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Isidro García Cigüenza, el último viajero romántico de la Serranía de Ronda

Andrés Rodríguez González Junio 28th, 2017

Isidro García Cigüenza
Oriundo de la Riojilla burgalesa, Isidro García Cigüenza lleva afincado en la Serranía de Ronda los suficientes años como para haberse sentido prendado por ella. Fruto de esa admiración son las numerosas investigaciones que desde 1985 ha venido realizando, algunas ya publicadas, como Habla y fantasía en la Serranía de Ronda, Los moriscos, Juegos infantiles, Curaciones y otras hierbas en la Serranía de Ronda, etc., todas relativas a esta sorprendente comarca. Entre los libros que ha publicado destaca la trilogía formada por Bandoleros en la Serranía de Ronda (1998), Arrieros en la Serranía de Ronda, Alpujarra y Campo de Gibraltar (2002) y Brujas (2006). En 2008, Editorial La Serranía reeditó su libro más conocido: Bandoleros en la Serranía de Ronda.
Entusiasmado por la riqueza antropológica que descubre en su entorno, ha venido colaborando en diversas revistas y libros, con estudios sobre arquitectura popular, educación, fiestas, costumbres, artesanía o rutas de interés etnográfico, elaborando además guiones para algunos documentales.
Ya jubilado de su trabajo de maestro de escuela sigue con su labor pedagógica recorriendo las escuelas de la comarca con su burra y enseñándolas costumbres, el habla y la cultura de la Serranía a los niños.
Ha recorrido con su burra Molinera el antiguo camino desde Algeciras hasta la Alpujarra pasando por la Rondas y Granada, en ese recorrido fue muy comentado y admirada la visita que, acompañado de su burra Molinera, realizó a la Alhambra. Isidro siempre comenta que recuperar ese camino sería institucionalizar algo similiar al Camino de Santiago
Molinera murió por su edad y, tras guardar el luto conveniente, Isidro buscó otra compañera de viaje, una nueva burra nieta de Molinera, con la que ha iniciado este verano otra aventura singular, ir andando desde la Serranía de Ronda hasta Salamanca siguiendo la Vía de la Plata para conmemorar el cuatrocientos aniversario de un viaje similar que realizó el gran rondeño Vicente Espinel. Estos días de ola de calor espantosa le han sorprendido en Mérida, donde tras dos días de recuperación ha continuado camino hacia tierras cacereñas.

Preguntado por el actual viaje que está realizando, con su habitual entusiasmo y energía exclama: “Una burra abre como nada el corazón de la gente”, haciendo referencia a los cuidados y atenciones que suscita allá por donde va.

NATURALISTAS en la Serranía de Ronda José Mac-Pherson y Hemas

Andrés Rodríguez González Junio 12th, 2017

NATURALISTAS en la Serranía de Ronda
José Mac-Pherson y Hemas

Observador tenaz y paciente por su estirpe escocesa, con la imaginación y originalidad que le proporcionaba su ascendencia gaditana, este genial geólogo fue el primero que formuló una hipótesis sostenible científicamente para explicar la formación del Tajo de Ronda y, como siempre ocurre, no fue por casualidad, lo hizo después de conocer intensamente la geología de la Serranía a través de múltiples salidas de campo con su amigo Domingo de Orueta y Aguirre.  Sin duda su interés por la Serranía procedía de ser amigo y colaborador de Giner de los Ríos en la Institución Libre de Enseñanza.


Mac Pherson en su casa de Madrid

Nacido en Cádiz, el 15 de Junio de 1839, fue bautizado en la Parroquia de San Antonio de Padua y completó su formación con estudios de mineralogía y geología en Paris y Londres.
Fruto de sus relaciones científicas con Antonio Machado y Núñez fue su primera publicación titulada “Método para determinar minerales” publicado en Sevilla en 1870. Gaditano de nacimiento como Mac-Pherson, Machado había fundado en la Universidad Hispalense, de la que era catedrático, un conocido Museo de Historia Natural en cuya parte geológica José Mac-Pherson colaboraba.
Tres años después publica en su ciudad natal el estudio “Bosquejo Geológico de la provincia de Cádiz” con un resumen en ingles que le permite una amplia difusión entre los especialistas extranjeros. Su proyección internacional y el reconocimiento de la comunidad científica eran ya un hecho indudable. Realizo otras interesantes publicaciones de carácter científico sobre petrográfica, geotécnica y paleogeografía en regiones alejadas de la Serranía y, por lo tanto, menos interesantes para nosotros pero que permitieron tener las primeras ideas sintéticas sobre la formación y constitución de la Península Ibérica.

El 1 de Abril de 1875 en traído deportado a Cádiz Francisco Giner de Los Ríos. En esta ciudad comienza a gestar el proyecto de lo que sería años después su gran obra, la Institución Libre de Enseñanza. Las dotes personales de Giner y su prestigio fueron, sin duda, un tremendo acicate en aquellos momentos críticos de la vida cultural andaluza. Machado, Macpherson y muchos científicos andaluces son seducidos por la metodología de Giner y pasan a ser sus colaboradores cuando Don Francisco funda la Institución Libre de Enseñanza en Madrid un año después de su destierro gaditano.

Cuando Macpherson se establece en Madrid dispuesto a colaborar con Giner y la Institución arrastra discípulos de Andalucía como el hijo de su buen amigo Domingo de Orueta y Aguille, el joven Domingo de Orueta y Duarte. Pero era un profesor especial, formaba en el conocimiento geológico a ciertos alumnos con especial interés en el tema como a Francisco Quiroga y Rodríguez que llego a ser catedrático de Cristalografía de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid, la primera cátedra de esa materia que se creó en Europa; otra de las tareas encomendadas a nuestro personaje era acompañar a la excursiones que se organizaban en la Institución para alumnos y profesores en el Guadarrama. Era considerado como “profesor de campo” en la ILE, no precisamente porque no tuviera un título universitario, cosa que todos sabemos que a Giner no le importaba lo más mínimo ya que buscaba la calidad humana y profesional en sus profesores y no la titulación académica, sino porque en público tartamudeaba. Hizo donaciones para los laboratorios de Química y Física de la Institución. Su ejemplo como profesor, como colaborador y su generosidad incluso económica hizo que se le dedicara, en el edificio de la Institución el pabellón “Macpherson”.

Sus inquietudes científicas no se limitan al campo de la Geología. Junto a su hermano Guillermo y a Machado fue un activo defensor de las ideas de Darwin y Haeckel, un personaje, este último, mas darwinista que el mismo Darwin y creador del termino “ecología” tan de moda actualmente.
Con Orueta y Aguirre (padre de Domingo de Orueta y Duarte) había recorrido la Serranía de la que poseía grandes conocimientos geológicos y geográficos y todo ello a pesar de la complejidad estructural y la casi ausencia de estudios previos sobre la geología de la zona, sus estudios desde la costa gaditana hasta la Serranía le permitieron tener una visión global y desarrollar una metodología investigativa que consistía en realizar grandes síntesis de conjunto para después encajar en ellas la región que estaba estudiando. Abarca el conjunto y los pormenores al mismo tiempo.


Alumnos de la ILE en Cercedilla

Un ejemplo claro de ello es un estudio ya clásico en la historia del conocimiento geológico de la Serranía titulado: “Memoria sobre la Estructura de la Serranía de Ronda” publicado en la Imprenta de la Revista Médica, Cádiz 1874; con la metodología descrita, explica la formación del Tajo de Ronda. Sus palabras son un modelo de que el rigor científico puede ser compatible con la fácil comprensión de la lectura por parte de neófitos en las ciencias geológicas; la belleza de la descripción y la comparación que podemos hacer con la realidad actual del Tajo y sus márgenes, me hacen que trascriba textualmente esta parte del estudio:
“…Cuando por primera vez lo observé, creí contemplar restos de algún antiguo glaciar; pero lo gastado de los cantos en general, su evidente estratificación y los restos marinos que con frecuencia se encuentran, me hicieron cambiar de parecer y me inclino a creer sea más bien un deposito litoral en el fondo de aquella bahía en donde se acumulaban los detritus que de esa parte de la Serranía acarreaban los antiguos torrentes.  Este depósito, gracias a los permeables elementos de que está compuesto y a la gran cantidad de carbonato de cal que las aguas que descienden de esa sucesión de montañas calizas traen en disolución, se halla tan fuertemente cementado pos esa sustancia, que constituye en general una roca en extremo coherente, y a esta particularidad se debe, en mi juicio la esencial estructura del Tajo de Ronda.
Al salir el río Guadiaro del estrecho y salvaje desfiladero en que lo aprisionan las sierras de Parauta y de la Gialda (en la actualidad Hidalga), entra en los poco resistentes depósitos Numulíticos y Terciarios, por donde se abre un ancho y apacible lecho.
De esta manera corre el río unos cuantos kilómetros, hasta que encontrando esa tenaz y resistente formación que recubre los depósitos terciarios, la socava quedando otra vez aprisionado entre las paredes verticales como al cortar la serie de calizas secundarias en la Sierra de la Gialda.
Así atraviesa la ciudad de Ronda, hasta que cortada toda esa formación, vuelve a penetrar en los deleznables depósitos Terciarios.
Al llegar por segunda vez a estos depósitos, de nuevo los desgasta con facilidad suma, destruyendo al mismo tiempo la parte que constituye la base del conglomerado superior. Socavados gradualmente sus cimientos, se desploma por falta de suspensión la coherente roca en espantosa ruina, dando al Tajo ese sorprendente aspecto que presenta cuando se le ve desde el valle.
Por un medio kilómetro viene el río encallejonado entre las verticales paredes de la angosta brecha que divide a la ciudad de Ronda en dos porciones. Esta brecha que tiene cerca de ochenta metros de profundidad termina de una forma un tanto brusca.
De repente se encuentra el conglomerado cortado a pico y en lo más profundo del valle aparece la formación Terciaria. El río salva esta colosal ruina de más de cien metros de elevación en una serie de bellísimas cascadas, hasta que penetrando otra vez en los blandos depósitos Terciarios corre apacible por el ameno valle cubierto de árboles frutales que es el principal adorno de la ciudad de Ronda…”

Como vemos, la formación del Tajo de Ronda explicada por José Macpherson es mucho más simple que lo que nos han contado tantas veces con terremotos y otras fantasías, se trata de erosión pura y dura del río Guadalevín o Guadiaro, como le llama Macpherson, sobre materiales geológicos de diferente dureza.
José Mac-Pherson, como a él le gustaba que se escribiese su apellido, murió en 1902. En 1927 tuvo lugar en Cádiz el XI Congreso Hispano-Luso de la Asociación para el Progreso de Las Ciencias. Durante el mismo se rindió un homenaje a Mac-Pherson con colocación de una lapida en la casa donde había nacido, en la Plaza de la Mina, 12, edificio actualmente desaparecido y frente al cual, en los jardines existentes en la plaza se encuentra un busto de este ilustre geólogo.

Bibliografía

- GUTIERREZ, J.M.; MARTÍN, A.; DOMINGUEZ, S. Y J.P.  MORAL: Introducción a la Geología de la Provincía de Cádiz. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz. 1.991.
- MAC-PHERSON, José: Memoria sobre le estructura de la Serranía de Ronda. Imprenta de la Revista Médica, Cádiz, 1.874.
-    ORUETA Y DUARTE, Domingo de : Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda. Imprenta de Julian Palacios, Madrid, 1.917.

-    La Institución Libre de Enseñanza: Su influencia en la cultura española. Diversos autores. Homenaje a Francisco Giner de los Ríos celebrado en Ronda en 1.998.

NATURALISTAS en la Serranía de Ronda. “Estudio geológico y petrográfico de la Serranía de Ronda”

Andrés Rodríguez González Junio 1st, 2017

NATURALISTAS en la Serranía de Ronda.
“Estudio geológico y petrográfico de la Serranía de Ronda”

Se cumple este año el centenario de un libro absolutamente fundamental en el desarrollo de la Geología española además de en el conocimiento y difusión de los valores naturales de la Serranía de Ronda tanto a nivel nacional e internacional, la publicación del “Estudio geológico y petrográfico de la Serranía de Ronda” de Domingo de Orueta y Duarte.
Con tal motivo junto al Centro de Profesorado de Ronda, la Biblioteca de la Real Maestranza de Caballería y el Ayuntamiento de Ronda, hemos organizado unas Jornadas de conmemoración de tan importante hito histórico, a celebrar en octubre de 2017, en el Centro de Profesorado de Ronda.

Además de la organización de esas jornadas y como una modesta contribución y homenaje al centenario de la publicación del libro de Orueta, voy a iniciar una colección de artículos bibliográficos sobre Naturalistas que pasaron por la Serranía de Ronda  a lo largo de la historia, hombres de Ciencía que no perdieron su rigor científico sus trabajos y descubrimientos y que también tenían un espíritu aventurero que se vio acrecentado por ese halo de romanticismo que tienen los paisajes y habitantes de la Serranía de Ronda.

El centenario de la publicación de tan importante libro puede pasar desapercibido, es por ello que inicio esta colección que se publicará en www.laserranianatural.com  y, tal vez, también en papel.
Tan solo en la prensa local de Ronda o la provincial de Málaga se han publicado unos pocos artículos sobre la presencia de diamantes, de grafito o de platino en la Serranía de Ronda, y como no podía ser de otra manera, hablando de minerales y de la Serranía, ha salido a relucir ese personaje tan importante en la Geología española: Domingo de Orueta y Duarte.

Como el acceso a www.laserranianatural.com es gratuito aconsejo a quien sea amante de los textos en papel que imprima este coleccionable no vaya ser que mi proyecto de dar forma a estos textos en formato “libro” no se puede llevar a cabo.

En el siglo XIX los geólogos eran casi todos autodidactas, buscadores de rocas y minerales interesantes, como mucho llegaban a plantear hipótesis sobre estructuras y formaciones rocosas. Con los estudios de Orueta y Duarte, se marca un hito fundamental en la geología española y precisamente se hizo con un libro sobre la Serranía de Ronda. Sus estudios sistemáticos ya no son de busqueda al azar de minerales, sino que planifica el trabajo, maneja bibliografía adecuada, muestrea en el campo, lleva el material a analizar en el laboratorio y saca conclusiones. En definitiva, utiliza el método científico. Orueta y Duarte fué pionero también en el uso de la microfotografía a color para sus investigaciones y para ilustrar sus publicaciones. Prueba de ello son las abundantes microfotografías que acompañan al texto y su amistad con intercambio de saberes y técnicas con el Premio Nobel español Santiago Ramón y Cajal.

El 1.913 retoma la investigación geológica sobre la Serranía de Ronda que ya había iniciado con su padre (Domingo de Orueta y Aguirre) y MacPherson. Sus estudios le permiten identificar que la gran masa magmática presente en la Serranía es de rocas peridotitas y ya que en los Montes Urales existía platino asociados a ese tipo de rocas, Orueta está casi convencido que en la Serranía también debe haber platino. Nuevas campañas en 1.914 y 1.915 con elaboración de más de 500 preparaciones microscópicas, sondeos de aluviones y recolección de arenas, junto a un intenso y meticuloso trabajo de laboratorio dieron el libro “Estudio geológico y petrográfico de la Serranía de Ronda” en el que entre otras muchas cosas detalla el descubrimiento de platino en la sierra. Libro de 567 páginas, 4 mapas, 16 láminas a color y 51 microfotografías cuya publicación en 1.917 le aporta el reconocimiento nacional e internacional de su categoría científica con distinciones como doctorados honoris causa, académico de varias academias españolas, director del Instituto Geológico de España y muchas otras. De su categoría humana y generosidad da prueba la cesión que hizo al Estado de la posible explotación del platino en la Serranía de Ronda. Como reconocimiento a su investigación, el geólogo Santiago Piña de Rubíes dio el nombre de “Oruetita” a un mineral descubierto por nuestro personaje en su investigación sobre la Serranía.

El 30 de octubre de 1915, presenta en el Instituto de Ingenieros Civiles, ante una audiencia muy selecta, el gran hallazgo realizado durante sus investigaciones en Ronda: el descubrimiento del platino en España. La noticia de este descubrimiento despertó el interés del Rey Alfonso XIII, quien encargó a Orueta un estudio detallado desde los puntos de vista económico y estratégico, pues además del platino existían indicios de cromo y níquel, utilizados en la fabricación de armamento y que España importaba de otros países. Para ello se incluyeron en los presupuestos del Ministerio de Fomento correspondientes a 1916 y 1917, respectivamente, la cantidad extraordinaria de 150.000 pesetas para hacer frente a las investigaciones. Igualmente, y por leyes de 8 de diciembre de 1916 y 16 de noviembre de 1917, el Estado se reservó los derechos de investigación y explotación hasta 1919. Entre finales de 1915 y 1918 Orueta llevó a cabo este encargo, estimando la existencia de 246.531 kg de platino en los ríos Verde y Guadaiza, cerca de San Pedro de Alcántara, en la provincia de Málaga. Además de ello, las cantidades de níquel y cromo prospectadas cubrirían con creces el abastecimiento de estas sustancias a las fábricas militares españolas. A pesar de los magníficos resultados de las investigaciones, el platino no se llegó a explotar nunca, ni aún en tiempos más recientes cuando se han optimizado y abaratado los métodos de extracción de minerales.


Bibliografía
De Aingerukua a Cortina del Muelle. Manuel de Orueta González. Ediciones Moretón. 282 páginas. 1998.