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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: PEPINILLO DEL DIABLO

Andrés Rodríguez González Octubre 27th, 2020

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

PEPINILLO DEL DIABLO. Ecballium elaterium

“Ecballium” es una palabra que procede del griego y significa “tirar fuera”, “elaterium” también procede del griego y su significado es “purgante o abortivo”. Ese nombre científico hace referencia a cómo sus frutos se abren de forma explosiva, en cuanto se rozan, dispersando las semillas a presión a cierta distancia, y a la fama que tenía como planta abortiva.

Es una planta que pertenece a las familia de las Cucurbitáceas, la única de toda la familia que no tiene zarcillos, a diferencia del melón, la sandía, el pepino o la calabaza. Pertenece a un género con una sola especie.

Tiene una distribución mediterránea, tanto por el sur de Europa como norte de África, y siempre buscando zonas con alto contenido en nitrógeno, como las cercanías a los caminos, bordes de carreteras, escombreras, bordes de cultivo, antiguos vertederos.

Toda la planta está densamente cubierta de pelillos que le sirven como adaptación para superar los tiempos de sequía, y sus hojas son carnosas pero ásperas, grandes, triangulares e irregularmente dentadas. La planta tiende a crecer de forma rastrera, no sobrepasando los veinticinco o treinta centímetros de altura aunque ocupa grandes manchas de hasta cinco metros de diámetro. Sus flores son solitarias las masculinas y en grupos las femeninas aunque su disposición puede variar según la subespecie, pero siempre dispuestas axilarmente a las hojas, su forma es acampanada, con la típica forma de las cucurbitáceas, amarillas y con cinco pétalos, comenzando el periodo de floración en el mes de mayo y prolongándose durante todo el verano.

Sin duda lo más característico sean sus frutos, semejantes en forma a un huevo alargado y cubierto de pelos que además, tiene un largo pedúndulo en su parte superior, alcanzan una longitud de cuatro a siete centímetros. Durante la maduración del fruto se va hinchando hasta llegar a una tensión máxima en la que, al menor roce o por el viento, hace explotar el fruto dispersando las oscuras semillas de su interior a través del pequeño orificio en su extremo que deja libre el pedúnculo al ser expulsado. Pueden dispersar sus semillas hasta los tres metros de distancia colonizando así nuevos terrenos y evitando la competencia consigo misma. No es conveniente que los niños jueguen con esta planta no sólo por el golpe que puede producir el chorro de semillas sino también porque es una planta altamente tóxica.

Aunque es componente de distintos medicamentos, se trata de una planta altamente tóxica debido a los principios activos que contiene en toda la planta, como todas las cucurbitáceas (cucurbitacina y elaterina entre otros), aunque especialmente en sus frutos, y aunque su concentración varíe mucho también estacionalmente, no se aconseja bajo ningún concepto su uso interno, ya que además de ser abortivo y producir hemorragias, diarreas, irritaciones en el tubo digestivo y sistema renal, en grandes dosis puede ser mortal.  Hay escritos que revelan que ya en la época de los faraones del Antiguo Egipto, así como en las antiguas civilizaciones griega y romana, se venía utilizando esta planta internamente como un fuerte purgante para casos de envenenamiento. En poblaciones esteparias se ha constatado su uso tradicional para hacer friegas en las partes atacadas por el reuma con el aceite resultante de freír sus frutos. Y ya en la tradición popular más moderna se ha utilizado además como diurético, así como para casos de obesidad o cirrosis. También fue extendido su uso en forma de cataplasma como remedio para el reuma, lo que resulta menos peligroso ya que no conlleva su ingestión, y actualmente se está investigando para usos terapéutico en casos de cáncer. Pero su fuerte toxicidad hace de su uso particular algo desaconsejado y extremadamente peligroso.

Con el cambio climático es una planta en expansión en la Serranía de Ronda, hasta hace pocos años no se encontraba en las proximidades de la ciudad de Ronda, sólo en zonas más cálidas para verla, pero actualmente ha pasado a ser una planta bastante fácil de ver.

Bibliografía

www.plantarteentuoasis.com/

http://portaljardin.com/

http://acorral.es/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA PEPINILLO DEL DIABLO

Andrés Rodríguez González Diciembre 26th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

PEPINILLO DEL DIABLO Ecballium elaterium

Es una planta herbácea perenne de mal olor y sabor.

Pertenece a un género con una sola especie, además es el único miembro de la familia de las cucurbitáceas que no tiene zarcillos, a diferencia del melón, la sandía, el pepino o la calabaza. Tiene una distribución mediterránea, tanto por el sur de Europa como norte de áfrica, y siempre buscando zonas con alto contenido en nitrógeno, como las cercanías a los caminos, escombreras, bordes de cultivo, antiguos vertederos.

El nombre del género deriva de una palabra griega que significa “arrojar o expulsar”, en referencia a cómo sus frutos se abren de forma explosiva, en cuanto se rozan, dispersando el líquido interior a presión junto con las semillas que contiene a largas distancias.

La planta está densamente cubierta de pelillos que le sirven como adaptación para superar los tiempos de sequía, y sus hojas son carnosas pero ásperas, grandes, triangulares e irregularmente dentadas. La planta tiende a crecer de forma rastrera, no sobrepasando los veinticinco o treinta centímetros de altura aunque ocupa grandes manchas de hasta cinco metros de diámetro. Sus flores son solitarias las masculinas y en grupos las femeninas aunque su disposición puede variar según la subespecie, pero siempre dispuestas axilarmente a las hojas, su forma es acampanada, con la típica forma de las cucurbitáceas, amarillas y con cinco pétalos, comenzando el periodo de floración en el mes de mayo y prolongándose durante todo el verano.

Sin duda lo más característico sean sus frutos, semejantes en forma a un huevo alargado y cubierto de pelos que además, está largamente pendulado por su parte superior, alcanzan una longitud de cuatro a siete centímetros. Durante la maduración del fruto se va hinchando hasta llegar a una tensión máxima en la que, al menor roce o por el viento, hace explotar el fruto dispersando las oscuras semillas de su interior a través del pequeño orificio en su extremo que deja libre el pedúnculo al ser expulsado. Pueden dispersar sus semillas hasta los tres metros de distancia colonizando así nuevos terrenos y evitando la competencia consigo misma.

Aunque es componente de distintos medicamentos, se trata de una planta altamente tóxica debido a los principios activos que contiene en toda la planta, como todas las cucurbitáceas (cucurbitacina y elaterina entre otros), aunque especialmente en sus frutos, y aunque su concentración varíe mucho también estacionalmente, no se aconseja bajo ningún concepto su uso interno, ya que además de ser abortivo y producir hemorragias, diarreas, irritaciones en el tubo digestivo y sistema renal, en grandes dosis puede ser mortal.  Hay escritos que revelan que ya en la época de los faraones del Antiguo Egipto, así como en las antiguas civilizaciones griega y romana, se venía utilizando esta planta internamente como un fuerte purgante para casos de envenenamiento. En poblaciones esteparias se ha constatado su uso tradicional para hacer friegas en las partes atacadas por el reuma con el aceite resultante de freír sus frutos. Y ya en la tradición popular más moderna se ha utilizado además como diurético, así como para casos de obesidad o cirrosis. También fue extendido su uso en forma de cataplasma como remedio para el reúma, lo que resulta menos peligroso ya que no conlleva su ingestión, y actualmente se está investigando para usos terapéutico en casos de cáncer. Pero su fuerte toxicidad hace de su uso particular algo desaconsejado y extremadamente peligroso.

Con el cambio climático es una planta en expansión en la Serranía de Ronda, hasta hace pocos años no se encontraba en las proximidades de Ronda ciudad, sólo en zonas más cálidas para verla, pero actualmente ha pasado a ser una planta bastate fácil de ver en los alrededores de la ciudad y en zonas más cálidas de la comarca como Montecorto es muy frecuente.

Bibliografía

www.plantarteentuoasis.com/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Pepinillo del diablo.

Andrés Rodríguez González Julio 24th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
Pepinillo del diablo.

Una planta simpática pero muy peligrosa.
De nombre científico  Ecballium elaterium es una herbácea perenne de mal olor y peor sabor. Presenta varias singularidades como que pertenece a un género con una sóla especie, además es el único miembro de la familia de las cucurbitáceas que no tiene zarcillos, a diferencia del melón, la sandía, el pepino o la calabaza. Tiene una distribución mediterránea, tanto por el sur de Europa como norte de áfrica, y siempre buscando zonas con alto contenido en nitrógeno cercanas a caminos, escombreras, bordes de cultivo, antiguos vertederos.
El nombre del género deriva de la palabra griega “ekballion” que significa “arrojar o expulsar”, en clara referencia a cómo sus frutos ante el más pequeño roce se abren de forma explosiva, dispersando el líquido interior a presión junto con las semillas que contiene a largas distancias. Otra de sus singularidades, quizás la más conocida.
La planta está densamente cubierta de pelillos como adaptación para superar los tiempos de sequía, y sus hojas son carnosas pero ásperas, grandes, triangulares, e irregularmente dentadas. En sí misma toda la planta tiende a crecer de forma rastrera, no sobrepasando los veinticinco o treinta centímetros de altura aunque ocupando grandes manchas de hasta cinco metros de diámetro. Sus flores son solitarias las masculinas y en grupos las femeninas aunque su disposición puede variar según la subespecie, pero siempre dispuestas axilarmente a las hojas, su forma es acampanada, con la típica forma de las cucurbitáceas, amarillas y con cinco pétalos, comenzando el periodo de floración en el mes de mayo y prolongándose durante todo el verano.
Sin duda lo más característico sean sus turgentes frutos, semejantes en forma a un huevo erizado y largamente pendulado por su parte superior, que alcanzan una longitud de cuatro a siete centímetros. Durante la fructificación el fruto se va hinchando hasta llegar a una tensión hidroestática máxima en la que, al menor roce o por el viento, hace explotar el fruto dispersando las oscuras semillas de su interior a través del pequeño orificio en su extremo que deja libre el pedúnculo al ser expulsado. Pueden dispersar semillas hasta los tres metros de distancia colonizando así nuevos terrenos y evitando la competencia consigo misma.
Aunque es componente de distintos medicamentos, se trata de una planta altamente tóxica debido a los principios activos que contiene en toda la planta, como todas las cucurbitáceas (cucurbitacina y elaterina entre otros), aunque especialmente en sus frutos, y aunque su concentración varíe mucho también estacionalmente, no se aconseja bajo ningún concepto su uso interno, ya que además de ser abortivo y producir hemorragias, diarreas, irritaciones en el tubo digestivo y sistema renal, en grandes dosis puede ser mortal.  Hay escritos que revelan que ya en la época de los faraones del Antiguo Egipto, así como en las antíguas civilizaciones griega y romana, se venía utilizando esta planta internamente como un fuerte purgante para casos de envenenamiento. En poblaciones esteparias se ha constatado su uso tradicional para hacer friegas en las partes atacadas por el reuma con el aceite resultante de freír sus frutos. Y ya en la tradición popular más moderna se ha utilizado además como diurético, así como para casos de obesidad o cirrosis. También fue extendido su uso en forma de cataplasma como remedio para el reúma, lo que resulta menos peligroso ya que no conlleva su ingestión, y actualmente se está investigando para usos terapéutico en casos de cáncer. Pero su fuerte toxicidad hace de su uso particular algo desaconsejado y extremadamente peligroso.

Hasta hace pocos años no se encontraba en las proximidades de Ronda, teniendo que alejarnos a zonas más cálidas para verla, con el cambio climático ha pasado a ser una planta frecuente.

Bibliografía
www.plantarteentuoasis.com/

Pepinillo del Diablo

Andrés Rodríguez González Enero 14th, 2010

Pepinillo del diablo, Pepinillo amargo, Elaterio, Cohombrillo amargo.
Su nombre científico es Ecballium elaterium. El nombre proviene del griego ekballion que significa “arrojar” y hace referencia a su forma de dispersión de las semillas. Recibe muchos nombres especialmente en Castilla, la procedencia de esta planta es Europea de la zona mediterránea.
Es una planta tóxica herbácea y a la vez perenne, perteneneciente a la familia de las Cocurbitaceas. Crece a ras de suelo pudiendo ocupar hasta 5 metros de diámetro. Tiene tallos rastreros, hojas acorazonadas en forma triangular, gruesas e irregularmente dentadas, cuyo envés es áspero por sus duros pelos, desagradables al tacto pero no espinosos. Flores amarillentas, ligeramente acampanadas, de unos 2,5 cm de diámetro y cinco pétalos.
El fruto es de forma ovoide, muy característico, de 4 a 5 cm de longitud, se encuentra sostenido por un largo pedúnculo que se va hinchando poco a poco hasta que la presión interior lo rompe, por el agujero que éste deja, saldrán a presión todas las semillas y su amargo jugo, llegando a alcanzar una distancia de hasta tres metros. Cuando el fruto está maduro, el más mínimo roce provoca su estallido por la presión hidráulica que se acumula en el interior consiguiendo, así, expulsar las semillas con fuerza. Su fecha de floración es en primavera y principios del verano.


Toda la planta es tóxica ya que contiene una sustancia llamada Elaterina y otra de nombre Cucurbitacina que son compuestos muy tóxicos que producen una acción fuertemente purgante. Es una de las plantas cuyo uso medicinal es más antiguo, los egipcios ya la empleaban como se recoge en los papiros, pero en la actualidad no se recomienda en absoluto ya que es muy difícil conocer la dosis de productos tóxicos que puede contener esta planta, por ello se considera como una especie venenosa ya que tomada en dosis elevadas puede provocar la muerte. En la antigüedad se ha usado sobre todo como un purgante muy drástico, aunque su uso siempre provocó graves problemas en el paciente, de tal manera que el gran botánico Quer dice de ella: “es un remedio de tan varios efectos, que puede ser no menos útil que pernicioso”. Otros usos medicinales que esta planta tuvo fueron como purgante fuerte, como diurético, hepático (para tratar la cirrosis) y contra la obesidad. Externamente para el dolor del reuma. Los síntomas de una persona que la haya tomado son diarrea, hemorragias y lesiones renales. En grandes dosis es mortal.
Por su propiedad de explosionar soltando con fuerza semillas y líquido cuando está madura y se le rozan los frutos ha sido un pasatiempo como juego de niños en otros tiempos.
Se encuentra distribuida ampliamente en la mitad sur de España. Suele vivir en los bordes de caminos y cunetas de carreteras, bordes de  campos de cultivos y escombreras. No le gustan las heladas ni los climas fríos, hasta hace pocos años yo no la he visto nunca en los alrededores de Ronda, pero si era abundante en las cunetas de la carretera antigua de Ardales, con el aumento de temperaturas que sufrimos los últimos inviernos, cada vez es más fácil de encontrarla en las cercanías de Ronda, en concreto en la carretera de Algeciras, en los alrededores de El Predicatorio existen varias matas, de allí proceden las fotografías.