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Presentación del libro Rutas por Ronda (I)

Andrés Rodríguez González Enero 27th, 2010

El próximo día 4  de febrero en el Palacio de Congresos de Ronda, a las siete de la tarde, presentaremos un nuevo libro titulado “Rutas por Ronda(I)”. Se trata de un pequeño libro que incluye diez rutas por los alrededores de Ronda. Tiene como objeto facilitar a las personas que gustan de andar una herramienta muy manejable con descripciones precisas, un mapa sencillo, fotografias de rutas que discurren cerca de la ciudad de Ronda y que incluye la posibilidad de unir unas rutas con otras y unos consejos prácticos al final de cada ruta. Se ha intentado no cruzar por carreteras ni propiedades particulares.

Son muchas las personas que gustan de andar y, sin embargo temen hacerlo por lugares diferentes a los habituales, es a ellos especialmente a quienes va dirigido este libro.

Esta patrocinado por el Patronato Deportivo Municipal de Ronda, PDMR, que está realizandouna encomiable labor en pro del deporte en nuestra ciudad, lo edita una empresa de la localidad, Delinfor. Debo a gradecer los mienmbros de la asociación ARACA que me hayan acompañado en muchas de estas rutas, sus comentarios y sugerencias.

Ruta por Los Arcos y la Cañada Real

Andrés Rodríguez González Diciembre 21st, 2009

Ruta por Los Arcos y la Cañada Real

Características Generales:
Es un cómodo recorrido muy usado por los senderistas y  aficionados a andar que no presenta ninguna dificultad por discurrir por terrenos llanos. Se usa frecuentemente por parte de personas que se inician en dar paseos por discurrir por las cercanías de Ronda, no encontramos carreteras y prácticamente es imposible perderse. Por estas causas es una de las rutas que se recomienda a cualquiera que quiera dar un paseo.

Descripción:
El inicio de la ruta es el polideportivo municipal situado en la carretera de circunvalación, salimos por la carretera de El Burgo hasta llegar a la puerta del Hospital General Básico de la Serranía; cruzamos la carretera y a través de un paso subterráneo cruzamos bajo la vía del tren, llegamos a la calle Santa María, situada en la Cañada Real de Granada y Córdoba, que abandonamos de inmediato para tomar un carril a la derecha, estamos ahora en la Cañada Real de Málaga.
A 1,1 km. del inicio, el carril se encuentra con la vía del tren, justo antes de cruzar la vía tenemos un carril a la izquierda que debemos seguir. Estamos a un poco más de 1 km del inicio. El acueducto de Los Arcos es lo próximo que encontramos cuando apenas hemos recorrido seiscientos metros  más.
Denominado popularmente como Los Arcos, este acueducto formaba parte de una red de suministro de agua a la ciudad de Ronda, en este caso traía agua del nacimiento de la Hidalga, su construcción data del siglo XIX, de la época en que Lamiable realizó diferentes mejoras en la ciudad. En la actualidad, el paso del tiempo se ha dejado sentir sobre lo que queda del monumento, la parte más alta, bajo la cual pasamos en la Ruta, ha sido necesario apuntalarla con vigas metálicas para evitar que se derrumbe.
Ya se ha comentado que el agua que discurría por la parte superior del acueducto procedía del nacimiento de la Hidalga que ya conocemos de la ruta de subida a la Peineta y Sierra Hidalga.
Nuestro camino discurre paralelo a la vía del tren y a la carretera de Ronda a El Burgo que va a nuestra derecha, fértiles campos de cultivo se abren a la izquierda del carril. Cuando llevamos  unos 2,5 Kms recorridos, encontramos un carril cortado con un cartel que avisa “Carril Privado”, continuamos y seguimos en paralelo a las Vías del tren unos quinientos metros más hasta llegar cerca del Cortijo de La Vicenta, aún debemos seguir cerca de 1 Km. Andando en paralelo a las vías para llegar a unas casas y encontrar un carril asfaltado a la izquierda. Ese será nuestro camino de regreso.
Si continuáramos por el camino que va paralelo a las vías y sin cruzarlas llegaríamos a contactar con el puente de La Ventilla junto al paso a nivel situado cerca del Cortijo de Los Aguilares.
Volvamos a situar el relato en el carril asfatado que gira a la izquierda para regresar hacia Ronda, atrás quedan las vías del tren y debemos continuar por el carril que se denomina “Camino de Enmedio” poco más de 1 Km para encontrar a la izquierda un camino privado, continuamos por el camino de En medio, a derecha e izquierda se encuentran nuevas y antiguas casas, es una zona bastante urbanizada donde alternan los campos con cultivos tradicionales y viejas casas de campo con nuevas construcciones residenciales. Las pocas encinas que han quedado en los bordes del camino nos indica cual era la vegetación de la zona. El camino desemboca en un nuevo camino que entra por la derecha del que recibe el nombre, es el “Camino de Los Pinos”, llamado así por que llegaba al enorme cortijo de Los Pinos, desde donde otro camino llegaba hasta Arriate, actualmente el camino de Los Pinos se usa poco y el que comunica Los Pinos con Arriate está casi perdido a partir de Espejo.
Estamos muy cerca de la carretera y de un establecimiento  de hostelería, no debemos cruzar la carretera, el camino marcha unos centenares de metros paralelo a la carretera teniendo ésta a la derecha y damos con la Cañada Real que por aquí presenta una anchura considerable, la carretera queda, alejada ya, a la derecha y en unos ochocientos metros llegamos a la calle Santa María por la que descendemos poco menos de 1 km para llegar de nuevo al paso subterráneo de las vías del tren, desde donde volvemos al punto de inicio en unos trescientos metros de trayecto.


Datos Generales:
Distancia Total: 7,5 Kms
Modalidad: A pie, bicicleta y a caballo.
Grado de dificultad: Baja.
Época recomendada: Todo el año.
Duración estimada: Dos horas.
Consejos prácticos: Es una de las rutas más cómodas y fáciles de realizar, a pesar de ello es conveniente llevar agua.

ruta a la Cueva del Hundidero

Andrés Rodríguez González Septiembre 23rd, 2009

RUTA A LA CUEVA DEL HUNDIDERO.

Presentación:
En esta ruta veremos paisajes agrestes y atractivos, muy cercanos y, sin embargo, bastante desconocidos de los alrededores de Ronda. Es una ruta que puede resultar peligrosa en determinados momentos, si vamos con niños es necesario extremar las precauciones. Tenemos bastantes opciones de acortar y cambiar el recorrido de la ruta.

Descripción:
Como en la Ruta que anteriormente propusimos, a la Cueva del Gato, salimos de Ronda por el Barrio de La Dehesa bordeando la cornisa de El Tajo, el pinar queda a nuestra derecha, pasamos delante de la entrada a los viñedos de Los Descalzos Viejos, descendemos hasta encontrar un primer cruce de caminos, a la izquierda por el puerto de La Muela la senda se introduce en Los Molinos, continuamos el descenso  por el camino de la derecha, como referencia sirva que siempre tenemos una alambrada a nuestra izquierda. Llegamos a un nuevo cruce de caminos, por la izquierda comunicaríamos con El Duende, por la derecha llegaríamos a la carretera de Ronda a la Estación de Benaojan, no vamos ni a un sitio ni a otro, para encontrar nuestro camino hemos de buscar  un sendero que desciende cerca de una casas humildes que se encuentran muy cercanas. El camino desciende entre casas y algún establo hasta la antigua Escuela Rural de La Indiana, encontramos la carretera que sólo debemos seguir unos 300 metros y desviarnos a la derecha por un amplio carril en las proximidades del puente sobre el río Guadalevin. Pasamos junto a la unión del río Guadalevin y el Guadalcobacin que dan origen al Guadiaro, después por el arroyo de El Cupil y junto a un cortijo en ruinas rodeado de olmos encontramos la vía  del tren.
Tras pasar la vía del tren entramos en el Parque Natural Sierra de Grazalema, encontramos dos senderos, el Camino Viejo de Ronda a Benaojan y el Camino Viejo de Ronda a Montejaque.
Tomamos el camino que asciende entre campos de labor, no el que va paralelo a la vía del tren, la subida se hace más dura, cuando hemos  superado la altura de un gran cortijo abandonado, “Cortijo Grande”,  encontramos un cruce de caminos, abandonamos el Camino Viejo de Ronda a Montejaque que hemos traido y continuamos, por la derecha,  ascendiendo por un camino en peores condiciones de conservación.
Los campos de cultivo van dejando paso al matorral y las piedras hasta que llegamos al “Boquete del Mures” un paso natural entre montañas calizas. Es necesario parar y contemplar la belleza del paisaje de la Meseta de Ronda y las montañas que la rodean.

A la derecha queda el Cerro del Mures. En esta montaña encontramos también bosques de Cornicabras, (un matorral que en la zona alcanza porte arbóreo), bosques de Quejigos, cuevas y las aventuras del bandolero “Pasoslargos”. Efectivamente, el célebre bandolero encontraba refugio en un chozo de pastores situado bajo la pared rocosa del Cerro Mures, entre las rocas y cuevas del Cerro encontraba acomodo y cobijo. Traicionado por los pastores fue tiroteado por la Guardia Civil y, en su huida cayó por un barranco. Malherido y contusionado se entrego poco después a las autoridades en el Café Sibajas de Ronda.

En la cima del puerto hemos llegado a un pequeño valle cultivado, continuamos el camino que pasa junto a un cortijo llamado “La Calera”, donde funcionaba hasta hace pocos años un horno de cal. Encontramos una carretera comarcal que por la izquierda se dirige a Montejaque y por la derecha a la que une Ronda con Sevilla. En esta dirección andamos unos metros por la carretera para abandonarla inmediatamente que encontremos un carril a la izquierda que en descenso nos deja junto a las ruinas de unas casas que fueron las oficinas de la empresa constructora del Embalse de Los Caballeros (también llamado de Montejaque).
Junto al inicio del aliviadero de la presa encontramos una estrecha y empinada vereda que desciende bruscamente, hemos de tener cuidado al bajar hasta Cueva de Hundidero, aunque ha sido arreglado recientemente por parte de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía no deja de tener sus dificultades por lo empinado de la cuesta; cuando estemos en el cauce del río Gaduares, también llamado Campobuche, entre altos matorrales de adelfas  seguiremos su cauce seco hasta entrar en la Cueva de Hundidero.

La enorme altura de la boca, las palomas torcaces, las rapaces en vuelo y las rocas que parecen querer desprenderse sobre nosotros nos harán sentir pequeños ante la impresionante boca de la cueva. Penetraremos hasta que la perdida de altura del techo y sobre todo la ausencia de luz nos lo permitan. Diversas escenas de la película “El rapto de la Sabina” se rodaron en esta espectacular cueva. Es peligroso y no es aconsejable acercarse al muro de la presa, de hecho, por motivos de seguridad está prohibido aunque algunos traspasan la valla metálica que lo impide.


Breve Historia:
La idea de construir una presa en la zona de Hundidero surge en los primeros años del siglo XX, unos geólogos, como Gavala, están a favor y otros como el portugués Fleury, en contra. La empresa Sevillana de Electricidad decide emprender la dificultosa tarea, para ello contrata una empresa sueca, Sociedad Anónima Sueca de Sondeos en Diamante, con grandes dificultades comienzan los proyectos en 1922, se construyen carreteras, se preparan los terrenos, se contrata técnicos y obreros desde enero de 1.923, el día 12 de octubre de ese año comienza el levantamiento del muro de hormigón de la presa. Los trabajos se hacían durante 24 horas la día, 7 días a la semana en tres turnos de trabajo, de seis de la mañana a dos de la tarde, de 2 a 10 de la noche y de esa hora a seis de la mañana, las grandes dificultades del terreno y diferentes problemas laborales retrasan y encarecen la construcción. El 26 de marzo de 1.924 se termina el muro de la presa. El gran problema del embalse es que la roca caliza sobre la que está construido presenta gran cantidad de grietas que ocasionan la perdida del agua almacenada, bien pronto se manifestó la inutilidad del embalse, se trató de tapar las fisuras con cemento y asfalto, hasta se intentó impermeabilizar el fondo del embalse con arcilla, nada se consiguió sino gastar más dinero en una obra que ya era faraónica en sus planteamientos. La solución de taponar las surgencias de agua en el interior de la Cueva de Hundidero Gato tan solo permitieron abrir una comunicación entre ambas bocas de la cueva que se completo en septiembre de 1.929. Los intentos de impermeabilización continúan de forma intermitente durante los años siguientes, la llegada de la Guerra Civil marca el fin de la ilusión de reterner el agua en el Embalse. A pesar de ello, los naturales de la zona aún dicen que la construcción del Embalse de Montejaque fue muy positiva “por que dio muchos jornales”. Muy propio del espíritu serrano.

El Regreso:
El regreso lo podemos hacer por el mismo sendero de ida, pero también podemos cambiarlo  Descendemos desde el Boquete del Mures hasta la unión de los ríos Guadalevín y Guadalcobacin, encontramos el cruce de camino junto a la vía del tren, cruzamos la vía, vemos el cortijo abandonado y en las cercanías de la unión de los ríos una caseta del antiguo Icona abandonada. Allí sale una camino a la izquierda que nos lleva hasta la antigua estación de La Indiana, un camino que siempre tiene la vía a la derecha y en apenas un 1 Km, tras cruzar la carretera de Ronda junto al hotel Don Benito, pasamos por la antigua carretera, cruzamos el río Guadalcobacin por un viejo puente; el nuevo y el Cuartel de La Legión quedan a la derecha, cruzamos la vía junto a un antiguo paso a nivel y encontramos un camino que hemos de tomar teniendo siempre la vía a la izquierda y la carretera a la derecha, el cuartel y el puente nuevo quedan atrás, marchamos llaneando durante 2 Km. Cerca de una pirotecnia y una yeguada ascendemos a través del Parque Periurbano y el Cedefo hasta llegar a Ronda por el Barrio de La Dehesa.

Datos Generales:
- Distancia: Unos 17 Kms, algo más si regresamos por La Indiana.
- Tiempo aproximado: 6 horas. Si queremos disfrutar del paisaje y descender hasta Hundidero es conveniente utilizar un día completo.
- Modalidad: A pie. En bicicleta y a caballo hasta el Embalse de Montejaque.
-Grado de dificultad: Alta.
- Época recomendada: Todo el año, excepto verano.
- Consejos prácticos: Extremar los cuidados  en la bajada y entrada a la Cueva de Hundidero.

Ruta por la Vía Verde

Andrés Rodríguez González Abril 26th, 2009

La Vía Verde de la Sierra
Por Andrés Rodríguez González. www.laserranianatural.com

La Asociación Rondeña de Amigos de los Caminos Andaluces (ARACA) y el Patronato Deportivo Municipal de Ronda (PDMR),  hemos organizado esta esplendida ruta que realizamos en el mes de Abril un nutrido y diverso grupo de senderistas.


La Vía Verde de la Sierra es un antiguo trazado de ferrocarril convertido en pista para uso senderista, cicloturista y paseo a caballo. Recorre 36 Kms entre las localidades de Puerto Serrano y Olvera, pasa por las provincias de  Sevilla y Cádiz. Forma parte de las Vías Verdes de España, una magnífica idea coordinada por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.
La creación de esta línea férrea se comenzó a estudiar a principios del siglo XIX. La idea original era hacer un trazado atravesando la Sierra de Cádiz para comunicar por ferrocarril Jerez de la Frontera con Almargen, se conseguiría, así, comunicar con los ferrocarriles de Málaga y Granada. Bajo los auspicios de la Diputación Gaditana se dieron los primeros pasos para desarrollar un ferrocarril que dinamizara la comarca de la Sierra. En 1.887 se presentó un anteproyecto que contemplaba una línea desde Jerez a Setenil, hasta se pensó en un ramal que finalizaba en Grazalema.  A principios del siglo XX, se crea en Jerez la Sociedad para los Estudios del Ferrocarril Jerez-Villamartín-Setenil, que desarrolla un elaborado proyecto. Pero es en 1.926, durante la dictadura de Primo de Rivera, cuando se aprueba la construcción del llamado Ferrocarril de la Sierra. En total se preveía un trazado de 120 Kms. Entre los años 1.920 y 1930 se realizó gran parte de la construcción que quedó abandonada cuando cayó la dictadura de Primo de Rivera sin haberse llegado a terminar. Las infraestructuras de la plataforma de vía, los túneles, los viaductos y las estaciones , estaban prácticamente terminadas entre los pueblos de Puerto Serrano y Olvera, siendo precisamente ese tramo el que fue rehabilitado y acondicionado en la década de 1.990, no sin pocas dificultades por que parte de las infraestructuras estaban ocupadas o casi destruidas.

La ruta comienza en la antigua Estación de Puerto Serrano, un bonito pueblo blanco situado en la vega del río Guadalete. No hace mucho tiempo, en el edificio de la vieja estación se ha habilitado un pequeño hotel, un restaurante, un aparcamiento y un punto de información de la Vía Verde. El camino se encuentra perfectamente marcado y no ofrece la más mínima duda. Muy pronto iniciamos un desvío del camino original, la razón no es otra que el largo túnel del Indiano no fue posible recuperarlo por presentar multitud de derrumbes en su interior. A partir del cercano Cortijo del Indiano el trazado ya si corresponde con el diseño original y pronto encontramos el primero de los treinta túneles que presenta el recorrido. Continuamos por el paraje de Los Llanos de la Reyerta, que tiene su túnel con el mismo nombre. En las cercanías se localiza un molino hidráulico que aprovecha la fuerza del río Guadalete. El terreno pasa de llanos con campos de cultivo y olivares a rocoso con matorrales y grandes algarrobos que se agarran a las rocas con poderosas raíces. En primavera los bordes del camino son un espectáculo de color con las orquídeas, las jaras, margaritas, retamas y otra multitud de flores.
El río se encajona excavando un escarpado cañón por el que desliza su rápida corriente. El paso sobre el Arroyo de los Azares, situado en el Km., seis de la ruta, nos permite descubrir el primero de los cuatro grandes viaductos de la Vía Verde.

A la salida del túnel de los Azares, la Vía se asoma sobre el Guadalete con una enorme balconada a la que sigue un largo túnel de casi 500 m. de longitud en curva. Es la primera galería iluminada que encontramos.
Estamos cerca del Km 9 cuando salimos del túnel y el encajonado valle se abre para recibir las aguas del Guadalporcún. Estamos en la Junta de los Ríos. También se puede iniciar la ruta en este punto donde se ha construido un pequeño aparcamiento. Muy cerca, la Finca de la Toleta ha sido transformada en Área Recreativa y de acampada donde se puede pernoctar.

En la Junta de los Ríos, Vía Verde y Guadalete se separan, ahora la Vía sigue el curso del río Guadalporcún que viene desde Setenil. Las dificultades montañosas de nuevo son importantes, algunas de ellas se salvan con grandes viaductos como el del Arroyo Gillete, en el Km. 12,5 o el extraordinario túnel que atraviesa el Cerro del Castillo, el más largo del recorrido con 990 m. de longitud.
Cuando superamos un corto viaducto a la salida de un nuevo túnel llegamos a la Estación de Coripe, rehabilitada como Hotel-Restaurante, que puede servir también como acceso a la ruta, desde aquí también podemos llegar al Monumento Natural del Chaparro de la Vega. Junto a la estación existe un punto de información de la ruta y agua. Desde aquí hasta Zaframagón atravesaremos otros cinco túneles.
Una vez hemos superado el kilómetro 20 aparece ante nosotros la Estación de Zaframagón. El edificio ha sido rehabilitado y acoge un buen observatorio de aves y punto de información. Muy poco más adelante encontramos el El Peñón de Zaframagón, perforado por su lado oeste por las aguas del río Guadalporcún, que han tajado un angosto tajo: El Estrechón. El río es superado por un nuevo viaducto, que recibe el mismo nombre, de Zaframagón. La base del Peñón es oradada por otro largo túnel de 700 m.
Cuando salimos del túnel encontramos otro paisaje, praderas y antiguos campos de cultivo, recorvertidos algunos en ganaderías de toros bravos. La Vía discurre ganando poco a poco altura en dirección a la Estación de Navalagrulla, situada en el Km. 27. Los taludes se llenan de grandes matas de Torviscos. Superamos otros cuatro túneles nuevos túneles, tras los cuales llegamos a Navalagrulla, una estación en ruinas.

Encaramos los últimos nueve kms de la Vía desde la ladera que separa las cuencas de los ríos Guadalporcún y Guadamanil. El trazado prosigue por un paisaje de pequeños cerros que son superados por otros seis nuevos túneles. En el Km. 29,5 encontraremos un tobogán fastidioso para los ciclistas por el cual la Vía desciende a una vaguada que antes salvaba un desaparecido terraplén, tras él, la Vía se cruza con la Colada de Morón, en el km 32. Las dificultades de los últimos kms son superdas con nuevos túneles y ganando altura en un sinuoso recorrido hasta llegar a los andenes de la Estación de Olvera. Estamos en el punto final de la ruta tras recorrer los 36 kms. Un bello edificio restaurado en los que fueron unas cuadras semiabandonadas nos deja ver el interés medioambiental e incluso económico actual que tiene esta excelente iniciativa de la que otros muchos pueblos y ciudades podrían tomar nota.
La hermosa estampa del Castillo de Olvera nos invita a realizar un último esfuerzo y ascender una dura rampa para llegara a este monumental pueblo blanco.