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PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA Jopo (Orobanche spp.)

Andrés Rodríguez González Diciembre 25th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
Jopo (Orobanche spp.)
Planta de la familia de las Orobanchaceae. Orobanche, es un género con unas 120 especies aceptadas de plantas parásitas.
Son plantas parásitas que no posee clorofila, por tanto, no puede sintetizar sus propios alimentos y parasita a otros vegetales. Las plantas pequeñas unen sus raíces a las de las plantas parasitadas próximas para tomar el agua y los nutrientes.
Vivaz o anual  de una altura entre 15-30 cm. Suele crecer mejor a sol o semisombra, en suelos pedregosos, secos o frescos pero que estén bien drenado; puede ser pobre en nutrientes
La planta está formada de pequeñas hojas escuamiformes, alternas, lanceoladas, en la base de un tallo cubierto de pelos glandulosos. Florecen hacia final de primavera o principios de verano; espiga terminal formada por flores tubulares, con 2 labios lobados, pubescentes. Su color es blanco azulado o crema con venas azul violáceo; la base de la corola, ensanchada, es clara. Su multiplicación es mediante la producción de muchísimas semillas, tiene pequeños frutos esféricos contienen multitud de semillas diminutas.
En los cultivos agrícolas parasitan a ciertas plantas como habas, girasol de pipa, zanahoria, etc., causando graves problemas en muchos casos. En jardines se evita la infestación tronchando los tallos antes de que tiren las semillas.
Existen numerosas especies, cada una de ellas parasita un tipo determinado de planta. Algunas especies parasitan únicamente a una determinada especie de planta, tal como Orobanche hederae, que lo hace con la hiedra (Hedera helix); estas especies se denominan a menudo según la planta a la que parasitan. Otras pueden parasitar varios géneros, tales como Orobanche minor, que parasita tréboles (Trifolium) y otras leguminosas.

Orobanche ramosa es nativa de Europa central y suroccidental pero se encuentra naturalizada en muchos otros lugares, se la considera como la mayor amenaza para las cosechas en algunas zonas. Algunas plantas que pueden ser parasitadas son: tomate, berenjena, patata, repollo, cóleos, pimientos, girasol, apio y guisantes. En las zonas muy infectadas pueden causar una pérdida total de la cosecha.
Son plantas pequeñas, con un porte de 10 a 60 centímetros de altura, dependiendo de la especie. Se reconocen fácilmente por sus vástagos coloreados de amarillo paja que carecen totalmente de clorofila, teniendo sus flores forma de lengua de dragón, amarillos, blancas o azules, según la especie. Los tallos de la flor son escamosos, con un ápice denso, de 10 a 20 flores en la mayoría de las especies, aunque tienen una sola en O. uniflora. Las hojas se distribuyen en escalera, son simples y de forma triangular. Las semillas son diminutas, de color marrón oscuro que ennegrecen con la edad. Estas plantas florecen generalmente desde finales de invierno hasta finales de primavera. Cuando no lo hacen, no hay ninguna parte de estas plantas visible sobre la superficie del suelo.
Crece esencialmente en el hemisferio norte templado; menos representado in América central y este y norte de África; unas 25 especies en China.

Bibliografía
fichas.infojardin.com
Wikipedia

Tomatera

Andrés Rodríguez González Enero 23rd, 2010

ÁRBOLES, ARBUSTO Y MATAS DE LA SERRANÍA DE RONDA
Andrés Rodríguez González,
www.laserranianatural.com
Tomatera (Solanum lycopersicum)
Es una planta herbácea considerada como perenne, de la familia de las Solanáceas. Es originaria de América y en la actualidad, se cultiva como anual. Su éxito se debe al fruto que produce llamado Tomate. Su único problema es que es sensible al frío, por ello se ha extendido el cultivo en invernaderos. Se produce y consume en todo el mundo tanto fresco como manipulado de diferentes modos. En Mexico se denomina “jitomate”. La palabra procede del nahuatl xictli, ombligo y tomātl, tomate, que significa tomate de ombligo.


Es un fruto tipo “Baya” de colores intensos que van desde el amarillento al rojo, debido a la presencia de unos pigmentos llamados Licopeno y Caroteno. Su sabor es ligeramente ácido, la mata puede medir  entre 1 y 2 cm de diámetro de diámetro en las especies silvestres (más gruesas en las variedades cultivadas), y altura variable pero de más de dos metros si se le ayuda con soportes. Las variedades precoces suelen ser de menor tamaño y las tardías más grandes.
Parece ser que el tomate se originó muy probablemente en las tierras altas de la costa occidental de Sudamérica. Junto a otras hortalizas se cultivaron por las culturas que florecieron en los Andes desde tiempos preincaicos. Estas investigaciones coinciden en asignar el origen del tomate a esta zona apoyados no sólo en evidencias arqueológicas halladas en la zona norte de Perú, sino también a la gran cantidad de variedades silvestres que se pueden hallar aún en zonas de esta parte de Sudamérica. Otro centro de origen del tomate se situa en México pero no existen pruebas concluyentes que apoyen de manera irrefutable uno de los dos sitios como el lugar donde el tomate ha sido domesticado a partir de su ancestro silvestre. Más aún, puede ser que este cultivo haya sido producido independientemente por las culturas precolombinas que habitaban lo que actualmente es México y en Perú. Los españoles distribuyeron el tomate a lo largo de sus colonias en el Caribe. También lo llevaron a Filipinas desde donde pasó al continente asiático. El tomate viajó a Europa desde el Imperio Azteca después de la conquista de los españoles. Los tomates amarillos fueron los primeros en cultivarse en Europa, más tarde, los de color rojo se hicieron más populares.
Los españoles llevaron el tomate a Europa en 1540. Se desarrollo con facilidad en los climas mediterráneos. De acuerdo con algunas referencias, ya en 1554 los primeros tomates que se cultivaron en Italia eran de color amarillo, fueron descritos por el italiano Mattoli como “pomo d’oro” (manzana dorada), de aquí el nombre de “pomodoro”. En Nápoles se descubrió un libro de cocina con recetas a base de tomate que fue publicado en1692, aunque aparentemente el autor obtuvo sus recetas de fuentes españolas. En Francia durante el siglo XVIII se conocía como “pomme d’amour” (o manzana de amor). En Inglaterra el tomate no se comenzó a cultivar sino hasta 1590. Uno de los primeros cultivadores fue John Gerard, un peluquero-cirujano. El libro titulado Hierbas de Gerard, fue publicado en 1597, y fue en gran medida plagiado de fuentes continentales. Gerard sabia que el tomate se consumió tanto en España como en Italia. Sin embargo, él afirmaba que era tóxico (las hojas y los tallos del tomate contienen glicoalcaloides tóxicos, pero la fruta es segura). Los puntos de vista de Gerard eran influyentes, y el tomate se consideró no apto para ser consumido durante muchos años en Gran Bretaña y sus colonias norteamericanas. Sin embargo, en el siglo XVIII, el tomate se consumió extensamente en Gran Bretaña, y antes el fin de ese siglo la Enciclopedia Britannica indicó que el tomate era “de uso diario” en sopas, caldos y aderezos.
El tomate es un alimento con escasa cantidad de calorías. 100 gr de tomate aportan solamente 18 kilocalorías. La mayor parte de su peso es agua y el segundo constituyente en importancia son los glúcidos. Contiene azúcares simples que le confieren un ligero sabor dulce y algunos ácidos orgánicos que le otorgan el sabor ácido característico. El tomate es una fuente importante de ciertos minerales como el potasio y el magnesio. De su contenido en vitaminas destacan la B1, B2, B5 y la vitamina C que junto al Licopeno son antioxidantes. Durante los meses de verano, el tomate es una de las fuentes alimenticias de la dieta mediterránea.