se distingue bien por su plumaje gris claro con hombros negros hombros. Suelen ser de costumbre crepusculares y vespertinas. Su vuelo es lento y puede cernerse como los cernícalos. No es frecuente verlo, en la Serranía aparece en zonas despejadas de los límites de la comarca como Villamartín y Algodonales.
Las cejas y la frente de color blanco y el contorno de los ojos de color negro. Las partes inferiores del Elanio son blancas menos el pecho y costados que son gris sucio. Las patas y la cera son amarillas y los ojos de color rojo. Los jóvenes lucen tonos más pardos en el dorso, cuello y pecho.
Su alimentación es carnívora a base de vertebrados de pequeño tamaño como roedores o pequeñas aves y grandes grandes insectos, no desprecia los anfibios y reptiles.
El Elanio anida en árboles preferentemente las encinas y lo construye cada temporada con finas ramas y un fondo de plumas. Las puestas comienzan en marzo y consta de 3-5 huevos que son de color gris salpicado de marrón y rojo, el periodo de incubación es de 25 a 28 días. En la incubación participan los dos sexos. Los pollos nacen con plumón que tiende a color rosado y que mudan tras unos días a uno de color gris. Las patas al principio son de color rosado y luego pasarán a ser amarillas. Con un mes de vida ya realizan sus primeros vuelos.
Se extiende por el Suroeste de la Península Ibérica donde es sedentaria.
Es una especie que vive principalmente en campos abiertos, dehesas y zonas semidesérticas.
Antiguamente sólo habitaba en, parte de África y Suroeste de Arabia, a partir de los años 50 con la imposición de modernos sistemas ganaderos y agrícolas, sobre todo en Extremadura, donde enormes cantidades de encinares fueron aclarados y roturados y los pastos tradicionales sustituidos por cultivos de cereal, resultaron un medio apropiado para que el Elanio azul lograra el establecimiento de importantes colonias de cría. Se extendió por Europa desde el año 1975, en España ya ha superado la mitad de la Península, a mediados de los años 80 se empezaron a detectar nidos en el sur de Francia, actualmente, su área de distribución abarca gran parte de Europa central y meridional, África, el centro y sur de Asia. Se ha detectado en Nueva Guinea.
No amenazada a nivel mundial, aunque si considerada como rara en Europa.

Las fotografías que ilustran el texto son de Juan Tebar. Magníficas, como todas las suyas.

Next »