Paisaje de la Serranía: Tavizna.

Andrés Rodríguez González Junio 10th, 2016

Cerro Tavizna.
A la derecha de este impresionante cerro, en la parte baja debería estar el Embalse de Los Caballeros o de Montejaque, pero sólo acumula agua en periodos de máxima y continuada lluvia. Al fondo con el peñacho de nubes el Hacho de Montejaque.
El cerro Tavizna, de 903 m de altitud se encuentra en el término municipal de Montejaque. Geológicamente pertenece a la serie carbonatada de edad Jurásica, con una estructura anticlinal de flancos verticales.

La cubierta vegetal es escasa, predominando el matorral mediterráneo.

En cuanto a fauna se pueden ver algunas aves como halcón peregrino, búho real y cernícalo; con mamíferos tan interesantes como el gato montés. Hasta hace pocos años albergaba una pareja de Alimoches.

Presenta un extraordinario valor paisajístico, espeleológico por la presencia a sus piés del complejo Hundidero-Gato y arqueológico gracias a las pinturas rupestres paleolíticas, materiales cerámicos, líticos y óseos del Neolítico Final-Calcolítico encontradas en la cueva de Hundidero. Además del interés antropológico que presenta el Embalse de Los Caballeros.

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA. Caballito del Diablo de alas negras

Andrés Rodríguez González Junio 10th, 2016

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA.
Caballito del Diablo de alas negras. Calopterix haemorrhoidalis.
Dentro del grupo de insectos llamados Odonatos tenemos dos grandes subgrupos, las libélulas y los caballitos del diablo.
Ambos tienen dos pares de alas, las delanteras y traseras. En los caballitos del diablo, las alas son similares en tamaño y forma, aunque las alas posteriores son un poco más cortas en algunas especies. Las alas posteriores de las libélulas son más amplias y tienen una forma diferente a las alas anteriores.
Las alas de un odonato están apoyadas sobre fuertes músculos que las convierten en ágiles voladoras, capaces de recorrer largas distancias e incluso migrar a otros lugares. Los caballitos del diablo son voladores mucho más débiles.
Dentro de los caballitos del diablo, la familia Calopterygidae se distingue por la bonita y llamativa coloración de ahí la etimología del nombre, kalós  pterón: alas bellas.
El caballito del diablo de alas negras posee un tamaño mediano, entorno a los 50 mm y una envergadura alar superior a los 60 mm.  En la cabeza poseen un par de ojos globosos, laterales y bastante separados.
La característica que mejor identifica a la especie es la presencia de un color negro en las alas de los machos, mientras las hembras sólo presentan esta coloración más intensa en el ápice de las alas posteriores, siendo un tono ahumado el dominante. Los machos maduros presentan una coloración roja-rosada en la parte inferior de los últimos tres segmentos, causa del nombre de la especie. El Pterostigma (celdilla opaca y densa cercana al ápice del ala) está ausente en los machos, mientras en las hembras presenta color blanco. Existe una bien marcada diferencia sexual entre machos y hembras, es lo que se llama dimorfismo sexual.
Los individuos inmaduros presentan colores verdes, anaranjados y con brillos metálicos. Otra particularidad que presentan es la tonalidad cobriza de las tibias.
Se puede encontrar por toda la zona mediterránea occidental
Es una especie que necesita para vivir un agua con calidad. Siempre en ríos  y arroyos de poca profundidad pero con corriente de agua durante todo el año. Prefiere orillas con abundante vegetación y bien soleadas. A veces vive en canales y acequias de riego.
La actividad de los adultos comienza durante la segunda quincena de Marzo y termina a principios de Noviembre. Los machos maduros son fuertemente territoriales, por lo que tienden a permanecer en área muy restringida del curso de agua, por  lo que conforme avanza la temporada, los machos inmaduros se ven obligados a migrar río arriba buscando su propio territorio.

La defensa de este territorio tiene como objetivo permitir que sólo pongan huevos  las hembras que han copulado con el macho “propietario” del territorio. Cuando hay una alta densidad de machos, algunos de ellos muestran un carácter no territorial, vagando a todo lo largo del curso de agua, pero con escaso éxito reproductivo.
Las hembras y machos alcanzan su estado maduro a los 9 días de la eclosión, teniendo en cuenta que la vida media de un adulto es de sólo 10-16 días, tenemos que la vida media de una adulto maduro es de tan sólo 1-7 días. No obstante, la duración de la cópula es breve, de unos 2,5 minutos y un macho puede fecundar a varias hembras en una sola hora.
Curiosamente, esta especie posee dos estrategias muy perfeccionadas para asegurar que la descendencia lleve los genes del macho que ha copulado en último lugar. Las hembras almacenan el esperma en una bolsa copuladora y en dos órganos llamados espermatecas, ubicados en el abdomen. Cuando los machos se aparean vacían de esperma de la bolsa, atrapándolo con una serie de espinas que poseen en el órgano copulador, llamado edeago. A veces las espermatecas son más estrechas que el edeago, por lo que el macho no puede extraer directamente el esperma. Sin embargo el macho puede usar el edeago de una forma diferente: estimula a la hembra de la misma manera que lo haría un huevo en el momento de la puesta, induciendo de esta forma la expulsión del esperma de las espermatecas.
La fase de huevo transcurre durante el verano, hay ninfas pequeñas en otoño y principio del invierno, las ninfas comienzan a alcanzar el último estado a partir de Abril, y son observables los primeros signos metamórficos a principios de Mayo el periodo principal de emergencia de adultos tiene lugar desde finales de Mayo hasta mitad de Septiembre. Los registros máximos de presencia de adultos corresponden al periodo que va desde final de Julio a final de Agosto. Algunos individuos de la población parecen necesitar dos años para completar su ciclo, y podrían emerger en una época más temprana que el resto de ninfas, en relación con esto último parecen estar las observaciones de adultos realizadas a mitad de Mayo.

Bibliografia
www.granadanatural.com
www.ehowenespanol.com

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA Roble Melojo, rebollo.

Andrés Rodríguez González Junio 5th, 2016

PLANTAS DE LA SERRANÍA DE RONDA
Roble Melojo, rebollo.
Quercus pyrenaica

Árbol caducifolio de hasta 25 m de altura, con follaje de color verde claro en verano y pardo en el invierno. Es fácil de distinguir por su tonalidad y sobre todo por las hojas. Suele estar mezclado con encinas en las partes más bajas de su distribución y con pinares o matorrales de alta montaña en la parte superior de las montañas ibéricas donde habita. Cuando llega el otoño su típico color de primavera y verano, se torna pardo amarillento.
Las hojas son caducas, grandes, con lóbulos profundos cuyas incisiones en muchos ejemplares casi alcanzan el nervio central. Son pelosas por ambas caras, aunque se aprecia mejor este carácter por el envés, que muestra un tono verde más claro; esto es importante para diferenciar esta especie de los verdaderos robles. Cuando comienzan a brotar, muestran un tono algo rosado que cambia bruscamente al verde claro, y llegado el otoño se tornan pardo-amarillentas al secarse.
En las ramas es posible encontrar unas agallas muy características, provocadas por la picadura de una pequeña avispa, que pone sus huevecillos en los tejidos de la rama. Dichas agallas son de aspecto globoso y color pardo, con unos piquitos a modo de corona en la parte superior y, sobre todo en las que se encuentran en el suelo, un pequeño agujerito por donde ha surgido el individuo adulto derivado de la larva que se había alimentado de la agalla. Las agallas son mecanismos de defensa de la planta ante el ataque del insecto.

El rebollo es de los más extendidos representantes del género en la flora ibérica, ya que en nuestro territorio se encuentra el máximo de su distribución. Se extiende por las montañas que bordean la meseta del Duero, es decir, Cordillera Cantábrica, Sistema Central, Sistema Ibérico y las montañas del NE de Portugal. Además se encuentra en algunas zonas de Montes de Toledo, Sierra Morena y algunas sierras béticas, como Sierra Nevada. Fuera de la Península aparece en el sudoeste de Francia y en Marruecos, cubriendo además un amplio margen de altitudes, desde cerca del nivel del mar hasta más de 1700 m.
En la Serranía de Ronda son poco abundantes, probablemente por haber sido talados, en la Sierra de Las Nieves tan solo se conservan dos árboles en el Puerto del Robledal, cerca de la Fuenfría. El nombre del lugar, Puerto del Robledal, sin duda hace referencia a la presencia de estos árboles en número elevado, pero, tal vez por el pastoreo excesivo, quizás para obtención de madera, vigas para apuntalar galerías de minas, por incendios forestales o por todas esas causas a la vez está casi desaparecido. Aunque hace pocos años se ha realizado una repoblación importante en la zona. También existen en poca cantidad en Sierra Bermeja  y en los picos de Los Alcornocales como el Aljibe. (Gracias Carlos Guerrero Barragan por la información)
Curiosamente, a pesar del epíteto específico “pyrenaica” que indicaría su presencia en esta cordillera, realmente solo se encuentra en algunos puntos del Pirineo navarro. Ecológicamente desempeña un papel intermedio entre las especies más claramente xerófitas (encinas y quejigos) y los verdaderos robles. Se desarrolla principalmente sobre suelos silíceos (granitos, gneises, pizarras), muy raramente en calizas; deben ser húmedos, aunque en menor medida que para los robles por antonomasia. Soporta climas continentales, con fuertes heladas en invierno y un cierto grado de sequía veraniega, entre algo menos de 400 y hasta casi 2000 m como altitudes extremas. Puede formar masas puras (melojares o rebollares, localmente extensos en las montañas castellanas o en el Sistema Central) en que se encuentran arbustos como genistas o piornos y plantas herbáceas como las peonías o el helecho común. Puede también mezclarse con la encina y el quejigo en las altitudes inferiores, con el haya en las zonas más húmedas o con pinos de montaña a mayores altitudes.

Aunque las bellotas se pueden aprovechar para montanera, la producción es baja e irregular en comparación con la de la encina o el alcornoque.
La madera, muy fibrosa y de difícil secado, se ha empleado para hacer vigas, traviesas de tren y en minería. Se ha utilizado sobre todo para la producción de leña y carbón vegetal.

Bibliografía
http://www.arbolesibericos.es/

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA Sapo corredor Epidalea calamita

Andrés Rodríguez González Junio 3rd, 2016

FAUNA DE LA SERRANIA DE RONDA
Sapo corredor Epidalea calamita
Anfibio de mediana talla, pero con oscilación de tamaño que puede ir desde los 31,3 - 71 mm en machos a 38,8 - 98 mm en hembras.
Se puede describir como un animal de aspecto robusto y de extremidades relativamente cortas, tiene la cabeza más ancha que larga y el hocico corto y redondeado. Las glándulas parótidas son grandes, dispuestas a continuación de unos ojos prominentes con pupila horizontal e iris amarillo metálico con vetas negras. El tímpano apenas se aprecia y mide la mitad del diámetro del ojo. Los dedos son cortos, con tubérculos subarticulares pares y dos tubérculos palmares. La piel dorsal es muy verrugosa, con las verrugas de tamaños muy dispares y dispuestas irregularmente, a menudo de color rojizo especialmente en las hembras. La coloración dorsal es muy variable, pero generalmente verde grisáceo a marrón, alternada con manchas más claras de distinto tamaño, que pueden presentarse bien definidas o difusas. Una característica línea media dorsal amarilla clara suele recorrer longitudinalmente el cuerpo desde la base de los ojos hasta la cloaca, pero esta línea puede estar ausente. La región ventral es de color crema y de aspecto granulado, especialmente en las patas traseras.
Categoría global de conservación para la IUCN en 2006, como “Preocupación menor”. Igual catalogación para España.
Esta especie está ampliamente distribuida en Europa desde la Península Ibérica hasta Bielorrusia y el oeste de Ucrania. Está presente en el Reino Unido y el suroeste de Irlanda, llegando al sur de Suecia, mientras que el borde sur llega a pies de los Alpes y el norte de Austria y Eslovaquia. Presente en la mayor parte de la Península, y en todas las provincias españolas, no se conoce su distribución en la zona cantábrica ni en algunas áreas del interior. Puede ocupar multitud de hábitats, desde zonas costeras o zonas áridas hasta zonas húmedas y montañosas hasta por encima de los 2.500 m de altitud. También vive en áreas con fuerte influencia humana como cultivos y graveras.

El período reproductor no es continuo y está muy asociado con los episodios de lluvia, pero existe variación latitudinal y altitudinal en la fenología reproductiva de esta especie. Tras episodios de lluvia, los machos acuden a las charcas con rapidez y en un par de días pueden formarse grandes coros de machos cantando. Los coros alcanzan el pico de actividad de 2 a 3 horas tras la puesta de sol y se alargan hasta 2 – 3 horas antes de amanecer, en función de las condiciones ambientales. Los machos cantan desde la orilla o en zonas someras, en postura erguida. El canto es recuerda al de un grillo pero más prolongado. En el sur peninsular, las primeras puestas pueden encontrarse a continuación de las primeras lluvias de otoño, o al comienzo del invierno, frecuentemente con un pico de reproducción entre enero y comienzos de marzo. Con el incremento en latitud o altitud la fecha de puesta se retrasa hasta bien entrada la primavera o incluso al comienzo del verano. Los machos defienden territorios a base de cantos durante la reproducción, el área defendida es mayor cuanto mayor tamaño tiene el macho. Es frecuente observar peleas entre machos, y la incidencia de éstas depende de la razón de sexos operativa. Algunos machos jóvenes adoptan estrategia de permanecer en silencio junto a machos cantando e intentando así obtener copulas con las hembras que se aproximen atraídas por el canto.
Su reducido periodo larvario le permite explotar charcas temporales someras de muy distinto tamaño, desde grandes praderas de inundación hasta cuerpos de agua efímeros formados en las cunetas de los caminos. Cría preferentemente en cuerpos de agua dulce pero soporta condiciones salobres. Las larvas toleran también un amplio rango de temperaturas  entre los 6 a 43 ˚C  y de amplio margen para el pH  de 5 a 9.
Los adultos son carnívoros y se alimentan de fundamentalmente de artrópodos como hormigas, escarabajos, larvas de varios insectos, saltamontes, ciempies y escorpiones. Los renacuajos son predominantemente herbívoros, comiendo algas y detritos, con escasa presencia de plantas en su dieta. No obstante, los renacuajos pueden comerse a otros renacuajos muertos, tanto de su especie como de otras especies.
En su fase embrionaria y larvaria sufren depredación tanto por vertebrados como por invertebrados acuáticos, principalmente escarabajos, larvas de libélula y otros anfibios. Ocasionalmente otros vertebrados como culebras de agua, aves y galápagos pueden depredar activamente sobre estos renacuajos. La gelatina que envuelve a los huevos puede constituir una barrera protectora eficaz frente a algunos depredadores invertebrados.
El Sapo corredor sufre la competencia con Bufo bufo y Rana temporaria.

Bibliografia
www.vertebradosibericos.org/

PAISAJES DE LA SERRANIA DE RONDA CERRO ABANTO

Andrés Rodríguez González Junio 2nd, 2016

PAISAJES DE LA SERRANIA DE RONDA
CERRO ABANTO
El Cerro Abanto, en el Parque Natural Sierra de Las Nieves tiene una altitud de 1.508 m sobre el nivel del mar. El nombre hace referencia al color rojizo de las rocas que lo forman. Separado del Cerro Alcor o Alcojona por el Puerto Capuchino, presenta una estructura bastante diferente, el Abanto es de rocas peridotitas mientras el Alcojona es de calizas. Las primeras son de origen Magmático mientras que las calizas son Sedimentarias. Eso da una estructura de suelo tal que hace que la vegetación y el perfil montañoso sea bastante distinto.
Sus laderas asoladas y con pinares aún en regeneración son una muestra del terrible incendio que en 1.991 asoló estas sierras.
La foto está tomada desde el Cerro del Robledal, se puede ver en primer término a la izquierda, abajo, el Puerto del Robledal, el camino que cruza toda la imagen de izquierda a derecha es el Cordel de Los Pescaeros que se dirige a la Costa del Sol y al Castaño Santo y el que parte perpendicular al anterior que se presenta menos marcado, va hacia el Cerro Alcojona, de color gris claro y más agreste.
Para andar por estos lugares se debe tener en cuenta en época estival la continua exposición al sol y la falta de agua en todo el Cerro Abanto. Con nieve hay que extremar las precauciones por la formación de placas de hielo en algunos lugares.
El Cerro Abanto y el Alcojona constituyen una divisoria de agua muy nítida, las aguas que discurren hacia la izquierda de la foto van hacia los arroyos de Carboneras y de La Fuenfría, cabeceras del río Guadalevín, afluente del río Guadiaro, mientras que a la derecha (parte de atrás del Alcojona y del Abanto forman el Cambuyón de Vélez y el arroyo de los Caballos que son las cabeceras de Río Verde, las aguas que vierten en la parte frontal de la foto forman las cabeceras del río Guadaiza.

Plantas de la Serranía de Ronda: Orquídea piramidal

Andrés Rodríguez González Junio 2nd, 2016

Plantas de la Serranía de Ronda
Orquídea piramidal
Anacamptis pyramidalis
Orquídea de gran tamaño que puede llegar a tener una altura en ocasiones de hasta medio metro.
De un penacho de hojas basales que nos llegan a formar una roseta salen las primeras hojas de gran tamaño, lanceoladas, en disposición erguida, pueden seguir algunas más de menor tamaño y cerca de la base. De la parte central crece un pedúnculo largo que termina en una inflorescencia densa, con muchas flores y aspecto ampliamente ovalado o cónico. Las brácteas son un poco más cortas que el ovario. Las flores son de color rosado más o menos intenso, raramente muy claras, pueden incluso variar en plantas situadas muy cerca unas de otras. El sépalo dorsal y pétalos laterales se juntan formando un casco, mientras que los sépalos laterales se disponen abiertos. El labelo es claramente trilobulado y lleva dos crestas en la base y un espolón largo y fino. Hay dos polinias unidas por un solo viscidio. El ovario cilíndrico, revirado, glabro. La inflorescencia puede estar compuesta por entre 15 y 50 flores que poseen un suave aroma. Florece desde inicios de mayo hasta mediados de julio. La polinización la llevan a cabo varias mariposas y polillas.
Es probablemente la especie más ampliamente distribuida  por los territorios calizos de la Península Ibérica. Se distribuye principalmente por los países circunmediterráneos hasta las proximidades del mar Caspio; hacia el norte de Europa alcanza las islas británicas y los países bálticos.
Habita siempre sobre suelos calizos, a veces algo arenosos, en terrenos soleados y secos, matorrales de tipo tomillar o aulagar, zonas antes pastoreadas, barbechos etc, hasta unos 2000 m. Se encuentra en bosques de encinas, quejigares, pinares de diferentes especies de pinos. A veces se presenta muy dispersa y otras, como las que se muestran en las fotografías formando una población de más de 100 individuos. Un tipo de hábitat similar al de muchas Ophrys.
Bibliografia
http://www.orquideasibericas.info
Guía de campo de las orquídeas de loa provincia de Granada. Equipo de Granada Natural. Ediciones Pinsapar. 2016

Cabañuelas para junio de 2016. En junio beber y sudar, y el fresco buscar

Andrés Rodríguez González Junio 1st, 2016

Cabañuelas para junio de 2016.
En junio beber y sudar, y el fresco buscar
Dicen las Cabañuelas de mi pueblo Garbayuela aplicadas a la Serranía de Ronda, que tendremos una primera quincena en la que el tiempo primaveral irá cambiando hacia más caluroso pero con posibilidades de algunas precipitaciones en la segunda semana del mes. Pasada la mitad de mes tendremos un episodio de calor al que seguirá una cierta inestabilidad para terminar el mes con el verano asentado con fuertes temperaturas.
Como ilustración, una foto de una preciosa orquidea de la Sierra de Las Nieves.

PASEOS CON IMÁGENES POR LA SERRANÍA DE RONDA. PASEO 01.- DESDE EL REFUGIO DE QUEJIGALES A EL TAJO DEL CANALIZO.

Andrés Rodríguez González Mayo 30th, 2016

PASEOS CON IMÁGENES POR LA SERRANÍA DE RONDA
Con este paseo abro un nuevo periodo en mi conocimiento y disfrute de la Serranía de Ronda. Pretendo mostrar con imágenes comentadas algunos de los paisajes que más me impresionan de la Serranía. Busco, como siempre, que con la fascinación de su belleza se conserven los valores medioambientales de esta singular comarca. La Serranía de Ronda fue catalogada por el geólogo Durr como “País de contrastes”, espero con la serie que ahora comienza demostrar la certeza de dicha definición.
PASEO 01.- DESDE EL REFUGIO DE QUEJIGALES A EL TAJO DEL CANALIZO. Este recorrido fue realizado con los amigos del Seminario Minero-Clandestino de la provincia de Málaga. Un día de primavera espléndida después de abundantes lluvias. Tres años después de publicar el libro “Vegetación y Flora forestal de la provincia de Cádiz”, 1930, con Martín Bolaños; pero ahora acompañado por Carlos Vicioso, Luis Ceballos publica otra maravilla de igual título pero de la provincia de Málaga. Muchos años después, cuando fueron a dedicar uno de los miradores del pinsapar de Yunquera a D. Luis Ceballos y le comunicaron tal iniciativa, D. Luis, ya muy mayor, comentó: ¡Ah, ¿pero todavía existen los pinsapos?. Hasta tal punto había visto deteriorados su bosques cuando preparó el libro antes citado. Esta anécdota, una de las muchas con las que deleita los paseos del Seminario Minero-Clandestino una de sus “alma mater” Ernesto Fernández Sanmartín, me hizo pensar sobre la recuperación del pinsapar en los últimos años de su existencia y como, si las cosas siguen como están, los bosques gozarán de buena salud. Otra de las pruebas que demuestran esta realidad es el recorrido que realizamos, paseo que tuvo su inicio y final en el Refugio de Quejigales y que nos adentró en mi pinsapar preferido.
Iniciamos el paseo en la antigua Área Recreativa en un carril que discurre en suave ascenso por un pinar de repoblación teniendo siempre a nuestra derecha el arroyo Carboneras, una de las cabeceras del río Guadalevín, el río del famoso Tajo de Ronda. Atrás, también a nuestra derecha queda el inicio de la vereda a la Cañada de El Cuerno, el camino se bifurca en dos, volvemos a tomar el de la derecha que nos lleva hasta el monolito de piedra con una placa conmemorativa en el lugar donde estuvo la choza del guarda del pinsapar Francisco Molina.
Los buitres son cada vez más frecuentes en la zona desde que se ha empezado a usar un aguadero en las proximidades del Refugio.

Utilizan como dormideros y posaderos los cortados rocosos existentes en la divisoria de aguas entre la Cañada de El Cuerno y la de Enmedio y también los troncos secos de los viejos pinsapos que por allí, son abundantes.

El carril termina, afortunadamente, en una zona de fuertes pendientes donde la debilidad de las rocas y los movimientos de tierra han ocasionado una intensa erosión. El camino es ahora una vereda con agua y fango, flanqueada de espinos majoletos fuertemente parasitados por muérdago.
Se trata de una zona con abundante pastizan muy usada por los rumiantes del parque además de las cabras y ovejas domésticas. Los primeros pinsapos aparecen, junto a troncos viejos que apenas mantienen alguna rama viva, los jóvenes intentan volver a colonizar los terrenos que una vez fueron suyos, buscan la protección del matorral espinoso para evitar el diente de la cabra.

Poco a poco son cada vez más frecuentes los pinsapos, junto a un gran tronco de nuestro abeto el camino gira bruscamente a la derecha para iniciar el ascenso por la Cañada de Las Ánimas, en ese momento debemos abandonar la vereda y continuar por una vereda apenas marcada hasta el borde del precipicio que nos muestra una vista impresionante.
Estamos en Los Coloraos.
El Peñón de Ronda y más cerca el Canalizo son unas imponentes masas de caliza del período Jurásico (entre los 200 a 145 millones de años de antigüedad) que, en este lugar, “cabalgan” sobre

materiales más modernos, las margocalizas rojizas del Cretácico (de entre 145 a 66 millones de años), el responsable del tal curiosidad geológica fue el Plegamiento Alpino.


A la izquierda de la vereda tenemos una población vallada de Atropa baetica, el Tabaco gordo, una curiosidad botánica digna de total protección.

Hemos de tener cuidado en no perder la débil vereda, el contraste entre la pequeñez de las herbáceas, representadas aquí por esta bella orquídea contrasta con la inmensidad de los gigantescos pinsapos que aquí, alcanzan las mayores alturas de la sierra y, yo diría que hasta de toda la península ibérica.


Descendemos por una húmeda umbría entre paredes rocosas llenas de musgo para encontrar, en el mismo camino una nueva población de Tabaco gordo, que se desarrolla sobre la tierra y las rocas que ha arranca un viejo pinsapo al derrumbarse.

La oquedad rocosa que encontramos a la derecha es la Cueva del Manigero, en el mismo camino encontramos una delicada planta, la Onphalodes linifolia.
Muy cerca, a la izquierda del camino encontramos la base del impresionante Tajo de El Canalizo.

En sus paredes, a cierta altura que les salva de las cabras, encontramos otra de las joyas botánicas de la Sierra de Las Nieves, el Sarcocapnos baetica, popularmente “Zapaticos de la Reina”, delicada planta de especial belleza, en peligro de extinción.
Entre el gigantesco pinsapo que vemos en las cercanías y la pared rocosa desciende una vereda que nos llevaría en caso de seguirla, hasta la zona del Convento de Las Nieves, regresamos al camino que abandonamos antes para subir a la sombra de pinsapos de enormes troncos hasta encontrar el Pilar del Canalizo donde reponemos fuerzas y decidimos sobre la vuelta.

La subida a lo alto del Canalizo es fácil, arriba encontramos un lapiaz, algún pinsapo y esplendidas vistas sobre el bosque que hemos atravesado, las sierras Hidalga y Blanquilla con el pico de El Viento y en el horizonte, en días claros, hasta las Llanuras de Antequera.




Decidimos regresar por la Meseta de Quejigales. Para ello continuamos el camino en ascenso hasta Los Ventisqueros, allí encontramos la vereda que viene de los pinsapares de Yunquera, cambiamos de dirección bruscamente a la derecha, hacia el sur, pasamos junto a la Sima de Enamorados y entre disquisiciones sobre los nombres de los picos montañosos llegamos al Puerto del Oso.

Como Zulueta opinaba la mayoría de nosotros se muestra de acuerdo que el llamado actualmente “Torrecilla” debería llamarse en realidad el “Cerro de Las Plazoletas” y Enamorados, por su forma tal vez su nombre original fue el de “Torrecilla”. Zulueta achaca el cambio de nombre a un error cometido por los ingenieros que hicieron los primeros planos de la zona.

Unos decidimos bajar por la Cañada de El Cuerno y otros por la senda de los 1.500.

Ya en grupo descendemos por el pinar de repoblación.



En uno de los pinos encontramos un crecimiento tumoral en una de las ramas, conocido popularmente como “Escoba de brujas” una enfermedad causada, según Pepe Mayorga, por un Phytoplasma, una forma intermedia entre Virus y Bacterias.
Pasamos el arroyo Carboneras
para llegar al Área Recreativa de Quejigales donde terminamos este Paseo intenso, agradable, por hermosos paisajes con un recorrido total de 13,6 Kms.

Paisajes de la Serranía de Ronda. Sierra de Las Nieves. Tajo de Anicle

Andrés Rodríguez González Mayo 22nd, 2016

Sierra de Las Nieves. Tajo de Anicle donde la imaginación popular situaba un “puerto” de entrada y salida de naves espaciales extraterrestres. Las “pistas de aterrizaje” las situaban en “los Ventisqueros”, donde existen unos circulos que son restos de pozos de nieve que eran las “huellas” de esos aterrizajes.
La imaginación al poder.

Primavera en el Pinsapar de la Sierra de Las Nieves

Andrés Rodríguez González Mayo 20th, 2016

Quizás se pudiera pensar que estamos viendo una imagen de bosques de abetos del norte de Europa. Pues no, es una imagen primaveral de los bosques de pinsapos (que también son abetos) de la Sierra de Las Nieves.

A veces, muchas veces, sobran las palabras. Basta con contemplar la belleza. Este es uno de esos casos.

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