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Naturalistas en la Serranía de Ronda: Domingo de Orueta y Aguirre

Andrés Rodríguez González Septiembre 13th, 2017

III.- Domingo de Orueta y Aguirre
Domingo de Orueta y Duarte, siempre consideró sus maestros por excelencia a José MacPherson, del que ya hemos hablado en el capítulo anterior, a su profesor de la escuela de Minas, Lucas Mallada Pueyo (que no será objeto de estudio al no estar vinculado a la comarca) y a su padre Domingo de Orueta y Aguirre, objeto del presente capítulo.
La Serranía de Ronda siempre ha atraido a visitantes ilustres, a viajeros románticos,  turistas, aventureros adinerados o no, pintores paisajistas, investigadores y otros muchos ilustrados. En este último caso, las dificultades que la estructura geológica de la comarca tiene, ha sido un atractivo importante para muchos de ellos. Por sólo citar algunos relacionados con el mundo científico, podemos comentar que en 1.775 el irlandés Bowles viene a España para mejorar las explotaciones de Almadén e inspeccionar la minería del país. Ya retirado, visitó gran parte de la península y en su largo recorrido llegó a Ronda, donde estudió la geología y las explotaciones mineras de la zona. Sus observaciones fueron publicadas en un libro titulado “Historia Natural de España”. En el siglo XIX el francés De Vernuil recorrió la Serranía y recopiló una excelente colección de fósiles, además publicó varios artículos sobre paleontología y sobre la constitución geológica de España y de la Serranía, en particular sobre la comunicación entre el Atlántico y el Mediterráneo.

Domingo de Orueta y Aguirre había nacido en Málaga el día 15 de octubre de 1833. Hijo de Domingo de Orueta y Aguirre (es curioso su mismo nombre), era el menor de tres hermanos. Su padre tenía una situación económica desahogada. Después de emigrar de su casa de origen de Oñati, estableció una casa de comercio en Cádiz en 1813, poco después ante la difícil situación económica de la ciudad decidió probar fortuna en América donde se estableció en 1815, regresando de nuevo a Cádiz en 1821. Ya casado con su prima hermana María del Pilar y con un hijo, a finales de ese mismo año decide trasladar la casa de comercio a Málaga, una ciudad dinámica y en crecimiento. Hombre muy hábil en los negocios establece relaciones con las grandes familias influyentes en la pujanza industrial y comercial de la ciudad. Familias como los Livermore,  Heredia, Larios, Loring fueron algunas de las que destacaron en aquella floreciente Málaga. Con ellas se relacionaban los Orueta y con alguna de ellas emparentaron por matrimonio. Su casa en Málaga estaba establecida en Cortina del Muelle 65, junto a la de los Heredia.
La casa de comercio de Orueta progreso y los Orueta desarrollaron nuevos negocios que les permitieron una gran prosperidad. El joven Domingo de Orueta  fue enviado a Inglaterra a cursar estudios secundarios en el Clever Green, donde habían estudiado sus hermanos Ricardo y Pedro  Antonio con excelentes resultados. Su formación en el  colegio inglés fue entre los años 1846 y 1850. En 1858 emprende un viaje por Europa acompañado por su amigo Joaquín García de Toledo en un viaje pagado por su abuela María del Pilar. De Francia pasaron a Italia, recorriendo Roma, Nápoles y alrededores, Florencia, Bolonia, Venecia y Milán. En Suiza estuvieron más de un mes recorriéndola entera a pie con mochila. Suiza marcó profundamente  Domingo y le generó una gran afición por la Geología en particular y las Ciencias Naturales en general. Pasaron a Alemania, después Bruselas,  Amberes y Paris desde donde viajaron a Londres. De  regreso a París viajaron a Bayona desde donde viajaron a Madrid en diligencia. En Madrid permanecieron varios días hasta regresar a Sevilla y Cádiz donde os dos amigos se separaron. Domingo regreso a Málaga y Joaquín a Lisboa. Como consecuencia de dicho  viaje Domigo escribió un libro titulado “Descripción de un viaje a Suiza e Italia”.
En ese viaje se desarrollo su afición científica, con cierto disgusto de su padre que observaba como su hijo no mostraba el menor interés por los negocios familiares. Se dedica a adquirir y leer  libros de Ciencias especialmente. Llegó a tener una biblioteca de 2.200 volúmenes que a su muerte fueron cedidos a la Institución Libre de Enseñanza. Pero  no sólo le interesaba la Geología, también dominaba el mundo clásico de Roma y Grecia, la literatura clásica y el Arte. Y todo ello adquirido de una forma autodidacta.

Domingo se casó en 1861 con Francisca Duarte, hija de un acaudalado hombre de negocios malagueño de ascendencia portuguesa. El día 24 de enero del año siguiente nació su hijo primogénito al que llamaron según la tradición familiar Domingo, Chomin para la familia. En esos tiempos vivían en una casa de la calle Muelle Nuevo. Los negocios familiares marchaban bien y su situación económica era más que desahogada. Domingo de Orueta y Aguirre se integró en la Sociedad Económica de Amigos del País en 1.862. Dos años después nace su segundo hijo que recibió el nombre de Luis. En 1.868 se trasladan a una casa en la calle Cortina del  Muelle donde nace su tercer hijo que recibe el nombre de Ricardo en recuerdo de su  hermano fallecido unos años atrás de un terrible cáncer en la boca. Posteriormente nacen sus hijos Jorge, María y Leonor.
Durante esos años Domingo continuó, de manera autodidacta, su formación científica, a base de lecturas sin descanso de libros, especialmente de Geología y de Paleontología.  Hacía frecuentes excursiones por la provincia y anotaba cuidadosamente sus experiencias en cuadernos de campo. Uno de sus acompañantes habituales era José Mac Pherson, nuestro personaje del capítulo anterior, también geólogo autodidacta con el que hizo numerosos excursiones por las Cordilleras Béticas. Domingo también era aficionado a la Entomología y se ayudaba en sus estudios de insectos de un microscopio adquirido en Londres. Llegó a adquirir un gran dominio en la microscopia, dominio que fue heredado y ampliado por su hijo Chomin que llegó a tener renombre internacional en ese campo. Lo veremos en el capítulo dedicado al personaje. En  1870 descubrió un yacimiento de mineral de Bismuto en la cuenca del río Padrón, en Estepona .  Más adelante su hijo descubrió en ese yacimiento el mineral que lleva el nombre de Oruetita. Fruto de sus investigaciones son las cuatro publicaciones sobre la Geología de la Provincia de Málaga que se citan a continuación.
-    “Algunas consideraciones sobre la geología de las proximidades de Málaga”. Su primer trabajo científico fue publicado en la revista “Proceedings” de la Sociedad Geológica de Londres. En este trabajo se detiene especialmente en la descripción y estudio del Torcal de Antequera, haciendo una maravillosa narración de éste singular paraje. También cita los fisiles encontrados en la región de Antequera que le ayudan a fijar como la edad geológica de esa zona el periodo Jurásico de la Era Terciaria. En un segundo artículo publicado en la misma revista el día 7 de febrero de 1872, Orueta y Aguirre se reafirma en sus conclusiones del artículo anterior y aporta el descubrimiento de nuevos fósiles para ello. Además, hace una interesante hipótesis sobre el origen del Torcal de Antequera.
-    En noviembre de 1873 pronuncia una conferencia en la Sociedad Malagueña de Ciencias que se publicó al año siguiente sobre Los Barros de Los Tejares. Una interesante formación geológica situada al noroeste de Málaga capital con una gran cantidad de fósiles de la que se extraían arcillas destinadas a la fabricación de ladrillos y tejas. Fue ampliamente descrito por Orueta y Aguirre que dato esos terrenos en el Mioceno Superior, contraviniendo las teorías de otros investigadores. Por su modestia no quiso dar a conocer sus datos hasta que no fueron  confirmados por el barón Von Fristz director del Museo Senkenbergen de Francfort. El estudio fue publicado en la Sociedad Española de Historia Natural en Madid en 1877.
-    El 14 de septiembre de 1874, Orueta y Aguirre pronunció una conferencia en la Sociedad Malagueña de Ciencias titulada “Bosquejo geológico de la parte Suroeste de la provincia de Málaga”. Incluye una descripción orográfica y geológica, descripción de los movimientos orogenéticos y erupciones volcánicas ocurrido en esa zona después del Jurásico, descripción de terrenos Secundarios y descripción de terrenos Paleozóicos. Menciona especialmente las rocas ígneas al nordeste de Manilva que con una extensión de más de mil kilómetros cuadrados constituyen la mayor erupción de serpentina conocida hasta la fecha. Esta formación geológica fue estudiada detalladamente por su hijo Domingo de Orueta y Duarte. Describe en las cercanías de Marbella el depósito de hierro que suministra material a las ferrerías de Heredia y la formación denominada Sierra de Las Nieves en la que se eleva el pico de Enamorados en cuyas vertientes crece el pinsapo al que considera de tanta belleza como la araucaria. Pide la conservación de esos bosques por medio de la declaración de un espacio protegido al considerarlos como en peligro de extinción. En San Pedro de Alcántara descubre un fósil al que le dieron el nombre científico de Pectunculus oruetae.
-    La última de sus publicciones se titula “Bosquejo geológico de la región septentrional de la provincia de Málaga”. Fue un encargo de la Comisión nacional para la elaboración del Mapa Geológico de España y publicado en 1877. Los trabajos de campo fueron realizados durante los años 1875 y 1876, sin medios, sin ayuda y en solitario. El área de estudio se extiende por Archidona, Antequera y Campillos. El estudio es muy detallado tanto en la parte geológica, situación, clima, red hidrográfica y de los cultivos.

En reconocimiento a sus estudios, el Gobierno concedió a Domigo de Orueta y Aguirre la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica en 1876. La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid le nombró Socio Corresponsal en 1877. Persona modesta, nunca hizo ostentación de los reconocimientos recibidos.
En el año 1872 tuvo lugar en Málaga la fundación de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, más conocida como “Sociedad Malagueña de Ciencias”.  En pleno sexenio revolucionario que tuvo su culminación con la liquidación del reinado de Isabel II, se abre un periodo de liberación ideológica respecto a los valores tradicionales, no solo en España, también en toda Europa a través de la expansión de la industrialización. Sus bases fundamentales están marcadas por los valores de las ciencias empíricas y experimentales y la consideración de la ciencia como único instrumento que puede garantizar el progreso humano.
El nacimiento de la Sociedad tuvo lugar en una época con una fuerte recesión económica en Málaga con el cierre de varias instalaciones siderúrgicas, la llegada de la plaga de la filoxera y varias epidemias que afectan a la población de la provincia. Por su educación en Inglaterra Domingo de Orueta y Aguirre estaba muy influenciado por las corrientes empiristas y evolucionistas, pensamientos que fueron fundamentales en la creación de la Sociedad Malagueña de Ciencias. Convocados 19 malagueños por Orueta y Aguirre se reúnen el día 24 de julio de 1872, se decide la creación de una sociedad que tendría como objetivo la constitución de un museo donde se representaría  la fauna, flora y minerales de la provincia. Además la Sociedad llevaría a cabo estudios de los parámetros meteorológicos y su influencia en la agricultura, la industria y el comercio. El 6 de octubre tiene lugar una segunda reunión donde se aprueba la constitución de la Sociedad y se redacta su reglamento, a continuación se legaliza. El día 13 de octubre por votación secreta se elige la junta directiva que está presidida por Domingo de Orueta. La sesión inaugural de la Sociedad tuvo lugar en una reunión el 8 de diciembre donde  se consolida la lista definitiva de socios fundadores además de exponer los objetivos de la Sociedad por pare de Domingo de Orueta que quedan marcados en los siguientes: Infundir en los socios un verdadero amor por las ciencias, establecerr una normativa para el desarrollo de discusiones científicas, crear una biblioteca y un museo y, por último, aprovechar el mayor número posible de recursos humanos para las actividades de la Sociedad.
Los socios fundadores eran miembros de la alta burguesía mercantil malagueña que promueven el desarrollo científico y cultural a través de la aplicación de nuevos métodos de producción en la agricultura y la industria.

Una de las figuras más destacadas del periodo fundacional de la Academia fue el malagueño Pablo Prolongo García (1806-1885), importante botánico que colabora con Boissier el descubridor científico del pinsapo.
La Sociedad Malagueña de Ciencias nace en un periodo de decadencia económica, con sus actividades intentó dar un respuesta científica a los problemas de la sociedad malagueña aplicando postulados “positivistas” de los que Domingo de Orueta Aguirre era firme defensor. (El positivismo es un pensamiento filosófico que afirma que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las hipótesis a través del método científico).
No sólo mostraba preocupación por la Ciencia, también por cuestiones sociales, económicas e industriales. Buena fe de ello dan las actuaciones que llevo a cabo en los siguientes temas: Vacunación contra la viruela en la epidemia de 1874, medidas contra la comercialización de la carne parasitada por triquina, enfermedad de los cítricos de 1884, epidemia de cólera de 1884, informe sobre los terremotos de 1884 y 1855, epidemia de Phyllosera entre 1878 1885. En este último punto el estudio llevado a cabo por la “Sociedad”  hizo hincapié en el impacto que esta epidemia hizo en el sector vitivinícola de Málaga que era de los más activos económicamente de la comarca, Domingo de Orueta a través de observaciones microscópicas identificó que el origen de la enfermedad era el insecto denominado Phyllosera vastratix, y realizaron propuesta para actuar contra el parásito. Por intereses económicos las medidas propuestas por la “Sociedad” no fueron tomadas en consideración y la epidemia siguió su cauce destructivo hasta acabar con casi todos los viñedos malagueños en 1885, una realidad que vino a dar la puntilla a la terrible crisis económica que afecto a Málaga y que se inicio en los años sesenta del siglo diecinueve.
En 1882, Domingo de Orueta, que ejercía la profesión de corredor de comercio sufre un fuerte revés anímico con la muerte de su esposa, Paca, afectada por tisis pulmonar.

Nuestro personaje siguió su labor investigadora centrada en esos momentos con estudios sobre los Terremotos de 1884 1885. Estuvo relacionado con el movimiento Krausiano a través del rondeño Giner de Los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza. En 1887 junto a otros malagueños, funda la “Asociación Malagueña para Estudios de la Mujer” que fomentaba la instrucción en la provincia de Málaga sin limitaciones de sexo, edad ni lugar de residencia. Es un ejemplo de sus muchas preocupaciones sociales y su afán de difundir el conocimiento.
Domingo de Orueta y Aguirre murió de forma repentina el día 19 de febrero de 1891. Su muerte causó un gran impacto en la “Sociedad Malagueña de Ciencias” creada por él y en la ciudad de Málaga donde era muy conocido y apreciado.

Las fotografías y la lista de socios fundadores de la Sociedad Malagueña de Ciencias han sido tomadas del libro de Manuel de Orueta, “De Aingerukua a Cortina del Muelle”.


Bibliografía
aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/
Manuel de Orueta González. De Aingerukua a Cortina del Muelle. 282 páginas. 1998 Ediciones Moretón.
www.laserranianatural.com