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FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Alcaudón Común

Andrés Rodríguez González Abril 6th, 2019

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Alcaudón Común. Lanius senator

Esta ave, a pesar de su aspecto y comportamiento, que le hace parecer una pequeña rapaz, pertenece en realidad a l grupo de conocido como “pájaros”, aves que se caracterizan por su pequeño tamaño. En caso del alcaudón su longitud es de 18 cm y suele tener una media de envergadura de unos 26 a 28 cm.

Se distingue fácilmente por su voluminosa cabeza, teñida de rojo, y por su manto negro, con amplias manchas blancas en las alas. La cola es también negra, excepto en los bordes y en la base. En vuelo, con las alas y la cola desplegadas, muestra un bello diseño blanco y negro. A larga distancia y posado se reconoce muy bien por el notable contraste entre los colores oscuros de las partes superiores y el color blanco marfil de su garganta, pecho y vientre. De cerca, se ve claramente un antifaz negro que le cubre los ojos, se puede apreciar su larga cola, así como el ancho, corto y ganchudo pico negro, más propio de una pequeña rapaz que de un pájaro.

Aunque se trata de un pájaro tímido, es posible observarlo posado en las ramas altas de arbustos, vallas o muros, desde donde otea y se lanza para cazar insectos y pequeños reptiles.

Cuando se siente amenazado o quiere intimidar a un intruso, emite unos chasquidos ásperos, muy seguidos y rápidos, que recuerdan a los proferidos por las urracas.

Habitual de los paisajes mediterráneos de campo abierto, con árboles y matorrales dispersos. Típico de dehesas, olivares, sotos, campiña y bordes de campos de cultivo.

Ave típicamente estival que se ve en la Serrranía sólo durante el periodo reproductor. Se reproduce entre los meses de abril y mayo realizando dos puestas anuales. En cada puesta pone 6 huevos. Se alimenta de insectos, lagartijas e incluso micromamíferos que captura en el suelo. Actúa como una pequeña rapaz pero sin garras, valiéndose sólo de su pico. Su técnica de caza consiste en posarse en solitario en puntos elevados  como vallas, postes, cables para cubrir desde ahí zonas descubiertas, vigilar el suelo y lanzarse sobre sus presas.

Como curiosidad de estos pequeños depredadores, se puede comentar que utilizan arbustos espinosos para ensartar a sus víctimas y facilitar su consumo. El alcaudón común está considerado un bioindicador de prácticas agrícolas sostenibles en cultivos como los viñedos.

 

 

Bibliografía

http://www.malaga.es

https://www.seo.org

 

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: JARA DE HOJA DE LAUREL

Andrés Rodríguez González Abril 5th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

JARA DE HOJA DE LAUREL Cistus laurifolius

La jara de hoja de laurel pertenece a la familia Cistaceae.

Su nombre común (hoja de laurel) y específico (laurifolius) hace referencia a la forma de sus hojas, a ser parecidas a las hojas de Laurel, aunque no son iguales, son más pequeñas y rizadas que las del laurel.

Es un arbusto de espeso ramaje con multitud de tallos que crecen desde la base, puede alcanzar los dos metros de altura, aunque no suele ser tan alto. Se desarrolla en terrenos ácidos y silíceos. La flor de la jara de hoja de laurel, aparece de mayo a julio y cuenta con unos pétalos de color blanco muy puro, en los que destacan los estambres, largos, abundantes y amarillentos. Mientras que el fruto es una cápsula con 5 valvas, que en la madurez se abren para expulsar la semilla.

La jara de hoja de laurel se extiende por la región mediterránea occidental, ascendiendo hasta los 2.000 metros de altitud en determinados lugares. En la Serranía de Ronda, de naturaleza generalmente caliza, es poco frecuente, tan sólo se encuentra en algunas manchas de terrenos silíceos como en algunas partes de La Nava. Por sus requerimientos de suelo, se suele asociar con la presencia de alcornoques. Sin embargo es una planta relativamente abundante en los montes del centro, este y sur de la Península Ibérica, particularmente en los que son pobres, formando un matorral denso, casi monoespecífico e impenetrable.

Esta planta, al igual que su pariente próximo la Cistus ladanifer o Jara pringosa, es rica en landano, una resina pastosa que se obtenía por destilación de la planta, la que ha sido utilizada con fines medicinales en los siglos XVIII y XIX. Se emplea fundamentalmente para tratar hernias y problemas reumáticos, en forma de emplasto. Estos usos, por la toxicidad implícita en esta planta, están desfasados actualmente, al igual que su empleo como planta ornamental, pues se ha comprobado que esta planta contiene substancias que inhiben el crecimiento de otras plantas, de aquí que estos jarales sean de una pobre biodiversidad y presentarse casi monoespecíficamente dominados por esta sola planta.  Actualmente el único uso etnobotánico que se conoce a la jara de hoja de laurel es para eliminar el desagradable olor que despide el cuero en curación por lo que se ha utilizado para dar aroma al cuero, también se emplea algo en perfumería.

Bibliografía

http://www.sierradebaza.org

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: LIMONERO

Andrés Rodríguez González Abril 1st, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: LIMONERO

El limonero tiene como Nombre científico Citrus limon.

Es uno de los árboles estrella para los que tenemos la suerte de vivir en clima mediterráneo.

Posee unas hojas de color verde brillante lustroso, sus flores huelen extraordinariamente bien, aguanta las heladas sino son fuertes, no requiere especiales cuidados y sobre todo sus frutos son muy útiles en la cocina mediterránea. El limonero no quiere ni las corrientes de aire ni frío intenso, en caso de plantarlo en una zona de heladas frecuentes se debe proteger con mallas. También puede vivir en macetón en una terraza siempre que sea soleada, en éste caso se trasplanta una vez al año o cada dos años a una maceta de un tamaño un poco mayor que la anterior. Para hacer el trasplante lo mejor es utilizar sustrato ácido que drene bien.

Para tener un árbol fuerte y que aporte bastante producción de limones lo mejor es  hacer un injerto de la variedad “lunero” sobre un naranjo amargo en la época adecuada, en mayo y junio. Nos garantizaremos la fortaleza del árbol madre y la abundancia de la cosecha.  Pero si queremos tener en maceta un limonero porque no dispongamos de suelo donde sembrarlo, la mejor variedad para plantar en maceta puede ser la variedad “Cuatro Estaciones”.

Pese a la creencia popular de que es propio de nuestro clima mediterráneo, en realidad es una planta que procede del noroeste de la India. Su cultivo apareció en nuestras tierras a partir del siglo XI.

Necesita vivir en el exterior y a pleno sol ya que como todos los cítricos que estén a la sombra no dan frutos.

El limonero necesita mucha agua, pero no tolera el encharcamiento, por lo que tenemos que evitar poner un plato debajo de la maceta. Lo ideal sería regarlo a diario en verano y dos o tres veces por semana en invierno.

Puede no podarse, pero si no lo hacemos crece en exceso y llegará un momento en el que no podamos manejarlo. Suele aconsejarse que se pode una vez al año y en primavera, cuando haya pasado el riesgo de heladas.

El limón es un producto que se puede consumir a diario, por ejemplo añadido al zumo de naranja. Además de sus propiedades alimenticias y como fuente de vitamina C, se le han constatado los siguientes usos en cuestiones de belleza:

- Acaba con las manchas de la piel. Debido a que tiene vitamina C que es un antioxidante efectivo, ayuda a controlar el fotoenvejecimiento. Además tiene la capacidad de activar la producción de colágeno.

- Blanquea las uñas porque es un disolvente natural de sustancias tóxicas.

- Reduce la grasa del cabello, al ser rico en vitaminas B, A y C, que son las que otorgan mayor vitalidad al cabello.

- Combate el acné. Por el ácido ascórbico que tiene reduce la oxidación de la grasa, lo que dificulta la formación de puntos negros. Además tiene un efecto antimicrobiano que disminuye la cantidad de bacterias culpables de la producción de granitos.

- Exfolia tu piel. Combinando limón con sal y aceite de oliva se obtiene un gran exfoliante. La sal, debido a su textura granular remueve las capas superficiales de la piel y el aceite de oliva, rico en ácidos grasos, aporta grasas a la superficie cutánea.

-Sirve como desodorante. Aplicado el jugo de limón sobre la piel directamente, ayuda a que el antioxidante de la vitamina C impida el paso del mal olor.

- Cura los labios. Gracias a que tiene un efecto antiinflamatorio, si se coloca sobre los labios irritados puede ayudar a mejor los síntomas, aunque provocará algo de escozor.

- Ayuda a que disminuyan las várices. Es necesario combinarlo con aceite de oliva y ajo.

- Suaviza codos y rodillas. Mezclando el jugo de un limón, algo de sal y aceite de oliva se puede crear un magnífico exfoliante casero, que se puede utilizar para suavizar los codos y las rodillas. Además, si se ha puesto autobronceador y se ha pasado en su aplicación, se podrá eliminar el tono naranja que se haya quedado.

- Hidratante clarificante, con solo unas gotas de limón por un vaso de agua de coco será más que suficiente. Apliquese sobre el rostro y el cuerpo, el limón aclarará la piel y unificará el tono, mientras que el agua de coco la mantendrá hidratada.

Bibliografía

https://www.vivercid.com

https://www.elpais.com.uy

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA: CLEMATIS DE INVIERNO.

Andrés Rodríguez González Marzo 31st, 2019

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA: CLEMATIS DE INVIERNO.

Su nombre científico es Clematis Cirrhosa.

Es una planta trepadora que pertenece a la familia de las Ranunculáceas. Destaca por sus flores que cuelgan a modo de penachos plumosos muy coloridos y llamativos.

Puede llegar a crecer hasta 8 metros. Soporta climas muy fríos de hasta  menos diez grados, pero si los veranos son muy secos y calurosos puede perder sus hojas en ese periodo, sin que eso suponga que se ha secado la planta.

Es originaria de la región Mediterránea. En la Península Ibérica se encuentra más bien en el sur y en todas las Islas Baleares. Suele vivir en matorrales o paredes donde se pueda aferrar. Aguanta climas fríos hasta los 1000 metros sobre el nivel del mar. Sus hojas presentan diversas formas, suelen estar divididas en tres partes iguales, tienen el peciolo prensil para facilitarles agarrarse a otras plantas o a las rocas a semejanza de un zarcillo.

Florece en invierno, de ahí su nombre. Aunque también su floración se puede extender hasta la primavera, desde octubre a mayo, por eso cada vez se usa más en jardinería. Una vez que se le han caído los pétalos de la flor, conserva el aspecto ornamental de sus flores gracias a las aristas plumosas de las semillas que quedan en las ramas. Además es una planta que puede ser usada o plantada en zonas que no cuenten con un suministro de agua constante e importante, siendo muy resistente a estas condiciones. Sin embargo, en caso de contar con un sistema de riego constante, es importante que el suelo sea capaz de drenar el agua sin que se acumule. No soporta bien el viento, por lo que debe sembrarse en zonas con cierta protección ante los fuertes vientos.

Bibliografía

http://hablemosdeflores.com

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA Lombriz de tierra común

Andrés Rodríguez González Marzo 28th, 2019

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA

Lombriz de tierra comúnLumbricus terrestris

Es una especie abundante y de familiar para todo aquel que tenga un jardín o practique la pesca. Es oriunda de Europa, pero en la actualidad abunda también en Norteamérica y en Asia occidental. Es del grupo de los Anélidos.

Su color es color gris rojizo. Apenas mide 7 u 8 centímetros pero algunos miembros de la especie alcanzan hasta 35 centímetros de longitud. El cuerpo de la lombriz de tierra está formado por segmentos llamados anillos o metámeros. Estos segmentos están recubiertos de sedas, o pequeñas cerdas, que la lombriz usa para remover y escarbar la tierra.

En Estados Unidos se la conoce con el nombre de night crawler (buscadora nocturna) porque es frecuente verlas por la noche alimentándose sobre la superficie de la tierra. Durante el día permanecen bajo tierra, manteniéndose por lo general próximas a la superficie, son capaces de cavar hasta una profundidad de hasta 2 metros.

La lombriz tiene la boca en el primer segmento del cuerpo. A medida que cava la tierra la va ingiriendo, extrayendo de ella nutrientes que provienen de la descomposición de materia orgánica, como hojas o raíces. La lombriz de tierra es vital para la salud del suelo, ya que transporta nutrientes y minerales hasta la superficie mediante sus deshechos y los túneles que excava oxigenan la tierra. Una lombriz puede comer en un día el equivalente a un tercio de su peso corporal.

Las lombrices de tierra se aparean en la superficie. Aunque son hermafroditas, no se fecundan a sí mismas. Después de aparearse, cada lombriz forma un pequeño capullo en forma de limón con un líquido que segrega del clitelio, que es el ensanchamiento fácilmente reconocible que destaca en el tercio anterior de su cuerpo. El esperma y los ovocitos se depositan dentro del capullo, que a continuación es enterrado. Las lombrices recién nacidas emergen a la superficie tras un período de gestación de entre dos y cuatro semanas.

La lombriz de tierra sirve de alimento a un gran número de animales, como pájaros, ratas y sapos, se utiliza también para hacer abono orgánico y como anzuelo en la pesca industrial y deportiva. Su población puede ser muy numerosa en algunos territorios y no tiene asignado un estatus de protección especial.

Desempeña un papel importante en la ventilación y la fertilización del suelo. La importancia de las lombrices de tierra en la ventilación y fertilización del suelo es bien conocida. Introducen materia orgánica en sus madrigueras de la superficie y al “gusano moldes” el cual es excretado por ellas. Charles Darwin estimó que una población de lombrices de tierra movía 100 toneladas de suelo por hectárea en un año. El oxígeno es tomado por otro lado de la superficie del cuerpo y la piel tiene que mantenerse húmeda para facilitar este proceso; las lombrices de tierra sólo salen a la superficie después de la lluvia o por la noche para reproducirse.

Bibliografía

https://www.nationalgeographic.es

https://www.biopedia.com

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: ARAÑA TORO.

Andrés Rodríguez González Marzo 15th, 2019

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

ARAÑA TORO. ARAÑA NEGRA DEL ALCORNOCAL. Macrothele calpeiana.

Arañas de la familia Atypidae, falsas representantes de las arañas tipo “tarántula” (que son de la familia Mygalomorphae). Se caracterizan por tener sus piezas bucales paralelas y proyectadas hacia adelante. En la península Ibérica, no obstante, la diversidad de “arañas tipo tarántula” es relativamente alta e incluye otras cinco familias.

En todo el mundo existen solamente tres géneros dentro de la familia Atypidae, con más de cincuenta especies. Las tres especies europeas son -de menor a mayor tamaño- Atypus muralis, Atypus piceus y Atypus affinis; ésta última es la más común en Europa occidental y la única de la familia presente en la península Ibérica. En otros países de Europa puede ser la más común de las tres especies de Aytpidae, como en Alemania, mientras que en Austria es la más rara. En muchos países europeos las Atypidae están incluidas en las listas rojas como amenazadas o muy amenazadas. En España no se encuentra incluida en ninguna lista de protección.

Se ha encontrado en bosques de robles, de alcornoques y de otros bosques mediterráneos, así como en aulagares y en pinares. Aunque en Centroeuropa se considera una araña de baja altitud, ausente por encima de los 600 m, en España sí supera esa cota altitudinal.

La longitud del cuerpo del macho (excluidas las piezas bucales) es de 7-10 mm y de 10-11 mm en la hembra.

El color de los machos es principalmente negro oscuro, mientras que las hembras son de color pardo oscuro y los juveniles de un color más pálido. Las largas hileras posteriores están divididas en tres segmentos. Este carácter sirve para diferenciar a A. affinis de las otras dos especies.

Vive en tubos subterráneos de unos 10-30 cm de longitud, que cava ella misma y recubre con seda. Por encima del suelo, esta tela forma un “tubo de captura” de un cm de ancho y 10 de largo, camuflado con partículas de tierra de los alrededores. La araña espera dentro del tubo y a que los insectos caminen sobre la parte aérea del mismo. Las presas son mordidas desde abajo, a través del tubo, y arrastradas a su interior. Ello deja una abertura que es reparada posteriormente. De esta manera se suelen capturar hormigas, escarabajos e incluso ciempiés y milpiés.

Los machos de la Araña Toro rastrean el terreno en busca de pareja, hacen vibrar el tubo de captura y se aparean en la parte inferior del nido. Cohabitan, macho y hembra durante algunos meses de invierno, cuando el macho envejece y muere es devorado por la hembra. En el fondo del nido se produce también la puesta de huevos que se mantienen en un capullo subterráneo en una parte ligeramente ensanchada del nido. Las arañitas eclosionan en otoño y permanecen en el nido materno todo el invierno, sin alimentarse. Abandonan el nido durante los primeros días cálidos de marzo y se dispersan mediante dejándose arrastar por el aire. Puede haber hasta 100 arañitas en un nido. A diferencia de la mayoría de las arañas europeas, pueden vivir largo tiempo, hasta 8-10 años en el caso de las hembras, los machos, sin embargo mueren en pocos meses.

Se suele ver en el suelo a los machos en otoño en busca de una hembra; es una ocasión perfecta para avistar esta araña que es tan fascinante como inofensiva.

Bibliografia

http://sea-entomologia.org

Guía de campo de los arácnidos de España y de Europa. Dick Jones. Editorial Omega. 1983

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA HIERBA MORA. Tomatillo del diablo

Andrés Rodríguez González Marzo 13th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

HIERBA MORA. Tomatillo del diablo

Su nombre científico es Solanum nigrum.

Planta herbácea, anual, crece de manera silvestre en casi todo el mundo.

Familia de las Solanáceas, como el tomate, la berenjena, pimientos y patata. Posee tallos de hasta cincuenta centímetros de altura, ramosos y velludos, hojas lanceoladas, con dientes en el margen, flores axilares, de corola blanca y fruto en baya negra de un centímetro de diámetro. De origen sudamericano

Es una planta a la que no suele prestarse atención, pero al menos se debe saber que es tóxica, aunque, como suele ocurrir con la flora que contiene alcaloides potencialmente peligrosos, también ha sido usada por la medicina natural. La hierba  mora contiene propiedades analgésicas y sedantes, pero no debemos olvidar que es una planta tóxica y por lo tanto, no debe usarse. Se ha hallado un glucoalcaloide llamado solanina. Según el terreno y las condiciones de nutrición varían las concentraciones de la sustancia tóxica incluso en plantas muy cercanas unas a otras, pudiendo llegar a ser sumamente peligrosa.

El alcaloide lo emplea la planta como defensa contra los predadores; sin embargo, cuenta con cierto uso en fitoterapia. En medicina popular se ha utilizado para untarla sobre la piel en zonas golpeadas, heridas, abscesos y para el dolor de muela para disminuir el dolor. En el caso de las heridas, se colocaba la hierba mora previamente machacada, para producir la cicatrización, al parecer con efectos inmediatos, según dicen si se aplica la hierba mora toda la noche, al día siguiente la herida se estará cicatrizada completamente. No solo se ha usado para uso externo, puesto que si se toma el jugo de las hojas frescas de la hierba mora, también se puede aliviar los dolores estomacales. El fruto maduro de la hierba mora se ha usado para mermeladas y  y conservas, en otros lugares se lo comen como a cualquier otra fruta. Se usa como infusión para aliviar los cólicos digestivos, empachos, vómitos, espasmos y las lombrices. En algunos lugares del mundo, como en las Antillas, se ha cultivado para consumir sus hojas como si fueran espinacas (previamente hervidas para eliminar la efectividad de sus componentes tóxicos).

La planta posee pequeñas flores que parecen estrellas blancas con corazones amarillos en su centro, forma arbustos de un verde intenso y que crece por doquier entre el resto de la flora sobre todo en invierno. Su cáliz es como una pequeña campana de cinco sépalos sobre la que se asienta una corola blanca y estrellada, de seis a doce milímetros de diámetro. En su centro se observan las amarillas anteras de los cinco estambres, y en verde, se distingue el estigma. Esta flor guarda mucha similitud con la flor de la patata, lo cual no es de extrañar porque también con esta planta comparte familia, la de las solanáceas, un amplio grupo en el que se incluyen especies que son alimentos coma la berenjena, pimientos y tomate pero también otras especies conocidas por su toxicidad como la belladona o el estramonio.

Las flores se convierten en bayas oscuras del tamaño de un guisante y bastante tóxicas, sobre todo al madurar, cuando contienen mayor concentración de alcaloides como la solanina. De hecho, las referencias a casos de intoxicación señalan que muchas de ellas han podido producirse por confundir estas bayas con guisantes. Plinio, en su Historia natural, escribió de esta planta, usada por sus efectos psicoactivos, que «bastan algunas gotas de su zumo para perturbar la razón. Sin embargo, los autores griegos juegan con ella: según dicen, a la dosis de una dracma provoca imaginaciones lascivas, visiones fantásticas, que parecen reales; a dosis doble, una verdadera locura, y a cualquier dosis mayor, la muerte». Y puede leerse en la entrada sobre Solanum nigrum en el libro ‘Plantas medicinales. El Dioscórides renovado’, de Pio Font i Quer. Lo cierto es que Plinio podría referirse a S. villosum, que algunos autores consideran una de las variedades más extendidas de S. nigrum, mientras que otros la diferencian de tal modo que podría tratarse de una especie distinta. Cuestiones taxonómicas que a menudo resultan controvertidas y que a veces se reducen a tecnicismos poco prácticos aplicados a la divulgación.

Algunos expertos aseguran que apenas seis bayas de esta planta pueden resultar mortales para un adulto, a pesar de que la toxicidad y sus efectos dependen de múltiples variables más allá de la cantidad del veneno. En cualquier caso, esta planta tan peculiar es citada en todas las listas de flora que hay que mantener lejos de perros, gatos y niños. Hay que tener en cuenta, asimismo, que su veneno puede ser efectivo a través de la piel, por lo que tampoco es conveniente tocarla. Y, a pesar de todo ello, y por sus propiedades narcóticas, la hierba mora se ha empleado tradicionalmente como analgésico, así como para tratar afecciones de la piel

Existen diversas variedades de esta especie y cierta confusión entre ellas. Actualmente, muchos expertos consideran que S. nigrum y S. americanum son una única especie. Y tanto ella como sus variedades se encuentran en la lista de casi 200 plantas cuya venta está prohibida en España (orden SCO/190/2004 de 28 de enero), aunque no parece haber necesidad de adquirirla dada la abundancia que de ella se encuentra en prados y sembrados.

Como curiosidad, la denominación del género Solanum parece provenir del viento solano, que sopla del Este, tal vez por la forma de estrella de su flor o por antiguas leyendas que cuentan que esta planta, al igual que el influjo continuo de ciertos vientos, puede inducir a la locura.

Bibliografia

https://www.adipiscor.com

https://www.sertox.com.ar

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA: Madroño

Andrés Rodríguez González Marzo 11th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA

Madroño Arbutus unedo

La planta que emborracha.

Es una planta que tiene la mala fama de que al ingerir sus frutos las personas se emborrachan. Esta creencia popular no va del todo descaminada ya que los frutos del madroño al madurar, fermentan y contienen cierta cantidad de alcohol, por lo que su consumo excesivo puede provocar mareos y dolores de cabeza.

“Arbutus” es el nombre que los romanos daban al madroño y a sus frutos; “unedo” procede de “edo”, que significa comer, “unus o uno”, es decir, “comer sólo uno”, aludiendo a la propiedad de emborracharse con sus frutos si se abusa de ellos.

El madroño es una especie fundamentalmente mediterránea que también se distribuye por las islas atlánticas de Irlanda, Canarias, Azores, Madeira y Cabo Verde. En la Península y Baleares aparece en casi todas la provincias, pero escasea o falta en las zonas más continentales y frías del interior. En la Serranía busca zonas que no sean excesivamente frías, como algunas zonas protegidas del frío intenso de La Nava y Conejeras y otras más cálidas como el Valle del Genal o la parte de la carretera de San Pedro cercana al Alcuzcuz.

El madroño es un arbusto o pequeño arbolito que alcanza los 8 m de altura si se le deja crecer. Tiene una copa densa y globosa que genera mucha sombra. La corteza es pardo-rojiza, agrietada y escamosa, se desprende en plaquitas. Las ramillas jóvenes son rojizas, si bien al madurar se tornan grisáceas. Las hojas son persistentes, simples, alternas, lanceoladas, de color verde intenso, brillantes por el haz y mate por el envés, de 8-10 cm de largo por 3-4 de ancho y de margen serrado. Las flores son blancas o rosado-claras, aparecen en grupos colgantes al final del otoño o a comienzos del invierno y tienen forma de campanita cerrada. Los frutos al madurar tienen un aspecto granulado, carecen de piel, son carnosos, redondeados, de 2-3 cm, rojos o de naranja intenso en el exterior  y amarillo-anaranjados por dentro. En invierno se puede ver al madroño con flores y frutos maduros a la vez.

Es una planta propia de los bosques de hoja persistente del clima mediterráneo. Crece sobre todo asociada a los alcornocales, con los que comparte área de distribución en las zonas de sustrato ácido, si bien el madroño además se distribuye por los terrenos básicos. La encontramos desde el nivel del mar hasta los 1200 m, siempre que las heladas no sean excesivas. Aunque prefiere los suelos bien desarrollados y frescos, a veces aparece en terrenos pedregosos. Por otro lado, la protección que ofrece de su copa y la presencia de frutos en invierno, hacen del madroño una planta muy importante en los ecosistemas como refugio y alimento para la fauna.

La madera es densa, muy dura, de excelente calidad como leña y muy apropiada para hacer carbón vegetal. Sirve para tallar pequeñas piezas como cuencos y cubiertos; sin embargo no se usa mucho para tornear si no está bien seca porque tiende a retorcerse.

Las hojas y la corteza se han empleado como curtientes por su alto contenido en taninos; su raíz, para teñir de rojo, y en medicina para combatir diarreas  al tener propiedades astringentes, favorecer el tránsito de la orina, al tener diuréticas y limpiar, como desinfectante, las vías urinarias.

Además, a pesar de que crece lentamente, es una planta muy interesante desde el punto de vista ornamental por el colorido de sus hojas, flores y frutos. Asimismo se usa para restaurar los ecosistemas mediterráneos degradados y en los ramos de flor cortada por el verde lustroso de sus hojas. También se llaman madroños a las borlas ornamentales de los vestidos goyescos que se asemejan al fruto.

El uso más conocido del madroño se debe a sus frutos, que se pueden comer solos o bien elaborar con ellos compotas, vinagres y aguardientes, muy apreciados en Portugal, Extremadura, Asturias y Madrid. Recordemos que en el escudo de esta última ciudad figura el madroño junto a un oso.

El madroño aparece en los catálogos de flora amenazada o protegida de las comunidades de Castilla-La Mancha, Madrid, Murcia y Valencia, mientras que en Andalucía figura como una especie regulada para su explotación en los terrenos forestales privados.

Bibliografía

http://www.arbolapp.es

Naturalistras históricos en la Serranía de Ronda: Félix Haenseler

Andrés Rodríguez González Marzo 8th, 2019

Naturalistas históricos en la Serranía de Ronda: Félix Haenseler 

Félix Haenseler nació en el pueblo alemán de Durach, Baviera en diciembre de 1780, falleció en Málaga a los 61 años de edad.

Era hijo de Anna-Maria y Johann-Balthasar. En el instituto local estudió lenguas clásicas y humanidades, así como los principios básicos de ciencias naturales, física y química. Ingresó como soldado en el regimiento de suizos. Se estima que llega a Málaga sobre 1803. En 1808 ya conocía al botánico Simón de Rojas Clemente, que fue quien le orientó en sus estudios botánicos hasta lograr hacer de él un aventajado discípulo y después colaborador en sus estudios. Sus  primeros pasos en el mundo de la Botánica los dió en el  jardín del convento de San Felipe Neri, formación que completo con numerosas excursiones por la provincia

En 1811, durante la ocupación francesa de Málaga, Haenseler estableció un contacto que derivo en  amistad, con el nombrado por el ejército napoleónico, gobernador Málaga, el botánico Francisco Zea, que tenía a Clemente como secretario. Haenseler trabajaba en ese momento como oficial en la botica conocida popularmente como “de la Espartería”, propiedad de José Santaella, ubicada en la Puerta de Esparteros. Un trabajo que le permite ampliar sus conocimientos en historia natural y farmacia. Formación que se complementa con la ayuda de su hermano que dibuja sus estudios de peces.

A través de su correspondencia se sabe que en 1814 y 1815 colabora con el gran agrónomo D. Mariano Lagasca a quien consideraba “el mejor hombre que he conocido”. Lagasca le dedicó en 1816 el género Haenselera. Por esa correspondencia conocemos que su herbario personal ascendía a “unas 4.000 plantas”, incluyendo especies de gran parte de Europa y que sus conocimientos de idiomas le habían permitido traducir “una obra botánica del alemán”. A través de otra correspondencia, custodiada en el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid, datada entre enero de 1815 y octubre de1820, se ha constatado la estrecha colaboración que mantuvo con Lagasca en esas fechas. En esa correspondencia hacen referencia a  líquenes y a intercambios  mutuos de ejemplares botánicos como plantas, semillas, raíces tuberosas, bulbos y cereales. Haenseler también le comenta múltiples cuestiones de interés científico, como la marcha de sus estudios zoológicos y análisis de aguas de la región, sus herborizaciones del primer viaje por la Sierra Tejeda, libros sobre botánica disponibles en Málaga, además de información sobre diferentes colegas extranjeros con los que mantenía variados intercambios científicos entre ellos con  De Candolle, que fue maestro de botánica de Boissier.  Un hecho fundamental para el descubrimiento científico del pinsapo que comentaremos más adelante.

El interés de Haenseler por el análisis de las aguas minerales malagueñas se remonta al menos a 1815, cuando le comenta a Lagasca su retorno de Carratraca  y su interés por ampliar esos trabajos en los baños de Periana.

De 1817 data su primera publicación conocida: “Ensayo para un análisis de las aguas de Carratraca (Málaga), en diciembre de ese año le envia a Lagasca seis ejemplares de su trabajo. La obra termina con una relación de las plantas encontradas en las cercanías de esa localidad, un total de 37 fanerógamas y 26 criptógamas, incluyendo una nueva especie dedicada a su amigo Clemente a la que da el nombre de Linaria clemente. Según sus propias palabras “habita en la falda de la sierra encima de la iglesia”.

En ese año ya se había examinado en Madrid y era “licenciado y profesor de farmacia y botánica”. En 1817 falleció el farmacéutico titular de aquella botica malagueña donde trabajaba Félix Haenseler, el establecimiento fue heredado por la viuda y, tras la muerte temprana de ésta, a una pariente suya de nombre Antonia García con la que se casó Haenseler. Tras conseguir la ciudadanía española fue nombrado Subdelegado de farmacia para la provincia de Málaga y examinador de los candidatos a boticarios. Siguió con sus investigaciones sobre plantas y algas acompañado en éstas últimas por el investigador gaditano Cabrera.

Al año siguiente, entró en su botica como aprendiz, el joven Pablo Prolongo, que se convirtió en su discípulo y heredaría finalmente la mayor parte de su legado científico. Sigue en contacto con investigadores extranjeros a los que envia plantas, algas, líquenes, etc recolectados por él. Así Carl Agardh, investigador sueco de algas le dedicó una especie nueva localizada en uno de los ejemplares que Haenseler le había enviado y que el experto bautizó con el nombre de Conferva haenselerii.

La primera constancia de sus investigaciones zoológicas data de diciembre de 1814, cuando empezó a contar con la ayuda de su hermano como dibujante de peces del natural y taxidermista de aves. También es este campo intercambio información y ejemplares con expertos europeos. Fue ampliando su biblioteca zoológica, tarea muy complicada en aquellos tiempos. Sobre sus excursiones por el litoral malagueño quedó constancia en una de sus cartas a Lagasca: “Yo de mi parte no omito de colectar, particularmente de la mar he recogido cosas muy preciosas, de lo que le participaré a su tiempo de todo. La semana pasada dormí en una cueva a tres leguas de aquí en las orillas de la mar, y a media noche por poco me anegué, por fin no fue más que mojarme un poco”.

La ictiología marina fue su principal especialidad zoológica, en particular durante la primera etapa, antes de que su vida entrara en una fase crítica. A esa materia se dedicó durante mucho tiempo y, según Willkomm, consiguió “describir algunas especies nuevas”. Sus aportaciones en novedades de peces costeros, permitieron la temprana publicación, en 1817, del folleto anónimo “Lista de los peces del mar de Andalucía”, tras las investigaciones previas fruto de la colaboración con el citado Cabrera.

La correspondencia conservada de éste, con Clemente y Lagasca, demuestra el interés y preparación de Haenseler en esa especialidad. En 1820 reconocía tener suficiente bibliografía relativa a peces, aves e incluso cuadrúpedos, pero sus conocimientos en entomología eran bastante limitados. Con el fraile agustino Muñoz Capilla, que había estado de misionero en Filipinas, mantenía correspondencia desde años atrás, le escribía, en 1817, describiendo sus colecciones naturalísticas y actividades, e interesándose por la malacología filipina y los peces fluviales de Córdoba: “Ahora sí le estimaré mucho algunas de esas conchitas que Usted dice que posee de las islas Filipinas. Tengo una porción de estos mares, así como insectos, y trabajo ahora con especialidad en la ichtiología malacitana, para lo que he formado ya también una especie de tratado elemental por si acaso en tiempos más felices se puede dar a la luz. Tengo ya dibujados al natural una gran porción, y aun rellenos o preparados. Por esto desearía me dijera Usted que casta de peces se hallan en ese río [Guadalquivir], aunque no sean más que los nombres vulgares, porque al fin puede ser que se forme la ichtiologia bética”. En junio el agustino le había enviado una relación con descripciones de peces locales, Haenseler le ayudaba en la identificación taxonómica y le recomendaba bibliografía.

En los años 1825 y 1826, Cabrera hace referencia en su correspondencia a las investigaciones sobre peces de Haenseler, realizadas en a costa malagueña y gaditana.

Lamentablemente Haenseler sufrió una grave crisis personal, motivada por el alcoholismo que le llevó al abandono de sus investigaciones ictiológicas, botánicas y químicas; se le agrió el carácter y terminó cerrando su establecimiento farmacéutico en la capital. La dependencia alcohólica de Haenseler había comenzado al menos desde Un problema que había comenzado al menos desde finales de 1821. Vino acompañada de una grave penuria económica que le había llevado a vender parte de su biblioteca. Suponemos que trasladó entonces su residencia a Estepona, donde permaneció “cerca de nueve años”, según Boissier, y fue regente en una farmacia. En esa etapa de declive se centró en el estudio y traducción de libros técnicos, que finalmente no pudo publicar por falta de medios. De su estancia durante más de ocho años en Estepona procede el descubrimiento en estas montañas de un cuadrúpedo nuevo para Europa, el meloncillo (Viverra ichneumon).

A finales de 1826 había recuperado el interés por la “ictiografía malacitana”, como hemos visto, y otras investigaciones naturalísticas, a juzgar por dos cartas que envió a Clemente, contestando a sus preguntas sobre diferentes cuestiones y resumiéndole sus estudios realizados en las comarcas de la Serranía de Ronda y de la Axarquía (Sierras de Tejeda y Almijara, actual parque natural). Comenta recientes hallazgos petrográficos, mineralógicos y botánicos en el sector occidental, junto con nuevas descripciones relativas a la sierra de Tejeda y cercanías de Nerja. Sobre la capital únicamente aporta una rápida valoración sobre las experiencias locales de aclimatación de la cochinilla y su compromiso en visitar a dos conocidos de su maestro. Por último, varias noticias sobre naturalistas extranjeros: menciona el hallazgo del esqueleto de un gran reptil en Alhaurín, avisa de la presencia de la Stapelia hirsuta en cabo de Gata y comenta los libros de Agardh y De Candolle, que les citan a él y a Lagasca.

Félix Hänseler elabora un breve informe sobre los resultados de su análisis preliminar de la sal de la Laguna de Fuente de Piedra unas notas sobre curiosos ensayos de germinación de semillas de algunas especies.

El profesor de botánica Edmond C. Boissier (1810-1885), llamado De Candolle, con quien mantenía correspondencia Haenseler, aconsejó al descubridor científico del pinsapo, que se pusiera en contacto con nuestro personaje en Málaga. En la colección de Haenseler vio por primera vez ramas secas de pinsapo, por lo que redoblo el interés que traía en ver e identificar ese extraño árbol existente en la Serranía de Ronda. En agradecimiento a la sinformaciones recibidas, Boissier dedicó a Haenseler en 1838 un género de plantas y varias especies. Ese mismo año divulgó, por primera vez, sus investigaciones sobre el pinsapo malagueño, en una conferencia impartida en la Sociedad de Física de Ginebra  el día 15 de febrero de1838), un resumen se publicó rápidamente (Description d’une nouvelle espèce du Sapin du midi d’Espagne), con dos reimpresiones como Notice Abies Pinsapo. En los primeros párrafos reconocía internacionalmente que le debía a Hänseler (es el único de sus “amigos de Málaga” que citaba dicho año) la primera información contundente sobre la existencia del pinsapo. Se extiende en su gratitud hacia los malagueños en los dos tomos de su posterior Voyage botanique dans le midi de l’Espagne pendant l’année 1837; en el prefacio, fechado en abril de 1845, amplia el reconocimiento a sus colegas Haenseler y Prolongo; minimiza sensiblemente la información recibida localmente sobre el pinsapo, aunque reconoce que Prolongo le envió a su regreso a Suiza más información y, finalmente, al describir el pinsapo y presentar las artísticas láminas que ilustran la obra, confiesa la imprescindible ayuda de ambos en el asunto pendiente de las flores masculinas y femeninas, asunto que resolvieron en 1838 los colaboradores malagueños, Haenseler y Prolongo.

González Bueno en 2010 menciona la colaboración de Haenseler enviándole al ginebrino observaciones termométricas del período 1836-183987, e identifica a un tercer eficaz ayudante local del suizo: el canónigo malagueño Salvador López “que herborizó, en el Desierto de las Nieves, en las cercanías de Yunquera, los materiales que permitieron a Boissier describir su Senecio lopezii”.

Los últimos años de herborizaciones intensas de Haenseler fueron 1838 y 1839, que realizó en solitario o acompañado por Prolongo. Durante los últimos años de su vida se centró, principalmente, en la composición de un voluminoso manuscrito: “Nueva análisis de las aguas de Carratraca e indicación sucinta geo-orictognóstica de sus cercanías y de su flórula”.

Sus últimas investigaciones fueron auspiciadas por el médico de aquellos baños hasta que, en 1840, fue destinado a los de Alhama, esa situación junto con el empeoramiento de la salud de Haenseler le obligó a clausurar su farmacia y regresara a la capital malagueña. Fue acogido en la casa de Prolongo y permaneció a su cuidado, hasta que por agravarse su enfermedad le ingresó en el Hospital de la Caridad, donde falleció el día 12 de agosto de 1841. Una información discordante con el correspondiente certificado de defunción, que indicaba que fue al día siguiente cuando murió de parálisis (“perlesía”), no dejó testamento y fue enterrado seguidamente en el Campo Santo.

Durante esa fase terminal de su vida donó a Prolongo sus libros, manuscritos y herbario, aunque no los tenía en su poder. Tras su muerte el heredero buscó toda esa documentación científica. Encontró el herbario, en un lamentable estado, en el palomar de la casa de un familiar del difunto. Solo se localizaron una pequeña parte de sus manuscritos y libros,  desgraciadamente se había perdido la correspondencia personal con sus colegas españoles y extranjeros. Entre sus escritos salvados se encontraban: un manual de estequiometría, sus dos análisis inéditos de las aguas medicinales de Carratraca y de las fuentes de la Hedionda, y algunos otros textos breves.

Bibliografía

ALCOBENDAS, Miguel (1986): Personajes en su historia. 2.ª ed., Ed. Arguval, Málaga

CUEVAS, Cristóbal (2002): Diccionarios de escritores de Málaga y su provincia.1.ª ed., Ed. Castalia Bibliografía, Madrid.

GARCÍA DE LA LEÑA, CECILIO. Disertación en recomendación y defensa del famoso vino malagueño Pero-Ximen y modo de formarlo. Reimpresión de la edición de Málaga, Luis de Carreras, 1792. Palabras preliminares de Modesto Laza Palacios.

http://cementeriosanmiguel.malaga.eu/

http://dbe.rah.es/biografias/

http://www.fortunecity.es/metal/canje/112/nabusimake6.html

LAZA  PALACIOS, Modesto (1936): Algunas observaciones geobotánicas en la Serranía de Ronda”. Boletín de la Sociedad Española de Historia Natural. Tomo XXXVI

LAZA PALACIOS (1946) Estudios sobre la flora y la vegetación de las Sierras de Tejeda y Almijara.

LAZA PALACIOS, M. 1946. Estudios sobre la flora y la vegetación de las sierras de Tejeda y la Almijara. Anal. Inst. Bot. A.J. Cavanilles, 6(2): 217-370.

LAZA PALACIOS, MODESTO. El laboratorio de Celestina. Málaga. 1958.

PÉREZ-RUBIN, Juan (2012): El naturalista y farmacéutico germano-español Felix Haenseler Jeger (1780-1841) en la Málaga de su época. Acta Botánica Malacitana 37. 141-162

RICO VÁZQUEZ, Carmen. Modesto Laza Palacios. Revista Gibralfaro nº 72 Mayo-Junio 2011

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA ABEJORRO ZAPADOR

Andrés Rodríguez González Marzo 7th, 2019

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

ABEJORRO ZAPADOR. Bombus terrestris

El nombre popular hace referencia a una palabra que designa un ruido sordo, un zumbido, una onomatopeya es decir una imitación o recreación del sonido de algo en el vocablo que se forma para significarlo, que se asocia al ruido producido por este insecto.

Este insecto himenoptero tiene un tamaño variable depende de si es macho o hembra y la época del año en la que nace. Suelen medir entre 12,5 mm a 22 mm. La reina mide de 20 a 22 mm, la obrera de 10 a 17 mm y el macho entre 14  o 15 mm.

Tiene un cuerpo negro con dos bandas de color amarillo dorado, una sobre la parte delantera y la otra sobre el segundo segmento del abdomen que termina en una especie de penacho de pelo blanquecino. Está recubierto de gran cantidad de pelo que le sirve para protegerse del frío y como efecto secundario sirve para transportar granos de polén que se adhieren a esos pelos, a veces se impregna de polen totalmente cuando recoge el néctar.

Posee una lengua muy larga para poder alcanzar el néctar de muchas flores. Dentro de los abejorros, el “terrestres” es considerado de lengua corta  a pesar de tener una medida de más de siete milímetros en las obreras

Las jóvenes reinas, nacidas y fecundadas el año anterior,  pueden observarse a comienzos de la primavera, después de abandonar su refugio casi siempre en los troncos de árboles, que les ha protegido del frío  durante el invierno. Lo primero que hacen es buscar un lugar para fundar su futura colonia, especialmente les agradan las guaridas subterráneas de roedores abandonadas. La reina solitaria comienza a construir pequeñas urnas de cera e irá almacenando allí polen y néctar recogido en el entorno. A continuación, pondrá los primeros huevos, que a partir de tercer  o cuarto día deberá alimentar, hasta la cuarta o quinta semana cuando definitivamente estén desarrollados.

Los primeros abejorros en nacer serán hembras pequeñas y muy activas que ayudarán a su reina a criar a sus nuevas hermanas y proteger el nido. Las más jóvenes y de menor tamaño junto con las viejas permanecerán en el nido, el resto saldrán a por néctar y polen. Cuando necesitan polen para alimentarse, lo recogen en los cestillos de sus patas traseras para llevarlo hasta su colmena.

En pleno verano, con la colonia con un alto número de abejorros, la reina empieza a poner  huevos no fecundados, de donde saldrán los machos y huevos fecundados que darán lugar a hembras sexuadas, que se convertirán en las futuras reinas del próximo año, y que procederán a aparearse antes de comenzar el frío.

A comienzos del otoño sólo quedarán las reinas más vigorosas. La colonia y el resto de individuos mueren en el invierno.

Los abejorros son mucho menos agresivos que las avispas o las abejas. Pueden picar si se les provoca o se sienten atacados, sólo las hembras, ya que los machos carecen de agujón.

Sus colonias pueden llegar a los 500 individuos en su máximo esplendor, esto es, en verano.

Es un gran polinizador en la Naturaleza hasta el punto que es utilizado con el fin de polinizar las plantas de los invernaderos. Su población, como la de las abejas esta  en declive.

Bibliografia

www.abejapedia.com

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