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Naturalistas en la Serranía de Ronda: Domingo de Orueta y Aguirre

Andrés Rodríguez González Diciembre 13th, 2018

Domingo de Orueta y Aguirre

El libro Naturalistas en la Serranía de Ronda se editará en la primavera  de 2019, uno de los personajes que no podía faltar es el que sigue.

Domingo de Orueta y Duarte, siempre consideró sus maestros por excelencia a José MacPherson, del que ya hemos hablado en el capítulo anterior, a su profesor de la escuela de Minas, Lucas Mallada Pueyo (que no será objeto de estudio al no estar vinculado a la comarca) y a su padre Domingo de Orueta y Aguirre, objeto del presente capítulo.

La Serranía de Ronda siempre ha atraido a visitantes ilustres, a viajeros románticos,  turistas, aventureros adinerados o no, pintores paisajistas, investigadores y otros muchos ilustrados. En este último caso, las dificultades que la estructura geológica de la comarca tiene, ha sido un atractivo importante para muchos de ellos. Por sólo citar algunos relacionados con el mundo científico, podemos comentar que en 1.775 el irlandés Bowles viene a España para mejorar las explotaciones de Almadén e inspeccionar la minería del país. Ya retirado, visitó gran parte de la península y en su largo recorrido llegó a Ronda, donde estudió la geología y las explotaciones mineras de la zona. Sus observaciones fueron publicadas en un libro titulado “Historia Natural de España”. En el siglo XIX el francés De Vernuil recorrió la Serranía y recopiló una excelente colección de fósiles, además publicó varios artículos sobre paleontología y sobre la constitución geológica de España y de la Serranía, en particular sobre la comunicación entre el Atlántico y el Mediterráneo.

Domingo de Orueta y Aguirre había nacido en Málaga el día 15 de octubre de 1833. Hijo de Domingo de Orueta y Aguirre (es curioso su mismo nombre), era el menor de tres hermanos. Su padre tenía una situación económica desahogada. Después de emigrar de su casa de origen de Oñati, estableció una casa de comercio en Cádiz en 1813, poco después ante la difícil situación económica de la ciudad decidió probar fortuna en América donde se estableció en 1815, regresando de nuevo a Cádiz en 1821. Ya casado con su prima hermana María del Pilar y con un hijo, a finales de ese mismo año decide trasladar la casa de comercio a Málaga, una ciudad dinámica y en crecimiento. Hombre muy hábil en los negocios establece relaciones con las grandes familias influyentes en la pujanza industrial y comercial de la ciudad. Familias como los Livermore,  Heredia, Larios, Loring fueron algunas de las que destacaron en aquella floreciente Málaga. Con ellas se relacionaban los Orueta y con alguna de ellas emparentaron por matrimonio. Su casa en Málaga estaba establecida en Cortina del Muelle 65, junto a la de los Heredia.

 La casa de comercio de Orueta progreso y los Orueta desarrollaron nuevos negocios que les permitieron una gran prosperidad. El joven Domingo de Orueta  fue enviado a Inglaterra a cursar estudios secundarios en el Clever Green, donde habían estudiado sus hermanos Ricardo y Pedro  Antonio con excelentes resultados. Su formación en el  colegio inglés fue entre los años 1846 y 1850. En 1858 emprende un viaje por Europa acompañado por su amigo Joaquín García de Toledo en un viaje pagado por su abuela María del Pilar. De Francia pasaron a Italia, recorriendo Roma, Nápoles y alrededores, Florencia, Bolonia, Venecia y Milán. En Suiza estuvieron más de un mes recorriéndola entera a pie con mochila. Suiza marcó profundamente  Domingo y le generó una gran afición por la Geología en particular y las Ciencias Naturales en general. Pasaron a Alemania, después Bruselas,  Amberes y Paris desde donde viajaron a Londres. De  regreso a París viajaron a Bayona desde donde viajaron a Madrid en diligencia. En Madrid permanecieron varios días hasta regresar a Sevilla y Cádiz donde os dos amigos se separaron. Domingo regreso a Málaga y Joaquín a Lisboa. Como consecuencia de dicho  viaje Domigo escribió un libro titulado “Descripción de un viaje a Suiza e Italia”.

 En ese viaje se desarrollo su afición científica, con cierto disgusto de su padre que observaba como su hijo no mostraba el menor interés por los negocios familiares. Se dedica a adquirir y leer  libros de Ciencias especialmente. Llegó a tener una biblioteca de 2.200 volúmenes que a su muerte fueron cedidos a la Institución Libre de Enseñanza. Pero  no sólo le interesaba la Geología, también dominaba el mundo clásico de Roma y Grecia, la literatura clásica y el Arte. Y todo ello adquirido de una forma autodidacta.

Domingo se casó en 1861 con Francisca Duarte, hija de un acaudalado hombre de negocios malagueño de ascendencia portuguesa. El día 24 de enero del año siguiente nació su hijo primogénito al que llamaron según la tradición familiar Domingo, Chomin para la familia. En esos tiempos vivían en una casa de la calle Muelle Nuevo. Los negocios familiares marchaban bien y su situación económica era más que desahogada. Domingo de Orueta y Aguirre se integró en la Sociedad Económica de Amigos del País en 1.862. Dos años después nace su segundo hijo que recibió el nombre de Luis. En 1.868 se trasladan a una casa en la calle Cortina del  Muelle donde nace su tercer hijo que recibe el nombre de Ricardo en recuerdo de su  hermano fallecido unos años atrás de un terrible cáncer en la boca. Posteriormente nacen sus hijos Jorge, María y Leonor.

Durante esos años Domingo continuó, de manera autodidacta, su formación científica, a base de lecturas sin descanso de libros, especialmente de Geología y de Paleontología.  Hacía frecuentes excursiones por la provincia y anotaba cuidadosamente sus experiencias en cuadernos de campo. Uno de sus acompañantes habituales era José Mac Pherson, nuestro personaje del capítulo anterior, también geólogo autodidacta con el que hizo numerosos excursiones por las Cordilleras Béticas. Domingo también era aficionado a la Entomología y se ayudaba en sus estudios de insectos de un microscopio adquirido en Londres. Llegó a adquirir un gran dominio en la microscopia, dominio que fue heredado y ampliado por su hijo Chomin que llegó a tener renombre internacional en ese campo. Lo veremos en el capítulo dedicado al personaje. En  1870 descubrió un yacimiento de mineral de Bismuto en la cuenca del río Padrón, en Estepona .  Más adelante su hijo descubrió en ese yacimiento el mineral que lleva el nombre de Oruetita. Fruto de sus investigaciones son las publicaciones sobre la Geología de la Provincia de Málaga que se citan a continuación.

“Algunas consideraciones sobre la geología de las proximidades de Málaga”.

En noviembre de 1873 pronuncia una conferencia en la Sociedad Malagueña de Ciencias que se publicó al año siguiente sobre “Los Barros de Los Tejares”. El estudio también fue publicado en la Sociedad Española de Historia Natural en Madrid en 1877 por su importancia.

El 14 de septiembre de 1874, Orueta y Aguirre pronunció una conferencia en la Sociedad Malagueña de Ciencias titulada “Bosquejo geológico de la parte Suroeste de la provincia de Málaga”.

La última de sus publicaciones se titula “Bosquejo geológico de la región septentrional de la provincia de Málaga”.

En reconocimiento a sus estudios, el Gobierno concedió a Domigo de Orueta y Aguirre la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica en 1876. La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid le nombró Socio Corresponsal en 1877. Persona modesta, nunca hizo ostentación de los reconocimientos recibidos.

En el año 1872 tuvo lugar en Málaga la fundación de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, más conocida como “Sociedad Malagueña de Ciencias”.  En pleno sexenio revolucionario que tuvo su culminación con la liquidación del reinado de Isabel II, se abre un periodo de liberación ideológica respecto a los valores tradicionales, no solo en España, también en toda Europa a través de la expansión de la industrialización. Sus bases fundamentales están marcadas por los valores de las ciencias empíricas y experimentales y la consideración de la ciencia como único instrumento que puede garantizar el progreso humano.

Una de las figuras más destacadas del periodo fundacional de la Academia fue el malagueño Pablo Prolongo García (1806-1885), importante botánico que colabora con Boissier el descubridor científico del pinsapo.  

La Sociedad Malagueña de Ciencias nace en un periodo de decadencia económica, con sus actividades intentó dar un respuesta científica a los problemas de la sociedad malagueña aplicando postulados “positivistas” de los que Domingo de Orueta Aguirre era firme defensor. (El positivismo es un pensamiento filosófico que afirma que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las hipótesis a través del método científico).

No sólo mostraba preocupación por la Ciencia, también por cuestiones sociales, económicas e industriales. Buena fe de ello dan las actuaciones que llevo a cabo en los siguientes temas: Vacunación contra la viruela en la epidemia de 1874, medidas contra la comercialización de la carne parasitada por triquina, enfermedad de los cítricos de 1884, epidemia de cólera de 1884, informe sobre los terremotos de 1884 y 1855, epidemia de Phyllosera entre 1878 1885. En este último punto el estudio llevado a cabo por la “Sociedad”  hizo hincapié en el impacto que esta epidemia hizo en el sector vitivinícola de Málaga que era de los más activos económicamente de la comarca, Domingo de Orueta a través de observaciones microscópicas identificó que el origen de la enfermedad era el insecto denominado Phyllosera vastratix, y realizaron propuesta para actuar contra el parásito. Por intereses económicos las medidas propuestas por la “Sociedad” no fueron tomadas en consideración y la epidemia siguió su cauce destructivo hasta acabar con casi todos los viñedos malagueños en 1885, una realidad que vino a dar la puntilla a la terrible crisis económica que afecto a Málaga y que se inicio en los años sesenta del siglo diecinueve.

En 1882, Domingo de Orueta, que ejercía la profesión de corredor de comercio sufre un fuerte revés anímico con la muerte de su esposa, Paca, afectada por tisis pulmonar.

Nuestro personaje siguió su labor investigadora centrada en esos momentos con estudios sobre los Terremotos de 1884 1885. Estuvo relacionado con el movimiento Krausiano a través del rondeño Giner de Los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza. En 1887 junto a otros malagueños, funda la “Asociación Malagueña para Estudios de la Mujer” que fomentaba la instrucción en la provincia de Málaga sin limitaciones de sexo, edad ni lugar de residencia. Es un ejemplo de sus muchas preocupaciones sociales y su afán de difundir el conocimiento.

Domingo de Orueta y Aguirre murió de forma repentina el día 19 de febrero de 1891. Su muerte causó un gran impacto en la “Sociedad Malagueña de Ciencias” creada por él y en la ciudad de Málaga donde era muy conocido y apreciado.

 

Bibliografía

aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/

Manuel de Orueta González. De Aingerukua a Cortina del Muelle. 282 páginas. 1998 Ediciones Moretón.

www.laserranianatural.com

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA ALADIERNO

Andrés Rodríguez González Diciembre 11th, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

ALADIERNO Rhamnus  alaternus

 

El aladierno es un arbusto que puede crecer hasta llegar a ser un arbolito ampliamente distribuido en gran parte de la Península Ibérica y las Baleares; falta o es rara en el cuadrante noroccidental y en la parte alta de los Pirineos, Cordillera Cantábrica y sistemas Ibérico y Central.

En la Serranía es frecuente tanto en matorrales a baja altitud como en zonas de montaña como la Sierra de Las Nieves. El ejemplar fotografiado es el de un árbol de Aladierno situado cerca del cortijo del Hoyoncillo, en la parte posterior de la Sierra Hidalga en el antiguo camino que se dirige al cortijo de Quejigales por Cueva Bermeja.

Es muy ramoso y bastante variable en su aspecto, pues se le puede ver desde rastrero o apenas levantando del suelo, hasta alcanzar el porte de un árbol que puede llegar hasta los 9 metros de altura.

Su crecimiento es rápido y forma un tronco liso y gris en los ejemplares jóvenes, pero en los adultos se agrieta y recuerda al de la encina.

Las hojas son coriáceas, duras, persistentes, simples y alternas. Las hojas sin el rabillo miden 8-60 mm de ancho, alcanzando en ocasiones 80 mm, y 8-50 mm de largo, tienen forma lanceolada, oval, a veces casi orbicular, con 1-5 pares de nervios secundarios bien visibles y a veces con pelillos sólo en la base, mientras que el margen puede ser levemente dentado, aserrado, con espinitas blandas o entero. El haz de las hojas es verde oscuro, a veces grisáceo, lustroso o mate, y el envés generalmente de un verde claro o amarillento, mate, a veces con manchas oscuras, de color hierro oxidado. 

El aladierno es una planta dioica, es decir existen individuos masculinos con y otros femeninos. Las flores aparecen entre marzo y abril, formando racimos. Tienen cuatro pétalos y son muy olorosas, pequeñitas y verde-amarillentas. Produce frutos pequeños, rojizos al principio y negros a la madurez, miden alrededor de 5 mm de diámetro, son redondeados, aunque con dos o tres surcos poco marcados, lampiños, carnosos y de color rojizo que torna al negro al madurar.

Crece en las orlas y claros de encinares, quejigares, coscojares, pinares, arenales costeros, setos, matorrales mediterráneos, sabinares, roquedos, pedregales, etc., siempre que no falte algo de humedad y sombra. Es una planta termófila, indiferente al sustrato, que puede aparecer desde el nivel del mar hasta los 1300 m de altitud aproximadamente.

 

La facilidad de reproducción del aladierno, también su rápido crecimiento, añadido a lo atractivo de su fruto y de sus hojas, ha popularizado esta planta en jardinería, donde es fácil encontrarlo formando setos, ya que soporta muy bien la poda.

Sus frutos son muy apetecidos por los pájaros, por lo que también se cultiva para atraerlos y favorecer su presencia en un  territorio de forma natural.

El pequeño porte del aladierno, desaconseja el aprovechamiento de su madera, la que es buena calidad, pesada, dura y homogénea, por lo que se ha usado para tornería y ebanistería, también para la fabricación de objetos o utensilios pequeños, como mangos de herramientas, antiguamente de ella se obtenía un apreciado carbón para la fabricación de la pólvora.

Su corteza y los frutos se han utilizado en la antigua farmacopea, ya que son purgantes, pero hay que usarlos con precaución porque pueden producir intoxicaciones. La corteza, rica en taninos, también se ha usado para teñir de castaño o amarillo la piel y los tejidos.

 

Bibliografía

http://www.sierradebaza.org

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA HERRERILLO CAPUCHINO

Andrés Rodríguez González Diciembre 7th, 2018

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

HERRERILLO CAPUCHINO Lophophanes cristatus

Es un pájaro de pequeño tamaño, mide aproximadamente 11, 5 centímetros y con sus alas extendidas unos 17 a 20  centímetros. Su pariente el herrerillo común también es un ave pequeño.

Su plumaje no es llamativo pero resulta inconfundible gracias a su pequeña cresta de plumas blancas y negras que podemos ver elevada o no depende el estado de ánimo del ave. Su cara tiene bandas negras y corbata negra que se prolonga a modo de collar que se forma alrededor del cuello de color negro. Plumaje de la cara es claro y pálido, dorsal pardo oscuro y zona ventral gris canela.

Ave forestal que prefiere pinares aunque también está presente en alcornocales, encinares y quejigares.  Es fácil ver sus evoluciones en los pinares. Los herrerillos capuchinos son aves que habitan en los árboles, suelen mezclarse en pequeños bandos con los carboneros garrapinos y los reyezuelos.

Residente durante todo el año en zonas boscosas de la Serranía. Aunque no se asusta fácilmente no resulta fácil de fotografiar ya que es muy inquieto, siempre está en busca de su alimento y emitiendo su canto que consiste en reclamos agudos que suenan algo así rir-rir-rirrir.

Insectívoro, captura pequeños insectos en las copas de los árboles, aunque también consume semillas de pino y otros arbustos, por lo general su dieta está basada en el consumo de insectos incluyendo también las orugas, además consume arañas, complementa su alimentación consumiendo frutas como bayas y semillas, las semillas de coníferas son un deleite.  Crean pequeñas despensas en huecos de las ramas en las que almacenan semillas e insectos. Buscan fuentes o bebederos donde puedan beber agua y limpiar su plumaje.

El vuelo que ejerce el herrerillo capuchino tiene mucha relación con el del carbonero garrapinos, por la forma en cómo lo ejecuta con fuertes aleteos y ondulaciones en el aire posandose de una rama a otra y siempre realizando vuelos acrobáticos.

Se reproduce a principios de abril, después del cortejo que hace el macho para atraer a la hembra sucede el apareamiento y comienza la construcción del nido en cavidades de árboles, por lo general lo hace la hembra con la colaboración en ocasiones del macho, lo hacen en huecos de arboles o troncos con materiales como musgo con telarañas, usa para las paredes interiores pelo, lana y plumas. La hembra pone entre 3 y 9 huevos de color blanco con unas manchas como rojizas, dos puestas anuales. La incubación es por parte de la hembra por un periodo de unos 18 días, luego de este periodo los huevos hacen eclosión para ser cuidados y alimentados por sus padres, en este caso el macho se encarga de los polluelos cuando la hembra comienza a construir un segundo nido. Al cabo de tres semanas los polluelos estarán listos para abandonar el nido y ser totalmente independientes.

Esta especie está distribuida por en Europa en los Urales y la mitad sur de Escandinavia hasta la Península Ibérica incluida.

Se consideran como amenazas para esta especie las serpientes que pueden trepar a los arboles y comerse los huevos y polluelos y si tienen la oportunidad comerán algún adulto. Esta especie se encuentra registrada en el catalogo nacional de especies amenazadas y está catalogada como de interés especial. También es perjudicial para ellos que a los pinos no se les deja envejecer por lo que no se crean huecos en los troncos y ramas donde los herrerillos capuchinos puedan anidar.

Bibliografía

http://www.malaga.es

http://hablemosdeaves.com

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA SALAMANQUESA COMÚN Tarentola mauritanica

Andrés Rodríguez González Diciembre 7th, 2018

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

SALAMANQUESA COMÚN Tarentola mauritanica

La salamanquesa común es un reptil abundante en Portugal y la España mediterránea, ocupando toda la península salvo la franja norte.

Puede llegar a alcanzar los 16 cm de longitud. Es de color gris pardo-amarillenta, pero a veces parece de color verde, otras marrón claro, esas diferencias se ven acentuadas por su capacidad de adquirir un  tono oscuro a la luz del sol y color claro por la noche.  Tiene el dorso cubierto de escamas de forma de pequeño tubitos. Su cola es espinosa con bandas en diferentes tonos. Su pupila es vertical, se dilata en la oscuridad para permitir una mejor visión. Sus dedos están totalmente aplanados y están provistos de pequeñísimas laminillas que permiten que se adhiera a las superficies verticales e incluso pueda andar boca-abajo como si fueran ventosas que las sujetan a las rugosidades del sustrato.

Sus hábitos son principalmente nocturnos, facilitados por su costumbre de calentarse al sol por la mañana y permanecer inactiva el resto del día.

Por la noche caza insectos y arácnidos. Por ello la vemos con frecuencia en las casas o cerca de ellas, acercándose a la luz artificial para capturar a las presas se sienten atraídas por ella. En general son respetadas y toleradas en los hogares humanos por su actividad insecticida.

Las salamanquesas pasan desapercibidas al estar de día están ocultas, por la noche se concentran en torno a los puntos de luz, paredes y muros de rocas. Cambian de color, como los camaleones, y se adaptan al color del fondo. Son muy calladas, excepto cuando están en celo. Entonces emiten unos pequeños chillidos parecidos a los de los ratones.

Como muchos reptiles ha sido un animal calumniado. El nombre procede de la ciudad de Salamanca. En la ignorante España medieval, cuando aún se creía en las artes oscuras y la nigromancia, se fundó la primera universidad española en la ciudad de Salamanca. Todo lo que no se comprendía se atribuía a la brujería y la universidad y el nombre de la ciudad acabaron relacionándose con las artes oscuras. Por extensión, a un animal que se consideraba maligno y dañino se le llamó salamanquesa. No en vano era un animal nocturno y con poderes casi asombrosos, andaba por las paredes y corría el bulo de que si te escupía te quedabas calvo, cosa absolutamente incierta ya que son incapaces de escupir. Hasta su miradas se consideraba que tenía artes sobrenaturales con su pupila es vertical.

Actualmente todo el mundo sabe que la salamanquesa produce importantes beneficios durante el verano, por su elevado consumo de mosquitos y moscas. 

 

Bibliografía

https://www.faunaiberica.org

http://www.malaga.es

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA LAGARTIJA ANDALUZA Podarcis vaucheri

Andrés Rodríguez González Diciembre 4th, 2018

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

LAGARTIJA ANDALUZA  Podarcis vaucheri

 

Las fotografías fueron obtenidas en un llano sin cobertura arbórea en el pinsapar de La Nava, en el Parque Natural Sierra de Las Nieves, sobre un tronco de pinsapo muerto y descortezado

La especie puede llegar a alcanzar los 60 mm de longitud de cabeza y cuerpo. Cabeza es algo deprimida. La parte dorsal del cuerpo es gris oliváceo o de color verde con pequeñas manchas negras o reticulado. Tiene una banda lateral oscura más o menos definida, bordeada por encima con una banda blanca o una serie de puntos blancos. Parte superior de la cabeza con manchas negras. Vientre blanco o naranja pálido, con algunas manchas negras en las ventrales externas. Garganta con pequeñas manchas negras.

 Es abundante y no está protegida, aunque, como todos los reptiles, ha experimentado un descenso notable en el número de poblaciones.

La especie se distribuye por la zona de Andalucía occidental y el norte de África.

 En Doñana la lagartija andaluza ocupa las construcciones. Posiblemente sea donde más se conoce respecto a sus costumbres y ecología. En la provincia de Cádiz se encuentra en zonas con escasa humedad, temperaturas máximas con una media de 24ºC y temperaturas mínimas con una media de 10ºC.

Sobre su comportamiento alimenticio apenas hay datos en la Península. En Marruecos se han realizado estudios que demuestran que su dieta se compone de homópteros, coleópteros, dípteros, arañas, himenópteros, ácaros, quilópodos, ortópteros, heterópteros, lepidópteros, hormigas y larvas diversas.

La puesta consta de dos a cuatro huevos que miden unos 11 x 6 mm. Se han observado hembras con huevos para poner entre finales de marzo y mediados de junio.

Es depredada por las culebras y víboras. Es muy frecuente que los individuos regeren la cola, tanto es así que en un  estudio realizado se ha observado que el 60% de los 20 individuos muestreados tenían la cola regenerada. Ese proceso se denomina Autotomía Caudal. Se define como la capacidad para desprenderse de una parte del cuerpo de forma voluntaria. Se trata de un mecanismo de defensa que no es exclusivo de estos pequeños reptiles. En el caso de las lagartijas, cuando son agarradas por la cola por un depredador, algunas especies se deshacen de un fragmento mediante una contracción muscular,  este trozo desprendido tiene contracciones musculares espasmódicas durante un breve lapso de tiempo. El objetivo es distraer al depredador, permitiendo a la lagartija escapar. De ahí procede el dicho popular ‘te mueves más que un rabo de lagartija’. Este apéndice posee además una estructura que hace que la pérdida de sangre y masa muscular sean mínimas cuando se produce la autotomía caudal.

Este asombroso mecanismo les otorga una ventaja inmediata de supervivencia. Sin embargo, la pérdida de la cola tiene también costes para el individuo, que tendrá más dificultades para desplazarse y correr, por lo que estará más expuesto a los depredadores. Para compensar la vulnerabilidad, las lagartijas que han perdido un fragmento de cola están más ocultas mientras la regeneran.

Al margen de cuáles sean las ventajas y los costes, desde el punto de vista biológico la capacidad de regeneración de estos reptiles es muy interesante. El proceso se inicia cuando, una vez perdida la cola, hay una migración de células epiteliales alrededor de la herida para formar un capuchón epidérmico, en el que se forma una estructura cónica. Una vez puesto en marcha el proceso, el ejemplar puede tardar varias semanas o incluso meses en desarrollar su nuevo apéndice, que será funcionalmente igual al anterior, pero de menor longitud. La cola va creciendo poco a poco y pasadas una o dos semanas está ya disponible, aunque será todavía muy corta y su papel locomotor estará reducido. Los científicos han observado que el diseño y la estructura de la cola son diferentes entre el desarrollo embrionario y el proceso de regeneración. Por ejemplo, la columna vertebral no se formará y en su lugar aparecerá una estructura cartilaginosa.

Es un proceso genético muy complejo, en la actualidad se están llevando a cabo investigaciones para comprender este mecanismo por si pudiera usarse en la regeneración de apéndices humanos amputados traumáticamente. La investigación con células madre está logrando la regeneración de tejidos, pero todavía parece lejana la posibilidad de regenerar estructuras complejas como las extremidades.

Las salamandras son capaces de este prodigio.  Y no sólo estos reptiles, también en más de 200 especies  de invertebrados como cefalópodos, arañas, insectos, crustáceos y estrellas de mar se pueden regenerar antenas, patas u otros órganos.

 

 

Bibliografía

http://www.vertebradosibericos.org

https://blogs.20minutos.es