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Opinión: Zulueta, premio Nacional de Medio Ambiente

Andrés Rodríguez González Agosto 7th, 2010

Reconocimiento nacional, ignorancia local.

El título de esta sección hace referencia al reconocimiento a  nivel nacional que se ha realizado en la persona de D. Julián de Zulueta con la concesión del Permio Nacional de Medioambiente. Mis felicitaciones por este merecido premio, espero que no sea el último y para otro en que suena desde hace un tiempo pero que por diversas cuestiones no se le ha otorgado aún, espero que también le sea concedido en breve. D. Julián es uno de esos escasos maestros que saben de todo y que tienen la suficiente experiencia como para poder opinar de todo con soltura y acierto. Con él viví interesantes experiencias como aquella en que pagó de su bolsillo la liberación de un cepo en el coche de un desconocido que no tenía dinero. Con él conocí y aprendí a amar la Sierra de Las Nieves y el pinsapo, me enseño La Nava de S. Luis, el Pinsapo de La Escalereta, La Caina, la Cañada de Las Ánimas, la Meseta de Quejigales, el arroyo Carboneras, La Fuenfría, Los Sauces, La Fuensanta, entre otras muchas zonas; en silencio junto a  él, aprendi a andar de noche, como se luchaba contra el paludismo hace medio siglo o de que murío el gran emperador Carlos V o como descubrió y puso al alcance el gobierno español que un galeón hundido por los ingleses frente a las costas portuguesas y su tesoro pertenece a todos los españoles y no a los cazatesoros americanos, con su experiencia me indicó con acierto que Afganistan sería la tumba del comunismo soviético. Una lástima que sus experiencias, como todas las de las personas mayores, no sean tomadas en cuenta, si se le escuchara, sin duda que sería muy positivo y nos ahorraría dinero a todos y hasta vidas. En Ronda se le recuerda por haber cerrado la depuradora. Voy a repetirlo una vez más, aunque no sirva de mucho, (ya se lo digo a mis alumnos, es imposible explicar nada y hacer comprender algo a alguien que no quiere aprender o enterarse), y aquí no quieren enterarse que una depuradora que depura la mitad del agua que le llega no sirve de nada, porqué inmediatamente, en cuestión de minutos, toda el agua vuelve a estar igual de contaminada que antes de ser depurada. Zulueta ha dado más a Ronda que Ronda a él, ahora, aprovechando la concesión del Premio Nacional de Medioambiente a su persona, se podría realizar algún homenaje a tan insigne vecino.

A la derecha pinsapar del Alcojona, detras del llano bosque mixto de pinsapos y encinas, al fondo a la izquierda, el Torrecilla.

A otra persona a quien se le debería reconocer de alguna manera, nombrarle rondeño del año a algo parecido, es al hombre del tiempo de la cadena 1 de TVE, casi en todos los telediarios de la noche nombra a Ronda. Propaganda gratuita como cuando Cuevas del Becerro salió en portada del diario El País con motivo de la huelga general contra Los Merinos Norte y su proceso de especulación urbanística que llevaba aparejado la desecación del acuífero.

Calendario Natural para junio de 2.010

Andrés Rodríguez González Junio 5th, 2010

Junio de 2.010: Vertido de Luisiana y otros desastres.
Se estima por parte de los expertos que limpiar de basura la zona del precioso Tajo del Abanico en Ronda cuesta alrededor de 200.000 euros, mucho dinero para tiempos de crisis y para no saber de donde sacarlo. ¿Cómo se ha llegado a esto?, muy sencillo, durante muchos años, Ronda estuvo arrojando sus basuras en la finca denominada la Heredad de Ayala, situada justo en la cabecera del Arroyo de Sijuela que forma el Tajo del Abanico. Cuando se decide eliminar ese basurero, se arrojan unas cuantas toneladas de tierra en lo alto de las basuras y se deja que el tiempo y los matorrales las cubran y las escondan. Pero las basuras de todo tipo siguen allí, disimuladas, pero allí; cuando ha venido un año especialmente lluvioso que ha provocado deslizamientos de tierras en las laderas, las basuras han ido a parar al Tajo del Abanico, que vuelve a estar sino tan sucio como hace años, si bastante asqueroso.

Estos olivares fueron destinados a la especulación urbanística, con la crisis se han abandonado, a pesar de la belleza del momento, esa vegetación cuando se seque constituira un potencial peligro de incendios.

Este también ha sido el año del “descubrimiento” de la Laguna de Alberca para algunos, no es el caso del amigo Paco Marín que lleva cuarenta años fotografiándola y controlando la periodicidad de sus épocas de llenadas de agua y sequias. Alguien habla de hasta expropiar los terrenos, a lo mejor tarda otros diez años en llenarse como este año, ¿Qué se ha expropiado entonces? Una llanura agrícola; así pues, mejor dejar las cosas como están, que la laguna se conserva en perfectas condiciones actualmente alternando muchos años como campo de cultivo con otros, escasos y muy distantes, de acumulación de agua.
Terminó la romería del Rocio, de este año no dispongo de datos pero se sabe que de media unos 23 cabalos cada año mueren reventados. Nunca se ha impuesto ni una solo multa. Espero que otro acto de crueldad máxima contra animales, como ha sido la muerte a golpes de una vaquilla causada por un puñado de borrachos en la plaza de toros de Alhaurín el Grande durante las pasadas fiestas, no quede también impune. Hablando del Rocio y Doñana, los defensores de ese Parque Nacional y Natural hemos sufrido un varapalo con la sentencia de un tribunal europeo aprobando el asfaltado del camino rural que conecta Villamanrique con el Rocio. Existen personas que se alegran por estar sencillamente en contra de los ecologistas, sin otros argumentos que el famoso “desarrollo”, cuando empiecen a circular coches a alta velocidad y comiencen a morir atropellados Linces, el argumento del desarrollo no servirá de justificación a semejante barbaridad.
Mientras sigue sin ser controlada la fuga de petróleo de la perforación de la BP en las costas de Lousiana, en lo que ya es el mayor desastre medioambiental de Estados Unidos, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía deja sin efecto el Catálogo de Caminos Públicos del término municipal de Ronda. Hay quien dice que por defecto de forma, otros que determinados intereses así lo han provocado. Y esto ocurre con un partido en el poder con cierta sensibilidad medioambiental pero que antepone los criterios partidistas y los votos a las necesidades de protección de la naturaleza, miedo me da que ocurriría si gobernarán otros que carecen totalmente de esa poca sensibilidad ambiental y anteponen la economía y el “desarrollismo” a cualquier otra cosa.

Sigo ofreciendo fotografías de como va el nido de jilguero de mi pinsapo, HOY HAN NACIDO LOS POLLITOS, curiosamente el nacimiento coincide con el Día Mundial del Medio Ambiente.

Efemerides Ambientales para junio de 2.010

Andrés Rodríguez González Junio 1st, 2010

Efemerides Ambientales junio 2.010

El 5 de Junio es considerado como día Mundial del Medio Ambiente, así se celebra en muchos lugares donde se intenta crear conciencia medioambiental.

Tradicionalmente el 8 de Junio se considera como Día Mundial de los Océanos, este año, desconozco los motivos, se ha pasado al día 9 de junio.

En algunos lugares consideran al 12 de Junio como el día para llamar la atención sobre la Contaminación Acústica.

En lo que si existe unanimidad es en considerar el 17 de Junio, como el Día Mundial contra la Desertización y la Sequía.

En algunos países suramericanos se considera el 28 de Junio como día Mundial del Árbol.

Es tiempo de anidación de las aves y para ilustrar la entrada traigo una imagen de un nido de jilguero situado en el pinsapo de mi casa. Tiene cuatro huevos y la pajarita está incubando.

Maribel y la extraña familia

Andrés Rodríguez González Mayo 6th, 2010

Maribel y la extraña familia
Empiezo esta sección recordando a mi admirada Maribel Morales que dimitió de concejal del Ayuntamiento de Ronda por motivos que todos conocemos. Yo sé como eres y tu sabes que sabemos como eres la gente que te admira y te quiere, lo que digan otros basándose en la cobardía del anonimato o en la mezquindad política y personal, carece totalmente de importancia. Maribel ha sido un ejemplo de entusiasmo en los trabajos públicos que ha desarrollado, como el último que le toco vivir, un puesto difícil, representar al Ayuntamiento en la principal industria de la ciudad de Ronda, el turismo. Y a pesar de no tener dedicación exclusiva.
Hablando de políticos me viene a la memoria otro personaje admirado por mí, el escritor Pérez Reverte. No hace mucho en una entrevista dejo escrito que España es el único país del mundo donde no se exige a los políticos que tengan el título de bachillerato.
Los políticos, en todas partes, pero especialmente en España, son esos personajes que tienen criterios de actuación que no son precisamente servir a los ciudadanos que los pusieron en los puestos para que administraran lo público, sus criterios son como conseguir votos que los mantengan en el poder. Quizás por eso, hayan tardado, como en Estados Unidos más de una semana en reaccionar ante el vertido de 800.000 litros diarios de petróleo, y eso que es un país aparentemente serio en estos aspectos, que en lo que sí ha reaccionado rápido es en exigir a la BP que pague los daños ecológicos, en la industria pesquera y en el turismo que va a ocasionar el tremendo vertido de petróleo. Por cierto que la compañía se ha mostrado a favor de asumir esos costes, y yo me pregunto ¿Quién pagó los daños ocasionados por la marea negra del Prestige?. Por otra parte no comprenderé nunca una cultura como lo estadounidense que gasta al año la misma cantidad en aperitivos salados que en la NASA.

Estamos en primavera, las alergias se disparan, muchas de ellas están causadas por el polén de las plantas. En la foto que sirve de ilustración se observa la enorme producción de polén por parte del árbol más emblemático de ñla Serranía de Ronda, el pinsapo.

“La situación de descontrol urbanístico es generalizada en la zona”. No son palabras de un ecologista. Son palabras de Rafael Quiros, alcalde de Barbate. A pesar de las actuaciones de la justicia y de la crisis, el tema urbanístico sigue aportando datos sobre la enorme bolsa de corrupción que se extiende por Andalucía y por España entera. Un ejemplo muy reciente: “Siete personas, entre las que se encuentran la ex presidenta del Cabildo de Lanzarote, María José Docal, así como dos concejales del Ayuntamiento de Arrecife y varios empresarios de la isla han sido detenidos, en el marco de la tercera fase de la ‘operación Jableo, lo que eleva a 24 los arrestados por supuesta corrupción urbanística. Según la Guardia Civil, esta red de corrupción se habría dedicado, presuntamente, al cobro de comisiones ilegales a empresarios de Lanzarote, con la finalidad de conseguir la adjudicación de contratos para las obras y servicios que se realizaban en la isla”.
¿Qué está pasando en este país?. Pudiera parecer que determinados alcaldes están tan seguros de su inmenso poder que piensan  que son una especie de divinidad a la que no puede afectar la justicia humana. O más bien debemos pensar que saben que ser un corrupto y sinvergüenza se paga con unos pocos años de prisión y después a disfrutar de lo robado por que no se exige su devolución. Me inclino a pensar en esto último. Seguiremos atentos a nuevas actuaciones judiciales al respecto. Si hasta la Pantoja puede caer ¿Qué nos queda por ver?.

Foto denuncia de noviembre 2.009: Pinsapo Tocado

Andrés Rodríguez González Noviembre 19th, 2009

Pinsapo tocado

Existen varias maneras de eliminar un árbol que “estorbe”. Una es cortarlos directamente, ejemplo carretera de circunvalación en la Dehesa de Ronda. Otra puede ser “Transplantarlo”, algunas especies lo soportan pero otras, como el pinsapo, se mueren.  Otra puede ser avanzar  con la obra que se esté realizando hasta, con el movimiento de tierras, llegar a las mismas raíces y el tronco del árbol. Es muy difícil que el árbol sobreviva, lo más seguro es que se muera. Ejemplo la construcción que se realizó hace unos años en una casa de la calle Tenorio, se dejo un enorme pinsapo dentro de un pequeño patio pero duro poco, con la obra se habían tocado las rices y murio. Parece ser el modelo adoptado con el pinsapo de la  circunvalación. Como en el juego de los barquitos, el pinsapo está tocado, ¿acabará hundido?.
Existe una sólo manera de salvar un árbol que quiera respetarse, hacer un diseño de la construcción teniendo en cuanta la presencia de ese árbol y sus raíces.

Pinsapo

Andrés Rodríguez González Enero 19th, 2008

Pinsapo

Abies pinsapo Boiss.
Familia Pináceas

Tronco del Pinsapo de La Escalereta

Es la especie vegetal más importante y significativa de la Serranía de Ronda. Su sola presencia justifica la catalogación como Espacios Protegidos los lugares donde habita.
El pinsapo o “pinzapo” (como se le conoce popularmente) es un árbol natural de Andalucía, aún se discute si la especie marroquí es una variedad del abeto andaluz o tiene categoría de especie diferente. Últimamente los científicos parecen decantarse por esto último.
Es un gran árbol de tronco grueso y columnar, la corteza es pardo grisácea muy agrietada siempre en los ejemplares de mayor edad, los jóvenes, sin embargo, tienen la corteza blanquecina  y casi lisa. Cuando son jóvenes suelen tener forma de matorral redondeado, sin duda para defender, con sus pinchudas hojas, la yema central de crecimiento de su gran enemigo, la cabra domestica.
Su madera es de poca calidad, se ha usado en otras épocas en construcción, carboneo y para traviesas de ferrocarril. Es muy apreciado como especie ornamental en jardinería.
En los pinsapos, los conos masculinos y femeninos ocupan distintos niveles en el mismo árbol, los femeninos se encuentran en las partes altas y los masculinos en partes más bajas del pinsapo, es un intento de evitar la autopolinización. En abril se desprende el polen, las piñas maduran en septiembre y octubre, y las semillas, que son piñones con una prolongación en forma de ala, caen y se dispersan con el viento, de las piñas queda tan sólo el caquis o vareta central.
El Pinsapo de La Escalereta es el más característico de todos los árboles de esta especie, está considerado como Monumento Natural Andaluz.
Éste ejemplar está situado a 1.100 m de altitud, en las inmediaciones de La Cuesta de Las Lajas, el camino que lleva desde La Nava hasta la cabecera de Río Verde, en pleno pinsapar de La Nava, también llamado del Alcojona. Según cálculos realizados, su edad es de entre 350 y 500 años. Aparece en el libro “Árboles Notables de la provincia de Málaga”. Algunos datos: su sombra abarca unos 200 m2, su altura es de 26 m., a los 3 m. de altura, el tronco se divide en tres ramas de 80 a 90 cm. de circunferencia y una de éstas se subdivide a su vez en dos.
 Para llegar hasta él se debe tomar el carril de Quejigales, la Nava queda a la derecha y tras una fuerte subida, parte por la derecha un carril que lleva al Puerto de Las Golondrinas y Tolox, el camino bordea La Nava, cuando en el descenso hayamos recorrido unos 2 Km., el camino rodea un gran pinsapo estamos en el Llano de la Laguna, de aquí parte un carril señalado con un panel “Senda de La Escalereta”, seguimos las indicaciones y por una vereda, por entre los pinos, llegamos hasta las cercanías del gigantesco pinsapo de  La Escalereta.

¿Quien descubrio el pinsapo, Boissier o Clemente Rubio?.

Andrés Rodríguez González Enero 5th, 2008

 Simón de Rojas Clemente Rubio ó Charles Edmond Boissier, ¿Quién fue el descubridor del Pinsapo?.

  Por Andrés Rodríguez González.

Según referencia bibliográfica de García Guardia (1), Simón de Rojas Clemente y Rubio perdió la herborización realizada en su “viaje por la Serranía de Ronda y de sus observaciones hechas en el reino de Sevilla en 1.807, 1.808 y 1.809…” como él, otros autores sobre flora andaluza recogen las palabras textuales del botánico más ilustre de comienzos del siglo XIX,  Mariano de Lagasca y Segura que sufrió la destrucción de “lo más selecto de mi herbario y biblioteca y lo que es más, todos mis manuscritos, fruto de treinta años de observaciones”(2). En efecto, la brutal represión desencadenada por Fernando VII en Madrid, extendió por toda España el ambiente antiliberal y anticientífico; en Sevilla el 13 de Junio de 1.810, las turbas arrojaron al río Guadalquivir casi todo el conocimiento botánico de la época en forma de herborizaciones y de notas científicas del gran Lagasca, pero, contrariamente a lo que se ha pensado durante doscientos años, el material de Simón de Rojas no desapareció en el Guadalquivir, ha permanecido donde se depositó, en el Real Jardín Botánico de Madrid. El error parte de las palabras de Lagasca que escribió “…Sevilla es el sepulcro de varias producciones útiles de ciencias naturales. Allí perdió Clemente el resultado de su viaje por la Serranía de Ronda…”. Desde entonces hasta el año 2.002, los investigadores han seguido estas palabras textualmente y se ha dado por desaparecido un material que estaba en el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid a disposición de quien quisiera estudiarlo, apilado en ocho gruesos tomos encuadernados en pergamino(3).

 

Es muy posible que en el Guadalquivir, además del material y las notas de Lagasca, también desapareciera un material conjunto que se sabe que estaban preparando Lagasca y Simón de Rojas y del que nunca se volvió a saber, (según Comunicación Personal de Antonio Gil Albarracin). 
Se ha pensado que la primera descripción del pinsapo la debió realizar Simón de Rojas en su viaje a la Serranía de Ronda y Grazalema en 1.809, así lo creen Calera y Montilla (4), en su estudio sobre el Pinsapar de Grazalema. Imposible que a una persona tan meticulosa, trabajadora y concienzuda como Simón de Rojas se le escapara la presencia de un árbol tan llamativo como el pinsapo. Calera y Montilla también citan en su trabajo que Simón de Rojas inicio en la materia al boticario malagueño Felix Haenseler que junto a su discípulo Pablo Prolongo, mostraron ramitas de pinsapo de sus herbarios a Boissier, cuando en 1.837  visitó Málaga.
¿Pero quien fue este casi desconocido Simón de Rojas Clemente Rubio (1.777-1.827)?.
Viajero incansable y científico emprendedor, gustaba de usar atuendos árabes, por lo que popularmente se le conocía como “el sabio moro”. Había nacido en Titaguas (Valencia) en una familia numerosa y modesta. Inicio estudios eclesiásticos en Castellón doctorándose en Filosofía y Teología en Valencia. Destacó por su inteligencia y su facilidad con las lenguas, llegó a dominar el griego, el árabe y el hebreo. Pronto abandonó la carrera eclesiástica y se orientó hacia la Historia Natural y la Botánica. Sus aficiones científicas se incrementaron cuando en 1.800 se instala en Madrid y entra en contacto con el Jardín Botánico. Con su discípulo de árabe Domingo Badia Lelich (de apodo Alí Bey) inicio un viaje por el sur de España, pronto el discípulo pasa al norte de Africa en un viaje de espionaje sufragado por Godoy, que, en compensación, encargó a Simón de Rojas que escribiera la Historia Natural del Reino de Granada, con especial atención a la explotación de los recursos naturales; el estudio lo inicio en 1.804 y continuo con diversos altibajos hasta 1.809; el trabajo que se debió publicar nunca fue terminado por avatares políticos y los cuadernos de campo elaborados detalladamente por Simón de Rojas han pasado a imprenta en el año 2.002.
En 1.805 Clemente Rubio fue nombrado bibliotecario del Real Jardín Botánico de Madrid, posteriormente se traslado a Andalucía para enseñar Agricultura en el “Jardín Experimental y de Aclimatación de La Paz”, creado en Sanlucar de Barrameda por Godoy y que fue destruido en la Guerra de la Independencia; entre 1.807 y 1.809 realizó estudios botánicos por las sierras de Sevilla, Málaga y la Serranía de Ronda. Estos diarios son los que se creía destruidos en Sevilla junto al material de Lagasca y han sido recuperados, estudiados y editados por Antonio Gil Albarracin (3).
El viaje por la Serranía de Ronda en 1809 lo inicia en Conil de la Frontera y concluye en Sevilla, tras haber pasado por lugares como Medina Sidonia, Alcalá de los Gazules, Ubrique, Benaocaz, Grazalema, Ronda, Yunquera, Carratraca, Álora, Cártama, Coín, Tolox, Júzcar, Cortes de la Frontera, Benaoján, Algodonales, El Coronil, y otros. Se incluyen descripciones extraordinarias y, como no podía ser de otro modo, escribe también de los pinsapos.
En estos cuadernos de viaje o de campo, son un modelo a la vez, de rigor y de frescura en las descripciones; en ellos, se aprecia una gran capacidad de trabajo, el uso de metodología científica en sus investigaciones con la consulta de toda la bibliografía existente y de los eruditos locales; describe las rocas, el magnetismo, la geografía, la minería, la agronomía, pero, además tomaba buena nota de la etnografía, la historia, las cuestiones sociales como el origen de la miseria de los pueblos y también, los modismos locales y hasta la estructura social. En general, todos los campos de conocimiento eran objeto de su curiosidad. Pero especialmente detalladas son las anotaciones botánicas que realizó. Su ritmo de trabajo era agotador, después de las marchas a lomos de caballerías, andando o escalando montañas, por la noche ordenaba el material recopilado para que nada de lo que había observado durante el día pudiera olvidársele.
Fue pionero en España en el empleo de la cámara oscura para el dibujo de paisaje directamente del natural. En el libro de Antonio Gil Albarracin se recogen algunos dibujos de la Serranía de Ronda, a destacar los de la Cueva del Gato, quizás estemos ante los dibujos de la cueva más antiguos de los que se tiene constancia.
En la cuestión que nos atañe, el pinsapo, encontramos varias referencias, entre las cuales se destacan las siguientes:
El día 28 de agosto de 1.809 visita los pozos de nieve de Grazalema, al describir las plantas del pico S. Cristobal, escribe textualmente: “El abeto, que es al árbol más común de entre todos ellos, llega hasta muy cerca de la cumbre”. Y más adelante “El pinsapo sólo sirve para tablas y vigas de casa y para leña” “El guarda sólo custodia el quejigo, el alcornoque y la encina”.
El 5 de septiembre de 1.809 marcha de Ronda a Tolox y la descripción del recorrido dedica un apartado bajo el nombre de “Abetos”  con el siguiente texto: “Entramos luego en el pinar en que hay algunos quejigos y todo lo demás pinsapos. Se parecen algo estos vistos a cierta distancia al ciprés por lo oscuro de su color y por su forma cónica, bien que el cono es de base más ancha y muy poco prolongado. Sus ramas salen casi horizontales y cuelgan por la punta arqueándose algo. Aquí se crían más altos (hasta más de 40 varas) que en el Pinar, al parecer por que a éstos del Pinar les cortan la guía de jóvenes para palas de hornos y otros usos, y los hay bastante gruesos. Uno de ellos, que llaman de las siete vigas, tiene en efecto siete ramas que suben muy altas y casi iguales muy perpendiculares, partiendo en cerco y con simetría alrededor del centro del tronco, que esta ileso; fenómeno hermoso que no deja de ser notable y que llama la atención cuantos pasan por este camino, hallándose por fortuna junto a él, a la izquierda, poco antes de llegar al Puertecillo de las Ánimas”. En sus Adiciones al libro clásico “Agricultura General” de Alonso de Herrera, también hace referencia a este monumental pinsapo.
En la Serranía de Ronda, tan sólo un monolito cerca del albergue de Tolox  sirve de homenaje a tan ilustre y, a la vez, olvidado, personaje (5).
Dos de sus obras, “Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía” de 1.807 y “Ceres Hispanica”, ésta escrita conjuntamente con Lagasca, son consideradas entre los estudios de agronomía mas avanzados de su época.
Le toco vivir un periodo de la historia de España convulso y difícil, después de la Guerra de la Independencia fue desposeído de su trabajo en el Jardín Botánico y se exilio en su pueblo natal, sufrió la persecución de la Inquisición aunque no llegó a ser condenado, en el Trienio Liberal fue diputado a Cortes y de nuevo, el retorno del absolutismo le desposeyó de su trabajo hasta que en el último año y medio de su vida, de nuevo fue reintegrado a su trabajo y llegó a ser Director del Real Jardín Botánico.
A pesar de la época histórica que le tocó vivir, entre la ilustración y el absolutismo y en medio de una guerra, nunca dejó de investigar y trabajar, se le reconoció internacionalmente con varias distinciones y parte de sus obras agronómicas se tradujeron a varios idiomas.
Murió en Madrid el 27 de febrero de 1.827, sus restos se dan por perdidos ya que fueron depositados en una fosa común de un cementerio situado cerca de la Puerta de Toledo.
Poco más conocidos que Simón de Rojas son Haenseler y Prolongo. Felix Haenseler (1.766-1.841), de origen bávaro, ejerció de boticario en Carratraca, Estepona y Málaga. Reunió un interesante herbario y debió tener un prestigio considerable entre los botánicos de la época, a él acudió Boissier en su viaje a Andalucía. La atención y ayuda que Boissier encontró debió ser importante puesto que le dedicó algunas especies nuevas de plantas que descubrió. Otro mérito muy poco conocido de Haenseler es que describió por primera vez en Europa la presencia del meloncillo, fue en Estepona, donde vivió nueve años. En 1.823 entra como aprendiz en la farmacia el joven malagueño Pablo Prolongo (1.806-1.885) a quien Haenseler introduce en el mundo de la química y la botánica. Para ampliar estudios, Prolongo permanece en Madrid entre 1.825 y 1.832 allí obtiene los títulos de bachiller y licenciado en farmacia, además de realizar estudios de zoología, botánica y mineralogía en el Museo de Historia Natural.
Ya establecido en su ciudad natal, Prolongo abrió una botica en la malagueña calle Salinas que se convirtió en un autentico centro de sabiduría. Se dedicó a herborizar la flora de la provincia de Málaga junto a su maestro Haenseler, pero su actividad no se limitó al estudio de las plantas, aportó soluciones eficaces en la epidemia de cólera de 1.854, también el problema de los parásitos en las vides fue estudiado por él, aconsejando el uso de azufre en los tratamientos. Prolongo fue el primer boticario en preparar en Málaga cloroformo. De su obra escrita sólo se conserva un estudio sobre las aguas del manantial de Carratraca y otro sobre las malformaciones de los cítricos. Aunque reconocido en su tiempo como socio en varias Academias y Sociedades científicas, hoy, apenas se le recuerda como precursor en el descubrimiento del pinsapo. Hace unos años se pusieron en contacto con este autor descendientes de Prolongo que viven en Argentina con el propósito de organizar un homenaje o reconocimiento a tan interesante personaje.
 Como ya he comentado con anterioridad, muy relacionado con Haenseler y Prolongo se encuentra Charles E. Boissier (1.810-1.885). En la época en la que el llega, España esta casi absolutamente inexplorada botánicamente hablando y lo poco que se conocía había sido destruido como con el caso Lagasca o almacenado sin más como el material de Simón de Rojas, dos ejemplos de la torpeza y miopía política de la que se ha hecho gala en este país. Con esta situación y la importancia de sus descubrimientos, no es de extrañar  que a Boissier, se le considere como el padre de la botánica andaluza.

 Uno de los motivos por los que Boissier vino a Andalucía era la investigación ya que las posibilidades de descubrir nuevas especies en Europa estaban muy agotadas, pero también la visión romántica que otros viajeros habían trasmitido en Europa (6); efectivamente, el ginebrelino Boissier, forma parte de un grupo de científicos y viajeros que atraídos por la Andalucía y las posibilidades de nuevas descripciones de especies, viajan a nuestra región (7). Por fortuna, actualmente se sabe mucho más de este personaje que hace unos años cuando, sólo unos pocos afortunados conocían su extraordinario trabajo (8).
Por su nieto Auguste Barbey (9) conocemos la excepcional personalidad de Boissier; en su libro, “A travers les forêts de pinsapo d´Anadalusie”, traducido en el año 1.996, nos muestra a un científico cariñoso y entrañable que poseía una extraordinaria capacidad de observación y sólidos conocimientos botánicos, un sabio alegre, sociable, que reía casi siempre, animoso, abierto a todo el mundo, en sus viajes infundía fuerza física y moral a sus acompañantes, pero a la vez, era persona de extraordinaria modestia e indulgencia. Todo ello retratado por Barbey con extraordinario cariño y devoción.
Boissier fue un incansable viajero que recorrió España, Argelia, Grecia, Egipto, Siria y Australia. Había sido discípulo de botánicos insignes como De Candolle en Ginebra y de Philip Barker Webb en París, este último había recorrido Andalucía en 1.827; sin duda animado por él, preparó metódicamente su viaje, estudiando todos los detalles y aprendiendo español. Tal vez su maestro en París le había aconsejado la búsqueda del abeto andaluz.

 

Recreación del viaje de Boissier para una serie de Televisión Española, el autor del artículo representa al personaje.
Su experiencia botánica en Andalucía se tradujo en la publicación de cinco obras pero sin duda, la aportación más importante de Boissier al conocimiento botánico fue “Voyage botanique dans la midi de l Espagne pendans l annne 1.837” publicado en París en un formato de dos volúmenes, espléndida obra de gran belleza, acompañada de geniales láminas dibujadas por M. Heyland, donde se la que muestra con rigor y detalle los acontecimientos de su viaje, además, describe 1.900 plantas de las cuales 236 se dieron a conocer por primera vez para la ciencia.
En 1.837 llega a Motril, y por caminos costeros continua hasta Málaga, donde contacta con Pablo Prolongo y Félix Haenseler, los dos farmacéuticos malagueños que con su colaboración entusiasta y desinteresada le mostraron sus herbarios en los que vio por primera vez ramas y acículas de pinsapo. El día 11 de mayo sube a la sierra de Mijas y continua hasta Estepona para buscar, el pino o abeto cuyas ramitas le habían enseñado los farmacéuticos malagueños, en Sierra Bermeja pudo ver los pinsapos pero no vio ninguna piña, por lo tanto no podía describir la especie ni tan siquiera el género de aquel curioso árbol al que los lugareños llamaban “Pinsapo” o “Pinzapo”. Desde Estepona se dirige a Ronda con la idea fundamental de conocer la belleza de la ciudad de la que le habían hablado y su famosa Feria de Mayo. Desde Ronda marcha a Gibraltar y de nuevo regresa a Málaga donde descansa y ordena su material, de nuevo se pone en marcha herboriza en Sierra Tejeda antes de llegar a Granada. A lo largo de 16 días realiza su esforzado trabajo en Sierra Nevada, tan sólo al alcance de montañeros con experiencia y con gran fortaleza y absolutamente entusiasta en su misión botánica. Desde Granada, ya a finales de septiembre, se encaminó de nuevo a Málaga y se sube ahora a la Sierra de Las Nieves para tratar de identificar científicamente el pinsapo, tiene la suerte de hallar árboles con piñas, ya puede definir el género y la especie como “Abies pinsapo”, tiene el detalle de mantener el nombre popular, cualquier científico engreído le hubiera puesto su nombre propio. A principios de octubre parte a Cádiz y por Sevilla y Madrid se dirige a su país.
Sus descripciones son un modelo de rigor científico, un ejemplo de literatura histórica y de calidad literaria. Recoge gran cantidad de anécdotas ligadas a lo extraño que resultaba en los pueblos andaluces la presencia de un extranjero que se pudiera dedicar sólo a estudiar y recolectar plantas. A veces le confundieron con espía, otras por buscador de oro, hasta una familia de Trevelez le confundió con un pariente que, quince años antes, había emigrado a América. Pocos autores extranjeros han descrito una corrida de toros en la plaza de Ronda tan bien documentada, la vida de la ciudad en fiestas, el folklore popular, la vida en las posadas, su relación con los lugareños con tanta perfección, detalles y cariño como Boissier. 
El estudio detallado del libro “Voyage botanique dans la midi…” sale de los objetivos de este artículo pero dos pasajes creo deben ser comentados con detalle.
Uno es la descripción de la corrida de toros a la que asistió en Ronda. Después de analizar con detenimiento la plaza y el público asistente se centra en el propio espectáculo, los atuendos y la lidia, utiliza expresiones en castellano cuando son necesarias y termina, como buen extranjero, con las siguientes palabras: “En Ronda teníamos como matador de toros al célebre Montes, la primera espada de España y la gloria de la tauromaquia; su fama había contribuido poderosamente a atraer a la corrida una afluencia considerable de gente y aquella tarde acabó con todos los toros que tenía que lidiar con una rara destreza y con el fragor de unos aplausos frenéticos. Seis toros y una docena de caballos perecieron en esta función que duró más de tres horas, el público se retiró, cada uno discutiendo, tomando partido por el mérito de uno u otro combatiente. Ni un solo torero fue herido, casi podría decir que lo sentí por lo odioso y cobarde que encontraba este combate tan desigual entre un grupo de hombres aguerridos y avezados que apenas se exponen, y un desgraciado animal irresistiblemente condenado a muerte y torturado a fuego lento.”
La descripción del descubrimiento del pinsapo es, para mi, el punto central de toda la obra. Acompañado por Prolongo y Haenseler en otoño sube a la Sierra de La Nieve pasando por Cartama, Casarabonela, Alozaina y Yunquera, desde allí se encaminan al Convento de Nuestra Señora de Las Nieves. Por las descripciones que hace se puede deducir que la vegetación arbórea estaba bastante esquilmada, sin duda, por las talas realizadas, años atrás, para alimentar los altos hornos de galena antimonial de las minas de S. Eulogio, muy próximas al convento.
Sin duda es mejor utilizar sus propias palabras para describir el momento en que localiza su objetivo: “El guía nos mostró desde lejos el primer pinsapo. Dando gritos de alegría corrimos llenos de emoción, pero, desgraciadamente, el árbol no tenía fruto. Un segundo, un tercer, me dan falsas esperanzas sucesivamente. Al fin, soy lo bastante afortunado como para encontrar uno, cuyas ramas superiores están cargadas de piñas tiesas. Nos apresuramos a trepar para cogerlas, y ya no nos queda duda sobre el género de este árbol singular. Era, ciertamente, un Abies, vecino de nuestro abeto blanco. El principal objetivo de mi excursión estaba logrado…”.
Hace poco más de un año, el autor de este artículo representó al personaje de Boissier en un documental sobre los pinsapares emitido por Televisión Española dentro de la serie “El Bosque Protector”. En Sierra Bermeja y la Sierra de Las Nieves, mientras se gravaban las imágenes, vestido de época, encaramado a un mulo, acompañado de un arriero auténtico de Genalguacil que representaba a su guía,  pude experimentar una extraña sensación que quise imaginar parecida a la que debió sentir Boissier en el momento del descubrimiento.
La Taxonomía es una parte de la Biología que se encarga de catalogar y dar los nombres científicos en latín o latinizados, Genero y especie (por ejemplo Abies pinsapo) a las nuevas especies que se van describiendo. Simón de Rojas Clemente Rubio fue el primer investigador, que se conozca hasta ahora, que identifico el pinsapo como un abeto y que hizo descripciones sobre él, lo hizo en el año 1.809; si Clemente hubiera publicado en una revista especializada o en un libro su descubrimiento y le hubiera dado un nombre científico, actualmente se consideraría como su descubridor, pero en realidad, quien hizo ese trámite fue Charles Edmond Boissier 28 años más tarde, por lo tanto, el mérito de la descripción de la nueva especie es de Boissier, científicamente hablando.
 

 

Existen interesantes imágenes que recrean la visita de Boissier a los pinsapares en un CD titulado “Parque Natural Sierra de Las Nieves” elaborado por acuerdo de la Junta Rectora del Parque Natural con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, fotografías del parque se pueden encontrar en el dominio  www.laserranianatural.com., algunas son fotografías del autor del artículo.
 Las mejores imágenes de Clemente Rubio se encuentran en el magnífico libro que sobre este personaje editó Antonio Gil Albarracin (3).

Bibliografía:
(1) García Guardia, G . “Flores Silvestres de Andalucía”. Editorial Rueda 1.988.
(2) Pezzi Ceretto, M. Estudio preliminar del “Viaje Botánico al sur de España durante el año 1.937, de Charles Edmond Boissier. Edita Fundación Caja de Granada y Universidad de Málaga. 1.995.
(3) Clemente  Rubio, Simón de Rojas. “Viaje a Andalucía. Historia Natural del Reino de Granada. 1.801-1.809”. Editado por Antonio Gil Albarracin en el año 2.002. GBG Editora. Almería.
(4) Calera González, A. y D. Montilla Castillo. “El Pinsapar”. Educa nº 27 pag. 27-32. 1991.
(5) Flores Domínguez, R. y A. Rodríguez González. “La Sierra de Las Nieves. Guía del Excursionista”. 304 páginas. Editorial La Serranía. Ronda 2.005.
(6)  Garrido Domínguez, A. “Rondando Ronda y sus viajeros”. Edita Colectivo Cultural Giner de los Ríos”. Ronda 2.004.
(7) Jiménez, F. “El viaje botánico a Andalucía de Edmond Boissier”. Jábega nº 41 pág. 65-75. 1.983.
(8) Equipo Arrayán. Artículos publicados en la revista “Ronda y La Serranía” nº 15, 21 y 22.
(9) Barbey, A. “A través de los bosques de Pinsapos de Andalucía”. Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Sevilla 1.996. Traducido del original  editado en París en 1.931.
 

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