Archive for the tag 'lavanda'

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA: LAVANDA O ESPLIEGO

Andrés Rodríguez González Julio 8th, 2017

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA
USOS DE LA LAVANDA O ESPLIEGO.

Este arbusto leñoso de hojas perennes y vistosas flores violetas o azyladas de olor muy agradable, es muy usado para aromas y perfumes.
Como un breve resumen de sus muchos usos podemos decir de él que:

Aleja los ácaros, para ello se usa un ramillete de hojas que se introducen en una bolsa de tela y se guardan en los cajones de ropa.
Es aromatizante natural para eliminar los malos olores, una simple planta sirve e, incluso, algunas flores sueltas.

El jabón de lavanda limpia en profundidad la piel y la relaja.
La infusión de flores de lavanda tiene efecto acondicionador cuando se aplica sobre el cabello después del lavado con champu.

La infusión suave de Espliego funciona como tónico natural en el rostro aplicándolo impregnado en algodón.
Su fragancia actúa como relajante nervioso, contra la depresión y los dolores de cabeza.

Tanto en infusión como en aceite previene el insomnio.
Aplicado en forma de compresa en cuello o pecho, controla los problemas respiratorios.

Es antiséptico y fungicida, por lo tanto sirve en el tratamiento de heridas, golpes y quemaduras en la piel.
Atrae gran cantidad de insectos como abejas por lo que es muy conveniente tener matas de lavanda cerca del huerto para que los insectos polinizadores visiten las flores de las hortalizas y aumenten la producción.

Bibliografía
www.salud180.com

Plantas de la Serranía de Ronda: Lavanda

Andrés Rodríguez González Julio 11th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA.
LAVANDA Lavandula officinalis
La lavanda es una planta muy rústica típicamente mediterránea que vive bien en condiciones duras, en terrenos áridos y pedregosos formando bonitas matas de intenso olor.

Es una planta considerada como “Aromática”
El género Lavandula es una planta de la familia de las lamiáceas, que contiene una treintena de especies conocidas, entre las que se encuentra el espliego, fácilmente confundible con la lavanda común. El nombre científico de la lavanda, proviene del verbo latino “lavare”, porque esta flor ayuda a lavar las heridas tanto físicas como de tipo emocional.
Son plantas perennes, de pequeñas dimensiones alcanzando de hecho a lo sumo una altura de un metro. Aunque en cultivo pueden alcanzar con los pedúnculos florales más de dos metros. Las hojas son lineales, lanceoladas, estrechas, de un característico color verde-grisáceo.
Las inflorescencias, al final de largos tallos, son espigas. Cada espiga contiene un número variable de flores muy perfumadas y con aroma variable según la especie. Su aroma inconfundible ha convertido a esta planta en la joya por excelencia de la aromaterapia. En Francia es muy utilizada para elaborar perfumes y aguas de colonia. También se utiliza para perfumar y ahuyentar los insectos de armarios y cajones, en los que se coloca un saquito con flores de lavanda. Sus tupidas espigas de flores se destilan al vapor para producir el aceite esencial utilizado para dolores musculares y jaquecas.

El fruto es un aquenio que sólo contiene a su interior una semilla.
Existen numerosas especies de lavanda, las que se muestran en las fotos son Lavandula officinalis, muy usada para fabricación de perfumes. De esta especie se comercializan numerosas variedades con las flores inestablemente coloreadas en rojo, blanco o azul.
En zonas áridas no cultivadas de la Serranía de Ronda, es fácil encontrar Lavandula stoechas.
La lavanda se utiliza en infusión para las jaquecas producto del agotamiento nervioso tomando 1 taza de infusión estándar de las flores 3 veces al día y, si tomas 1 taza antes de acostarte, puede ayudarte a aliviar el insomnio. También resulta apropiada como digestivo tras la comida.
En tintura, se puede tomar hasta 5 ml (1 cucharadita) al día para las jaquecas, la depresión o la tensión nerviosa, aunque también sirve para calmar el asma, especialmente en ataques desencadenados por la tensión nerviosa, y para el estrés.
Sin embargo, la aplicación más extendida de la lavanda es como aceite esencial, al que hay tres formas diferentes de sacarle partido:

-    Aplicar aceite puro sobre picaduras o mordeduras de insecto, o añada 10 gotas a 50 ml de agua y utilízalo como loción para quemaduras solares. Para ayudar a conciliar el sueño, coloca un paño con 3-4 gotas de aceite bajo la almohada.
-    Aceite de masaje. Diluye 2 ml (20 gotas) de aceite esencial en 10 ml de aceite base para aliviar dolores musculares. Frota las sienes y la nuca en caso de jaquecas tensionales o al percibir el menor signo de migraña.
-    Enjuague capilar. Diluye 20 gotas de aceite esencial en una jarra de agua para obtener un buen enjuague capilar para los piojos. Aplica unas gotas de aceite puro en el peine con el que se eliminan las larvas y las liendres.

La lavanda, como planta medicinal, tiene infinidad de usos: analgésico, regenerador celular, sedante, ayuda a atenuar los síntomas de las gripes y refriados… siempre empleando el aceite esencial que se extrae de la planta. Pero sobre todo tiene gran poder antiséptico. En una quemadura reciente ayuda a prevenir la aparición de ampollas, así como a regenerar los tejidos. En el caso de las heridas, desinfecta al instante evitando consecuencias posteriores. También como antiinflamatorio es muy usado, sobre todo en procesos de reuma o artritis, ya que la lavanda ayuda a relajarse y calmar el dolor.
Es importante para nuestra salud que el aceite esencial que usemos sea de alta calidad, sino las medidas que se dan en las indicaciones de los remedios pueden no ser las mismas y no actuar de la misma manera ante las dolencias.
Otros usos de la planta lavanda: La flor de lavanda, fuertemente aromática, se utiliza, además de como ambientador natural, como repelente de las polillas. También se elabora un tónico de lavanda con aloe vera que tiene propiedades refrescantes, limpiadoras y tonificantes o un exfoliante natural para suavizar la piel del cuerpo.
Es una planta importante para las abejas y su supervivencia.

Bibliografia
Como-cuidar.com/
www.hogarmania.com/

Opinión: Que el Dios de las ciudades nos asista.

Andrés Rodríguez González Julio 16th, 2012

Antonio Garrido Domínguez es un conocido autor rondeño, persona de ideas muy claras que no duda en manifestar con fina ironía y recia contundencia, ha escrito numerosos libros, relatos y colaboraciones. Le he pedido permiso para trascribir el texto que sigue, permiso que me ha sido concedido con amables palabras. Acompaño el artículo con una imagen de una Abeja libando en flor de Lavanda, un ejemplo de trabajo para la comunidad y no para beneficio individual, con la esperanza de que algunos tomen nota.

Que el Dios de las ciudades nos asista
Por Antonio Garrido Domínguez
Se veía venir desde hace unos años. Desde que algún famoso le dio con toda intención por comprar unos terrenos, no para su recreo, sino para sus negocios, en suelos de El Castillo; que los tiempos cuentan mal para tenerlo en los bancos, y cuando se gana mucho hay que emplearlo bien, sobre todo si te dejan. Ese centro de interpretación, de visitantes, plazas hoteleras,  o como puñetas se le llame, que para despistar y no alarmar en demasía, se le viene dando cada vez  un nombre diferente, es, como nos imaginábamos desde la compra dicha,  una realidad, está hecho, con PGOU o sin él, no vayamos a engañarnos.  Estos “emprendedores” que vienen a cargarse, es la palabra, la belleza natural de nuestra ciudad, podían haber intentado lo mismo en la Giralda, o en la Torre del Oro, o en la Catedral de Sevilla, que más espacio permite, pero claro, allí no les dejan.  Sí en Ronda, donde somos unos benditos. Podían proyectar lo mismo en terrenos del cuartel de la Concepción, que no sabemos a qué lo vamos a destinar, o en montones de sitios, que los hay. Es  el Tajo o nada. Buen lugar, ¡vive Dios! Y, sí, ya sabemos la historia, muy manida, de que no sé cuántos puestos de trabajo, cuántos beneficios para la ciudad, y, claro,  sin dañar lo más mínimo al paisaje, que la verdad uno no sabe cómo se puede hacer eso, a no ser que se construya, hoy que tantos medios hay, sobre una de esas nubes otoñales que tanto gustan de visitarnos en dicha estación.
Es una maldición, (y no la de Ridruejo, que la pedía para los que dañaran la pureza arquitectónica y paisajística de nuestra ciudad, fueran particulares, miembros del consistorio o de quienes se tratara, que esa sería la justa) sino otra, la que se está derrumbando con todo su peso sobre nuestra ciudad. Desde unas semanas, por citar otra gorda,  anda dañando el sentimiento  y la vista de quien lo contempla ese horroroso teatro para las aves, apretado contra las murallas,  desdibujando y mandando al otro barrio a un paseo y a un entorno tan encantador como original.
Y como entre desatinos, locuras,  y barbaridades contra nuestra ciudad sin descanso nos movemos, se anuncia ahora, en voz baja, no vaya a escandalizarse nadie, la instalación de un restaurante en la Casa del Gigante. ¡Qué mejor lugar para ello, un palacio nazarí! Lo que decimos: no una maldición, sino una verdadera plaga la que está descargado, y lo malo es que no parece cuándo vaya a parar. Que el dios de las ciudades nos asista, aunque hay cosas contra las que, por mucho empeño que ponga,  poco podrá hacer el pobre mío.