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FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA PICUDO ROJO DE LAS PALMERAS

Andrés Rodríguez González Abril 7th, 2019

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

PICUDO ROJO DE LAS PALMERAS Rhynchophorus ferrugineus

Es un escarabajo del grupo de los Curculionidos, popularmente conocidos como Gorgojos, la mayoría son parásitos de plantas y causantes de algunas plagas agrícolas muy perjudiciales.

En 2008 publiqué la primera referencia sobre el Picudo rojo en www.laserranianatural.com. Pretendí llamar la atención sobre esta especie invasora que estaba destruyendo las palmeras de la Costa del Sol y sus posibilidades de que, con el cambio climático llegará a la Serranía de Ronda. Fue precisamente en Almuñecar en 2.003 cuando se observaron las primeras palmeras muertas y se detectó el parásito como origen de esas muertes. Desde entonces no ha parado de expandirse. En la Serranía algunos creían que era imposible que llegará a establecerse, sin embargo yo pensaba que era cuestión de tiempo que lo lograra. En 2009 apareció en la Estación de Gaucín y Benalauría, la presencia del picudo en una urbanización a cinco kms de Ronda en 2011, confirmó mis sospechas. Desde entonces está creciendo y matando palmeras en la Serranía de Ronda.

Los picudos son de color rojizo y miden entre dos y cinco centímetros. Su ciclo de vida es el siguiente: Tras la fecundación, la hembra adulta es capaz de depositar entre 300 y 500 huevos de forma aislada, a través de orificios producidos por ellas mismas en la búsqueda de alimento o bien aprovechando las hendiduras o heridas de la propia palmera. Estos gorgojos son sensibles a ciertas sustancias que desprenden las palmeras como resultado de heridas o podas sin tratar, por lo que no les resulta muy difícil encontrar nuevos hospedadores. La puesta se produce en los tallos terminales de la planta y en el tejido blando de la bases de las hojas. Las larvas nacen de huevos, recién nacidas son de color amarillo blanquecino, con el cuerpo dividido en segmentos, sin patas, presentan una especie de cabeza de cierta dureza de color pardo. Tienen unas potentes mandíbulas horizontales, con las que excavan galerías desde las axilas de las hojas hasta la corona central de la palmera donde se alimentan con voracidad. Estos insectos permanecen en el estadio de larva cerca de cien días pero es variable dependiendo de la temperatura. Durante el transcurso de este periodo, las larvas experimentan un gran crecimiento, pasan de medir apenas 2 milímetros a los 5 centímetros. La tonalidad del cuerpo también cambia un poco, pasa de tener un color blanquecino brillante a un blanco amarillento opaco. Una vez completado el desarrollo larvario, construyen un capullo con fibras extraídas de las galerías de la palmera, en cuyo interior sufren una Metamorfosis muy completa y pasan al siguiente estadio. Los capullos tienen una longitud de 4 a 6 cm y se localizan en la base de los árboles. Después se convierten en Insecto Adulto.  Este proceso puede tardar de menos de una semana a varias semanas, dependiendo de las condiciones medioambientales.

La vida media de este coleóptero, en el estadio adulto, oscila entre 45 y 90 días, dependiendo de las condiciones de su entorno como climatología y alimentación. Desde que eclosiona del huevo hasta su muerte tiene una vida media de entre 130 y 200 días. El picudo rojo, completa su ciclo biológico dentro del mismo hospedador, sin necesidad de cambiar de palmera hasta que esta ha sido destruida en su totalidad, es decir, hasta que el animal se queda sin alimento suficiente para las nuevas crías o para el crecimiento del individuo. El insecto adulto manifiesta actividad diurna; entonces cuando sale en busca de nuevos ejemplares de palmera para infectarlas y depositar los huevos de las nuevas generaciones. En el plazo de un año este escarabajo es capaz de completar hasta 3 ciclos biológicos.

Las palmeras son unas plantas muy utilizadas como ornamentales con hojas muy grandes y de tronco esbelto, son muy estéticas, aportan un aire tropical y desenfadado incluso a las zonas más sombrías, por ello se utilizan mucho en jardinería desde hace muchos años. Se cultivan desde hace miles de años en lugares áridos o poco fértiles, nos permite obtener alimentos ricos en sales minerales como son los cocos o los dátiles. El cultivo de palmera es de gran relevancia económica en determinados lugares por lo que si el picudo rojo destroza estas plantaciones las pérdidas económicas se disparan. En ocasiones, estas plantas empiezan a deteriorarse, tienen agujeros en sus hojas, comienzan a marchitarse, las hojas perden su color característico y se muestran lacias. La esbelta palmera pierde esa estética que les caracteriza: Aunque no lo veamos, la culpa es del picudo rojo. Un insecto se alimenta principalmente de material vegetal. En concreto, siente debilidad por la palmera  canaria, pero también ataca a otras como la palmera del aceite, el palmito y el cocotero.

Hasta que no vemos que la palmera está ya casi muerta, es muy difícil detectar la presencia del picudo. Por ello, lo ideal es prevenir realizando tratamientos previos. Los meses idóneos para la aparición del escarabajo son sobre primavera o verano, por lo que hay que realizar el tratamiento antes. Sabiendo esto, debemos inspeccionar bien todas las estructuras de la planta para conseguir saber si el picudo rojo ha infectado nuestra palmera o no. Nos centraremos en posibles aperturas sobre el tronco y observaremos si en la base o el centro de las hojas hay pequeñas perforaciones. También es notorio el sonido de las larvas devorando las palmeras.

La causa de la aparición del picudo rojo en nuestro país se debe al comercio internacional y a la globalización. Además, como este insecto no es autóctono, no tiene ningún depredador que acabe con él de forma natural, por lo que su población no para de aumentar. Debemos ser nosotros quienes controlemos el crecimiento de su población.

En la década de los 90, el transporte de palmeras desde el norte de África para su utilización de forma decorativa y ornamental en nuestro país, fue la causa clave para que este insecto apareciese. Sin embargo, no supimos verlo entonces y hemos conseguido detectarlo más de 10 años después (sobre el año 2004).

En concreto las áreas más afectadas del país son las más cálidas, secas o menos fértiles, como pueden ser Andalucía, las Islas Canarias, la comunidad Valenciana o Murcia. Por otro lado, se han empezado a detectar en los últimos dos años casos de picudo rojo incluso en el Norte de la península, algo totalmente inesperado en los cultivos de la zona

Si el daño de la planta ya es irremediable, se tiene que recurrir a la destrucción de todas las palmeras para acabar con todos los escarabajos y larvas que queden, evitando así su aparición en otras palmeras cercanas. Sin embargo, si conseguimos detectar la plaga de picudo rojo a tiempo, lo ideal es recurrir a un tratamiento de control de plagas a base de insecticidas específicos.

Bibliografía

https://www.ezsa.es

www.laserranianatural.com

Medio Ambiente: Ahora las Chumberas también corren peligro

Andrés Rodríguez González Junio 29th, 2014

Medio Ambiente: Ahora las Chumberas también corren peligro

Las Palmeras con el Picudo Rojo, los Castaños con la Avispilla y ahora las Chumberas con cochinilla.

Esta  plaga se detectó durante el verano de 2007, sobre todo en chumberas de la región de Murcia y de las Islas Canarias. Aparecía una enfermedad que cubría las “palas” con un manto blanco rugoso que con el tiempo terminaba por matarlas.

Posteriormente se descubrió que el causante de esta mortandad es un insecto, una Cochinilla denominada Grana, de nombre científico Caccus cacti.

A la chumbera se le denomina con muchos nombres populares, como  es el de Opuntia, Pencas, Tuna, Nopal, Comojón, Higuera chumba, Nacal, Tasajo. Científicamente su nombre es Opuntia ficus indica.

El origen de todas las Opuntia es América; viven silvestres desde Utah y Nebraska, en el Norte de USA, hasta el extremo Sur del continente, Patagonia. Fueron introducidas como otras muchas plantas, después del descubrimiento, se han extendido por toda Andalucía con gran facilidad, por su capacidad de producir una planta nueva a partir de una penca o trozo, y también por su facilidad de adaptarse a todo tipo de suelo, hasta tal punto que se han considerado como una especie invasora. Pero forman parte de nuestra cultura (los higos chumbos son muy apreciados culinariamente), concretamente en el Tajo de Ronda existen gran cantidad de ellas en sus paredes rocosas.

Su nombre evoca a la ciudad de Opus, capital de Lócrida, antigua región de Grecia.

En febrero del 2009, se publicó un artículo en el periódico La Verdad de Murcia donde se comentaba que alrededor de 2500 de hectáreas de las paleras de Murcia, sobre todo las del norte, están infectadas por cochinilla.

La grana o cochinilla cactus cacti es un insecto parásito, tiene forma de grano rojizo-negro cubierto por un polvo blanco.

Se ha utilizado tradicionalmente en Murcia para teñir los tejidos de color grana y carmín. Se colocaban en las pencas en trapos que se sujetan a los picos de las hojas de las tuneras. Cuando han alcanzado su desarrollo, unos 8 milímetros, se recolectaban con un cepillo y se colocaban al sol o se secaban en hornos.

La aparición de los tintes sintéticos hizo que su cultivo disminuyese bruscamente. Al ser un producto natural, aún es preferido por algunos consumidores como alternativa de los tintes industriales.

Es decir que la plaga que está afectando a las chumberas es la famosa cochinilla productora del colorante natural ácido carmínico, llamado simplemente CARMÍN o GRANA.

La plaga se ha extendido por las zonas más cálidas de la provincia de Malaga llegando a exterminar extensiones grandes de esta planta, en la Serranía de Ronda se observan algunas infecciones puntuales, sin duda el clima más frío influye en hacer más lenta la invasión.

Las recomendaciones para atacar esta nueva plaga son varias. Si se trata de masas algodonosas pequeñas y dispersas, se aconseja frotarlas con un cepillo de cerdas duras y con agua jabonosa hasta eliminarlas por completo. Si la infección se encuentra extendida, se debe cortar toda la zona afectada y enterrarla. En ningún caso se debe arrojar a los contenedores de basura, ya que las ninfas permanecen vivas mucho tiempo y podrían llegar a otras zonas durante el transporte.

Si la plaga está demasiado extendida, ocupando masas de chumberas enteras, se aconseja dar aviso a los servicios de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía.

El Picudo Rojo llega a Ronda

Andrés Rodríguez González Octubre 14th, 2011

EL PICUDO ROJO EN RONDA

En 2008 escribí un texto sobre la invasión del Picudo Rojo o perforador de las palmeras. Terminaba mi artículo con las siguientes palabras “Sin duda el frío de Ronda mantiene a raya al Picudo, pero podríam os preguntarnos ¿Qué pasará si con el cambio climático el insecto coloniza nuestra comarca?”. El picudo cobra plena actualidad ya que actualmente puedo confirmar que ha llegado a Ronda.
Su nombre científico es  “Rhynchophorus ferrugineus”, se trata de un insecto escarabajo o coleóptero que procede del sureste asiático Asia tropical, pertenece a la familia de los curculiónidos (popularmente gorgojos). Muchos de ellos son conocidos de los agricultores al ser parásitos de diversas plantas.
Las palmeras afectadas por este insecto, suelen ser la palmera datilera, la palmera canaria, el cocotero y la palmera de Guinea.

La plaga apareció por vez primera en Europa en 1993, en Almuñecar. Tanto aquella vez como las posteriores introducciones en diversos puntos de Andalucía, Murcia y Valencia, ha llegado a través de palmeras infectadas procedentes de Egipto y otros países del norte de África. En el 2005 esta plaga se detectó en el famoso Palmeral de Elche, considerado el mayor palmeral de Europa.
Los picudos son de color rojizo y miden entre dos y cinco centímetros. Su ciclo de vida es el siguiente: Tras la fecundación, la hembra adulta es capaz de depositar entre 300 y 500 huevos de forma aislada, a través de orificios producidos por ellas mismas en la búsqueda de alimento o bien aprovechando las hendiduras o heridas de la propia palmera. Estos gorgojos son sensibles a ciertas sustancias que desprenden las palmeras como resultado de heridas o podas sin tratar, por lo que no les resulta muy difícil encontrar nuevos hospedadores. La puesta se produce en los tallos terminales de la planta y en el tejido blando de la bases de las hojas. Las larvas nacen de huevos, recién nacidas son de color amarillo blanquecino, con el cuerpo dividido en segmentos, sin patas, presentan una especie de cabeza de cierta dureza de color pardo. Tienen unas potentes mandíbulas horizontales, con las que excavan galerías desde las axilas de las hojas hasta la corona central de la palmera donde se alimentan con voracidad. Estos insectos permanecen en el estadio de larva cerca de cien días pero es variable dependiendo de la temperatura. Durante el transcurso de este periodo, las larvas experimentan un gran crecimiento, pasan de medir apenas 2 milímetros a los 5 centímetros. La tonalidad del cuerpo también cambia un poco, pasa de tener un color blanquecino brillante a un blanco amarillento opaco. Una vez completado el desarrollo larvario, construyen un capullo con fibras extraídas de las galerías de la palmera, en cuyo interior sufren una Metamorfosis muy completa y pasan al siguiente estadio. Los capullos tienen una longitud de 4 a 6 cm y se localizan en la base de los árboles. Después se convierten en Insecto Adulto.  Este proceso puede tardar de menos de una semana a varias semanas, dependiendo de las condiciones medioambientales.
La vida media de este coleóptero, en el estadio adulto, oscila entre 45 y 90 días, dependiendo de las condiciones de su entorno como climatología y alimentación. Desde que eclosiona del huevo hasta su muerte tiene una vida media de entre 130 y 200 días. El picudo rojo, completa su ciclo biológico dentro del mismo hospedador, sin necesidad de cambiar de palmera hasta que esta ha sido destruida en su totalidad, es decir, hasta que el animal se queda sin alimento suficiente para las nuevas crías o para el crecimiento del individuo. El insecto adulto manifiesta actividad diurna; entonces cuando sale en busca de nuevos ejemplares de palmera para infectarlas y depositar los huevos de las nuevas generaciones. En el plazo de un año este escarabajo es capaz de completar hasta 3 ciclos biológicos.

El insecto adulto se desplaza caminando y volando, siendo capaz de alcanzar largas distancias. Los cálculos en España son que la plaga puede avanzar en un año unos 50 Kms. No obstante, permanecerá en la palmera inicialmente atacada si todavía dispone de material vegetal para su alimentación. En caso contrario, y atraídos por los olores que desprenden las palmeras con heridas, colonizarán ejemplares no infectados por otros. De esta manera comenzara un nuevo ciclo biológico.
Desde que llegó esta plaga a España y las comunidades andaluza, catalana y valenciana están poniendo interés en estudiar soluciones para el problema, pero las pruebas de efectividad de los remedios se alargan mucho y aún no se ha encontrado una solución definitiva. Se han probado diversos modos de atacar al insecto desde insecticidas hasta la lucha biológica a base de parásitos contra el picudo rojo. Actualmente, siguiendo un protocolo adecuado y la unión de varios métodos, se logra reducir y recuperar por completo las palmeras afectadas, que no tengan la yema de crecimiento cortada por la larva. Con tratamientos son largos y constantes, a base de aplicaciones de productos químicos en el penacho de hojas y aplicaciones foliares tipo ducha, se obtienen muy buenos resultados. También se están desarrollando sensores de tipo acústico que permitan la detección de las larvas del escarabajo en el interior de las palmeras con el objetivo de determinar las que están infestadas aunque no manifiesten síntomas externos. Asimismo, se experimenta con nematodos (unos gusanos parásitos) que son patógenos de insectos para erradicar la plaga mediante control biológico. A través de este tratamiento se consigue un menor impacto ambiental y menos residuos que la aplicación de otros químicos. En laboratorio se ha comprobado que algunas especies de estos nematodos presentan una eficacia del 100% en el control de los estadios inmaduros (larvas y pupas). Asimismo, cuando se ha evaluado la eficacia de estos organismos biológicos en condiciones de planta de vivero se han encontrado muy buenos resultados en el control de la plaga.

El Picudo Rojo de las palmeras es la plaga más dañina actualmente en las palmeras españolas y de todo el mundo. La importación de palmeras de otros países sin una adecuada inspección ni control fitosanitario, parece ser el origen de la introducción de la especie. En la actualidad el problema se ha visto agravado como consecuencia de la importación masiva de palmeras infectadas, para su utilización como planta ornamental tanto en vías urbanas como nuevas urbanizaciones en todo el litoral Mediterráneo, Canarias y Andalucía.

En primer lugar de Andalucía donde se detectó fue la zona del litoral almeriense, pero el problema se ha ido extendiendo hacia el interior de Andalucía, primero en la provincia de Granada y después en Sevilla. En el año 2008 aún no había invadido el interior de la provincia de Málaga, pero al año siguiente ya apareció el picudo en Benalauria, se realizó un tratamiento que no se completó por cuestiones económicas y hace unos días tuvimos la primera noticia de la presencia de Picudo Rojo en una urbanización cercana a Ronda, lo que fue un rumor se ha confirmado. Esta vez ha sido un otoño de elevadas temperaturas lo que ha favorecido la extensión de esta plaga.
Si se detecta cualquier sonido que indique que en el interior de una palmera puede haber picudo o cualquier síntoma en una palmera que nos indique la presencia del insecto, se debe avisar de inmediato a la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ronda.

El Picudo amenaza la Serranía

Andrés Rodríguez González Enero 15th, 2009

EL PICUDO ROJO

15 de enero de 2.009.
Noticias muy recientes hablan de la presencia del Picudo en la Estación de Gaucín, a media distancia entre Ronda y Algeciras. Em la Serranía nos creíamos a salvo de esta plaga por el tema climático pero, parece ser, el bicho llegará antes o después, en cuanto vengan algunos inviernos suaves en cuanto a temperaturas. Por la actualidad que presenta creo oportuno recuperar este insecto e incluirlo de nuevo en la Guía Digital de la Serranía de Ronda, www.laserranianatural.com

El  ‘Rhynchophorus ferrugineus’ es originario del Asia tropical, pertenece al orden de los coleópteros , vulgarmente escarabajos y, dentro de ellos, a la familia de los curculiónidos (popularmente gorgojos). Muchos de ellos son parásitos de diversas plantas.
Los picudos son de color rojizo y miden entre dos y cinco centímetros.
Cada hembra pone unos 350 huevos, que más tarde eclosionan saliendo las larvas. Éstas perforan galerías de más de un metro de longitud en los troncos de las palmeras infectadas, afecta mayoritariamente a la palmera canaria y la datilera. El ciclo de vida del insecto es de tres a cuatro meses, pudiendo existir hasta cuatro generaciones por año. En una misma palmera se desarrollan varias generaciones hasta que la planta muere, momento en que los adultos la abandonan para colonizar una nueva palmera y repetir el proceso, siendo capaces, por su vuelo, de desplazamientos de hasta cinco kilómetros.


Picudo junto a unas llaves de auto para comparar tamaño.

Además de las palmeras suelen colonizar cocoteros.
Almuñécar, una de las localidades más afectadas actualmente por este problema, fue precisamente el primer punto del continente europeo donde se detectó este insecto hace 13 años. El Picudo Rojo es uno de los grandes problemas ecológicos y económicos ocasionados por importar especies foráneas que al no tener enemigos naturales se transforman en plagas.
El tema del picudo rojo tiene mala solución y su progreso parece imparable, de hecho sigue en expansión en la actualidad.
Hay 3.000 palmeras en Andalucía en lista de espera para ser taladas. Toda la zona costera está afectada.
Los daños causados en la riqueza botánica y paisajística de la provincia de Málaga son ya irreparables En la zona costera de la provincia la enfermedad es especialmente importante. Sólo en Fuengirola, han muerto más de 100 ejemplares. Los últimos datos facilitados por la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía son muy preocupantes. Hasta mediados de septiembre pasado, los servicios de Sanidad Vegetal del Gobierno andaluz habían destruido mediante su poda y posterior trituración un total de 2.908 unidades en la provincia, sobre todo, en los municipios de la Costa del Sol. La cifra casi cuadruplica a la registrada en el resto de Andalucía, con 831 ejemplares cortados y eliminados.
Además, en esa misma fecha, la Empresa Pública de Desarrollo Agrario y Pesquero, empleada por la Junta para realizar este servicio, tenía avisos de otras 521 unidades infectadas pendientes de su destrucción. Cinco meses después, la lista de espera en toda Andalucía ha engordado hasta llegar a las 3.000 unidades.
Los intentos de las administraciones públicas por poner freno a la plaga del picudo rojo, que en el último año se está cebando con las palmeras de la provincia, parecen haber caído en saco roto. Un año después de empezar a afectar a miles de ejemplares este devastador insecto, más conocido como el escarabajo rojo, sigue actuando a sus anchas con un ataque silencioso dentro del ejemplar, hasta dejarlo seco. El insecto es letal si no se detecta y se actúa a tiempo.
El tratamiento es a base de emplear un producto fitosanitario, un insecticida mediante pulverización, mojando el interior del cogollo. Debe llegar a la corona o base de la planta. Un tratamiento que es necesario realizar en cada ejemplar infectado, por lo tanto es lento y caro. Debe ser realizado exclusivamente por expertos.
Se utilizan diversos productos, los autorizados son Diazinón, Fenitrotión ó Fenitrotión ; Fosmet y Imidacloprid.
Ayuntamientos como el de Málaga capital, donde casi el 10% de las palmeras están afectadas, o el de Marbella, con más de 1.300 ejemplares triturados hasta septiembre pasado por culpa del picudo, han arremetido contra la Junta por la lentitud en este problema. Desde la Delegación Provincial de Agricultura, sostienen que la plaga está controlada. Mientras en los laboratorios, se mantiene activa la búsqueda de un antídoto para frenar su propagación.
Los reproches hacia la actitud de la Junta también llegan desde la Estación Phoenix, de Elche, puntera en investigación en este campo. Su director científico, Michel Ferry, asegura que Andalucía, en especial la costa malagueña y onubense, es donde más han crecido las palmeras infectadas en los dos últimos años con la importación de ejemplares de Egipto que contagiaron a las locales.
Se va a implantar una nueva norma de obligado cumplimiento en la provincia de Málaga que obliga a las personas o entidades propietarias a declarar la posesión de palmeras a los servicios municipales a efectos de disponer de un inventario en un plazo máximo de seis meses. Los propietarios cuyas palmeras estén afectadas deberán ponerlo en conocimiento de forma urgente. Además, queda prohibido el afeitado del tronco, así como la limpieza y poda de estas especies mediante la utilización de pinchos de trepa y deberán cortarse únicamente las hojas amarillentas. La poda deberá realizarse obligatoriamente entre diciembre y febrero.
Parece ser que la plaga del picudo rojo se está expandiendo sin remedio, alrededor de Valencia , hay una zona donde no se venden palmeras sin que vayan de la Conselleria a hacerles el pasaporte fitosanitario. En Canarias está absolutamente prohibida la entrada y salida de cualquier palmera, no olvidemos que las principalmente afectadas son las palmeras canarias.
Fuengirola fue el primer municipio andaluz con una ordenanza contra el picudo rojo
La nueva normativa obliga a los vecinos a declarar la propiedad de una palmera y a seguir tratamientos preventivos para combatir la plaga.
Por otra parte, los propietarios deberán seguir de forma preventiva el protocolo de tratamientos recomendado por el Servicio de Protección Vegetal de la Junta, que podrá solicitar a los servicios municipales. Los tratamientos tendrán que ser realizados por empresas especializadas.
Se consideran sanciones leves no presentar los datos para el inventario, no poner en conocimiento la aparición de la plaga, podar fuera de fechas o de forma no correcta y no cumplir el protocolo de tratamientos. Serán sanciones graves no realizar los tratamientos indicados y utilizar elementos de trepa no permitidos; y muy graves, la tala, poda o manipulación de las palmeras afectadas.
Según otros nuevos datos recogidos, a finales del año pasado no había ni un millar de palmeras afectadas en la provincia. Sin embargo, en la actualidad son ya más de 3.000, especialmente en Marbella y en localidades vecinas como Benalmádena y Mijas. En el caso de Fuengirola, ya han muerto 102 palmeras (salvo una, todas de propiedad privada). En Málaga se calcula que existe una población de al menos 150.000 palmeras canarias y datileras.
Contra esta plaga poco hay que hacer. Una vez que la palmera está atacada por una colonia, su muerte es inevitable. Por el momento, lo único efectivo son los tratamientos preventivos con insecticidas al cogollo de la palmera sana.
La Unidad de Plagas del centro Ifapa de La Mojonera experimentan con otros insectos patógenos del escarabajo para erradicar la plaga mediante control biológico. A través de este tratamiento se consigue un menor impacto ambiental y menos residuos que la aplicación de otros químicos
IFAPA La Mojonera tiene en marcha dos líneas de investigación para eliminar el picudo en colaboración con la Universidad de Almería en la que participan, además, investigadores de Valencia, Murcia y Canarias, comunidades afectadas también por este escarabajo.
Por un lado, se están desarrollando sensores de tipo acústico que permitan la detección de las larvas del escarabajo en el interior de las palmeras con el objetivo de determinar las que están infestadas aunque no manifiesten síntomas externos. Asimismo, se experimenta con nematodos (gusanos) que son patógenos de insectos para erradicar la plaga mediante control biológico. A través de este tratamiento se consigue un menor impacto ambiental y menos residuos que la aplicación de otros químicos. En laboratorio se ha comprobado que algunas especies de estos nematodos entomopatógenos, (gusanos parásitos) presentan una eficacia del 100% en el control de los estadios inmaduros (larvas y pupas). Asimismo, cuando se ha evaluado la eficacia de estos organismos biológicos en condiciones de semicampo (planta de vivero) se han encontrado muy buenos resultados en el control de la plaga.

Noticias recientes hablan de la presencia de Picudo en palmeras de la Estación de Gaucín. La noticia es preocupante. En Ronda ciudad no existe constancia de su presencia y menos en esta época del año, de intensos fríos. No olvidemos que el Picudo es un insecto y tiene sangre fría, con lo cual paraliza su actividad en el invierno. Es preocupante por la cercanía y quizás podamos decir que en pocos años, si vienen inviernos más suaves climatológicamente hablando podemos tener al Picudo en las palmeras canarias de la ciudad. También se ha detectado en las proximidades de Sevilla.
El gran problema es que no se manifiesta hasta que la palmera está muy infectada y sirve de focos de nuevas infecciones. Sin duda el frío de Ronda mantiene a raya al Picudo, pero podríamos preguntarnos ¿Qué pasará si con el cambio climático el insecto coloniza nuestra comarca?
El  mejor tratamiento es no traer palmeras de la zona costera. Si se detecta cualquier síntoma en una palmera que nos indique la presencia del Picudo se debe avisar de inmediato al servicio de jardines del Ayuntamiento de Ronda, 952 87 13 69, no es su competencia, pero seguro que nos informan adecuadamente sobre lo que debemos hacer.

Palmera Canaria

Andrés Rodríguez González Abril 3rd, 2008

Palmera Canaria. Su nombre científico es Phoenix
canariensis, pertenece a la familia de las Palmae. Existen 212 géneros y 2.780 especies diferentes en esta familia.

Los representantes más conocidos de esta familia son los Cocoteros, los Palmitos y las Palmeras de Dátiles. Desde el punto de vista económico, es muy importante el cocotero, sus frutos son muy ricos en materias grasas, de la pulpa desecada de su semilla, llamada “copra”, se extrae el aceite de coco. Algunas especies suministran fibras y ceras, de otras se extrae medicamentos antihelmínticas (contra gusanos intestinales) y otros alcaloides para contraer las pupilas. Sin duda son los dátiles los frutos más representativos de las palmeras, los comestibles, de la palmera datilera, junto a la leche de cabra son la base alimenticia de la población, también se usan medicinalmente como emoliente para las suavizar la vías respiratorias, se toman muy maduros hervidos en leche. De la savia de la palmera se obtiene por fermentación el vino de palma y por destilación un aguardiente llamado “arrack”.
Las palmeras están consideradas por muchos expertos en jardinería como los árboles más esbeltos y elegantes.
El cultivo de palmeras no es fácil, exige siempre plantar algún ejemplar masculino para asegurar la fecundación, en general se sigue la norma de un pie masculino por cada 290 0 30 pies femeninos. Se tienen datos de que se cultivaban desde hace 4.000 años, ya los asirios practicaban la fecundación artificial en los palmerales.
La hoja de palmera ha ido siempre símbolo de triunfo, con ellas se recibían a los vencedores, asociada a esta tradición se elaboran las palmas doradas el Domingo de Ramos, para conseguir ese color en las hojas, se cubren completamente de forma que se decoloran y pierden el color verde.
El origen del nombre del género, Phoenix, es griego, para algunos investigadores posiblemente haga referencia a Fenicia “Phenicia” donde los griegos conocieron por primera vez esta planta, para otros, sus hojas recuerdan las plumas del mitológico Ave Fénix “Phoenix”.
La Palmera canaria se diferencia de la datilera en que su tronco es más corto y grueso, sus dátiles son de menor tamaño que los comestibles, en nuestra zona no llegan a madurar. Aunque de origen en las Islas Canarias, es de todas las palmeras la que más aguanta el frío, también es bastante independiente del tipo de suelo, quizás por ambas razones resulta la palmera más rústica y resistente, y por tanto, de las más difundidas.

En los Jardines del hotel Reina Victoria se encuentra la mayor concentración de ejemplares de la palmera canaria que existen en Ronda. Esperemos que la plaga del Picudo Rojo, un escarabajo que está diezmando los palmerales costeros (solo ataca a la canaria y a la datilera) no llegue a Ronda por que los Jardines del Hotel sufrirían más que ningún otro las consecuencias.

El Picudo Rojo

Andrés Rodríguez González Marzo 10th, 2008

EL PICUDO ROJO

El ‘Rhynchophorus ferrugineus’ es originario del Asia tropical, pertenece al orden de los coleópteros , vulgarmente escarabajos y, dentro de ellos, a la familia de los curculiónidos (popularmente gorgojos). Muchos de ellos son parásitos de diversas plantas.
Los picudos son de color rojizo y miden entre dos y cinco centímetros.
Cada hembra pone unos 350 huevos, que más tarde eclosionan saliendo las larvas. Éstas perforan galerías de más de un metro de longitud en los troncos de las palmeras infectadas, afecta mayoritariamente a la palmera canaria y la datilera. El ciclo de vida del insecto es de tres a cuatro meses, pudiendo existir hasta cuatro generaciones por año. En una misma palmera se desarrollan varias generaciones hasta que la planta muere, momento en que los adultos la abandonan para colonizar una nueva palmera y repetir el proceso, siendo capaces, por su vuelo, de desplazamientos de hasta cinco kilómetros.
Además de las palmeras suelen colonizar cocoteros.
Almuñécar, una de las localidades afectadas actualmente por este problema, fue precisamente el primer punto del continente europeo donde se detectó este insecto hace 13 años. Uno más de los grandes problemas ecológicos y económicos ocasionados por importar especies foráneas.

La plaga del picudo rojo tiene mala solución y su progreso parece imparable, de hecho sigue en expansión en la actualidad.
Hay 3.000 palmeras en Andalucía en lista de espera para ser taladas. Toda la zona costera está afectada.
Los daños causados en la riqueza botánica y paisajística de la provincia de Málaga son ya irreparables En la zona costera de la provincia la enfermedad es especialmente importante. Sólo en Fuengirola, han muerto más de 100 ejemplares. Los últimos datos facilitados por la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía son muy preocupantes. Hasta mediados de septiembre pasado, los servicios de Sanidad Vegetal del Gobierno andaluz habían destruido mediante su poda y posterior trituración un total de 2.908 unidades en la provincia, sobre todo, en los municipios de la Costa del Sol. La cifra casi cuadruplica a la registrada en el resto de Andalucía, con 831 ejemplares cortados y eliminados.
Además, en esa misma fecha, la Empresa Pública de Desarrollo Agrario y Pesquero, empleada por la Junta para realizar este servicio, tenía avisos de otras 521 unidades infectadas pendientes de su destrucción. Cinco meses después, la lista de espera en toda Andalucía ha engordado hasta llegar a las 3.000 unidades.
Los intentos de las administraciones públicas por poner freno a la plaga del picudo rojo, que en el último año se está cebando con las palmeras de la provincia, parecen haber caído en saco roto. Un año después de empezar a afectar a miles de ejemplares este devastador insecto, más conocido como el escarabajo rojo, sigue actuando a sus anchas con un ataque silencioso dentro del ejemplar, hasta dejarlo seco. El insecto es letal si no se detecta y se actúa a tiempo.
El tratamiento es a base de emplear un producto fitosanitario, un insecticida mediante pulverización, mojando el interior del cogollo. Debe llegar a la corona o base de la planta. Un tratamiento que es necesario realizar en cada ejemplar infectado, por lo tanto es lento y caro. Debe ser realizado exclusivamente por expertos.
Se utilizan diversos productos, los autorizados son Diazinón, Fenitrotión ó Fenitrotión ; Fosmet y Imidacloprid.
Ayuntamientos como el de Málaga capital, donde casi el 10% de las palmeras están afectadas, o el de Marbella, con más de 1.300 ejemplares triturados hasta septiembre pasado por culpa del picudo, han arremetido contra la Junta por la lentitud en este problema. Desde la Delegación Provincial de Agricultura, sostienen que la plaga está controlada. Mientras en los laboratorios, se mantiene activa la búsqueda de un antídoto para frenar su propagación.
Los reproches hacia la actitud de la Junta también llegan desde la Estación Phoenix, de Elche, puntera en investigación en este campo. Su director científico, Michel Ferry, asegura que Andalucía, en especial la costa malagueña y onubense, es donde más han crecido las palmeras infectadas en los dos últimos años con la importación de ejemplares de Egipto que contagiaron a las locales.
Se va a implantar una nueva norma de obligado cumplimiento en la provincia de Málaga que obliga a las personas o entidades propietarias a declarar la posesión de palmeras a los servicios municipales a efectos de disponer de un inventario en un plazo máximo de seis meses. Los propietarios cuyas palmeras estén afectadas deberán ponerlo en conocimiento de forma urgente. Además, queda prohibido el afeitado del tronco, así como la limpieza y poda de estas especies mediante la utilización de pinchos de trepa y deberán cortarse únicamente las hojas amarillentas. La poda deberá realizarse obligatoriamente entre diciembre y febrero.
Parece ser que la plaga del picudo rojo se está expandiendo sin remedio, alrededor de Valencia , hay una zona donde no se venden palmeras sin que vayan de la Conselleria a hacerles el pasaporte fitosanitario. En Canarias está absolutamente prohibida la entrada y salida de cualquier palmera, no olvidemos que las principalmente afectadas son las palmeras canarias.
Fuengirola fue el primer municipio andaluz con una ordenanza contra el picudo rojo
La nueva normativa obliga a los vecinos a declarar la propiedad de una palmera y a seguir tratamientos preventivos para combatir la plaga.

Fuengirola no es precisamente el municipio más afectado por la plaga del picudo rojo. Sin embargo, sí que es la primera localidad andaluza que incluye en sus ordenanzas municipales propuestas para su control.
Por otra parte, los propietarios deberán seguir de forma preventiva el protocolo de tratamientos recomendado por el Servicio de Protección Vegetal de la Junta, que podrá solicitar a los servicios municipales. Los tratamientos tendrán que ser realizados por empresas especializadas.
Se consideran sanciones leves no presentar los datos para el inventario, no poner en conocimiento la aparición de la plaga, podar fuera de fechas o de forma no correcta y no cumplir el protocolo de tratamientos. Serán sanciones graves no realizar los tratamientos indicados y utilizar elementos de trepa no permitidos; y muy graves, la tala, poda o manipulación de las palmeras afectadas.
Según otros nuevos datos recogidos, a finales del año pasado no había ni un millar de palmeras afectadas en la provincia. Sin embargo, en la actualidad son ya más de 3.000, especialmente en Marbella y en localidades vecinas como Benalmádena y Mijas. En el caso de Fuengirola, ya han muerto 102 palmeras (salvo una, todas de propiedad privada). En Málaga se calcula que existe una población de al menos 150.000 palmeras canarias y datileras.
Contra esta plaga poco hay que hacer. Una vez que la palmera está atacada por una colonia, su muerte es inevitable. Por el momento, lo único efectivo son los tratamientos preventivos con insecticidas al cogollo de la palmera sana.
La Unidad de Plagas del centro Ifapa de La Mojonera experimentan con otros insectos patógenos del escarabajo para erradicar la plaga mediante control biológico. A través de este tratamiento se consigue un menor impacto ambiental y menos residuos que la aplicación de otros químicos
IFAPA La Mojonera tiene en marcha dos líneas de investigación para eliminar el picudo en colaboración con la Universidad de Almería en la que participan, además, investigadores de Valencia, Murcia y Canarias, comunidades afectadas también por este escarabajo.

Por un lado, se están desarrollando sensores de tipo acústico que permitan la detección de las larvas del escarabajo en el interior de las palmeras con el objetivo de determinar las que están infestadas aunque no manifiesten síntomas externos. Asimismo, se experimenta con nematodos (gusanos) que son patógenos de insectos para erradicar la plaga mediante control biológico. A través de este tratamiento se consigue un menor impacto ambiental y menos residuos que la aplicación de otros químicos. En laboratorio se ha comprobado que algunas especies de estos nematodos entomopatógenos, (gusanos parásitos) presentan una eficacia del 100% en el control de los estadios inmaduros (larvas y pupas). Asimismo, cuando se ha evaluado la eficacia de estos organismos biológicos en condiciones de semicampo (planta de vivero) se han encontrado muy buenos resultados en el control de la plaga.

El Picudo Rojo de las palmeras (Rynchophorus ferrugineus) es la plaga más dañina actualmente en las palmeras españolas y de todo el mundo. Este insecto es originario de las áreas tropicales del Sudeste Asiático y Polinesia. En España, fue citada por primera vez en 1993, detectándose los primeros daños sobre palmeras localizadas en Motril y Almuñecar. La importación de palmeras de otros países sin una adecuada inspección ni control fitosanitario, parece ser el origen de la introducción de la especie. En la actualidad el problema se ha visto agravado como consecuencia de la importación masiva de palmeras infectadas, para su utilización como planta ornamental tanto en vías urbanas como nuevas urbanizaciones en todo el litoral Mediterráneo, Canarias y Andalucía.

En primer lugar de Andalucía donde se detectó fue la zona del litoral almeriense, pero actualmente el problema se ha extendido hacia el interior en zonas básicamente de la provincia de Granada: Almuñécar, Motril… También se ha detectado en las proximidades de Sevilla, afortunadamente no existe constancia en Ronda de la presencia del picudo, el gran problema es que no se manifiesta hasta que la palmera está muy infectada y sirve de focos de nuevas infecciones. Sin duda el frío de Ronda mantiene a raya al Picudo, pero podríamos preguntarnos ¿Qué pasará si con el cambio climático el insecto coloniza nuestra comarca?
El mejor tratamiento es no traer palmeras de la zona costera. Si se detecta cualquier síntoma en una palmera que nos indique la presencia del Picudo se debe avisar de inmediato al servicio de jardines del Ayuntamiento de Ronda, 952 87 13 69, no es su competencia, pero seguro que nos informan adecuadamente sobre lo que debemos hacer.

Más información: 951 042 156 (Junta de Andalucía). Avisos a la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía (951 038 247) o al teléfono del Ayuntamiento de Ronda (Parques y Jardines) 952871369.