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FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA: Gavilán común

Andrés Rodríguez González Junio 20th, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Gavilán común (Accipiter nisus)

El gavilán es una de nuestras más pequeñas rapaces.  Pertenece al Orden Falconiformes; familia Accipitridae. Su longitud es entre 28 a 37 cm y su envergadura de 60 a 77 cm.
Es un ave que vive en zonas boscosas en las que captura pequeñas aves, algunas tan diminutas como los páridos. Para acceder a unas presas tan escurridizas, esta rapaz ha adquirido algunas adaptaciones tendentes a facilitar su movilidad en las intrincadas espesuras boscosas, como la posesión de alas cortas y redondeadas y una cola particularmente larga, que le otorgan gran capacidad de maniobra y de aceleración.
Esta pequeña rapaz presenta un acusado dimorfismo sexual invertido, por el cual las hembras resultan ostensiblemente más corpulentas que los machos; además, entre ambos sexos existen marcadas diferencias en cuanto al diseño del plumaje. El macho adulto tiene las partes superiores y el píleo de un color grisáceo bastante intenso, en tanto que las inferiores son pálidas con un fino barrado transversal y un tono rojizo que puede ser muy notorio, principalmente en las mejillas y los flancos; sobre el ojo luce una leve línea blanca a modo de ceja. Las patas son amarillas y con los largos tarsos sin emplumar. La hembra, mucho más pesada y robusta, posee un patrón de coloración dominado por los tonos pardogrisáceos en el dorso y el píleo, con las regiones inferiores blanquecinas, finamente barradas de pardo; la ceja es más grande y evidente que en su compañero. El plumaje de los jóvenes presenta las partes superiores parduzcas, con las plumas orladas de ante, y las inferiores blanquecinas y toscamente barradas de pardo rojizo. Sobre el ojo que es amarillo se extiende una marcada ceja. Visto en vuelo, el gavilán es un ave bastante pálida, en cuya silueta llama la atención una cola larga y de base estrecha . Normalmente, se lo observa volando velozmente a baja altura entre los árboles, aunque también puede elevarse y planear durante un tiempo sobre el dosel forestal.
Respecto al canto es muy silencioso, en ocasiones emite un suave kiu-kiu-kiu-kiu.

Las fotografías de un gavilán hembra son de José María Canca que me las ha cedido para su publicación y por ello le doy las gracias.

Bibliografia
www.seo.org

FAUNA DE LA SERRANÍA Meloncillo

Andrés Rodríguez González Junio 18th, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA
Meloncillo (Herpestes ichneumon)

El meloncillo es la única mangosta europea, está representado en la Península Ibérica por la subespecie Herpestes ichneumon widdringtonii,
Es un animal fácil de reconocer por su cuerpo alargado de cortas patas y cabeza fina, y por su larga cola, que puede llegar a medir hasta 45 cm, ancha en su arranque y rematada en un mechón negro.
Su cuerpo, de 51 a 55 cm de largo y 19 a 21 cm de altura en la cruz, está cubierto de un pelo negro con las puntas en amarillo cremoso, o pardo con la punta en gris plateado, lo que le da un aspecto jaspeado. Los machos son algo mayores que las hembras. El peso del meloncillo está entre 2,5 y 3,5 kg.
Sus pezuñas tienen cinco dedos con uñas que no son retráctiles.
Su cabeza es pequeña, puntiaguda y estrecha; no más ancha que el cuello. De ella sobresalen ligeramente sus orejas, cortas y anchas. Pero lo que más llama la atención son sus ojos, de color más bien claro y con una pupila horizontal, rasgo excepcional entre los carnívoros, que le confiere una mirada inquietante.
Su origen es africano. Ocupa el suroeste de la Península, siendo abundante sobre todo en el Algarve, Sierra Morena, Doñana y las serranías de Cádiz y Málaga. Actualmente está experimentando una ligera tendencia expansiva quizás favorecido por la densificación del matorral; se han localizado individuos en los Arribes del Duero.
Su hábitat típico es el monte bajo mediterráneo con encinas y alcornoques. En las zonas de cultivo se refugia en los sotos e islas de fresnos, adelfas y zarzas. También puede estar presente en bosques fluviales.
Aunque se sospecha que la salud de sus poblaciones puede estar amenazada, a veces es presa de los cazadores furtivos, que lo ven como un competidor en la caza del conejo.
El celo del meloncillo tiene lugar a alturas variables de la primavera. La gestación dura unos tres meses, después de la cual las camadas, de entre dos y cuatro crías, nacen principalmente en verano.
Las crías permanecen con la madre alrededor de un año, durante el cual la siguen caminando en fila india, pegados unos a otros, con el morro bajo la cola del individuo que le precede dando un aspecto al grupo de gran serpiente, lo que unido a su andar desgarbado, sin apreciarse las cortas patas, le hace parecer un reptil,. Quizás por ello se ha inventado una mitología ampliamente extendida en Andalucía y Extremadura acerca de un animal extraño llamado “Alicante” que es como una gigantesca culebra pero tiene pelos.

El meloncillo es un carnívoro que apenas sale por la noche, ya que disfruta de 15 horas ininterrumpidas de descanso. Sus momentos de mayor actividad son un poco antes del mediodía y hacia la media tarde.
Sus extremidades delanteras son bastante fuertes, lo que le permiten hacer marchas relativamente largas y, sobre todo, excavar con bastante pericia, ayudado por sus robustas uñas. Esto le permite adaptar antiguas madrigueras de conejos o incluso de tejones para usarlas como dormideros; también así cazan conejos que les sirven de alimento principal.
Además de estos jóvenes conejos, también se alimentan de reptiles,  pequeños mamíferos e insectos que sean capaces de capturar.
A su vez, sirven de alimento al lince, cuya predación sobre el meloncillo ha sido constatada en Doñana.
Sus huellas son semiplantígradas, de unos 3,5 cm de largo por 3 cm de ancho. En tierra blanda marcan los cinco dedos con sus correspondientes uñas, pero en sustratos duros el quinto dedo desaparece. En suelos arenosos además dejan tras de sí la estela de su larga cola.
Sus deyecciones son alargadas, cilíndricas y con estrangulaciones. Miden entre 10 y 15 cm de largo y son de color negruzco o grisáceo oscuro por contener pelo de conejo. Al secar quedan brillantes. Suelen estar depositadas en letrinas familiares en cruces de sendas y cerca de zarzas.
Aunque no son individuos estrictamente solitarios, tampoco son gregarios. Pasan las noches en familia en las madrigueras, pero cuando salen durante el día el grupo se desperdiga.
Mientras que los machos son territoriales, las hembras solapan sus áreas de campeo entre sí.
Algunos machos comparten su territorio con una sola hembra, pero otros pueden tener hasta cuatro o cinco hembras distribuidas por su zona de control.
El descubridor del meloncillo fue Félix Haenseler, según cita Boissier en su libro Voyage botanique dans le Midi de l’Espagne pendant l’année 1837. Haenseler estuvo en Estepona durante nueve años como farmacéutico, no precisando en que años. Fue allí donde descubrió un cuadrúpedo llamado popularmente “meloncillo” . (M. Haenseler, qui a séjourné près de neuf ans à Estepona, a découvert dans ces collines un quadrupède nouveau pour l’Europe, le Viverra Ichneumon qui n’était connu jusqu’ici qu’en Egypte et sur quelques points de la Barbarie; il vit dans des terriers et on lui donne dans le pays le nom de Meloncillo.)
Sobre si el Meloncillo ha sido introducido o no existen discrepancias, para unos fue introducido como animal de compañía por los árabes en el sur de España desde Marruecos, para otros su presencia es mucho más antigua y se basan para decir eso en restos fósiles.
Las fotos son de José María Canca a quien agradezco que me haya permitido su uso. Sus fotos, estas y otras muchas, son un ejemplo de su amor a la Naturaleza y su implicación en su protección.

Bibliografía
www.faunaiberica.org
www.esteponaensuhistoria.com Alemanes en la historia de Estepona.
por F. J. Albertos, 2014

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Golondrina común

Andrés Rodríguez González Mayo 28th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Golondrina común Hirundo rustica

Es una de las aves más conocidas popularmente y de las mejor estudiadas.  Una de las aves migratorias más extendidas en el mundo. La golondrina común se puede ver en Europa, Asia, América y África. Por su proximidad al hombre, forman parte de la cultura popular, y su llegada, cada vez más temprana como consecuencia del cambio climático, se considera anuncio de la primavera. A pesar de su abundancia, se trata de una especie en declive, sobre todo por culpa de los cambios en el medio rural y de las políticas y técnicas agrarias. En 2014 la golondrina común fue sido nombrada Ave del Año por la SEO/BirdLife.

Según información aportada por el experto ornitólogo José María Canca que tiene una pareja de golondrinas que le anidan en su casa desde hace ocho años, el macho llega hacia mitad de abril.
Existen 6 subespecies de golondrinas comunes, todas ellas habitantes del Hemisferio Norte. Entre estas subespecies podeos destacar a 4 como fuertemente migratorias. Durante el invierno boreal se trasladan al Hemisferio Sur y es posible verlas en plena primavera, en Sudamérica, África y Oceanía. Las golondrinas han sido claves para desentrañar aspectos de la migración, de la selección sexual y de la reproducción en las aves. Se trata del miembro más extendido de su familia, pues cría en gran parte de Norteamérica y Eurasia, salvo en zonas árticas y desiertos. En invierno ocupa Sudamérica, África, el sur de Asia y el norte de Australia. De taxonomía compleja, se reconocen ocho subespecies, e incluso se ha sugerido que algunas de ellas podrían ser especies diferentes, en especial las formas americanas.

Son aves de pequeño tamaño, unos 19 cm de largo incluyendo los casi siete de cola, con las alas extendidas su envergadura llega a los 35 cm. Su peso es de unos 25 gramos. El plumaje de su parte superior es de color azul oscuro y brillo metálico. Tienen plumas rojizas en la frente, la barbilla y la garganta. La garganta está separada del pecho y el abdomen por una franca de plumas de color azul oscuro. La principal diferencia entre los machos y las hembras adultos son las plumas de la cola que, en las hembras son más cortas.
La subespecie “rustica” es la única presente en España, aunque en ocasiones se observan aves de vientre rojizo que podrían pertenecer a subespecies de Oriente Medio o tal vez  pudiera tratarse de variantes locales. Se encuentra ampliamente distribuida en época de cría y en paso por toda la Península, Baleares, Ceuta y Melilla. Inverna en muy pequeño número en el sur, principalmente en el bajo Guadalquivir. En Canarias, donde es común en paso, recientemente se ha localizado criando en Gran Canaria.
Las aves españolas invernan en el golfo de Guinea y regresan de forma paulatina al área de cría, con un desfase de hasta tres meses entre el norte y el sur. En Andalucía y Extremadura normalmente empiezan a verse en enero, con llegada masiva desde febrero; en el centro y el este de la Península suelen hacerlo un mes después, y en la Meseta norte y la cornisa cantábrica no se vuelven comunes hasta abril. Los machos más viejos retornan antes, y en décadas recientes se ha constatado un regreso más temprano, unas tres semanas antes. Durante el paso otoñal hay cierta segregación de espacio y tiempo entre aves locales y migrantes del oeste de Europa. Las golondrinas españolas abandonan las zonas de cría desde julio, en el sur, hasta principios de septiembre, mientras que los ejemplares en paso suelen moverse, siguiendo la costa mediterránea, en septiembre y octubre. A partir de junio se reúnen en dormideros, formados al principio sobre todo por juveniles.

Son aves insectívoras, llegan a consumir una gran cantidad de insectos, por ello son un gran aliado de agricultores, también es muy beneficioso su presencia en pueblos y ciudades por la gran cantidad de mosquitos que comen.
La población española no se ha cuantificado con exactitud, pero debe de contar con más de 1 millón de parejas. Se conocen dormideros con más de 100.000 aves. En Europa se estima que existen unos 16-36 millones de parejas, con la mejor zona en la franja entre Francia y Rusia. Los resultados obtenidos entre 1998 y 2005 por el programa SACRE reflejan cierta tendencia negativa, aunque con fluctuaciones. A escala europea, el declive es más grave (un 27% entre 1980 y 2003).
Las golondrinas poseen una gran capacidad de recordar los lugares donde anidan por eso suelen hacerlo año tras año en los mismos sitios. Cada año el macho de la pareja regresa antes que la hembra y comienza la preparación del nido, cuando llega la hembra comienza el cortejo por parte del macho que consiste en vuelos circulares alrededor del nido y un trino peculiar a la vez que hace un gran despliegue de sus plumas en particular de la cola. Después se completa la construcción del nido que suele terminar la hembra. Después del apareamiento la hembra pone entre 2 y 7 huevos de color blanquecino con pequeñas manchas rojizas. La hembra incuba los huevos durante 19 días, después de la eclosión de los pollos, ambos padres se encargan del cuidado, alimentación y protección de los hijos. Tras 22 días en el nido lo abandonan continuando el cuidado por parte de los padres.

Bibliografía
www.seo.org
www.animales.website

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA Salamanquesa común

Andrés Rodríguez González Mayo 26th, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Salamanquesa común Tarentola mauritanica

Es un animal vertebrado del grupo de los Reptiles. Dentro de ellos es un Saurio de la familia de los Gecónidos.
La familia de los gecónidos (Gekkonidae) está formada por alrededor de 700 especies de lagartos de pequeño tamaño conocidos vulgarmente como “gecos”. La palabra geco deriva del inglés “gecko”, que a su vez proviene de una palabra malaya que imita la voz de una especie de geco del sudeste asiático.

La Salamanquesa es pues un saurio de unos ocho centímetros de largo, con cuerpo ceniciento. Vive en las grietas de los edificios y debajo de las piedras, se alimenta de insectos y se la tiene equivocadamente por venenosa, ya que no posee veneno de ningún tipo. Las salamanquesas tienen unos enormes ojos con pupila vertical y carecen de párpados funcionales, por lo que nunca cierran los ojos.
Son propios de climas más cálidos y solamente 4 especies alcanzan la Europa continental más meridional, concretamente la región mediterránea. De estas 4 especies, solo 2 habitan en la Península Ibérica.

Las cuatro especies europeas son:

Tarentola mauritanica, Hemidactylus turcicus, Phyllodactylus europaeus y Cyrtodactylus kotschyi.

Las dos especies ibéricas son: Tarentola mauritanica y Hemidactylus turcicus

De estas dos especies, T. mauritanicus es la más abundante y extendida en España, y de hecho recibe el nombre de “salamanquesa común”, denominandose “salamanquesa rosada” a Hemidactylus turcicus.

En España, ambas especies de salamanquesas son marcadamente antropófilas, es decir, prefieren vivir en los edificios de ciudades y pueblos antes que en el campo, y se las suele ver por las noches en las paredes iluminadas por las farolas acechando a los insectos atraidos por la luz. También es frecuente que entren en el interior de las viviendas, donde no siempre son bien recibidas ya que muchas personas creen equivocadamente que son venenosas o perjudiciales cuando es todo lo contrario ya que consumen una gran cantidad de mosquitos.

No hay que confundir a las salamanquesas con las lagartijas que son también reptiles, pero tienen los ojos más pequeños y párpados funcionales que les permiten cerrarlos.
Otra notable diferencia es que las dos especies de salamanquesas que podemos encontrar en España poseen en los dedos unas láminas adherentes que les permite trepar por superficies totalmente pulidas como cristales o moverse con soltura por paredes totalmente lisas e incluso por los techos. Las lagartijas son buenas trepadoras, pero necesitan rugosidades a las que agarrarse con sus uñas y desde luego jamás podrían trepar por un cristal. Otra diferencia es que las lagartijas son diurnas, mientras que las salamanquesas, al menos en las zonas urbanas suelen ser crepusculares o nocturnas
Otro animal con el que la gente confunde a las salamanquesas, tal vez por lo similar del nombre, es la salamandra que no es ni siquiera un reptil, sino un anfibio como las ranas, los sapos y los tritones, y nunca la veremos por las paredes, ni en sitios secos, ni tomando el sol, sino por la hojarasca húmeda, bajo troncos podridos o sitios similares. Las salamandras son negras con manchas amarillas y bastante lentas. Las salamanquesas son de colores pardos o grises, aunque pueden ser desde bastante oscuras a bastante claras, pero siempre colores de camuflaje, y son bastante más rápidas.

Bibliografía

https://macroinstantes.blogspot.com.es

Fauna de la Serranía: Perdiz roja

Andrés Rodríguez González Abril 28th, 2017

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Ave perteneciente al Orden Galliformes y familia Phasianidae
Ampliamente extendida en otros tiempos por toda la península, su distribución actual se restringe al suroeste de Europa, donde ocupa una amplia variedad de hábitats, alimentándose y situando sus nidos en el suelo. Es un ave gregaria, en especial fuera de la época de cría. Se encuentra en todo tipo de medios abiertos, desde el nivel del mar hasta la alta montaña, aunque escasea por encima de los 1.500 metros de altitud.
Tiene un tamaño más bien grande, entre 32-34 cm y una envargadura de 47-50 cm
Es de aspecto rechoncho. Ambos sexos son iguales. Posee vientre anaranjado y flancos llamativos con barras blancas, negras, marrones y grises; patas desnudas y fuertes; garganta blanca y pecho moteado de negro; dorso pardo grisáceo; y patas, pico y anillo ocular rojos. Los pollos y juveniles muestran tonos pardos y diseños crípticos. Es una especie de hábitos terrestres y buena andadora, que se desplaza habitualmente a pie. No obstante, el vuelo es rápido y directo, alternando fuertes aleteos con planeos en los que destacan los bordes anaranjados de la cola.
El canto del macho es característico. Se inicia con una serie de cloqueos cortos que dan paso a una serie de frases trisilábicas con ritmo acelerado y aumentando en intensidad. El repertorio incluye, además, otras voces cortas emitidas por ambos sexos en diferentes contextos sociales.
Actualmente se encuentra regresión, sometida a un intenso aprovechamiento cinegético y con problemas derivados de la alteración de los paisajes agrarios de los que depende.
http://www.seo.org

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Mariposa arlequín

Andrés Rodríguez González Abril 15th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Colección Mariposas, con José María Canca Guerra

Mariposa arlequín
Mariposa de la familia Papilionidae, representada por tres especies de colores muy llamativos. La Arlequín, la Chupaleche y la Macaon.
Su distribución es exclusiva del noroeste de África, sur de Francia y península ibérica. Muy abundante en la Serranía de Ronda.
Las mariposas suelen ser uno insectos llamativos por sus grandes alas. Si a nosotros nos resultan bonitas, para los pájaros aún más, pues se alimentan de ellas todo lo que pueden. Y si el insecto adulto les resulta apetitoso, mucho más una jugosa oruga. Muchas mariposas han adoptado formas y colores crípticos, o se han  vuelto nocturnas, para evitar a los pájaros. En las orugas ocurre otro tanto. Sin embargo, existe la estrategia totalmente contraria. Es decir, algunas especies no se esconden, sino que se muestran a plena luz del día sin ningún temor. Tanto en mariposas como en orugas. El caso de hoy es especialmente llamativo por su rico colorido, de ahí el nombre de “Arlequín”.
Esta mariposa tiene un colorido muy llamativo formado por una rica combinación de manchas negras y rojas sobre fondo blanco. Ello es porque la mariposa tiene en su cuerpo toxinas que le dan muy mal sabor (incluso puede provocar daños en el hígado de los pájaros). De esta manera, se puede pasear  entre planta y planta, segura de que ningún pájaro se va a atrever a comérsela. Es posible que algún que otro pájaro novato e incauto decida probarla, pero pronto aprenderá que no es comestible. Y dado el llamativo colorido, no le costará recordar cuáles mariposas se pueden comer y cuáles no.

La mariposa arlequín posee un colorido llamativo para avisar de que es venenosa. Esta estrategia se denomina aposematismo o mimetismo mulleriano. Los coloridos de alarma, como éste de la mariposa arlequín, o como el de las avispas, se denominan aposemáticos (sema=significado), y la forma de mimetismo con colorido aposemático se denomina mimetismo mulleriano.
¿De dónde sacan las toxinas las mariposas? Puede que lo sinteticen ellas mismas, pero en muchos casos necesitan de compuestos orgánicos que le sirvan de materia prima. Durante la fase de oruga, el animal se alimenta de plantas que tienen esas toxinas, las cuales el bicho acumula en su cuerpo. ¿Curioso, verdad?. ¿Y cómo sabe el animal que la planta tiene toxinas o no?. Pues por el olor. Sí, efectivamente, por el olor. Los adultos perciben ligerísimos aromas de las plantas que les indican cuáles tienen esas toxinas y cuáles no. Luego, la hembra, una vez localizada la planta, va poniendo los huevos en lugares escondidos para que las orugas se alimenten de esa planta.
En nuestras latitudes andaluzas una planta muy común con esa toxina es Heliotropium , una bonita hierba de florecillas blancas (ya, incluso, ornamental) que crece en cualquier campo, solar y cuneta. La oruga se puede alimentar de otras plantas tóxicas pero Heliotropium es extremadamente común.
La mariposa arlequín vuela entre febrero a junio, en una sola generación anual aunque puede aparecer una segunda generación en verano-otoño.
Sus orugas se alimentan de plantas de Aristolochia spp entre otras de A. baetica.

Bibliografía
Atlas de distribución de las Mariposas Diurnas de la provincia de Málaga. Jose Manuel Moreno-Benitez. Editorial La Serranía, 2015

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA Alcaudón común Lanius senator

Andrés Rodríguez González Abril 12th, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Alcaudón común
Lanius senator

Es un “pájaro”, pero también puede considerarse que es una verdadera «rapaz» entre los pájaros, ya que caza tanto grandes insectos como pequeños roedores, lagartos, pajarillos y sus pollos; insectos y sus larvas; arañas, moluscos, lombrices de tierra.
En la Serranía de Ronda era frecuente en los encinares. Su número ha caído con brusquedad en los últimos años, al igual que las demás aves insectívoras. La causa puede ser los “venenos” y “plaguicidas” que se usan en el campo en exceso.
En el verano es fácil de localizar por su corto y ondulante vuelo muy característico.  De color blanco y negro, de cogote achocolatado, tiene la cola relativamente larga, un antifaz negro y pico corto y ganchudo de gran potencia. Poseen píleo y nuca rojo-castaño vivo; partes superiores negruzcas con ” espalda ” y obispillo blancos; franja alar y partes inferiores blancas; sexos iguales.
Tiene la costumbre de empalar a sus presas sobrantes en las espinas de las matas y en los alambres de espino.
El Alcaudón Común aparece a final de marzo y su mayor parte en abril. Los machos se fijan rápidamente en un territorio que defienden contra cualquier intruso, esperando allí la llegada, casi siempre más tardía, de las hembras. Su nido es bastante desaliñado, con raíces y ramitas de variadas plantas, forrado con materiales más finos, trozos de lana, pelos o plumas, colocado a no mucha altura en arbustos o árboles; la puesta es en  abril-junio, de 5 a 7 huevos verdoso pálido con manchas pardo-verdosas en un extremo; incubación, especialmente por la hembra, unos 16 días; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido a los 20 días; a veces dos crías en varano.
Poco después de realizada la cría, comienza la migración, que en esta especie es bastante precoz; regresan a sus terrenos natales coincidiendo con la llegada de la primavera.
El Alcaudón Común vuela con fuerza y potencia, cuando lleva alguna presa lo hace directamente hacia un posadero que a menudo está a buena altura sobre el suelo. Se posa en postes, arbustos, alambres de espino de cercas, cables del tendido eléctrico y más corrientemente que otros alcaudones en ramas de árboles, aunque éstos tengan mucha hoja. Prefiere campiña abierta con árboles dispersos, huertos de frutales y linderos arbolados de tierras cultivadas. En el centro de la Península se le ve con frecuencia también en encinares y campos con arbustos pequeños. En el Sur alcanza buena densidad en olivares y zonas de monte bajo. Cuando se posa en los cables del tendido eléctrico prefiere donde éstos atraviesan una tierra de cultivo. Invariablemente el mismo posadero le sirve día tras día para la captura de presas. Permanece allí por muchos minutos, mirando atentamente hacia abajo y moviendo suavemente la cola arriba y abajo. Cuando se lanza al suelo no lo hace con rapidez y parece como si dudara antes de capturar un insecto.
El Alcaudón Común ocupa en Europa una posición francamente meridional que es tanto como decir mediterránea, habitando también las islas de este mar. Tiene variable densidad y es sólo local en Italia, Francia, Países Balcánicos, llegando por el Este hasta Polonia y Ucrania. Probablemente las provincias mediterráneas españolas y francesas reúnan la mayor población del Mediterráneo occidental.
En África el paso primaveral es muy acusado y marzo registra las primeras llegadas en Marruecos. No tanto el de otoño que probablemente transcurra en vuelo más directo y a mayor altura sobre el norte africano.
El cuartel de invernada del Alcaudón Común se halla al norte de la línea ecuatorial en todo el África Tropical occidental, desde Senegal hasta el sur de Nigeria y el Tchad. También hay observaciones en el Camerún, Sudán y Congo-Brazaville. En Senegal los primeros se observan a mediados de agosto y el paso primaveral hacia el Norte es muy acusado en ese país africano a partir de febrero. Los mismos datos son aplicables a otros países del Trópico en donde se ven abundantes, pero muy desperdigados, solitarios o en parejas

Bibliografía
www.pajaricos.es

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Hormiga de los alcornoques. Torito

Andrés Rodríguez González Abril 12th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Hormiga de los alcornoques. Torito. Crematogaster scutellaris

Como casi todos los insectos poseen seis patas y cuatro alas (los sexuados). Cuerpo dividido en cabeza, torax y abdomen. Son unas hormigas muy características y fáciles de identificar. Son muy agresivas.
Su cabeza es roja y el abdomen acabado en punta. Entre el torax y el abdomen  tienen un pedúnculo llamado propodeo, en estas hormigas ese propodeo aparece  dividido en dos peciolos algo característico de una subfamilia (las Myrmicinae) del numeroso grupo de las hormigas. En el propodeo también tienen dos espinas grandes.
La hormiga de los alcornoques tiene un comportamiento muy interesante, ya que construye sus nidos con una pasta hecha a base de madera masticada y tierra. Puede construir su nido en muros que tengan grietas o en la madera degradada de tocones y árboles caídos. También se instala en la corteza de árboles vivos que hayan sido atacados por hongos e insectos (xilófagos). También se instala en la corteza de pinos y alcornoques, ya que esta es ancha y con hendiduras. Estas hormigas realizan túneles y cámaras en la corteza del alcornoque por lo que representa un problema para la explotación del corcho. Además son muy abundantes en los alcornocales del sur de la Península Ibérica. También aparecen en higueras, encinas y parras.
La hormiga del alcornoque se alimenta de sustancias azucaradas que toman de pulgones, y de restos de artrópodos. La hibernación se produce entre noviembre y febrero. El resto del año es muy activa formando largas columnas para recolectar alimento. La puesta de huevos se realiza durante el verano. Pero no es hasta el verano siguiente que las larvas pasan al estado de pupa. Al final del verano aparecen las obreras y los sexuados. El vuelo nupcial ocurre entre septiembre y octubre.
Es una especie muy agresiva. Si se las molesta dando un golpe en la madera donde están instaladas, salen a defender su nido con el abdomen levantado. Su mordedura es dolorosa. Las obreras miden entre 3 y 5 milímetros. Es una hormiga de distribución mediterránea que podemos encontrar prácticamente en toda la Península Ibérica.
La foto es de Gonzalo Astete a quien agradezco que me haya permitido usarla.

Bibliografía
https://desinsectador.com

Fauna de la Serranía de Ronda: Tipula, mosquito de las huertas

Andrés Rodríguez González Abril 4th, 2017

Tipula, mosquito de las huertas.

Insecto de un tamaño que oscila entre 15 y 25 mm, posee seis patas son muy largas y frágiles. Se confunde frecuentemente con los mosquitos, hasta con el mosquito tigre se ha identificado, pero en absoluto pica a humanos.
Igual que los mosquitos es un insecto del grupo de los Dípteros pero de otra familia, por lo tanto es pariente de los mosquitos pero no pica, ni es perjudicial para los humanos directamente.  Lo que sí son peligrosas son las larvas  que pueden llegar a 30 mm de tamaño, con forma cilíndrica, sin patas y de color marrón grisáceo. Es muy dura. Afecta a cultivos hortícolas, gramíneas cultivadas, alfalfa y césped. Las larvas roen el cuello de plántulas, se alimentan de semillas germinadas, destruyen las raíces y las hojas tiernas próximas al suelo.
Los adultos aparecen en primavera, y la hembra realiza la puesta en el suelo preferentemente en zonas húmedas. Las larvas comienzan a alimentarse de restos de materia orgánica y más tarde del propio cultivo. Con un clima favorable suelen aparecer los adultos en otoño que darán lugar a una nueva generación. Esta segunda generación pasa el inverno en el suelo en forma de larva que continúa su alimentación hasta formar de nuevo “pupas” que es el estado previo al de adultos. Con la llegada de la primavera surgirán los nuevos adultos, completándose así el ciclo biológico.
Si se han producidos daños graves otros años, conviene realizar un tratamiento preventivo a finales de primavera, o inicio del verano, para actuar contra las primeras larvas. Si se observan daños o presencia del insecto repetir el tratamiento con un producto químico que también actua contra otros gusanos del suelo. De forma general, contra todas las plagas del suelo conviene dar un riego para obligar a los insectos a subir a la superficie para respirar y a continuación realizar el tratamiento. De esta forma aumenta su eficacia.
Dependiendo del cultivo, si son importantes los daños en la parte aérea, puede interesar aplicarlo en pulverización sobre la planta.
También se puede optar por pulverizar con un tratamiento natural más respetuosos con la fauna auxiliar del suelo como son los Bacillus thuringiensis.
Es muy positivo realizar labores sobre el terreno que expone las larvas y huevos al exterior, ya que reducen considerablemente su número.

Bibliografía
www.agrologica.es

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA Pardillo Común

Andrés Rodríguez González Abril 2nd, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Pardillo Común Carduelis cannabina

Pájaro de la familia de los Fringilidos del que por su persistente trino, el macho haya sido una de las aves de jaula favoritas en muchas regiones españolas que tradicionalmente se dedican a enjaular toda clase de fringílidos.
Se identifica por su pardo rojizo; franja alar blanca; cola escotada con bordes blancos; macho en verano con frente y pecho de color rojo carmín. La apariencia del Pardillo Común, es la de un pájaro con el plumaje pardo acastañado, si lo observamos de lejos. De cerca se aprecian bien en el macho el castaño vivo de la espalda, la cabeza grisácea, las rectrices exteriores de la cola blancas y, sobre todo, muy acentuado en la primavera y en el final del invierno, el color rojo sangre o escarlata de parte de la frente y del píleo y en el pecho. Las alas y la cola son marrones o pardo negruzcas. Las plumas primarias tienen bordes blancos que destacan mucho sobre el general fondo oscuro. Las hembras poseen un plumaje más apagado. Falta el color castaño vivo de la espalda y plumas cobertoras de las alas y el rojo de la cabeza y el pecho, siendo este último muy rayado de pardo.
En el campo, los machos buscan un cantadero en arbusto o seto, aunque a veces puede cantar en vuelo ondulante. La nota normal de vuelo es un gorjeo rápido, emitiendo también una nota más aguda.
Los pardillos cantan incluso en «coro», ya que son aves gregarias, criando a menudo en pequeñas colonias. En invierno se unen a otros fringílidos, formando bandos para comer vagabundeando por los campos.
En la época de cría prefieren lugares con abundancia de arbustos bajos que les procuran buenos sitios de nidificación; frecuentan campos de aliagas, brezos e incluso se encuentran en lugares semipelados, en las altas montañas, en zonas con pocos matorrales, también se les suele ver en jardines. Ocasionalmente el Cuco Común deja sus huevos en los nidos del pardillo, pero los pollos de aquél suelen morir a causa de la especializada dieta, principalmente semillas, con que alimentan los pardillos a sus crías.
La hembra construye un nido de hierba y musgo forrado con pelo y lana, normalmente cerca del suelo en un arbusto; pone, de abril a julio, de 4 a 6 huevos azules claro con manchas rojo púrpura aquí y allá; incubación, unos 11 días, principalmente por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan a los 12 días; dos crías, a veces tres.
Se alimenta de semillas de plantas herbáceas; algunos insectos, especialmente orugas.

Bibliografía
www.pajaricos.es

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