Archive for the 'Arboles y arboledas' Category

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Azufaifo

Andrés Rodríguez González Septiembre 7th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

Azufaifo. Jinjolero. (Zizyphus jujuba).


Es un arbolito de pequeño tamaño originario de China pero ha sido cultivado en las zonas templadas del Mediterráneo desde los tiempos de los romanos.
Plinio relata que fue introducido en Roma desde Siria en tiempos de Augusto. El origen del nombre es muy curioso, mientras que el nombre vulgar “Azufaifo” parece ser de raíces árabes, el científico del género “Zizyphus”, lo relacionan con una derivación griega del nombre oriental “Asafifa”. Según Desfontaines este árbol y no el Almez es el verdadero “Lotos” de los antiguos, que dio origen a los Lotógagos, un pueblo del norte de África.
Pertenece a la familia Rhamnaceas, plantas leñosas de tipo arbustivo, con pinchos curvados a modo de garfios, a veces trepadoras, sus flores son muy pequeñas y los frutos en forma de “Drupa”. De esta familia son también otras plantas abundantes en la Serranía como el Espino Negro y el Sanguino. Algunas son medicinales, otras se han usado industrialmente.
Del mismo género y muy relacionado con el Azufaifo está el “Arto” propio de zonas semidesérticas Mediterráneas, en España, de forma natural, se da en zonas cálidas de Almería y Murcia, se distingue bien, el Arto es más pinchudo y su fruto es menos sabroso que el Azufaifo. En estas provincias se suele injertar el Azufaifo sobre pies de Arto resultando una planta vigorosa y de frutos muy apreciados.

En la Serranía el Azufaifo es frecuente encontrarlo en las antiguas huertas, a veces asilvestrado en riberas de arroyos y acequias, como continuamente salen brotes de su base no es planta que se pierda fácilmente. Se reproduce con facilidad a partir de esos renuevos, se consiguen ejemplares nuevos ya que la semilla es muy difícil que germine, lo usual en la Serranía era sacar los arbolitos futuros de esos pequeños brotes. Podría ser muy interesante recuperar esta planta que, como otras muchas, ha caído en desuso hasta el punto que muchas personas desconocen su existencia. Es una de esas plantas que ya no está de moda como la higuera. Antiguamente toda casa de campo con huerta tenía uno o varios Azufaifos. Una lástima que se pierdan estás plantas que forman parte de nuestra historia.

Los frutos son ricos en mucílago, por lo tanto tienen propiedades laxantes y se han usado también como pectorales. Maduran al final del verano, pasan de un color verde claro a un intenso rojo, son de pequeño tamaño, la semilla está situada centralmente.

Se usa frecuentemente como planta de jardín por sus hojas de intenso color verde y la presencia de los pequeños frutos, de muy agradable sabor. También se puede usar como seto ya que resulta bastante impenetrable al estar armado de poderosos pinchos. Es de hoja caduca, perdiéndola con los primeros fríos del otoño.
Existen unos magníficos ejemplares en algunos jardines por la zona de la carretera de Campillos. También en zonas donde haya habido huertas.

A raíz de publicar en octubre de 2.008 una entrada sobre el Azufaifo recibí un comentario de Pedro Granado que me comunicaba que aunque el azufaifo parece relegarse históricamente al sur y sureste de la Península, más Levante y Cataluña, existe aislado desde hace siglos en el corazón de las dos Castillas concretamente en el Valle del Tiétar, en la cara sur de Gredos. En esta zona, principalmente en el pueblo de Pedro Bernardo (Ávila), existe desde hace siglos, y su fruto se consume típicamente en las fiestas del Santísismo Cristo dela Vera Cruz, a medidados de septiembre. Se pueden observar varios árboles de azufaifo de hasta 10 metros de altura, y troncos cuyo diámetro puede llegar a los 70 cm. de diámetro, con lo que podemos hacernos una idea de la antigüedad de estos, teniendo en cuenta el lentísimo crecimiento de su madera. Los más antiguos han sobrevivido gracias a que estaban en huertas del casco urbano, detrás de las casas, y no han sucumbido a incendios, talas ni abandonos. A la gente le resulta curioso que el azufaifo se dé tan bien en esta zona, al sur de la Sierra abulense de Gredos, pero lo cierto es que hay que acercarse hasta aquí para vé el azufaifo creciendo entre castaños, robles y avellanos y constatar su altísima capacidad de adaptación al clima, que en esta zona castiga en invierno con generosos abundantes.

Bibliografía.
Guía del Incafo de los Árboles y arbustos de la Península Ibérica. Gines López González.  886 páginas. Madrid 1982

 

ÁRBOLES Y ARBOLEDAS SINGULARES DE LA SERRANÍA DE RONDA: MATAGALLO GIGANTE DE LA NAVA

Andrés Rodríguez González Julio 21st, 2017

ÁRBOLES Y ARBOLEDAS SINGULARES DE LA SERRANÍA DE RONDA

MATAGALLO GIGANTE DE LA NAVA

Se cumple ahora un aniversario poco conocido, el del  Estropajo.
Se sabe que los estropajos se usaban ya hace 4000 años, desde aquella época hasta principios del siglo XX ha ido variando su composición utilizando las más variadas fibras naturales. El verdadero estropajo moderno no se inventó hasta 1917, cuando Edwin W. Cox, un vendedor de cacerolas estadounidense, tuvo la feliz ocurrencia de idear un estropajo de viruta de acero mezclado con jabón, utilizándolo como regalo en sus ventas para aumentar las mismas. El éxito de Cox fue total, de hecho abandonó las ollas por la industria del estropajo jabonoso inventada por él, tal es así que su marca ha sido la más vendida hasta hoy día en EEUU. Su nombre, S.O.S, fue dado por su esposa (Save Our Saucepans:  salvad nuestras cacerolas).
En la Serranía han tenido su propio estropajo natural: El Matagallo.
En pleno Parque Natural Sierra de Las Nieves, se encuentra la finca La Nava, en el patio del cortijo antiguo que mira al llano (convertido actualmente en una extraordinaria casa rural), hacia el Este, existe un viejo y espectacular matagallo que merece la pena incluirlo entre las plantas notables de la Serranía de Ronda. Actualmente lo mantienen recortado y podado pero hace treinta años aproximadamente era un gigantesco arbusto de cerca de más de tres metros de altura y un grueso tronco que de bifurcaba en varias ramas a poca altura del suelo. Tampoco tenía el alcorque de piedra que lo limita y protege actualmente por lo crecía directamente desde el suelo y llamaba poderosamente la atención por su altura y grueso tronco. Una tremenda nevada que ocurrió hace unos veinticinco años, acumuló sobre el matagallo gigante tan cantidad de kilos de nieve que provocó que la planta se partiera en varios trozos o sólo sobrevivieran algunas ramas que son las que actualmente crecen vigorosas.
El uso de los materiales disponibles en las cercanías de donde se vivía era obligado para las gentes del campo por su aislamiento y escasez de recursos económicos y por la poca o nula existencia de los propios materiales. Alguno de esos antiguos elementos del “pasado” eran por ejemplo el jabón de sosa, elaborado con el aceite usado de freír, más lejía y sosa, que por cierto limpia muy bien pero es recio y deja las manos bastante resecas una vez usado. Pero aparte de un “detergente” como ese jabón, para limpiar es necesario un utensilio abrasivo que arrastrase la suciedad incrustada, para eso siempre ha existido un clásico en las cocinas: el estropajo.
En la Serranía se usaban dos, el esparto una vez seco y deshilachadas las hojas que también se usa actualmente para fabricar esteras y persianas y las hojas de matagallo.
Se cuenta que las hojas de matagallo, que son recias y a la vez suaves por la pilosidad que las recubre además de anchas, se han usado (y aún se usan) cuando una conocía y practicada “necesidad biológica” sorprende en el campo y no tenemos papel disponible.

En la foto se puede ver en primer término parte del arbusto del Matagallo de La Nava, en la zona media en bisque mixta de encinas y pinsapos  y al fondo el pico Torrecilla, el más alto de la provincia de Málaga, con 1.919 metros.

Bibliografía
www.almabiologica.com

ÁRBOLES y ARBOLEDAS de la SERRANÍA Castaño Santo

Andrés Rodríguez González Mayo 7th, 2017

ÁRBOLES y ARBOLEDAS de la SERRANÍA
Castaño Santo

Dice el gran naturalista Joaquín Araujo que “El árbol es nuestra primera casa, el punto de apoyo de la biosfera”. Con la sección que hoy comienza en la Serranía Natural que he titulado “Árboles y arboledas de la Serranía” pretendo recopilar y dar a conocer para que se protejan aquellos árboles y arboledas interesantes que existen en la Serranía de Ronda considerada en sentido comarcal amplio.
El Castaño Santo se encuentra en la zona del Hoyo del Bote, muy cerca del antiguo Cordel de Los Pescaeros que se inicia en el Nacimiento de La Ventilla, en la Serranía de Ronda y llega hasta las cercanías de San Pedro de Alcantara, en la Costa del Sol. Término municipal de Istán. Está en una finca particular.
Es un ejemplar absolutamente singular con cerca de 15 metros de perímetro de tronco considerado a 1,30 m de altura (que son 22 m. si se mide en la base) y una edad estimada de 800 años. Su altura es de 24,5 m. y la proyección de la copa sobre el suelo de 510 metros cuadrados.
Algunas historias refieren que su nombre se debe a que cerca del árbol habitaba un ermitaño, de ahí lo del “castaño del santo”. Sin embargo, la leyenda más extendida cuenta que bajo este árbol se celebró en 1501 una misa, en la que el rey Fernando el Católico (1479-1516) y su ejército pidieron la bendición antes de la batalla por la conquista de Marbella. Según otras versiones fue Luis Ponce de León, duque de Arcos (1528-1573), quien bajo este castaño asistió a una misa de acción de gracias tras aplacar las revueltas de los moriscos. El carácter de “templo” natural donde los guerreros rezaron y agradecieron la victoria contra los infieles le daría el apelativo de “santo”. Que se llame “castaño santo” no significa que haya tenido o tenga un significado sagrado para la población local. A pesar de que en la web “Monumental Trees” lo hayan traducido como “Castaño sagrado”. No podía ser un árbol sagrado porque la iglesia católica no lo hubiera permitido; algún San Bonifacio local lo hubiera talado y quemado como símbolo pagano.
Posiblemente la historia de la misa, la guerra contra los infieles y el apelativo de “santo” lo haya salvado de la tala y la quema en esos largos 800 años. De hecho, es muy difícil encontrar árboles viejos, “milagrosos supervivientes de los tiempos profundos” (como diría Consolo), en el sur de España. En ese sentido, se puede considerar “santo” porque realmente es un milagro que haya sobrevivido hasta nuestros días.
El Castaño Santo es motivo de atracción turística en el cercano pueblo de Istán y Costa del Sol en general. También es uno de los recorridos clásicos desde Ronda.
Se trata de un espléndido castaño está catalogado en la lista de árboles singulares de la provincia de Málaga, pero se halla en una finca particular y no cuenta con ningún tipo de protección especial; por parte de diversas asociaciones ecologistas y otras entidades malagueñas ha sido propuesto como “Monumento Natural”.
De cuando en cuando se realizan labores para proteger sus raíces descarnadas que son cubiertas con tierra y piedras para protegerlas en la zona erosionada de la pendiente, también se han colocado letreros que piden respeto para el árbol durante la visita. Pero no siempre se cumple por parte de los excursionistas. Desde luego, en un día que no haya visitas, en una época adecuada que puede ser finales de otoño podemos estar prácticamente solos disfrutando de de la armonía espiritual que infunde este árbol centenario.

Bibliografía
losarbolesinvisibles.com
https://www.juntadeandalucia.es Árboles Singulares de MÁLAGA - Junta de Andalucía