La Serranía Natural Muestra el Paisaje de la Serranía de Ronda en sus facetas más variadas

A chinese lion statue

Es un blog para mostrar los valores naturales de la Serranía de Ronda

MARIPOSAS DE LA SERRANÍA DE RONDA Mariposa Arlequín

Andrés Rodríguez González Enero 16th, 2019

MARIPOSAS DE LA SERRANÍA DE RONDA

Mariposa Arlequín. Mariposa de las Aristoloquias españolas. Zerynthia rumina

Llamada así por sus colores y formas de sus dibujos que posee en las alas que recuerdan a las vestiduras de un arlequín, también se la conoce como mariposas de las Aristoloquias españolas. Dentro de las mariposas cual pertenece a la familia Cola de golondrina o Papilionidae

Se trata de una mariposa de tamaño mediano que posee una envergadura de 4 a 5 cm. Las alas contienen, en su cara superior, un ajedrezado amarillo, negro y negro reconocible y único, por ello no se puede confundir con ninguna otra especie.

Normalmente vuelan cerca del suelo y por encima de los matorrales de forma errática.

Cuando tiene las alas abiertas se ven claramente unas manchas amarillas, negras y algunas rojas, estas últimas pueden ser bastante tenues y a veces parecen anaranjadas. Existen variedades de tonalidad dentro de la coloración, algunas de estas mariposas tienen un color entre amarillo y naranja. En el margen exterior de cada ala, hay cortes negros ondulados con terminaciones blancas. Con las alas cerradas la apariencia es similar a la descrita anteriormente, pero el color predominante es el blanco con manchas amarillas y pequeñas manchas negras. El borde exterior de las alas posteriores es ondulado, coloreado en blanco, negro y rojo y amarillo. En sus alas superiores tiene una ventana translúcida cerca del ápice. Mientras que en las alas posteriores se pueden observar una serie de ocelos de color rojo muy llamativo y característico de esta especie.

Las mariposas arlequín son de una gran belleza y constituyen una verdadera joya entre las mariposas de la Península.

Esta especie se puede encontrar durante todo el año. Dos generaciones por cada año permiten verla a menudo sobre todo a finales de invierno y primavera. Se puede ver en días soleados que este invierno tan raro estamos teniendo.

Sus orugas viven principalmente en el bosque, donde se alimentan de la Aristolochia baetica una curiosa planta de la que ya hablaremos otro día.

Los adultos amantes de la sombra se encuentran típicamente en áreas boscosas en las cercanías de sus plantas hospederas. A menudo se las ve posadas en la superficie superior de las hojas con alas semiabiertas, girando y saltando de una percha a la siguiente.

Los estadios inmaduros del Arlequín se alimentan de las hojas relativamente jóvenes de la planta huésped.

Una oruga de la mariposa arlequín recién nacida mide, 2mm de  longitud, y tienen un olor muy fuerte a la planta de la que se alimentan. Las pupas se presentan unidas con la parte frontal hacia arriba, en los tallos de plantas. Permaneciendo pegadas en el resto de las plantas secas desde el verano hasta la primavera siguiente. El huevo tarda entre 3 y 4 días en eclosionar.

El desarrollo de la oruga dura desde mayo a julio, pueden generalmente encontrarse, en grandes grupos, sobre diversas especies de Aristoloquia. Contienen vivos colores: amarillo, anaranjado con tubérculos rojos y negros, cada uno de ellos recubiertos de numerosas púas que crecen sobre la base que forma una pequeña verruga.

Bibliografía

https://mariposass.com

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Dormilones, agrios, vinagrillo

Andrés Rodríguez González Enero 13th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Dormilones, agrios, vinagrillo. Oxalis pes-caprae

Se llaman dormilones por que las flores permanecen cerradas hasta bien avanzado el día.

Planta perenne de la familia Oxalidáceas. A pesar de su aspecto no tiene nada que ver con los tréboles. Puede llegar a una altura de medio metro.

So origen es sudafricano, pero se ha naturalizado en el Oeste de Europa y en el Mediterráneo.

Se suele encontrar entre los cultivos y prados de zonas abiertas

Es muy llamativa por el colorido de sus flores. Florece desde principios de oinvierno hasta finales de primavera.

El nombre del género deriva del griego “óxys” que significa ácido, y se debe al característico sabor agrio de la planta. El nombre de la especie deriva del latín y significa “pie de cabra”, en referencia a la forma de sus hojas, aunque otros autores aseguran que se refiere a la forma de sus bulbos subterráneos.

Brotas a partir de raíces en forma de bulbo, las flores crecen en grupos sobre pedúnculos cortos, en inflorescencias sobre largos tallos. Tienen cinco pétalos amarillos que desde lejos parecen campanillas. Tienen la particularidad de cerrarse al anochecer. En la región mediterránea apenas producen semillas, su reproducción es a partir de la diseminación de bulbillos. Las hojas se comen en ensaladas y son apreciadas por sus propiedades medicinales antiescorbúticas, antipiréticas, o como tónicos estomacales. Su sabor ácido es causado por el contenido en ácido oxálico, el cual es tóxico en cantidades grandes y puede contribuir a la formación de cálculos renales. Las personas cocn cálculos renales o con tendencia a formarlos nunca deben tomar esta planta ni ninguna que tenga ácido oxálico en su composición.

Presenta un comportamiento invasor. Tiene bulbillos subterráneos de los que emerge la planta anualmente.

 

Bibliografía

https://botanico.gijon.es

http://www.zonaverde.net

 

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Lonicera arbórea. Madreselva arbórea

Andrés Rodríguez González Enero 9th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Lonicera arbórea. Madreselva arbórea. Caprifolium arboreum

Pertenece a la familia Caprifoliaceae.

Es un arbusto que puede alcanzar entre 3 y 5 metros de altura. En su elevado porte se basó su descubridor científico, el gran Boissier, cuando la describió.

Tiene hojas opuestas, caedizas, enteras pecioladas, de forma ovaladas o helíptica. Flores en las zonas axilares en los extremos de las ramas.

Es un endemismo Ibérico magrebí que aparece al sur de la Península Ibérica y Noroeste de África. En la Serranía de Ronda yo sólo conozco una pequeña población en las cercanías del Cortijo de Quejigales en la Sierra de las Nieves, pero me han informado de la existencia de otras poblaciones también en el Parque Natural  Sierra de Las Nieves.

Siempre aparece entre los 1.250 y los 2.000 metros de altitud. Relacionada con vegetación de matorral. La población que yo conozco se encuentra entre matorrales cerca del borde del pinsapar. En nuestra zona se encuentra en semisombra.

Bastante indiferente al tipo de suelo, prefiere substratos calizos y siempre que sean suelos bien desarrollados y frescos, incluso húmedos.

La foto es de Gonzalo Astete a quien agradezco que me haya permitido usarla.

Bibliografía

https://floressilvestresdelmediterraneo.blogspot.com

https://www.ecured.cu

NATURALISTAS EN LA SERRANÍA DE RONDA: Luis Ceballos y Fernández de Córdoba

Andrés Rodríguez González Enero 4th, 2019

NATURALISTAS EN LA SERRANÍA DE RONDA

Luis Ceballos y Fernández de Córdoba

“El gran Ingeniero de Montes español y la Serranía de Ronda”

Mi amigo Ernesto Fernández Sanmartín es persona ocurrente y de rico anecdotario además de experto senderista y botánico paisajista. En las excursiones que cada año hacemos por el pinsapar de la Sierra de Las Nieves, suele contar entre otras muchas, la siguiente anécdota:

Cuando modificaron el nombre del Mirador del Caucón para dedicar ese lugar al insigne personaje del presente capítulo, quisieron que asistiera al acto D. Luis Ceballos. Ya bastante mayor  y de salud delicada  por su edad, declino la invitación con una contestación bastante escéptica, dijo:

- ¿Bosques de Pinsapos? Pero ¿Todavía existen?

Luis Ceballos y Fernández de Córdoba, fue Ingeniero de Montes y está considerado unos de los primeros y principales Naturalistas de nuestro país.

Nació en San Lorenzo de El Escorial el 31 de julio de 1896, muere el 31 de julio de 1896. Hijo de Luis Ceballos Medrano, ingeniero de Montes y profesor de Topografía y Geodesia de la Escuela Especial San Lorenzo de Ingenieros de Montes.

Su hermano mayor, Gonzalo, llegaría a ser un prestigioso entomólogo.

En 1914 ingresó en Escuela de Montes y en 1920 termina la carrera de Ingeniero de Montes en Madrid. Entre 1924 y 1928 trabaja en la Unión Resinera Española, Luego, entra en el IFIE (Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias) y comienza su verdadera especialidad, la de botánico y dendrólogo. Entre 1928-1932 trabaja con Manuel Martín Bolaños, en la zona de Cádiz y Málaga y en Marruecos,  y fue una continuación de los estudios sobre el Abies pinsapo Boiss. Los resultados de esos trabajos fueron la publicación en 1928 en “Conferencias y Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural” y de modo más extenso en el Boletín del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias.

Su contacto con la naturaleza norteafricana fue breve. Dejando aparte el período de nueve meses en que fue movilizado para prestar servicio militar en Yebala (1921-1922), se limitó a la visita que hizo en la primavera de 1928 a las masas boscosas del monte Magó, en las proximidades del Xauen. Con Manuel Martín Bolaños publica un trabajo sobre el abeto de Marruecos  y otras investigaciones relacionadas con la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema. En 1932, en colaboración con Carlos Vicioso, sale a la luz un trabajo de 285 páginas prólogo de Joaquín María Casteillarnau, titulado “Notas sobre la flora malagueña”. Fruto de sus investigaciones en las provincias de Málaga y Cádiz son dos de sus obras maestras, el “Estudio sobre la vegetación forestal de la provincia de Cádiz. Mapa forestal de esta provincia”,  publicado en 1930, con Manuel Martín Bolaños  y el “Estudio sobre la vegetación y la flora forestal de la provincia de Málaga y Mapa forestal de esta provincia”, en1933, con Carlos Vicioso.

En años sucesivos, recorre España haciendo estudios  publicándo sobre bosques y matorrales.

En 1939, junto con Ximenez de Embún realiza el Plan General de Repoblación Forestal de España, que fue la base para la gran labor repobladora de la posguerra. Comienza 1940 siendo nombrado profesor de Botánica y Geografía Botánica en la Escuela Especial de Ingenieros de Montes. En 1941 diseña Los jardines de la Ciudad Universitaria Madrileña y el arboreto de la Escuela de Ingenieros de Montes. Estuvo en la sierra de Gúdar (Teruel), y en 1941 aparece el fruto de este trabajo sobre el Pinus uncinata Ram. Entre 1940 y 1945 fue consejero del Patrimonio Forestal del Estado.

La lección inaugural en la Escuela Especial de Ingenieros de Montes del curso 1945-46 fue a su cargo, disertando respecto a tres coníferas mediterráneas muy especiales para él: Cedro, ciprés y pinsapo.

El 12 de diciembre de 1945, con 49 años, Luis Ceballos leyó su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales: Los matorrales españoles y su significación. Hasta 1951, redactó junto a Francisco Ortuño varios trabajos sobre la flora canaria y es coautor en 1955 del libro Elementos de Historia Natural, publicado por la Escuela. En septiembre de 1956 es nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad Técnica de Lisboa. En 1958 realiza una actividad por la que los que nos interesa el mundo de los árboles le estaremos eternamente agradecidos, contribuye a que el Museo del Prado de Madrid, por necesidades de espacio, no se anexione el colindante Jardín Botánico, al que muchas personas consideran un recinto indigno y obsoleto y que él eleva a categoría de Cátedra. En 1959 le es concedida la Gran Cruz del Mérito Agrícola, y en 1964, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Entre 1961 y 1966 (año de su jubilación) fue consejero del Consejo Superior de Montes. Antes de jubilarse quiso hacer un Mapa Forestal de cada provincia pero debido a sus posibilidades físicas, emprendió lo que fue su obra magna: el Mapa Forestal de España.

En 1965 ingresa en la Real Academia Española de la Lengua y diserta sobre La flora del Quijote.

Antes de jubilarse quiso hacer un Mapa Forestal de cada provincia, pero, comprendiendo que esta obra sobrepasaría sus posibilidades físicas, emprendió lo que fue su obra magna: el Mapa Forestal de España.

El 15 de noviembre sufrió la paralización del brazo derecho, y pese a ello escribió el discurso que pensaba pronunciar el 25 de enero en su recepción como miembro de honor del Instituto de Ingenieros Civiles, pero el 7 de enero, una hemiplejia le dejó sin habla.

Otras obras interesantes de D. Luis Ceballos fueron:

• Notas sobre el aspecto botánico-forestal de las serranías de Ronda y Grazalema, 1928. (Coautor con Manuel Martín Bolaños.

• El pinsapo y el abeto de Marruecos, 1928. (Coautor con Manuel  Marín Bolaños).

• El abeto de Marruecos. Una excursión al monte Magó, 1928. (Coautor con Manuel Martín Bolaños).

• Notas botánicas sobre algunos aspectos de la flora forestal de Cadiz, 1929. (Coautor con Manuel Martín Bolaños).

• Notas sobre flora gaditana. Descripción de una notable asociación de plantas ripícolas, 1929.

• Notas sobre flora gaditana. Contribución al estudio de la composición botánica de los pastizales de monte, 1930. (Coautor con Manuel Martín Bolaños).

• Estudio sobre la vegetación forestal de la provincia de Cádiz. Mapa forestal de esta provincia, 1930. (Coautor con Manuel Martín Bolaños).

• Estudio sobre la vegetación y la flora forestal de la provincia de Málaga y Mapa forestal de esta provincia, 1933. (Coautor con Carlos Vicioso).

• Notas sobre los sabinares de Juniperus thurifera L., con especial referencia a los montes de Soria, 1934.

• Regresión del encinar (Quercetum ilicis) en los terrenos graníticos próximos a Ávi-la, 1935.

• Regresión y óptimo de la vegetación en los montes españoles. Significación de los pinares, 1938.

• Síntesis de los aspectos de la vegetación en los montes españoles, 1944.

• La Fitosociología como auxiliar de la téc-nica forestal, 1948.

• La laurisilva canaria.

• Notas sobre flora canadiense, 1947. (Coautor con Francisco Ortuño).

Es mucho lo que debe la botánica, y especialmente la Flora Forestal a D. Luis Ceballos. Fue él en impulsor del conocimiento, defensa y regeneración de los bosques en España. Hasta su llegada los trabajos sobre bosques españoles se pueden resumir con no muchas palabras. La Ingeniería de Montes nace en 1859 y, en sus inicios en nuestro país, estuvo muy asociada a la Comisión de Estadística que tenía como objetivo promulgar una Ley de Medición del Territorio. Desde el año anterior, la Comisión de Estadística estaba reorganizándose, incorporando nuevos miembros, proceso que culminó en 1861 pasando a denominarse junta General de Estadística. El nuevo impulso ocasionó un replanteo de los trabajos bajo una visión mucho más amplia que comprendía, entre otros, mapa geográfico, geológico, forestal e itinerarios. Se inician los trabajos denominados Avance del Mapa Forestal por parte de Francisco García Martino, que aportó los conocimientos sobre cartografía forestal que había adquirido en la Escuela de Tharandt y le sirvieron para realizar los primeros planos dasográficos. Además, él ya había hecho el levantamiento de planos de la misma naturaleza en Río Tinto, entre 1855-56.

Se realizan trabajos por las brigadas de reconocimiento desde 1853, que son unidos a la información recogida durante la campaña para la elaboración de la Clasificación General de los Montes Públicos de 1859, además de noticias suministradas desde los distintos distritos forestales. En 1860, cuando se iniciaron los trabajos, se preveía que durasen cinco años. Una de las pocas publicaciones de la junta de Estadística fue el plano de rodales de la Garganta, de los propios de El Espinar. En el lustro de 1860 a 1865, año en el que fue suspendida la actividad de la Junta de Estadística, se había realizado el trabajo de 28 provincias. Los planos de Martino son el comienzo de la era moderna de la cartografía forestal española.El 10 de junio de 1868, se creó la Comisión del Mapa Forestal de España. En julio de  1869 se creó la Dirección General de Estadística, de la cual se mantenía segregada la cartografía forestal. Tras diecinueve años de trabajos intensos, y sin apenas alguna publicación forestal emanada de los mismos, en marzo de 1887 se disuelve la Comisión del Mapa. El 5 de noviembre de 1866 se creó la Comisión de la Flora Forestal Española en la que participa un conocido ingeniero que realizó trabajos en la Serranía de Ronda, Máximo Laguna. La disolución de la Comisión del Mapa supuso el final de la cartografía forestal bajo un contexto científico, y hubo que esperar medio siglo para que se reiniciara la labor cartográfica forestal de nuevo. No obstante, el vacío dejado no fue total debido a los continuos mapas, bocetos y croquis asociados a los proyectos técnicos de los Ingenieros de Montes

La creación del Instituto Forestal recondujo las líneas de investigación y, entre ellas, volvió a ver la luz la cartografía forestal. La Sección de la Flora y Mapa Forestal del Instituto se planteó un ambicioso programa científico relativo a la recuperación de la cartografía forestal.

A finales de 1927 se comenzó a diseñar el plan de trabajos de la Sección de Flora Forestal y Mapa del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias. Se comenzó por la provincia de Cádiz por que se habían elaborado diversos trabajos previos como el Catálogo de Montes,  descripciones y estudios geográficos como los de Gavala y algunas publicaciones sobre vegetación ya disponibles, pero sobre todo, los argumentos que primaron fueron las condiciones naturales de la provincia, en el prólogo de la edición original se refleja textualmente “una región sin duda, de las de más variada flora de España, que poseé en su zona montañosa la masa de alcornocal más extensa de Andalucía y el más valioso bosque de pinsapo, sin contar sus variadísimas asociaciones vegetales, del mayor interés botánico y selvícola”.

La finalidad del trabajo emprendido era eminentemente práctica “…marcando orientaciones para el mejor aprovechamiento futuro del terreno forestal”.

Los intensos trabajos de Luis Ceballos y Manuel Martín Bolaños duraron tres años, entre 1928 y 1930, les hicieron recorrer con intensidad toda la provincia, recopilando gran número de datos y observaciones que les permitieron realizar varias publicaciones y el Estudio sobre la Vegetación Forestal de la Provincia de Cádiz, que se editó como complemento al mapa forestal. Lo que nacio como un complemento al mapa fue ampliado con las muchas observaciones y datos recopilado hasta convertirse en un exhaustivo y completo trabajo. Una referencia en todos los trabajos posteriores sobre vegetación no sólo de la provincia de Cádiz, también de Andalucía.

En todo el volumen se dejan notar las continuas referencias a la presión humana sobre el medio forestal. Es necesario tener en cuenta  que el aquellos años más de la mitad de la población se dedicaba al sector agrícola  y ganadero, por ello, acciones como la tala de bosques para obtención de leña, el carboneo, el pastoreo abusivo, los incendios forestales, la caza mayor y otras causaban una enorme presión en los montes, presión que no decreció hasta que en los años sesenta cuando la emigración masiva y el uso de combustibles fósiles, liberaron de esa presión a la foresta de los campos andaluces.

A pesar de que tanto el “Estudio de la vegetación forestal…” de Cádiz primero y Málaga después se pueden considerar libros de juventud de Ceballos y sus coautores, sorprenden por la madurez y el sentido común de sus planteamientos, por sus conocimientos técnicos, sus elaborados textos, su defensa del Medio Ambiente y, sobre todo, destacan por la meticulosidad y el trabajo bien hecho. En definitiva, se pueden definir como dos obras científicas de calidad excepcional.

Poco antes de la Guerra Civil aparece el personaje clave de Luis Ceballos en el mundo de la ingeniería forestal. Irrumpe con dos obras maestras en las que está presente la comarca de la Serranía de Ronda. Bajo su dirección colaboran Manuel Martín Bolaños y el ayudante Carlos Vicioso. Luis Ceballos publicó el Mapa Forestal de la provincia de Cádiz (1931), y el Mapa Forestal de la provincia de Málaga (1933), a los que se sumaron el de Canarias (1951) y el de Lérida (1954). Carlos Vicioso publica dos trabajos con Luis Ceballos que incluyen la Serranía de Ronda, son “Materiales para el estudio de la flora malagueña”, en 1932, y el “Estudio sobre la vegetación y la flora forestal de la provincia de Málaga”, 1933.

Manuel Martín Bolaños, al organizarse en 1927 el Instituto Forestal, y en él la Sección de Flora y Mapa Forestal, pasa a integrarse en la misma, colaborando con Luis Ceballos en la confección del Mapa Forestal de la Provincia de Cádiz y en la redacción de la Memoria correspondiente. Estos trabajos dieron lugar a un estudio detallado de la Serranía de Ronda y sus pinsapares, que, para ampliar el conocimiento de su significación, la realización por parte de ambos jóvenes investigadores de excursiones a las montañas de Gomara, Montes Magó, en Chefchauen, Marruecos. Con motivo de los referidos estudios se establecieron una temporada Luis Ceballos y los dos colaboradores en Ronda. Manuel Martín Bolaños  fue un personaje de conocimientos e inquietudes muy amplias, además de un magnífico investigador en temas de vegetación y un gran viajero. Como muestra de la universalidad de sus inquietudes es el hecho de que en el primer lustro de los años treinta ideara y desarrollara un sistema para evitar el descarrilamiento de los ferrocarriles, que debió ser sumamente parecido al luego empleado en el Talgo. Este invento fue plasmado en una maqueta a escala y ensayado hacia 1935 o 1936, no pudiendo precisar si en las Minas de Riotinto o en el Estadio del Onuba, club de fútbol de Huelva, que así se llamaba entonces.

D. Luis Ceballos siempre tuvo presente la importancia capital de los bosques en España y su regeneración, cosa que, a veces le llevó a desencuentros con otros ingenieros  y con la administración del dictador. Sirva como ejemplo una frase que D. Luis solía utilizar a veces, “El bosque es una población vegetal y no un ejército de árboles”.

Por fin, en 1966, poco antes de morir, Luis Ceballos publica su obra cumbre, el Mapa Forestal de España, de contenido exclusivamente cartográfico.

El 3 de noviembre de 2016 se conmemoraron el centenario de su nacimiento y los 20 años de la creación del Arboleto Luis Ceballos en El Escorial.

Bibliografía

CEBALLOS, LUIS y MARTÍN BOLAÑOS, MANUEL, Estudio sobre la vegetación forestal de la provincia de Cádiz. Madrid, 1930. Edición facsímil realizada por la Consejería de Medio Ambiente, Sevilla año 2000

CEBALLOS, LUIS y VICIOSO, CARLOS,  Estudio sobre la vegetación y la flora forestal de la provincia de Málaga, Madrid, edita Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias, 1933.

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Quiebra arados. Detiene bueyes. Ononis reuteri

Andrés Rodríguez González Enero 3rd, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Quiebra arados. Detiene bueyes. Ononis reuteri

El género Ononis está formado por un grupo de hierbas y arbustos perennes de la familia de las Leguminosas. Es una planta nativa de Europa.

Llaman a miembros de este género “quiebra arados o detiene bueyes” porque son malas hierbas tan resistentes que pueden parar las gradas de los arados en los campos cultivados.

Son hierbas o arbustos anuales o perennes, generalmente pubescentes. Hojas de unos a tres foliolos que generalmente son dentados. Flores axilares, largamente pedunculadas o formando racimos terminales o picos. Brácteas y bractéolas diminutos. Frutas lineales a oblongos, inflados o torulosos, semillas pocos a numerosos.

El género fue descrito por Carlos Linneo.

El nombre del género Ononis deriva del nombre griego clásico utilizado por Plinio el Viejo para Ononis repens, una de las varias plantas del Viejo Mundo que tiene tallos leñosos, flores axilares de color rosa o púrpura y hojas trifoliadas con foliolos dentados. Deriva del griego Onos, que significa asno, por ser algunas especies de este género muy apreciadas por estos animales.

Algunos autores no lo consideran una especie aparte, para ellos forma parte de una subespecie de Ononis aragonensis, pero el Ononis reuteri fue descrito por el gran botánico Boissier, y, aunque sólo sea por eso, en esta página si se considera una especie difernte.

El O. reuteri es una mata que casi nunca llega a alcanzar el metro y medio de altura, tiene ramas muy tortuosas de corteza cenicienta. Hojas compuestas trifoliadas. Flor  amarilla, amariposada. Suele vivir en zonas rocosas y de matorrales, el laderas pedregosas y soleadas de montañas calizas, entre los 900 y 2.000 metros de altitud. En la Península Ibérica aparece mdesde los Pirineos hasta la Serranía de Ronda. La foto es de un ejemplar localizado en la Sierra de Las Nieves, cerca del cortijo de La Viborilla.

Según Quer esta planta posee características medicinales como remedio para afecciones hepáticas y cólicos nefríticos.

Bibliografía

Guía Incafo de los Árboles y Arbustos de la Península Ibérica. Ginés López González. Jardín Botánioco de Madrid. CSIC. 1982

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: MAJUELO ESPINO ALBAR

Andrés Rodríguez González Diciembre 21st, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

MAJUELO, ESPINO ALBAR, Espino majoleto. Crataegus monogyna

El majuelo es un arbusto muy ramoso, si se deja crecer alcanza el porte de un pequeño árbol de hasta 10 m de altura.

Las hojas son caducas, simples, alternas aunque en los extremos a veces aparecen muy juntas y tienen de 3 a 7 lóbulos profundos y desiguales. La floración es blanca, muy vistosa y abundante. Su flor huele a almendra. El fruto maduro es como una manzanita rojiza, carnosa y algo harinosa, de 0,5-1 cm de diámetro y con un solo hueso, lo que lo diferencia del espino navarro y del espino negro.

Es posiblemente el arbusto o arbolillo acompañante más común en todo tipo de bosques ibéricos, mientras haya humedad suficiente, pero también crece en sotos, vaguadas y linderos formando a menudo un enmarañado dosel con zarzas, rosales silvestres y otras plantas espinosas. Es indiferente al tipo de suelo y habita desde el nivel del mar hasta los 2200 m de altitud.

Crece de forma natural por toda Eurasia y el norte de África, si bien se cultiva mucho como ornamental por su espectacular floración. Ha sido introducido en Madeira, Norteamérica, Argentina, Australia y Nueva Zelanda. Es abundante en toda la Península, pues habita en todas las regiones, y en los territorios más secos se refugia sobre todo en las montañas y vaguadas.

El fruto es comestible, rico en vitamina C y favorece la regulación de la tensión sanguínea y nerviosa. Es muy importante como alimento de muchos animales y aves en una época del año como el invierno en que escasea el alimento.

Las flores tienen propiedades sedantes y antiespasmódicas; actúan en los trastornos del ritmo cardíaco y combaten la arteriosclerosis; son vasodilatadoras e hipotensoras. Además, son muy aromáticas y melíferas.

El majuelo también se usa como patrón de injerto para diversos frutales de la misma familia. Además, es una planta muy usada en jardinería por su vistosa floración y ramificación densa; muy adecuada para formar setos y lindes por sus espinas, aguantar bien la poda y ser adaptable a todo tipo de terrenos.

La palabra majuelo también es sinónimo de viña joven, deriva del latín malleus, que significa martillo o mazo, y su diminutivo malleolus, es decir, martillito. En su origen el majuelo era cada uno de los sarmientos de vid cortados en forma de pequeño martillo o muleta para ser plantados. De ahí pasó a denominar a la parcela de vid plantada con dichos sarmientos.

La Flora Iberica reconoce su gran variabilidad, por la que muchos autores distinguen subespecies y variedades. También incluye dos especies más para este género. El acerolo (Crataegus azarolus L.), del Mediterráneo oriental y Oriente Próximo, es un arbolito cultivado por sus frutos algo mayores que ocasionalmente se asilvestra; y el espino majoleto (Crataegus granatensis Boiss.), propio del sureste peninsular, que suele ser un arbusto.

Crataegus es la latinización del griego krátaigos, que alude a la dureza de su madera y da nombre a un majuelo oriental; monogyna nos indica que sólo contiene un carpelo (parte femenina de la flor) y por tanto da una sola semilla.

Bibliografia

http://www.arbolapp.es

Naturalistas en la Serranía de Ronda: Domingo de Orueta y Aguirre

Andrés Rodríguez González Diciembre 13th, 2018

Domingo de Orueta y Aguirre

El libro Naturalistas en la Serranía de Ronda se editará en la primavera  de 2019, uno de los personajes que no podía faltar es el que sigue.

Domingo de Orueta y Duarte, siempre consideró sus maestros por excelencia a José MacPherson, del que ya hemos hablado en el capítulo anterior, a su profesor de la escuela de Minas, Lucas Mallada Pueyo (que no será objeto de estudio al no estar vinculado a la comarca) y a su padre Domingo de Orueta y Aguirre, objeto del presente capítulo.

La Serranía de Ronda siempre ha atraido a visitantes ilustres, a viajeros románticos,  turistas, aventureros adinerados o no, pintores paisajistas, investigadores y otros muchos ilustrados. En este último caso, las dificultades que la estructura geológica de la comarca tiene, ha sido un atractivo importante para muchos de ellos. Por sólo citar algunos relacionados con el mundo científico, podemos comentar que en 1.775 el irlandés Bowles viene a España para mejorar las explotaciones de Almadén e inspeccionar la minería del país. Ya retirado, visitó gran parte de la península y en su largo recorrido llegó a Ronda, donde estudió la geología y las explotaciones mineras de la zona. Sus observaciones fueron publicadas en un libro titulado “Historia Natural de España”. En el siglo XIX el francés De Vernuil recorrió la Serranía y recopiló una excelente colección de fósiles, además publicó varios artículos sobre paleontología y sobre la constitución geológica de España y de la Serranía, en particular sobre la comunicación entre el Atlántico y el Mediterráneo.

Domingo de Orueta y Aguirre había nacido en Málaga el día 15 de octubre de 1833. Hijo de Domingo de Orueta y Aguirre (es curioso su mismo nombre), era el menor de tres hermanos. Su padre tenía una situación económica desahogada. Después de emigrar de su casa de origen de Oñati, estableció una casa de comercio en Cádiz en 1813, poco después ante la difícil situación económica de la ciudad decidió probar fortuna en América donde se estableció en 1815, regresando de nuevo a Cádiz en 1821. Ya casado con su prima hermana María del Pilar y con un hijo, a finales de ese mismo año decide trasladar la casa de comercio a Málaga, una ciudad dinámica y en crecimiento. Hombre muy hábil en los negocios establece relaciones con las grandes familias influyentes en la pujanza industrial y comercial de la ciudad. Familias como los Livermore,  Heredia, Larios, Loring fueron algunas de las que destacaron en aquella floreciente Málaga. Con ellas se relacionaban los Orueta y con alguna de ellas emparentaron por matrimonio. Su casa en Málaga estaba establecida en Cortina del Muelle 65, junto a la de los Heredia.

 La casa de comercio de Orueta progreso y los Orueta desarrollaron nuevos negocios que les permitieron una gran prosperidad. El joven Domingo de Orueta  fue enviado a Inglaterra a cursar estudios secundarios en el Clever Green, donde habían estudiado sus hermanos Ricardo y Pedro  Antonio con excelentes resultados. Su formación en el  colegio inglés fue entre los años 1846 y 1850. En 1858 emprende un viaje por Europa acompañado por su amigo Joaquín García de Toledo en un viaje pagado por su abuela María del Pilar. De Francia pasaron a Italia, recorriendo Roma, Nápoles y alrededores, Florencia, Bolonia, Venecia y Milán. En Suiza estuvieron más de un mes recorriéndola entera a pie con mochila. Suiza marcó profundamente  Domingo y le generó una gran afición por la Geología en particular y las Ciencias Naturales en general. Pasaron a Alemania, después Bruselas,  Amberes y Paris desde donde viajaron a Londres. De  regreso a París viajaron a Bayona desde donde viajaron a Madrid en diligencia. En Madrid permanecieron varios días hasta regresar a Sevilla y Cádiz donde os dos amigos se separaron. Domingo regreso a Málaga y Joaquín a Lisboa. Como consecuencia de dicho  viaje Domigo escribió un libro titulado “Descripción de un viaje a Suiza e Italia”.

 En ese viaje se desarrollo su afición científica, con cierto disgusto de su padre que observaba como su hijo no mostraba el menor interés por los negocios familiares. Se dedica a adquirir y leer  libros de Ciencias especialmente. Llegó a tener una biblioteca de 2.200 volúmenes que a su muerte fueron cedidos a la Institución Libre de Enseñanza. Pero  no sólo le interesaba la Geología, también dominaba el mundo clásico de Roma y Grecia, la literatura clásica y el Arte. Y todo ello adquirido de una forma autodidacta.

Domingo se casó en 1861 con Francisca Duarte, hija de un acaudalado hombre de negocios malagueño de ascendencia portuguesa. El día 24 de enero del año siguiente nació su hijo primogénito al que llamaron según la tradición familiar Domingo, Chomin para la familia. En esos tiempos vivían en una casa de la calle Muelle Nuevo. Los negocios familiares marchaban bien y su situación económica era más que desahogada. Domingo de Orueta y Aguirre se integró en la Sociedad Económica de Amigos del País en 1.862. Dos años después nace su segundo hijo que recibió el nombre de Luis. En 1.868 se trasladan a una casa en la calle Cortina del  Muelle donde nace su tercer hijo que recibe el nombre de Ricardo en recuerdo de su  hermano fallecido unos años atrás de un terrible cáncer en la boca. Posteriormente nacen sus hijos Jorge, María y Leonor.

Durante esos años Domingo continuó, de manera autodidacta, su formación científica, a base de lecturas sin descanso de libros, especialmente de Geología y de Paleontología.  Hacía frecuentes excursiones por la provincia y anotaba cuidadosamente sus experiencias en cuadernos de campo. Uno de sus acompañantes habituales era José Mac Pherson, nuestro personaje del capítulo anterior, también geólogo autodidacta con el que hizo numerosos excursiones por las Cordilleras Béticas. Domingo también era aficionado a la Entomología y se ayudaba en sus estudios de insectos de un microscopio adquirido en Londres. Llegó a adquirir un gran dominio en la microscopia, dominio que fue heredado y ampliado por su hijo Chomin que llegó a tener renombre internacional en ese campo. Lo veremos en el capítulo dedicado al personaje. En  1870 descubrió un yacimiento de mineral de Bismuto en la cuenca del río Padrón, en Estepona .  Más adelante su hijo descubrió en ese yacimiento el mineral que lleva el nombre de Oruetita. Fruto de sus investigaciones son las publicaciones sobre la Geología de la Provincia de Málaga que se citan a continuación.

“Algunas consideraciones sobre la geología de las proximidades de Málaga”.

En noviembre de 1873 pronuncia una conferencia en la Sociedad Malagueña de Ciencias que se publicó al año siguiente sobre “Los Barros de Los Tejares”. El estudio también fue publicado en la Sociedad Española de Historia Natural en Madrid en 1877 por su importancia.

El 14 de septiembre de 1874, Orueta y Aguirre pronunció una conferencia en la Sociedad Malagueña de Ciencias titulada “Bosquejo geológico de la parte Suroeste de la provincia de Málaga”.

La última de sus publicaciones se titula “Bosquejo geológico de la región septentrional de la provincia de Málaga”.

En reconocimiento a sus estudios, el Gobierno concedió a Domigo de Orueta y Aguirre la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica en 1876. La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid le nombró Socio Corresponsal en 1877. Persona modesta, nunca hizo ostentación de los reconocimientos recibidos.

En el año 1872 tuvo lugar en Málaga la fundación de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, más conocida como “Sociedad Malagueña de Ciencias”.  En pleno sexenio revolucionario que tuvo su culminación con la liquidación del reinado de Isabel II, se abre un periodo de liberación ideológica respecto a los valores tradicionales, no solo en España, también en toda Europa a través de la expansión de la industrialización. Sus bases fundamentales están marcadas por los valores de las ciencias empíricas y experimentales y la consideración de la ciencia como único instrumento que puede garantizar el progreso humano.

Una de las figuras más destacadas del periodo fundacional de la Academia fue el malagueño Pablo Prolongo García (1806-1885), importante botánico que colabora con Boissier el descubridor científico del pinsapo.  

La Sociedad Malagueña de Ciencias nace en un periodo de decadencia económica, con sus actividades intentó dar un respuesta científica a los problemas de la sociedad malagueña aplicando postulados “positivistas” de los que Domingo de Orueta Aguirre era firme defensor. (El positivismo es un pensamiento filosófico que afirma que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las hipótesis a través del método científico).

No sólo mostraba preocupación por la Ciencia, también por cuestiones sociales, económicas e industriales. Buena fe de ello dan las actuaciones que llevo a cabo en los siguientes temas: Vacunación contra la viruela en la epidemia de 1874, medidas contra la comercialización de la carne parasitada por triquina, enfermedad de los cítricos de 1884, epidemia de cólera de 1884, informe sobre los terremotos de 1884 y 1855, epidemia de Phyllosera entre 1878 1885. En este último punto el estudio llevado a cabo por la “Sociedad”  hizo hincapié en el impacto que esta epidemia hizo en el sector vitivinícola de Málaga que era de los más activos económicamente de la comarca, Domingo de Orueta a través de observaciones microscópicas identificó que el origen de la enfermedad era el insecto denominado Phyllosera vastratix, y realizaron propuesta para actuar contra el parásito. Por intereses económicos las medidas propuestas por la “Sociedad” no fueron tomadas en consideración y la epidemia siguió su cauce destructivo hasta acabar con casi todos los viñedos malagueños en 1885, una realidad que vino a dar la puntilla a la terrible crisis económica que afecto a Málaga y que se inicio en los años sesenta del siglo diecinueve.

En 1882, Domingo de Orueta, que ejercía la profesión de corredor de comercio sufre un fuerte revés anímico con la muerte de su esposa, Paca, afectada por tisis pulmonar.

Nuestro personaje siguió su labor investigadora centrada en esos momentos con estudios sobre los Terremotos de 1884 1885. Estuvo relacionado con el movimiento Krausiano a través del rondeño Giner de Los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza. En 1887 junto a otros malagueños, funda la “Asociación Malagueña para Estudios de la Mujer” que fomentaba la instrucción en la provincia de Málaga sin limitaciones de sexo, edad ni lugar de residencia. Es un ejemplo de sus muchas preocupaciones sociales y su afán de difundir el conocimiento.

Domingo de Orueta y Aguirre murió de forma repentina el día 19 de febrero de 1891. Su muerte causó un gran impacto en la “Sociedad Malagueña de Ciencias” creada por él y en la ciudad de Málaga donde era muy conocido y apreciado.

 

Bibliografía

aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/

Manuel de Orueta González. De Aingerukua a Cortina del Muelle. 282 páginas. 1998 Ediciones Moretón.

www.laserranianatural.com

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA ALADIERNO

Andrés Rodríguez González Diciembre 11th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

ALADIERNO Rhamnus  alaternus

 

El aladierno es un arbusto que puede crecer hasta llegar a ser un arbolito ampliamente distribuido en gran parte de la Península Ibérica y las Baleares; falta o es rara en el cuadrante noroccidental y en la parte alta de los Pirineos, Cordillera Cantábrica y sistemas Ibérico y Central.

En la Serranía es frecuente tanto en matorrales a baja altitud como en zonas de montaña como la Sierra de Las Nieves. El ejemplar fotografiado es el de un árbol de Aladierno situado cerca del cortijo del Hoyoncillo, en la parte posterior de la Sierra Hidalga en el antiguo camino que se dirige al cortijo de Quejigales por Cueva Bermeja.

Es muy ramoso y bastante variable en su aspecto, pues se le puede ver desde rastrero o apenas levantando del suelo, hasta alcanzar el porte de un árbol que puede llegar hasta los 9 metros de altura.

Su crecimiento es rápido y forma un tronco liso y gris en los ejemplares jóvenes, pero en los adultos se agrieta y recuerda al de la encina.

Las hojas son coriáceas, duras, persistentes, simples y alternas. Las hojas sin el rabillo miden 8-60 mm de ancho, alcanzando en ocasiones 80 mm, y 8-50 mm de largo, tienen forma lanceolada, oval, a veces casi orbicular, con 1-5 pares de nervios secundarios bien visibles y a veces con pelillos sólo en la base, mientras que el margen puede ser levemente dentado, aserrado, con espinitas blandas o entero. El haz de las hojas es verde oscuro, a veces grisáceo, lustroso o mate, y el envés generalmente de un verde claro o amarillento, mate, a veces con manchas oscuras, de color hierro oxidado. 

El aladierno es una planta dioica, es decir existen individuos masculinos con y otros femeninos. Las flores aparecen entre marzo y abril, formando racimos. Tienen cuatro pétalos y son muy olorosas, pequeñitas y verde-amarillentas. Produce frutos pequeños, rojizos al principio y negros a la madurez, miden alrededor de 5 mm de diámetro, son redondeados, aunque con dos o tres surcos poco marcados, lampiños, carnosos y de color rojizo que torna al negro al madurar.

Crece en las orlas y claros de encinares, quejigares, coscojares, pinares, arenales costeros, setos, matorrales mediterráneos, sabinares, roquedos, pedregales, etc., siempre que no falte algo de humedad y sombra. Es una planta termófila, indiferente al sustrato, que puede aparecer desde el nivel del mar hasta los 1300 m de altitud aproximadamente.

 

La facilidad de reproducción del aladierno, también su rápido crecimiento, añadido a lo atractivo de su fruto y de sus hojas, ha popularizado esta planta en jardinería, donde es fácil encontrarlo formando setos, ya que soporta muy bien la poda.

Sus frutos son muy apetecidos por los pájaros, por lo que también se cultiva para atraerlos y favorecer su presencia en un  territorio de forma natural.

El pequeño porte del aladierno, desaconseja el aprovechamiento de su madera, la que es buena calidad, pesada, dura y homogénea, por lo que se ha usado para tornería y ebanistería, también para la fabricación de objetos o utensilios pequeños, como mangos de herramientas, antiguamente de ella se obtenía un apreciado carbón para la fabricación de la pólvora.

Su corteza y los frutos se han utilizado en la antigua farmacopea, ya que son purgantes, pero hay que usarlos con precaución porque pueden producir intoxicaciones. La corteza, rica en taninos, también se ha usado para teñir de castaño o amarillo la piel y los tejidos.

 

Bibliografía

http://www.sierradebaza.org

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA HERRERILLO CAPUCHINO

Andrés Rodríguez González Diciembre 7th, 2018

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

HERRERILLO CAPUCHINO Lophophanes cristatus

Es un pájaro de pequeño tamaño, mide aproximadamente 11, 5 centímetros y con sus alas extendidas unos 17 a 20  centímetros. Su pariente el herrerillo común también es un ave pequeño.

Su plumaje no es llamativo pero resulta inconfundible gracias a su pequeña cresta de plumas blancas y negras que podemos ver elevada o no depende el estado de ánimo del ave. Su cara tiene bandas negras y corbata negra que se prolonga a modo de collar que se forma alrededor del cuello de color negro. Plumaje de la cara es claro y pálido, dorsal pardo oscuro y zona ventral gris canela.

Ave forestal que prefiere pinares aunque también está presente en alcornocales, encinares y quejigares.  Es fácil ver sus evoluciones en los pinares. Los herrerillos capuchinos son aves que habitan en los árboles, suelen mezclarse en pequeños bandos con los carboneros garrapinos y los reyezuelos.

Residente durante todo el año en zonas boscosas de la Serranía. Aunque no se asusta fácilmente no resulta fácil de fotografiar ya que es muy inquieto, siempre está en busca de su alimento y emitiendo su canto que consiste en reclamos agudos que suenan algo así rir-rir-rirrir.

Insectívoro, captura pequeños insectos en las copas de los árboles, aunque también consume semillas de pino y otros arbustos, por lo general su dieta está basada en el consumo de insectos incluyendo también las orugas, además consume arañas, complementa su alimentación consumiendo frutas como bayas y semillas, las semillas de coníferas son un deleite.  Crean pequeñas despensas en huecos de las ramas en las que almacenan semillas e insectos. Buscan fuentes o bebederos donde puedan beber agua y limpiar su plumaje.

El vuelo que ejerce el herrerillo capuchino tiene mucha relación con el del carbonero garrapinos, por la forma en cómo lo ejecuta con fuertes aleteos y ondulaciones en el aire posandose de una rama a otra y siempre realizando vuelos acrobáticos.

Se reproduce a principios de abril, después del cortejo que hace el macho para atraer a la hembra sucede el apareamiento y comienza la construcción del nido en cavidades de árboles, por lo general lo hace la hembra con la colaboración en ocasiones del macho, lo hacen en huecos de arboles o troncos con materiales como musgo con telarañas, usa para las paredes interiores pelo, lana y plumas. La hembra pone entre 3 y 9 huevos de color blanco con unas manchas como rojizas, dos puestas anuales. La incubación es por parte de la hembra por un periodo de unos 18 días, luego de este periodo los huevos hacen eclosión para ser cuidados y alimentados por sus padres, en este caso el macho se encarga de los polluelos cuando la hembra comienza a construir un segundo nido. Al cabo de tres semanas los polluelos estarán listos para abandonar el nido y ser totalmente independientes.

Esta especie está distribuida por en Europa en los Urales y la mitad sur de Escandinavia hasta la Península Ibérica incluida.

Se consideran como amenazas para esta especie las serpientes que pueden trepar a los arboles y comerse los huevos y polluelos y si tienen la oportunidad comerán algún adulto. Esta especie se encuentra registrada en el catalogo nacional de especies amenazadas y está catalogada como de interés especial. También es perjudicial para ellos que a los pinos no se les deja envejecer por lo que no se crean huecos en los troncos y ramas donde los herrerillos capuchinos puedan anidar.

Bibliografía

http://www.malaga.es

http://hablemosdeaves.com

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA SALAMANQUESA COMÚN Tarentola mauritanica

Andrés Rodríguez González Diciembre 7th, 2018

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

SALAMANQUESA COMÚN Tarentola mauritanica

La salamanquesa común es un reptil abundante en Portugal y la España mediterránea, ocupando toda la península salvo la franja norte.

Puede llegar a alcanzar los 16 cm de longitud. Es de color gris pardo-amarillenta, pero a veces parece de color verde, otras marrón claro, esas diferencias se ven acentuadas por su capacidad de adquirir un  tono oscuro a la luz del sol y color claro por la noche.  Tiene el dorso cubierto de escamas de forma de pequeño tubitos. Su cola es espinosa con bandas en diferentes tonos. Su pupila es vertical, se dilata en la oscuridad para permitir una mejor visión. Sus dedos están totalmente aplanados y están provistos de pequeñísimas laminillas que permiten que se adhiera a las superficies verticales e incluso pueda andar boca-abajo como si fueran ventosas que las sujetan a las rugosidades del sustrato.

Sus hábitos son principalmente nocturnos, facilitados por su costumbre de calentarse al sol por la mañana y permanecer inactiva el resto del día.

Por la noche caza insectos y arácnidos. Por ello la vemos con frecuencia en las casas o cerca de ellas, acercándose a la luz artificial para capturar a las presas se sienten atraídas por ella. En general son respetadas y toleradas en los hogares humanos por su actividad insecticida.

Las salamanquesas pasan desapercibidas al estar de día están ocultas, por la noche se concentran en torno a los puntos de luz, paredes y muros de rocas. Cambian de color, como los camaleones, y se adaptan al color del fondo. Son muy calladas, excepto cuando están en celo. Entonces emiten unos pequeños chillidos parecidos a los de los ratones.

Como muchos reptiles ha sido un animal calumniado. El nombre procede de la ciudad de Salamanca. En la ignorante España medieval, cuando aún se creía en las artes oscuras y la nigromancia, se fundó la primera universidad española en la ciudad de Salamanca. Todo lo que no se comprendía se atribuía a la brujería y la universidad y el nombre de la ciudad acabaron relacionándose con las artes oscuras. Por extensión, a un animal que se consideraba maligno y dañino se le llamó salamanquesa. No en vano era un animal nocturno y con poderes casi asombrosos, andaba por las paredes y corría el bulo de que si te escupía te quedabas calvo, cosa absolutamente incierta ya que son incapaces de escupir. Hasta su miradas se consideraba que tenía artes sobrenaturales con su pupila es vertical.

Actualmente todo el mundo sabe que la salamanquesa produce importantes beneficios durante el verano, por su elevado consumo de mosquitos y moscas. 

 

Bibliografía

https://www.faunaiberica.org

http://www.malaga.es

Next »