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FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA CIERVO.

Andrés Rodríguez González Diciembre 18th, 2019

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA

CIERVO. Cervus elaphus

El mayor herbívoros silvestres de la Península Ibérica, puede alcanzar un peso de 200 kilos, una longitud de hasta dos metros y una altura a la cruz entre uno y un metro y medio. Aún así el ciervo peninsular es más pequeño que el ciervo europeo de latitudes más norteñas. Además el ciervo peninsular carece de crines que están presentes en el europeo.

Tiene dimorfismo sexual, los machos son más voluminosos con cuernas la mayor parte del año, excepto entre febrero y mayo que las pierden. Las hembras por su parte son más esbeltas y carecen de cuernas en toda su vida. La cuerna evoluciona con la edad, sirviendo para especificar el nombre del animal, los varetos cuando son más jóvenes y la cuerna tiene una única punta y los horquillones cuando tienen ya dos puntas. El número de puntas de la cuerna no tiene una relación directa con la edad del animal, sino que tiene que ver con factores ambientales y genéticos.

El color de la piel varia a lo largo del año, es más rojizo durante la primavera y el verano y más grisáceo durante otoño e invierno. Los cervatillos presentan puntos blancos sobre su capa, que así se denomina la piel.

El naturalista Ángel Cabrera estableció en la Península dos subespecies, hispanicus sólo presente en el Bajo Guadalquivir y el bolivari, en el resto de la Península. Existen también poblaciones hibridadas con ciervos europeos importados.

El periodo de celo es en septiembre y primeros de octubre. Los ciervos machos se aparean con varias hembras para lo que deben antes competir con otros machos adultos. Durante este periodo de celo la cuerna alcanza su mayor desarrollo, los machos pelean entrechocando sus cuernas y emiten grandes berridos en lo que se llama “la berrea”.

El estado de adulto se alcanza a los dos años, aunque los machos antes de llegar a reproducirse deberán pasar algunos años compitiendo con otros adultos más desarrollados que pueden defender un harén.

Fuera de la época de reproducción los machos viven aislados e itinerantes y las hembras viven en colonias, junto con los subadultos.

Se alimenta de brotes tiernos y hojas, pasto, arbustos, setas y en ocasiones de los cultivos. El efecto de su presencia en el monte bajo y en los brotes de los árboles es muy apreciable. En las zonas donde habitan los ciervos el crecimiento de las especies vegetales se controla de forma natural.

Los ciervos dejan rastros relacionados con sus hábitos alimentarios, como el despuntado de los brotes tiernos de los arbustos y de las ramas bajas de los árboles, así como líneas verticales paralelas del mordiqueado de la corteza de algunos árboles. El rascado de la cuerna contra la corteza de otros árboles es también un signo que advierte de la presencia de ciervos en un área.

Como corresponde a otros grandes herbívoros, pasan muchas de las horas diurnas acostados en camas, que tienen la forma de claros de vegetación aplastados en zonas tranquilas.

Su enemigo natural es exclusivamente el lobo.

En la Serranía de Ronda es posible ver ciervos en algunos cotos de caza.

Bibliografía

https://www.faunaiberica.org/