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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA ZUMAQUE. Rhus coriaria

Andrés Rodríguez González Octubre 13th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
ZUMAQUE.  Rhus coriaria
Pertenece a la familia de las Anacardiaceae a la que pertenece conocidas plantas como el pistacho, el mango o más cercanas como el lentisco y la cornicabra.
Es un arbusto caducifolio, circunmediterráneo llegando también hasta Canarias, posiblemente fue extendido por los árabes desde el siglo X como cultivo para uso curtiente y tintura debido a su gran concentración de taninos
Destaca por los virajes de color rojo de sus frutos y hojas que se dan en el otoño lo que ha hecho que se utilice también como especie ornamental.
Su nombre derivaría del romano y griego Rhus que sugiere proceder del griego rhous o del celta rhuud, rojo de sus hojas o frutos.
Esta planta medicinal alcanza un tamaño de 1 a 2 metros, posee ramas finas y las hojas están recubiertas por finas vellosidades.
El fruto es una baya de color rojo muy intenso así como las hojas. Esta planta es usada desde la antigüedad como especie y para curtir las pieles pero también tiene cualidades medicinales relevantes. Es condimentario por sus frutos en la cocina turca o siria para adobar carnes. Las flores, hojas, frutos y raíces son las partes que poseen los principios activos, gracias a ellos tiene propiedades astringentes, antidiarreico, antifúngico, antihemorrágico, antiséptico y es tonicante. Esta planta también se ha usado eficaz tratar afecciones como hemorroides, diarreas, escorbuto, gonorrea y disentería. Se puede preparar una decocción con 15 gramos de planta seca en un litro de agua, que debe hervir por 5 minutos. Luego se deja enfriar y filtra para luego beberlo. Solo se pueden tomar dos tazas al día. La corteza en polvo se lo usa para heridas infectadas y ulceras en la piel ya que ayuda a curar este tipo de problemas. Es importante solo utilizar esta planta para remedios caseros con autorización médica para que aconseje su uso así como prescriba la dosis correcta para evitar contraindicaciones e intoxicaciones por contener componentes tóxicos. Algunos de los síntomas de envenenamiento con esta planta son delirios, vértigo, lesiones en el sistema renal y gastrointestinal y en casos graves puede ser mortal. No es recomendable su uso en mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, niños y personas con enfermedades crónicas.
Las hojas al contacto con la piel generan reacciones alérgicas como sarpullido también en dosis altas resulta ser toxico por lo que se lo debe usar con precaución para evitar efectos adversas. Solo se debe manipular esta planta con guantes para prevenir alergias de contacto.

Pero más importante que su uso medicinal es su utilización como tintura. Actualmente se observa en las cercanías de pueblos y pequeñas ciudades de la Península Ibérica donde las tenerías tuvieron cierta importancia. En Ronda se observa en el camino de la Virgen de La Cabeza y zonas cercanas. En Andalucía , destacaron Baeza, y Priego de Córdoba que en el siglo XVIII llegó a tener una floreciente industria del curtido que exigía el zumaque cultivado en su término y en otras localidades vecinas. Todavía la gente mayor relatan que esta planta estuvo asociada al cultivo del olivar de montaña y su recolección suponía un considerable suplemento para la renta familiar. Aunque su extensión se fue reduciendo , debido a su gran potencial colonizador y resistencia ha ido ocupando terrenos incultos, cunetas, bordes de caminos e incluso canteras abandonadas.
Desde mediados del siglo XIX el cromo que es un elemento más barato pero más nocivo, pasó a sustituir al zumaque. Recientemente y debido a la más estricta legislación ambiental y de salud que impone la CE para el cromo, se están llevando a cabo investigaciones para su recuperación como curtiente natural y cultivo en zonas deprimidas. Como es el caso del Life que en 1998 se iniciaba en Hellín , Albacete, promovido desde la universidad de Castilla la Mancha. Podría ser muy interesante recuperar su cultivo en zonas de la Serranía donde hubiera suelos de poca calidad y barbechos.

BIBLIOGRAFÍA
www.tusplantasmedicinales.com/
multiplantas.com/
https://dialnet.unirioja.es/

Zumaque. Árboles, arbustos y matas de la Serranía de Ronda

Andrés Rodríguez González Noviembre 24th, 2009

El zumaque, de nombre científico (Rhus coriaria) también llamado Sumac, Sumaque o Rus, es una especia de la familia Anacardiaceas. Produce unos frutos en forma de bayas de color rojo oscuro, bastante usadas en Oriente Medio. La familia Anacardiaceas es la misma del Pistacho, el Mango, el Lentisco y la Cornicabra.


El Zumaque es un arbolito de entre un metro y dos que florece en primavera o verano y las bayas maduran al final de verano u otoño. Muy abundante en toda la región mediterránea, llegando hasta Canarias. Posee unas hojas compuestas, lanceoladas; los frutos son pequeños y se disponen en inflorescencias al final de los tallos. Este año, por la sequía y el escaso frío que hace los frutos de Zumaque aún están en las plantas. En los alrededores de Ronda, se puede encontrar, en bordes de caminos y carreteras. Muy abundante aparece en los laterales de los caminos de Sijuela, el de la Virgen de La Cabeza, Tajo del Abanico, Camino de La Canchuela, creo que no me equivoco si digo que son reliquias de antiguos cultivos de cuando los árabes dominaban esta tierra y tenían grandes zonas con cultivos de Zumaque dedicados al curtido del cuero.
Un hecho innegable es que  los cultivos de Zumaque cada vez son más extendidos por la zona mediterránea. Quizás tendríamos que cambiar la mentalidad, abandonar determinados cultivos que ya no son rentables y recuperar otros como el Zumaque. Hoy en día se cultiva en el sur de Italia, en Sicilia y todo el Oriente Medio. Se le dedica un especial cuidado generalmente a finales de verano y otoño cuando la fruta de la planta empieza enrojecer, el resto del año no necesita cuidados.

Entre los usos tradicionales del zumaque destaca el del curtido de la piel por las grandes dosis de taninos que posee. En cuanto al uso culinario, se dice que los romanos lo empleaban como acidulante, como actualmente se utiliza el limón o el vinagre. Esta especie es por lo tanto ideal para espolvorear sobre pescados y carnes, arroces u otros cereales, también forma parte de los ingredientes de platos tradicionales como el “Zatar”, se hacen vinagretas para aliñar ensaladas y verdura. Pero siempre se debe usar el fruto en su punto de madured.
En medicina se ha utilizado como astringente y antifúngico gracias a los taninos, incluso contra el escorbuto, pero cuidando las cantidades, pues parece ser que en ciertas cantidades puede ser tóxico, especialmente el fruto inmaduro de la planta consumido en ciertas cantidades.
Hoy en día se emplea seco o mezclado con sal en las cocina egipcia, libanesa, siria, turca e iraní para pescado, ensaladas y brochetas de carne. Si se vierte sobre arroz proporciona un color rojizo característico.
En determinadas zonas de Marruecos se ve en los zocos de las Medinas con el nombre de  “Sumac” en forma de polvo.
Uno de los principales usos de Zumaque es en el empleo en el curtido de cuero debido a su alto contenido de Tanino, 13%  a 28%), se emplea desde muy antiguo en los países de la zona mediterránea, es muy empleado en Marruecos. Es junto con el Castaño las únicas plantas empleadas en ello. Suele emplearse molido y le proporciona al cuero un olor agradable a té, su empleo hace al cuero resistente a la luz, debido en parte a las propiedades antioxidantes del Acido Galico que posee en fruto. En algunas ocasiones se suele emplear como mordiente para fijar colores en el cuero, mejora algunos colores.
El nombre del género era ya empleado por los romanos y deriva el griego Rhous que significa Rojo en alusión al color de los frutos, el de la especie “coriaria” procede del latín ”Corium” y significa piel, cuero. El nombre castellano procede del árabe “simaq”.

Ruta al Tajo del Abanico

Andrés Rodríguez González Noviembre 17th, 2009

A.R.A.C.A.   presenta una

Ruta al Tajo del Abanico.

Es uno de los recorridos más clásicos de los alrededores de Ronda. A pesar de estar muy cerca de la ciudad la ruta nos sumerge en un mundo sugestivo de rocas, Tajos, valles encajonados y vegetación exuberante. La parte final del recorrido se realiza entre unas rocas idénticas a las que forman la parte superior del famoso Tajo de Ronda, la erosión de los ríos y arroyos junto a los frecuentes desprendimientos causados por la propia fragilidad de la roca ante los agentes atmosféricos ha producido caprichosas formaciones  habitadas por rapaces y algunos árboles encaramados en las paredes. Es un bonito recorrido donde se conjugan perfectamente la actividad humana, las rocas, los arroyos y la vegetación para formar un paisaje verdaderamente espectacular.

Partimos de antiguo barrio de S. Francisco en Ronda, tradicionalmente habitado por agricultores y pequeños propietarios de tierras. La calle Torrejones nos permite abandonar la ciudad, justo cuando coronamos la cuesta donde termina esta calle, a la derecha encontramos El Predicatorio. Para el suministro de  de agua a Ronda desde la Fuente de La Hierbabuena, se construyó una tubería que llegaba hasta esta curiosa construcción que es, en realidad un desarenador, un lugar donde se depositaba la arena que arrastraba la tubería de agua. Se llama el Predicatorio por que el Beato Diego José de Cádiz cristianizaba a los rondeños junto a él. Al lado se ha construido un restaurante que presume de tener las mejores vistas del mundo, absolutamente recomendable. Se conservan también restos de la tubería y una “Era” de grandes dimensiones donde se hacían las faenas de la trilla con los cereales segados.
Continuamos en paralelo a la carretera de Ronda a Algeciras, encontramos una pequeña retonda y poco más adelante, a la derecha, tomamos un carril que rápidamente se abre en dos caminos, debemos tomar el de la izquierda, marcado con una señal de “Tajo del Abanico”, por la derecha iriamos a la Ermita Rupestre de la Virgen de La Cabeza.
El carril que seguimos, denominado como “Camino de Sijuela” coincide en su inicio con la antigua colada del camino de Cortes de la Frontera, nos acompañan cuidados olivares y algunos almendros, después empiezan a verse algunas encinas, coscojas y hasta algún quejigo.
Andamos poco más de 1 Km cuando a la derecha sale un carril, muy cercana aparece una casa con una torre de piedra de las que veremos más adelante alguna. Este carril no debemos tomarlo. Existe un descenso muy brusco del carril, el repecho ha sido encementado para facilitar el paso de vehículos, al final de ese repecho, unos trescientos metros más adelante del carril con la casa y la torre de piedra, casi a 1,5 Kms desde la carretera, el carril es de tierra y se bifurca en dos carriles, tomamos el de la izquierda. El de la derecha corresponde a la ruta siguiente.
En los bordes del camino y zonas que no se cultivan crecen grandes matorrales de “Zumaque”, una planta usada para curtir pieles. Llegamos a la fuente de Santa Isabel situada a unos 200 metros del cruce de donde parte la ruta 2. Actualmente el acceso a la fuente está vallado. Bien pronto, por la izquierda del camino encontramos grandes cortados rocosos en los que es frecuente ver aves rapaces y aviones roqueros que en ellos se cobijan; existen un par de covachas en la pared, son de poca profundidad, la más conocida se llama Cueva de los Aviones. La roca es de composición arenisca unida con un cemento de caliza, es una roca debil de la que se desprenden algunos bloques entre los que discurre el camino, la vegetación es abundante destacando diversas especies del género “quercus” y el matorral.
Encontramos una torre de piedra y los restos de un cortijo. Estas torres son relativamente abundantes en los alrededores de Ronda, se ha pensado que formaban parte de una red defensiva pero parece más probable que sirvieran como almacén de granos de cereal y que fueran construidas por los  conquistadores castellanos que llegaron con los Reyes Católicos. Poco más adelante encontramos una cancela de hierro que debemos dejar siempre cerrada.
Pronto, a la derecha aparece una Era y un empedrado de un camino medieval, en el borde del Tajo que tenemos delante un trozo de piedra de forma triangular da nombre a la zona ya que recuerda por si forma a un Abanico.
Las leyendas populares citan estos desfiladeros como lugares donde han ocurrido hechos de armas y emboscadas. El desfiladero empedrado es una hermosa imagen que nos acerca a unas covachas situadas en la pared rocosa que servían de refugio para pastores. Poco más adelante cruzamos el arroyo entre grandes matorrales de adelfas.
La cercanía del antiguo y ya sellado vertedero incontrolado de basuras de Ronda aún se deja notar, aún se ven restos de plásticos, suciedad y algunos neumáticos en el cauce del arroyo. De cualquier forma la situación ha mejorado considerablemente desde que se sello el vertedero.
Las retamas y adelfas son solo algunos de los matorrales que acompañan hasta llegar a la Cueva del Abanico, que tan solo es una cavidad en la pared rocosa. Frente, el cortado rocosa de la pared se desmorona por la erosión del arroyo Sijuela que se encajona en su búsqueda  del río Guadalevin. Aguas arriba el arroyo Sijuela recibe los torrentes del arroyo de los Chopitos y del Pozo
Es el punto final del recorrido. Volvemos sobre nuestros pasos hasta el comienzo de la ruta. Por las cercanías del cauce del arroyo se puede llevar hasta el Duende, pero no es aconsejable por que los caminos están muy perdidos. Hace unos años se podía llegar hasta el Puerto de Encinas Borrachas en la carretera de Ronda a Algeciras pero el camino está actualmente cortado por una alambrada.

La ruta en pocas palabras:
•    Distancia Total: 4,5 Kms
•    Modalidad: A pie.
•    Dificultad: Baja.
•    Época recomendada: Cualquiera.
•    Duración estimada: Dos horas.
•    Consejos Prácticos: Tener en cuenta que existen algunas angarillas que debemos dejar cerradas.

Ruta de Ronda a Benaojan por La Canchuela

Andrés Rodríguez González Diciembre 12th, 2007

De Ronda a Benaojan por La Canchuela

 

Es un recorrido circular de unos 22 Km, que podemos hacer en un tiempo aproximado de 7 horas. Existen diversas posibilidades de conectar con otros caminos para acortar la ruta. Siempre tenemos la opción de regresar en tren.
Su dificultad media. La época recomendada puede ser cualquiera, excepto en verano que puede resultar pesada si nos sorprende el calor
Como consejo importante decir que debemos llevar agua.
Tan solo vamos a encontrar ciertas dificultades por tener alguna dura rampa de subida. Es muy interesante ya que permite recorrer paisajes muy diferentes y de gran belleza. Pasamos desde la Meseta de Ronda a las Sierras Calizas, también llamadas Blancas.

Partimos de antiguo barrio de S. Francisco en Ronda, tradicionalmente habitado por agricultores y pequeños propietarios. La calle Torrejones nos permite abandonar la ciudad, justo cuando coronamos la cuesta donde termina esta calle, a la derecha encontramos El Predicatorio. Para el suministro de  de agua a Ronda desde la Fuente de La Hierbabuena, se construyó una tubería que llegaba hasta esta curiosa contrucción que es, en realidad un desarenador. Se llama el Predicatorio por que el Beato Diego José de Cádiz cristianizaba a los rondeños junto a él. Al lado se ha construido un restaurante que presume de tener las mejores vistas del mundo, os lo recomiendo para comer. Se conserva restos de la tubería y una era de grandes dimensiones. Continuamos la marcha y llegamos a una pequeña retonda. Un indicador nos marca la Ermita de la Virgen de La Cabeza. Por ahí debemos tomar, inmediatamente se abren dos caminos, debemos tomar el de la izquierda.
El carril circula, en su comienzo, entre bien cuidados olivares y tierras de cultivo. En los bordes del camino crece Zumaque, utilizado en otros tiempos para curtir pieles.
A 1,3 kilómetros del inicio de la ruta existe un pronunciado descenso que ha obligado a encementar el camino, un hito significativo es que, muy cerca, a la derecha existe una construcción en piedra de planta cuadrada que parece una torre, existen varias construcciones de este tipo alrededor de Ronda y se cree que formaban parte de un sistema de almacenamiento de cereales desarrollado en la zona por los repobladores cristianos de la reconquista. De ahí parten dos carriles, el de la izquierda lleva hasta el Tajo de El Abanico, un paraje de singular belleza que será objeto de otra ruta, y el de la derecha, el nuestro, continua en descenso hasta llegar al arroyo Sijuela, poco más de un Km. más adelante. Como referencia de que vamos correctamente, en el descenso abremos pasado por una ostentosa finca denominada “El Aguila Real”.
En los llanos cercanos al arroyo las tierras de cultivo vuelven a quitar protagonismo al encinar que se ve reducido en su extensión continuamente. Algunas retamas, almendros y olivos no cuidados desarrollan en sus ramas, una plata parásita, el Muerdago.
Desde el siguiente arroyo se inicia una pronunciada subida de algo menos de dos kms. Estamos en la zona denominada “Las Dehesillas”, a la izquierda según subimos tenemos  el cortijo de La Canchuela, a la derecha, algo más alejado, queda el cortijo de La Laguna, entre tierras muy arcillosas que se encharcan cuando llueve subimos hasta un collado entre alambradas, estamos en el Puerto de La Cancuela. Hasta el fin de la dura subida, llevamos desde el Barrio de S. Francisco 5,5 kilómetros de recorrido. Ya en descenso el camino parece perderse y convertirse en una vereda poco marcada, pero junto a un pozo vuelve a ser visible igual que la Estación de Benaojan ya cercana.
Siempre bajando, entre tierras arcillosas cargadas de agua incluso en épocas poco lluviosas y algunas construcciones nuevas y otras deterioradas llegamos a la carretera de Ronda a la Estación de Benaojan. Estamos a poco más de nueve kilómetros y medio del inicio de la ruta.


Por la carretera, a la derecha, subiríamos a Ronda, pero en la ruta recorremos unos doscientos metros por la carretera, siempre bajando, cuando encontramos el puente sobre el río Guadiaro y un cartel que nos avisa que entramos en el Parque Natural Sierra de Grazalema. No debemos cruzar el puente, en su inicio, junto a los quitamiedos, descendemos a un camino. Estamos en la Cañada Real del Campo de Gibraltar, en dirección contraría a la de las aguas, por la derecha, nos llevaría hasta la conocida Cueva del Gato. Marchamos en dirección contraria, a la izquierda, tenemos el río siempre a la derecha, llegamos a la Estación de Benaojan, como 1,5 Kms más adelante. Algunos restos de antiguos molinos y, si tenemos suerte, el vuelo de la garza, nos acompañan hasta un puente. Ahora ya si es el momento de cruzar el río que presenta un aspecto lamentable, inmediatamente cruzamos la vía del ferrocarril y por la izquierda buscamos un pequeño puente que nos permite cruzar el arroyo que se origina en el Nacimiento de Benaojan.
La Estación de Benaojan que hemos atravesado fue una pequeña zona industriosa que tenía su base alrededor de tres pilares fundamentales: La fuerza motriz del agua, de la industria chacinera y del ferrocarril. Todavía hoy son recordadas “Las Matuteras” que eran mujeres que hacían estraperlo entre el Campo de Gibraltar y la Serranía de Ronda y tenían en esta Estación uno de sus puntos de aprovisionamiento y recogida de materiales del estraperlo más importantes.
La comparación entre la calidad de las aguas de este arroyo y las que vimos en el río Guadiaro es impactante.
Tras pasar por un establecimiento hotelero instalado en el antiguo Molino de El Santo llegamos junto al nacimiento de Benaojan, una de las más espectaculares surgencias de agua de la Serranía. La parada es obligatoria ante la belleza del lugar. Su origen está en la acumulación de agua que se da en las rocas calizas y que aflora al exterior cuando contacta con materiales geológicos más impermeables, en este caso, el Nacimiento recoge las aguas del “polje” de Benaojan y de las sierras cercanas.
Poco más de 1 km de subida, siempre con el arroyo y la carretera a la derecha, nos deja en Benaojan, situado entre la ladera de la Sierra de Juan Diego que parece querer desprenderse sobre las casas y el ya citado “polje” o “llano” en otros tiempos la única zona de cultivo, el pueblo es famoso por la calidad de sus chacinas de cerdo.
A la salida de Benaojan en dirección a Montejaque, a unos 12 kms desde que inicamos la ruta desde Ronda, encontramos a la izquierda la carretera que se dirige hacia la Cueva de la Pileta y los pueblos de Jimera de Libar y Cortes de la Frontera. Frente, a la derecha, encontramos un cartel que nos indica la dirección del “Camino Viejo de Ronda”, ese es nuestro camino, atraviesa parte del “Polje” de Benaojan cubierto en la zona por construcciones diversas e inicia una serpenteante subida que nos llevará hasta lo alto de la sierra entre olivares y abruptos paisajes. En lo alto la vista es magnífica, pronto se inicia un descenso por una estrecha vereda de piedra hasta la vía del ferrocarril. Es necesario estar atento para evitar posibles caídas. Atrás, en la parte baja de la ladera, queda la famosa Cueva del Gato, uno de los Complejos Espeleológicos más interesantes de Andalucía.

 
La estrecha vereda se transforma junto a la vía en un amplio carril, estamos en la Pasá de Gibraltar, desde el pueblo hasta la Pasá de Gibraltar son poco más de cuatro kms. Recientemente, al otro lado de la vía se ha construido otro carril, se atraviesan magníficos campos de cultivo, tenemos siempre la vía y el río a la derecha, pasamos junto a un hermoso Fresno y sin abandonar el carril, nos llevará, 2,5 kms más adelante hasta un punto donde se cruza la vía, siguiendo unos pocos de centenares de metros se pasa junto a la unión de los ríos Guadalevín y Guadalcobacín que dan origen al Guadiaro. El ancho carril desemboca en la carretera junto a un puente sobre el río Guadalevín. Continuamos la ruta por la carretera en dirección a Ronda, atrás queda el puente sobre el río, a unos 500 metros parte un camino por la derecha que nos permite abandonar la carretera, este carril pasa por delante de una escuela rural y algunas casas hasta llegar a los pinares de la Dehesa de Ronda, se inicia un cada vez más pronunciado ascenso, cruzamos algunos carriles, y teniendo siempre a la derecha el espectacular precipicio de la Hoya de Los Molinos y el Tajo de Ronda y a la izquierda la carretera, el camino nos llevará en 3 kms hasta el barrio de La Dehesa en Ronda, fin de nuestro trayecto.