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Vídeo Tajo del Canalizo Parte 2

Andrés Rodríguez González Enero 17th, 2024

Vídeo Tajo del Canalizo Parte 2

 

En el enlace que se especifica más abajo se muestra un Vídeo de YouTube con la parte segunda del Tajo del Canalizo, elaborado por Junar.

Se muestran espectaculares paisajes, pinsapares excelsos, restos de pozos de nieve, plantas muy interesantes como el Tabaco Gordo, un pilar de agua fundamental para la fauna de la zona y el ascenso al esbelto pico del Canalizo.

https://youtu.be/6vtStMzsUPw?si=s0EI2umYAYYOzf_5

 

 

PAISAJES CALIZOS EN LA SERRANIA DE RONDA: LLANOS DEL CHOPO Y DE ZURRAQUE

Andrés Rodríguez González Enero 9th, 2023

Un paisaje calizo: Llanos del Chopo y Llano de Zurraque


Quejigo en Llano de zurraque.

El Puerto de los Alamillos está situado en las cercanías de Grazalema, en el cruce de la carretera de Ronda con la que lleva desde Villaluenga a Grazalema. Iniiamos el paseo en una explanada junto a la Venta que allí se ubica.

El carril discurre entre paisajes humanizados con casas de campo y parcelas hasta un pinar situado sobre un pequeño cerro de rocas areniscas, el camino se bifurca, debemos tomar el carril de la derecha que nos lleva a un esplendido llano por donde discurre el río Gaduares o Campobuche, un curso de agua que marcha en dirección Este al contrario que la inmensa mayoría de los ríos y arroyos de esta parte de la Serranía de Ronda que discurren hacia el Oeste. Antes de pasar sobre el río nos detenemos para admirar la cercana y espectacular Chaparra de las Ánimas, un alcornoque con categoría de Monumento Natural Andaluz, su nombre se debe a que el dinero obtenido de la venta del corcho que de él se obtenía se destinaba a misas y a velas por las ánimas del purgatorio.


Chaparra de las Ánimas.

Seguimos el carril que pasa sobre el río con un pequeño puente, nos adentramos en un hermoso alcornocal de grandes ejemplares, por desgracia, alguno es víctima de perforadores y enfermedades como la pudrición de los troncos que llevan, junto a la potencia de los vientos, a lo que parecía imposible que ocurriera, el derribo y la muerte de alguno de estos gigantes.

Un pequeño puertecillo nos lleva hasta un gran “Llano” por donde discurre el arroyo del Chopo que va acompañado aguas arriba por un farallón calizo con multitud de encinas y chaparras. Estas zonas más o menos llanas se cultivaban de cereales hasta tiempos no muy lejanos, actualmente se destinan a la ganadería de ovejas y de vacas. Esos valles son las zonas agrícolas más productivas del proceso kárstico que explicaremos más adelante, según el tamaño se denominan dolinas, uvalas o poljes. La presencia humana ha debido ser importante desde tiempos remotos como lo atestigua el Dolmen del Chopo o de Patagalana, situado a pocos metros, en un pequeño llano en el otro margen del arroyo.

Abandonamos camino principal que traíamos y continuamos nuestro paseo siguiendo un camino que tiene el cauce del arroyo a su derecha. Pasamos dos cancelas metálicas y dejamos atrás un pozo de acumulación de agua y un pilón de piedra partido, fue una pila de lavar trabajada en piedra arenisca, iniciamos una leve subida entre hermosas encinas que nos acompañan hasta un farallón de rocas calizas donde encontramos una curiosa encina en cuyo tronco crece una hiedra. Con cierto atrevimiento y al desconocer si tiene nombre propio, la hemos llamado “la Encina Preñá”. Muy cerca veremos un espectacular y retorcido tronco cortado de una gran encina. En el murallón calizo crecen higueras, potentes hiedras y solitarias encinas que parecen hacer equilibrio en su supervivencia sobre el abismo. Multitud de pájaros nos acompañan, entre ellos es frecuente ver jilgueros, colirrojos tizón y tarabillas, hasta el muy raro por aquí martín pescador hemos visto en laguna ocasión. En el cielo sobrevuelan los cernícalos, algún águila y los grandes buitres leonados.


Tarabilla en espino majoleto

El camino inicia una descarada subida hacia la derecha hasta llegar a una alambrada donde debemos buscar una angarilla en escalera para pasar a otra finca ya en terrenos calizos. Allí aparece la vieja y retorcida vereda que debemos seguir, pronto nos deja ver por la izquierda un ejemplar enorme de encina derribado y muerto con el tronco partido y una lámina vertical de roca caliza de grandes dimensiones con una deteriorada pared de piedra a sus pies, en realidad servía como aprisco de ovejas, estamos en el Hoyo de la Matanza, un lugar donde ocurrieron unos terribles sucesos que culminaron con el asesinato de varios maquis después de la Guerra Civil. Los espinos majoletos o majuelos son abundantes por toda la zona y casi siempre están parasitados por muérdago. Los rosales silvestres se dejan notar con sus defensas en forma de espinas afiladas.


Encina en pared de roca caliza


Curioso tronco de encina


Llano de la Matanza

Continuamos el paseo por la vieja vereda hasta llegar a un recoleto y paradisiaco llano que nos sorprenderá por su belleza y la paz que allí se respira. Entramos en el Llano de Zurraque. El nombre hace referencia a Zumaque, una planta usada por los árabes para el curtido de cuero y tinción de tejidos. Son seiscientos metros de llanura rodeada de rocas calizas. Tiene una charca en medio del llano donde se supone que debe haber un sumidero taponado, la charca está rodeada por una alambrada para que no acceda el ganado vacuno que allí se pastorea. Por cierto se deben extremar las precauciones y no acercarse a las vacas sobre todo si tienen terneros. Si se sigue la dirección que marca la flecha formada por piedras en el suelo, se llega al otro extremo del llano que en total tiene unos seiscientos metros de diámetro. El camino se puede continuar hasta llegar a los Llanos de Libar y Montejaque. Una pequeña casa al fondo del llano a la derecha nos indica que estamos en una propiedad privada.


Llanos del Chopo con Sierras de Grazalema al fondo

Es el momento de descubrir que es y cómo se forma un relieve Karstico.

Se denomina Relieve (o Proceso) Karstico a los paisajes producidos por erosión del agua sobre rocas calizas. Su nombre proviene de una zona entre Italia y Eslovenia donde más representado se encuentra este paisaje.

Este tipo de relieves se origina por el arrastre o acumulación de materiales solubles y no solubles, como los que están constituidos por los carbonatos de rocas calizas y margocalizas atacados por el agua de lluvia. El relieve sólido y va disolviendo la roca en función de las condiciones del ambiente y por lo general se caracteriza por la ausencia de agua superficial debido a la filtración de la misma.

Este proceso genera variedad de formas como cañones, cuevas de estalactitas, sumideros, dolinas, torcales o poljés, entre muchas otras. Este tipo de formaciones representan la evolución geológica durante miles de años. El relieve kárstico puede darse externamente o y internamente.

El proceso de formación del modelado kárstico es relativamente lento, se produce en zonas calcáreas, donde las rocas calizas experimentan una variación en su composición química con la acción del agua. La disolución de las calizas se debe un proceso químico por el cual el dióxido de carbono de ciertas aguas ácidas  interactúa con la roca caliza creando bicarbonato cálcico, que es altamente soluble. Por tanto, cuando las aguas, tanto superficiales como las subterráneas penetran en las fisuras de estas mismas rocas, van disolviéndose hasta crear las formas tan características de este tipo de paisajes.

Por tanto, las alteraciones químicas de las que hablamos son las que forman elementos del paisaje kárstico, que pueden ser exokársticas (es decir, que se forman en zonas exteriores como los lapiaces) o endokársticas (es decir subterráneas como cuevas).

La forma más típica del relieve kárstico es el lapiaz o lapiaces . Se trata de grietas superficiales que pueden llegar a medir algunos metros, caracterizadas por estar separadas por paredes o tabiques de la misma roca. Por lo general se suele encontrar en zonas llanas, a veces en las partes altas de los macizos calcáreos, con grietas o fisuras por las que discurre el agua, y con el paso del tiempo algunos lapiaces terminan convirtiéndose en cañones y otros tipos de relieve kárstico.

Por su parte, las dolinas son depresiones circulares y cerradas que llegan a alcanzar grandes dimensiones. Se trata por tanto de una especie de valle redondeado con paredes inclinadas, que puede generar cuevas o terminar inundado. Esta formación también es conocida bajo el nombre de torca. En la zona de Grazlema se les llama Llanos, en zonas más próximas a Ronda se les llama de diversas formas, como Navas, Navetas, Navasillo, Navazo (dependiendo del tamaño). Si muchas dolinas terminan juntándose creando una sola forma kárstica, se denomina Uvala, y deja de ser circular para tener una forma alveolar.

Por su parte, los Poljés son las formas kársticas más grandes que podemos encontrar, llegando a medir hasta kilómetros, como los Llanos del Republicano y de Libar. Se trata por tanto de depresiones muy extensas caracterizadas por tener un fondo plano y que por tanto se encuentra cerrada por laderas muy escarpadas. En teoría se trata de una uvala (es decir, muchas dolinas juntas) muy extensa. Aún así, en el interior de un poljé podemos encontrar las formas kársticas anteriores.

A las Hoces, los Cañones o los Desfiladeros, en la Serranía de Ronda se les suele llamar Tajos. En realidad son valles estrechos y profundos que han sido creados por la acción de los ríos.

Formas endokársticas son manifestaciones del relieve kárstico en zonas subterráneas, dan lugar a cuevas, grutas y otros muy llamativos.

Las cuevas son las formas endokársticas más comunes, y se forman gracias a la filtración del agua por las rocas con fisuras. La forma kárstica más típica en estos casos son las estalactitas, que se forman a partir del agua y el carbonato cálcico; o las estalagmitas, que se forman gracias al agua del suelo.

Por su parte, las simas son grandes aberturas en la roca que se comunica directamente desde las galerías subterráneas a la superficie.

Por último, debemos hablar de sumideros, que son aperturas por donde fluye una corriente de agua superficial hacia un sistema de agua subterránea.


Enorme tronco de encina partido en el Hoyo de la Matanza.


Muerdago sobre majuelo.


Vaca

Bibliografía

https://biologia-geologia.com/

http://g3ol0.blogspot.com/

Video

https://youtu.be/7MgzKEsbguI

Ruta de Ronda a Alpandeire por Encinas Borrachas y el río Audalazar.

Andrés Rodríguez González Octubre 29th, 2012

Ruta de Ronda a Alpandeire por Encinas Borrachas y el río Audalazar.

ARACA a través de Andrés Rodríguez Glez. ofrece esta ruta que también pueden leer en www.laserranianatural.com

Características Generales

El día 13 de octubre de 2012, treinta y tres andadores hicimos el recorrido desde Ronda a Alpandeire por EL Puerto de Encinas Borrachas y el río Audalazar. Se trata de un hermoso recorrido que nos permite recorrer tres paisajes muy diferentes de la comarca de la Serranía de Ronda, salimos de la Meseta, pasamos a las Sierras Blancas o calizas y llegamos al Valle del Genal. Tres zonas con suelos muy diferentes que dan paisajes con características muy peculiares, esta es una de las muchas características de la Serranía, en pocos kilómetros se puede  pasar de unos paisajes a otros absolutamente diferentes. Fueron tan sólo 18 Kms en los que ascendimos desde Ronda hasta el Puerto de Encinas Borrachas para bajar con gran brusquedad y ciertas dificultades hasta el precioso pueblo de Alpandeire.

Descripción

Punto de inicio es la plaza del barrio de  S. Francisco, continuamos por la calle del mismo nombre hasta que dicha calle se convierte el carril después de dejar atrás el antiguo convento y actual colegio. El carril es cortado por la carretera de circunvalación que debemos cruzar con cuidado. Un indicador con el nombre de “Portal de Romero” nos muestra que vamos bien orientados. El camino se estrecha hasta convertirse en un sendero tapizado de plantas trepadoras como la zarzaparrilla, pasamos cerca de la Casa de la Luna para acabar en el carril de la Yerbabuena o del Pilar de Cartajima que está asfaltado hasta prácticamente el Pilar de agua.  Zarzas, coscoja, hiedras, algunos nogales, olivos  y algunos pinos nos acompañan. En un cruce de caminos a la izquierda parte el antiguo camino que una vez superado el arroyo de Las Culebras se dirige hacia Cartajima. Sin cruzar el arroyo, debemos descender hasta las cercanías del curso de agua para llegar al cercano Pilar. Una vez reagrupados y tras beber las frescas aguas del chorro de agua que llega al pilón, marchamos por un camino junto al arroyo que lo llevamos siempre a nuestra izquierda. Los chopos acompañan a tramos el curso de agua. La fuerza erosiva del agua a causa de las aguas caídas ha destrozado el carril haciendo profundos cortes en el terreno y partido numerosos árboles y matorrales. Pronto el carril (lo que queda de él) desaparece para convertirse en un estrecho sendero limitado por el arroyo y la valla de limitación de una propiedad que ha asumido como suyos los restos de un curioso acueducto de nombre “la Yerbabuena” que traía agua al barrio de S. Francisco. Cuando salimos del estrecho camino llegamos a un amplio carril, lo tomamos, en ascenso a la derecha, es un carril encementado, pronto aparecen dos caminos paralelos al principio, tomamos el de la izquierda que asciende hasta las cercanías de un poste transformador de luz, a partir de él, el carril cambia a una débil vereda que asciende hasta un cerro desde donde se ve la carretera de Algeciras y unas ruinas de la casa de peones camineros, ese es nuestro objetivo, es fácil, solo tenemos que seguir la línea que marcan los postes de la luz. En la antigua casa de peones camineros situada junto a la carretera paramos un momento y para continuar por el borde de la carretera unos 50 metros, justo cuando encontramos un poste indicador de carreteras que marca el punto Km 6, cruzamos la carretera y buscamos una angarilla en una alambrada, la cruzamos y dejamos de nuevo cerrada.  Estamos en la antigua carretera que desde Ronda iba al Puerto de Encinas Borrachas, atrás queda la carretera actual y ahora iniciamos un continuo y más bien duro ascenso, a unos 4,5 kms del inicio de la ruta, el carril se bifurca, vamos por el camino de la derecha que se cuela entre dos paredes de rocas, a la derecha encontramos una alambrada que es doble, quizás para que los animales del interior de la finca no se escapen, en descenso llegamos a la fuente del Higuerón. En la finca que queda a la derecha, Coto Alto, se ve una extraña construcción, una especie de lago adornado de imitaciones de columnas clásicas. Siempre en descenso llegamos a un cruce, a la derecha tenemos la entrada a Coto Alto, con una enorme portada, es un camino público aunque la vigilancia de la propiedad cuida con celo que no se salga nadie del trazado del camino, en caso de seguir por ahí, llegaríamos al Tajo del Abanico, pero nuestra ruta es a la izquierda, siguiendo una indicación que marca “Cañada Real”. Pronto alcanzamos un llano, en realidad es una enorme dolina, una formación geológica característica de los paisajes calizos, también se aprecian restos de una calzada ¿romana?,  y los restos de un dolmen, llamado de Encinas Borrachas. Una cancela nos lleva a la carretera, por ella marchamos un corto tramo en dirección a Algeciras. Estamos en el Puerto de Encinas Borrachas también llamado Arrebatacapas, a 1.000 metros de altitud y a unos 8 kms de incio de la ruta. Trás un corto recorrido por la carretera la abandonamos por la izquierda para pasar, por una estrecha cancela, a un camino mal conservado que desciende bruscamente hacia el suroeste. El terreno está muy erosionado, tan solo algunas matas de encinas y algarrobos están presentes además de las molestas aulagas y las grandes matas de retama. Toda la zona está siendo repoblada con pinos. En nuestro descenso pasamos por el Dolmen de los Monteros y la fuente del mismo nombre. Hemos de tener cuidado con no perder la vereda hasta llegar a una cancela a partir de la cual el camino está ya bien marcado. Rocas de naturaleza margocaliza con caprichosos pliegues marcan el camino, cuentan que las tropas francesas fueron hostigadas y diezmadas en estos desfiladeros durante la Guerra de la Independencia.  En un lateral del camino encontramos la Fuente de la Piedra, los rosales silvestres y las retamas son contemplados por los abundantes buitres que pasan en dirección al sur, se ven algunas colmenas de corcho, las adelfas en los arroyos indican la presencia de humedad en los cauces y que la temperatura es más elevada en estas laderas por su orientación hacia la solana. El camino sigue descendiendo paralelo al cauce del arroyo hasta llegar a unas ruinas, es el cortijo de la Mimbre, por la derecha entra un arroyo acompañado de chopos, almendros, nogales, granados e higueras, lo pasamos al otro lado, el arroyo ahora discurre por nuestra izquierda según descendemos a media ladera, va quedando cada vez un poco más lejos, no debemos descender demasiado para no perder el camino. Un hombre de la zona que encontramos nos cuenta que el camino que va junto al río ha sido destrozado por las fuertes lluvias, por lo tanto hemos de dar esta pequeña vuelta para evitarlo.

Los matagallos, encinas, jaras y la amplia gama de vegetación  nos indican que el tipo de suelo ha cambiado, de calizas hemos pasado a materiales metamórficos típicos del Valle del Genal. Un camino desciende bruscamente a la izquierda, será el nuestro pero avanzamos un poco hasta las ruinas de un cortijo, es las Rosas Bajas, medio destruido el horno permite ver su interior, está realizado en piedra y tapizado por dentro de rocas volcánicas tipo piedra pómez, restos de las construcciones y las pilas excavadas en el suelo son otra de sus interesantes imágenes, en los cortados rocosos de enfrente vemos un curioso dibujo triangular en las rocas, es el Ojo de Dios.


Regresamos atrás para coger el camino que “giraba brusco a la izquierda” de antes, nos lleva al río Audalazar entre zarzales, agua encharcada y grandes adelfas, tras cruzarlo cogemos un bien dibujado camino que excavado en la piedra a tramos, empedrado en otros o en forma de bancales nos permite ver algunos preciosos paisajes encajonados entre el río a la derecha , las paredes rocosas a la izquierda y los bosques de encinas y castaños del Valle del Genal al fondo.  Los acebuches indican que el clima es más suave que en las montañas, el sendero se transforma en un carril, los campos se abren y las laderas se cultivan con olivos y almendros. Pasamos por el cortijo de la Vasija y la fuente del mismo nombre, la Cruz Chiquita con su pequeño Cristo y su ranura para las monedas invita a que aportemos un donativo, el carril, llamado Camino Antiguo de Ronda termina en el pueblo de Alpandeire, fin de nuestra ruta.

La ruta en pocas palabras:

Distancia Total: 18 Kms

Modalidad: A pie. En bicicleta se puede llegar bien hasta Encinas Borrachas, se puede regresar por Coto Alto y el Tajo del Abanico.

Dificultad: Entre Mediana y Alta.

Época recomendada: Cualquiera. En verano puede resultar un poco dura por el calor.

Duración estimada: Cinco horas.

Consejos Prácticos: Llevar agua, calzado cómodo y nunca nuevo.

Puntos estrella de la ruta: Puerto de Encinas Borrachas con los Dolmenes. Contactos geológicos. Paisajes. Río Audalazar. Alpandeire

La próxima ruta la haremos desde RONDA  A JUZCAR por el Almola y los Riscos de Cartajima. Regreso en autobús. Será el día 11 de noviembre, domingo.

La hora de salida y el lugar de concentración la anunciaremos unos días antes en www.laserranianatural.com.