Archive for the tag 'flora de la Serranía'

Pepinillo del Diablo

Andrés Rodríguez González Enero 14th, 2010

Pepinillo del diablo, Pepinillo amargo, Elaterio, Cohombrillo amargo.
Su nombre científico es Ecballium elaterium. El nombre proviene del griego ekballion que significa “arrojar” y hace referencia a su forma de dispersión de las semillas. Recibe muchos nombres especialmente en Castilla, la procedencia de esta planta es Europea de la zona mediterránea.
Es una planta tóxica herbácea y a la vez perenne, perteneneciente a la familia de las Cocurbitaceas. Crece a ras de suelo pudiendo ocupar hasta 5 metros de diámetro. Tiene tallos rastreros, hojas acorazonadas en forma triangular, gruesas e irregularmente dentadas, cuyo envés es áspero por sus duros pelos, desagradables al tacto pero no espinosos. Flores amarillentas, ligeramente acampanadas, de unos 2,5 cm de diámetro y cinco pétalos.
El fruto es de forma ovoide, muy característico, de 4 a 5 cm de longitud, se encuentra sostenido por un largo pedúnculo que se va hinchando poco a poco hasta que la presión interior lo rompe, por el agujero que éste deja, saldrán a presión todas las semillas y su amargo jugo, llegando a alcanzar una distancia de hasta tres metros. Cuando el fruto está maduro, el más mínimo roce provoca su estallido por la presión hidráulica que se acumula en el interior consiguiendo, así, expulsar las semillas con fuerza. Su fecha de floración es en primavera y principios del verano.


Toda la planta es tóxica ya que contiene una sustancia llamada Elaterina y otra de nombre Cucurbitacina que son compuestos muy tóxicos que producen una acción fuertemente purgante. Es una de las plantas cuyo uso medicinal es más antiguo, los egipcios ya la empleaban como se recoge en los papiros, pero en la actualidad no se recomienda en absoluto ya que es muy difícil conocer la dosis de productos tóxicos que puede contener esta planta, por ello se considera como una especie venenosa ya que tomada en dosis elevadas puede provocar la muerte. En la antigüedad se ha usado sobre todo como un purgante muy drástico, aunque su uso siempre provocó graves problemas en el paciente, de tal manera que el gran botánico Quer dice de ella: “es un remedio de tan varios efectos, que puede ser no menos útil que pernicioso”. Otros usos medicinales que esta planta tuvo fueron como purgante fuerte, como diurético, hepático (para tratar la cirrosis) y contra la obesidad. Externamente para el dolor del reuma. Los síntomas de una persona que la haya tomado son diarrea, hemorragias y lesiones renales. En grandes dosis es mortal.
Por su propiedad de explosionar soltando con fuerza semillas y líquido cuando está madura y se le rozan los frutos ha sido un pasatiempo como juego de niños en otros tiempos.
Se encuentra distribuida ampliamente en la mitad sur de España. Suele vivir en los bordes de caminos y cunetas de carreteras, bordes de  campos de cultivos y escombreras. No le gustan las heladas ni los climas fríos, hasta hace pocos años yo no la he visto nunca en los alrededores de Ronda, pero si era abundante en las cunetas de la carretera antigua de Ardales, con el aumento de temperaturas que sufrimos los últimos inviernos, cada vez es más fácil de encontrarla en las cercanías de Ronda, en concreto en la carretera de Algeciras, en los alrededores de El Predicatorio existen varias matas, de allí proceden las fotografías.

Árboles, arbustos y matas de la Serranía: Mirto

Andrés Rodríguez González Junio 11th, 2009

Mirto Común o Arrayán
“La planta desodorante”


Myrtus
es un género de la familia Myrtaceae. Es oriundo de la Europa meridional y el norte de África.
El nombre de Arrayán proviene del árabe ar-Rayhan o Rihan que significa “el aromático”. El nombre latino “Myrtus” procede del griego “myrtos” que significa “Perfume”. El Mirto o Arrayán contiene, tanto en sus hojas como en sus frutos, una esencia aromática fuertemente antiséptica, el Mirtol. Es fácil de identificar ya que al restregar las hojas aparece un aroma muy característico.

Son arbustos siempre verdes con ramas marrones, hojas opuestas, puntiagudas, ovales lanceoladas, bastante coriáceas y relucientes. Por lo tanto, son de hoja perenne, densos y muy ramosos, lo que los hace ideales para setos bajos, aunque las matas aisladas pueden llegar hasta los 5 metros de altura. Las flores son blancas, fragantes, con numerosos estambres. Crecen aisladas y el fruto es una  Baya de forma ovoide de un centímetro de largo, de color azul oscuro. 
El mirto común, se halla extendido por toda la región mediterránea en solanas secas y bosques de pinos. Se crían en amplias zonas alrededor del Mediterráneo siempre qu tengan climas suaves donde la sequia del verano no sea excesivamente acusada y requiere suelos húmedos y frescos. En la Serranía es raro encontrarlo de forma natural, pero es frecuente en jardines. Su cultivo es a menudo ornamental.
El aceite de sus hojas, flores y frutos es aromático por lo que es empleado en perfumería. Se recolecta en primavera. El aceite aromático de las semillas se ha empleado contra enfermedades respiratorias, con efectos balsámicos y hemostáticos. Según el “Libro de la Almohada” de Ibn Wafid de Toledo las hojas de mirto frescas, machacadas y puestas a macerar en aceite de oliva durante tres semanas al sol, impiden la caída del cabello. El fruto es tipo Baya, se usan como condimento, también se pueden obtener de esta planta elementos para curtir la piel. Posee una sustancia antibiótica. También se ha usado como astringente, antiséptico, desodorante y anticatarral. Su madera es dura y moteada y se puede usar para artículos torneados y ebanistas.


La propagación se hace con facilidad por semillas que se obtienen de sus bayas en el mes de septiembre, puede hacerse también con facilidad por esquejes. Es una planta fácil de cultivar y es muy agradecida. Ha dado nombre a conjuntos arquitectónicos como el Patio de los Arrayanes, en la Alhambra de Granada.
Se elabora con el fruto de esta planta un Licor de Mirto. El Licor de Mirto, en Italia se denomina a veces simplemente Mirto o Mirto Rosso, es muy popular y tradicional de la isla de Cerdeña. Se obtiene por la maceración alcohólica de las bayas del mirto o de una mezcla de bayas y hojas de la misma planta. Debido a sus propiedades digestivas se suele servir tras una comida y tiene que ser bien frío. En tiempos lejanos se ha usado como desodorante, según el gran botánico Quer, las hojas aplicadas en sobacos e inglés se utilizaron para combatir el mal olor.
En la antigüedad se la consideraba el símbolo del amor y la belleza.