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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: RUDA.

Andrés Rodríguez González Diciembre 20th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

RUDA. Ruta graveolens

El género Ruda abarca un grupo de plantas arbustivas perennes con una amplia variedad de especies. Estos arbustos son de pequeño tamaño, sobre los 70 cm de altura pudiendo llegar a medir 100 cm como máximo. Sus tallos son duros y según la especie que sea están más o menos ramificados.

La ruda vive durante muchos años. Se ha usado desde la antigüedad para tratar afecciones. Originaria de Europa, la ruda se encuentra principalmente en Francia, España y el norte de África, así como en gran parte de América; se desarrolla sobre todo en tierra seca, en climas templados a templados fríos, y se cultiva como planta de jardín.

Son muy características sus hojas que tienen un aspecto correoso de color verde o azulado, tienen los pecíolos ramificados en otros más pequeños, precisamente son ellas las que contienen la mayoría de aceites esenciales y principios activos. Florece en primavera-verano con unas pequeñas flores que crecen agrupadas en inflorescencias o ramilletes, tienen entre cuatro y cinco pétalos y son de un color amarillo intenso. Sus flores forman vistosos ramilletes de color amarillo limón. Fruto en forma de ciruela es una cápsula con múltiples semillas uniformes de color negro, portadoras de la droga que en la India llaman harmala. Toda la planta desprende un olor muy característico que no resulta agradable para todo el mundo.

Es una planta muy sencilla de cultivar y de mantener. Es resistente, longeva, de exterior, requiere mucha luz solar para desarrollarse, pero mejor si no es directa, es resistente al frío pero no tolera las heladas, por lo que es recomendable resguardarla del frío extremo, necesita espacio por lo que aconseja sembrarla en una zona en la que pueda crecer libremente y que no sufra los efectos del viento. No necesita regarse con moderación, aguanta bien la sequía. Tampoco es exigente con el sustrato, de hecho, es capaz de enraizar y crecer en suelo pobre. Se puede reproducir mediante semillas o a partir de esquejes. Además, es muy resiste al ataque de plagas y enfermedades.

Las propiedades más destacadas de la ruda son que tonifica las arterias y normaliza el flujo de sangre, ejerce un efecto relajante si se toma como infusión, estimula la función biliar y se emplea para tratar afecciones de la piel como por ejemplo la inflamación, la psoriasis o eczemas. Además tiene sus usos en cocina, aunque posee un sabor un tanto amargo, se ha usado desde hace muchos años como especia o para la elaboración de bebidas alcohólicas.

Ha sido utilizada popularmente en el tratamiento de las enfermedades nerviosas, por qué dicen que calma la ansiedad, también para quitar la jaqueca se hace una infusión caliente con un poco de ruda y flores de manzanilla. Las hojas masticadas alivian el dolor de cabeza provocado por tensión y ansiedad.

Como pasa con muchas plantas, pese a tener propiedades beneficiosas para la salud, también tiene contraindicaciones. Es una planta tóxica, por lo tanto se recomienda tener cuidado con su manejo y no mezclarla con otras plantas. Por tanto, antes de consumirla, pregunta a un profesional. Nunca usarla para niños ni embarazadas. Cuando la ruda no se administra correctamente pueden presentarse hemorragias, confusión mental, problemas digestivos, náuseas, dolor de estómago, diarrea, dolor de cabeza, paro cardiorrespiratorio y muerte por dosis fuertes. El manejo continuo de las hojas con las manos puede producir ampollas en la piel por el efecto rubefaciente. La manipulación del polen también provoca trastornos dérmicos. Nunca tocar las musosas después de haber manipulado la planta. En dosis excesivas sus propiedades producen lesiones en la piel, manchas, prurito y fiebre. En caso de ingestión o mal uso es necesario la ntervención médica especializada de urgencia, con lavado de estómago, respiración artificial, reanimación cardiopulmonar y hospitalización.

La ruda fue muy importante en la antigüedad. Popularmente se le achacan una gran cantidad de poderes de lo más curioso. Según el Evangelio de San Lucas, se usaba en ceremonias y rituales. Los romanos tenían a esta planta en gran estima, y Plinio el Viejo la recomendaba para preservar la vista. En la Edad Media la gente de buena posición no salía a la calle sin llevar en la mano un ramito de ruda para que no se le subieran los piojos de los mendigos; a su vez, los herbolarios de los siglos XVI y XVII la usaban como antídoto contra el veneno de hongos, serpientes y otros animales ponzoñosos, y por su fuerte olor tenía fama de mantener a raya las plagas y las pestilencias. En el siglo XVIII se ponían ramos de ruda en las salas de justicia con el fin de ahuyentar los gérmenes y parásitos de los reos, y durante un tiempo los ramos de ruda se usaban en las iglesias para rociar el agua bendita.

La ruda fue llamada “la planta del perdón”, porque decían que quien la toma perdona las traiciones y los malos sentimientos. Los chinos también le adjudicaron características benéficas. La usaban para contrarrestar las fiebres palúdicas y los malos pensamientos. Para los magos celtas la ruda era una verdadera defensa contra hechizos y trabajos maléficos. Solían usarla para las bendiciones y la sanación de los enfermos. Y ese mismo carácter sagrado tuvo para los egipcios, hebreos y caldeos, quienes afirmaban que la planta de ruda era un don de los dioses. En América, los indígenas agregaban esta hierba en sus hechizos de amor. Aseguraban, además, a las enamoradas, que con apenas exponer unas pocas ramas a la luz de la Luna y después entregárselas a sus amados, conseguirían conquistar el corazón del ser querido. Popularmente, se usa con otras plantas para prevenir el “mal de ojo” y en las “limpias espirituales”. La ruda es conocida como una de las plantas mágicas más poderosas, siendo muy utilizada desde la antigüedad como protectora contra todo daño, ataques psíquicos, envidia, trabajos de magia etc. Su uso también es muy popular como elemento de “corte” de trabajos de magia amorosa negativa.

Bibliografía

https://www.infomistico.com/

https://www.todohusqvarna.com/

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: MANDRÁGORA.

Andrés Rodríguez González Octubre 10th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
MANDRÁGORA, la planta mágica

Su nombre científico es Mandragora  autumnalis. Es la planta de la magia y las brujas europeas más importante y conocida, con más leyendas, supersticiones y usos en la magia que ninguna otra, en torno a ella se han tejido historias fantásticas y de muerte. Al igual que la belladona, produce efectos narcóticos y alucinatorios y, por ello, los clásicos la utilizaron en medicina, los germanos la usaban en brujería, los romanos para elaborar filtros mágicos y en el medievo fue la planta de rituales de brujería más utilizada.
Actualmente no se usa, pues es extremadamente tóxica
La Mandrágora es una planta solanácea, que como todas las de esa familia en mayor o menor grado posee determinadas sustancias químicas que en algunas plantas no son peligrosas pero en otras de la misma familia se pueden convertir en una droga o incluso provocar la muerte de quien las usa.
Esta planta crece en los bosques y lugares más bien umbríos aunque la planta de la que se han obtenido las fotos estaba en una zona despejada, de fuerte insolación pero con presencia de agua a pocos metros. Esta planta posee flores rojas, blancas o azules, tiene grandes hojas y frutos semejantes a una diminuta manzana. Muy característico es su gruesa raíz bifurcada en forma de figura humana. Es originaria de los países mediterráneos.
La raíz contiene un alcaloide, “mandragorina”, de propiedades similares a la atropina, narcótico y antiespasmódico, en la antigüedad se le atribuían cualidades maravillosas.
Sus mitos y leyendas son muchísimos, voy a citar algunos.
La raíz de la madrágora tiene una forma algo parecida al cuerpo humano, por ello se aceptaba que, cuando alguien tenía una dolencia en cualquier parte del cuerpo, el trozo de mandrágora que hay que aplicar a esa zona corporal correspondía al trozo de mandrágora equivalente.
Entre las historias y supersticiones acerca de esta planta, se dice que, quien arranca, aún de forma involuntaria, una raíz de mandrágora corre el serio peligro de quedarse ciego o morir. Si alguien la arranca por voluntad propia, ha de volver al lugar de donde la ha arrancado y, como compensación, dejar allí un trozo de pan, algo de sal y una moneda.
Curaba la languidez, la jaqueca y los dolores de cuello. Hildegardo de Bigen detalló sus virtudes en el siglo XII: tomada con vino, la mandragora ahuyenta la melancolía del alma y reanima a quien sufre náuseas. Y Pierus Valerian, nacido en 1477, decía que esta raíz humana da un humo al arder cuya fuerza está entre el veneno y el sueño.
La mandrágora, protege contra el enemigo, cualquier enfermedad,  contra robos, incendios y catástrofes. Favorece la serenidad del espíritu, exorciza los estados melancólicos y constituye una garantía para que los negocios funcionen de acuerdo con las expectativas. Como procedimiento de adivinación, permite conocer la intimidad de las personas y desvelar lo que a uno le va a ocurrir.

Se decía que sus virtudes maravillosas procedían del hecho de ser el producto vivo de donde salió Adán, el primer elemento vital de la humanidad, de los animales y de las plantas. Viejas leyendas afirman que son precisas ciertas precauciones para recoger la mandragora en la tierra: escoger el día propicio, que podía ser el viernes, o día de Venus, o el sabbat, es decir, el sábado. Unos aconsejaban la oscuridad de la noche y otros el alba. Otros, los primeros días de septiembre. Escogido el momento, se rodeaba la planta de un triple círculo mágico y se grababa en su corteza la triple señal de la cruz. Un perro negro entrenado para hurgar la tierra ayudaba a arrancar la raíz atándola a su cuerpo. Corría en pos de su amo llevando consigo la planta entera, que lanzaba gemidos de niño herido. A continuación era sacrificado el perro a las divinidades subterráneas y se enterraba en el mismo agujero de donde salió la raíz. Una vez arrancada, era preciso bañarla, alimentarla con leche o vino, vestirla de rojo y blanco para ahuyentar a las potencias demoníacas que quisieran apoderarse de ella. Después era conservada en un armario bien protegido o en una caja en cuya tapa se hubiera dibujado una horca, un ahorcado y una planta, porque era creencia generalizada que la mandragora crecía bajo los ahorcados y su esperma la generaba.
Una raíz de mandrágora entera, colocada sobre la chimenea del hogar, dará a la casa protección, fertilidad y prosperidad. La mandrágora también se cuelga del cabecero de la cama para que dé protección durante el sueño; si se lleva consigo atrae el amor y evita contraer enfermedades.
La sensibilidad de la mandrágora obliga a que cuando ésta vaya a ser recogida con el objeto de ser convertida en talismán, el recolector ha de ser una persona moralmente intachable y presentarse con un aspecto impecable, es decir, aseado y con indumentaria de fiesta.
Para “activar” una raíz de mandrágora seca (es decir, para despertar sus poderes), se ponía en algún lugar prominente de la casa y se dejaba allí durante trés días después se metía en agua templada y se dejaba toda la noche en ella, a la mañana siguiente, la raíz queda “activada” y podía ser empleada en cualquier acto de magia. El agua dentro de la que estuvo inmersa la raíz se puede esparcir por las ventanas y las puertas de la casa para protegerla, o sobre personas para purificarlas.
La mandrágora también ha servido durante largo tiempo como muñeco (fetiche) en la magia de imágenes, pero su escasez y elevado costo normalmente obligan al mago y al brujo a buscar sustitutos; entre otras se han empleado raíces de fresno, manzanas, raíz de nuez y manzana  americana.
Se dice que el dinero colocado junto a una raíz de mandrágora (sobre todo las monedas de plata) se duplica, y que el perfume de la mandrágora produce sueño.  Donde haya una mandrágora no pueden habitar los malos espíritus, por eso esta raíz se usa en exorcismos.

Pero todo esto no son sino tonterías y hoy día sabemos que son las potentes sustancias químicas que posee esta planta las responsables de la “magia” que se encerraba en su raíz durante tantos siglos.

Bibliografía

wiccasolitario.mex.
http://www.hechizos.us/

Muerdago

Andrés Rodríguez González Diciembre 5th, 2008

Árboles, Arbustos y Matas de la Serranía de Ronda

Muerdago. Viscum álbum

Pertenece a la familia de las Lorantáceas.
Su nombre científico, “viscum”, hace referencia a la viscosidad pegajosa de sus bayas, que son utilizadas en trampas para cazar pájaros vivos. Su nombre vulgar puede venir del latín morderé, el muérdago “muerde” los árboles para absorber la savia que corre bajo su corteza.
Es una planta semiparásita que crece en los troncos de más de 50 especies de árboles, entre especies como los chopos, pinos, sauces, álamos, abedules, almendros,  espino majoleto, olivos…etc. En algunas especies como la encina es muy raro, pero la bibliografía dice que esta especie puede ser parasitada por muérdago, yo no he visto ninguna encina con este parásito.
Tiene las hojas coriáceas, persistentes, oblongas, del mismo color verde de las ramas. Entre febrero y mayo, según el clima, brotan pequeñas florecillas de un verde amarillento cuya fragancia recuerda el azahar. Tiene flores masculinas y femeninas.  Los frutos, bayas del tamaño del guisante, tienen un color blanco verdoso que madura a finales de otoño. Se multiplican por semillas que transportan los pájaros, en especial por los mirlos y los tordos.

foto Andrés Rodríguez González

Muerdago sobre Espino en la Sierra de Las Nieves

En la antigüedad, esta planta se consideraba símbolo de la vida y la fertilidad y se le atribuyeran poderes de salud, suerte y prosperidad. Para los antiguos druidas celtas el muérdago era sagrado. Era considerado un símbolo de paz, un antídoto para venenos y un poderoso amuleto protector, además de afrodisíaco, por lo que era símbolo de la masculinidad (al contrario que el acebo, que simbolizaba la feminidad).  El más preciado y de mayores poderes era el que se encontraba en los robles: su presencia era señal de que el árbol había sido escogido por los dioses y el muérdago “contenía” su alma. Los druidas llevaban a cabo una ceremonia compleja para obtener una pócima de esta planta, para asegurarse riqueza y buena suerte, ya que esta planta al secarse adquiere un color dorado y sus frutos parecen perlas. Tras poner el muérdago con agua, se distribuía la pócima a aquéllos que se consideraban merecedores de su acción protectora contra los malignos encantos de brujas y hechiceros.
Sus raíces no tocan el suelo, pero la planta tampoco se sustenta en el aire, por lo que era considerado un elemento que, sin ser de la tierra, tampoco era del cielo. De ahí la costumbre de recogerlo sin permitir que caiga al suelo, y de colgarlo del techo o en un lugar elevado.
Según la costumbre, para que dé suerte, el muérdago tiene que regalarse, y una vez en casa hay que situarlo cerca de la puerta de entrada, en un sitio alto, para impedir el paso a los malos espíritus.
Todas estas tradiciones son debidas a la creencia que esta planta representa el ciclo vital: Los pájaros (en particular el tordo) comen las bayas y evacuan las semillas viscosas, que si caen a una rama pueden germinar.

La sustancia pegajosa de las bayas, llamada “liga”, debidamente elaborada, se unta en dos varas cruzadas llamadas “perchas”. Las aves quedan “enganchadas” en ellas y son capturadas. Es una práctica no recomendable y una actividad prohibida.