Cabañuelas febrero 2015

Andrés Rodríguez González Febrero 3rd, 2015

Febrerillo el loco, de todo un poco

El día de S. Blas se ha pasado nublado y muy frío pero sin lluvias, y, si hacemos caso al refrán así será la Semanas Santa y el Carnaval.

Las Cabañuelas de mi pueblo, Garbayuela, Extremadura, aplicadas a la Serranía de Ronda, dicen que la primera quincena será muy inestable, con lluvias y vientos, además de muy frío, es decir tipicamente invernal. Con posibilidades de que nieve. La segunda quincena de febrero será fría, sin lluvias importantes pero con vientos frecuentes que darán sensación térmica de más frío del que hace en realidad.

La foto es de Rafael Flores, a quien agradezco la cesión. Es una imagen de la Sierra de Las Nieves.

Ruta Ronda Los Alamillos por la Ermita de Montejaque y el río Gaduares

Andrés Rodríguez González Febrero 2nd, 2015

Fecha: 7 de Febrero

Nombre y tipo de Ruta: De Ronda al Puerto de Los Alamillos (Grazalema) por la Ermita de Montejaque.

Hora y lugar de encuentro: Bar La Morada (Polígono Industrial El Fuerte de Ronda. 9 de la mañana.

Nivel de dificultad: Medio. La Subida a La Ermita por el Camino Viejo es de cierta dureza.

Distancia aprox.: Unos 24 Kms.

Itinerario: De Ronda a la Pasa de Gibraltar, subida a la Ermita de la Escariguela, afueras de Montejaque, Camino de Cucadero, Río Campobuche o Gaduares, Chaparro de Las Ánimas, Puerto de Los Alamillos.

Descripción de la ruta: Vamos al Puerto de La Muela desde Ronda por La Dehesa, descendemos hasta el río Guadiaro, cruzamos la Vía del ferrocarril y entramos en el Parque Natural Sierras de Grazalema, desde La Pasá de Gibraltar se inicia una brusca subida hasta el Llano donde está la Ermita de Montejaque o de la Escariguela, en las afueras del pueblo tomamos el Camino de Cucadero que acaba convirtiendo en una vereda que atraviesa un magnífico alcornocal llevando siempre a la derecha el río Gaduares que, Kms atrás, se cuela por la Cueva de Hundidero. Cuando encontremos un carril dejamos el río para tomarlo en dirección a Grazalema. Antes, en el llano donde hemos dejado el cauce del río, podremos ver un enorme Alcornoque catalogado como Monumento Natural Andaluz. Pronto llegamos al Puerto del Quejigal donde nos espera el autobús para regresar.

Otros datos de interés: Autobús se abona por parte de todos los que lo usemos para regresar, puede salir a unos CINCO o SEIS Euros de precio.

Persona de contacto:

Andrés Rodríguez Glez. pasolargo@gmail.com. www.laserranianatural.com

Refranes de San Blas: “Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval”

Andrés Rodríguez González Febrero 2nd, 2015

Son muchos los refranes que tiene este santo y muchos de ellos están relacionados con las Cabañuelas. Asi pues estaremos pendientes mañana de como va el tiempo ya que “Como es San Blas, asi será la Semana Santa y el Carnaval”. Algunos de estos refranes son de mi pueblo, Garbayuela, Extremadura; por cierto que es fiesta allí.

“Si hiela por San Blas, treinta días de invierno más”

“Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves”

“Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres mal año esperes”

“Voy a hacer como San Blas, que comió y ya se va”

“Por San Blas tus ajos sembrarás”

“Por San Blas, si ya no lo has sembrado, siembra tu ajar”

“Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete”

“Por San Blas una hora más”

“San Blas, San Blas” (cuando alguien tose ya que es el Santo de los dolores de Garganta)

Avance del informe del Grupo de Investigación Atropa

Andrés Rodríguez González Enero 28th, 2015

25 enero de 2015

Sr. Director Conservador del P.N. Sierra de Las Nieves

Avance del informe del Grupo de Investigación Atropa, formado por Andrés Rodríguez González, Juan Ríos Pimentel, Gonzalo Astete Sánchez y Vicente Astete Sánchez sobre Actividades de Investigación en la Sierra de Las Nieves, autorizado por medio de escrito Delegación  Territorial nº 20598 con fecha de salida 04 de septiembre 2014.

Las plantas objeto de seguimiento hasta ahora son las siguientes: Atropa baetica, Cotoneaster granatensis, Merendera androcymbioides, Prunus insititia, P. prostrata, Lonicera arborea y Digitalis purpurea. También vamos a realizar estudios en cuanto broten de las poblaciones de Armeria colorata y de Hymantoglossum hircinum. No descartamos incluir otras nuevas. Los Insectos (hormigas, ropaloceros y coleópteros) serán estudiados cuando estén activos.

Cada población de estas especies se ha geolocalizado con GPS (en aquellas que ha sido posible), contado número de individuos y estado en que se encuentran, periodo de floración y propuestas para su conservación.

Para las diferentes especies se detalla a continuación el trabajo realizado hasta ahora:

- Atropa baetica. Se han localizado hasta el momento 11 poblaciones en el Parque Natural, seis de ellas en la Cañada de Las Boas, ninguna protegida con alambrada, cinco en otros lugares del parque, una de ellas en un lugar muy al paso y sin ninguna medida de protección lo que la hace especialmente vulnerable, de echo desapareció totalmente al ser devorada por cerdos asilvestrados o jabalíes, estamos a la espera de que brote; pero es urgente y necesario que sea protegida por una alambrada. Otra población, situada cerca de la verdad de los 1.500 se encuentra en un estado deplorable, muy erosionada aunque protegida por una pequeña alambrada.

- Cotoneaster granatensis. La única población encontrada parece encontrarse en un estado saludable, con abundantes brotes algunos de los cuales incluso salen fuera de las mallas de protección sin que se observe ataque alguno de herbívoros.

- Merendera androcymbioides. Descrita por Benito Valdés en 1978 con ejemplares procedentes de las “cercanías de Ronda”. Baltasar Cabezudo intento sin éxito su localización. En 2006 Manuel Becerra Parra la localizó en la zona del puerto de Quejigales. A comienzos de enero de 2015 Juan Ríos Pimentel la vuelva a encontrar en Sierra Hidalga, en una población bastante abundante (quizás unos 100 ejemplares) en una ladera con fuerte pendiente orientada al sur- sureste, sobre arcillas, mucha piedra suelta y escasa vegetación tipo matorral.

- Prunus insititia. Única población encontrada de Prunus insititia en la cuneta del acceso a Quejigales, en buen estado con abundantes brotes jóvenes. En el tiempo que llevamos siguiendo esta población (3 años) hemos observado que sus frutos son recolectados cada año cuando están maduros. Esta población de Prunus será objeto de un especial seguimiento durante este año, ya que  estamos observando caracteres muy interesantes.

- P. prostrata. Esta población situada en la altura de 1500m entre la Cañada de las Animas  y El Canalizo se encuentra muy ramoneada por los herbívoros (ovejas) que hemos podido encontrar en la zona varias veces, y en condiciones muy difíciles de supervivencia, la próxima primavera contaremos los ejemplares de la zona y los geolocalizaremos y es evidente que necesita protección urgente.

- Lonicera arborea. Varios ejemplares localizados al comienzo del carril de subida a Pilones. Siendo esta la única población encontrada hasta la fecha, contando con 12 individuos adultos (sin regeneración).

- Digitalis purpurea. El ejemplar situado al inicio de la subida al Torrecilla, a la izquierda, se encuentra ya brotado el día 17 de enero de 2015. Está situado a una altura de 1633 m. Sería conveniente protegerlo con una valla para impedir que las cabras lo devoren. En la Cañada de las Boas, cerca del Pilar de Tolox, según se desciende, se encuentran numerosos ejemplares en el mismo estado que el ejemplar del inicio del Torrecilla. Están brotando, con varias hojas, un poco más adelantados que el citado en primer lugar.

Fdo: Andrés Rodríguez Glez.

Serranía de Ronda: El Cerro Mures

Andrés Rodríguez González Enero 26th, 2015

El Cerro Mures una plataforma natural desde la que se divisan todas las montañas que rodean la Meseta de Ronda, en días claros es un magnifico mirador natural desde el que se pueden observar:
la mesa de Acinipo,

el Almola,

Arriate y el Llano de la Cruz,

el Malaver y Algarin (Lagarin),

Ronda y la Sierra de Las Nieves,

el Simancón,

para terminar con el Hacho de Montejaque, el Tavizna, y el Simancón en la misma panorámica.

NOMBRAMIENTO DE HIJO ADOPTIVO DE RONDA A DON FRANCISCO MARÍN BUSTAMANTE

Andrés Rodríguez González Enero 26th, 2015

NOMBRAMIENTO DE HIJO ADOPTIVO DE RONDA

A DON FRANCISCO MARÍN BUSTAMANTE

DEFENSOR: RAFAEL FLORES DOMÍNGUEZ

RONDA, VEINTITRÉS DE ENERO DE DOS MIL QUINCE

Buenas tardes Paco. Sé que estás aquí; quien sabe si entretenido en la búsqueda de algún fósil embutido en alguna de las vetustas piedras de este antiguo convento o, quizás, observando con paciencia franciscana el nido de un cárabo o, a lo mejor, en el tejado, ensimismado en la estela de un lejano cometa… Me consta, que dada tu humildad y modestia, estarás refunfuñón con este evento, así que discúlpanos, pues el nombramiento que hoy traemos al Pleno, es de justicia; es lo menos que podíamos hacer para reafirmar tu enorme personalidad y valía. Buenas tardes igualmente a nuestra alcaldesa, a los compañeros de Corporación, a los familiares, discípulos y amigos de Paco, a Rafael Sanmartín, del colectivo Almenara, asociación de quien partió la feliz idea de solicitar oficialmente la designación de Paco como hijo adoptivo de Ronda; a las distintas autoridades y a todos los rondeños, arriateños y serranos en general.

Casi siempre, cuando se celebra un acto de esta índole, lo es para reconocer el bagaje material de una persona destacada que ha aportado su genialidad en campos tan diversos como la cultura, la política, el deporte, la religión, la música o el folclor. En el caso que nos ocupa, no por ser único, sí que adquiere un cariz excepcional, pues a los sobrados motivos profesionales de Paco Marín se aúnan los intangibles, los que llegan al corazón y alimentan el espíritu, los que purifican el alma y ahondan en el ser humano.

El profesor Paco Marín, biólogo de carrera y humanista de vocación, además de poseer unas dotes innatas para la docencia, fue un virtuoso en varias facetas creativas, las cuales canalizo a la perfección, como no, para llevar a sus alumnos y congéneres un mensaje de paz, amor y esperanza. Muchas de sus fotografías cobraron vida en forma de relatos audiovisuales emitidos con varios aparatos milimétricamente sincronizados, bajo la sintonía del chirriar y chuchear de lechuzas y búhos, envueltos en graznidos de chovas y zumbidos de los más diversos insectos, en el aullar del lobo y el berrido del venado, en la trama de los sonidos acuosos, de los truenos y de las más bellas bandas sonoras de la Creación. Si bien todas sus proyecciones versaban sobre temáticas diferentes, siempre aunaban los grandes temas que le apasionaban: el Paisaje, el Hombre y el Cosmos. El mensaje de Paco en todo caso lo era y lo es claro y directo, enmarcado en la concepción astral del Universo, donde la humanidad, como parte integrante del mismo, juega un papel de igual a igual con todos los seres vivos y con el entorno que le rodea, en constante lucha por alcanzar la fraternidad que, egoístamente, los hombres nos empeñamos en mancillar.

Su legado, sus lecciones y su forma de ser y vivir ha marcado el devenir de una estirpe de nuevos biólogos, botánicos, geólogos, astrónomos, paisajísticas y naturalistas que difunden los saberes de la Tierra bajo las pautas adquiridas del maestro. Numerosas personalidades del mundo de la docencia le reconocen como un adelantado a su tiempo. No hay profesional del ramo, ni antiguo alumno que no alabe sus peculiares y revolucionarios métodos de enseñanza, basados en el contacto directo con el medio ambiente que les rodea y con la experimentación. Paco innovó en el constante uso de la imagen y el sonido para impartir sus erudiciones. También se valió de los materiales coleccionados desde su más temprana edad, caso de los fósiles, de los que era un ferviente enamorado. Como no recordar, ya fuera con sus estudiantes o con un grupo de amigos, las clases magistrales que nos instruían en la formación geológica de la Serranía de Ronda, en escenarios tan impresionantes como la garganta de la Ventilla o el propio Tajo de Ronda. El profesor Francisco Marín, a lo largo de su carrera, fue crítico con los sistemas educativos en vigor y, precisamente, esa postura inconformista, le valió algún que otro sinsabor. Me atrevo a decir, avalado por su historial, que el bueno de Paco hoy día estaría nominado al símil de Premio Nobel de la docencia junto al profesor aragonés Cesar Bona.

La personalidad del Paco dibujante y fotógrafo tampoco ha pasado desapercibida a ojos de entendidos y profanos en la materia. En el plano pictórico, sus peculiares e imaginativas técnicas, la diversidad de estilos y un perfecto y cadencioso dominio de la escena, lo convierten en un virtuoso artista sin parangón en modalidades como el lápiz, la tinta, el temple, el óleo o la acuarela. A ello debemos sumar una destreza especial para ejecutar una caligrafía muy peculiar e irrepetible, hipnotizante. Se diría que en cada trazo late un corazón, emana una emoción y suspira un sentimiento. Nadie mejor que Paco supo retratar las texturas de los árboles, especialmente de quejigos de montaña y pinsapos de su querida Sierra de las Nieves, donde por cierto, hace ya una treintena larga de años tuve la feliz suerte de conocerle en persona mientras esbozaba con plumilla en un grueso papel, la tronca de un vetusto y centenario abeto de la Cañada del Cuerno.

A lo largo de su existencia, su congénita confianza y, más que nada, su alto grado de despiste le jugaron malas pasadas con algún que otro equipo de fotografía birlado u olvidado sabe Dios dónde. Anécdota aparte, qué clase de sensibilidad y ojo tendría nuestro Paco, que a la escena plasmada, sustraía con maestría sin igual, su esencia y personalidad,  el más exiguo aspecto fisiográfico y las connotaciones paisajísticas de la estación del año que fuere. Qué clase de transmisión fluctuaría entre Paco y el paisaje que fue capaz de confinar en cada diapositiva la más sublime paleta de los colores del atardecer, el tenue reflejo de los rayos del astro Sol sobre la lámina acuosa de charcas, pozas y lagunas, y el gradiente de irradiación de las íntimas y abnegadas puestas de Sol sobre la dentellada alineación de Líbar, sobre las meritorias dehesas rondeñas, sobre las prolíficas campiñas de la meseta, sobre las fragosas laderas del Valle del Genal, sobre los alcornocales del Pantanillo  o sobre los altivos oteros de su paradigmática Sierra de las Nieves.

Si para las mañas de la imagen fue genial y peculiar, qué decir del Paco de las letras, del poeta abstraído por la belleza sin par de su amada Serranía de Ronda; del artista inspirado por las musas Calíope, Talía y Urania… del hombre creador cuyas letras destilaban esencias de plantas aromáticas, olores a tierra mojada y efluvios de huerta y jardín. En la portada de su colección titulada “Árboles” figura el siguiente el poema:

Árboles de mi Tierra,

Armonía y Belleza.

Árboles de mi vida,

Humildad y nobleza

Árboles amigos,

mensajeros del cielo

y alegres compañeros

de un viaje inmenso

En el contexto del Universo, Paco entendía al ser humano como una pieza más del mismo, sin más relevancia que otros elementos de nuestra casa común, la Gea. Nos hablaba del sentido conceptual del Cosmos, de la armonía y de los valores regentes en las almas de los todos los seres vivos e inertes.  Todo tiene una explicación y una lógica, todo tiene un fin y una meta. Estas eran algunas de las reflexiones del Paco filósofo, la del hombre preocupado por el Ser y la Existencia; la del hombre henchido de humanidad que sabía lo ínfimo y minúsculos que somos en el plano de la Creación. Razón no le faltaba cuando advertía lo banales que podemos llegar a ser enfrascados en inútiles e infructuosas luchas materiales y espirituales que alteran la convivencia. El amigo Paco sentía una especial predilección por las causas perdidas y los pueblos subyugados. De su pluma emanaron numerosos alegatos contra la sin razón humana, la que lleva a someter a otros pueblos, a eliminar su cultura, su lengua, sus tradiciones, la que lleva a destruir de manera irracional los recursos naturales. En un artículo de Rafael Muñoz, miembro de la Asociación Astronómica Abbas Ibn Firnas, publicado en La Voz de Ronda, recordaba éste la entrega por parte de Paco, antes de iniciar una de su proyecciones, de unas hojillas que literalmente  expresaban: “Mis queridos amigos, compañeros de viaje por los senderos del Universo, por los senderos del vivir, antes de iniciar esta charla sobre la Astronomía quiero hacer unas consideraciones que creo son necesarias para darle su auténtica dimensión y sentido. Al hablar del Universo nos referimos al todo, a toda nuestra existencia, a la vida misma; el Universo no eso sólo ese cielo estrellado que contemplamos en las hermosas noches de nuestra tierra, es el Sol, la Tierra y todos los seres vivos que en ella habitan; es el sonido del viento a través de los pinos, el rumor de las aguas, esa bella melodía, la sonrisa de un niño, esos ojos maravillosos, esa multicolor puesta de Sol… lo es todo. No miremos al Universo como algo que está ahí fuera, como meros espectadores de un maravillo espectáculo; hemos de sentirnos como parte integral del mismo; el Universo está en nosotros mismos, esa maravilla está en nuestro interior y en todo lo que nos rodea”. En dicho artículo, también comenta Rafael el entusiasmo desmedido de Paco en una noche de noviembre en el puerto del Monte, avistando la lluvia de estrellas de las Leónidas, cuando “por unos momentos hubo un pico de uno a más meteoros por segundo y todos estábamos alborotados”, entonces “Paco saltaba y gritaba como un chiquillo: ¡¡otra, otra, otra!!”.

Como hombre enamorado de su tierra, nunca fue ajeno a las agresiones medioambientales y  fue un ardiente defensor de las minorías étnicas, sobre todo la de los pueblos indígenas sujetos a la barbarie y explotación de las llamadas culturas civilizadas. En este caso, sentía cierta predilección por las tribus indoamericanas y no dudaba en propagar con su incomparable caligrafía, los mensajes de auxilio que muy certeramente extrapolaba, como si de un adivino se tratara, a la vorágine inmobiliaria que nos vino y que posteriormente nos sumergió en la profunda crisis económica y de valores en la que nos hallamos inmersos. Paco practicaba aquello mil veces dicho de “piensa global, actual local” y de ahí se desprende que no fuera ajeno a las patrañas urbanísticas y ambientales que ha venido sufriendo nuestra Serranía. Siempre fue honesto en este sentido y argumentaba su postulados aunque ello le valiera el desprecio y la crítica desaforada de algunos que, ahora, fíjense por donde, o están imputados o viven en la cárcel. Con el Paco reivindicativo se podría estar de acuerdo o no, pero el siempre hizo gala de una educación exquisita, con el grito en el cielo, pero sin insultos frívolos. Siempre defendió el paisaje y paisanaje de la Serranía con firmeza y bajo las armas de la razón.

Fue autor asiduo en numerosas publicaciones, ya fuera como colaborador o como ilustrador de los mismos. Su producción literaria, la propia, fue igualmente pródiga, y de entre ella me quedo con una editada en el año 2000 titulada “Cuadernos de Roldán”, donde deja patente una sensibilidad exquisita por los temas escolares de su niñez y, sobre todo, su amor incondicional al pueblo que lo voy nacer: Arriate. Uno de sus trabajos más importantes fue el “tomo IV. Medio Ambiente. Capítulo Espacios Naturales de la Serranía de Ronda”, en el que compartió autoría con Daniel Montilla, Gerardo Sierra y Lola Morales; además, en dicho libro, añadió espectaculares fotos,  preciosos dibujos y lindas poesías sobre la belleza de medio que nos rodea. Otro título importante que debemos agregar es el de “Cuadernos de Histología Vegetal”. Especial significación, por ser una producción única e irrepetible, es el material elaborado para el seminario de ciencias naturales del instituto de bachillerato Pérez de Guzmán de Ronda. De su marcada personalidad darán cuentan ilustres personalidades del mundo de la cultura, las artes y las ciencias; sirvan de ejemplo las palabras que le dedica Don Antonio Garrido, Hijo Predilecto de la Ciudad de Ronda, que dice en un extraordinario artículo: “De Paco nos acompañará siempre el recuerdo de su bondad, de su sabiduría, de sus habilidades y el de su inefables atiborradas alforjas, hasta arriba colmada de logros, de proyectos, de sueños cumplidos, mostrándonos un camino que muchos emprenden pero que sólo unos pocos, como él, acaban recorriendo”.

El prestigioso científico andaluz Juan Pérez Mercader, considerado entre los mejores del mundo en el campo de la astrobiología, actualmente desarrollando su magisterio en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, comentaba: “Nos conocíamos de hace muchos años, cuando el estudiaba biológicas y yo físicas en Sevilla. Me pareció un tío creativo, comprometido y muy cariñoso. Guardo en Madrid, junto con mis libros, algunas cosas que me envío, incluyendo alguno de sus magníficos dibujos y creo recordar que algo referente a las aves de Ronda, incluida la chova piquirroja (grajos para entendernos), sobre la que en una de mis visitas echamos un rato hablando de ella”. Su innovadora metodología pedagógica, como ya hemos indicado, no pasó inadvertida y fue elogiada, como lo demuestra en un artículo Agustín García Matilla, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación del Campus de Segovia en la Universidad de Valladolid, titulado “Educación, televisión e infancia. La Imprescindible reconquista de las utopías perdidas”: Paco Marín, de Arriate (Málaga), es profesor de Ciencias Naturales. Su objetivo principal es conseguir que sus alumnos amen la naturaleza por encima de todo, la conozcan de cerca y sobre todo, que sean buena gente. Desde hace muchos años lleva a cabo su acción educativa en un instituto de Ronda en turno de noche. Su vocación pedagógica le lleva a aplicar una metodología innovadora que sirva para la vida. Parte: del sentido común y de algo tan fundamental como es, el ser capaz de escuchar a sus alumnos y buscar los centros de interés de su disciplina en aquellos contenidos que motivan individualmente a los escolares o que incluso surgen de la propia iniciativa del grupo. Los lleva al campo a observar la naturaleza, les sugiere trabajos que exigen de su observación curiosa. Con Paco no hay fracasos escolares, no hay alumno o alumna que haya pasado por sus clases y que transcurridos los años no lo siga recordando como un maestro que enseñó cosas útiles para la vida. Como muchos buenos maestros, Paco no necesita “examinar” y sí lleva un control individualizado de cada alumno. A cada cual le pide cuentas según sus capacidades, y busca que el propio individuo explote al máximo sus valores y cualidades”.

El gran paisajista Fernando González Bernáldez, catedrático de ecología en la universidad de Sevilla y en la Autónoma de Madrid, quien le profesa gran afecto aseveraba: “ambos somos mejores dibujantes que biólogos”. Tampoco deja de rendirle tributo el insigne botánico Baltasar Cabezudo, catedrático de botánica en la universidad de Málaga y editor entre otros del “Acta Botánica Malacitana”, a quien oímos decir en la entrega del premio de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de las Nieves en 2008 a nuestro amigo Paco, la siguiente alabanza: “La mayoría de tus compañeros biólogos nos dedicamos a aprender, tú te dedicaste a enseñar”.

Para comprender la verdadera naturaleza humana de Paco, su extremada sensibilidad hacia los seres vivos y su ignoto carisma, baste citar las siguientes palabras del profesor y biólogo Andrés Rodríguez, con quien mantuvo una estrecha relación: “Para mí fue un orgullo compartir con él una afición por encima de nuestras coincidencias: a ambos nos encantaban las hormigas. Poca gente sabe que tuvo un hormiguero natural viviendo varios años en su coche. Hormigas a las que daba de comer y observaba horas enteras en su idas y venidas entre periódicos viejos, trozos de rocas y minerales, los inevitables yesos, ramas, cortezas, flores frescas y chucherías, cardos de todos los tamaños y formas, cereales silvestres, frutos secos y un sinfín de restos biológicos que, homogeneizados por una espesa capa de polvo, formaban una verdadera selva que debería ser extraordinariamente difícil atravesar a las pobres y minúsculas hormigas. Podemos imaginar la disyuntiva de Paco, si las hormigas habían elegido su coche para vivir, no podía echarlas, pero lo que tampoco estaba dispuesto a hacer era limpiar el coche, eso nunca, tampoco dejarlas morir de hambre en aquel laberinto andante; por lo tanto, lo mejor era darles de comer los restos de su único vicio: los pasteles. Estaba convencido que el hormiguero nació a partir de una reina fecundada que había anidado en una rama de alcornoque que Paco cogió un día en la Nava de San Luis, y como tantas cosas, quedo depositada en aquel almacén-laboratorio-museo-zoco de medina marroquí, que era su coche”.

Nos quedaremos pues con el recuerdo del Paco despistado, atemporal, caprichoso, perfeccionista, curioso, generoso, tolerante… el que iba y venía de acá a allá en su mítico Suzuki Verde, el de los almanaques de Silvema, el Paco de las alforjas y pinceles, el de las tertulias en el bar los Cazadores o la Venta el Abogao, el amigo de los animales, los bichos, las plantas, los hongos y las piedras; el colega de sus amigos y de los desfavorecidos, el que no dudaba junto a su hermano espiritual, Cayetano Arroyo, en disponer parte de su sueldo para asistir a los que más lo necesitaban; el que no se no se lo pensaba dos veces para colaborar altruistamente si la causa era noble, el que regalaba libros como un bien preciado para el conocimiento y la autoformación, el de los dibujitos en servilletas de papel, el de los tres pisos alquilados para aguardar todos sus dibujos, pinturas, piedras, minerales, libros, plantas, huesos, diapositivas, fósiles… todos revueltos, en aparente caos, pero perfectamente ordenados en su mente.

Yo me congratulo de haber formado parte de su círculo de personas amadas; estuvo en los mejores momentos de mi vida; la primera, cuando de adolescente le conocí personalmente y de casualidad en la cañada del Cuerno. Lo goce en numerosas rutas, en las proyecciones, en sus charlas, ponencias y tertulias. Estuvo con nosotros en el día de mi boda, en las rutas de Pasos Largos y cuando le entregamos el Bastón Senderista del Año 1997. No faltó a la presentación de mi primer libro sobre la Sierra de las Nieves y a la de otros títulos que llevan su impronta. Tampoco olvido algunas tardes de ensueño en la laguna de Alberca, disfrutando de las encinas y del atardecer, del vuelo pausado de unos ánades, de las primeras estrellas y del canto armónico de cientos de ranas. En tan maravillosa dehesa puede hacerle la foto que preside este salón… y como no, me congratulo de estar hoy aquí, dando fe de su valía personal y profesional.

Paco, sí, ya lo sé, te he oído decir esa frase que siempre espetabas cuando alguien te largaba un piropo o un elogio: “me voy, que tengo muchas cosas que hacer”. Paco, vuela, viaja envuelto en tus fantasías de colores, toma tu alforja y no olvides los pinceles; sal, inmiscúyete por cualquier resquicio de este recio edificio y navega por las huertas del Tajo hasta confluir con el Guadalcobacín; remonta después por el Llano de la Cruz y saluda a tu amigo Cayetano; sube al cerro de las Salinas y disfruta de la más bonita panorámica de tu querida y añorada Arriate. Allá, en lontananza, que bonita se perfila la antigua mesa de Acinipo; lo sé amigo, que buenos ratos te brindó tan majestuoso escenario contemplando astros, estrellas, constelaciones, cometas y sueños perdidos. Recuerda pasar por Nador y embriágate de los aromas de los frutales de la huerta; embelésate después, pero no mucho tiempo, en ese sin par laboratorio de la historia geológica de la Serranía que es el arroyo de la Ventilla; deja alguna lágrima en Alberca, que yo ya la dejé, y pasa de largo por Merinos. Allá, a lo lejos, ciertamente, con ansia te espera tu Sierra de las Nieves y una mesnada de pinsapos y quejigos ávidos de acurrucarte. Abrígate bien, que hace frío. Oye apaciblemente como te susurran una íntima canción de cuna tus amigos búhos y cárabos; descansa plácidamente y cierra mansamente los ojos mientras una corte de lirones, autillos y ratoncillos velan por tu sueño.

Queridos compañeros de Corporación, creo que ha quedado probada con total solvencia la enorme valía humana y profesional del profesor Francisco Marín Bustamante y en virtud a ese cúmulo de méritos imperecederos, me baso para defender el nombramiento de nuestro querido Paco como HIJO ADOPTIVO DE RONDA

SE NOS FUE EL HOMBRE, EL ARTISTA DE LA NATURALEZA, EL AMIGO, EL PROFESOR, PERO SU HUELLA Y LEGADO PERDURARÁN A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS

Buenas noches

Rafael Flores Domínguez

Quinto Teniente de Alcalde

Concejal delegado municipal

Áreas de Medio Ambiente y Montes

Serranía de Ronda. Sierra de Las Nieves: La Fuenfría

Andrés Rodríguez González Enero 23rd, 2015

Alcojona,

Torrecilla,

Cerro Abanto,

Arroyo de la Fuenfría,

 

Fuenfría Baja y Pinar,

Fuenfría Alta,

Pinsapar,

Cerro de La Tala,

ladera Cerro de La Tala

Nuevo libro: Relatos con Vinos de Ronda. Historias quizás ciertas de las Bodegas de Ronda

Andrés Rodríguez González Enero 21st, 2015

El día 22 de enero a las 19 horas en el Salón de Grados de la Biblioteca de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, presentaré mi libro: “Relatos con Vinos de Ronda. Historias quizás ciertas de las Bodegas de Ronda”.

La entrada es libre y gratuita. La presentación se hará por medio de una Mesa Redonda en la que pueden intervenir todos los presentes. Os invito a que asistaís.

Andrés Rodríguez González

Imágenes de la Sierra de Las Nieves. Serranía de Ronda en invierno.

FAUNA de la Serranía de Ronda. Aves: Alcaudón meridional

Andrés Rodríguez González Enero 20th, 2015

FAUNA de la Serranía de Ronda.

Alcaudón meridional (antes real)

Su nombre científico es Lanius meridionalis

Antes llamado Alcaudón real subespecie meridional, ahora ya es considerado una especie diferente que se denomina “Meridional” por ser la que existe en la Península Ibérica. Se han detectado ciertas diferencias con el Alcaudón real (Lanius excubitor), con su homónimo del norte de Europa, el Alcaudón norteño y con el Alcaudón chico, pero los adultos de alcaudón meridional son más grandes que los de alcaudón chico y carecen de la amplia banda negra que cubre la frente de esta última especie. Asimismo, los jóvenes de alcaudón real tienen una librea barreada en el pecho que los diferencia de los juveniles de alcaudón chico. Por otra parte, la pechuga rosada del alcaudón real permite distinguirlo del alcaudón norteño, cuyo pecho y vientre son enteramente blancos.

Es un ave curiosa, posee pico de rapaz y patas de pájaro. Por ello en la Edad Media se utilizaba para demostraciones de cetrería “de salón” ya que en los banquetes se montaban espectáculos al soltar pequeños pájaros para que fueran capturados por este alcaudón.

Es el alcaudón de mayor tamaño presente en la Península Ibérica. Es sedentario y frecuente en ambientes abiertos de toda la España mediterránea y en las islas Canarias. Puede observarse posado en cables, postes, árboles solitarios o partes altas de arbustos  En la Serranía de Ronda es fácil de ver por sus hábitos de comportamiento, suele tener los posaderos no muy altos por encima del suelo desde donde busca insectos, pequeños mamíferos y reptiles que, a veces, empala en vallas con alambre de espino en arbustos pinchudos. El ejemplar fotografiado tenía su posadero en una aulaga en los Llanos de Zurraque, en el límite de los términos municipales de Grazalema y Montejaque.

Es un pájaro fácil de reconocer por su corpulencia y larga cola, con un pico robusto, de color negro, fuerte y diseñado para poder desgarrar algunas de las presas que captura. Una cabeza muy voluminosa, en la que llama la atención una ancha banda de color negro que atraviesa el ojo a modo de antifaz. Tiene el dorso y la cabeza de color gris plomizo. Las alas son negras, con una distintiva mancha blanca. Su cola es bastante larga, de color negro con bordes externos blancuzcos. El pecho y el vientre poseen un color blanco-rosado

Como canto produce notas muy diversas, metálicas, sonoras y bastante potentes. Además reproduce trinos y gorjeos de algunos pájaros.

Las hembras son muy similares a los machos y los juveniles muestran un ligero plumaje moteado en la espalda.

A comienzos de mayo, los alcaudones empiezan a construir su nido en árboles o en arbustos espinosos. Ponen cinco o seis huevos que serán incubados durante dos semanas principalmente por la hembra. Tras nacer los pollos serán alimentados durante tres semanas más en el nido.

Es un pájaro que se considera casi vulnerable ya que su número ha disminuido considerablemente en la península, por ello es necesario que se adopten medidas de protección cuanto antes.

Bibliografía

www.seo.org

www.sierradebaza.org

elgomis.eresmas.net

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