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FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA: Abejorro de la madera o Abejorro azul.

Andrés Rodríguez González Julio 31st, 2016

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Abejorro de la madera. Abejorro azul. Xilocopa violácea
El género Xylocopa comprende distintas especies de himenópteros difíciles de diferenciar. Los Himenopteros son las abejas, avispas, hormigas y abejorros.

Es muy fácil verlos entre las flores recolectando polen y néctar. Poseen un vuelo potente y ruidoso, no dudan en sobrevolar a nuestro alrededor o incluso intimidarnos si les resultamos molestos, a lo que ayuda el tamaño de su cuerpo, entre 2 y 3 cm, y su envergadura alar cercana a los 5 cm.
Una de las pregunta habituales es si el abejorro carpintero pica. La respuesta es que las hembras tienen aguijón y pueden emplearlo, pero son muy pacíficas si las comparamos con las avispas comunes de las que son parientes y que no dudan en picar. Por lo general, su aspecto grande y su zumbido son suficientes para alejar a personas y otros animales que pudieran molestarles. A no ser que capturemos alguna hembra con la mano, será muy raro que usen su aguijón contra nosotros. Es decir que hay que esforzarse bastante para que nos piquen.
Las xylocopas son consideradas como solitarias, es decir, no forman colmenas o enjambres como otros himenópteros, aunque los nidos de las diferentes hembras sí pueden estar muy cerca unos de otros en lugares adecuados para su construcción, lo que podrían considerarse casi como una agrupación.
En algunas especies del género Xylocopa la madre convive con las hijas y llegan a distribuirse el trabajo, unas vigilan y cuidan del nido, mientras que otras acuden a conseguir alimento, pero nunca llega a ser una estructura tan organizada como la de las abejas o avispas sociales.

Los machos del abejorro carpintero suelen tener los ojos más grandes que las hembras, algo fundamental en su constante labor de vigilancia y observación de las hembras, a las que persiguen para la cópula.
Los abejorros carpinteros hacen sus nidos en la madera, pero no se alimentan de ella. Los restos de madera que se encuentran cerca de los nidos de estos abejorros son el resultado de la excavación que practican con sus mandíbulas para elaborar galerías. En éstas depositan sus huevos, no muchos,  y almacenan el polen y el néctar para sus larvas que pueden tener 3 cm de longitud. En muchas casos los abejorros carpinteros deciden instalar su nido en alguna construcción humana de madera. Esta decisión la mayoría de los casos no reviste gravedad alguna porque las xylocopas no crean enjambres, así que no hay peligro de que lleguen a crear una gran colonia, y en segundo lugar, porque no se alimentan de madera y sus túneles suelen ser superficiales, pero también es cierto que se han citado agujeros de hasta 30 cm de profundidad en la madera por lo que sus nidos pueden originar problemas por deterioro de algunas maderas de techumbres.
Una de las especies del género es Xylocopa violacea, caracterizada por el tono violáceo o azulado de su cuerpo y alas, que reflejan unas bonitas irisaciones. Al igual que el resto de sus parientes del género son grandes polinizadoras. Las podemos encontrar distribuidas por toda la Península Ibérica, en cualquier lugar donde haya flores de las que puedan obtener el preciado alimento para sus larvas.

Biliografía.
www.guadarramistas.com

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA El abejorro común.

Andrés Rodríguez González Julio 11th, 2016

FAUNA DE LA SERRANÍA DE RONDA
El abejorro común.  Bombus terrestris
Es una especie de himenóptero (amplio grupo de insectos a los que pertenecen las abejas, hormigas y avispas) de la familia Apidae; es uno de los abejorros más comunes de Europa. Es una de las especies consideradas Eusociales, las que tienen un grado evolutivo más alto socialmente hablando.

Tiene el cuerpo negro con bandas amarillas. Se diferencia de otras especies de abejorros por el color blanquecino del extremo del abdomen. Es un abejorro grande, la reina es de 2 a 2,7 cm de longitud y las obreras son de 1,5 a 2 cm. La probóscide o lengua de la reina puede ser de 10 mm de largo, con la de las obreras algo más corta.
Las reinas son las únicas que sobreviven el invierno y que emergen en la primavera. Las obreras, que aparecen más tarde son más pequeñas. En cuanto la reina encuentra néctar para reabastecer sus energías empieza a buscar un lugar para anidar, que suele ser un nido abandonado de roedor, bajo la tierra. Construye una especie de ánforas para almacenar néctar y polen.
La reina pone un número pequeño de huevos al principio y los cuida ella sola. Más tarde, cuando maduran las obreras, ellas se encargan de todas las tareas de forrajeo, cuidado de la cría, construcción de nidos, etc. Una colonia de estos abejorros puede llegar a tener 400 obreras. La alimentación de las crías consiste de polen y néctar. A veces los abejorros de esta especie y también los de otras especies roban néctar, es decir que perforan un agujero en la base de la flor y colectan el néctar sin acercarse a las anteras y estigma de la flor; de esta forma no tiene lugar la polinización.
Hacia el fin del verano la reina pone algunos huevos no fertilizados (que son haploides, n, es decir tienen la mitad de cromosomas de la especie) que dan lugar a machos y otros huevos también haploides (n)que reciben más alimentación que las obreras y que serán hembras fértiles, es decir, las futuras reinas. Después que los machos y hembras se aparean, las nuevas reinas buscan un lugar donde hibernar y todos los demás miembros de la colonia mueren.
Los abejorros practican un sistema de polinización vibratoria que es la única forma de polinizar las flores de plantas tales como el tomate. En Europa los abejorros de ésta y otras especies son usados para efectuar la polinización de los tomates de invernadero. Estos abejorros también son exportados a los Estados Unidos con este propósito.
Los abejorros pueden encontrar el camino a casa a distancias de más de diez kilómetros.
La revista científica Science publicó un trabajo en el que se relacionaba la disminución del tamaño y la producción de reinas en colonias de este abejorro alimentadas con néctar y polen de flores con trazas del insecticida imidacloprid,2 el cual tiene un amplio uso en la agricultura y que también se relaciona con el problema de colapso de colonias de la abeja de la miel.
BIBLIOGRAFIA
Wikipedia

Fauna (Futura) de la Serranía de Ronda: Avispón asiático o japones.

Andrés Rodríguez González Noviembre 22nd, 2013

Fauna (Futura) de la Serranía de Ronda

Avispón asiático o japones Vespa mandarinia

El gran peligro que las especies invasoras representan para los ecosistemas autóctonos queda reflejado con toda su crudeza en la penetración del terrible avispón asiático. Un nuevo insecto invasor que mata a las abejas de la miel en la mitad norte de la península y se extiende con rapidez al resto del país.

La alarma generada es grande, son muchas las personas que me han hecho llegar fotos y ejemplares muertos de avispones, pero todos pertenecen a especies locales, lo que indica que aún no ha llegado a nuestras latitudes el avispón asiático, pero esa alarma ha hecho que muchos apicultores maten cualquier avispa o avispón con el peligro que tal cosa produce sobre la estabilidad de los ecosistemas.

Es fácil de distinguir. El avispón asiático tiene el cuerpo casi oscuro, salvo una franja inferior, amarilla, y sus patas, marrones con esquinas amarillas.

El avispón asiático pertenece a la especie Vespa mandarinia. Es un avispón muy grande, cuyo cuerpo puede medir entre 27 y 45 milímetros; pero con ser grande, mucho más son las reinas que alcanzan unos 5,5 cms de longitud.

Además, este voraz depredador gigante posee un aguijón de 6,35 mm. Estos insectos no suelen malestar a los humanos, pero aquellos que han recibido una picadura la describen como insoportable y muy dolorosa. En Japón los entomólogos describen su picotazo como se debe sentir un clavo ardiendo que se clave en una pierna.

La abeja de la miel es uno de los insectos más importantes para el medio ambiente y el ser humano. En las últimas décadas, diversas amenazas han disminuido su extensión, como enfermedades, productos fitositarios, abonos, insecticidas y ahora una nueva plaga las amenaza: El avispón asiático o japonés que se alimenta en su mayor parte de abejas, si bien ataca también a otros insectos y frutas

Fabrica nidos esféricos de hasta un metro de diámetro. Construye su nido en lugares altos con fibras de madera masticada. Su forma suele ser esférica y con una abertura de salida. Cada nido puede albergar unas 2.000 avispas y 150 fundadores que al año siguiente, durante la primavera, crearán al menos seis colmenas.

El avispón gigante japonés Vespa mandarinia, ataca a otras especies de abejas y avispas. Cuando un cazador solitario encuentra un enjambre, lo marca con una secreción procedente de una glándula que atrae a otros avispones que se encuentre por la zona, entonces se congregan en el lugar e inician un ataque en masa contra la colonia, a la que matan a un ritmo de unas 40 por minuto. A pesar de que son terribles destruyendo las colmenas de la abeja de miel europea Apis mellifera, la abeja de miel nativa de Japón, Apis cerana japonica posee un interesante sistema de defensa contra el avispón depredador. Las abejas japonesas pueden detectar la secreción de los avispones y atacan en masa a los invasores. Con aproximadamente 500 abejas japonesas rodeando al avispón, forman una especie de pelota apretada. En el interior de esta bola, la temperatura sube a unos 47ºC, lo cual está por encima del límite térmico soportado por el avispón (entre 44 y 46ºC). Esta temperatura es demasiado alta para el avispón, que muere enseguida, pero no afecta a las abejas de miel ya que el límite térmico que soportan es de unos 48 o 50º . En nuestras latitudes las abejas autóctonas no han desarrollado esta capacidad de autodefensa, pero se creen que pueden hacerlo al ser animales muy inteligentes. Es la gran esperanza de los apicultores.

La distribución natural del avispón asiático es en Sudeste de Rusia asiática, Corea, China, Indochina, Nepal, India, Shri Lanka, Tailandia y Japón .

Se cree que llegó a Europa por el puerto de Burdeos en un cargamento de madera o fruta procedente de China en 2004. En 2005 un apicultor francés dio a conocer su presencia en ese país. De ahí se habría extendido a España por la costa a través del País Vasco. Apicultores de la zona fronteriza del Bidasoa la detectaban en 2010 por primera vez. . En la actualidad, la avispa asiática se extiende por la mitad norte peninsular, aunque en el País Vasco hace más daño, quizás por el clima, óptimo para ellas, que desarrollan nidos más grandes. Los expertos estiman que colonizarán el resto de la península en los próximos diez años. Puesto en contacto con Rafael Obregón, experto de la Universidad de Córdoba, me dice que aún no ha llegado ni a la mitad de España, si bien cada vez es más frecuente encontrarlo en el norte, a donde ha llegado desde Francia.

Los expertos señalan diversas estrategias para combatir a la vespa velutina:

- Conocer bien la especie: es el primer paso para detectarla y actuar de forma eficaz.  Los expertos piden pide no confundirla con la Vespa crabro, el avispón de nuestra zona, de gran parecido. Esta especie autóctona también es un depredador de las abejas, pero con una dieta más variada, que les ha permitido convivir desde siempre. En países como Alemania y Austria están protegidas. Lavespa crabro es un poco mayor que la velutina, tiene unos colores más claros, y su vuelo es más lento y pesado.

- Utilizar sistemas para eliminarlas: los métodos tradicionales contra las avispas comunes son útiles, pero no son suficientes ante la cada vez mayor invasión. Por ello, si se detecta un nido, conviene eliminarlo lo antes posible o acabará con las colmenas limítrofes. En Francia, que sufren a la avispa asiática desde hace años, han creado diversas estrategias para localizar el nido, como pegar una cinta plateada a la avispa y ver dónde vuelve. Para terminar con el nido, hay que esperar al amanecer o anochecer, cuando están todas dentro, cubrir o al menos cerrar su única entrada, y fumigar. No se recomienda disparar al nido porque las obreras dispersadas pueden volverse fértiles y crear sus propios nidos.

- Hacer nuevas investigaciones y sistemas: Parece ser que una solución posible sería investigar una potente feromona sintética para atraerlas y capturarlas de forma masiva. Otros proponen sistemas como el de un apicultor japonés que ha creado una aspiradora con la que asegura eliminar 5.000 avispones diarios.

- Controlar su entrada: las especies invasoras son una de las mayores amenazas para la biodiversidad. El aumento y mejora de los controles e inspecciones en las vías de entrada de las mismas reduciría el impacto tanto del Avispón asiático como de otras posibles invasoras.


Comparación tamaño del Avispón asiático y una avispa normal.

Observese el color oscuro del Avispón y compararlo con la foto siguiente.


Avispón autóctono, es decir, de nuestra zona.