Archive for the tag 'arbustos'

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA: MANUEJO

Andrés Rodríguez González Noviembre 8th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA

MANUEJO, Espino albar, Espino. Crataegus Monogynia

El majuelo es un arbusto con origen en Europa, Norte de África y Asia. Pertenece a la familia de las Rosáceas, como muchos frutales.

La palabra majuelo también es sinónimo de viña joven, deriva del latín malleus, que significa martillo o mazo, y su diminutivo malleolus, es decir, martillito. En su origen el majuelo era cada uno de los sarmientos de vid cortados en forma de pequeño martillo o muleta para ser plantados. De ahí pasó a denominar a la parcela de vid plantada con dichos sarmientos.

Es de aspecto muy ramoso, si se deja crecer alcanza el porte de un pequeño árbol de hasta 10 m de altura.

Las hojas son caducas, simples, alternas aunque en los extremos a veces aparecen muy juntas y tienen de 3 a 7 lóbulos profundos y desiguales. La floración es blanca, muy vistosa y abundante. Su flor huele a almendra. El fruto maduro es como una manzanita rojiza, carnosa y algo harinosa, de 0,5-1 cm de diámetro y con un solo hueso, lo que lo diferencia del espino navarro y del espino negro.

Es posiblemente el arbusto o arbolillo acompañante más común en todo tipo de bosques ibéricos, mientras haya humedad suficiente, pero también crece en sotos, vaguadas y linderos formando a menudo un enmarañado dosel con zarzas, rosales silvestres y otras plantas espinosas. Es indiferente al tipo de suelo y habita desde el nivel del mar hasta los 2200 m de altitud.

Crece de forma natural por toda Eurasia y el norte de África, si bien se cultiva mucho como ornamental por su espectacular floración. Ha sido introducido en Madeira, Norteamérica, Argentina, Australia y Nueva Zelanda. Es abundante en toda la Península, pues habita en todas las regiones, y en los territorios más secos se refugia sobre todo en las montañas y vaguadas.

El fruto es comestible, rico en vitamina C y favorece la regulación de la tensión sanguínea y nerviosa. Es muy importante como alimento de muchos animales y aves en una época del año, otoño y principios de invierno en que escasea el alimento.

Las flores tienen propiedades sedantes y antiespasmódicas; actúan en los trastornos del ritmo cardíaco y combaten la arteriosclerosis; son vasodilatadoras e hipotensoras. Además, son muy aromáticas y melíferas.

El majuelo también se usa como patrón de injerto para diversos frutales de la misma familia. Además, es una planta muy usada en jardinería por su vistosa floración y ramificación densa; muy adecuada para formar setos y lindes por sus espinas, aguantar bien la poda y ser adaptable a todo tipo de terrenos.

La Flora Iberica reconoce su gran variabilidad, por la que muchos autores distinguen subespecies y variedades. También incluye dos especies más para este género. El acerolo (Crataegus azarolus L.), del Mediterráneo oriental y Oriente Próximo, es un arbolito cultivado por sus frutos algo mayores que ocasionalmente se asilvestra; y el espino majoleto (Crataegus granatensis Boiss.), propio del sureste peninsular, que suele ser un arbusto.

Crataegus es la latinización del griego krátaigos, que alude a la dureza de su madera y da nombre a un majuelo oriental; monogyna nos indica que sólo contiene un carpelo (parte femenina de la flor) y por tanto da una sola semilla. El nombre científico era empleado por los romanos para designar al Acerolo.  Los huesos de sus frutos, según Font Quer, se han encontrado en asentamientos humanos prehistóricos y debieron formar parte de la alimentación humana.

El majuelo o Crataegus monogyna se utilizaba en el campo, ya que las espinas que tiene en las ramas lo convierten en una estupenda barrera para encerrar ganado o impedir el paso. Además, al ser su madera dura y densa es un buen combustible y proporciona un buen carbón.

Como se ve en la fotografía forma parte de los matorrales que acompañan al pinsapar.

Bibliografía

Guía del Incafo de los árboles y Arbustos de la Península Ibérica. Gines López González. Edita Incafo. 1982

http://www.arbolapp.es

https://www.hogarmania.com/

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA MADROÑO.

Andrés Rodríguez González Octubre 26th, 2019

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA

MADROÑO. Arbutus unedo

Es una planta que tiene la mala fama de que al ingerir sus frutos las personas se emborrachan. Esta creencia popular no va del todo descaminada ya que los frutos del madroño al madurar, fermentan y contienen cierta cantidad de alcohol, por lo que su consumo excesivo puede provocar mareos y dolores de cabeza.

“Arbutus” es el nombre que los romanos daban al madroño y a sus frutos; “unedo” procede de “edo”, que significa comer, “unus o uno”, es decir, “comer sólo uno”, aludiendo a la propiedad de emborracharse con sus frutos si se abusa de ellos.

El madroño es una especie fundamentalmente mediterránea que también se distribuye por las islas atlánticas de Irlanda, Canarias, Azores, Madeira y Cabo Verde. En la Península y Baleares aparece en casi todas la provincias, pero escasea o falta en las zonas más continentales y frías del interior. En la Serranía busca zonas que no sean excesivamente frías, como algunas zonas protegidas del frío intenso de La Nava y Conejeras y otras más cálidas como el Valle del Genal o la parte de la carretera de San Pedro cercana al Alcuzcuz.

El madroño es un arbusto o pequeño arbolito que alcanza los 8 m de altura si se le deja crecer. Tiene una copa densa y globosa que genera mucha sombra. La corteza es pardo-rojiza, agrietada y escamosa, se desprende en plaquitas. Las ramillas jóvenes son rojizas, si bien al madurar se tornan grisáceas. Las hojas son persistentes, simples, alternas, lanceoladas, de color verde intenso, brillantes por el haz y mate por el envés, de 8-10 cm de largo por 3-4 de ancho y de margen serrado. Las flores son blancas o rosado-claras, aparecen en grupos colgantes al final del otoño o a comienzos del invierno y tienen forma de campanita cerrada. Los frutos al madurar tienen un aspecto granulado, carecen de piel, son carnosos, redondeados, de 2-3 cm, rojos o de naranja intenso en el exterior  y amarillo-anaranjados por dentro. En invierno se puede ver al madroño con flores y frutos maduros a la vez.

Es una planta propia de los bosques de hoja persistente del clima mediterráneo. Crece sobre todo asociada a los alcornocales, con los que comparte área de distribución en las zonas de sustrato ácido, si bien el madroño además se distribuye por los terrenos básicos. La encontramos desde el nivel del mar hasta los 1200 m, siempre que las heladas no sean excesivas. Aunque prefiere los suelos bien desarrollados y frescos, a veces aparece en terrenos pedregosos. Por otro lado, la protección que ofrece de su copa y la presencia de frutos en invierno, hacen del madroño una planta muy importante en los ecosistemas como refugio y alimento para la fauna.

La madera es densa, muy dura, de excelente calidad como leña y muy apropiada para hacer carbón vegetal. Sirve para tallar pequeñas piezas como cuencos y cubiertos; sin embargo no se usa mucho para tornear si no está bien seca porque tiende a retorcerse.

Las hojas y la corteza se han empleado como curtientes por su alto contenido en taninos; su raíz, para teñir de rojo, y en medicina para combatir diarreas  al tener propiedades astringentes, favorecer el tránsito de la orina, al tener diuréticas y limpiar, como desinfectante, las vías urinarias.

Además, a pesar de que crece lentamente, es una planta muy interesante desde el punto de vista ornamental por el colorido de sus hojas, flores y frutos. Asimismo se usa para restaurar los ecosistemas mediterráneos degradados y en los ramos de flor cortada por el verde lustroso de sus hojas. También se llaman madroños a las borlas ornamentales de los vestidos goyescos que se asemejan al fruto.

El uso más conocido del madroño se debe a sus frutos, que se pueden comer solos o bien elaborar con ellos compotas, vinagres y aguardientes, muy apreciados en Portugal, Extremadura, Asturias y Madrid. Recordemos que en el escudo de esta última ciudad figura el madroño junto a un oso.

El madroño aparece en los catálogos de flora amenazada o protegida de las comunidades de Castilla-La Mancha, Madrid, Murcia y Valencia, mientras que en Andalucía figura como una especie regulada para su explotación en los terrenos forestales privados.

Bibliografía

http://www.arbolapp.es