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Plantas de la Serranía de Ronda.Vinca

Andrés Rodríguez González Julio 21st, 2016

Plantas de la Serranía de Ronda

Vinca

Su nombre común es Hierba doncella, Pervinca, Vincapervinca, Violeta de asno, Caraqueña.

El nombre de Vinca viene del latín vincire “sujetar, trabar” es un género de cinco especies de la familia de las Apocynaceae, nativa de Europa, noroeste de África, sudoeste de Asia.
La más frecuente es la conocida con el nombre científico de Vinca major.
Es una planta herbácea que a veces puede convertirse en un pequeño arbusto, con delgadas ramas que pueden llegar a tener hasta dos metros de largo, sus raíces no profundizan nunca en el suelo, aprovecha la humedad de las acequias de riego y los cauces de agua. Las ramas frecuentemente se transforman en raíces cuando tocan el suelo, permitiendo a la planta propagarse en zonas amplias siempre que tengan humedad. Tienes hojas opuestas, simples, anchas, lanceoladas a ovales, siempre verdes en cuatro especies y decidua en la herbácea V. herbácea. En invierno con el frío pierde muchas de sus hojas.
Lo más llamativo de esta planta son sus flores, producidas a través de gran parte del año, son simples, de 2,5 a 6 cm de ancho, con cinco usualmente violáceos (ocasionalmente blancos) pétalos unidos a la base formando un tubo. El fruto es un grupo de folículos divergentes; el fruto seco se rompe a lo largo para liberar las semillas.
Dos especies, la pequeña  V. minor y la grande V. major, son muy populares planta ornamentales en jardinería, crece en densas coberturas siempre verdes y con delicadas flores violáceas. V. major tiene hojas más anchas con orillas vellosas y flores más grandes y el doble de cromosomas que V. minor. Ambas especies forman amplias malezas en zonas de Estados Unidos y de Australia hasta el punto que se consideran malas hierbas. Aguantan perfectamente a los herbicidas comunes y requieren combinaciones hormonales para controlarlas.

Medicinalmente se la usa en homeopatía para catarro, dispepsia, pero por la naturaleza y efectos de sus alcaloides vincamina, isovincamina, vincamidina, no es raro su uso. También contiene taninos. Las drogas farmacéuticas para quimioterapia vincristina y vinblastina se derivaron de este género botánico.
Bibliografía.
Wikipedia

Las fotos que ilustran este artículo son del autor y están realizadas en las cercanías del río Guadiaro a su paso por El Clomenar.

PAISAJES DE LA SERRANIA DE RONDA CERRO ABANTO

Andrés Rodríguez González Junio 2nd, 2016

PAISAJES DE LA SERRANIA DE RONDA
CERRO ABANTO
El Cerro Abanto, en el Parque Natural Sierra de Las Nieves tiene una altitud de 1.508 m sobre el nivel del mar. El nombre hace referencia al color rojizo de las rocas que lo forman. Separado del Cerro Alcor o Alcojona por el Puerto Capuchino, presenta una estructura bastante diferente, el Abanto es de rocas peridotitas mientras el Alcojona es de calizas. Las primeras son de origen Magmático mientras que las calizas son Sedimentarias. Eso da una estructura de suelo tal que hace que la vegetación y el perfil montañoso sea bastante distinto.
Sus laderas asoladas y con pinares aún en regeneración son una muestra del terrible incendio que en 1.991 asoló estas sierras.
La foto está tomada desde el Cerro del Robledal, se puede ver en primer término a la izquierda, abajo, el Puerto del Robledal, el camino que cruza toda la imagen de izquierda a derecha es el Cordel de Los Pescaeros que se dirige a la Costa del Sol y al Castaño Santo y el que parte perpendicular al anterior que se presenta menos marcado, va hacia el Cerro Alcojona, de color gris claro y más agreste.
Para andar por estos lugares se debe tener en cuenta en época estival la continua exposición al sol y la falta de agua en todo el Cerro Abanto. Con nieve hay que extremar las precauciones por la formación de placas de hielo en algunos lugares.
El Cerro Abanto y el Alcojona constituyen una divisoria de agua muy nítida, las aguas que discurren hacia la izquierda de la foto van hacia los arroyos de Carboneras y de La Fuenfría, cabeceras del río Guadalevín, afluente del río Guadiaro, mientras que a la derecha (parte de atrás del Alcojona y del Abanto forman el Cambuyón de Vélez y el arroyo de los Caballos que son las cabeceras de Río Verde, las aguas que vierten en la parte frontal de la foto forman las cabeceras del río Guadaiza.

Rutas por la Serranía de Ronda: De El Colmenar a Las Buitreras

Andrés Rodríguez González Agosto 2nd, 2014

Rutas por la Serranía de Ronda

De El Colmenar a Las Buitreras 

Para visitar Las Buitreras, se debe llegar primero hasta El Colmenar, también llamado Estación de Gaucín. Lo mejor, si vamos desde Ronda es llegar a este pequeño pueblo en tren, con la opción de volver en ese mismo medio de locomoción. En caso de elegir esta opción debemos consultar los horarios.

Para la ruta propuesta, antes se tomaba la opción de ir por las vías del tren, pero NO ES ACONSEJABLE EN ABSOLUTO, tenemos perfectamente preparado un sendero que discurre por el margen izquierdo del río Guadiaro, según baja.

La ruta que sigue la vía del ferrocarril es absolutamente desaconsejable, atraviesa cuatro túneles, algunos de ellos de gran longitud y nula visibilidad, con el consiguiente peligro de ser arrollados por el tren.

La ruta la podemos considerar como de dificultad FÁCIL.

Bien acompañado por mi hijo Andrés y mi amigo Isidro García Ciguenza iniciamos la ruta, para lo que buscamos la calle que va hacia la Central Eléctrica. El camino hacia Las Buitreras parte de las inmediaciones de la Central.

Pasamos una verja metálica, podemos ver instalaciones de la compañía eléctrica y las casas de los trabajadores, en las cercanías destaca una casa más grande, de piedra, es la del ingeniero, por allí también está la del perito y otras casas de menor entidad, las de los trabajadores, dependiendo de la categoría profesional tenían mejor o peor casa, la mayoría están abandonadas, casi no quedan huertos ni jardines. Muy pronto llegamos a una gran tubería de agua y a unas señalizaciones recientes, GR 141. Subimos por un camino que va paralelo a la tubería de conducción de agua. Llegaremos a una puerta metálica. Debemos atravesarla y seguir el sendero que va hacia la derecha, pasando por debajo de la tubería. Poco después de dejar la tubería atrás, aparece ante nuestros ojos una preciosa vista del río Guadiaro. La vegetación es exuberante, mucho matorral a base de palmitos, matagallos, lentiscos, labiérnagos, zarzaparrilla,  algarrobos de todos los tamaños, y vegetación que nos indica un clima cálido y un suelo procedente de areniscas (bien representados por los hermosos alcornoques).

Seguiremos el camino, que está perfectamente delimitado, pronto empiezan a aparecer coscojas, encinas, acebuches y otra vegetación que indica que los suelos están cambiando a calizos. Si miramos atrás podemos ver al fondo, en las laderas del sur, unos terrenos despejados de vegetación, son las llamadas Arcillas de Albarita, marcan el contacto entre dos formaciones geológicas muy distintas, las Areniscas del Algibe y las calizas del Jurásico. Esos terrenos, más fértiles y profundos, han sido cultivados aunque ahora se usen fundamentalmente para el pastoreo.  Es frecuente que se muevan y originen corrimientos de tierra dado su contenido arcilloso. Es abundante el matorral de tomillo, espliego, aulaga, romero y arnica, una planta medicinal usada en la zona contra las inflamaciones producidas por golpes y caídas. La presencia de algunos esqueletos quemados de árboles indica que los incendios han sido frecuentes en la zona, incendios provocados por el uso de gasoil como combustible en las locomotoras del tren. Cuenta Isidro que, sobre todo hace unos años, por la noche ver pasar un tren era impresionante por la cantidad de chispas que se desprendían por la chimenea. No es de extrañar los muchos incendios forestales que se originaban en la zona.  Sin darnos cuenta hemos pasado del Parque Natural de Los Alcornocales al P. N. Sierra de Grazalema. Algunas sabinas de gran tamaño jalonan el estrecho pero limpio camino a pesar de los intentos de las zarzas en cerrarlo, sobre todo cuando el camino se acerca al río Guadiaro, allí, alternan con grandes extensiones de adelfas. Pasamos un puente colgante nuevo, lo han construido sobre el llamado Canal 9, en realidad es un desague de la tubería que suministras a la central. Es un punto PELIGROSO digno de destacar. A veces sueltan agua por ese arroyo que es en realidad un aliviadero, NO ES ACONSEJABLE POR LO TANTO SU USO COMO ZONA DE BAÑO. Es más, deberia estar vallado por seguridad.

En la ladera de enfrente, al otro lado del río, se pueden ver unas ruinas, es la Huerta Perdida. A la izquierda, los impresionantes barrancos de Arroyo de Carbonera. El camino aún desciende un poco más y atraviesa un arroyo. Muy cerca se abre un pequeño sendero que desciendo bruscamente hasta las orillas de una preciosa charca conocida como El Nacimiento (el nombre Charco del Moro dice Isidro que no es adecuado). Nos refrescamos en las frescas y limpias orillas del río y hasta nos atrevemos a darnos un chapuzón. Justo en el lugar donde la charca se estrecha, se encuentra el Sifón de las Buitreras. Una pequeña placa nos indica el lugar exacto por donde surge el agua. Son muy frecuentes las libélulas.

El ferrocarril discurre por encima de esta zona del valle a través de un túnel abierto al exterior por una serie de “ventanillas”. En realidad es un falso túnel para evitar que las caídas frecuentes de piedras ocasionen cortes en las vías o accidentes.

Retomamos el recorrido dejando atrás El Nacimiento y buscamos el camino que va paralelo al río, pronto empieza a discurrir por un gran pedregal de piedra suelta procedente de la construcción del ferrocarril y los desprendimientos, a la derecha empezamos a ver la enorme muralla partida en dos por el río Guadiaro, a unos 200 metros del sifón, entre enormes adelfas abandonamos el camino para llegar al cauce del río, que, al estar seco nos permite llegar a la misma entrada del gigantesco Cañón de las Buitreras. Aquí todo es asombroso, la garganta, las paredes verticales de más de 100 metros se alzan sobre el lecho del río, los palmitos arbóreos que crecen en las paredes y hasta los vuelos de los recuperados buitres que dieron nombre a la zona para desaparecer después durante décadas. Ahora parece que hay unos 30 ejemplares viviendo en las paredes del Canón. Geológicamente se trata de calizas jurásicas, formadas hace mas de 140 millones de años, que quedan al descubierto al atravesar el río Guadiaro el anticlinal existente en la zona.

Por favor, como siempre que sigas estas indicaciones, pedirte que seas respetuoso con el entorno. No arroje basura. Respeta la vegetación y la fauna. Cuidado con los fuegos.

Bibliografía

Indicaciones de Isidro García Ciguenza

estaciondegaucin.webcindario.com/

Foto cañón Buitreras

Cabañuelas para agosto 2014

Andrés Rodríguez González Agosto 1st, 2014

Cabañuelas para agosto 2014

Ni en agosto caminar ni en diciembre navegar.

Con la previsión de las Cabañuelas de agosto termino la temporada, ahora tomo los datos que me permitirán hacer las previsiones para el año meteorológico próximo, desde septiembre de 2014 hasta agosto 2015.

Dicen las Cabañuelas de mi pueblo, Garbayuela (Extremadura) aplicadas a la Serranía de Ronda que el mes se inicia con unos días muy poco veraniegos, con temperaturas tan suaves que no parecen de verano por la entrada de vientos de poniente. Incluso con presencia de nubosidad. Al avanzar el calendario de días de la primera quincena irán subiendo las temperaturas considerablemente hasta llegar en la segunda quincena de agosto a hacer honor a su merecida fama de muy caluroso.

Hacia final de mes volverán a caer las temperaturas considerablemente con posibilidad incluso de algún chaparrón.

Para ilustrar esta entrada pongo una foto de la charca de El Nacimiento, en el río Guadiaro, cerca de El Colmenar

Paco Marin 07: Tormenta de verano en el Valle del Guadalcobacin

Andrés Rodríguez González Septiembre 12th, 2013


El Valle del Guadalcobacín fue ampliamente fotografiado por Paco Marín. En esta imagen captó una tormenta de verano en plena actividad. El Guadalcobacín es el río de Arriate, su pueblo, junto al Guadalevín forma el río Guadiaro, el río más importante de la Serranía de Ronda.

Paisaje de la Serranía: Nacimiento de Benaojan

Andrés Rodríguez González Marzo 13th, 2013

PAISAJE DE LA SERRANíA

Con Vicente Astete

Nacimiento de Benaojan o El Nacimiento

Situado en las coordenadas 36º 42´49.32´´N  5º 15´01.46´´O. Altitud sobre el nivel del mar 465 metros.

Recoge las aguas del Llano o Polge de Benaojan y da origen a un arroyo donde existía un antiguo molino que funcionaba con la fuerza motriz de sus aguas, el Molino de El Santo, actualmente transformado en un afamado establecimiento hotelero. Sus aguas desembocan en el río Guadiaro a nivel de la Estación de tren de Benaojan. La fama de su belleza es solo comparable a la fortaleza de sus aguas cuando en momentos de máximo afloramiento de agua tras las intensas lluvias, se dice que “revienta”.

No se si rectificar es de sabios, pero si es de personas que reconocen su error. El identificado como Nacimiento de Cascajares en una entrada de esta sección que ya he eliminado, es para la gente del pueblo El Nacimiento o Nacimiento de Benaojan.

Ruta de Ronda a Villaluenga

Andrés Rodríguez González Enero 24th, 2013

ARACA presenta

Ruta de Ronda a Villaluenga por Benaojan, los Llanos de Libar y los Llanos del Republicano.

Es una interesante ruta que discurre por algunos de los paisajes más abruptos de la Serranía de Ronda.

El pasado día 20, dieciocho marchadores, justo después de que pasará una potente tormenta, realizamos un espectacular recorrido entre Ronda y Villaluenga a través del camino antiguo que atraviesa los Llanos de Libar y los Llanos del Republicano. Fueron unos 29 Kms de ruta que comenzaron en el barrio de la Dehesa de Ronda, salimos de la ciudad y descendimos hasta la Indiana pasando por los restos del vertedero de residuos en que se convirtió el Arenal de Santander y dejando a la izquierda la depuradora de Ronda. Pasamos por delante de la antigua escuela rural de la Indiana y trá recorrer unos pocos centenares de metros junto a la carretera que va de Ronda a la Estación de Benaojan, abandonamos la carretera por la derecha justo antes del puente sobre el río Guadalevin. Pronto pasamos sobre el puente sobre el río Guadalcobacin que viene de Arriate y se une al Guadalevin para formar el Guadiaro, por la derecha se recibe el arroyo del Cupil, de inmediato llegamos a las vías del tren donde empieza el Parque Natural Sierras de Grazalema. Una vez pasadas las vías tomamos el primer carril a la izquierda, el carril marcha paralelo a las vías del tren teniendo a la derecha los campos de cultivo de Cortijo Grande y la mole caliza del Cerro Mures. Después de dejar atrás un enorme freno que sirvió como punto de referencia para arrojar los fardos de contrabando de las matuteras que años atrás, trapicheaban por el tren de Algeciras, llegamos a la “Pasá de Gibraltar”, donde se cruzaba las vías del tren, la Cañada Real del Campo de Gibraltar y el río Guadiaro,  aún llevamos las vías a nuestra izquierda, pero, poco a poco las abandonamos para ascender por la ladera de la Sierra de Juan Diego a través de una vereda bastante bien conservada, es el Camino Viejo de Benaojan a Ronda, las laderas están cubiertas de esparraguera blanca, zarzaparrilla, palmitos (que son indicadores de clima suave), acebuches y retamas, algunos lirios y jacintos indican que la primavera ya apunta maneras aunque el frío aún la hará esperar. Ascendemos hasta el Puerto de Ronda, son dignos de destacar los cuidados olivares que en la parte alta de la sierra, que se desarollan con los suelos de margocalizas, desde ahí, una brusca bajada por un ancho camino empedrado nos lleva hasta el pueblo de Benaojan.

Atravesamos el pueblo hasta la plaza, seguimos en subida por las calles de su barrio más típico y salimos del pueblo por la calle La Línea, de inmediato encontramos la carretera que va de Benaojan a Cortes de la Frontera, la cruzamos para encontrar en el otro lado un poste indicador del camino que va desde Benaojan a los Llanos de Libar. Continuamos la vereda en ascenso, pasamos dos cancelas de hierro que debemos dejar siempre cerradas para evitar que se salga el ganado. Al pasar la segunda cancela comienza una vereda poco marcada que continúa por una ladera con poco matorral donde va disminuyendo cada vez más según se asciende. A la izquierda queda la carretera de Cortes y la cercana Cueva de la Pileta, a la derecha las grandes alturas del pico Ventana con su característica muesca en el perfil que le da nombre, el ascenso termina en el Llano del Pozuelo donde los espeleólogos investigan grietas y simas que bajan a muchos centenares de metros de profundidad, pasamos por los restos de algunos cortijos, el pozo y abrevadero del Pozuelo con su limpia y fría agua nos proporciona un leve descanso. En los alrededores de los cortijos vemos algunos olivos y almendros, son indicadores del esfuerzo y la dureza de la vida en estos terrenos. Las grandes vacas retintas y algunas ovejas pastando en los alrededores encharcados de lo que fue el cortijo de Gloria nos acompañan hasta que abandonamos el carril para, por la derecha coger una vereda que nos conduce a una empedrada cuesta, es La Escalereta, el camino en el que ahora nos encontramos es el antiguo y ha sido sustituido en uso por el carril que aunque da más vueltas permite un recorrido más cómodo y fácil, de éste camino ya existen referencias en 1.575 (según Manuel Becerra Parra), el camino nos lleva al Puerto de Cufría, con vistas espectaculares sobre las Sierras de Grazalema, una pared de piedra y una angarilla nos permiten pasar a la otra ladera, ya estamos en la provincia de Cádiz, la vegetación vuelve a ser más abundante, quizás a causa de que se pastorearon menos estos terrenos,  o tal vez por ser laderas más umbrías al estar orientadas al norte o quizás sea que los quejigos y encinas fueron respetados y no se convirtieron en carbón.

Llegamos a los llanos de Cufría donde retomamos el ancho carril, pronto llegamos al arroyo que desciende imponente desde el Tunio y al último y más grande de los Llanos, del que todos toman el nombre, el Llano de Libar con el cortijo refugio del  mismo nombre.  Vemos enormes y característicos quejigos de troncos huecos. Una breve parada para comer es interrumpida por un fuerte chubasco de granizo y una brusca bajada de temperaturas, desde el Cortijo de Libar hasta el cortijo del Correo todo el suelo está encharcado y el desplazamiento se ve ralentizado por la lluvia, las bajas temperaturas, los arroyos y el suelo encharcado, abandonamos el llano por la derecha y hasta que no llegamos a la cima del Puerto del Correo no deja de llover, desde allí comienza una peligrosa bajada por la vereda ya que las piedras mojadas resbalan considerablemente, entre aulagas, matorrales de coscoja y encinas de gran porte descendemos hasta los Llanos del Republicano, a la derecha se encuentra la Sima del mismo nombre que ya veremos en otra ocasión. Buscamos afanosamente, ya que empieza a llover de nuevo, el carril que  os conducirá al pueblo de Villaluenga del Rosario. Unas tas de ricos callos, cerveza y café junto a una caliente chimenea nos ayudan a recomponernos de la dura ruta que hemos realizado antes de que el autobús nos traiga de vuelta a Ronda.

 

La ruta en pocas palabras:

Distancia recorrida: 29 kilómetros

Altitud min: 500 metros, max: 1.100 metros

Grado de dificultad:  Alto, incrementado por las inclemencias meteorológicas

Tiempo:   7 horas

Fecha:  20 de enero de 2013

Finaliza en el punto de partida (circular):   No

Próxima ruta de la Serranía Natural: De Ronda el Puerto de los Alamillos (Grazalema) por el Embalse de Montejaque.

Andrés Rodríguez González Febrero 26th, 2012

Próxima ruta de la Serranía Natural:
De Ronda el Puerto de los Alamillos (Grazalema) por el Embalse de Montejaque.

En colaboración con A.R.A.C.A. Asociación Rondeña de Amigos de los Caminos Andaluces.

Día… 04 de marzo 2012. Domingo
Hora… 8h 30 min.
Salida… Ronda. Plaza de la Dehesa. Regreso desde El Puerto de Los Alamillos en autobús de línea (sale del pueblo de Grazalema a las 16h. 15min.)
Distancias…Solo de Ida de 21 Km.
Breve descripción…Vamos por la Dehesa hasta La Indiana, desde allí por Cortijo Grande hasta el Mures, Embalse de Montejaque, Cueva de Hundidero, después tomamos el Camino de Cucadero, el río Campobuche hasta Los Alamillos.

Equipación: Zapatillas de deporte o botas cómodas, bocadillos y agua. Dinero para el autobús de regreso. Al principio de la mañana puede hacer frío.
Interés del recorrido: Unión del río Guadalevín y Guadalcobacín que dan origen al Guadiaro, Boquete del Mures con magníficas vistas sobre la Meseta de Ronda, si vamos bien de tiempo podemos descender hasta la boca de la cueva de Hundidero, la otra entrada de la cueva del Gato, camino de Cucadero, cortijo de Los Calabazares, río Campobuche y sus pequeñas presas, Alcornoque de Las Ánimas que es monumento natural andaluz y Venta de Los Alamillos, donde esperaremos el autobús de línea que nos dejará en Ronda.

Ruta a la Cueva del Gato y vuelta en tren

Andrés Rodríguez González Agosto 18th, 2009

Ruta de Ronda a la Cueva del Gato por la Pasá de Gibraltar

La ruta que propongo es perfecta por su cercanía, la belleza del paisaje, el interés geológico y la presencia de agua.

Tomamos como punto de partida la entrada al Hotel Reina Victoria. El hotel queda a nuestra izquierda y nos dirigimos hacia el Barrio de La Dehesa, pronto encontramos las preciosas vistas de la Hoya del Tajo y las Sierras del poniente de la Serranía destacando en el horizonte las montañas de Grazalema.
Atrás queda una imagen de la Virgen, iniciamos un suave descenso, los pisos de La Dehesa quedan a nuestra derecha, tras pasar frente a unos jardines encontramos una larga fila de casas blancas adosadas, por el primer carril de tierra que encontramos a la izquierda abandonamos la calle, como indicador veremos un poste eléctrico, el carril desciende teniendo a la izquierda el cortado de los Molinos y a la derecha una repoblación de pinos, un camino sale a la izquierda para adentrarse en la Hoya del Tajo a través de los viñedos de Los Terrones, no debemos cogerlo seguimos en descenso teniendo ahora a nuestra izquierda un elevado muro de piedra. Poco más abajo encontramos la puerta de la propiedad del muro que hablamos antes y la trinchera de la carretera de Sevilla, estamos en la entrada de los afamados vinos de Los Descalzos Viejos, continuamos en descenso sin alejarnos del muro, nos acercamos al borde del precipicio ahora ya por un camino estrecho que continua descendiendo entre pinos, plantas aromáticas y las paredes rocosas que limitan la Hoya de Los Molinos hasta que encontramos un amplio carril que sube desde la Hoya. Estamos en el Puerto de La Muela. Hemos recorrido casi dos kilómetros. A nuestra izquierda queda el Puerto de la Muela, los Molinos y el río, continuamos hacia la derecha. Ahora es una antigua escombrera lo que tenemos a nuestra derecha según descendemos, cuando avistemos una nave industrial que es el centro de recepción de residuos sólidos, debemos estar muy atentos pues nuestro camino de desvía por la izquierda del carril principal junto a una viejas casas. Existe un poste indicador. En caso de duda y que siguieramos por el carril principal pronto encontraríamos la carretera de Ronda a la Estación de Benaojan, prueba evidente de que nos hemos confundido. Descendemos de nuevo hasta encontrar un carril que nos hace pasar delante de la Antigua Escuela Rural de La Indiana. Estamos a unos 3,5 Kms del inicio de la ruta.
Continuamos nuestro camino hasta encontrar la carretera junto a una curva, hemos de extremar las precauciones por que el camino continua por el borde de la carretera durante unos seiscientos metros, justo antes del puente, nos desviamos de la carretera a la derecha por un amplio carril junto a unas casas, buscamos el borde del río, pasamos un pequeño puente que supera el río Guadalcobacin que viene de Arriate.
El nacimiento del Guadiaro es la unión del Guadalcobacin con el río Guadalevin (que pasa por el Tajo de Ronda).
También pasamos sobre el arroyo del Cupil que trae las aguas de la estrechura del Hondón y del Puerto de Montejaque.
La Vía del tren, situada apenas 500 metros más adelante marca el inicio del Parque Natural Sierra de Grazalema, actualmente no tenemos que cruzarla para continuar nuestra ruta, por la izquierda, entre la vía y el río han construido un carril recientemente que nos permite seguir un cómodo trayecto llano, jalonado de grandes chopos, algunos invadidos de hiedra. A unos cinco kilómetros del inicio de la ruta, en la otra parte de la vía encontramos un hermoso e histórico Fresno, fue un punto de referencia para pastores y matuteras en sus continuos recorridos por la zona. Cuando el amplio carril casi desaparece convertido en una vereda que busca el río y otra que cruza la vía para iniciar el Camino Viejo de Benaojan, estamos en la Pasá de Gibraltar, un hito importante de la Cañada Real del Campo de Gibraltar. Estamos a 6,5 Kms. del inicio. Hemos de buscar un disimulado puentecillo de madera que nos permite cruzar el río e iniciar la parte final del recorrido, no debemos perder de vista el río a nuestra derecha, si nos alejáramos nos iríamos a la carretera y el camino (aunque con ciertos problemas con la propiedad privada) va por el borde del río. Pasamos detrás de unas casas nuevas (algunas son alojamientos rurales) para llegar frente a la Cueva del Gato, final de nuestro recorrido. Han sido hasta la boca de la cueva 8,5 Kms.

Un puente de hierro revestido de madera que le da aspecto rústico permite superar el río y dejarnos en las mismas puertas de la famosa cueva. No olvidar que estamos en una zona de máxima protección del Parque Natural Sierra de Grazalema. Debemos pedir permiso para acceder al interior de la cueva, por prudencia nunca debemos intentar aventuras en solitario y, en caso de querer atravesar la cueva, lo mejor es contratar los servicios de una empresa autorizada.

La posibilidad de regresar a Ronda en tren es otro atractivo más sobre todo si vamos con niños, si seguimos esta opción, en un par de kilómetros estamos en la Estación de Benaojan. Debemos continuar por una estrecha vereda que discurre por la parte baja del Hotel Cueva del Gato. Dejamos siempre el río a nuestra derecha, estamos en la Vía Pecuaria que comunica la Serranía de Ronda con el Campo de Gibraltar, se pasa por la puerta de un antiguo molino, llamado Cuatro Paradas, rehabilitado para alojamiento rural. Apenas hemos recorrido ni un Km. andando por el mismo borde del río cuando llegamos a la parte baja de un puente, por encima pasa la carretera de Ronda a Benaojan; restos del antiguo empedrado de la vereda nos llevan a la parte baja de un puente. La estrecha vereda se transforma en carril. No debemos dejar de ver el magnífico nacimiento del Molino de El Santo situado muy cerca de la Estación; esta surgencia recoge el agua del Polje de Benaojan y las sierras que hacia él vierten; en periodos de sequía y de verano se presenta menguado de agua pero en otoño, cuando las lluvias son abundantes, la surgencia de agua es verdaderamente espectacular, es otra de las muchas posibilidades que presentan los paisajes de la Serranía, que son diferentes según la época en que los visitemos. Pronto las limpias aguas del nacimiento acaban muriendo en las fangosas del río Guadiaro. De la Estación parte una de las rutas más transitadas del Parque Natural Sierra de Grazalema, es la ruta entre las Estaciones de Benaojan y de Jimera de Libar, que discurre por la orilla del río Guadiaro; otra ruta cómoda pendiente de realizar, lo dejaremos para otro día.

Tomamos el tren en dirección Ronda, por la antigua Estación de La Indiana y el precioso Valle del Guadalcobacín, el tren asciende hasta Arriate, tras la enorme vuelta para superar la diferencia de altura, pronto habremos de bajarnos en la Estación de Ronda, habremos completado así un bonito recorrido.

Macpherson

Andrés Rodríguez González Septiembre 24th, 2008

Personajes y Naturalistas Históricos

José Macpherson y Hemas había nacido en Cádiz, el 15 de Junio de 1839, su padre Donald Macpherson llegó a Cádiz desde Escocia en 1814. En Cádiz se caso con Josefa Hemas Martí, de padre de origen valenciano, tuvieron 11 hijos de los que José hacia el último. A causa de la represión antiliberal la familia Macpherson se instala en Gibraltar en 1.821 o 1.822, allí nacieron siete de sus hermanos. Cuando la situación política mejoro para los liberales, Daniel (Donald) Macpherson regreso a Cádiz y fundó su propio negocio. Su madre murió a las dos semanas posiblemente por problemas del parto, su padre dos años después, el hijo primogénito, de nombre Daniel tuvo que  sacar a delante a sus muchos hermanos. Su hermana Catalina que entonces tenía 17 años actúo como una verdadera madre para nuestro protagonista. Parte de sus estudios, José, los realizó  en Gibraltar donde hubo de desplazarse cuando los movimientos políticos antiliberales le obligaban a ello. José estuvo especialmente relacionado toda la vida con sus hermanos Guillermo, nacido en Gibraltar en 1.824 y que era de tendencias liberales y evolucionistas que siempre tuvo una gran influencia sobre el geólogo y con Catalina, nacida un año antes que Guillermo también en Gibraltar. José no mostró nunca el menor interés por los negocios familiares, tanto es así que cuando su hermana Catalina se casa en Madrid con Diego Fernández Montañés en 1.855 le proporciona trabajo en los negocios de su marido llevándose, unos años después, a José vivir con ellos a Madrid; dos años después abandona el trabajo. José vuelve a Cádiz en plena crisis económica del 1.866. Es en esa época cuando se despierta su vocación geológica, sin duda influido por Domingo de Orueta y Aguirre, también por su hermano Guillermo que era cónsul británico en varias ciudades españolas entre ellas Sevilla, donde debió conocer a Antonio Machado (abuelo de los poetas).  En 1.869 se afilio a la masonería. Entre el año 1.869 y 1.871 viajó a Europa para estudiar diversas ciencias relacionadas con la Geología; la desahogada situación económica de la familia permitió a José hacerse un curriculum a su gusto, pudo, así, completar su formación en el extranjero donde estudio con los mejores especialistas de la época en geología de campo y en la teórica.
Hasta la revolución del año 1.868 no se dieron las condiciones de libertad ideológica y estabilidad política necesarias para el desarrrollo científico en España, el 1.871 se funda la Sociedad Española de Historia Natural (S.E.H.N.) en la que un año después Guillermo y José Macpherson entran a formar parte. Fruto de sus relaciones científicas con Antonio Machado y Núñez fue su primera publicación titulada “Método para determinar minerales” publicado en Sevilla en 1870. Tres años después publica en su ciudad natal el estudio “Bosquejo Geológico de la provincia de Cádiz” con un resumen en inglés que le permite una amplia difusión entre los especialistas extranjeros. Su proyección internacional y el reconocimiento de la comunidad científica fueron de desde ese momento un hecho indudable. Realizó interesantes publicaciones de carácter científico sobre petrográfica, geotécnica y paleogeografía en la Serranía y en otras regiones alejadas de ella que permitieron tener las primeras ideas de síntesis sobre la formación y constitución de la Península Ibérica.


En 1.874 recorrió la Serranía de Ronda acompañado de Domingo de Orueta y Aguirre y su hijo Domingo de Orueta y Duarte, que posteriormente seria alumno de José en la Institución Libre de Enseñanza (ILE).
Cuando en el año 1.875 es deportado Giner a Cádiz, José Macpherson inicia la colaboración con él. Se ejercen nuevas represiones ideológicas en la enseñanza y, como reacción a ellas, se crea la I.L.E.. Ese mismo año, en la S.E.H.N. presenta el trabajo “El origen peridótico de la Serpentia de la Serranía de Ronda” que al año siguiente es traducido al inglés. Sus inquietudes científicas no se limitan al campo de la Geología. Junto a su hermano Guillermo y a Machado fue un activo defensor de las ideas de Darwin y Haeckel, un personaje, este último, mas darwinista que el mismo Darwin y creador del término “ecología” tan de moda actualmente.
Entre 1.877 y 1.881 es la época más fecunda de Macpherson en cuanto a publicaciones y actividad investigadora. En 1.879, en uno de sus múltiples viajes por la geografía española conoce en Galicia a la escritora Emilia Pardo Bazán, con quien mantuvo excelentes relaciones el resto de su vida. Otro de los temas apasionantes para Macpherson fueron los terrenos arcaicos españoles, también destacó en los estudios de la química de los minerales, el matamorfismo y la formación de montañas En 1.879 colabora en al Comisión del Mapa Geológico, concretamente en la elaboración del mapa de la provincia de Sevilla.


En su actividad docente e investigadora, en 1.883, creo una casa laboratorio en la Castellana de Madrid donde se formaron gran cantidad de geólogos.
Otra de las grandes aficiones de José fue la fotografía, tanto la petrográfica como la paisajística. El 25 de diciembre de 1.884 ocurrió el hecho conocido como “El Terremoto de Andalucía” que causo 800 víctimas mortales. Macpherson participó en su estudio y organizó la misión francesa que se desplazo a Andalucía para su análisis.
En 1.901 publica un trabajo titulado “Ensayo de la Historia Evolutiva de la Península Ibérica”.
Sus métodos, enseñanzas y conocimientos le hacen ser considerado como uno de los padres de la moderna geología española. Y todo ello, sin tener nunca un título universitario ni dar clase en la Universidad, pero colaboró en la introducción de las técnicas de laboratorio en España y en el inicio de la petrográfia microscópica con la publicación en 1.870 del trabajo titulado  “Método para determinar minerales”. Además completó la estructura global del paisaje de Giner de los Ríos aportando la visión geológica del mismo y fue maestro de muchos maestros en el campo de la geología española además de contribuir didácticamente a los programas educativos de la Institución Libre de Enseñanza. Junto a Salvador Calderón, Francisco Quiroga y Domingo de Orueta y Duarte es considerado como pieza fundamental en la modernización de la geología española. Nunca fue un geólogo aficionado, era un científico que participó en Congresos Internacionales, publicó sus trabajos en varios idiomas y realizó excursiones científicas con los mejores especialistas en geología.
Un ejemplo claro de ello es un estudio ya clásico en la historia del conocimiento geológico de la Serranía titulado: “Memoria sobre la Estructura de la Serranía de Ronda” publicado en la Imprenta de la Revista Medica, Cádiz 1874; con la metodología descrita, explica la formación del Tajo de Ronda. Sus palabras son un modelo de que el rigor científico puede ser compatible con la fácil comprensión de la lectura por parte de neófitos en las ciencias geológicas; la belleza de la descripción y la comparación que podemos hacer con la realidad actual del Tajo y sus márgenes, nos hacen transcribir textualmente esta parte del estudio: “…Cuando por primera vez lo observé, creí contemplar restos de algún antiguo glaciar; pero lo gastado de los cantos en general, su evidente estratificación y los restos marinos que con frecuencia se encuentran, me hicieron cambiar de parecer y me inclino a creer sea más bien un deposito litoral en el fondo de aquella bahía en donde se acumulaban los detritus que de esa parte de la Serranía acarreaban los antiguos torrentes. Este deposito, gracias a los permeables elementos de que esta compuesto y a la gran cantidad de carbonato de cal que las aguas que descienden de esa sucesión de montañas calizas traen en disolución, se halla tan fuertemente cementado pos esa sustancia, que constituye en general una roca en extremo coherente, y a esta particularidad se debe, en mi juicio la esencial estructura del Tajo de Ronda.  Al salir el río Guadiaro del estrecho y salvaje desfiladero en que lo aprisionan las sierras de Parauta y de la Gialda (en la actualidad Hidalga), entra en los poco resistentes depósitos Numulíticos y Terciarios, por donde se abre un ancho y apacible lecho. De esta manera corre el río unos cuantos kilómetros, hasta que encontrando esa tenaz y resistente formación que recubre los depósitos terciarios, la socava quedando otra vez aprisionado entre las paredes verticales como al cortar la serie de calizas secundarias en la sierra de la Gialda. Así atraviesa la ciudad de Ronda, hasta que cortada toda esa formación, vuelve a penetrar en los deleznables depósitos Terciarios.             Al llegar por segunda vez a estos depósitos, de nuevo los desgasta con facilidad suma, destruyendo al mismo tiempo la parte que constituye la base del conglomerado superior. Socavados gradualmente sus cimientos, se desploma por falta de suspensión la coherente roca en espantosa ruina, dando al Tajo ese sorprendente aspecto que presenta cuando se le ve desde el valle.             Por un medio kilómetro viene el río encallejonado entre las verticales paredes de la angosta brecha que divide a la ciudad de Ronda en dos porciones. Esta brecha que tiene cerca de ochenta metros de profundidad termina de una forma un tanto brusca. De repente se encuentra el conglomerado cortado a pico y en lo mas profundo del valle aparece la formación Terciaria. El río salva esta colosal ruina de mas de cien metros de elevación en una serie de bellísimas cascadas, hasta que penetrando otra vez en los blandos depósitos Terciarios corre apacible por el ameno valle cubierto de árboles frutales que es el principal adorno de la ciudad de Ronda… “.
Como vemos, es mucho más simple que lo que nos han contado tantas veces con terremotos y otras fantasías, se trata de erosión pura y dura del río Guadalevín o Guadiaro, como le llama Macpherson, sobre materiales geológicos de diferente dureza.


Pabellón Macpherson, en la ILE

Las fotos que ilustran el texto han sido cedidas por el Colectivo Cultural Giner de Los Ríos, de Ronda.

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