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FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Cuervo (Corvus corax)

Andrés Rodríguez González Agosto 29th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Cuervo (Corvus corax)
Un ave muy inteligente pero rencorosa.

Orden Passeriformes; familia Corvidae
Los cuervos siempre están asociados a la mitología popular, las tradiciones y hasta en los ritos religiosos. En Europa, su imagen acompaña a los malos presagios y la brujería, lo que, unido a su fama de predador de especies útiles para el hombre, ha propiciado su persecución. Sin embargo, el más grande de los Pájaros se comporta como una criatura adaptativa y hábil, capaz de aprovechar los más variados recursos y de instalarse en todo tipo de hábitats, a condición de que dispongan de lugares apropiados para nidificar.
Como ya he comentado es un ave grande con una longitud de entre 54-67 cm  y una envergadura de 115-140 cm. Dentro de su anatomía destaca sobre todo el pico, notablemente largo, robusto y grueso. Poseé un plumaje homogéneamente negro, con algunos brillos metálicos. El vuelo de este enorme pájaro es lento y suele intercalar aleteos con largos planeos, que el ave ejecuta gracias a sus largas alas apuntadas y a su cola en forma de cuña.
Tiene un canto de voz profunda, ronca y metálica, el cuervo utiliza como reclamo en vuelo muy grave, y como sonido de alarma emite un crack-crack-crack más rápido y duro. Como sucede habitualmente en la familia de los córvidos, es capaz de producir numerosos sonidos parecidos a parloteos cortos y roncos, con los que se comunica con otros ejemplares.
Un estudio, que analizó la conducta de un grupo de cuervos, asegura que pueden reconocer cuando alguien las ha engañado en un intercambio o interacción social y guardarle rencor. Esta investigación podría ayudar a entender un poco más la evolución de la inteligencia.
El estudio se llevó a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Lund (Suecia) y la Universidad de Viena (Austria), y fue publicado en la revista científica Animal Behaviour.
El experimento consistía en el intercambio de un trozo de corteza de pan por un trozo de queso. Dos investigadores se posicionaron uno a cada lado de la jaula, uno de ellos le daba al cuervo el pan y el ave lo llevaba al otro, quien se lo intercambiaba por el queso. Esto era, para el cuervo, un intercambio justo y satisfactorio.
La segunda fase del experimento consistió en cambiar al responsable del queso por otra persona. Una vez el cuervo le llevaba el pan, ese investigador no le entregaba el queso sino que se lo comía.

Por último, alrededor de la jaula se posicionaron cuatro personas: una en un extremo (responsable de dar el pan al cuervo) y en la otra tres, entre los que se encontraba la persona que sí daba el queso, el que se la comía y otra persona completamente nueva y neutral para el ave. El cuervo en la mayoría de ocasiones decidió darle el pan a aquel que sí le entregaba el queso, demostrando que recordaba su rostro y que había sido engañado por el otro.
De las siete aves que participaron en el experimento, seis eligieron intercambiar con la persona “justa” y una con la neutral. Las otras dos aves que formaban parte del estudio se encontraban en la jaula como “observadores”, aunque en ningún momento influyeron en la decisión de los cuervos. “Esta clase de intercambios y cooperación es parte de la compleja vida social de los córvidos. Entre ellos, si un individuo apoya a otro esto afectará la forma en la que estos se apoyan y conviven durante un largo tiempo”.
El estudio estima que el cuervo puede recordar el rostro de quienes lo han engañado durante al menos dos años, aunque todavía no lo han podido demostrar. Además, Massen afirma que este tipo de comportamiento e inteligencia está presente en todos los miembros de la familia de aves de los córvidos y no solo en los cuervos.
En el pasado, otros experimentos demostraron que los cuervos pueden reconocer rostros humanos. Esta vez los investigadores han logrado probar que estas aves no solo reconocen personas, sino que evitarán acercarse y relacionarse con aquellos que las hayan engañados.

Bibliografía
www.seo.org
http://es.gizmodo.com

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Carbonero común

Andrés Rodríguez González Julio 26th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Carbonero común (Parus major)

Orden Passeriformes; familia Paridae
Es un pájaro insectívoro de pequeño tamaño, de colores muy llamativos a base de tonos azulados y amarillentos. Es bastante abundante por todas partes.
Habita en toda España y resulta común en ambientes arbolados, tanto bien conservados como degradados. Tolera muy bien la presencia humana, coloniza con facilidad zonas ajardinadas y parques urbanos, acude a los comederos y se instala en nidales artificiales. En invierno se suele mover en grupos con otras especies de páridos.
Su longitud es de 14 cm y su envergadura de 22,5-25,5 cm
Se trata de una especie fácilmente reconocible por el color amarillo de su cuerpo, que contrasta con el azul de las alas y la cola. La cabeza es de color negro-azabache y con las mejillas muy blancas, salvo en los jóvenes del año, algo amarillenta. Los machos se distinguen de las hembras por poseer una bien visible banda negra que recorre su cuerpo desde la garganta hasta la base de la cola. Las hembras, en cambio, tienen muy poco marcada dicha banda, que se desdibuja en el vientre.
Entre los reclamos más comunes se encuentra el repetitivo chi-chipán, que inunda el principio de la primavera; pero muestra un amplio repertorio, con más de treinta notas. Además, esta variabilidad se ve enriquecida con notables matices territoriales; así, por ejemplo, un carbonero de Sierra Morena emite sonidos poco comunes en las poblaciones del Sistema Central y viceversa.
Bibliografía
www.seo.org

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Jilguero

Andrés Rodríguez González Marzo 19th, 2017

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Jilguero (Carduelis carduelis)

Orden Passeriformes; familia Fringillidae
El jilguero es una de las especies más comunes y extendidas en nuestro territorio, especialmente en los alrededores de los núcleos úrbanos..
Es un pájaro muy gregaria, sobre todo en invierno, suele agruparse en bandos mixtos con otros fringílidos que vagabundean en busca de alimento. En invierno recibimos abundantes ejemplares procedentes de otras latitudes europeas, que se unen a la fracción sedentaria de la población. Debido a su aspecto y vistoso canto es frecuentemente capturado como ave de jaula.
Posee una longitud de 12 cm y una envergadura de 21-25,5 cm
Los jilgueros se distinguen con facilidad por el juego de vistosos colores de su plumaje. En la cabeza muestran una característica careta roja, junto a sendas manchas blanca y negra. Poseen un pico de base ancha, largo y acabado en una fina punta. Su cola es negra, con el obispillo y el extremo distal blanco; además, las plumas más externas de la cola pueden tener amplias manchas blancas. En vuelo se reconocen bien por la presencia de dos amplias bandas alares de color amarillo dorado. No hay dimorfismo sexual fácilmente perceptible, aunque los machos  lucen hombros más negros y careta roja más amplia que las hembras. Por otra parte, el plumaje varía notablemente con la edad; así, antes de mudarlo a finales de verano, los volantones carecen de la coloración descrita para la cabeza, pero mantienen las distintivas franjas alares amarillas.
El macho en celo tiene un variado canto, que combina gorjeos muy diversos, aunque lo pronuncia sin la aceleración de los verdecillos. En vuelo emite tintineos cortos, penetrantes, que se entremezclan con gorjeos cortos.

Bibliografía
www.seo.org

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA: Carbonero común. Parajito de agua

Andrés Rodríguez González Marzo 4th, 2017

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
Carbonero común. Parajito de agua (Parus major)

Ave insectívora de pequeño tamaño, muy llamativa por sus colores azulados y amarillentos y sus frecuentes cantos. Su cabeza es de color negro brillante y se distingue por una característica corbata de color negro que contrasta con el color amarillo de su vientre. También es característica de la especie una mancha de color blanco en sus mejillas. El dorso es de color verde y sus patas de color azul. Los machos se distinguen de las hembras por poseer una alargada banda negra que recorre su cuerpo desde la garganta hasta la base de la cola. Las hembras, en cambio, tienen muy poco marcada dicha banda, que se desdibuja en el vientre.
Pertenece al Orden Passeriformes; familia Paridae.
En invierno se suele mover en grupos con otras especies de páridos.
En la Serranía de Ronda se le llama Pajarito de agua ya que cada vez que canta, barrunta agua, sgún información del experto en pájaros José María Canca.
Tiene una longitud de unos 14 cm. Su envergadura es de entre 22,5-25,5 cm
Entre los reclamos más comunes se encuentra el repetitivo chi-chipán, que inunda el principio de la primavera; pero muestra un amplio repertorio, con más de treinta notas. Además, esta variabilidad se ve enriquecida con notables matices territoriales; así, por ejemplo, un carbonero de Sierra Morena emite sonidos poco comunes en las poblaciones del Sistema Central y viceversa.
Habita en toda España y resulta común en ambientes arbolados, tanto bien conservados como degradados. Tolera muy bien la presencia humana, pues coloniza con facilidad zonas ajardinadas y parques urbanos, acude a los comederos y se instala en nidales artificiales. Zonas con árboles frutales y bosques de hoja caduca también son habitad frecuentados por los carboneros.
Su dieta es básicamente de insectos, larvas y semillas. La captura de orugas como puede ser la procesionaria le convierten en un aliado para la conservación de especies vegetales. Si lo que comen es fruta se decantan por aquella que ya puede ser habitada por gusanos.
La reproducción comienza en Abril y continúa hasta Junio. El nido es un conjunto de ramas, hojas secas y musgo que puede encontrarse en huecos de árboles, muros e incluso en las cajas-nido elaboradas artificialmente, pero que suponen una ayuda a la proliferación de ésta y otras especies de aves.
El vuelo del carbonero común es fuerte y bastante acrobático, gracias a su pequeño tamaño revolotea entre la maleza con mucha agilidad, aunque también suele posarse en el suelo y en las charcas de agua en busca de pequeños insectos.

Bibliografía
www.seo.org
www.sierradebaza.org

Fauna de la Serranía de Ronda Lavandera blanca

Andrés Rodríguez González Enero 21st, 2017

Fauna de la Serranía de Ronda
Lavandera blanca
(Motacilla alba)

Las lavanderas son unas pequeñas aves muy estilizadas y de larga cola, deben su nombre al hábito de frecuentar las orillas de los ríos y arroyos. La lavandera blanca es la más común en España, especialmente en invierno, cuando se reúne en dormideros, en muchos casos urbanos y a veces enormes. Se trata de un ave muy adaptable, capaz de ocupar medios muy diversos, tanto naturales como humanizados. Una raza más oscura de origen británico, la lavandera enlutada, inverna en muy bajo número en nuestro país. Personalmente no la visto nunca, tampoco tengo noticias de su presencia en la Serranía de Ronda.
Pertenecen al Orden Passeriformes; familia Motacillidae. Tuenen una longitud de 18 cm y una envergadura de 28 cm.
Se identifica con facilidad por ser muy estilizado con larga cola y tonos blancos, negros y grises. Exhibe dorso gris ceniza, vientre blanco, y alas negras y con bandas blancas cuando están plegadas. Posee cola larga y negra, con plumas externas blancas, y patas y pico negros. El patrón de la cabeza resulta muy contrastado, con la cara blanca rodeada arriba y abajo de negro. Luce un plumaje invernal similar, aunque el color negro en la cabeza está más reducido, y muestra garganta blanca y banda pectoral negra.
Ambos sexos son parecidos, pero la hembra tiene la nuca gris. Los jóvenes resultan más uniformes, sin negro en la cabeza y con banda pectoral grisácea. Un hábito destacado de esta ave es el continuo balanceo de la cola. En invierno se vuelve muy gregaria y se reúne en dormideros.
El canto lo hacen con frecuencia en pleno vuelo, se compone de dos notas agudas, fuertes y secas (algo parecido a tsi-sitt). El canto consiste en una sucesión de notas similares al reclamo, aunque con gorjeos que recuerdan a una golondrina.

Bibliografía
www.seo.org

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Mirlo capiblanco

Andrés Rodríguez González Noviembre 25th, 2016

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Mirlo capiblanco
Turdus torquatus

Ave del Orden Passeriformes,  familia Turdidae.
Es muy parecido al mirlo común, del que se diferencia por la presencia de una característica media luna blanca en el pecho, que contrasta con el resto del plumaje oscuro. En el macho el collar es blanco y en la hembra blanco grisáceo, más estrecho. Debido a los contornos claros de las plumas, tiene un aspecto escamoso.
Tiene el pico anaranjado y una mancha alar pálida. Las plumas ventrales y de los flancos poseen un reborde pálido característico.
Tiene un vuelo rápido y directo
Su longitud es de 23-24 cm y su envergadura de 38-42 cm.
El mirlo capiblanco se alimenta de gusanos, insectos y caracoles. En otoño e invierno come bayas y consumen muchas enebrinas, pero también rebusca entre la hojarasca lombrices y caracoles en letargo.
Canto Emite una repetición de frases cortas, melancólicas y aflautadas, que pierden intensidad al final de la estrofa. El reclamo consiste en un seco y áspero chuc, chuc o tac, tac.
El mirlo capiblanco construye un típico nido en pinares, normalmente bajo, rara vez por encima de los 2 metros; más al norte del límite del arbolado, lo sitúa en el suelo. En nuestra Península nidifican en los Pirineos e invernan en las montañas del centro y del sur.

Sólo se ocupa la hembra en la construcción del nido. No hay acuerdo entre los ornitólogos acerca de la participación del macho en los trabajos incubatorios.
La época de cría es desde abril hasta junio. Con frecuencia ponen dos nidadas. Normalmente consisten en 4 huevos, a veces 5, que son incubados durante 14 días. Los polluelos están en el nido otros 14 días.
Los jóvenes, cuando han realizado sus primeros vuelos, se parecen a los jóvenes zorzales reales. Mudan su plumaje entre agosto y septiembre, después de lo cual se asemejan a la hembra, a pesar de que su coloración global sea más clara y el collar del pecho esté sólo insinuado.
Típico de zonas norteñas o de áreas de montaña. En los Alpes ocupa bosques claros, sobre todo entre 1.400 y 1.700 metros de altitud; también en la zona de brezos y enebros. En plena Selva Negra vive en los primitivos bosques montañosos tapizados de líquenes. En los bosques nórdicos de coníferas, en los bosques pantanosos y al norte del límite del arbolado, ya en la tundra. En España se encuentra restringido como reproductor a los espacios de alta montaña del tercio norte peninsular, abundando sobre todo en Pirineos, donde se localiza en bosques abiertos de coníferas con abundante sotobosque. Como invernante ocupa zonas más bajas, especialmente en la mitad oriental peninsular. Invernan muy numerosos en los pinares altos de las sierras de Cazorla y Segura, y también en otros macizos del este y sur; gustan de parajes abiertos con enebros y claros herbáceos, donde coincide con los rebaños de cabras monteses.
Relativamente abundante en zonas altas de la Sierra de Las Nieves en invierno.
Durante la época de los glaciares el mirlo capiblanco habitaba la mayor parte de Europa. Al aumentar la temperatura, emigró hacia el norte por un lado, y por otro, hacia las altas montañas del sur, en donde se encuentra confinado. En este tiempo se han diferenciado diversas razas en sus áreas de distribución.
Las aves que cruzan el Mediterráneo tienen sus cuarteles de invierno en los bosques de cedros y las manchas arbustivas abiertas de la cordillera del Atlas, sin aventurarse hacia el desierto.

Bibliografía
www.seo.org
www.faunaiberica.org

Fauna de la Serranía de Ronda: Collalba negra

Andrés Rodríguez González Julio 1st, 2015

Fauna de la Serranía de Ronda. Aves de la Serranía

Collalba negra (Oenanthe leucura)

Aves encuadradas en el Orden Passeriformes y familia Turdidae
Por su tonalidad general negra o muy oscura, y su cola parcialmente blanca, es un pájaro inconfundible. Su distribución mundial se limita al noroeste de África y la Península Ibérica, donde ocupa zonas áridas, desprovistas de vegetación y pedregosas, de las regiones más cálidas y secas.
Bastante común en el Levante y el sureste peninsular pero más escasa en sierras y montañas de la mitad sur, sin embargo se ve con relativa frecuencia en las zonas elevadas y pedregosas de la Sierra de Las Nieves, como la Meseta de Quejigales.
La negra tiene unos 18 cm de longitud y una envergadura  de entre 26-29 cm, es decir es un  pájaro relativamente grande, de aspecto inconfundible por su coloración. Se trata de un ave muy oscura, con plumaje negro lustroso en los machos y marrón oscuro en las hembras. Sobre este fondo destacan el obispillo y la base de la cola que son blancos. Gusta de posarse en lugares prominentes. Su vuelo es directo, con ágil batido de alas.
Su canto es melodioso y poco sonoro formado por un gorjeo largo y suave. El reclamo es muy similar al de otras collalbas.

La Collalba gris (Oenanthe oenanthe) es de menor tamaño (Longitud 14-16 cm.

Envergadura 26-32 cm). De aspecto elegante y con un diseño de la cola muy llamativo y característico, se encuentra ampliamente distribuido por Europa y Asia. En la Península Ibérica resulta común en la mitad norte, mientras que en la mitad sur se halla más localizado y se restringe a zonas de alta montaña. Es un habitante típico de espacios abiertos, también es factible verla en la Meseta de Quejigales, como su pariente la Collaba negra.
Es un pájaro con un diseño de la cola muy característico. Los machos muestran el dorso gris azulado, en el que destacan las alas negras, las partes inferiores de color ocre y el antifaz negro. Las hembras tienen las partes superiores más ocráceas y no disponen de antifaz. En ambos sexos resulta muy llamativo el diseño de la cola, de color blanco, que finaliza con una T invertida negra, típica de todas las collalbas.
Muy terrestre, gusta de andar y saltar sobre el suelo, y también de posarse, con porte erguido, en piedras, rocas y otros promontorios del terreno. Su vuelo es directo, con un rápido batido de alas.
Su canto es bastante sonoro y característico, está constituido por una sucesión de estrofas breves, que intercalan frases ásperas con motivos más melodiosos. Como reclamo emite un chasquido corto y diferenciable.

Bibliografia
www.seo.org