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Fauna de la Serranía de Ronda: Tipula, mosquito de las huertas

Andrés Rodríguez González Abril 4th, 2017

Tipula, mosquito de las huertas.

Insecto de un tamaño que oscila entre 15 y 25 mm, posee seis patas son muy largas y frágiles. Se confunde frecuentemente con los mosquitos, hasta con el mosquito tigre se ha identificado, pero en absoluto pica a humanos.
Igual que los mosquitos es un insecto del grupo de los Dípteros pero de otra familia, por lo tanto es pariente de los mosquitos pero no pica, ni es perjudicial para los humanos directamente.  Lo que sí son peligrosas son las larvas  que pueden llegar a 30 mm de tamaño, con forma cilíndrica, sin patas y de color marrón grisáceo. Es muy dura. Afecta a cultivos hortícolas, gramíneas cultivadas, alfalfa y césped. Las larvas roen el cuello de plántulas, se alimentan de semillas germinadas, destruyen las raíces y las hojas tiernas próximas al suelo.
Los adultos aparecen en primavera, y la hembra realiza la puesta en el suelo preferentemente en zonas húmedas. Las larvas comienzan a alimentarse de restos de materia orgánica y más tarde del propio cultivo. Con un clima favorable suelen aparecer los adultos en otoño que darán lugar a una nueva generación. Esta segunda generación pasa el inverno en el suelo en forma de larva que continúa su alimentación hasta formar de nuevo “pupas” que es el estado previo al de adultos. Con la llegada de la primavera surgirán los nuevos adultos, completándose así el ciclo biológico.
Si se han producidos daños graves otros años, conviene realizar un tratamiento preventivo a finales de primavera, o inicio del verano, para actuar contra las primeras larvas. Si se observan daños o presencia del insecto repetir el tratamiento con un producto químico que también actua contra otros gusanos del suelo. De forma general, contra todas las plagas del suelo conviene dar un riego para obligar a los insectos a subir a la superficie para respirar y a continuación realizar el tratamiento. De esta forma aumenta su eficacia.
Dependiendo del cultivo, si son importantes los daños en la parte aérea, puede interesar aplicarlo en pulverización sobre la planta.
También se puede optar por pulverizar con un tratamiento natural más respetuosos con la fauna auxiliar del suelo como son los Bacillus thuringiensis.
Es muy positivo realizar labores sobre el terreno que expone las larvas y huevos al exterior, ya que reducen considerablemente su número.

Bibliografía
www.agrologica.es

Fauna de la Serranía de Ronda: ACEITERO, Curita

Andrés Rodríguez González Diciembre 9th, 2010

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

Aceitero, Curita (Meloe majalis)

En la primavera es muy frecuente ver a este escarabajo, ( o coleoptero) , cruzando los caminos. Se le conoce popularmente como Aceitero o Curita.
No tiene el aspecto de otros escarabajos pero es como los demás excepto que no tiene alas, tan solo conserva unos pequeños restos junto a la primera raya roja comenzando por la cabeza.

Se alimentan de plantas, sobre todo de hojas de las que se comen todo excepto el nervio central. Como todos los insectos, presenta tres pares de patas situados en la parte superior del cuerpo, el torax, la parte posterior o abdomen se presenta muy segmentado y largo. Por el abdomen segregan una especie de aceite que le da nombre, y que produce cuando se siente amenazado ya que es su medio de defensa. Es una defensa de tipo químico ya que al carecer de alas es una presa fácil para otros animales. El aceite es irritante, sí algún animal lo toma, puede además, provocar molestias en los riñones. Ese aceite lo desprende por la unión de las extremidades con el torax.
La forma de reproducción es bastante compleja y peculiar, ponen miles de huevos en el suelo, una vez eclosionan salen las larvas que provistas de fuertes uñas trepan hasta las flores y esperan la llegada de insectos que los hospedan ya que su etapa larvaria es parásita. Pero aquellas larvas que no pueden parasitar a otros insectos, generalmente abejas solitarias, mueren y son relativamente pocas las que llegan a adultos.
Las que consiguen parasitar son transportadas al nido del parasitado dónde no les falta el alimento pudiendo devorar incluso los huevos hasta que tras sucesivas mudas alcanza el aspecto de adulto que conocemos. Su coloración llamativa es un aviso de la toxicidad del aceite irritante que desprende si se le molesta.