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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: MAJUELO ESPINO ALBAR

Andrés Rodríguez González Diciembre 21st, 2018

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

MAJUELO, ESPINO ALBAR, Espino majoleto. Crataegus monogyna

El majuelo es un arbusto muy ramoso, si se deja crecer alcanza el porte de un pequeño árbol de hasta 10 m de altura.

Las hojas son caducas, simples, alternas aunque en los extremos a veces aparecen muy juntas y tienen de 3 a 7 lóbulos profundos y desiguales. La floración es blanca, muy vistosa y abundante. Su flor huele a almendra. El fruto maduro es como una manzanita rojiza, carnosa y algo harinosa, de 0,5-1 cm de diámetro y con un solo hueso, lo que lo diferencia del espino navarro y del espino negro.

Es posiblemente el arbusto o arbolillo acompañante más común en todo tipo de bosques ibéricos, mientras haya humedad suficiente, pero también crece en sotos, vaguadas y linderos formando a menudo un enmarañado dosel con zarzas, rosales silvestres y otras plantas espinosas. Es indiferente al tipo de suelo y habita desde el nivel del mar hasta los 2200 m de altitud.

Crece de forma natural por toda Eurasia y el norte de África, si bien se cultiva mucho como ornamental por su espectacular floración. Ha sido introducido en Madeira, Norteamérica, Argentina, Australia y Nueva Zelanda. Es abundante en toda la Península, pues habita en todas las regiones, y en los territorios más secos se refugia sobre todo en las montañas y vaguadas.

El fruto es comestible, rico en vitamina C y favorece la regulación de la tensión sanguínea y nerviosa. Es muy importante como alimento de muchos animales y aves en una época del año como el invierno en que escasea el alimento.

Las flores tienen propiedades sedantes y antiespasmódicas; actúan en los trastornos del ritmo cardíaco y combaten la arteriosclerosis; son vasodilatadoras e hipotensoras. Además, son muy aromáticas y melíferas.

El majuelo también se usa como patrón de injerto para diversos frutales de la misma familia. Además, es una planta muy usada en jardinería por su vistosa floración y ramificación densa; muy adecuada para formar setos y lindes por sus espinas, aguantar bien la poda y ser adaptable a todo tipo de terrenos.

La palabra majuelo también es sinónimo de viña joven, deriva del latín malleus, que significa martillo o mazo, y su diminutivo malleolus, es decir, martillito. En su origen el majuelo era cada uno de los sarmientos de vid cortados en forma de pequeño martillo o muleta para ser plantados. De ahí pasó a denominar a la parcela de vid plantada con dichos sarmientos.

La Flora Iberica reconoce su gran variabilidad, por la que muchos autores distinguen subespecies y variedades. También incluye dos especies más para este género. El acerolo (Crataegus azarolus L.), del Mediterráneo oriental y Oriente Próximo, es un arbolito cultivado por sus frutos algo mayores que ocasionalmente se asilvestra; y el espino majoleto (Crataegus granatensis Boiss.), propio del sureste peninsular, que suele ser un arbusto.

Crataegus es la latinización del griego krátaigos, que alude a la dureza de su madera y da nombre a un majuelo oriental; monogyna nos indica que sólo contiene un carpelo (parte femenina de la flor) y por tanto da una sola semilla.

Bibliografia

http://www.arbolapp.es

Plantas de la Serranía de Ronda: ACEROLO

Andrés Rodríguez González Diciembre 1st, 2013

Plantas de la Serranía de Ronda: ACEROLO

El Acerolo, Acerola, Acerolas, Azarolo, Acerollera,  Bizcobo de nombre científico Crataegus azarolus, es un un arbusto que a veces llega a ser tamaño árbol de hojas caducas. Pertenece a la familia de las Rosáceas, pariente cercano de nuestro abúndate Crataegus monogina, el Espino Majoleto o Majuelo. El Acerolo es oriundo del sur de Europa, Oriente Medio y el norte de África.

El acerolo crece hasta llegar a 3 - 5 metros, posee ramas tomentosas y algo espinosas en estado silvestre y sin ellas en los especímenes de cultivo. Tiene hojas, verde brillante y grisáceas en el envés, son ovadas con forma algo de cuña en la base y profundamente divididas en tres o cinco lóbulos enteros o dentados con pecíolos (por donde se une al tallo) cortos y suave pilosidad, al igual que las hojas, las cuales al principio pueden tener pubescencia en ambas caras conservándola después sólo en el envés.

Tiene flores blancas, que se disponen en inflorescencias de entre 3 a 18 pequeñas flores que se muestran en esplendor entre abril y mayo. El fruto, llamado Acerola, de forma redondeada, de unos 2 cm de diámetro, de color rojo o amarillo al madurar, contiene una pulpa carnosa comestible de sabor agridulce con entre una tres semillas en su interior. La maduración se produce en septiembre. Su sabor y aspecto es parecido a las manzanas pequeñas.

Tiene un crecimiento muy lento, por eso quizás sea una ploanta que ha caído en desuso, cosa que no debería ser así, por ser un arbusto muy propio de la zona y por sus frutos que poseen muchas propiedades o arbusto de crecimiento lento. Se han utilizado como fruta de mesa al inicio del otoño o también se pueden elaborar mermeladas con ellas.

Este árbol se multiplica por semillas, que deben limpiarse de la pulpa para que no descienda rápidamente su poder germinativo. Hay que someterlas a tratamiento antes de la siembra. Las semillas se colocan capas en semillero de arena húmeda al aire libre en primavera. Pueden tardar en germinar hasta 1 año. Las variedades se multiplican por injerto que se puede injertar sobre el Majuelo, Membrillo, Peral, Nispero del Japón y Serbal.

La Acerola tiene una gran riqueza en vitamina C que hace de ella una fruta con altas propiedades tonificantes y antinfeciosa, por ello se puede usar contra el cansancio, el estrés, debilidad, anorexia, caquexia, depresión o ansiedad. Posee poderes desintoxicantes que limpian el organismo, hacen de la acerola una fruta muy recomendable para ayudar a dejar de fumar. Las propiedades de la acerola no se limitan a su vitamina C ya que contiene una concentración elevada en fósforo, calcio y vitaminas del grupo B y componentes antioxidantes como flavonoides y antocianinas. La acerola ayuda a formar colágeno en los huesos, los cartílagos, los dientes, la piel, los vasos sanguíneos.  Es un remineralizante para múltiples indicaciones: crecimiento, embarazo, lactancia, la curación de fracturas, desmineralización. También se la utiliza para trastornos anémicos, problemas hepáticos, reumatismos y ayuda a controlar los niveles de colesterol elevado. Su contenido de potasio regula la presión de sangre y el ritmo del corazón. Por último la acerola un producto altamente recomendado para prevenir posibles problemas cardiacos.

La foto es de Vicente Astete.

Del Puerto del Viento a El Burgo por Los Empedraos, La Añoreta y el Boquete de Roque.

Andrés Rodríguez González Febrero 23rd, 2012

Del Puerto del Viento a El Burgo por Los Empedraos, La Añoreta y el Boquete de Roque.

Nos desplazamos en coche hasta el Puerto del Viento. En los Llanos de las Margaritas, poco antes de las rampas que coronan el puerto, encontramos a la izquierda las ruinas del cortijo de La Breña. Un lugar con historia ya que fue el lugar donde el juez y los notables de Ronda esperaron a que sacaran el cadáver de Pasos Largos, una vez muerto en la Cueva de Sopalmito, situada en la vertiente de Sierra Blanquilla que da al sur, hacia Lifa. Dejamos los coches en el mirador situado en lo alto del puerto.
Estamos a unos 10 Km. del cruce de la circunvalación de Ronda. A nuestra izquierda queda el Cancho La Pepa, que uno de los senderistas llamaba “el Cancho de los Rojos”, sin duda por alusión a la Guerra Civil española, de aquella funesta época quedan también restos de trincheras en las laderas del Cancho. El Puerto del Viento tiene 1.190 metros de altitud, el frío y el viento son compañeros habituales de viaje en estas tierras. Descendemos un tramo de 1,2 km por alguna de las estrechas veredas del ganado dejando la carretera a la izquierda. No conviene ir por la carretera ya que es estrecha y el arcén no existe, llegamos junto a un puente de la carretera, lo pasamos, a la izquierda  encontramos la cancela de entrada al Cortijo del Nogal y una alambrada, desde hace pocos años se intenta repoblar esta zona con desigual éxito.
Avanzamos siempre con la carretera a la izquierda unos 150 metros hasta próxima curva, encontramos entonces unos grandes matorrales de Espino Majoleto; en la carretera, que aún tenemos al lado, se marca el punto kilométrico 13, el viejo camino empieza a hacerse notar, poco a poco dejamos la carretera cada vez más alejada por nuestra izquierda que siga su ruta a El Burgo y suavemente comenzamos a ascender, los primeros 500 metros de camino están muy poco marcados por lo que debemos evitar perderlo, unos grandes bloques de piedras nos servirán de hitos. El camino se hace cada vez más evidente, seguimos ascendiendo, la vereda del comienzo es ya un camino bien marcado con piedras a los lados y vierteaguas para evitar que la erosión de escorrentía destroce el camino, a tramos se conserva el empedrado original, todo esto nos indica que debió ser un camino transitado por pastores, arrieros, bandoleros y todo tipo de gentes que se movían entre el Valle del Guadalhorce y la Serranía de Ronda. Cuando estamos a unos 800 metros de la carretera, justo en el momento que el sendero comienza la parte final de ascenso, a la derecha en dirección a las grandes paredes de rocas, se encuentra el magnífico pilar de la Fuente de La Alberquilla, sus aguas son limpias y tan frías que las encontramos cubiertas de una gruesa capa de hielo, es de admirar la perfección y las dificultades de la construcción.

Regresamos al viejo sendero, ahora ya muy bien marcado, ascendemos hacia el Puerto de Los Empedrados, en la parte más alta en camino casi se pierde ya que está lleno de aulagas, que por otra parte, es el escaso matorral que ha quedado en la zona después de siglos de duro y erosivo pastoreo. La zona alta del Puerto de Los Empedrados en un canchal de rocas calizas donde quedan las ruinas del ventorrillo, absolutamente ruinoso con dos construcciones, en una de esas míseras cabañas nació el día 4 de mayo de 1.873 el bandolero Pasos Largos”, de nombre Juan José Mingolla Gallardo. La humildad de las casuchas nos indica la dureza de la vida que la familia de Pasos Largos debió llevar en estos estériles terrenos; los restos de las construcciones son de piedra sobrepuesta sin argamasa alguna, al lado, otros restos de construcción indican lo que debían ser las cuadras o zahurdas; a unos cincuenta metros hacia Levante, una pequeña oquedad es conocida como la Cueva de Pasos Largos. Desde la portada del Cortijo del Nogal hemos recorrido 1,7 Kms.

El camino, hasta lo alto del Puerto se conserva relativamente bien, es de construcción medieval según Bartolomé Nieto, aunque no es descartable que se construyera sobre un viejo trazado romano.
Dejamos a nuestra espalda las ruinas del Ventorrillo y debemos andar unos cuatrocientos metros por un camino poco marcado que gira en el descenso hacia la izquierda ligeramente, encontramos una alambrada que la superamos a través de una angarilla de hierro de grandes dimensiones, a nuestros pies se abre un carril bien dibujado, lo tomamos hacia la izquierda, en el suave descenso encontramos una repoblación de pinos parasitada por las orugas “Procesionarias”; estamos en Los llanos de La Añoreta; el camino nos deja en una cancela que atravesamos dejándola de nuevo cerrada. En el camino es frecuente encontrarse bolas de mineral de hierro. Cruzamos la carretera y buscamos el viejo camino que gira a la derecha, al Este. Nos vamos alejando de la carretera que queda a nuestra izquierda, desde el Puerto de los Empedraos hasta la carretera tenemos 2,8 Kms.  El camino, en la otra parte de la carretera, se encuentra al principio poco marcado pero con cuidado no lo perdemos, poco después aparece perfectamente dibujado, entre algunos pinos de repoblación y rebaños de ovejas, lo seguimos, poco después de que por la izquierda se le una otro camino, nos conducirá hasta el Cortijo de La Añoreta, con su pozo y varios pilones de piedra revestidos de cemento, vemos las ruinas de la gran cortijada y el pequeño nuevo cortijo, unos grandes árboles dan sombra, destaca un sauce llorón de enorme tronco, continuamos unos metros hasta encontrar un amplio carril que cruza el nuestro, (si continuáramos por él llegaríamos a los Cortijos de La Vívora Alta y La Vívora Baja), andamos unas pocas decenas de metros a la izquierda a través del amplio carril y giramos a la derecha, nuestras referencias serán una era cuadrada enmarcada por grandes piedras, un olivo y la presencia de algunas encinas pequeñas, apenas hemos circulado nos centenares de metros el camino aparece claro y cuando los primeros pinos están cercanos llegamos al Boquete o Portón de Roque. Desde que cruzamos la carretera hemos hecho algo menos de 2,5 Kms.
El Boquete de Roque es un mirador impresionante sobre el valle donde se asienta el pueblo de El Burgo y las Sierras de Alcaparaín, Blanquilla y Prieta, al fondo a la derecha se ve el pinsapar y la Sierra de Las Nieves, más cerca, en dirección sur, se adivina el encajonado río Turón, por la izquierda, al Este, la Depresión de Antequera. Es además, un punto de contacto importante entre rocas calizas (de tono más claro) y margocalizas (más oscuras y con curiosas forma plegadas). Desde el Boquete de Roque iniciamos un descenso hasta pueblo de El Burgo por el antiguo camino. Es éste una senda que, a tramos, se conserva perfectamente, se ve el empedrado original, los vierteaguas para evitar la erosión fluvial y como buscaron que las pendientes fueran suaves, en todo el trayecto contemplamos un precioso paisaje teniendo siempre delante al pueblo de El Burgo. Al decir de algunos expertos el camino puede estar asentado sobre una Vía Romana. El matorral es típico de zonas degradadas y más cálidas, a base de tomillo, matagallo, aulagas, esparto, hinojos y cuchillejas, jalonado por algunas encinas, acebuches y pinos de repoblación.
Tan solo son de 5 Kms de cómodo descenso. Nos acompañan en la parte de menor pendiente, cultivos de almendros y olivos, además de las siempre presentes aves entre las que destacan los enormes buitres que nos sobrevuelan.  El camino, ya cerca de El Burgo, desemboca en un amplio carril, en pocos centenares de metros llegamos junto a un parque a la entrada del pueblo, la carretera, entre grandes eucaliptos nos permite llegar a un pilón de agua junto a las primeras casas. Un poco más adelante, frente a la gasolinera, encontramos una estatua que nos recuerda que estamos en el pueblo que vio nacer al bandolero Pasos Largos. El último de una estirpe de un modo de vida que nunca volverá.

Distancia recorrida: 12,51 kilómetros
Altitud min: 606 metros, max: 1.178 metros
Desnivel acumulado subiendo: 511 metros, bajando: 870 metros
Grado de dificultad:  Moderado
Tiempo empleado:   4 horas 17 minutos
La ruta NO es circular.


Los mapas son de Jesús Ripalda

El personaje de la ruta es Pasos Largos.
De su infancia poco se sabe, el pequeño Juan José Mingolla Gallardo, que quizás ya había heredado ese apodo de su abuelo o de su padre, vivió por esos duros y alejados parajes, quizás cuidando con su hermano mayor algunas cabras y oyendo historias y fantasías de los arrieros y viajeros que por el ventorrillo pasaban. Cuando Juan José cuenta con 17 años la familia se va a La Romerosa, un cortijo no alejado de Los Empedrados donde se dedican a la agricultura y la ganadería, pero Pasos Largos nunca mostró el más mínimo interés por estos ni por ningún oficio, tan sólo la caza le interesaba. En 1.895 es llamado a filas para ir a Cuba, poco antes había muerto su padre, en esta triste campaña colonial permanece tres años hasta ser repatriado. Regresa a Ronda enfermo, sin haberse repuesto del desgaste físico de unas fiebres cogidas en la isla caribeña (quizás enfermó también de tuberculosis), y el panorama que encuentra en su casa es bien triste, su hermano mayor ha muerto, el pequeño ha formado una familia y se ha marchado hacia Estepona y Juan José tiene que trabajar duro para subsistir junto a su anciana madre. Cuando muere la madre en 1.901, sólo, sin obligaciones familiares, puede dedicarse a lo único que le interesa, la caza. Ya se había formado plenamente el aspecto y la personalidad que le acompañaría toda la vida, era hombre de pocas palabras, alto, muy delgado, de constitución enjuta, de aspecto “mal encarado”, tosco, jugador de cartas en la taberna de Sibajas situada en la calle de la Bola de Ronda, esquina con Plaza del Socorro, donde llevaba los trofeos que capturaba en sus cacerías, le daban algunas monedas que, inevitablemente, se jugaba a las cartas y perdía. Dentro del panorama rondeño de la época era un tipo que llamaba la atención. ¿Pero quien fue este personaje singular? Quizás un demente, indudablemente un inadaptado social, ¿valiente tal vez, osado, inconsciente?…. Para mi existen varios hechos significativos que indican la personalidad del bandolero, los asesinatos del Los Tribuleros, la aventura en el Cortijo Santiago y la Cancha Cantarranas, el Enfrentamiento en el Cerro del Mures y la propia muerte del bandolero. El primer caso que he citado decidió a Juan José a tirarse al monte, se había aficionado a cazar furtivamente en los alrededores del Cortijo de El Chopo, los aparceros puestos de acuerdo con la Guardía Civil consiguieron que se confiará y fue atrapado, al llevarlo al cuartelillo, por el camino que actualmente pasa por el interior de la finca de los Aguilares, la pareja de civiles le dio una brutal paliza de la que tardó casi un mes en recuperarse en el Hospital de Ronda, Pasos Largos se vengó matando a los dos aparceros, padre e hijo e inicio su vida de bandolerismo, el segundo caso fue un secuestro de un rico propietario de apellido Villarejo, que años después, ya rehabilitado, le dio trabajo, es el primer ejemplo y que yo conozca el único, de Sindrome de Estocolmo que se dio en la Serranía. Otro fue el enfrentamiento a tiros en el Cerro del Mures que ya contaré en la siguiente ruta pues se trata de una de los más llamativos recorridos que se pueden hacer desde Ronda. Por último la muerte del bandolero en la Cueva de Sopalmito también está rodeada del misterio y el poco conocimiento que de la vida del bandolero se tiene a pesar de que es bastante reciente, la cueva, se encuentra situada en un lugar no lejano a de donde él mató a sus víctimas, digamos que es otra ladera de la misma montaña llamada genéricamente “Sierra Blanquilla”. Su cadáver fue sacado a lomos de mulo hasta el Cortijo de La Breña. Según la versión oficial murió en un tiroteo con la Guardia Civil el 18 de marzo de 1.934. Según la creencia popular fue traidoramente asesinado, así lo escribe Isidro García en su libro “Bandoleros en la Serranía de Ronda” y asi se lo contó a él, Manuel Torres, de apodo “Galan”, un pastor que sacó el cadaver de la montaña; según Galan,”Pasos Largos” fue asesinado la tarde antes por unos tramperos y ofrecido su cadaver a la guardia civil a cambio de favores en la caza furtiva y la protección de los poderosos. Según la versión del estudioso del personaje, Fernando Ramos, su muerte ocurrió a causa de su enfermedad y su compañero en aquellos momentos le disparó ya fallecido y ofreció su cadáver a la Guardia Civil a cambio de poder seguir ejerciendo la caza furtiva.


PRÓXIMA RUTA: De Ronda a Los Alamillos por el Embalse de Montejaque