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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA HIERBA MORA. Tomatillo del diablo

Andrés Rodríguez González Marzo 13th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

HIERBA MORA. Tomatillo del diablo

Su nombre científico es Solanum nigrum.

Planta herbácea, anual, crece de manera silvestre en casi todo el mundo.

Familia de las Solanáceas, como el tomate, la berenjena, pimientos y patata. Posee tallos de hasta cincuenta centímetros de altura, ramosos y velludos, hojas lanceoladas, con dientes en el margen, flores axilares, de corola blanca y fruto en baya negra de un centímetro de diámetro. De origen sudamericano

Es una planta a la que no suele prestarse atención, pero al menos se debe saber que es tóxica, aunque, como suele ocurrir con la flora que contiene alcaloides potencialmente peligrosos, también ha sido usada por la medicina natural. La hierba  mora contiene propiedades analgésicas y sedantes, pero no debemos olvidar que es una planta tóxica y por lo tanto, no debe usarse. Se ha hallado un glucoalcaloide llamado solanina. Según el terreno y las condiciones de nutrición varían las concentraciones de la sustancia tóxica incluso en plantas muy cercanas unas a otras, pudiendo llegar a ser sumamente peligrosa.

El alcaloide lo emplea la planta como defensa contra los predadores; sin embargo, cuenta con cierto uso en fitoterapia. En medicina popular se ha utilizado para untarla sobre la piel en zonas golpeadas, heridas, abscesos y para el dolor de muela para disminuir el dolor. En el caso de las heridas, se colocaba la hierba mora previamente machacada, para producir la cicatrización, al parecer con efectos inmediatos, según dicen si se aplica la hierba mora toda la noche, al día siguiente la herida se estará cicatrizada completamente. No solo se ha usado para uso externo, puesto que si se toma el jugo de las hojas frescas de la hierba mora, también se puede aliviar los dolores estomacales. El fruto maduro de la hierba mora se ha usado para mermeladas y  y conservas, en otros lugares se lo comen como a cualquier otra fruta. Se usa como infusión para aliviar los cólicos digestivos, empachos, vómitos, espasmos y las lombrices. En algunos lugares del mundo, como en las Antillas, se ha cultivado para consumir sus hojas como si fueran espinacas (previamente hervidas para eliminar la efectividad de sus componentes tóxicos).

La planta posee pequeñas flores que parecen estrellas blancas con corazones amarillos en su centro, forma arbustos de un verde intenso y que crece por doquier entre el resto de la flora sobre todo en invierno. Su cáliz es como una pequeña campana de cinco sépalos sobre la que se asienta una corola blanca y estrellada, de seis a doce milímetros de diámetro. En su centro se observan las amarillas anteras de los cinco estambres, y en verde, se distingue el estigma. Esta flor guarda mucha similitud con la flor de la patata, lo cual no es de extrañar porque también con esta planta comparte familia, la de las solanáceas, un amplio grupo en el que se incluyen especies que son alimentos coma la berenjena, pimientos y tomate pero también otras especies conocidas por su toxicidad como la belladona o el estramonio.

Las flores se convierten en bayas oscuras del tamaño de un guisante y bastante tóxicas, sobre todo al madurar, cuando contienen mayor concentración de alcaloides como la solanina. De hecho, las referencias a casos de intoxicación señalan que muchas de ellas han podido producirse por confundir estas bayas con guisantes. Plinio, en su Historia natural, escribió de esta planta, usada por sus efectos psicoactivos, que «bastan algunas gotas de su zumo para perturbar la razón. Sin embargo, los autores griegos juegan con ella: según dicen, a la dosis de una dracma provoca imaginaciones lascivas, visiones fantásticas, que parecen reales; a dosis doble, una verdadera locura, y a cualquier dosis mayor, la muerte». Y puede leerse en la entrada sobre Solanum nigrum en el libro ‘Plantas medicinales. El Dioscórides renovado’, de Pio Font i Quer. Lo cierto es que Plinio podría referirse a S. villosum, que algunos autores consideran una de las variedades más extendidas de S. nigrum, mientras que otros la diferencian de tal modo que podría tratarse de una especie distinta. Cuestiones taxonómicas que a menudo resultan controvertidas y que a veces se reducen a tecnicismos poco prácticos aplicados a la divulgación.

Algunos expertos aseguran que apenas seis bayas de esta planta pueden resultar mortales para un adulto, a pesar de que la toxicidad y sus efectos dependen de múltiples variables más allá de la cantidad del veneno. En cualquier caso, esta planta tan peculiar es citada en todas las listas de flora que hay que mantener lejos de perros, gatos y niños. Hay que tener en cuenta, asimismo, que su veneno puede ser efectivo a través de la piel, por lo que tampoco es conveniente tocarla. Y, a pesar de todo ello, y por sus propiedades narcóticas, la hierba mora se ha empleado tradicionalmente como analgésico, así como para tratar afecciones de la piel

Existen diversas variedades de esta especie y cierta confusión entre ellas. Actualmente, muchos expertos consideran que S. nigrum y S. americanum son una única especie. Y tanto ella como sus variedades se encuentran en la lista de casi 200 plantas cuya venta está prohibida en España (orden SCO/190/2004 de 28 de enero), aunque no parece haber necesidad de adquirirla dada la abundancia que de ella se encuentra en prados y sembrados.

Como curiosidad, la denominación del género Solanum parece provenir del viento solano, que sopla del Este, tal vez por la forma de estrella de su flor o por antiguas leyendas que cuentan que esta planta, al igual que el influjo continuo de ciertos vientos, puede inducir a la locura.

Bibliografia

https://www.adipiscor.com

https://www.sertox.com.ar

PLANTAS DE LA SERRANÍA: MANDRÁGORA

Andrés Rodríguez González Febrero 26th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANÍA

MANDRÁGORA (Mandragora atumnalis). La planta de las brujas.

La mandrágora es una planta que contiene una sustancia activa muy potente, la atropina.  Administrada en pequeñas dosis adormece, pero por el contrario, en grandes dosis, es un estimulante muy potente que provoca alucinaciones, quizá por eso en la Edad Media se decía que era una planta que “adormece el primer día y vuelve loco el segundo”.

La mandrágora pertenece a la familia de las solanáceas, es decir, está emparentada con la patata, la belladona, la belladona andaluza y el tomate. Crece en zonas boscosas húmedas cerca de ríos y arroyos. Su raíz es gruesa, larga, generalmente dividida en dos o tres ramificaciones de color blanquecino que se extienden por el suelo, sus hojas son de un tono verde oscuro, sus flores son blancas, ligeramente teñidas de púrpura. El fruto es parecido a una manzana pequeña y exhala un olor fétido.

Su forma parecida a nuestro cuerpo casi humana ha hecho de la mandrágora una planta muy usada por las brujas y temida por distintas civilizaciones. Es, junto con el muérdago, la planta mágica más conocida y utilizada de todos los tiempos.

Se trata de una planta altamente tóxica, algo que la relaciona con sus usos mágicos y como anestésico. Puede llegar a provocar la muerte si es ingerida directamente, y tiene actividad a través de la piel, por lo que es poco prudente manipular sus hojas, frutos y, sobre todo, sus raíces. Entre los síntomas de intoxicación por mandrágora se han documentado mareos, dificultades para respirar y bradicardia. Su cultivo es peligroso, pero al tener flores muy bonitas y vistosas, alguien que no conozca sus peligros y por su valor ornamental muy alto, puede animarse a cultivarla lo que resulta del todo desaconsejado

Las propiedades medicinales de la mandrágora existen, y están vinculadas al campo de la anestesiología. SU USO SIEMPRE DEBE HACERSE BAJO LA SUPERVISIÓN DE UN ESPECIALISTA. Entre las propiedades ayudar a provocar el vómito, calmar dolores bucales y provocados por golpes en articulaciones, disminución de los dolores causados por fracturas de huesos y eliminación parcial de dolores de cabeza y migrañas.

En la antigüedad era la planta de las brujas y hechiceros por excelencia. Sus utilidades eran muchas y variopintas, por ejemplo se utilizaba para espantar a los animales salvajes por lo se plantaba alrededor de las casas, también a los malos espíritus o para realizar ritos amorosos. Se decía que era una raíz que adoptaba forma humana y gritaba ates de ser arrancada, por ello los buscadores de mandrágora se tapaban los oídos con cera. La raíz de la mandrágora suele ramificarse en dos por lo que sus raíces parecen piernas. Su flor es blanca y morada y su fruto es como una manzanita que huele muy mal al abrirse. La mandrágora también era utilizada para tratar la infertilidad, también se conocía como la planta que podía convertir cualquier cosa en invisible y ayudaba a encontrar tesoros. Por estas creencias populares, una sola raíz de mandrágora costaba el sueldo de un año a cualquier campesino en la Edad Media.

Posiblemente, es la forma humana de sus raíces lo que ha hecho que pueblos a lo largo y ancho del planeta hayan otorgado a esta planta distintas propiedades mágicas, convirtiéndola en remedio para enfermedades, invocadora de magias y en un potente afrodisíaco. Multitud de leyendas se han formulado en torno a la mandrágora, las más importantes están relacionadas con su origen y con la forma de la raíz.

Su fama es casi tan antigua como la humanidad misma, ya desde la Grecia clásica la mandrágora era ampliamente utilizada y se le conocía con el nombre de planta de Circe, en honor a la famosa diosa y hechicera del mismo nombre a quien Homero inmortalizara en su famosa Odisea. Según la tradición oral, esta planta era vista como símbolo de prosperidad y buena fortuna. Hipócrates describió sus raíces y Dioscórides la incluye en su libro más famoso, “De Materia Medica”.

Los antiguos pobladores de África y también en algunos poblados de Asia se creían que tenía propiedades curativas y por ello la utilizaban para lavarse las manos y los pies. Es aquí donde la fama de la mandrágora se enlaza con la tradición judaica, donde la raíz de esta planta era utilizada como un potente fertilizante. En el Antiguo Testamento Raquel, esposa de Jacob, que era estéril, se quedó embarazada tras tomar una infusión de mandrágora.

De hecho, para la tradición rabínica la mandrágora crecía al pie del árbol del Edén, por lo que muchos la han identificado con el esperma, argumentando que sus virtudes maravillosas virtudes procedían del hecho de ser el producto vivo de donde salió Adán. Durante la Edad Media se extendió la tradición de que la mandrágora nacía del esperma de los ahorcados de donde es muy probable que se le otorgaran sus atributos afrodisíacos. También en esta época, se la consideró el mejor de los medicamentos.

Se aplicaba en forma de cataplasma o se tomaba en caldo, o se hacía al enfermo sostenerla con la mano derecha. Decía que curaba la languidez, la jaqueca y los dolores de cuello. Santa Hildegarda de Bingen (alemana conocida también como Sibila del Rin) detalló sus virtudes en el siglo XII diciendo de la mandrágora que tomada con vino ahuyentaba la melancolía del alma, y que su infusión reanimaba a aquellos que sufrían nauseas.

Será también en la Edad Media donde esta planta pase de convertirse en medicinal a darse por una planta maldita vinculada a rituales, brujas y hechiceros. La mandrágora contenía el alma de los desesperados y quien la poseía podía escapar a los atentados y volverse invisible. Indicaba también dónde estaban ocultos los tesoros, fecundaba a las vacas y les daba doble leche. Y si se cuidaba durante siete años después de arrancarla se decía que se transformaba en un niño real tras un extraño y complejo ritual.

Uno de los casos más conocidos que alentaba la relación entre brujería y mandrágora ocurrió durante el juicio de Juana de Arco. Durante el proceso de Ruan en el que se puso en duda la validez de la capacidad visionaria de la Dama de Orleans, los jueces la acusaron de llevar oculta entre sus ropas una raíz de mandrágora, un ser demoníaco del que obtenía su maravilloso poder de adivinación y su don de mando, pues según las leyendas, si la raíz de mandrágora se mantenía en casa bien cobijada con paños de seda o lino y si era apropiadamente cuidada y alimentada movería su pequeña cabeza para afirmar o negar a las preguntas que se le hicieran. Estas declaraciones fueron cruciales en la sentencia de muerte de la joven heroína francesa.

Maquiavelo escribió una comedia en el renacimiento, en la que hacía parodia de las creencias populares que daban a esta planta un poder tan mágico. La obra se llamaba precisamente La Mandrágora, trataba de una pareja que no podía tener hijos.

Dos películas recientes en las que ha tomado protagonismos la mandrágora son Harry Potter y El laberinto del Fauno. En ambas, la raíz de la planta aparece vinculada a la magia, y su grito es presentado como uno de los sonidos más agudos y desagradables del mundo.

Bibliografía

http://elherbolario.com

http://espores.org

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Jopo (Orobanche spp.)

Andrés Rodríguez González Diciembre 25th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
Jopo (Orobanche spp.)
Planta de la familia de las Orobanchaceae. Orobanche, es un género con unas 120 especies aceptadas de plantas parásitas.
Son plantas parásitas que no posee clorofila, por tanto, no puede sintetizar sus propios alimentos y parasita a otros vegetales. Las plantas pequeñas unen sus raíces a las de las plantas parasitadas próximas para tomar el agua y los nutrientes.
Vivaz o anual  de una altura entre 15-30 cm. Suele crecer mejor a sol o semisombra, en suelos pedregosos, secos o frescos pero que estén bien drenado; puede ser pobre en nutrientes
La planta está formada de pequeñas hojas escuamiformes, alternas, lanceoladas, en la base de un tallo cubierto de pelos glandulosos. Florecen hacia final de primavera o principios de verano; espiga terminal formada por flores tubulares, con 2 labios lobados, pubescentes. Su color es blanco azulado o crema con venas azul violáceo; la base de la corola, ensanchada, es clara. Su multiplicación es mediante la producción de muchísimas semillas, tiene pequeños frutos esféricos contienen multitud de semillas diminutas.
En los cultivos agrícolas parasitan a ciertas plantas como habas, girasol de pipa, zanahoria, etc., causando graves problemas en muchos casos. En jardines se evita la infestación tronchando los tallos antes de que tiren las semillas.
Existen numerosas especies, cada una de ellas parasita un tipo determinado de planta. Algunas especies parasitan únicamente a una determinada especie de planta, tal como Orobanche hederae, que lo hace con la hiedra (Hedera helix); estas especies se denominan a menudo según la planta a la que parasitan. Otras pueden parasitar varios géneros, tales como Orobanche minor, que parasita tréboles (Trifolium) y otras leguminosas.

Orobanche ramosa es nativa de Europa central y suroccidental pero se encuentra naturalizada en muchos otros lugares, se la considera como la mayor amenaza para las cosechas en algunas zonas. Algunas plantas que pueden ser parasitadas son: tomate, berenjena, patata, repollo, cóleos, pimientos, girasol, apio y guisantes. En las zonas muy infectadas pueden causar una pérdida total de la cosecha.
Son plantas pequeñas, con un porte de 10 a 60 centímetros de altura, dependiendo de la especie. Se reconocen fácilmente por sus vástagos coloreados de amarillo paja que carecen totalmente de clorofila, teniendo sus flores forma de lengua de dragón, amarillos, blancas o azules, según la especie. Los tallos de la flor son escamosos, con un ápice denso, de 10 a 20 flores en la mayoría de las especies, aunque tienen una sola en O. uniflora. Las hojas se distribuyen en escalera, son simples y de forma triangular. Las semillas son diminutas, de color marrón oscuro que ennegrecen con la edad. Estas plantas florecen generalmente desde finales de invierno hasta finales de primavera. Cuando no lo hacen, no hay ninguna parte de estas plantas visible sobre la superficie del suelo.
Crece esencialmente en el hemisferio norte templado; menos representado in América central y este y norte de África; unas 25 especies en China.

Bibliografía
fichas.infojardin.com
Wikipedia