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FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA: GALLIPATO

Andrés Rodríguez González Noviembre 12th, 2023

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA.

GALLIPATO. Pleurodeles waltl

 

Es un animal vertebrado del grupo menos numeroso, los anfibios y dentro de ellos, a la familia de las Salamandras.

Los anfibios fueron los primeros vertebrados que colonizaron tierra firme. Presentan unas características extraordinarias que los hacen muy peculiares, entre otras ser el más grande de Europa.

Los anfibios se dividen en de dos grandes grupos, los Urodelos y los Auros. Los primeros mantienen la cola después de pasar por la fase de larva y los segundos no. Un ejemplo de Urodelos sería la salamandra, unos de los segundos, la rana.

El tamaño del Gallipato puede llegar a ser de 31 centímetros de longitud para los machos y unos 29 centímetros para las hembras, aunque los ejemplares criados en cautividad solo alcanzan entre 15 y 25 centímetros. La cola es muy larga, pudiendo llegar a ser algo más de la mitad de toda la mitad del cuerpo, está comprimida lateralmente para tener una mejor movilidad dentro del agua.

Tiene extremidades cortas con diferentes números de dedos entre ellas,  cuatro dedos en las manos anteriores y cinco en las posteriores.

La cabeza es ancha y muy aplanada, con un pequeño saco o pliegue vocal, unos ojos pequeños y orientados de forma súpera junto con una pupila redonda.

Tiene una piel lisa y muy resbaladiza durante la fase acuática, pero que cambia de aspecto en fase terrestre y adopta una piel áspera, verrugosa y granulada. Tiene también tubérculos distribuidos en hileras en los laterales del cuerpo.

Su coloración es muy variable con tonalidades negras, marrones oscuras, grisáceas o incluso amarillentas, lo habitual es que su color sea pardo oliváceo o gris con manchas irregulares de color negro, hileras laterales de unas siete a diez manchas anaranjadas o amarillas. El vientre siempre es más claro que el resto del cuerpo independientemente de la coloración de su cuerpo.

Es un endemismo iberomagrebí, por lo que se encuentra ampliamente distribuida por la Península Ibérica, especialmente en la parte del centro y del sur, con excepción del área nororiental y la zona cantábrica, así como también habita en las zonas norte y oeste de Marruecos.

Muestra dos fases a lo largo del año, una es de tipo terrestre y otra es de tipo acuática, con variaciones en la duración de cada una. No obstante, es común encontrarlos en zonas húmedas con aguas estancadas o poca corriente, suele reproducirse en áreas acuáticas grandes y de larga duración, como pozos, cisternas, aljibes, piscinas abandonadas y, menos frecuente, en fuentes.

Son animales nocturnos y muy discretos, durante el día suelen permanecer en zonas escondidas donde pasan desapercibidos, mientras que, con la llegada de la noche, muestran una mayor actividad, frecuentando las orillas y zonas de tierra, pero siempre cerca del agua.

Se alimentan de invertebrados acuáticos, pequeños vertebrados como larvas de anfibios y peces, además comen estas presas si están en descomposición.

Su respiración es a través de la piel, es decir cutánea y también por pulmones en fase adulta.

          La reproducción se da en el agua, en zonas grandes, profundas y con poca corriente, normalmente ocurre al final de las últimas heladas condiciendo con el inicio del periodo de lluvias, es decir, hacia principios de primavera. El macho desarrolla unas callosidades nupciales en los antebrazos. Para la fecundación se coloca debajo de la hembra y expulsa un espermatóforo que es cápsula que contiene espermatozoides, puede llegar a traspasar hasta 6 o 7 espermatóforos, que la hembra alcanza con su cloaca para fecundar a los huevos. La fecundación de la hembra es considerada interna, depositando días después entre 200 y 800 huevos sueltos o en pequeños grupos en el agua. Una o dos semanas después nacen unas diminutas larvas de menos de 1 cm, que se desarrollarán tras unos 3 a 4 meses, en ella las larvas llegan a alcanzan unos 10 centímetros. Al cabo de aproximadamente un año de vida llegan a la madurez sexual.

          Las larvas se distinguen de las de salamandra por tener los dedos muy largos y finos y carecer de una mancha amarilla en la base de las patas. Con respecto a las larvas de tritón pigmeo, las de gallipato alcanzan un tamaño mucho mayor al final de su desarrollo y carecen de lunares oscuros en la cola, que termina en punta afilada.

          Para defenderse ante los enemigos utiliza las costillas, al ser atacado, mordido o se lo intentan comer, el gallipato proyecta los extremos punzantes de sus costillas fuera de su cuerpo a través de unas zonas glandulares de su piel, que excretan sustancias venenosas, de manera que se convierten en pequeñas agujas que inyectan veneno. De esta manera, las toxinas se introducen en la boca del depredador provocando su huida.

          En la Serranía de Ronda no es frecuente, se puede encontrar en paisajes poco alterados en los Montes de Cortes, Montejaque y límite del Valle del Guadiaro con la provincia de Cádiz.

          El gallipato es un anfibio bastante acuático, permaneciendo en el agua durante la mayor parte del año si el medio lo permite. No obstante, si las masas de agua son temporales, de noviembre a mayo en Málaga normalmente, puede tener una fase terrestre consistente en permanecer enterrado o bajo piedras hasta que el humedal se recarga.

          Está incluido en el Listado Andaluz de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Aunque no se encuentra amenazado, se ha constatado un claro declive de la especie en la provincia. Ha desaparecido en los últimos tiempos de muchas zonas como consecuencia de la pérdida de hábitat, el desarrollo de la agricultura intensiva y el gran crecimiento urbanístico en zonas costeras.

 

Bibliografía

https://www.ecologiaverde.com/

https://www.malaga.es/