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Lo que nos enseñan las hormigas. Ponencia en el congreso de la Asociación Ibérica de Mirmecología. Chefchauen, Marruecos.

Andrés Rodríguez González Julio 23rd, 2019

Lo que nos enseñan las hormigas. Ponencia en el congreso de la Asociación Ibérica de Mirmecología. Chefchauen, Marruecos.

LA RIQUEZA MIRMECOLÓGICA DE LA NAVA, EN EL PARQUE NATURAL SIERRA DE LAS NIEVES QUE QUEDARÁ FUERA DEL PARQUE NACIONAL.

THE MIRMECOLOGICAL WEALTH OF THE NAVA, IN THE SIERRA DE LAS NIEVES NATURAL PARK THAT WILL BE OUTSIDE THE NATIONAL PARK

Andrés Rodríguez González (1). Joaquín Reyes López (2)

1Calle Sierra Hidalga 21 29400 Ronda (Málaga)2 Área de Ecología, Facultad de Ciencias Universidad de Córdoba,Campus de Rabanales, Córdoba.

La diversidad mirmecológica de un ecosistema es considerada como un buen índice de la calidad ecológica de la zona. El Parque Natural Sierra de Las Nieves tiene una serie de valores medioambientales que le han hecho merecedor de pasar a tener en breve la categoría de Parque Nacional. Una de las zonas más importantes, biológicamente hablando, es la Nava de S. Luis, actualmente denominada Nava de los Pinsapos y que sin embargo, quedará fuera del futuro Parque Nacional.

Desde hace varios años venimos haciendo muestreos de la fauna de hormigas en el Parque Natural Sierra de Las Nieves. En especial hemos muestreado con intensidad en La Nava. En ella hemos considerado hasta siete unidades de vegetación. Sobre ellas se han realizado diversos métodos de muestreo durantevarios años, desde prospecciones directas, cuadros, colocación de trampas a nivel de suelo, transectos, metodología de Embudo de Berlese. Además, en el año 2010 se realizó un Taxomara en Ronda en el que se realizaron muestreos en La Nava. En la finca se han obtenido un total de 42 especies hasta la fecha, mientras en el resto del parque sobrepasan las 80. Esas 42 especies son un número muy alto si consideramos la poca superficie de La Nava en comparación con la totalidad del Parque Natural. Es patente la escasez de especies endógenas en el Parque Natural Sierra de Las Nieves y en La Nava.

Por todo ello, consideramos que La Nava es una parte fundamental del futuro Parque Nacional que debe quedar incluida en sus límites y que la ausencia de especies endógenas esta derivada del deterioro progresivo causado por la actividad humana en el parque hasta llegar a la perdida casi total del suelo y sus especies asociadas.

Palabras clave: bosques de pinsapos, Parque Natural Sierra de Las Nieves, especies endógenas, perturbaciónantropogénica

A la búsqueda de las Atropas marroquíes en flor (I)

Andrés Rodríguez González Septiembre 9th, 2015

A la búsqueda de las Atropas marroquíes en flor (I)
cómo Marcel Proust se lanzó a buscar a “las muchachas” así nos marchamos Juan Ríos y yo a Marruecos, pero para localizar las especies Atropa baetica y Atropa belladona que nos habían dicho que cohabitaban en el Parc National de Talassemtane. Norte de Marruecos.
Días antes, localizando nuevas poblaciones de Atropa baetica, o Tabaco Gordo en lenguaje popular, ya bien metidos en el Parque Natural de Sierra de las Nieves (para lo que tenemos el correspondiente permiso), yo había destrozado el carter de mi Renault Clio contra unas piedras en el carril que accede a la fuente de Frasquito el guarda. Afortunadamente el hijo de Juan Ríos pudo remolcar el coche hasta Conejeras, unos doce Kms, donde nos recogió una grúa. Lo que parecía una simple rotura del tapón de esa fundamental pieza metálica del coche, solucionable con una simple soldadura, se transformó en una avería mayor y entre la paralización de la actividad en la ya de por si semiparalizada Ronda a causa de la feria y la necesidad de buscar un carter de segunda mano, fue necesario desplazarnos a Tarifa en otro coche menos fiable, pero que ha cumplido tanto en la ida como en la vuelta. Cuento esto para que los lectores vean que el tema ya olía a aventura.
A la mañana siguiente de un paseo por la feria, un día 4 de septiembre, con una mar en calma, tomamos el ferry que nos condujo desde Tarifa al puerto de Tanger. Llegar a Tanger ciudad en lugar de al nuevo macropuerto de Tanger Med es un verdadero placer, los edificios coloniales aún conservan ese aire tan añejo, la ciudad permite disfrutar de las grandes avenidas mezcladas con el colorido y el bullicio de la medina, del puerto, de los restos aún en pie de edificios de otras épocas, una ciudad tan cercana al mundo occidental y a la vez tan sumida en la tradición, donde cualquiera te puede intentar vender cualquier cosa en castellano, inglés, francés, árabe o bereber si estás dispuesto a regatear por supuesto. Mi amigo Amed, persona a quien aprecio sobremanera, hospitalario y amable como siempre, esperaba nuestra llegada con su incombustible Mercedes aparcado a pocos pasos del lugar donde nos dejó el ferry. Una extraordinaria y copiosa comida a base de excelente Couscous, pollo al horno, frutos secos variados y salsa de intenso sabor a hierbas aromáticas, nos esperaba en la casa familiar de su esposa. Para mí es muy difícil, por no decir imposible describir la hospitalidad, amabilidad, amistad y generosidad con las que siempre me trata, tanto si voy con la familia como ahora, que iba con mi compañero en tareas investigadoras y amigo, Juan Ríos Pimentel. Una vez más, gracias Amed, tanto a ti como a toda la familia.
Por la tarde cambiamos el proyecto inicial que era ir a la Cueva de Hércules y acantilados de la zona, al estar cerrada, por un recorrido por la costa atlántica para observar dunas costeras y marismas en la carretera que se dirige a la hermosa ciudad de Assilah.  Salimos del caótico tráfico de Tanger esquivando motocarros, camiones a toda velocidad, peatones que cruzan por cualquier lugar, grand y petit taxi que cambian de carril o frenan según donde estén los usuarios que van recogiendo según circulan, hasta completar o sobrepasar los límites humanos y mecánicos, en el punto que hasta ocho personas conté subidos en un grand taxi.
Gran problema el que se tiene en todo el norte de África, Marruecos incluido, con los plásticos, existen por todas partes, más en los alrededores de las ciudades, no se salvan ni las zonas costeras de la invasión de todo tipo de plásticos y envases, es absolutamente injustificable tanta suciedad y si estos países quieren hacer del turismo costero unos de sus recursos, antes deben asumir que esa forma de contaminación debe ser solucionada.

Muchas plantas tenían ya pasada la floración, pero pudimos ver algunas Arenaria y Calistegia en flor pero sobre todas destaca el hermosísimo Pancratium maritimum, popularmente conocido como Azucena de Mar o Lirio de Mar, de preciosas flores que aquí presentan gran tamaño, pudimos encontrar plantas con muchos pies, muchas ya con enormes frutos pero vimos también algunas flores retrasadas que nos mostraron esa planta de gran belleza que vive en zonas costeras, siempre muy cercana al agua.

Mientras disfrutamos de la belleza del mar, buscamos plantas, hacíamos fotografías y nos dejábamos envolver por la luz intensa de la tarde, yo, al menos, no reparé en un coche que había parado a unos metros del nuestro ni en los tres individuos que de él bajaron. Volvimos a encontrarlos cuando regresamos de un paseo por una zona de marismas cercana.  Ya en el coche nos disponíamos a regresar cuando uno de ellos se acercó a Amed y entabló con él una conversación que terminó cuando el marroquí (el único que llevaba chilaba por cierto) le dio un número de móvil que Amed gravó en el propio. Después de la despedida de rigor a base del consabido “Sala’ malicum malicum sala’ ”, Amed reanudo la marcha entre movimientos de cabeza, sin abandonar su eterna sonrisa pero exclamando repetidamente “incroyable” “incroyable” “incroyable”….Los marroquíes habían creído que eramos BUSCADORES DE TESOROS y le habían ofrecido su ayuda a cambio de una compensación económica sobre lo encontrado.

Como decía Amed, Increíble, Increíble, Increíble… Pero yo pienso que más increíbles sería para ellos la explicación de que tres tíos grandes como carros estaban por allí buscando plantas y hormigas. Sea como fuere, la anécdota nos proporcionó risa y disfrute hasta mucho más allá de la cena, que como la comida, resultó sumamente apetitosa y exquisita.
(continuará)

Unas palabras y una foto

Andrés Rodríguez González Enero 22nd, 2013

Unas agradables palabras me dirige mi amigo Ahmed Hmed en facebook a las que acompaña una fotografía en la que me relaciona con un saltamontes.

Mis agradecimientos.

Pinsapo

Andrés Rodríguez González Enero 19th, 2008

Pinsapo

Abies pinsapo Boiss.
Familia Pináceas

Tronco del Pinsapo de La Escalereta

Es la especie vegetal más importante y significativa de la Serranía de Ronda. Su sola presencia justifica la catalogación como Espacios Protegidos los lugares donde habita.
El pinsapo o “pinzapo” (como se le conoce popularmente) es un árbol natural de Andalucía, aún se discute si la especie marroquí es una variedad del abeto andaluz o tiene categoría de especie diferente. Últimamente los científicos parecen decantarse por esto último.
Es un gran árbol de tronco grueso y columnar, la corteza es pardo grisácea muy agrietada siempre en los ejemplares de mayor edad, los jóvenes, sin embargo, tienen la corteza blanquecina  y casi lisa. Cuando son jóvenes suelen tener forma de matorral redondeado, sin duda para defender, con sus pinchudas hojas, la yema central de crecimiento de su gran enemigo, la cabra domestica.
Su madera es de poca calidad, se ha usado en otras épocas en construcción, carboneo y para traviesas de ferrocarril. Es muy apreciado como especie ornamental en jardinería.
En los pinsapos, los conos masculinos y femeninos ocupan distintos niveles en el mismo árbol, los femeninos se encuentran en las partes altas y los masculinos en partes más bajas del pinsapo, es un intento de evitar la autopolinización. En abril se desprende el polen, las piñas maduran en septiembre y octubre, y las semillas, que son piñones con una prolongación en forma de ala, caen y se dispersan con el viento, de las piñas queda tan sólo el caquis o vareta central.
El Pinsapo de La Escalereta es el más característico de todos los árboles de esta especie, está considerado como Monumento Natural Andaluz.
Éste ejemplar está situado a 1.100 m de altitud, en las inmediaciones de La Cuesta de Las Lajas, el camino que lleva desde La Nava hasta la cabecera de Río Verde, en pleno pinsapar de La Nava, también llamado del Alcojona. Según cálculos realizados, su edad es de entre 350 y 500 años. Aparece en el libro “Árboles Notables de la provincia de Málaga”. Algunos datos: su sombra abarca unos 200 m2, su altura es de 26 m., a los 3 m. de altura, el tronco se divide en tres ramas de 80 a 90 cm. de circunferencia y una de éstas se subdivide a su vez en dos.
 Para llegar hasta él se debe tomar el carril de Quejigales, la Nava queda a la derecha y tras una fuerte subida, parte por la derecha un carril que lleva al Puerto de Las Golondrinas y Tolox, el camino bordea La Nava, cuando en el descenso hayamos recorrido unos 2 Km., el camino rodea un gran pinsapo estamos en el Llano de la Laguna, de aquí parte un carril señalado con un panel “Senda de La Escalereta”, seguimos las indicaciones y por una vereda, por entre los pinos, llegamos hasta las cercanías del gigantesco pinsapo de  La Escalereta.